Mabouchita Mabouchita
La reina de los resúmenes
¡Colabore aquí!

Home Resúmenes  Elenco  Derechos  Músicas Envía un Mensaje
Cap#76 <- - -> Cap#78

El Cuerpo del Deseo

Una historia Original de JULIO JIMENEZ

Libretos: IVAN MARTINEZ LOZANO

*

CAP# 77: jueves 3 de noviembre de 2005 - ¡EL REGRESO!
*
Mansión.
Andrés busca la trampa con desesperación mientras todos lo miran- ¿Dónde está esa grabadora? -grita y abre el piano. Isabel trata de hablar pero Andrés sigue gritando- ¡De algún lado salió esa música!
-¡No hay absolutamente nada! -le grita Isabel fuera de sí- ¿quieres dejar de revolverlo todo?
Pero Andrés corre de un lado a otro histérico-¡Nadie va a burlarse de mi! ¡nadie! -y se sienta en el escritorio y abre el cajón principal- ¡si creen que me voy a asustar tan fácilmente no lo van a lograr!
Walter también busca.  Andrés hurga en todos los cajones.
-¡Le cuesta trabajo aceptar que era don Pedro José Donoso! -dice Antonio lúgubre.
-¡Ah! -suspira Andrés fastidiado- ¡no digas estupideces! ¡los muertos no regresan de la tumba y mucho menos para dar conciertos! -se burla.
-Sin embargo era su música -dice Valeria- ¡interpretaba como solamente él sabia hacerlo!
-¡Valeria por favor! -interviene Rebeca con su voz aguda- ¡ya tenemos a Antonio para atemorizarnos!
-¡Ese piano! -de pronto Andrés enfoca su atención- ¡Ahora voy a destruir el piano! -y se abalanza sobre el piano.
Ángela se le interpone abriendo los brazos- ¡Yo no te lo voy a permitir! -y le muestra la puerta- ¡salte inmediatamente de aquí! ¡fuera!
-¡Pues no me vas a detener! -le grita Andrés.
-¿Te das cuenta de lo que está sucediendo contigo Andrés? -le reclama Isabel con furia contenida- ¡Al parecer tu eres el más nervioso de todos en este lugar!
Andrés desvía la mirada.
-¡Te controlas! -le exige Isabel- ¡y no vas a tocar absolutamente nada! ¡no tienes ningún derecho!
-¡No te pongas del lado de ella! -le grita Andrés furioso.
-¡Ni usa sola palabra más! -grita Isabel- ¡Todos vamos a salir inmediatamente del estudio y va a continuar cerrado como hasta ahora! -y mira a todos- ¡mucho más ahora después de lo que pasó!
Andrés rechina los dientes y llama a Walter- ¡Walter! Llama al celador, que vigile los alrededores, si algún extraño entró no va a poder salir tan fácilmente -y lanzando una mirada de furia a Isabel sale del estudio atropellando a Valeria de paso.
Antonio sonríe como si solamente él supiera la verdad y Simón lo mira preocupado.  Valeria se acerca a consolar a Ángela.
*
Más tarde están todos en el jardín.  Andrés se separa de ellos.
-¿Vieron algo? -Andrés.
-No, no encontramos a nadie señor -Walter.
-¡Se tuvo que escapar por algún lado! -dice con rabia Andrés.
-¿Pero quien señor? -dice Walter mirando a todos lados con miedo- ¿quién? Porque usted vio con sus propios ojos que en el estudio no había nadie.
-¡Si! si -gruñe Andrés- ¡pero tiene que haber una puerta secreta Walter! Un lugar por el que entra y sale.
Walter con aire culpable, puesto que él sabe la existencia de la puerta secreta mira para otro lado.
-¡Y la voy a encontrar! -sigue Andrés- ¡la voy a encontrar! No me como el cuento que ese piano suena solo.
-¡Era la música de don Pedro José! -exclama Walter con miedo- discúlpeme... ¡pero tenemos que aceptarlo don Andrés! Era su música.
Andrés lo mira dudando.
*
Habitación Antonio y Simón.
-¡Anda hijo! -Abigail conduce a Antonio a su cama  y luego le pasa unas pastillas- ¡toma! Esto te va a hacer sentir mejor.
-¡No quiero más pastillas mamá! -de pronto le dice Antonio con otro estado de espíritu.
-¡Hijo por favor!
-No necesita tranquilizantes ni nada... ¡estoy bien! ¿no me ves? -se molesta- ¡estoy perfectamente!
Abigail mueve la cabeza apesadumbrada.
-¡No me mires así! Todo lo que dije es verdad -le afirma- ¡aunque ni tú ni nadie me crea desde hace tiempo don Pedro José vive entre nosotros!
Abigail la mira con ojos espantados.
*
Sala.  Todos se reúnen.
-¡Ángela dame la llave! -exige Andrés y Walter se para detrás - quiero revisar el estudio.
Isabel está sentada en el sofá y a su derecha parada Rebeca.  A su izquierda parada Ángela con Simón y Vicky.  Todos enfrentan a Andrés, excepto Walter.
-¡Estoy seguro de que por alguna parte entró y salió el que tocó el piano.
-¿Y por donde iba a entrar señor? -le pregunta Vicky- ¡si solamente hay un puerta! Disculpe que se lo diga pero usted alucina cosas muy extrañas señor.
link foto

-¡Tú eres la menos indicada para contradecirme! -le dice Andrés y la mira como para ponerla en sulugar.
-¡Ah! -se burla Vicky- ¡pos fíjese que yo soy la más indicada señor porque yo conozco esta casa como la palma de mi mano! Y que yo sepa no hay ninguna puerta secreta ni nada por el estilo.
link foto

