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El Cuerpo del DeseoVersión Modificada por: MABOUCHITA * CAP# 103: lunes 12 de diciembre de 2005 – ¡VENGANZA! *
* Mansión. El pobre Walter hace lo que puede pero no puede dominar a Andrés que se debate corriendo y gritando como un loco... pasa de la risa al llanto fácilmente. En otro lugar de la casa. -¿Y de qué manera quieres que la ayude si se niega a encerrar a Andrés en un hospital? -Le pregunta Valeria a Rebeca. -¡Habrá otras formas! -dice Rebeca con su voz aguda. -¿Cuáles formas? ¡Andrés está loco, completamente trastornado tía! - le grita Valeria- ¡por favor entiende! * En su habitación Isabel escucha los gritos de Andrés y tiembla de pies a cabeza. * En su habitación Andrés grita, y sus gritos se escuchan por toda la casa. De pronto mira con miedo y empieza a temblar y llorar como un niño. Walter lo mira asombrado e impotente. * En el pasillo de servicio. - ¡Valeria, te noto muy nerviosa! Como si algo raro te estuviera pasando -le dice Simón -¡hasta te ves pálida! -¡No, Simón! -Le miente Valeria preocupada por Isabel- ¡perdón, pero voy a practicar un poco el piano, lo tengo muy olvidado! -¡Sí, no te preocupes, yo tenía ganas de platicar contigo pero será en otra ocasión! - le responde Simón resignado. Valeria se marcha pero se detiene -¡Simón! Pensándolo bien, si me gustaría platicar contigo, porque hay algo que me tiene muy inquieta -le mira preocupada. -¡Sí, dime! -¡Antonio me preguntó algo días atrás! -¿Qué te comento? Valeria se muerde los labios -¡Simón, mírame a los ojos! ¿Qué sientes por mí? Simón sonríe -¡Bueno Valeria, yo te quiero mucho! - tartamudea- ¡mucho y desinteresadamente! Bueno... ¡Sí hay algo que yo desde hace mucho tiempo te quiero decir, pero no me atrevo! Valeria lo mira directamente los ojos- ¡Simón, no tengas miedo, dime la verdad! -Y le acaricia la mejilla. Simón la mira emocionado. Y en ese momento los interrumpe Rebeca -¡Valeria! Vas a tener que venir conmigo ahora mismo por favor. -¡Un momento! -le responde molesta Valeria. -¡Ni un momento nada, ahora mismo he dicho! -grita histérica a Rebeca. -¡Simón, hablamos más tarde! -Le dice Valeria y le toma la mano. Rebeca le hace un gesto desagradable a Simón y lleva a su sobrina a la sala. * -¡Deberías dejar todo y preocuparte más por tu prima Isabel en vez de estar coqueteando con ese idiota! -Le grita Rebeca. -¡Tía, te aclaro que entre Simón y yo no hay nada más que una gran amistad! Rebeca se ríe con burla -¡No me digas! ¿Y ahora vas a negarlo? Después que te sorprendí acariciándole y a punto de besarlo como si fuera un muñequito ¡Por Dios Valeria, por Dios, yo no soy ciega y no nací ayer para no poder distinguir entre una amistad y un manoseo asqueroso! Valeria mira a otro lado y suspira con fastidio y cansancio. -¡Así que deja esas tonterías y empieza a pensar en Isabel! -Le sigue gritando Rebeca. * Cítricos Donoso. Isabel pasea por la fábrica con el doctor Garcés -¡Siento mucho lo de Andrés, la verdad es que no cada nunca pensé que su estado fuera tan grave! Isabel sonríe con ironía -¡Sea sincero conmigo y no me diga que lo siente porque la verdad es que usted nunca lo ha estimado! -le corta Isabel. -¡Discúlpeme! -se disculpa Isabel y mira nerviosa a otro lado -¡discúlpeme, pero la verdad estoy muy nerviosa, muy preocupada con todo esto! -¡Lo sé, lo sé! Como también sé perfectamente que han hecho hasta lo imposible por mantener el orden en este lugar. -¡Sí, así es! Señora... sinceramente ¿usted está de acuerdo en que reemplacemos a Andrés? Isabel lo mira los ojos -¡Sí, lo más pronto posible! Incluso es necesario convocar a la junta directiva para una asamblea. -¡Bueno, yo les comunicaré su petición y cuando sepa la fecha de la reunión yo le comunicaré personalmente! -¡Muchas gracias! Doctor... -e Isabel duda- ¿de casualidad no ha visto a Salvador? - le pregunta Isabel dudando. -¡Sí, lo dejé en mi oficina revisando unos documentos! ¿Quiere que lo mande llamar? -¡No! No hace falta, yo voy a buscarlo personalmente, gracias... con permiso. Isabel se dirige hacia las oficinas y el doctor Garcés se queda intrigado. * Oficina del doctor Garcés. Isabel entra a la oficina y mira desesperada a Salvador, cierra la puerta y lo mira a punto de llorar. Isabel se separa y lo mira con el rostro bañado en lágrimas- ¡Lo necesito, lo necesito más que nunca! -Y le toma la mano y se la lleva a la mejilla- ¡más que nunca! -suspira. Pero Salvador le da la espalda y la ignora...
