Z101 – LA ROSA – viernes 6 de julio de 2007

EZ - Con Christian Meier y Marlene Favela

Moderator: Mabou

[phpBB Debug] PHP Warning: in file [ROOT]/vendor/twig/twig/lib/Twig/Extension/Core.php on line 1236: count(): Parameter must be an array or an object that implements Countable
Mabouchita
Rank Admin
Rank Admin
Posts: 1041
Joined: Tue Nov 21, 2006 3:00 am
[phpBB Debug] PHP Warning: in file [ROOT]/vendor/twig/twig/lib/Twig/Extension/Core.php on line 1236: count(): Parameter must be an array or an object that implements Countable

Z101 – LA ROSA – viernes 6 de julio de 2007

Postby Mabouchita » Sun Jul 08, 2007 8:28 pm

CIBERCUATES!! ANIMENSE!!! COMPREN MABOUCHITAS!!!

Son divinas!! (se los digo modestamente :D :D )



Hagan click en la foto para verlas mejor :D



*
(ESPECIAL PARA ALONDRA!! :-D :-D )

*
Cementerio.
-¡Señora por favor no se acerque! –el Sargento García.
-¡Quiero verlo! –y Esmeralda se arrodilla- ¡No! –de pronto exclama- ¡Sargento, éste no es mi hijo! –lo mira- ¡éste no puede ser mi hijo!

(Bravo… por lo menos una sonrisa al final… :-)…. Hum… ¿será el tamaño del bebé? ¿o será el color de pelo?... veremos!!! :-D )

-Pero… yo mismo… -duda el Sargento García - ¡No, señora! Mire… este es el niño que Montero le entregó a Pizarro para que trajera al cementerio… señora… no puede ser otro… ¿Cómo podría hacerlo? - le dice con pena mientras Camba también la mira con pena- piense que tal vez es su dolor el que no le permite aceptarlo.
Pero Esmeralda sigue mirando al cuerpecito y se levanta segura- ¡No, Sargento! Estoy completamente segura, éste no es mi hijo… -lo mira- ¡ésta no es la manta con la que usted lo envolvió!
Y todos miran con cuidado la manta.
*
Iglesia.
Mientras un niño llora a todo pulmón, María Pía le pide perdón a Alfonso- ¡No puedo continuar! No soy la esposa que tú esperas… lo siento.
-¡María Pía, por favor intentémoslo! –le ruega Alfonso- yo sé que tienes dudas, pero dame una oportunidad.
-No tengo derecho a jugar así con tus sentimientos, Alfonso, eres el mejor hombre que yo he conocido.

(Buuhhh!! Un poco tarde no?? :-( )

-¡Eres una buena persona y te pido que me entiendas! Esta es la más grande equivocación de toda mi vida, lo siento.

(hum… creo que estamos de acuerdo en esto!! :-D )

