LA TRAICION 019 - ENRICO UN ANGEL - 22/feb/2008 -FOTOS
Posted: Sat Feb 23, 2008 3:04 am
CAPITULO 19
#
Residencia Medina.
El Dr. Max inyecta a Alcides – Dormirá un buen rato, después cuando despierte... va a sentir todo eso que ya le expliqué –sonríe muy divertido.
-¿Por qué me odia tanto? –se pregunta Beatriz.
-No logró lo que buscaba –la calma Hugo.
Boris entra por la ventana.
-Bájenlo –ordena Hugo.
-¡Acaba con él Hugo! –exige Beatriz.
-Calma Beatriz, Alcides comenzará a pagar lo que me hizo a partir de hoy... ¡la culpa lo va a atormentar por el resto de sus días!
Beatriz se abraza a Hugo y llora.
#
Campamento.
Enrico llega y cae desmayado a los pies de Soledad y Úrsula.
(Realmente parece un angel caido del cielo a tamborazos!!!
)
-¡Es Enrico, empleado de Rebeca! –Paquito da un gritito- desapareció cuando don Jeremías falleció.
-Este hombre está herido –Soledad- tenemos que llevarlo a la hacienda.
Marina tiembla – No me parece buena idea.
Paquito la mira y apoya- Estoy de acuerdo.
-Si le pasa algo nos pueden culpar a nosotros –Marina.
-¡sí! –Paquito.
-Eso no importa ahora Marina, está muy mal -Sole.
-¡Hay que ayudarlo! –Úrsula.
-¡Ayúdalo! –ordena Paquito a Marina sin atreverse a tocarlo.
#
Residencia Medina
-Tengo que matar a Alcides –decide Beatriz.
-No vas a matar a nadie –Hugo la calma- quítate esa idea de la cabeza.
-Él me atacó, tu hermano es un asesino –Beatriz.
-Lo sé, pero voy a ser yo quien me encargue de él, no tú, no quiero que nada malo te pase.
-¡Déjeme hipnotizarla, don Hugo! –Dr. Max- así le quitamos los malos recuerdos y toda esa agresividad.
-Beatriz, tienes que hacer un esfuerzo por favor.
-¿Te preocupa lo que sucede conmigo? –Beatriz sonríe fascinada.
-Has sufrido mucho, pero todo va a cambiar cuando todo esto termine volverás a tener una vida normal –le acaricia el rostro con cariño.
-Eres tan diferente a tu hermano –Beatriz lo mira con ojos muy especiales- te prometo que no le voy a hacer daño, pero júrame que vas a dejar que te visite en la cabaña... ¡quiero seguir siendo parte de tu vida!
Pero Hugo no acepta- Ahora no pienses en eso, tienes que recuperarte.
Beatriz lo abraza.
#
Cementerio.
Alcides despierta en el cementerio y se encuentra sobre la tumba de Hugo... apenas puede moverse y respirar.
#
Fuera de la residencia el doctor Max protesta- En cualquier momento puede delatarnos.
-Beatriz ha sufrido mucho –Hugo – es normal que esté alterada.
-Hay que vigilarla.
-Los Burke se encargaran de eso.
-Ya dejamos a su hermano en el cementerio –Boris llega.
-La medicina que le apliqué le producirá alucinaciones –doctor Max – no podrá diferenciar realidad de fantasía.
#
En el cementerio Alcides se debate como un loco en el suelo, sus padres, dos fantasmas, están ahí. Alcides se abraza a su padre que lo golpea y lo rechaza. Alcides se arrodilla ante su madre que le da una bofetada.
-Era tu sangre, hiciste daño a tu propia sangre.
-Mataste a tu hermano, no tienes perdón, estás maldito Alcides.
Alcides se marcha corriendo y se mete a un bar.
Más tarde despierta en brazos de Margo- ¿Qué hago aquí?
-Llegaste hace como una hora, caminando.
Alcides se levanta tambaleándose.
Margo trata de ayudarlo -¡Suéltame!
Muy cerca Hugo toma un trago.
#
Residencia Montenegro.
-Tía... ¿qué contiene ese tesoro? –Eloisa.
-Ya te lo contaré –Rebeca.
-Pero viviste mucho tiempo con él –insiste.
Tocan a la puerta y se asustan.
Es Soledad que llega –Buenas noches.
Y Paquito detrás con Enrico sobre sus hombros- ¡Este hombre está muy malherido, hay que ayudarlo!
-Necesitamos gaza y alcohol –ordena Soledad.
-¡Muévete Hércules! –grita Rebeca y Hércules va con ellos.
Pero al quedar sola- Maldito infeliz, tenía que aparecer con ellos de testigos.
#
Residencia Medina.
-¿Qué haces despierto Lucas?