-¡Sí, estoy hablando en serio señora! -Suspira- ¡no puedo, no puedo continuar con esto! ¡Usted tiene que entender que yo quiero ser feliz! - sigue Salvador- ¡que quiero vivir tranquilo doña Isabel! Isabel, en medio de sus lágrimas lo sigue mirando sorprendida -¡Sí, yo lo sé, pero usted está loco si piensa que!... -¡No estoy loco, es lo mejor para los dos! -le interrumpe Salvador- ¡Entiéndalo! Usted tiene que permanecer ahora al lado de su esposo, él la necesita... ¡usted debe permanecer a su lado! -¡Pero yo no quiero vivir con él!... ¡Yo no quiero vivir con él! -Le dice Isabel desesperada- ¡yo quiero vivir con usted, yo se lo prometí a usted! Salvador le seca las lágrimas de la mejilla -¡Señora, es una promesa imposible de cumplir! ¡Su esposo la necesita ahora más que nunca! Entiéndalo ¡usted debe permanecer con él, no puede, no está en libertad de casarse conmigo ni con nadie! Isabel lo mira con desesperación -¿Y cree que yo me voy a resignar a estar encadenada toda mi vida un maldito demente? Salvador mira para otro lado -¡Doña Isabel, ese es el destino que usted se buscó! Isabel baja los ojos con desesperación -¡No me diga eso por favor, se lo suplico! Salvador la mira con pena y luego le seca las lágrimas... y luego en un gesto la abraza y suspira él mismo desesperado. -¿Lo entiende? ¡Señora, un amante es una sombra y yo no estoy dispuesto a ser la sombra de nadie! -Le dice Salvador con una mirada negra e implacable.
* Mansión. "-¡Su esposo lo necesita ahora más que nunca! ¡Entiéndalo! ¡Usted debe permanecer con él!" -Isabel recuerda la voz de Salvador mientras mira a Andrés que duerme tranquilamente y por una vez inocentemente. Walter le pone la cobija. "-¡No puede, no está en libertad de casarse conmigo, ni con nadie!" -Isabel no puede dejar de pensar en las palabras de Salvador. Walter se le acerca -¿Qué ha pensado señora? -Bueno, ponerlo en manos de un especialista, pero por nada del mundo internarlo en un sanatorio como pretenden sus enemigos... ¡yo personalmente acepto que don Andrés está trastornado pero me niego a pensar que ha perdido la razón! Walter se pone nervioso- ¡Señora Isabel! Isabel lo mira implacable- ¡A usted le consta Walter! Andrés ya me lo confesó todo, ya me dijo que intentó dispararme y que si no hubiera sido porque usted no interviene a tiempo ¡yo en este momento me encontraría muerta! -Isabel suspira- ¡si Andrés no está loco, entonces yo no sé qué demonios está pasando! Walter no sabe qué decir. Isabel sale del cuarto de Andrés. * En su habitación Valeria recuerda su conversación con Salvador. ... Valeria suspira preocupada, cuando de pronto escucha las notas del piano. * En su habitación Isabel escucha las notas del piano mientras se desviste… * Andrés duerme profunda y tranquilamente, Walter vela sus sueños dormido en el sofá a su lado. De pronto Andrés despierta y horrorizado escucha las notas del piano... ¡abre los ojos desorbitadamente y empieza a temblar! Walter se despierta y se pone tieso -¿No se siente bien señor? Andrés llora desesperado y empieza a temblar -¡No! Walter se acerca -¡No se preocupe, no se deje impresionar por esa música señor! -Le ruega- ¡no le haga caso, no se preocupe! -Le dice con un dejo de cariño -¡arrópese más bien! -Y Walter lo