- sí, pero un chiste muy corto.
- Diculpe, honorable anciana, ¿está la señora de la casa?
- Sí, un momento. ¡Abuelita! ¡Abuelita!
- Papá, he hecho el amor con la abuelita.
- ¿Pero, qué dices desgraciado?
- Si tú le haces el amor a mi madre, porque yo no puedo hacérselo a la tuya.
- He vivido junto a tí sesenta años, viejite, y se me han hecho como diez minutos ... pero debajo del agua.
- Mamá, tengo pipi y quiero que la abuelita me lleve al baño
- ¿Y por qué la abuelita?
- Porque a ella le tiembla la mano.
- Llevo setenta años bebiendo y fumando, viejita.
- sí, viejito, los mismos que llevas sin tocarme.
- ¿Por qué ya no me haces el amor viejito?
- Eso sería un incesto, tú y yo somos ya como hermanos.
- Viejita, ven. Que aún me queda algún cartucho.
- Sí, viejito. Lo que ya no te queda e escopeta.
- ¡Viejita! ¡Viejita tengo una erección
- Ay, viejito. Te tengo dicho que no te acuestes con el bastón.
- ¡Ay viejito! cada día se te cae un diente
- Y a tí las nalgas se te cayeron el mismo día y no te dije nada.