-Pienso en nuestra situación económica, no tenemos sino dinero para cubrir los gastos de este mes, apenas nos queda esta casa... Ester... ¿si hipotecáramos la casa?
-¡No te lo voy a permitir! –grita Ester.
-¿De qué vamos a vivir?
-A ver qué te inventas, eres el hombre de esta casa y tienes que reparar el daño que te hiciste pero no a costa de nuestro bienestar –lo deja solo.
(Ay Ester, apenas empezamos a quererte y ya vuelves a ser despriable
)
#
Residencia Montenegro.
Úrsula detiene la hemorragia.
Enrico despierta- ¿Dónde estoy?
-Esta es la Hacienda Montenegro, yo soy Soledad de Obregón, la ahora señora de esta casa –le sonríe.
Enrico trata de levantarse asustado, pero Soledad lo detiene.
-Sus ojos me muestran que está muy triste –de pronto dice Enrico – tranquila... su amor está vivo... ¡él está vivo!
Soledad mira a Úrsula con sorpresa.
(ah... lo que nos faltaba!!! Un adivino!!
un enanito mágico!!!
)
#
Abajo Hércules desespera- Seguramente abrirá la boca.
-No está en condiciones de hablar en este momento.
Paquito los espía.
-Hay que hacer algo o ese hombrecito acabará con nuestros planes.
En ese momento entra a la casa, arrastrándose, Alcides.
-¡Alcides! –se sorprende Rebeca y lo ayuda- ¿estás borracho?
-No estoy borracho, quiero que me dieron algo.
-¡Necesitas a un médico!
-No, necesito descansar –y la mira- ¿Soledad? Soledad... mi amor... no sabes lo que me acaba de pasar –llora.
De pronto se da cuenta que no es ella y empieza a gritar -¡Soledad!
#
Soledad baja las escaleras y lo mira sorprendida.
Alcides se arrodilla- Mi amor... no sabes lo que me ha pasado... –y se tira a sus pies- ¡fue horrible, horrible, horrible! –solloza como un niño.
-Eh... –no sabe qué hacer ante la mirada de Rebeca, Eloisa, Hércules y Paquito- Estás borracho Alcides.
Alcides lo mira- Llévame a mi cuarto.
-Alcides, perdóname, pero yo así no puedo ir contigo –se niega- a ningún lado.
-Soledad, tú eres mi esposa –la llama.
Soledad se aparta.
-Tía, llévatela –pide Eloisa.
Y Rebeca se va con Soledad.
-¡Paquito! –grita Eloisa y éste aparece haciendo aspavientos y saliendo de su escondite- necesito que lo llevemos a la alcoba principal, yo me encargaré de él.
Hércules lo ayuda.
(Bravo MARIO MUY CONVINCENTE!!
)
#
Residencia Medina.
En ese momento Beatriz se levanta de la cama del empleado de Arturo- Ya tuviste el placer de estar conmigo –se viste- ahora quiero que hagas tu parte... ¡quiero que mates a Alcides de Medina!
(urgghhh... qué bajo cayó
)
#
Residencia Montenegro.
Acuestan en la cama a Alcides. Hércules se marcha.
-Tranquilo, cálmate, no pasa nada –con dulzura Eloisa- ¡yo te voy a cuidar!
Paquito la quiere matar con los ojos- ¿Pero qué te pasa, Eloisa? Deja de consentirlo, ¡no eres su mujer!
-Deja tus escenas de celos.
-¡No son celos!
Alcides llorando le toma de la corbata del cuello a Paquito y casi lo estrangula- No fue mi culpa papá.
(hahaha!! =D realmente está pero de hilaridad total!!! )
-Tranquilo –con espanto Paquito se separa de él como si apestara y se marcha disgustado.
-¡Papá, papá! –llora Alcides como un niñito a gritos.
-¡Calma! –lo abraza Eloisa y lo besa- estás delirando.
Alcides le responde con llanto entrecortado.
-No hueles a alcohol – se sorprende.
-¡Eloisa, ayúdame! –llora en sus brazos - ¡yo lo maté, yo maté a mi hermano! Yo maté a Hugo... ¡fui yo!
(wow!!
)
Eloisa lo mira con ojos cuadrados.
En ese momento Alcides se asusta y se sienta en la cama y mira para afuera donde ve a Hugo parado en la ventana.
-¡Es él, míralo, está en la ventana!
Pero Eloisa no mira – Alcides, estás muy alterado y delirando, tranquilízate.
-Está en la ventana –insiste.
Eloisa mira- No hay nadie.
-¡Es un maldito que me quiere enloquecer! –de pronto Alcides se pone histérico y se levanta y cae al suelo, se levanta y busca un arma.
(
Pequeño error: es la primera vez que Alcides está en esa casa)
Eloisa se asusta- ¿Qué vas a hacer? ¡deja esa arma! ¡auxilio! –grita.