vuelve a cobijar con cuidado- ¡tranquilícese! ¿Si? - y le palmea la espalda como a un niño pequeño- ¡tranquilícese! Pero Andrés tiembla y de pronto se levanta como un loco y sale corriendo. Walter trata de atajarlo a la fuerza -¡No se puede levantar de la cama! -Y lucha con él- ¡obedézcame señor! Pero Andrés desesperado y con una fuerza loca lucha con él y trata de ahorcarlo con todas sus fuerzas. Walter se queda sin aire y se desmaya sobre el sofá. Andrés sale corriendo al pasillo. * Andrés se dirige a la puerta del estudio y para su sorpresa la encuentra abierta... entra y encuentra a Salvador tocando tranquilamente el piano. Andrés cierra la puerta detrás de él y le echa llave. Salvador no lo mira.
Andrés empieza a llorar y retrocede lentamente. Salvador se acerca con aire vengativo. Andrés se achica cada vez más. -¡Soy yo Andrés, soy yo! -Le dice Salvador- ¡convéncete, vas a tener que vivir toda tu vida con el fantasma de Pedro José Donoso! Walter se recupera y tomándose la garganta con dolor corre a la puerta de Isabel -¡Señora Isabel! Isabel sale y encuentra Walter desesperado y desencajado del miedo. -¡Yo me equivoqué, yo pensé que don Andrés no estaba loco! -le dice desesperado- ¡sí, está loco, porque ahora que escuchó ese condenado piano me atacó! -repite- ¡me... me atacó! ¡Hay que hacer algo con él! -Dice con miedo. -¿Dónde está? Isabel se dirige decidida el estudio y escucha los gritos de Andrés al otro lado de la puerta, que no pueda abrir. * Dentro del estudio Salvador sigue tratando de deshacerse de Andrés que lo trata de ahorcar. ¡Tienes que morir! Salvador de un empujón lo tira al suelo. Afuera. -¡Andrés, abre la puerta por favor!- grita Isabel al otro lado la puerta- ¡dime con quién estás! Andrés... ¡Andrés, dime que está pasando por favor! En el estudio Andrés sigue luchando con todas sus fuerzas -¡Yo te voy a matar, te voy a matar! Salvador lo deja estrangularlo y luego lentamente y disfrutando de su fuerza le toma las manos y se las abre.
-¡Andrés por favor abre la puerta! -sigue gritando Isabel. Ángela y Antonio salen de su cuarto -¿Qué está pasando? -Pregunta Ángela. -¡No lo sé! Lo único que sé es que Andrés está ahí adentro y que no puedo abrir esta puerta ¡y que algo malo está sucediendo! -se desespera Isabel. -¡Yo tampoco! -se desespera a Isabel- ¡pero tenemos que abrir la puerta Ángela por favor! -¡Voy por la llave! -se decide Ángela. * En el estudio Andrés sigue peleando con Salvador. Al otro lado de la puerta se escuchan los gritos de Isabel -¡Andrés, por favor abre la puerta! -¡Andrés! Salga por favor -le ruega Abigail. * Ángela llega por fin con la llave pero de los nervios no puede abrir la puerta. -¿Estás segura de que es la llave? -desesperada Isabel. -¡Déjame tratar! -dice Antonio y él por fin logra abrir la puerta. * Isabel entra corriendo al estudio y encuentra a Andrés tirado en el suelo con la cara toda magullada. -¡Está aquí, está aquí en esta casa! -Dice a Andrés muerto de miedo con los ojos llenos de locura. Isabel se levanta y lo mira desde lo algo... una piltrafa en el suelo. Andrés tirado en el suelo sigue llorando. En la pared... y observando con su tranquilidad más allá del bien y del mal... el retrato de doña Catalina Donoso con su eterna sonrisa.