-¡María Pía, yo te amo! –le grita Alfonso.
-Por favor, no te voy a poder hacer feliz, ni siquiera puedo ser feliz yo misma… no sé si algún día voy a poder ser feliz… ¡perdóname! Por favor.
Alfonso suspira y mira al suelo.
María Pía se marcha, pero antes- ¡Les pido excusas a todos, no habrá boda hoy!
Y el pobre Alfonso se queda en el altar.
*
Frente a la Iglesia Alejandro le dice a María Pía que la apoya en cualquier decisión.
-Perdóname por haber avergonzado a la familia delante de todos, pero no puedo casarme con Alfonso, no tengo nada que darle.
Juan la mira con pena.
-María Pía, por nosotros no te preocupes, te queremos y siempre te vamos a apoyar, eres mi hermana.
-¿Así esté enamorada de Fernando Sánchez de Moncada?
Alejandro queda callado, suspira y luego le dice -En el corazón nadie manda hermana, qué más quisiera yo que te olvidaras de él y dejaras de sufrir, pero tal parece que tu amor está por encima de todo eso.
María Pía mira a lo lejos.
-María Pía… ¿qué es lo que no puedes olvidar de él? ¿qué parte de él es la que te persigue y no te permite seguir adelante?
-Me es casi imposible decírtelo en palabras, Alejandro… creo que… ¡ese ha sido mi gran error! Tratarme de explicarme el por qué y no puedo… creo que… lo único que sé es que nada ni nadie llenan el vacío que él ha dejado en mí.
-¡Entonces te condenarás a seguir sufriendo por él!
-No puedo perdonarle la muerte de Regina, pero tampoco puedo dejar de amarlo… no lo sé… tal vez estoy condenada de por vida a sufrir por él –y se marcha.
-¡Juan! Acompañe a María Pía por favor –le ordena Alejandro.
-¡Sí señor!
*
Cementerio.
El Sargento García ahora duda- ¡Señora… puede que usted tenga la razón! Pero por favor… le pido que no se ilusione.
-¡Yo sé lo que le digo! Revise esa manta sargento.
El Sargento García se agacha y saca una manta toda sucia y se descubre un escudo bordado- ¡Tiene toda la razón, señora! Esta no es la frazada en la que envolvimos al niño… yo llevé una frazada común y esta está muy fina… ¡hasta tiene un escudo!
-¡Tiene el escudo de la familia Sánchez de Moncada! –exclama Esmeralda.
*
Prisión.
-¡Maldición! Se desmayó sin dar un solo grito –Montero se seca el sudor y hace que se lleven al inconciente Fernando fuera de la sala de torturas - ¡tal vez se reventó por dentro Mejias! Enciérralo en la celda más húmeda que tengamos… ¡más bien, con el jorobado y la gitana!
-Como ordene, señor.
-Si Fernando Sánchez de Moncada no se muere en el interrogatorio que le espera, morirá en calabozo –y se sigue secando el sudor- ¡al primero de los tres que fallezca me lo dejas allí que se pudra! Todos ellos van a conocer el infierno y me van a suplicar que los mate.
-¡Como ordene, comandante!
-Otra cosa, Mejia, redobla la vigilancia en la ciudad, la Reina está aquí y existe un complot para destruirnos… ¡si defraudamos a la Corona será el fin de todos nosotros!
*
Cementerio.
Camba termina de volver a enterrar el cuerpecito.
Esmeralda se pasea nerviosa- ¡Mariángel me quitó a mi hijo! seguramente ella perdió el suyo… por eso me lo quitaron… ¡por eso me lo arrancaron de los brazos!
-¡Sí señora! Ese monstruo de Montero… señora.
-¡Y ahora seguramente le están haciendo creer a Diego que mi hijo es de Mariángel! –se desespera Esmeralda.
-Señora, puede que todo lo que usted diga sea cierto… pero se lo ruego… ¡no sufra más señora! Y trate de llevar estas cosas en calma.
-O tal vez… ¡tal vez Diego ya se dio cuenta que es nuestro hijo! –se ilusiona- no lo sé… -sufre- ¡no sé qué pensar, García! –y de pronto dice con rabia- Lo que sí sé es que no voy a tener clemencia con los que cometieron esta injusticia… ¡esta infamia!
*
Iglesia.
Mientras Catalina y su padre hablan en una esquina, Alejandro les cuenta a Diego y Almudena que María Pía regresó a la hacienda.
-Estaba completamente llena de dudas, no se ha olvidado de Fernando –Almudena.
Diego escucha atentamente.
-¡A ella le afectó mucho verlo aquí!
-¿Cómo? ¿y dónde está?
-Hace un momento se lo llevaron preso los soldados de Montero –le anuncia Diego.
-¿Por que?
-¡Seguramente le harán cargos por haber abandonado la Gobernación! Eso se considera alta traición a la Corona.
-Yo creo que Montero lo está utilizando para salvarse, quiere congraciarse con el Duque.
*
Mansión Esmeralda.
Esmeralda llega furiosa y clava una espada en una viga- ¡Maldito Montero! –con voz ronca- ¡y malditos los que me arrancaron a mi hijo! todos los que me hicieron creer que estaba muerto, voy a acabar con todos… ¡lo juro! Y después… ¡después recuperaré a mi hijo! –sonríe- Sí… ¡porque está vivo! ¡está vivo! –y ríe feliz mientras llora y mira al cielo- ¡está vivo!

(Bravo… se me llenaron los ojos de lágrimas… sí… BRAVO! :-) )
*
Prisión.
En una celda, todo sucio y ensangrentado, Olmos llora y sufre- ¡Maldito Montero! Desgraciado cobarde, he debido matarle mientras podía.
Muy cerca Laisha, toda sucia y con la cara llena de magullones lo apoya- ¡Ese maldito hombre es una rata asquerosa! No merece vivir.
Olmos la mira- ¿A ti también te han hecho daño?
-No merece que lo llamen hombre.
-Gitana… dame un pedazo de tela… necesito limpiar mis heridas… ¡ayúdame que después yo te voy a corresponder! Los dos seremos libre.
-¿Ayudarme… por qué?
-¡Porque tú odias a Montero tanto como yo! No pienses que todo está perdido… nadie es más fuerte que yo… ¡ni siquiera la maldición de Selenia ha podido conmigo! Aquí dónde me ves… ¡todavía tengo un as en la manga!
Laisha le pasa un pedazo de tela - ¿Tienes un plan para escapar?
-¡Algo mucho mejor! Soy el dueño de un secreto que nadie sospecha… cuando lo diga… se va a desatar una guerra… nadie teme al jorobado… ¡pero tengo en mis manos la llave del infierno! Y voy a mandarlos a todos a quemarse entre sus llamas –y de pronto ríe como un loco.