Alcides va a la ventana- ¿dónde estas? –y apunta con su arma.
Paquito entra y lo desmaya sobre la cama con un fuerte golpe de su bastón y luego furioso toma a Eloisa del brazo-Te advertí que no te quedaras a solas con este loco... ¿te volviste loca?
(
Otro pequeño error: El bastonazo viene de atrás y Alcides cae de espaladas sobre la cama
)
-¡No es hora de sermones! –grita Eloisa.
Paquito desarma a Eloisa- ¡Tenemos que amarrarlo! –decide.
Paquito guarda el arma en un escritorio.
#
Residencia Medina.
-Alcides es un hombre muy peligroso –el hombre de Arturo.
-Me equivoqué, no perderé el tiempo contigo –Beatriz.
-Lo voy a hacer a cambio de que te conviertas en mi amante.
#
Residencia Montenegro.
-Jamás imaginé a Alcides así –Eloisa espantada le cuenta a Rebeca- lo estaba acostando y empezó a decir incoherencias, primero que había mata a su hermano Hugo y luego que lo había visto en la ventana.
-Dicen que los borrachos dicen la verdad –Paquito.
-Él no estaba borracho, no olía a alcohol.
-Que yo sepa Hugo de Medina murió en un accidente –Rebeca.
-Pero ellos eran hermanos gemelos –Eloisa se sorprende- ¿realmente creen que haya matado a su propia sangre?
-¡Yo no sé, pero estuve investigando y me dijeron que esos hermanos no se podían ver, se odiaban hasta la muerte! Así que cualquier cosa pudo haber pasado –Paquito.
#
Una sombra en el cuarto de Alcides.
¡Es Hugo! Que mira a Alcides amarrado sobre una silla, sin sonreír.
Alcides duerme.
(3r pequeño error, ahora está sobre una silla, o sea que Paquito y Eloisa tuvieron que levantarlo de la cama y ponerlo en la silla
)
#
En otro cuarto Soledad cuida a Enrico.
-¿Qué pasó con Alcides? –le pregunta a Úrsula- ¿pudiste averiguar?
-¡Escuché gritos en el cuarto! Parece que esa- muy mal.
-Debe ser el efecto de los tragos –Marina que las mira.
-¿Usted cree que este hombrecito se salve, señora? –Úrsula.
Soledad le pone un pañuelo mojado en la frente y sonríe –confiando en Dios esperemos que sí... ¿escuchaste lo que dijo? ¡qué Hugo está vivo!
-Señora, está muy cansada -le corta Ursula- es mejor que se vaya a dormir.
-Sí, mejor voy a mi habitación –se levanta.
Rebeca entra y pregunta por Enrico.
-¡Perdió mucha sangre pero se está recuperando!
Marina toma el lugar de Soledad para cuidarlo.
-Pobre... –suspira Rebeca- estaba muy preocupada por él, desde que murió mi esposo no lo había visto... ¡quién sabe en qué problema se metió para haberle disparado!
-A mi me parece que es buena persona –sonríe Soledad.
Rebeca se asusta y disimula- ¿se despertó? ¿te dijo algo?
-Estaba delirando, algunas cosas, nada importante... ¿y Alcides?
-Eloisa y Paquito lo están cuidando, el médico no tarda en llegar.
#
Sala.
-¿Realmente piensas que Alcides mató a su hermano? –Eloisa.
-Todo está muy extraño, imagínate que cuando veníamos a la hacienda un hombre enmascarado... que olía bastante mal –agrega poniendo cara de fuchi- trató de asaltarnos... ¡y lo más gracioso es que la policía lo venía persiguiendo!
-¡Qué! –se asusta Eloisa- ¿cómo no me contaste nada?
-No tiene importancia, lo curioso es la actitud de Soledad... ¡quería averiguar quien era ese hombre! Yo creo que está loca.
-¿Por qué se comporta así esa estúpida? –se burla Eloisa.
-Porque... –le sirve una copa - ¿sabes qué me dijo? ¡que sentía que ese hombre era su amado Hugo! Después ese tipo trató de huir en una balacera y la irresponsable trató de seguirlo... ¡solo que no averiguó nada!
-¡Está mal de la cabeza! –Eloisa acepta su trago.
-Eso mismo pensé cuando me dijo que había sentido la presencia de Hugo cerca de ella hace varios días... pero después de lo que dijo Alcides de su hermano... ¡no sé, las cosas cambian! –duda.
-No te pongas a inventar historias... es una casualidad.
-¡No! hay algo más en todo esto, Eloisa, cariño... necesito un favor... ¡quiero que le saques toda la información a Alcides! ¡toda! La necesitamos.
-¡Por supuesto! A tus órdenes mi amor –Eloisa lo besa con voracidad.
Paquito mira para todos lados pero luego se deja llevar por la pasión.