* Al día siguiente hay reunión en la sala con el doctor de la familia. Están reunidos Isabel, Rebeca, Valeria, Ángela, Antonio, Abigail, el doctor y Simón. -¡No nos queda otra opción, no podemos esperar a que empeore la situación! -Dice Antonio- ¡señora Isabel, yo creo que debería hacer caso a la sugerencia del doctor! -¡Pero recibe la atención, la vigilancia de Walter! - dice Isabel- ¡Walter le suministra todo sus calmantes! -¡Doctor, a Antonio le sucedió lo mismo, se recuperó! ¿No podemos esperar solamente un día más? -se desespera Isabel. -¿Esperar a qué señora Isabel? A que salga de ahí y emprenda en contra de todos nosotros... -exclama Simón- ¡Antonio nunca se comportó tan agresivamente como su esposo! -¡La verdad es que estamos todos muy preocupados señora Isabel! Yo creo que eso no puede tratarse de una simple crisis nerviosa -dice Abigail. -¡Ya estoy cansada de decírtelo, hay que tomar una decisión rápida, antes de que tengas que lamentar una desgracia! -apoya Rebeca. -¡Isabel, no le des más vueltas, y decídete a internarlo, de otra manera él se puede hacer daño! -dice Ángela. -¡O va a terminar matándose con sus propias manos, ahí está la prueba, como lo encontramos en el estudio, todo golpeado y sangrado! -¡No creo que se haya golpeado, yo estoy segura de que alguien más lo golpeó! -dice Isabel. -¡Ay por favor, no había nadie más, él estaba sólo! -exclama Valeria- ¡Nadie más! -¡Ya! -Se levanta Isabel- ¡por favor se lo suplico, no me obliguen a tomar una decisión precipitada, denme el tiempo necesario para saber... para saber qué es lo que tengo que hacer! -Les ruega Isabel. Todos la miran preocupados. * En su habitación Andrés juega con su anillo de matrimonio... se lo pone en el dedo lentamente. Walter se acerca asustado y lo cobija. Andrés empieza a temblar y llorar y de pronto mira al techo. Walter lo consuela cuando de pronto se da cuenta que se está mordiendo la lengua y que sangra. Walter trata de salvarlo pero Andrés se debate con toda su fuerza mientras se ahoga a sí mismo. * Habitación de Isabel. -¿Qué estás esperando Isabel? ¡Sufriste demasiado al lado de Andrés, no debes mantenerlo por más tiempo en la casa! Isabel mira lo lejos completamente ida-¡No me agrada la idea de internarlo en un sanatorio! -y hay una extraña alienación en sus ojos- ¡seguramente se quedaría ahí por un tiempo indefinido, quizá para siempre! -se desespera Isabel. -¡Si eso ocurre, yo quedaría atada a Andrés para toda mi vida! -e Isabel empieza a divagar como loca- ¡no tendría la esperanza de separarme nunca de él! (¿Pero qué es esto? -¿Isabel, de qué hablas? -Se desespera Valeria- ¿qué importa que no te puedas separar de él? Este no es el momento para pensar en eso. -¡Claro que es momento! -Dice Isabel temblando como una hoja- ¡lo pienso porque me interesa muchísimo más de lo que tú te imaginas! -Isabel tiembla de pies a cabezas- ¡mucho, mucho más! ¡Me interesa recuperar mi libertad en todo sentido! -y cierra los ojos con desesperación- ¡necesito recuperar mi libertad! Valeria la mira sin comprender. * Valeria come y Vicky le sirve -¿Se le ofrece algo más señorita? -¡No, gracias Vicky, estoy bien! -¡Qué día tan raro ha sido hoy, nadie quiso comer, todo el mundo anda jetón y usted no quiso tocar su música! -¡Ay Vicky, es que no puedo exponerme a que Andrés se ponga como un loco! Si escucha el piano puede explotar con una bomba. Vicky se asusta -¡Y todo por culpa de la terquedad de la señora Isabel! Que insiste en tenerlo aquí en la casa. -¡A veces no la entiendo, ni al mismo Andrés! Pero lo que más le preocupa es ella... ¡a veces dice unas cosas que me ponen a pensar demás Vicky! -¿Cómo