(Aha??? Qué será este secreto??? )
*
Una casa.
Alguien golpea a la puerta de una manera especifica y el hombre de Olmos se prepara- ¡El santo y sena! ¿Quién es? –grita.
-¡Vengo en nombre de Olmos! –grita Pizarro- abra la puerta, necesito darle un mensaje de él… toqué con su clave secreta… Olmos me dijo que podía confiar en usted.
El hombre abre la puerta con desconfianza escondiendo un arma.
Pizarro entra- Vienen tiempos difíciles y voy a necesitar huir de la ciudad con mi mujer.
-¿Y el señor Olmos como está? Me enteré que está en prisión.
-No se preocupe por él, yo me encargaré de sacarlo, vamos a huir por mar.
-Yo me encargaré del viaje… pero la condición es que el señor Olmos nos acompañe.
-¡Así será! Esté preparado porque va a ser pronto, muy pronto.
*
Prisión.
En ese momento tiran a Fernando en la celda junto a Olmos y a Laisha que lo miran con desconfianza.
-¡Este hombre!
-¡El señor Gobernador, don Fernando Sánchez de Moncada! ¿qué hace aquí? –Olmos- ¡esa ropa es de monje!
-¡Esta es otra maldita rata! Él nos vendió a Montero –grita Laisha- ¡me alegra que la suerte le haya dado la espalda!
-Ten cuidado con lo que dices gitano, más nos vale que mis contactos nos ayuden a salir de aquí –Olmos dice con aprehensión- ¡era al último hombre que esperaba encontrarme!
-¿Le tienes miedo Olmos? –se le acerca Laisha con desprecio - ¡es otro prisionero! Igual que tú… igual que yo.
-¡Tú no sabes nada! Nada… -Olmos mira para afuera.
*
Mansión Esmeralda.
El Sargento García le trae un te- ¡Tómese este té!
Pero Esmeralda es un manojo de nervios- ¡Es que cada vez que pienso en Montero y Mariángel y en lo que pudo haber pasado! Ellos son amantes, García… y sin escrúpulos cambiaron a su hijo por el mío.
Muy cerca de ellos hay un enorme jarrón de rosas rojas.
-¡Señora por favor! –le ruega García- ¡se lo suplico no piense más en eso! Piense que su hijo está vivo y que es un milagro del cielo, señora.
-¡Ese es el único alivio que hay en mi corazón! Pero no puedo vivir sabiendo que esos dos andan sueltos por ahí… ¡a Montero ya le envié un mensaje! Quiero que duerma con el mismo temor que me hizo sentir en esa mazmorra.
-¡Sigo pensando que su plan es muy peligroso! ¿Por qué no habla con don Diego? Si quiere yo puedo arreglar una cita entre los dos.
-¡No Sargento! Eso no.
-¡Señora, piense por favor, usted se muere de amor por él! Y yo soy testigo y sé cuánto él la ama a usted, señora… ahora que sabe que el hijo de los dos está vivo, olvídese de la venganza, señora, piense en hacer una nueva vida… ¡feliz como se lo merece!
-¡No puedo ser feliz sabiendo que Montero, Mariángel y Fernando Sánchez de Moncada están por ahí destruyendo vidas! Pero cada lágrima que derramé por su culpa la van a pagar.
-Señora… por favor.
-¡No sargento! No… tengo que culminar con mi venganza y después veré si tengo un futuro con Diego.
*
Casa Gobernador.
-¡Así que la monjita remilgada no se casó con su novio! –Mariángel.
-¡Así es! –Santiago- ¡dejó plantado al novio en el altar! Que pena con la familia.
-¡Era de suponerse! –ríe Mariángel- ¡esa mujer siempre estuvo enamorada de mi padre!
-Qué??
-¡Sí, es una historia que quisiera olvidar! Esa mujer volvió loco a mi padre… tal vez por eso no se casó con él… dime… ¿toda la familia De La Vega estaba presente… mi tía también? –con interés malsano.
-¡Sí! –Santiago finge sorpresa- ¡tu tía también! ¿por qué?? ¿no debía estarlo?
-¡No, no! –finge Mariángel- solo que me enteré que estaba un poco enferma.
Santiago sonríe- ¡Tranquila! Ya Diego me lo contó todo… -y mira para todos lados con ojos muy abiertos- ¿querías deshacerte de tu propia tía envenenándola Mariángel?
Mariángel que está extraordinariamente bella ríe forzadamente- ¡No seas estúpido Santiago! Esos son inventos de Diego para alejarme de mi hijo… ¿me tienes alguna noticia de Diego?
-¡Cariño! –suspira Santiago- ¡De verdad tú crees que Diego pueda llegar a ser El Zorro! ¿un bandido?
-¡Te estoy pagando para que me lo averigües! –pierde su sonrisa- ¡tú me dijiste que estudiaste con él en la escuela!
-¡Sí, pero ya te dije que… exageré un poco! Es más… esta mañana estábamos practicando esgrima y…
-¡Maldita sea Santiago! No juegues conmigo –le amenaza- ¡no voy a permitir que me engañes!
Santiago se pone muy serio- ¡Ni yo te puedo hacer creer algo que no es! Es más… aquí está tu dinero si no me crees – le devuelve su dinero.
Mariángel lo mira boquiabierta.
- ¡Diego no es más que el hijo de un hombre rico… igual que yo! Con la única diferencia que su papá no murió en la ruina, como el mío.
Mariángel duda un momento y luego acepta- De acuerdo… el dinero… sigue siendo tuyo… -se lo entrega de vuelta- ¡ahora necesito que me hagas otro favor!
Santiago la mira con duda- ¿De qué se trata?
-¡Es algo sentimental, Santiago! Una madre tiene que estar con su hijo… -pone cara de dolor- ¡quiero que me traigas a mi hijo!
Santiago la mira sin mover un músculo.
*
Pueblo.
-Bernardo… hoy es el baile de máscaras… va a estar bien vigilado… ¿conoces alguna alternativa para entrar? –lo escucha- ¿por el techo? No habrá problemas para escapar por el techo… el problema será escapar con Sara Kali –Diego reflexiona y camina- ¿Y si la reina no neutraliza al duque y a Montero, Sara Kali estará perdida – de pronto ve la cara de Bernardo que se queda pálido - ¿qué te pasa?
Bernardo le muestra a una mujer a lo lejos que viene cubierta con su abanico y con Camba que le lleva la sombrilla feliz de la vida.
Al ver a Diego da media vuelta.
-¡Es la Condesa! Debe haber venido al pueblo por el baile de máscaras… ¡ya habrá momento de conocerla, Bernardo! –sin interés- no te inquietes.
Pero Bernardo mueve la cabeza confundido y luego sigue a Diego.
*
Casa Gobernador.
-¿Me estás pidiendo que me robe al hijo de Diego? –por fin exclama Santiago- ¡eso es ir demasiado lejos!
-¡Recuerda que ese niño también es mi hijo! –suspira Mariángel.
-¡Sí, pero por más que necesite dinero no soy un ladrón! Y mucho menos un ladrón de niños.
-¿Ladrón? Pero qué palabra tan fea Santiago… ¡yo soy la madre de ese niño! Diego y yo estamos peleados y no sé quien le metió ideas en la cabeza sobre mí… por eso no me deja verlo.
-Pues vas a tener que resolver eso de otra forma –frío.
-¿Y cómo? Dime… si Diego armó a todos sus empleados con cuchillos para que yo no me acerque a mi hijo… vamos Santiago… ¡Diego no se va a enterar que fuiste tú quien me lo trajo!
-¡Ay Mariángel! Por favor razona –casi le grita.
-¡Diego está utilizando su dinero para quitarme a mi hijo! ¿Por qué no voy a hacer yo lo mismo con él? Simplemente estoy haciendo lo que él me está- haciendo a mí.
De pronto Santiago ríe- ¡Debo estar loco!
-¿Entonces, lo harás? ¡traerás a un niño a los brazos de su madre!
-¡Está bien! Pero eso te va a costar mucho más que esto… -y le muestra el dinero que le había devuelto- me estoy arriesgando demasiado.
-¡Perfecto! Acordaremos la suma que tú quieras –feliz Mariángel- ¡pero tráeme a mi hijo!
*
Hacienda De La Vega.
María Pía, todavía vestida de novia, tirada en la cama.