#
habitación principal.
Hugo sigue mirando a Alcides que abre los ojos y lo ve- ¿Hugo?
-Te ves muy mal Alcides.
-No estás aquí... estás muerto... vi cuando te enterraron.
-Intentaste matarme en mi despedida de soltero, y cuando supiste de mi enfermedad... ¡dejaste que me enterraran vivo!
-¡Por favor, aléjate de mí, no me atormente! –suplica Alcides.
-¡Querías verme muerto! Para quedarte con Soledad y mi fortuna.
Alcides lo mira- No eres real.
-¡Claro que lo soy! Traicionaste tu propia sangre y te voy a hacer pagar por todo lo que hiciste.
#
Afuera Boris espía con unos gemelos –se tarda mucho allá adentro.
-A tu patrón le gusta complicarse la vida –doctor Max- que lo mate y se quita el problema de Alcides.
-A diferencia de don Alcides, don Hugo no es un asesino.
El doctor Max ríe- No conoces la naturaleza humana Boris, los hombres somos capaces de llegar a cualquier extremo con tal de cumplir una venganza.
#
-No me vas a enloquecer, no lo vas a lograr, porque sé que estás muerto.
-Está bien –acepta Hugo- estoy muerto, pero de ahora en adelante seré la voz de tu conciencia... no pasará un minuto en tu vida sin que te acuerdes de mí ¡sin que te acuerdes de lo que me hiciste!
-¡Por favor hermano, sé que estás muerto! ¡aléjate! No quiero verte.
-Alcides, me convertiré en tu sombra, no te va a alcanzar la vida para pagar por tu maldad.
Alcides llora y suplica- ¡aléjate de mí! Sé que estás muerto... aléjate.
Hugo lo mira sin pena.
-¡Aléjate maldito! Sé que no estás aquí – grita a todo pulmón.
#
En la sala los aspavientos amorosos y pasionales de Paquito y Eloisa son interrumpidos por sus gritos y deciden ir a verlo.
En ese momento llega el doctor.
-¡Qué bueno que llegó! –suspira Eloisa.
-¿Y el herido de bala?
-¡No! tiene que atender primero a Alcides, está muy alterado.
-¡Sé que no estás aquí! –grita Alcides desde lo alto.
Cuando el doctor entra lo ve hablando solo- ¡Escúchame maldito! Esta vez te voy a matar con mis propias manos.
-¡Está como loco! –Paquito.
-¡Cálmate! –Eloisa- aplíquele algo.
Y Alcides se vuelve como loco luchando, Paquito lo detiene y el doctor lo inyecta- Lo mantendrá dormido hasta mañana.
Y todos lo dejan.
Paquito se queda solo con él y deja de fingir cualquier pena. Se acerca a la ventana y la cierra.
-Lo voy a matar –repite Alcides.
Paquito encuentra huellas en el piso.
En ese momento Alcides hace un salto con silla y todo.
(hahaha!! GENIAL MARIO!!
)
#
Rebeca desesperada por llevarse a Enrico.
En otra habitación- Ya es suficiente lo que has hecho por él Soledad, él era el empleado de mi difunto esposo y mi deber es llevarlo y cuidarlo –Rebeca.
Pero Enrico abre los ojo y suplica- No señora, no deje que me lleven, por favor.
-¡Cálmate, tranquilo! Todo está bien –lo tranquiliza Soledad.
-Estaba por decírtelo –susurra Rebeca – pero él estaba muy mal de la cabeza, por eso insisto en llevármelo, no lo conoces, no tienes por qué asumir semejante responsabilidad.
-Ya tomé la decisión Rebeca –le corta- ¡yo lo voy a cuidar!
-Está bien –se despide Rebeca- no confíes en él, bueno... tenemos que irnos.
Pero cae un rayo.
Soledad los invita a quedarse por la noche.
Marina se encarga de atenderlos.
-Muy amable, permiso- se marcha Rebeca.
-Señora, se lo agradezco muchísimo –Enrico.
#
Rebeca le cuenta a Hércules que no pudo llevarse a Enrico.
-Por ahora, la tormenta nos ayudará a quedarnos hasta mañana, ya veremos cómo sacarlo de aquí sin hacer ningún escándalo.
Y van a la sala.
-¡Qué bueno que están aquí! Vi unas manchas en la habitación de Alcides... y estoy casi seguro que la ventana estaba cerrada, no los quiero asustar, pero creo que alguien está merodeando la casa.
#
En su habitación Soledad, con un camisón de seda se peina su bella cabellera con un espejo cuando siente que alguien la está mirando, y lo baja.
En la ventana Hugo la mira.
Soledad se da vuelta lentamente pero ya no está.
Se vuelve a peinar, cuando de pronto lo ve por el espejo- ¡Hugo!
