BAILE LENTO - AUTORA LINDA CONRAD
Posted: Sun Dec 10, 2006 9:27 pm
Nosotros les presentamos un pequeño resumen porque le libro nos encantó y esta es nuestra opinión, para más información sobre la autora y sus obras
http://www.lindaconrad.com/about.html
CAPITULO UNO
Con un suspiro Sloan Abott miró la hora y se encaminó hacia el vestíbulo. Había tenido serias reservas antes de aceptar convertirse en guardaespaldas. La protección de una preciosa columnista le parecía un mejor plan que disponerse a descubrir penosas historias sobre su pasado.
Pero ... ¿ qué era lo que había decidido hacer la mujer de rostro conocido por todos en vez de quedarse en su despacho hasta que él llegara?. Nada menos que salir del ascensor y expoenrse a la vista pública y a plena luz del día en el vestíbulo acristalado del edificio.
La vió detenerse junto a otra mujer e iniciar una desenvuelta conversación. Había recibido instrucciones de quedarse en su despacho hasta que él llegara para escoltarla hasta su casa. Estaba en peligro y había sido amenzada de muerte. ¿Qué demonios se suponía que estaba haciendo?
Oyó los disparos justo en el mismo momento en que la pared acristalada saltaba en mil añicos. Alguien gritó. Pero Sloan no perdió el tiempo preguntándose de dónde habían procedido los tiros. Saltó por encima de los vidrios rotos y se acercó al lugar donde las dos mujeres yacían sobre el suelo. Comprobó en cuestión de segundos que ambas seguían vivas y que Lainie - así se llama la columnista - no había perdido el conocimiento. La arrastró sin que ella opusiera resistencia hasta colocarla fuera de la línea de tiro y luego fue hasta su vehículo y la echó sobre el asiento del pasajero. Consiguió ponr el coche en marcha y salir a toda velocidad mientras oía una ráfaga de balazos que cruzaba el trozo de asfalto que acababan de abandonar.
- Estate agachada - le advirtó él.
- Tengo que volver - dijo ella levantando la cabeza-
Mi hermana ... y todos los demás ... Necesitan ayuda.
- La policía de ocupará de todo. Mantente agachada.
Después de tomar una amplia bocanada de aire, ella se dignó mirarlo. Se preguntó durante un instante si estaría siendo objeto de un secuestro, pero antes de que ese pensamiento llegara a calar en su cerebro, la camioneta giró ciento ochenta grados sobre dos ruedas.
- Nos sigue una furgoneta negra - dijo él con los ojos fijos en el espejo retrovisor.
- ¿Nos siguen? ¿Por qué?
El le lanzó una breve miada oscura.
- No sé si te has dado cuenta, pero acaban de tirotearte hace unos minutos.
- La furgoneta negra tienen las ventanas laterales oscurecidad, pero puedo ver al menos a tres hombres por el parabrisas delantero. Voy a librarme de ellos. Después de la siguiente manzana, giraremos violentamente apra entrar en la autopista. ¿Estás preparada, Lainie?
Ella asintió sabiendo que no tenía más remedio que estarlo.
- Tú eres Sloan Abbott, ¿no?
El asintió, pero no se molestó en hablar.
Las ruedas de la camioneta chirriaron su protesta al girar bruscamente a la derecha ants de acelerar por lo que parecía una cuesta, seguramente la rampa de acceso a la autopista que él había anunciado, aunque Lainie no sabía de cuál se trataba.
Sloan estiró el brazo de repente y la tironeó de la blusa.
- Ya puede levantarse, señorita Gardner.
Lainia gruñó, pero hizo exactamente lo que él le había indicado.
- Pero ... adónde vamos?
- Vamos a desaparecer. Buscaremo sun sitio tranquilo que sea imposible de encontrar.
Luego de un rato llegaron a un motel cuyo aparcamiento estaba cubierto por una arboleda, que permitiría que la camioneta resultara invisible.
- Quédate aquí sentada mientras pido una habitación y no te muevas.
- Vamos a quedarnos en este sitio?
- Sólo el tiempo necesario para preparar un plan - dijo él mientras se bajaba de la camioneta.
Apenas entraron, Sloan le espetó - ¿Se puede saber por qué diablos no te quedaste en tu despacho para esperarme, tal y como se te había pedido?.
- Piensas que debería haberme acobardado y haber esperado a que un hombre aguerrido llegara para rescatarme? ¿Es eso lo que quieres decir?