(hehehe… y realmente desde ese angulo… hahaha! Parece que se le van a salir… ya saben… las lolas… :-D)

-¿Cómo te sientes? –entra Almudena.
-¡Como si me hubiera muerto! Muy mal por lo que le hice a Alfonso, un hombre tan amable, tan delicado, tan dispuesto a formar un hogar como Dios manda, y yo lo desprecié dejándolo plantado en el altar.
-Diego habló con él para explicarle las cosas.

(hahaha! Y qué le va a decir Diego?? :-) )

-María Pía… a pesar de todo creo que hiciste bien en no casarte con él… con el tiempo lo hubieran lamentado… ¡sé lo que sientes por Fernando, lo llevas marcado en el corazón! Igual que yo a tu hermano en el mío.
-Si hubieras visto su mirada cuando se lo llevaron esos soldados, se lo veía tan sereno… tan dispuesto a aceptar su suerte.
-Tal vez es cierto y Fernando ha cambiado y está arrepentido de todo.
-¡Me gustaría hablar con Alejandro! Y yo sé que la Reina lo admira mucho y tal vez ella… podría ayudarlo…
-Pero no te atreves a pedirle nada.
-¡Fernando mató a Regina y para Alejandro eso pesa mucho!
-No le pidas más de lo que puede dar… ¡tú y yo vamos a averiguar como está Fernando y vamos a tratar de sacarlo de allí! ¿te parece? –le propone.
-Gracias, eres muy buena conmigo… tengo mucho miedo… ¡yo sé que Montero odia a Fernando! Y sé que es capaz de hacerle cualquier cosa Almudena.
*
Celda.
-¡Beba, don Fernando! –Olmos ayuda a Fernando a beber.
-¡Acabaron con él! No creo que le quede mucho tiempo –Laisha.
-¡Olmos! –lo reconoce Fernando.
-¡Sí, aquí estoy don Fernando! El más fiel de sus sirvientes.
Fernando bebe agua - ¿Dónde estamos?
-¡En un calabozo, en la prisión del Callao!
-Olmos… ¿Por qué estás aquí? –le interroga Fernando a Olmos.
-Por… razones personales del comandante Montero –miente Olmos – parece que él me odia porque yo soy fiel a usted –y desvía la mirada.
-Y tú… ¿Por qué me miras así? -mira a Laisha que lo mira fijamente- ¿Quién eres?
-Es una gitana, don Fernando… del campamento de Sara Kali.
-¡Me llamo Laisha! –se presenta - ¡y estoy aquí seguramente por tu culpa! Montero me torturó para sacarme información sobre tu esposa.
-¡Sara Kali… debe estar muerta! –gruñe Fernando- yo mismo la maté –les confiesa .
-¡Te equivocas Fernando! –festeja Laisha- ¡Sara Kali… está viva!
Fernando se la queda mirando.
*
Hotel.
-Aquí traigo correspondencia nueva de la Reina, es algo muy delicado, la Reina me pidió que llevara estas cartas con carácter urgente y que obligara al barco a salir de inmediato.
-¡Muy bien Misail! –el duque toma las cartar.