Hugo se da cuenta y sale corriendo.
SIGUE

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Residencia Medina.
El Dr. Max inyecta a Alcides – Dormirá un buen rato, después cuando despierte... va a sentir todo eso que ya le expliqué –sonríe muy divertido.
-¿Por qué me odia tanto? –se pregunta Beatriz.
-No logró lo que buscaba –la calma Hugo.
Boris entra por la ventana.
-Bájenlo –ordena Hugo.
-¡Acaba con él Hugo! –exige Beatriz.
-Calma Beatriz, Alcides comenzará a pagar lo que me hizo a partir de hoy... ¡la culpa lo va a atormentar por el resto de sus días!
Beatriz se abraza a Hugo y llora.
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Campamento.
Enrico llega y cae desmayado a los pies de Soledad y Úrsula.
(Realmente parece un angel caido del cielo a tamborazos!!!
)
-¡Es Enrico, empleado de Rebeca! –Paquito da un gritito- desapareció cuando don Jeremías falleció.
-Este hombre está herido –Soledad- tenemos que llevarlo a la hacienda.
Marina tiembla – No me parece buena idea.
Paquito la mira y apoya- Estoy de acuerdo.
-Si le pasa algo nos pueden culpar a nosotros –Marina.
-¡sí! –Paquito.
-Eso no importa ahora Marina, está muy mal -Sole.
-¡Hay que ayudarlo! –Úrsula.
-¡Ayúdalo! –ordena Paquito a Marina sin atreverse a tocarlo.
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Residencia Medina
-Tengo que matar a Alcides –decide Beatriz.
-No vas a matar a nadie –Hugo la calma- quítate esa idea de la cabeza.
-Él me atacó, tu hermano es un asesino –Beatriz.
-Lo sé, pero voy a ser yo quien me encargue de él, no tú, no quiero que nada malo te pase.
-¡Déjeme hipnotizarla, don Hugo! –Dr. Max- así le quitamos los malos recuerdos y toda esa agresividad.
-Beatriz, tienes que hacer un esfuerzo por favor.
-¿Te preocupa lo que sucede conmigo? –Beatriz sonríe fascinada.
-Has sufrido mucho, pero todo va a cambiar cuando todo esto termine volverás a tener una vida normal –le acaricia el rostro con cariño.
-Eres tan diferente a tu hermano –Beatriz lo mira con ojos muy especiales- te prometo que no le voy a hacer daño, pero júrame que vas a dejar que te visite en la cabaña... ¡quiero seguir siendo parte de tu vida!
Pero Hugo no acepta- Ahora no pienses en eso, tienes que recuperarte.
Beatriz lo abraza.
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Cementerio.
Alcides despierta en el cementerio y se encuentra sobre la tumba de Hugo... apenas puede moverse y respirar.
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Fuera de la residencia el doctor Max protesta- En cualquier momento puede delatarnos.
-Beatriz ha sufrido mucho –Hugo – es normal que esté alterada.
-Hay que vigilarla.
-Los Burke se encargaran de eso.
-Ya dejamos a su hermano en el cementerio –Boris llega.
-La medicina que le apliqué le producirá alucinaciones –doctor Max – no podrá diferenciar realidad de fantasía.
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En el cementerio Alcides se debate como un loco en el suelo, sus padres, dos fantasmas, están ahí. Alcides se abraza a su padre que lo golpea y lo rechaza. Alcides se arrodilla ante su madre que le da una bofetada.
-Era tu sangre, hiciste daño a tu propia sangre.
-Mataste a tu hermano, no tienes perdón, estás maldito Alcides.
Alcides se marcha corriendo y se mete a un bar.
Más tarde despierta en brazos de Margo- ¿Qué hago aquí?
-Llegaste hace como una hora, caminando.
Alcides se levanta tambaleándose.
Margo trata de ayudarlo -¡Suéltame!
Muy cerca Hugo toma un trago.
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Residencia Montenegro.
-Tía... ¿qué contiene ese tesoro? –Eloisa.
-Ya te lo contaré –Rebeca.
-Pero viviste mucho tiempo con él –insiste.
Tocan a la puerta y se asustan.
Es Soledad que llega –Buenas noches.
Y Paquito detrás con Enrico sobre sus hombros- ¡Este hombre está muy malherido, hay que ayudarlo!
-Necesitamos gaza y alcohol –ordena Soledad.
-¡Muévete Hércules! –grita Rebeca y Hércules va con ellos.
Pero al quedar sola- Maldito infeliz, tenía que aparecer con ellos de testigos.
#
Residencia Medina.
-¿Qué haces despierto Lucas?
-Pienso en nuestra situación económica, no tenemos sino dinero para cubrir los gastos de este mes, apenas nos queda esta casa... Ester... ¿si hipotecáramos la casa?