Walter mira para otro lado, con aire de culpable.
-¡Eso lo veremos! -grita Andrés- ¡la llave! -le exige a Ángela.
-¡Si piensas que voy a dejarte entrar a destruir todo buscando algo que no existe! -le dice Ángela segura de sí misma- ¡te equivocas Andrés! Tú no vuelves a  poner un pie en el estudio de mi papá.
Isabel se toma la cabeza entre las manos.
-¿Qué quieres entonces? -se burla Andrés- que creamos que el que toca el piano es un fantasma.
link foto

-¡Es su música! -exclama Valeria- ¡es su música! Podría reconocerla con los ojos cerrado... ¡nadie podría interpretarla como don Pedro!
-¡Yo estoy de acuerdo contigo Valeria! -Simón la apoya- ¡tan pronto lo escuché se me erizó todo el cuerpo!
link foto

Pero Walter lo mira con sospecha- ¡usted Simón debe saber toda la verdad! -le acusa.
link foto

-¿Cuál verdad? -se asombra Simón.
-¡Le encantan las bromas pesadas! Seguramente se valió de algo para hacer sonar esa asquerosa música... -Walter- un grabador tal vez... ¡como dice el señor Andrés!
Isabel mira al techo buscando ayuda.
-¡Walter no era ninguna grabadora! -sigue Valeria.
Isabel cierra los ojos y se abraza a sí misma.
-¡Era su música! -Valeria- ¡Era bastante real!
Rebeca la mira con aire temeroso.
-¡Fue una broma! -afirma Andrés- ¡una broma de mal gusto nada más! -grita.
-¡Por favor Simón! -le ruega Isabel- si usted tuvo algo que ver con este asunto... no se calle ¡diga la verdad!
-¡Pero si yo ni siquiera he entrado al estudio! -se defiende Simón- ¡cuando la música empezó a sonar yo estaba en mi cuarto acostado!
-¿Y a quien le consta eso? -dice Walter con veneno-¡Seguramente se aprovechó que estábamos todos muy nerviosos esperando la noticia de la muerte de Cerinza!
-¡Qué! -se enoja Ángela- ¡ustedes esperaban esa noticia! -y enfrenta a Isabel que no la mira y a Rebeca.
-Bueno -dice Rebeca- ¡todos sabemos que Salvador murió!
-¡Quien dijo semejante idiotez! -le responde Ángela.
Isabel la mira con esperanza y se levanta dudando- Qué... -balbucea- ¿qué pasó... entonces con Salvador?
- ¡Nada! Desapareció del hospital y en toda la tarde no ha aparecido -explica- ¡fue por eso que me llamaron urgentemente!
Rebeca pone cara de alivio y éxtasis.  Isabel se queda sin decir palabra y se muerde los labios.
-Cerinza... -empieza Andrés con voz ronca- ah... ¡no murió!
-¡No señor! -le dije Ángela- ¡para conocimiento de todos ustedes Salvador no ha muerto!
Valeria sonríe con alivio e Isabel sin saber como simular se sienta lentamente en el sofá.  Andrés no le quita la mirada de encima.   Valeria y Ángela parten para arriba.  Vicky y Simón se marchan a la cocina.  Andrés y Walter se quedan boquiabiertos.  Isabel estudia la reacción de Andrés quien desesperado mira a Walter.
*
Jardín.
Andrés, sofocado por la noticia de la no muerte de Salvador, sale al jardín a tomar aire.  Se apoya sobre uno de los autos y lo golpea con el puño -¿Cómo es posible que ese tipo siga vivo? ¡no puede ser!
*
Habitación de Isabel.
Isabel entra y cierra la puerta detrás, en estado de éxtasis...
link foto

se apoya en el borde la cama y espera un largo rato.
link foto

- ¿así que estás vivo Salvador? -habla sola.  Y luego riendo feliz se tira a la cama de espaldas y se abraza a sí misma.
link foto

Y ríe con una absoluta expresión de alivio y felicidad.
link foto


Y se queda tendida y relajada.
link foto

Bar.
Gaetana llora la muerte de Salvador.  Camilo deja de barrer y se acerca- ¡doña Gaetana no se perturbe más y vaya por favor a descansar! Yo le prometo que mañana a primera hora voy al hospital a averiguar que ha pasado con Salvador.
Gaetana con el maquillaje todo corrido llora con fuertes sollozos y se sacude con espasmos.  Camilo le pone la mano en el hombro y luego resignado se aleja y le habla a Lupe- ¡Trata de consolarla de alguna manera! Si sigue así se nos va a enfermar.
-¡Veré lo que puedo hacer mi amor! -le promete Lupe y ambos se besan con cariño.  Camilo se marcha.
Lupe se acerca a Gaetana que sigue llorando sin consuelo- ¡Jefecita! ¡mi jefecita! Trate de calmarse, vaya a acostarse que mire que el desvelo le puede hacer daño.
-¡Déjame tranquila Lupe! -le dice Gaetana entrecortadamente- ¡yo no quiero entrar a la casa! No me quiero encerrar... ¡ve tú! Gracias.
-¡Cálmese! -le desea Lupe y la deja sola.
Gaetana se tira sobre la mesa y sigue llorando. 
La puerta exterior se abre y Salvador entra tranquilamente y la ve llorando.
link foto

Se acerca y le pone una mano sobre el hombro.
link foto

-¡Ay déjame Lupe! -Gaetana cree que es Lupe- ¡déjame! -y le dice con voz cuajada de llanto-  ¡ya te dijo que yo no quiero entrar a la casa! ¡yo no quiero encerrarme! ¡no quiero dormir! ¡yo lo único que quiero es morirme con Salvador!
link foto

Salvador la mira.  Lupe que había regresado, ve a Salvador y grita- ¡Jefecita!
link foto

Gaetana levanta la cabeza y la ve en la puerta y luego mira a Salvador.
link foto

 y se pega un susto y se aleja- ¡Salvador! -gime.
link foto

Y sonríe por fin- ¡Salvador! -y se acerca y lo toca para saber que es real.
link foto