(humm… y hay un fuego detrás de él… mientras las mujeres andan casi desnudas… :-D )
*
Prisión.
-¿Sara Kali viva? –se sorprende Fernando- ¿y cómo sobrevivió?
-¡Ni ella misma lo sabe! ¿cree que fue un milagro? ¡se salvó del disparo que tú le diste, alguien la encontró! –Laisha sigue su discurso feliz- ¡y la ayudó!
-¡Gracias a Dios! –de pronto festeja Fernando- ¡gracias a Dios no voy a tener que cargar su muerte en mi conciencia! – y mira al cielo.
-¿Gracias a Dios, don Fernando? –se sorprende Olmos- ¡esa mujer libre es un peligro para usted!
-¡Es verdad! Y más ahora que piensa entrevistarse con su prima –sonríe Laisha.
-¡La reina de España!
-¡Sí! La Reina de España –Laisha sigue- ¡ya no me importa contarlo! Sé que ninguno de los tres saldrá vivo de aquí.,, ¡Sara Kali va a entrevistarse con la Reina y va a contarle toda la verdad!
-¿Y Montero lo sabe? –Olmos- ¿tú hablaste con él?
-¡Sí! –de pronto llora Laisha- ¡lo sabe! Yo se lo dije… porque… me torturó Olmos… ¡y ojala que él no pueda detenerla! ¡que no la detenga! Porque cuando la reina sepa lo que tú le hiciste a Sara Kali… ¡ella misma va a matarte!
-¡No importa! –le dice tranquilo y baja la mirada- ¡si esa es la voluntad de Dios aquí estaré esperando la muerte!
-¡Nosotros vamos a salir de aquí! –exclama Olmos- ¡vamos a escapar! Estoy seguro… ¡nadie va a morir aquí! Confíen en mi.
Pero tanto Laisha como Fernando miran a lo lejos sin esperanzas.
*
Casa Tobías.
-¡Catalina! ¿Dónde estabas? ¡de dónde vienes! –aparece Pizarro y la detiene del brazo al entrar a su casa.
-Estaba visitando a unos clientes que le estoy cosiendo los vestidos para la fiesta de máscaras.
-¿Y tú vas a ir?
-¡Sí, la reina invitó a Tobías, a mi padre y a mí!
-Tu marido va a ir.
-Tal vez no, porque lo noté muy extraño… y no me imaginé que por nada del mundo se perdiera la fiesta de disfraces.
-¡Mejor que no vaya!
-Sí… quizás no vaya… ¿por qué??
-¡En esa fiesta, Catalina, va a haber muchas sorpresas y una de ellas es que voy a matar a Montero! –le anuncia Pizarro- quiero que estés conmigo cuando eso suceda porque de ahí nos vamos a escapar tú y yo.
-¡No Anibal! Eso es muy peligroso.
-¡No me digas lo que tengo que hacer! –le grita Pizarro- ¡tú me vas a obedecer y punto! Así que haz tu maleta sin que tu marido se de cuenta porque nos espera un largo viaje.
-¡Nos espera una nueva vida juntos! –y la besa.
Al quedar sola Catalina se pone a llorar y tiembla.
*
Hacienda De La Vega.
El padre Tomás le dice a María Pía que Alfonso se marcha de la ciudad y que le pidió que le dijera que él entendía- Ese hombre te ama, María Pía.
-¡Pero yo no, padre! Y me di cuenta en el altar… yo nunca debí aceptar esa boda.
-¿Vas a seguir atada a ese amor por Fernando Sánchez de Moncada? Sino abandonas eso nunca vas a ser feliz.
-¡Yo lo sé!
-Por culpa de ese sentimiento fracasó el matrimonio con Alfonso… y con Dios… ¿hasta dónde piensas llegar, hija?
-¡No sé! Tal vez sea esa mi manera de amar… tal vez a pesar de todo lo que ha hecho Fernando, es la única persona en la que puedo confiar y a la cual le puedo ser leal… ¡Fernando está prisionero! El comandante Montero lo arrestó y yo tengo mucho miedo por él… porque él ya no es el mismo hombre de antes.
-¡No, no es el mismo hombre! Es un hombre que renunció a su fortuna, a su ambición de poder… ¡y renunció a tu amor!
-Almudena y yo vamos a hablar con Montero y vamos a pedirle de rodillas, si es necesario que nos deje ver a Fernando.
-¡No!
-¡Yo quiero comprobar que él está bien!
-¡No! Ustedes no pueden hacer eso, Montero jamás les va a permitir ver a Fernando… ¡seguramente pensará que ustedes lo van a traicionar! Y lo más probable es que las encierre a las dos.
-No tengo miedo.
-María Pía… deja eso en mis manos… confía en mí… ¡yo puedo llegar a dónde está Fernando y le llevo un mensaje tuyo! Prométeme que ustedes no van a hacer nada María Pía… ¡prométemelo!