- Escucha, encanto. Desde este preciso momento y hasta que se capture al agresor, vas a hacer exactamente lo que yo te diga - los ojos de ella llamearon-
Ella apretó los puños y lo miró con desafío, pero Sloan hizo una retirada estratégia y la dejó a solas, no sin admirar la fuerza de aquellos ojos.
http://www.lindaconrad.com/about.html
CAPITULO UNO
Con un suspiro Sloan Abott miró la hora y se encaminó hacia el vestíbulo. Había tenido serias reservas antes de aceptar convertirse en guardaespaldas. La protección de una preciosa columnista le parecía un mejor plan que disponerse a descubrir penosas historias sobre su pasado.
Pero ... ¿ qué era lo que había decidido hacer la mujer de rostro conocido por todos en vez de quedarse en su despacho hasta que él llegara?. Nada menos que salir del ascensor y expoenrse a la vista pública y a plena luz del día en el vestíbulo acristalado del edificio.
La vió detenerse junto a otra mujer e iniciar una desenvuelta conversación. Había recibido instrucciones de quedarse en su despacho hasta que él llegara para escoltarla hasta su casa. Estaba en peligro y había sido amenzada de muerte. ¿Qué demonios se suponía que estaba haciendo?
Oyó los disparos justo en el mismo momento en que la pared acristalada saltaba en mil añicos. Alguien gritó. Pero Sloan no perdió el tiempo preguntándose de dónde habían procedido los tiros. Saltó por encima de los vidrios rotos y se acercó al lugar donde las dos mujeres yacían sobre el suelo. Comprobó en cuestión de segundos que ambas seguían vivas y que Lainie - así se llama la columnista - no había perdido el conocimiento. La arrastró sin que ella opusiera resistencia hasta colocarla fuera de la línea de tiro y luego fue hasta su vehículo y la echó sobre el asiento del pasajero. Consiguió ponr el coche en marcha y salir a toda velocidad mientras oía una ráfaga de balazos que cruzaba el trozo de asfalto que acababan de abandonar.
- Estate agachada - le advirtó él.
- Tengo que volver - dijo ella levantando la cabeza-
Mi hermana ... y todos los demás ... Necesitan ayuda.
- La policía de ocupará de todo. Mantente agachada.
Después de tomar una amplia bocanada de aire, ella se dignó mirarlo. Se preguntó durante un instante si estaría siendo objeto de un secuestro, pero antes de que ese pensamiento llegara a calar en su cerebro, la camioneta giró ciento ochenta grados sobre dos ruedas.
- Nos sigue una furgoneta negra - dijo él con los ojos fijos en el espejo retrovisor.
- ¿Nos siguen? ¿Por qué?
El le lanzó una breve miada oscura.
- No sé si te has dado cuenta, pero acaban de tirotearte hace unos minutos.
- La furgoneta negra tienen las ventanas laterales oscurecidad, pero puedo ver al menos a tres hombres por el parabrisas delantero. Voy a librarme de ellos. Después de la siguiente manzana, giraremos violentamente apra entrar en la autopista. ¿Estás preparada, Lainie?
Ella asintió sabiendo que no tenía más remedio que estarlo.
- Tú eres Sloan Abbott, ¿no?
El asintió, pero no se molestó en hablar.
Las ruedas de la camioneta chirriaron su protesta al girar bruscamente a la derecha ants de acelerar por lo que parecía una cuesta, seguramente la rampa de acceso a la autopista que él había anunciado, aunque Lainie no sabía de cuál se trataba.
Sloan estiró el brazo de repente y la tironeó de la blusa.
- Ya puede levantarse, señorita Gardner.
Lainia gruñó, pero hizo exactamente lo que él le había indicado.
- Pero ... adónde vamos?
- Vamos a desaparecer. Buscaremo sun sitio tranquilo que sea imposible de encontrar.
Luego de un rato llegaron a un motel cuyo aparcamiento estaba cubierto por una arboleda, que permitiría que la camioneta resultara invisible.
- Quédate aquí sentada mientras pido una habitación y no te muevas.
- Vamos a quedarnos en este sitio?
- Sólo el tiempo necesario para preparar un plan - dijo él mientras se bajaba de la camioneta.
Apenas entraron, Sloan le espetó - ¿Se puede saber por qué diablos no te quedaste en tu despacho para esperarme, tal y como se te había pedido?.
- Piensas que debería haberme acobardado y haber esperado a que un hombre aguerrido llegara para rescatarme? ¿Es eso lo que quieres decir?
- Escucha, encanto. Desde este preciso momento y hasta que se capture al agresor, vas a hacer exactamente lo que yo te diga - los ojos de ella llamearon-
Ella apretó los puños y lo miró con desafío, pero Sloan hizo una retirada estratégia y la dejó a solas, no sin admirar la fuerza de aquellos ojos.