Y luego le toma la cara entre las manos
link foto

-¡Ay Salvador! -y lo abraza fuertemente.
Salvador sonríe y la abraza también.  Lupe también sonríe.  Y de pronto Gaetana empieza a reír a carcajadas.  Lupe se contagia y llorando ríe también.
link foto

*
Mansión.
Al día siguiente, una ambulancia "American Medical Response" espera en el estacionamiento para llevarse a Antonio.  Las empleadas miran tristes.
Adentro en el pasillo de servicio.
Ángela está con dos enfermero y Walter de un lado y del otro Simón, Abigail, Vicky, Valeria y las empleadas defienden a Antonio.
-¡Ustedes no pueden oponerse! -grita Walter- ¡los señores están aquí para llevarlo!
-¡No, de ninguna manera! -Simón- ¡No vamos a permitir que se lo lleven! ¿oyeron?
-¡Mi hijo no se va a ningún lado! -grita Abigail.
-Si Simón ni Abigail lo autorizan no se lo van a llevar - Y Vicky se cruza de brazos enfrente de los enfermeros.
-¡Llévenselo inmediatamente! -ordena Walter.
-¡No se acerquen! -amenaza Abigail como una leona- ¡no se acerquen porque no saben ustedes de lo que soy capaz! A mi hijo no le van a llevar a ningún sanatorio.
-¡Yo tampoco permito que se lo lleven! Y si es necesario llegar a los golpes para defender a mi hermano... ¡orale! Aquí los estoy esperando.
Valeria trata de calmarlo- ¡Simón! No te pongas así... ¡yo estoy de su lado y no voy a permitir que nada malo les pase!
(bueno... ¿y que puede hacer Valeria? )