qué? -¡Cómo cosas que no podrías entender! ¿Por qué no vas a ver que se le ofrece algo a Walter, ha estado todo el día encerrado en el cuarto de Andrés, yo creo que debe tener hambre. -¡Ese otro que anda cada día!... -se queja Vicky y se marcha. Valeria se queda preocupada. El teléfono suena y Valeria corre atenderlo -¡Bueno! -y sonríe -¿si, quien habla? -¡Soy yo Valeria! -Le habla Salvador- me gfustaria hablar contigo esta noche. Valeria sonríe. * Un restaurante. Salvador y Valeria se reúnen para hablar. -¡Salvador! -le cuenta Valeria- ¡Isabel está desesperada! No ha definido su situación con Andrés. -Y tú que la conoces bien, ¿que crees que le pasa? -¡Yo creo que no deberías dejarte impresionar más de la cuenta! -le dice Salvador sin dar importancia a lo que escucha- ¡ya es hora de que comiences a pensar en ti! -¡Tarde o temprano vas a tener que dejarla! Alejarte de su lado, de tu tía Rebeca ¡y de ese mundo triste que siempre te ha rodeado! -¡Te estoy ofreciendo mi apoyo - le dice Salvador- ¡te estoy ofreciendo todo mi apoyo para que te alejes de esa casa! -¡No es que lo dude, creo que no es el mejor momento para tomar decisiones tan radicales! -¿Por qué me presionas Salvador? Salvador suspira y se acerca a ella y le da un beso tierno -¡Tengo el presentimiento de que corres peligro! -¡Bueno, es que me gustaría contárselo, no quisiera dar un paso tan importante sin contar con su aprobación! -¡Nunca vas a tener su aprobación Valeria, nunca! -le advierte Salvador- ¡yo te lo puedo asegurar! -y luego agrega- ¡Estás... tan llena de dudas, tan insegura! -¡No, no, eso no! -Le sonríe Valeria resignada- ¡te prometo que tendrás mañana una respuesta! Nos vemos aquí a la misma hora. Al día siguiente Valeria practica equitación -¡Algo le pasa, esa muchachita está ocultando algo! - sonríe Rebeca con maldad- ¡es una solapada, no me engaña! -¡A mi tampoco, anoche salió y regresó pasada la medianoche! -¿Se está viendo fuera de la casa con Simón? -se espanta Rebeca. -¡Con ese no, porque lo vi rondando por ahí! Si está saliendo con alguien, no es con ese insolente. -¡En realidad tiene muy pocas amistades Walter, y yo ya me estoy desesperando con tantos misterios y tantos secretos en esta casa! Ese maldito piano... ¿sabe Walter? ¡Si pudiera me largaba inmediatamente de aquí! Vicky se acerca -¡Doña Rebeca, la señora Isabel la anda buscando, quiere hablar con usted y la señorita Valeria. -¿Qué querrá? Vicky, llame a Valeria y dígale que Isabelita la necesita pero ahora ¡vamos! Vicky llama a Valeria. * En la sala las espera Isabel. -¡Quería comentarles que ya tomé una decisión con respecto a Andrés! -¿Lo vas a llevar a un sanatorio, verdad? -Pregunta Rebeca. -¡No, no creo que sea la mejor solución! -¡Isabelita, si más daño le hace permanecer en esta casa hija! Con ese piano que no para de sonar inexplicablemente ¡lo daña y a nosotros nos tiene los nervios destrozados! -se queja sin darse cuenta de la extraña desesperación de Isabel. -¡Exactamente, por eso! yo creo que es mejor llevarme a Andrés a un lugar donde pueda descansar. -¿No te lo estás llevando a la casa de la playa? -le pregunta Valeria. -¡No! -¿Entonces adónde lo vas a llevar si se puede saber? -Rebeca. -¡Estuve platicando con el señor CroBergman y al conocer el problema él me ofreció su casa de campo! -¿Es parecida esta? -¡No, es muchísima más tranquila, te lo puedo asegurar! Yo sé que ahí Andrés va a sentir un poco más de paz y al menos dejará de estar oyendo ese piano que tanto lo atormenta. -¿Y con quien lo vas mandar hija, con Walter? -¡No, por supuesto iré yo! Creo que es el momento de apoyarlo como esposa ¿No? -¡Ah menos mal que estás