Los obreros están autorizados a visitar las secciones ocupadas por mujeres, donde las pueden cortejar libremente "hasta cietos límites".
Después de estas pausas, a base de besos y caricias, cada cual retorna a su tarea.
Los promotores de esta iniciativa en la empresa, aseguran que desde el principio de su aplicación la producción ha aumentado en 37,8 por ciento.