Ángela sufre.
-¡Por favor entiendan a la señorita Ángela! Está preocupada por la salud de este muchacho y por la seguridad de todos nosotros -dice Walter odioso- ¡así que dejen que se lo lleven por favor! Vamos.
-¿Por qué no se lo llevan a usted chango de los demonios? -le grita Simón.
-¡Antonio! -de pronto suplica Ángela- ¡eso fue lo que dijeron los doctores! Por favor... que te internen.
-¡Así me demuestras que me quieres Ángela! -le reclama Antonio- ¿te crees con suficiente derecho para disponer de mí?
(hum... este Antonio está perdiendo puntitos a una velocidad mayúscula, se comporta como un loco, cuando no lo está y luego le reclama a Ángela... ¡se pasa!)
-¡Yo sólo quiero tu bien Antonio! -Ángela a punto de las lágrimas.
-¡Entonces que se larguen todos! Yo lo único que necesito es regresar a la universidad -le afirma- ¡ya perdí mucho tiempo!
(menos mal que se da cuenta )
-¡Ángela! -interviene Valeria- ¡Antonio está más cuerdo que todos nosotros! Me parece muy absurdo que se lo lleven.
Ángela asiente- ¡Tienes razón! -y ordena a los enfermeros- ¡ retírense por favor!
-¡Señorita Ángela! -se espanta Walter- ¡estos señores no se van a ir de la casa sin llevarse a ese muchacho! -le exige- ¡así que no les haga perder su tiempo! ¡no se deje convencer!
-¡Walter por favor! -le corta Ángela.
-Entienda, este desquiciado no puede permanecer en esta casa después de haberme atacado como una fiera señorita.
-¡Pues entonces también me van a tener que llevar a mí! ¡porque lo voy a...! -grita Simón y a pesar de los esfuerzos de Valeria que lo quiere contener se lanza sobre Walter.
Todos gritan y pelean cuando entra en escena Andrés gritando- ¡Walteeeeeerrrr! -Walter se queda de una pieza- ¡Ven conmigo!
Y Walter lo sigue sumiso.  Al llegar a la sala Andrés vigila que están solos y luego lo agarra del cuello- ¡Imbécil! Tenemos problemas serios y tú te metes en lo que no te importa.
Walter lo mira con ojos como platos- ¡Señor! ¿qué pasa?
-¡Si sigues en esta casa es gracias a mí! -le recuerda Andrés sin soltarlo- ¡ocúpate de mis asuntos! -le grita- ¡que me importa Antonio!
-¡Si me atacó señor es porque está completamente chiflado! -se indigna Walter.
-¡Olvídate de él! -le regaña Andrés- ¡ocúpate de Cerinza! ese tipo está vivo y estamos en problemas... ¡y averigua quien estaba tocando ese piano anoche! -y luego lo agarra del mentón- ¡ocúpate de lo que realmente furioso! -le dice furioso y se aleja.
Walter se queda solo rabioso.
*
Bar.
-¡Es que es muy terco! -le cuenta Lupe a Camilo.
Salvador sale vestido de negro y detrás corre Gaetana- ¡Salvador hombre! No sea terco... ¡usted no puede salir!
-¡No se preocupe Gaetana! -dice Salvador con paciencia- ¡ya estoy bien!
-¡Como va a estar bien! -dice Camilo- ¡si en el hospital me aseguraron que usted estaba agonizando!
-¡No ve que estoy bien! La herida está cicatrizando perfectamente.
-¡Ahora si debe guardar reposo! -Lupe- ¡hágale caso a mi jefecita! Regrese a su cuarto por favor.
-¡Escúchenme bien! Yo no voy a permanecer un día más inactivo... ¿me dejan salir por favor?
Camilo le corta el paso- ¡yo no le voy a seguir la corriente! Porque esto me parece una imprudencia.
-Bueno, si usted no me lleva... ¡me iré yo solo Camilo!
-¡Salvador por el amor de Dios! Después de lo que pasó usted no puede ni asomar las narices por esa casa -Gaetana.
-¡No se da cuenta que ellos no saben si estoy vivo o muerto! Tengo que despejarles las dudas Gaetana.
-¡Salvador no se exponga enredándose más con esa gente! Ya demostraron que son peligrosos - Lupe.
-¡Pero yo tengo que demostrarles a unos cuantos que no se van a librar tan fácilmente de Salvador Cerinza! -con ojos llenos de venganza- ¿me dejan pasar por favor? -y sin esperar respuesta sale.
Todos salen corriendo detrás.
-¡Qué hace Salvador! -Camilo- ¡no sea terco! Espere un momentito... ¡espere!
-¡Se me hace tarde Camilo! No me haga perder más el tiempo.
-¡Está bien como usted quiera! -suspira Camilo- ¡yo lo llevo!
-¡No! -se niega Gaetana- ¡usted no puede ir a esa casa Salvador! Allí intentaron matarlo... ¡hombre no se exponga más!
-¡Los enemigos lo acechan Salvador! -Lupe.
-¡Yo los conozco a todos perfectamente! -les corta Salvador- ¡sobre todo a Isabel que es la peor! -dice con rabia.
-¡Ay hombre no! -Gaetana.
-¡No se preocupen! Esa mujer ordenó que me dispararan y yo sólo quiero comprobar si tiene el valor de hacerlo por segunda vez.
Y sube al auto y Camilo lo lleva.  Gaetana se abraza a Lupe- ¡Está loco! -suspira Lupe.
*
Mansión.
La ambulancia se marcha sin Antonio.
-¡Gracias a la virgencita de Guadalupe! -Vicky- ¡Abigail esto es un milagro que esa gente se haya ido sin Antonio!
-¡Yo espero que su recuperación sea completa!- suspira Abigail.
-¡Claro que sí! si él está más cuerdo que cualquiera de nosotros.
-¡Pero es que a veces dice unas cosas Vicky que...!
-¡Qué tiene de malo! ¿creer que el alma de don Pedrito nos protege?
-¡Tú también Vicky!
-¡Pues si Antonio dice que él está con nosotros yo le creo! El alma de don Pedrito está en esta casa y anoche lo demostró haciendo tocar el piano.
-¡Vicky por Dios no digas esas cosas! Mira, lo del piano es algo inexplicable pero ni tú ni nadie pueden aceptar que él haya regresado.
-¡Pues aunque me traten de ignorante! -patea el suelo Vicky- ¡yo sí estoy convencida! El alma de don Pedrito está en esta casa yo sí creo en el poder de los difuntos... ¡y él fue el que tocó el piano!
Abigail mueve la cabeza negativamente.
*
En el comedor principal Andrés rechaza groseramente el desayuno- ¡No! No quiero comer nada - le grita a Norita que retira el plato- ¿Ángela no piensa bajar? -pregunta a Rebeca e Isabel.
-¡Ay no sé ni siquiera por qué lo preguntas! -se burla Isabel- ¡si sabes perfectamente que nos evita a toda costa.
-¡Debería aclararnos que fue lo que pasó con Cerinza! -Andrés furioso- ¡como es posible que ande a punto de morir se escape así como así. ¡Yo creo que está inventando una historia con ese infeliz.
-¡Bueno, si es un infeliz! -interviene Valeria- ¿por qué te preocupas tanto? No debe importarte si está vivo, muerto o desaparecido ¿no crees?
Andrés la mira con una sonrisa irónica- ¿Debes estar contenta? ¿no? Tanto tú como la plaga de los Dominguez están de su parte -y nervioso se toca los labios.
-¡No! -le grita Isabel- ¡Valeria no está de parte de nadie! por favor... ¡dejemos de discutir a esta hora de la mañana! ¿quieres?
-¡Si, si, si! también me olvidaba de ti... -y Andrés se inclina sobre la mesa- ¡Te gustaría que ese infeliz sobreviva! ¿verdad?
-¡No le deseo la muerte a nadie! -Isabel cortante- ¡ni a mi peor enemigo! ¿te quedó claro? -le dice con fastidio y sigue desayunando frutas.
-¡Ay por favor calmémonos! -dice Rebeca- amanecimos todos con los nervios de punta y eso que nadie pudo dormir tranquilo por la música del piano y la suerte de Salvador.
-¡Ah! -suspira Andrés- ¡si! para colmo me despiertan con el escándalo ese que armaron cuando vinieron a buscar a Antonio.
-¡A propósito! -Rebeca- ¿por qué impidieron que se lo llevaran al sanatorio!
-Bueno tía, porque Antonio no está loco ni mucho menos- Valeria- ¡y si lo estuvo ya se recuperó!
-¡Tal vez no está loco! -Andrés- ¡tal vez se está burlando de nosotros como los que quieren que creamos en fantasmas! -y añade con burla- ¡O en la recuperación de ese pobre chofer!
-¡Disculpe! ¿la señorita Ángela? -les interrumpe Vicky feliz.
-¡No está! Se salvó de compartir de esta mesa con nosotros -contesta Rebeca agria.
-¡Pues voy a buscarle para avisarle que llegó! -feliz Vicky.
-¿Quién llegó? -pregunta Isabel sorprendida.
-¡Salvador! -dice Vicky y Andrés deja caer su taza de café estrepitosamente- ¡llegó Salvador! -grita Vicky y sale corriendo.
Isabel y Valeria sonríen.  Rebeca sonríe transportada.  Isabel mira a Andrés con ojos fríos y toma su vaso de jugo nerviosa.
*
En el jardín, Salvador mira para la casa.  Walter lo espía detrás de una columna del porche.  Salvador lo ve y  mete las manos en los bolsillos y lo mira con una mirada terrible. 
link foto

Andrés sale corriendo de la casa y se detiene al ver a Salvador como si hubiera visto un fantasma.  Salvador lo fusila con la mirada.

Isabel sale corriendo y se queda parada en el porche mirándolo.
link foto

Salvador al verla, le clava la mirada con profundo dolor lleno de frialdad y rencor.

Regresas al final
sin importar el tiempo que pasó
Y estás en otra piel
más fiel que la anterior



Detrás salen Valeria y Rebeca.  Rebeca sonríe extasiada para sí misma.  De pronto llega Abigail y lo abraza, Salvador cambia de cara y se relaja y le sonríe.  Valeria se seca una lágrima.