María Pía asiente con la cabeza.
*
Cueva.
El padre Tomás, Zorro y Bernardo.
-Tengo que encontrar el nuevo lugar dónde Montero esconde su nuevo cargamento de armas.
-Vas a dinamitarlo.
-¡Así es padre! Sin esas armas su ejércitos estará debilitado… y hay que hacerlo antes de la fiesta de máscara de la Reina.
Bernardo le dice que es peligroso pero Zorro le dice que no importa- Lo más interesante de todo esto es que Montero mismo me llevará a ese lugar.
-¿Cómo?
-¡Pienso secuestrarlo!
-Diego…
-¡No se preocupe! Cuando Montero sienta mi espada en su cuello me llevará a ese lugar.
-Es una acción temeraria y peligrosa, Montero tiene un ejércitos entero cuidándolo.
-¡No se preocupe padre, ya todo está calculado!
-¡Bien, yo te bendigo en el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo!
-¡Amen! –y El Zorro se marcha.
*
Mansión.
El Sargento García entra al cuarto de Esmeralda y se encuentra a Esmeralda toda vestida de negro - ¡Señora! ¿va a salir?
-¡Tengo cosas que hacer, Sargento!
-Ese traje se parece mucho al que usa El Zorro –admira García- yo sé que ustedes son muy amigos desde que él la ayudó a rescatar a su señora madre, señora… ¿pero no se enojará si usa su color favorito?
-¡Pues no lo sé, lo que sí sé es que el negro es el único color que me ayuda a ocultarme en la noche! Y ni siquiera El Zorro, Sargento, puede saber quien soy… ¡ni siquiera él!
-¡Por supuesto señora! ¿adonde va a ir? ¿quiere que le diga a Camba que le acompañe?
-¡Debo ir yo sola! La noche es muy larga sargento y no voy a permitir que mis enemigos duerman en paz.
-Me atemoriza oírla hablar así, señora.
-¡Es el único lenguaje que tiene mi alma en este momento! –suspira- ¿sabe qué sargento? –y toma dos rosas rojas- ¡a veces me siento como ellas! –las huele y admira- ¡que tienen el aroma del amor, pero al mismo tiempo espinas para defenderse!
*
Caserna.
-¡Entonces te vas a robar a mi hijo! –Montero acaricia el cuerpo de Mariángel que disfruta sonriendo.
-Sí… le voy a pagar una muy buena suma de dinero a Santiago para que me lo traiga.
-Pero hay algo que no entiendo, Mariángel… -la besa -¿Cómo puedes confiar en un recién llegado? El otro día lo conocí y discúlpame… ¡es tan imbécil como tu marido!
-¡Santiago es un rico venido a menos! Necesita el dinero… además le tiene envidia a Diego.
Montero ríe- ¿Y quien te dice a ti que él no es capaz de vender esa información a Diego De La Vega?
-¡Porque le vi la codicia en los ojos! Él hará exactamente lo que yo le pida… de eso no tengo duda.
-¡Haz lo que tengas que hacer! pero trae de regreso a mi hijo.
-¡Por ahora! Me tengo que ir cariño… voy a presionar un poco a tu padre… ¡para ver si me dice algo de Sara Kali!
-¡Ay! –suspira Mariángel y lo besa- ¡no veo la hora de deshacernos de todos nuestros enemigos y de los De La Vega! Quiero ser ya la dueña y señora de toda esta ciudad.
*
Hacienda De La Vega.
Santiago entra a la hacienda y se encuentra con Dolores que ríe con el bebé - ¡Eres muy lindo mi amor!
-¡Dolores, buenas noches!
-¿Cómo está don Santiago?
-¡Muy bien! ¿has visto a Diego?
-¡Salio hace un rato!
-¡Qué hermoso es su hijo! ¿no es cierto?... supe que la señora Mariángel quería quedarse con él.
-¡Mientras nosotros estemos cuidando a este niño! –se enoja Dolores- ¡esa mujer no va a ser capaz de acercarse!
-¿Y ustedes dos son las únicas que están a cargo de la vigilancia del niño?
-¡Ah! –le grita Dolores- ¡usted qué cree don Santiago! ¿qué porque nosotras somos mujeres no vamos a ser capaces de defender a este niño? ¡no señor! Usted no sabe de lo que soy capaz… además Amalia sabe manejar muy bien los cuchillos… ¡y no solamente en la cocina!
Santiago sonríe- ¡Ahora si entiendo por qué Diego está confiado en dejar a su hijo en vuestras manos! –y de pronto la mira de una manera calculadora mientras Dolores sigue sonriéndole al niño.