-¡No te lo voy a permitir! –grita Ester.
-¿De qué vamos a vivir?
-A ver qué te inventas, eres el hombre de esta casa y tienes que reparar el daño que te hiciste pero no a costa de nuestro bienestar –lo deja solo.
(Ay Ester, apenas empezamos a quererte y ya vuelves a ser despriable
)
#
Residencia Montenegro.
Úrsula detiene la hemorragia.
Enrico despierta- ¿Dónde estoy?
-Esta es la Hacienda Montenegro, yo soy Soledad de Obregón, la ahora señora de esta casa –le sonríe.
Enrico trata de levantarse asustado, pero Soledad lo detiene.
-Sus ojos me muestran que está muy triste –de pronto dice Enrico – tranquila... su amor está vivo... ¡él está vivo!
Soledad mira a Úrsula con sorpresa.
(ah... lo que nos faltaba!!! Un adivino!!
un enanito mágico!!!
)
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Abajo Hércules desespera- Seguramente abrirá la boca.
-No está en condiciones de hablar en este momento.
Paquito los espía.
-Hay que hacer algo o ese hombrecito acabará con nuestros planes.
En ese momento entra a la casa, arrastrándose, Alcides.
-¡Alcides! –se sorprende Rebeca y lo ayuda- ¿estás borracho?
-No estoy borracho, quiero que me dieron algo.
-¡Necesitas a un médico!
-No, necesito descansar –y la mira- ¿Soledad? Soledad... mi amor... no sabes lo que me acaba de pasar –llora.
De pronto se da cuenta que no es ella y empieza a gritar -¡Soledad!
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Soledad baja las escaleras y lo mira sorprendida.
Alcides se arrodilla- Mi amor... no sabes lo que me ha pasado... –y se tira a sus pies- ¡fue horrible, horrible, horrible! –solloza como un niño.
-Eh... –no sabe qué hacer ante la mirada de Rebeca, Eloisa, Hércules y Paquito- Estás borracho Alcides.
Alcides lo mira- Llévame a mi cuarto.
-Alcides, perdóname, pero yo así no puedo ir contigo –se niega- a ningún lado.
-Soledad, tú eres mi esposa –la llama.
Soledad se aparta.
-Tía, llévatela –pide Eloisa.
Y Rebeca se va con Soledad.
-¡Paquito! –grita Eloisa y éste aparece haciendo aspavientos y saliendo de su escondite- necesito que lo llevemos a la alcoba principal, yo me encargaré de él.
Hércules lo ayuda.
(Bravo MARIO MUY CONVINCENTE!!
)
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Residencia Medina.
En ese momento Beatriz se levanta de la cama del empleado de Arturo- Ya tuviste el placer de estar conmigo –se viste- ahora quiero que hagas tu parte... ¡quiero que mates a Alcides de Medina!
(urgghhh... qué bajo cayó
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Residencia Montenegro.
Acuestan en la cama a Alcides. Hércules se marcha.
-Tranquilo, cálmate, no pasa nada –con dulzura Eloisa- ¡yo te voy a cuidar!
Paquito la quiere matar con los ojos- ¿Pero qué te pasa, Eloisa? Deja de consentirlo, ¡no eres su mujer!
-Deja tus escenas de celos.
-¡No son celos!
Alcides llorando le toma de la corbata del cuello a Paquito y casi lo estrangula- No fue mi culpa papá.
(hahaha!! =D realmente está pero de hilaridad total!!! )
-Tranquilo –con espanto Paquito se separa de él como si apestara y se marcha disgustado.
-¡Papá, papá! –llora Alcides como un niñito a gritos.
-¡Calma! –lo abraza Eloisa y lo besa- estás delirando.
Alcides le responde con llanto entrecortado.
-No hueles a alcohol – se sorprende.
-¡Eloisa, ayúdame! –llora en sus brazos - ¡yo lo maté, yo maté a mi hermano! Yo maté a Hugo... ¡fui yo!
(wow!!
Eloisa lo mira con ojos cuadrados.
En ese momento Alcides se asusta y se sienta en la cama y mira para afuera donde ve a Hugo parado en la ventana.
-¡Es él, míralo, está en la ventana!
Pero Eloisa no mira – Alcides, estás muy alterado y delirando, tranquilízate.
-Está en la ventana –insiste.
Eloisa mira- No hay nadie.
-¡Es un maldito que me quiere enloquecer! –de pronto Alcides se pone histérico y se levanta y cae al suelo, se levanta y busca un arma.
(
Pequeño error: es la primera vez que Alcides está en esa casa)
Eloisa se asusta- ¿Qué vas a hacer? ¡deja esa arma! ¡auxilio! –grita.
Alcides va a la ventana- ¿dónde estas? –y apunta con su arma.