Pero Salvador en cuanto puede vuelve a mirar a Isabel.  Y los dos se comen con los ojos y el tiempo se detiene para los dos.


Regresas al final
sin importar el tiempo que pasó
Y estás en otra piel
más fiel que la anterior


Isabel suspira con alivio y con una sonrisa disimulada, da media vuelta y entra a la casa.

Y vuelves otra vez
como si comenzaras a vivir
¿quien te embrujó?
¿quien te adivinó?
¿por qué te alejó de mí?


Andrés lo mira con odio.

*

En el piso superior.
-¡No puedo lo que me estás diciendo Vicky! No puede ser verdad... ¡no sabes lo que dices! -Ángela.
-¡Claro que si señorita! No estoy tan loca como la gente piensa -ríe Vicky- ¡Salvador está allá afuera! -y salta de alegría.
-¡Es imposible!
-¡No! Pero si quiere vaya y compruebe con sus propios ojos... ¡está a todo dar y no le pasó absolutamente nada!
Ángela sale corriendo.
*
Estacionamiento.
Abigail toma del brazo a Salvador y lo lleva a la entrada de servicio.  Simón llega corriendo y se le lanza- ¡Es increíble! ¡que bonita sorpresa! -y lo abraza- ¿qué no estaba agonizando!
-¿Ya ve señorita Ángela que no le estaba diciendo mentiras? -llega Vicky y lo abraza.
-¡Salvador! -llega Ángela y lo besa y abraza.  Salvador la mira y le acaricia el pelo con amor.
link foto

En ese momento aparece Antonio con los brazos cruzados y lo mira.  Salvador abraza a Ángela y lo reta con la mirada.
link foto

Antonio se marcha sin saludar.
-¿Cómo está? -Salvador a Ángela.
-¡Feliz de tenerlo aquí! -y Ángela lo abraza feliz.
*
Habitación de Andrés.
Andrés entra y se dirige a su bar privado.  Se sirve una copa de coñac y se pasea nervioso.  Súbitamente mira su copa y si beberla la estrella con rabia contra la puerta.  Walter entra corriendo- ¿Se siente mal señor? -y mira al suelo a los vidrios rotos.
-¡Como quieras que me sienta con el regreso de ese fantasma! -grita Andrés- ¡no entiendo! -repite- ¡no entiendo! Estaba a punto de morirse... ¿cómo pudo regresar así? Como si anda le hubiera pasado.
-¡Bueno! -razona Walter- a lo mejor no estaba agonizando como nos hicieron creer señor.
-¿Tú viste como nos miró? -se inquieta Andrés- ¡es obvio que sabe todo!
Walter se asusta.
-¿Tú crees que no va a hablar con las autoridades? -Andrés se pasea nervioso- ¿qué se va a quedar así cruzado de brazos?
-¡Si tuviera esas intenciones ya nos hubiera denunciado señor! Pero no nos puede acusar porque no sabe exactamente quien le pegó el tiro... a menos... -y lo mira con duda- ¡que usted crea que él lo descubrió!
Andrés se toca los labios nervioso y se pasea de un lado a otro- ¡No! ¡no, no! No alcanzó a verme -le asegura- ¡pero Cerinza no es ningún bruto y va a sospechar que todo se trata de una trampa!
-¡Si! -Walter se inquieta- ¡en ese caso yo sería el más perjudicado señor!
-¡Por qué no lo maté! -repite Andrés mientras camina nervioso de un lado a otro de la habitación- ¡por qué no lo maté! ¿cómo pude dejar vivo a ese miserable?
-¡No hay que lamentarlo señor! -dice Walter con cabeza fría- ¡piense que no le convenía cometer ese crimen!
-¡Acaso es un crimen matar a un gusano como ese! -grita Andrés- ¡debe tener un pacto con el diablo! -y mira con locura- ¡o con el viejo Donoso que al parecer regresó al mismo tiempo a esta casa! -y respira entrecortadamente.
Walter respira con miedo.
Andrés se va lejos con el pensamiento y recuerda la noche del crimen, cuando él le dispara a Salvador.
*
Café de siempre.
-¿No recuerda quien le disparó? -pregunta Ángela.
-¡No! No recuerdo... ¡pero eso ya no importa! -sonríe Salvador- ¡estoy vivo y eso es lo que cuenta!
Ángela suspira y le pone una mano sobre la suya- ¡no sabe la angustia que sentí cuando pensé que lo había perdido! Estaba desesperada Salvador.
-¡Y le creo señorita! Por eso está tan feliz -y luego agrega con amargura- ¡sin embargo otros deben estar maldiciendo mi regreso!
Ángela lo mira extrañada- ¿Otros?
-¡Andrés Corona! ¡Walter! ¡Isabel! -contesta Salvador y luego la mira- ¡desafortunadamente debo incluir a Antonio!
Ángela se desespera- ¡No! No piense mal de él, ahora que se está recuperando empieza a comportarse normalmente.
-¡El me sigue mirando con prevención y rencor! Exactamente igual que como estaba antes que le sucediera esa extraña crisis.
Ángela mira a otro lado y luego cambia de tema- ¡me parece un sueño tenerlo junto a mi! -sonríe- ¡es increíble pero no debe abusar! tiene que cuidarse hasta que se recupere por completo.
-¡Yo me siento completamente bien señorita! -le afirma- ¡me siento bien! Y no pienso quedarme quieto... ¡no puedo perder el tiempo! -dice misteriosamente- ¡no puedo darme ese lujo!
-¿Pero cual es la prisa Salvador? Usted es un hombre muy joven y tiene toda una vida por delante.
-¡Los jóvenes también mueren!  Y la vida siempre resulta más corta de lo que pensábamos... ¡yo no puedo perder el tiempo! Debo luchar... ¡no puedo dar la menor tregua! -le afirma con determinación- ¡y no la daré! ¡la daré!