(Ayayay! No Santiaguito… no lo hagas!!! :-( )
*
Casa Gobernador.
-¡No sé que hacer, amiga! –una Catalina destrozada le cuenta a Mariángel- ¡esta situación se me está saliendo de las manos!
Mariángel mira a lo lejos sin interés- Tanto así.
-¡Peor aún! Mi amante no quiere entender razones, se quiere ir de la ciudad… ¡y llevarme con él!
-¿Y vas a dejar a tu marido?
-¡No quiero! –llora Catalina- ¡aunque mi futuro al lado de Tobías no es para nada envidiable! Es mi marido y ni siquiera me toca.
Mariángel ríe divertida- No veo por qué lo piensas tanto Catalina… ¡vete con ese hombre! La vida es para disfrutarla.
-¡No quiero Mariángel! –llora- ¡yo amo a Tobías! El es un hombre culto… refinado… y a veces con sentido del humor.
Mariángel completamente aburrida suspira impaciente.
-¡En cambio el otro! –sigue Catalina con rabia- ¡es tosco, brusco! No me trata como a una mujer sino como a un objeto… ¡y ni siquiera sonríe!
-¡Creo que no te voy a poder ayudar en eso! –le corta Mariángel- ¡tengo mis propios problemas!
-¡Es cierto! Cuéntame… al fin… ¿Diego te quitó el bebé?
-¡Sí! –sin ganas- ¡se quiere deshacer de mí! Por eso llamé a tu padre.
-¡Que vida tan desgraciada la de nosotras las mujeres! –llora Catalina.
Pero esto ya es demasiado para Mariángel que decide echarla- ¡Catalina, querida, no llores! –le da un pañuelo y le muestra la puerta - ¡Ve, arréglate con tu esposo, sé feliz! Haz lo que quieras Catalina… pero déjame dormir… ¡estoy tan cansada amiga!
Catalina llorando cada vez más la mira desde la puerta. Mariángel se la cierra en la cara.
*
Hotel.
-Estamos metidos en serios problemas, Misael.
(ahhaa!! El famoso Misael siempre aparece con una carterita de correos… :-D )