Paquito entra y lo desmaya sobre la cama con un fuerte golpe de su bastón y luego furioso toma a Eloisa del brazo-Te advertí que no te quedaras a solas con este loco... ¿te volviste loca?
(
Otro pequeño error: El bastonazo viene de atrás y Alcides cae de espaladas sobre la cama -¡No es hora de sermones! –grita Eloisa.
Paquito desarma a Eloisa- ¡Tenemos que amarrarlo! –decide.
Paquito guarda el arma en un escritorio.
#
Residencia Medina.
-Alcides es un hombre muy peligroso –el hombre de Arturo.
-Me equivoqué, no perderé el tiempo contigo –Beatriz.
-Lo voy a hacer a cambio de que te conviertas en mi amante.
#
Residencia Montenegro.
-Jamás imaginé a Alcides así –Eloisa espantada le cuenta a Rebeca- lo estaba acostando y empezó a decir incoherencias, primero que había mata a su hermano Hugo y luego que lo había visto en la ventana.
-Dicen que los borrachos dicen la verdad –Paquito.
-Él no estaba borracho, no olía a alcohol.
-Que yo sepa Hugo de Medina murió en un accidente –Rebeca.
-Pero ellos eran hermanos gemelos –Eloisa se sorprende- ¿realmente creen que haya matado a su propia sangre?
-¡Yo no sé, pero estuve investigando y me dijeron que esos hermanos no se podían ver, se odiaban hasta la muerte! Así que cualquier cosa pudo haber pasado –Paquito.
#
Una sombra en el cuarto de Alcides.
¡Es Hugo! Que mira a Alcides amarrado sobre una silla, sin sonreír.
Alcides duerme.
(3r pequeño error, ahora está sobre una silla, o sea que Paquito y Eloisa tuvieron que levantarlo de la cama y ponerlo en la silla
)
#
En otro cuarto Soledad cuida a Enrico.
-¿Qué pasó con Alcides? –le pregunta a Úrsula- ¿pudiste averiguar?
-¡Escuché gritos en el cuarto! Parece que esa- muy mal.
-Debe ser el efecto de los tragos –Marina que las mira.
-¿Usted cree que este hombrecito se salve, señora? –Úrsula.
Soledad le pone un pañuelo mojado en la frente y sonríe –confiando en Dios esperemos que sí... ¿escuchaste lo que dijo? ¡qué Hugo está vivo!
-Señora, está muy cansada -le corta Ursula- es mejor que se vaya a dormir.
-Sí, mejor voy a mi habitación –se levanta.
Rebeca entra y pregunta por Enrico.
-¡Perdió mucha sangre pero se está recuperando!
Marina toma el lugar de Soledad para cuidarlo.
-Pobre... –suspira Rebeca- estaba muy preocupada por él, desde que murió mi esposo no lo había visto... ¡quién sabe en qué problema se metió para haberle disparado!
-A mi me parece que es buena persona –sonríe Soledad.
Rebeca se asusta y disimula- ¿se despertó? ¿te dijo algo?
-Estaba delirando, algunas cosas, nada importante... ¿y Alcides?
-Eloisa y Paquito lo están cuidando, el médico no tarda en llegar.
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Sala.
-¿Realmente piensas que Alcides mató a su hermano? –Eloisa.
-Todo está muy extraño, imagínate que cuando veníamos a la hacienda un hombre enmascarado... que olía bastante mal –agrega poniendo cara de fuchi- trató de asaltarnos... ¡y lo más gracioso es que la policía lo venía persiguiendo!
-¡Qué! –se asusta Eloisa- ¿cómo no me contaste nada?
-No tiene importancia, lo curioso es la actitud de Soledad... ¡quería averiguar quien era ese hombre! Yo creo que está loca.
-¿Por qué se comporta así esa estúpida? –se burla Eloisa.
-Porque... –le sirve una copa - ¿sabes qué me dijo? ¡que sentía que ese hombre era su amado Hugo! Después ese tipo trató de huir en una balacera y la irresponsable trató de seguirlo... ¡solo que no averiguó nada!
-¡Está mal de la cabeza! –Eloisa acepta su trago.
-Eso mismo pensé cuando me dijo que había sentido la presencia de Hugo cerca de ella hace varios días... pero después de lo que dijo Alcides de su hermano... ¡no sé, las cosas cambian! –duda.
-No te pongas a inventar historias... es una casualidad.
-¡No! hay algo más en todo esto, Eloisa, cariño... necesito un favor... ¡quiero que le saques toda la información a Alcides! ¡toda! La necesitamos.
-¡Por supuesto! A tus órdenes mi amor –Eloisa lo besa con voracidad.
Paquito mira para todos lados pero luego se deja llevar por la pasión.
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habitación principal.
Hugo sigue mirando a Alcides que abre los ojos y lo ve- ¿Hugo?
-Te ves muy mal Alcides.