(bueno, aquí pasa algo... creo que le hacen una broma a Mario porque de pronto salta en su silla y tiene que evitar reírse... y luego al terminar, como que se muerde los labios para no reír... ¡fíjense cuando vean la novela!)
*
Hospital.
Salvador se pone la camisa y  observa sus radiografía y el doctor Duarte le dice a Ángela- ¡es para volverse loco! Pero no cabe la menor duda... ¡Salvador se ha recuperado inexplicablemente! Yo no me imaginaría que hace sólo unos días estaba agonizando.
-¿Entonces todo marcha bien doctor? -Ángela.
-¡Mucho mejor de lo que esperábamos! El resultado de los exámenes que le practicamos no pueden ser más satisfactorios.
-¿Ya puedo marcharme de aquí?
-¡Tenga paciencia Salvador! -Ángela lo toma del brazo.
-¡Señorita! Permití que me examinaran porque usted me lo pidió, pero yo no soy amigo de hospitales ni de consultorio.
-¿Podría dejarnos solos señorita Donoso? -dr. Duarte.
-¡Claro que sí doctor! Con permiso- sale.
El doctor Duarte toma aire -¡Salvador! Los médicos que le atendieron no pueden creer que usted esté vivo, quieren verlo nuevamente. ¡Lo consideran un caso especial!
-¡No voy a permitir que me conviertan en una rata de laboratorio!
-¿No es demasiado soberbio? ¡debe estar agradecido con las personas que le salvaron la vida!
-¿Dónde está la vida doctor Duarte? -pregunta con ironía Salvador.
El doctor Duarte lo mira extrañado.
-¡No siempre se encuentra dentro del cuerpo! -sigue Salvador.
-¡Usted habla de una manera muy extraña! -doctor Duarte
-¡Como lo haría don Pedro José Donoso si hubiera sobrevivido como yo! -le afirma Salvador- ¡su corazón había aumentado de tamaño! ¡Presentaba calcificaciones en la aorta! Y todo su organismo se deterioraba cada día más... ¡el pobre no tenía salvación!
El doctor Duarte se levanta lentamente- ¿cómo sabe usted esas cosas Salvador?
-¡Sabría mucho más si usted como médico hubiera autorizado la autopsia de su cadáver? ¡nunca pensó que su amigo, su paciente preferido! ¿pudo morir envenenado?
El doctor Duarte lo mira espantado y Salvador sale.
*
Mansión.
-¿Nos sentamos aquí un momento? -propone Isabel en el jardín. Está vestida con jeans y una camisa bonita y alegre anudada a la cintura, mostrando ombligo.
-¡Quieres volver a la casa! -Andrés.
-¡No! Siento que me asfixio.
-¡Si! -dice Andrés con sorna- ¡sobre todo ahora que volvió Cerinza! ¿podrías cruzarte con él? ¿no? -y la mira con sospecha- ¡aunque a veces creo que te alegra su regreso!
Isabel no responde y mira a lo lejos.
-¡Admítelo! -exige Andrés- ¡tanto tú como Valeria y las criadas están felices que haya vuelto! -y ríe con ironía- ¡Cerinza es mucho más importante que yo!
-¡Andrés por favor! -se fastidia Isabel.
-¡Si yo hubiera estado en su lugar a nadie le hubiera importado mi muerte! -se queja con amargura.
-¿No te cansas de repetir lo mismo? -Isabel cansada.
-¡No! No me canso... ¡cada día me convenzo más que soy un estorbo para ti! ¡que te quieres deshacer de mí! -suspira.
-¡Andrés no digas estupideces!
-¡Ya no me quieres! ¿verdad? Me rompo el alma para conseguir tu amor y no consigo nada.
Isabel hastiada se levanta para marcharse.  Andrés la detiene del brazo- ¡Isabel! -y la obliga a sentarse.
-¡Andrés! -gime Isabel- ¡te haces daño y me estás haciendo daño a mi también!
-¡Perdón! Perdón -se excusa Andrés y le acaricia el rostro que Isabel aleja. 
Andrés trata de besarla e Isabel se separa molesta- ¡Basta ya por favor! ¡ya basta!
Andrés sonríe con amargura- ¡si volvieras a ser la misma de antes no me importaría nada! -le afirma- ¡ni la fortuna de ese viejo, ni las discusiones con Ángela y mucho menos el regreso de ese chofer!
Isabel suspira y mira a lo lejos.
-¿Por qué no pensamos un poco más en nosotros? -propone Andrés- ¡renunciemos a todo! Abandonemos esta casa... ¡abandonemos esta gente!
-¡No! -le grita Isabel- ¡ni por nada del mundo me voy a mover de aquí! Ahora menos que nunca me voy... ¡me quiero quedar aquí!
-¿Para qué? -le pregunta Andrés.
Isabel sin responder se levanta y se marcha.
-¡Respóndeme Isabel! -le grita Andrés y la persigue- ¡Isabel!
*
Isabel entra a la sala. Andrés la sigue-¡Isabel necesito hablar contigo! -le grita- ¡Isabel!
-¡Por favor Andrés! -le ruega Isabel mirando a todos lados.
En ese momento Ángela entra de la calle y sube al piso superior sin mirarlos.  Salvador entra detrás y los ignora, pero luego de unos pasos se detiene y los enfrenta con la mirada.  Andrés mira para otro lado.  Isabel mira a Salvador y luego a Andrés... preocupada.
*
En la cocina Abigail le sirve un café a Salvador que le pone azucar.
-¡Me parece mentira volver a verlo tan vigoroso y saludable como antes Salvador! -se sienta a su lado- ¡los santos deben haber escuchado mis plegarias porque la verdad sufrí mucho pensando que podíamos perderlo!
-¡Muchas gracias Abigail! -sonríe Salvador- ¡de veras que le agradezco mucho su preocupación! La fuerza mental -y revuelve su café- ¡ayuda mucho aunque haya gente que no lo crea!
-¡Figúrese! Llegó un momento en que sentí que todo se me venía encima, de lo único que tenía ganas era de salir corriendo de aquí.
-¿De verdad? -se preocupa Salvador.
-¡Pues como no! Estaba muy angustiada, usted en el hospital y mi hijo Antonio completamente trastornado... ¡no! Si yo estoy a punto de creer que los milagros existen... ¡o que el espíritu de don Pedro José no está protegiendo!
-¡Posiblemente eso sea! -sonríe Salvador y toma su café.
-¡Eso es lo que dice Vicky! Porque fíjese, usted y  mi hijo, los dos se recuperaron exactamente el mismo día en que sonó el piano en el estudio.
Salvador la estudia con la mirada- ¿y usted que sintió al escucharlo Abigail?
-¡Pues! Desconcierto... ¡pero miedo no! Yo pienso que alguna explicación habrá.
-¡Yo una vez le dije que no buscara explicaciones! ¿se acuerda? -Salvador.
-Si.
-¡Puede estar segura que realmente esa noche don Pedro José tocó el piano! -sonríe y luego toma su café mirándola de reojo.
Abigail sonríe por compromiso.
*
Más tarde Antonio se cruza con Salvador en el pasillo.  Salvador lo mira y Antonio se queda inmóvil.
-¡Me alegra verte recuperado! -le dice Salvador.
-¡Igualmente! -responde Antonio- ¡me da mucho gusto verlo bien señor!
-¿Señor?  -se sorprende Salvador- ¡llámame Salvador como siempre!
-¡No debo! -se niega Antonio- ¡porque le sigo guardando el mismo respeto de antes señor! -y diciendo esto se mete a su cuarto.
Salvador sonríe entre intrigado e inquieto.
*
Apartamento Felipe.
Hay una reunión donde todos cantan y ríen y beben.
-¡Te lo juro maestro Madero! Cantas igualito que Enrico Caruso -se burla Chelo.
-¡Pero justo en el momento que le dio moquillo! -ríe Felipe y la abraza y todos ríen.
-¡Pero que pasó con el vino! -pregunta un invitado.
-¡Tranquilo amigo! Tranquilo compañeros ¡que en la despensa tenemos reservas! ¡Cantalicia! -llama.