-Según las cartas, la Reina sabe que su prima Mercedes, Sara Kali, está viva, y sabe que va a intentar a la fiesta de máscaras.
-Usted me dijo que el comandante Montero le había asegurado que esa mujer había muerto a manos de Fernando Sánchez.
-¡Montero me mintió! Que un grupo de hombres armados vayan a buscarlo, va a tener que responderme varias preguntas… ¡no sabe con quien se metió! Si está haciendo su juego a mis espaldas lo va a pagar con su vida.
*
Caserna.
-¡Mejias! Voy a la prisión del Callao a seguir interrogando a Fernando Sánchez de Moncada, pero necesito que me localices al duque y le informes del arresto de Fernando por traición a la Corona y por abandonar su cargo.
-¡Como ordene señor!
Pero en ese momento El Zorro les habla- ¡Buenas noches, Montero!
Montero y sus hombres desenvainan y lo enfrentan.
El Zorro sonríe.
*
Casa Gobernador.
Alguien golpea a la habitación de Mariángel.
-¡Ay! ¡Catalina por qué no me dejas en paz! –furiosa abre la puerta y retrocede asustada- ¡Tía!.
Almudena entra- ¿Te sorprende verme, Mariángel? Porque estoy muy recuperada… y vine a preguntarte ¿por qué?? ¡por qué querías matarme!
Mariángel la mira boquiabierta.
*
Caserna.
Mientras tanto El Zorro sigue luchando contra todos y vence a todos.
-¡Muy bien, Zorro! –lo enfrenta Montero solo – esta vez voy a acabar contigo desgraciado.
Pero de un golpe diestro El Zorro lo deja en el suelo y le pone un pie encima- Creo que llegó el momento que hablemos, Montero.
Pero en ese momento llega la guardia del Duque.
-¡Que esperan! Disparen de una vez a este desgraciado –grita Montero desde el suelo- ¡mátenlo!
El Zorro mira para todos lados buscando una salida.
En ese momento… Una flecha hace caer a uno de los hombres del duque y una mujer vestida de negro se posiciona al lado de Zorro que la mira boquiabierto. Ambos se miran.
#
Yo nací para tus ojos, para nadie más
Siempre voy a estar en tu camino
Alma de mi alma, corazón de tempestad.
Después te llevaré hasta dónde quiero
Sin temor y sin fronteras
Hasta dónde sale el sol
#

(GENIAL!! :-D ahora van a luchar juntos!! )

*
FIN DEL CAPITULO
*
Advertencia: este página puede contener links a sitios ajenos a mi responsabilidad)

@2005 Narración by Mabouchita! Z;

www.mabouchita.com

Este resumen es MUCHO trabajo, tiene miles de palabras y conlleva varias horas. Lo pueden compartir con sus familias y con los amigos, pero les ruego no lo copien a otro sitio Web (excepción hecha a Telenovela World).
*
Las imágenes o links pueden estar protegidos por Copyright, cualquier problema mi email es mabouchita@gmail.com

alondra7412
Bienvenido/a
Bienvenido/a
Posts: 10
Joined: Mon Nov 27, 2006 4:27 pm
[phpBB Debug] PHP Warning: in file [ROOT]/vendor/twig/twig/lib/Twig/Extension/Core.php on line 1236: count(): Parameter must be an array or an object that implements Countable

**excelente**

Postby alondra7412 » Sat Jul 14, 2007 4:04 pm

hola me muero de la curiosidad, como yo trabajo hasta muy tarde enla noche y tampoco puedo grabar la novela me la pierdo con tus resumenes es como si la viera, please tendras los resumenes del jueves y viernes que paso con Diego y Esmeralda


[phpBB Debug] PHP Warning: in file [ROOT]/vendor/twig/twig/lib/Twig/Extension/Core.php on line 1236: count(): Parameter must be an array or an object that implements Countable
[phpBB Debug] PHP Warning: in file [ROOT]/vendor/twig/twig/lib/Twig/Extension/Core.php on line 1236: count(): Parameter must be an array or an object that implements Countable

Return to “ZORRO - Resumenes”

Who is online

Users browsing this forum: No registered users and 1 guest