pensando más sensatamente y que te diste cuenta que Andresito el pobre te necesita Isabel! -exclama Rebeca feliz. Isabel tiembla de pies a cabeza. -¿Y cuando piensan irse? -pregunta Valeria. -¡Al mediodía, de hecho voy a avisarle a Vicky que prepare las cosas -Isabel se decide y se detiene-¡Ah, Valeria tú también prepárate tu equipaje porque me vas a acompañar! Isabel la mira enojada- ¿Cómo así, que no puedes ir? ¡No me digas que por tus estudios de piano! ¿O acaso hay otro motivo más importante? Valeria tartamudea -¡Bueno, lo que pasa es que la audición de admisión será en unos días y si no me presento, puedo perderlo todo! -¡Valeria, no me digas que tus estudios son mucho más importantes que yo, que me he desvelado toda mi vida por ti! -¡No estoy diciendo eso Isabel, pero es que han sido muchos meses de esfuerzos! E Isabel se toma la cabeza -¡Yo lo sé Valeria, te lo juro que lo sé! Mira, más adelante si quieres te metes al Conservatorio ¡lo que tú quieras, te juro que en este momento yo te necesito más que nunca! -Se desespera Isabel- ¿te queda claro o no? -¡Qué esperas para decirle algo tu prima, es lo menos que puede hacer por ella, acompañarla! -grita Rebeca. Valeria le toma las manos a Isabel -¡Está bien Isabel, voy acompañarte! Isabel le toma el rostro entre las manos agradecida- ¡Siendo así, no perdamos más tiempo, empaca tu maleta que nos vamos en dos horas! -Y le sonríe agradecida- ¡gracias! Valeria se queda triste y furiosa. Rebeca la mira con indignación. * Walter persigue a Isabel -¡Hágale caso al médico, póngalo en manos de un especialista y no lo lleve a esa casa de campo tan alejada! -¡Ya tomé una decisión, y ni usted ni nadie me va a contradecir! -¡Está bien, por lo menos permítame acompañarlos, porque yo soy el empleado de confianza del señor Andrés y debo estar a su lado todo el tiempo! Isabel lo mira de pies a cabeza -¡Discúlpeme pero no está en mis planes llevarlo conmigo! -¡Pero no tiene derecho a privarlo de mis servicios, ni de la ayuda que yo pueda prestarle en estos momentos! -Se indigna Walter. -¡Ni mi marido ni yo necesitamos de usted, a mí me basta y me sobra perfectamente la compañía de Valeria, así que ella va conmigo y usted se queda aquí! -¡Ni una sola palabra más! -Le grita Isabel- ¡ni una sola palabra más Walter! Le voy a suplicar que no siga insistiendo. Isabel se marcha y Walter se queda haciendo un berrinche. * Valeria trata de llamar a Salvador -Disculpe señorita ¿me puede comunicar con el señor Salvador Cerinza? Es que me urge hablar con él. -¿Tardará mucho regresar? -Es posible, porque tiene una reunión fuera de la empresa, si desea deje su nombre y cuando regrese le doy su mensaje. En ese momento Isabel llega detrás de ella. -¡Dígale que yo lo llamo más tarde, gracias! -murmura Valeria. Isabel se acerca -¿Con quien hablabas? -pregunta. Isabel sonríe con ironía -¡Estás ocultando algo, porque te noto tan nerviosita! -¡Son ideas tuyas! -Valeria traga con dificultad. -¡Dime la verdad Valeria! -Isabel le mira los ojos directamente- ¿tienes ganas de acompañarme o es que no puedes hacerme el favor que te pedí? ¿Te cuesta mucho trabajo? -¡Isabel, tú sabes que te acompaño y que además lo hago con mucho gusto! -exclama Valeria- ¡tú puedes contar conmigo! no pienso dejarte sola cuando más lo necesitas! -¡Pues entonces, si no hay nada más que hablar, prepara tu maleta porque es un viaje bastante largo y ya nos tenemos que ir! FIN DEL CAPITULO (Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad) @2005 Narración by Mabouchita! Z;D Por favor no ponga esta narración en otro sitio sin avisarme | |
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