-¿Canta que? -pregunta alguien.
-¡Cantalicia se llama la mujer que me está ayudando.
Cantalicia entra corriendo y arrugando su mustio vestido.
-Cantalicia... por favor ¿me puede traer una igual a esta? - y le muestra la botella vacía.
-¡Como no don Felipe! Con permiso  -sonríe con gusto.
-¿Una empleada te conseguiste? ¿desde cuando trabaja para ti Felipe?
-¡No! Se la mandó el sobrino -dice Chelo- ¿qué les parece?
-¡Tu sobrino parece que te quiere mucho y no se olvida nada de ti!
-¡No se olvida de mi! Siempre me está dando dolores de cabeza y solo me llama para pedirme favores.
-¡Aquí lo tiene don Felipe! -entra corriendo Cantalicia con otra botella vacía- ¡Aquí está!
Todos se quedan sorprendidos y tratan de no reír.
-¡Cantalicia! ¿qué significa esto? -Felipe.
-¡La botella igualita como me la pidió! -Cantalicia.
-¡Cantalicia! Pero llena... ¡no vacía! -le repite- ¡llena Cantalicia! Por favor me la trae.
-¡Como no don Felipe! -contesta Cantalicia sonriendo y sale.
Cuando sale todo el mundo explota de risa.
-¡Shhhh! -los calla Felipe- ¡es una buena mujer pero es más bruta que una mula! Afortunadamente la voy a tener aquí poco tiempo porque solo vino para encontrarse con su marido.
-¡Ah! ¿vino a buscar el marido?
-¡Si! se le escapó hace varios meses tipo -todos ríen- ¡y el muy bestia de Jacobo me la mandó para que yo la ayudara a encontrarlo!
-¡No! Imagínense muchachos -ríe Chelito- ¡con lo difícil que es levantar marido hoy en día! -las chicas ríen a carcajadas.
-¡Y mucho más si tiene nombre propio y se llama Salvador Cerinza! -dice Felipe premonitoriamente.
*
Mansión.
Salvador que se retira encuentra a Walter en el jardín, que trata de escapar al verlo.
-¡Walter! -lo llama Salvador.
Walter lo mira indeciso.  Salvador lo obliga a acercarse con la mirada y sin decir nada.
-¡No le agrada mi regreso! ¿no es cierto? -Salvador.
-¡Me agrada igual! -y Walter disimula su nerviosismo mirando su reloj Dad.
-¡No me mienta! Confiese que soñaba con verme sepultado.
-¡Tiene el cuero bastante duro Cerinza!
-¡Muchísimo más duro que lo que imagina! -le afirma Salvador- ¿pensó que se libraría tan fácilmente de mí?
Walter abre los ojos como platos- ¿y qué culpa tengo yo que esos bandidos lo agarren a tiros? ¡igual pudo sucederme a mí!
-¡Esos bandidos sólo existen en su imaginación! -le acusa Salvador- ¡todo fue un pretexto para tenderme una trampa y lamentablemente lo descubrí a último momento!
Walter mira a otro lado con miedo -¡No sé de que basura está hablando!
-¿Quién ordenó hacerlo? -exige Salvador- ¿la señora Arroyo?
-¡No diga babosadas! -salta Walter.
Salvador se acerca amenazadoramente- ¿Fue ella? ¿cierto?
-¡Yo le digo que no sé de qué me habla! -afirma Walter.
Pero Salvador no le cree y le arregla el moñito, Walter se pone blanco- ¡lo sabe muy bien! -sigue Salvador- ¡quiero que sepa que no les voy a dar una segunda oportunidad para que me maten! -y le da una palmada en la mejilla- ¡para que me ataquen a traición! -y le apunta con el dedo- ¡dígaselo a ella para que se cuide!
Walter lo mira asustado y sale corriendo.  Salvador queda solo y mira a la ventana de Isabel.
Justamente en la ventana Isabel lo está mirando y suspira y sonríe con cariño.  Lo mira con nostalgia. Luego sale al pasillo y camina hasta la puerta del estudio y se apoya sobre ella.
-¡Sigues impresionada por lo del piano Isabelita! -aparece Rebeca.
Isabel se da la vuelta- ¡lamento mucho haberle dado la llave del estudio a Ángela! -le confiesa.
Rebeca asiente con la cabeza.
*
En otro lugar.
-¡Es que podría asegurar que allí no había nadie! que fue don Pedro quien tocó el piano esa noche -afirma Valeria- ¡Simón! Eran los mismos compases, la misma intensidad... ¡las notas exactas! Nadie podría interpretar esa música como don Pedro.
Simón y Valeria sentados en el piso en algún lugar de la casa.
-¿Entonces que pensamos? Que el fantasma estuvo rondando la casa y que se detuvo en el estudio para complacernos con un concierto -se ríe.
-¡Por favor Simón! No te burles.
-¡No Valeria! No me estoy burlando, si al contrario yo me pongo muy nervioso, pues la verdad yo nunca he creído en fantasma y no me gustaría ni tantito que tuviéramos uno en esta casa... ¡aunque se tratara del fantasma de don Pedro José!
-¿Sabes que a mi me agradaría? -suspira Valera- ¡me gustaría mucho sentir cerca su presencia!
Simón la mira asombrado- ¡No estás hablando en serio!
-¡Bueno! ¿y por qué no? Si se tratara de alguien malo le tendría miedo pero de alguien como don Pedro... ¡un hombre tan bueno! -suspira.
-¿Sigues enamorada de él? -se inquieta Simón- ¿lo sigues amando?
-¡Amo su recuerdo!
-¿Más que las personas que te rodean? -se desespera Simón- ¡más que alguien vivo que realmente te quiere y que se muere por ti!
Valeria lo mira sin responder.
*
Mansión.
En la sala. Rebeca le sirve una copa de vino a Isabel- ¡Ay Isabelita hija! -y le pasa la copa-  ¡yo me aterraría si hubiera un fantasma en esta casa! No lo entiendo una explicación a este fenómeno.
-¡Nada más no me digas que tú crees en esas cosas sobrenaturales! -se asombra Isabel aceptando su copa.
-¡Ay mi amor! ¡tú sabes como es la vida de los pueblos! Desde chiquita escuché cosas muy extrañas Isabel, pero nunca les hice caso - ríe nerviosa.
Isabel mira a lo lejos y toma otro trago.
-¡Ahora aquí! -sigue Rebeca- ¿quién tocó el piano Isabelita?
-No lo sé -responde Isabel indiferente- ¡pero no me importa! ¡no me da miedo! -le afirma- ¡y mucho menos si se tratara de Pedro! -y sonríe y cierra los ojos- ¡porque para serte sincera a mi me dan más miedo los vivos que los muertos! -hace una pausa- ¡porque los vivos pueden hacer muchísimo mucho más daño!
-¿Pues sabes? Mucha gente dice que los muertos regresan cuando dejan cosas pendientes- Rebeca baja la voz.
Isabel deja de sonreír.
-¡O cuando quieren reclamarle algo a los vivos! -termina Rebeca.
-Así que... ¿cuándo tiene algo que reclamar? -repite Isabel pensativa.
-¿Sabes? -susurra Rebeca- ¡una vecina enloqueció súbitamente! Decían que el alma del marido la tenía muy atormentada Isabel... ¡y a lo mejor pudo haber sido verdad!
Isabel toma un trago molesta.
-¡Porque después se descubrió que ella había asesinado a su marido hija!, en complicidad con el amante Isabel.
Isabel se levanta- ¡Por qué no te callas ya!
-¡Perdona! No quise molestarte.
-¿No te parece más extraño que ese piano haya sonado justamente el día que Salvador desapareció del hospital!
Rebeca la mira sorprendida.
-¡Yo insisto tía! En verdad... ¡que hay que tenerle más miedo a los  vivos que a los muertos! -y diciendo esto posa su copa sin terminar y sube al piso superior.
Rebeca se queda sola y se toma su trago.
*
Al día siguiente.  Walter espera a Andrés en la sala firme como un soldaod para entregarle su maletín.
link foto