-No estás aquí... estás muerto... vi cuando te enterraron.
-Intentaste matarme en mi despedida de soltero, y cuando supiste de mi enfermedad... ¡dejaste que me enterraran vivo!
-¡Por favor, aléjate de mí, no me atormente! –suplica Alcides.
-¡Querías verme muerto! Para quedarte con Soledad y mi fortuna.
Alcides lo mira- No eres real.
-¡Claro que lo soy! Traicionaste tu propia sangre y te voy a hacer pagar por todo lo que hiciste.
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Afuera Boris espía con unos gemelos –se tarda mucho allá adentro.
-A tu patrón le gusta complicarse la vida –doctor Max- que lo mate y se quita el problema de Alcides.
-A diferencia de don Alcides, don Hugo no es un asesino.
El doctor Max ríe- No conoces la naturaleza humana Boris, los hombres somos capaces de llegar a cualquier extremo con tal de cumplir una venganza.
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-No me vas a enloquecer, no lo vas a lograr, porque sé que estás muerto.
-Está bien –acepta Hugo- estoy muerto, pero de ahora en adelante seré la voz de tu conciencia... no pasará un minuto en tu vida sin que te acuerdes de mí ¡sin que te acuerdes de lo que me hiciste!
-¡Por favor hermano, sé que estás muerto! ¡aléjate! No quiero verte.
-Alcides, me convertiré en tu sombra, no te va a alcanzar la vida para pagar por tu maldad.
Alcides llora y suplica- ¡aléjate de mí! Sé que estás muerto... aléjate.
Hugo lo mira sin pena.
-¡Aléjate maldito! Sé que no estás aquí – grita a todo pulmón.
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En la sala los aspavientos amorosos y pasionales de Paquito y Eloisa son interrumpidos por sus gritos y deciden ir a verlo.
En ese momento llega el doctor.
-¡Qué bueno que llegó! –suspira Eloisa.
-¿Y el herido de bala?
-¡No! tiene que atender primero a Alcides, está muy alterado.
-¡Sé que no estás aquí! –grita Alcides desde lo alto.
Cuando el doctor entra lo ve hablando solo- ¡Escúchame maldito! Esta vez te voy a matar con mis propias manos.
-¡Está como loco! –Paquito.
-¡Cálmate! –Eloisa- aplíquele algo.
Y Alcides se vuelve como loco luchando, Paquito lo detiene y el doctor lo inyecta- Lo mantendrá dormido hasta mañana.
Y todos lo dejan.
Paquito se queda solo con él y deja de fingir cualquier pena. Se acerca a la ventana y la cierra.
-Lo voy a matar –repite Alcides.
Paquito encuentra huellas en el piso.
En ese momento Alcides hace un salto con silla y todo.
(hahaha!! GENIAL MARIO!!
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Rebeca desesperada por llevarse a Enrico.
En otra habitación- Ya es suficiente lo que has hecho por él Soledad, él era el empleado de mi difunto esposo y mi deber es llevarlo y cuidarlo –Rebeca.
Pero Enrico abre los ojo y suplica- No señora, no deje que me lleven, por favor.
-¡Cálmate, tranquilo! Todo está bien –lo tranquiliza Soledad.
-Estaba por decírtelo –susurra Rebeca – pero él estaba muy mal de la cabeza, por eso insisto en llevármelo, no lo conoces, no tienes por qué asumir semejante responsabilidad.
-Ya tomé la decisión Rebeca –le corta- ¡yo lo voy a cuidar!
-Está bien –se despide Rebeca- no confíes en él, bueno... tenemos que irnos.
Pero cae un rayo.
Soledad los invita a quedarse por la noche.
Marina se encarga de atenderlos.
-Muy amable, permiso- se marcha Rebeca.
-Señora, se lo agradezco muchísimo –Enrico.
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Rebeca le cuenta a Hércules que no pudo llevarse a Enrico.
-Por ahora, la tormenta nos ayudará a quedarnos hasta mañana, ya veremos cómo sacarlo de aquí sin hacer ningún escándalo.
Y van a la sala.
-¡Qué bueno que están aquí! Vi unas manchas en la habitación de Alcides... y estoy casi seguro que la ventana estaba cerrada, no los quiero asustar, pero creo que alguien está merodeando la casa.
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En su habitación Soledad, con un camisón de seda se peina su bella cabellera con un espejo cuando siente que alguien la está mirando, y lo baja.
En la ventana Hugo la mira.
Soledad se da vuelta lentamente pero ya no está.
Se vuelve a peinar, cuando de pronto lo ve por el espejo- ¡Hugo!
Hugo se da cuenta y sale corriendo.
SIGUE

Paquito realmente es dificil de 'saisir', es malo malo? no lo sé, pero es muy inteligente... cuidado Eloisa!! )
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