Salvador entra sin mirarlos, en el medio de la sala, como ya es costumbre, se detiene y los enfrenta.
link foto

Andrés vuelve a desviar la mirada.
link foto

Salvador sigue su camino.
Walter le arregla la camisa a Andrés- ¡Usted tiene razón señor! -le susurra- ¡Cerinza sospecha que le tendimos una trampa! Pero... ¡no lo culpa a usted sino a la señora Isabel!
-¿Que te dijo? -se interesa Andrés.
-¡Aseguró que... está convencido que fue la señora Isabel que le mandó disparar! ¿no le parece eso extraño señor?
Andrés sonríe triunfal- ¡Si! mucho, pero me conviene que crea eso... ¡insinúale que tiene razón!
-¡Me amenazó de frente señor! -se asusta Walter- ¡me dijo que no iba a permitir un segundo ataque!
-¡Siempre hay una segunda oportunidad! -sonríe Andrés - ¡siempre! Y la voy a encontrar Walter... ¡se salvó una vez! Veremos que tanta suerte tiene la próxima.
Y sonriendo con maldad mira para donde acaba de salir Salvador.
*

FIN DEL CAPITULO

  (Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad)

@2005 Narración by Mabouchita! Z;D

www.mabouchita.com

Por favor no ponga esta narración en otro sitio sin avisarme
----------------------------------------------

Cap#76 <- - -> Cap#78
Home Resúmenes  Elenco  Derechos  Músicas Envía un Mensaje