LA TRAICION 031 -LA MENTIRA - 11/marzo/2008 -FOTOS
Posted: Wed Mar 12, 2008 2:00 am
LA TRAICION - CAPITULO 31 - LA MENTIRA - martes 11 de marzo 2008
Basada en el libro “El Caballero de Rauzán” escrito por
* Felipe Pérez
Libretistas - Screenplay by
* José Fernando Pérez
* Claudia Rojas
* Aída Naredo
* Lina Serrano
#
Casa Obregón.
Soledad duerme profundamente.
Cuando una figura entra a su dormitorio y se acerca a ella.
Y la mira.
Es Hugo.
Soledad está preciosa.
Hugo la mira y se dispone a marcharse cuando Soledad desierta y lo llama- ¡Hugo!
Hugo da vuelta lentamente.
-Hugo, mi amor, yo sé que esto es un sueño.. pero necesito imaginar que estás cerca de mí –Soledad extiende la mano- ¡ven! Mi amor, no me alcanzar la vida para pedirte perdón por lo que te hice, pero yo te amo... ¡acércate! ¡ven! Por favor... ¡dame un beso! Necesito un beso tuyo... para seguir viviendo mi vida sin ti.
Y Hugo se acerca lentamente.
Soledad lo atrae de la solapa, rogándole.
#
Camino.
Los Burke quieren ir a casa de los Obregón para devolver las cosas.
El doctor quiere ir primero al cementerio- Parece que no entienden la gravedad de la situación, hoy intentaron abrir la tumba de don Hugo, y si no hubiera sido por doña Soledad todo se habría descubierto.
-¿Intentaran volver a abrir la tumba?
-¡Sin duda! En la ciudad hay demasiado curiosos, gente que ha hecho a Hugo de Medina un mito y quisiera saber si él está en su tumba, cuando lo desfiguremos el rostro de Miguel, nadie molestará más.
#
Casa Obregón.
Soledad mira a Hugo enamorada y le acaricia las manos.
Hugo con mucho amor le toma el rostro entre sus manos.
Soledad se acerca para besarlo.
Pero Hugo bruscamente se separa.
-¡Mi amor!-le ruega Soledad- no te vayas por favor... yo no quiero despertar de este sueño... quiero seguir sintiéndote aquí –le acaricia el rostro.
Hugo mira para otro lado con desesperación.
-¡Quiero besarte! Sentir que estamos juntos, mi amor, te lo ruego.
-¡No, no! Soledad... no me vas a volver... a enloquecer con tu dulzura... –la voz le tiembla, es ronca, sufrida, dolida- no te creo.
-Mi amor, no me digas eso... no me digas eso... ¡no me castigues con tu indiferencia! Yo te amo con toda la fuerza de mi corazón –Soledad se lleva las manos al corazón.
Hugo duda y dice en un susurro de voz- ¿Me amas? –Hugo llora- ¿sabes cuánto he anhelado estar aquí en este momento?
-Mi amor, yo te amo, yo lo único que quiero es demostrarte... con un beso que tú eres el amor de mi vida... ¡tú eres el único hombre que existe para mí!
Las lágrimas ruedan por las mejillas de Hugo, y cierra los ojos muy fuerte. Y a pesar de que quiere resistir, de pronto la toma entre sus brazos y la besa con pasión, con desesperación, se tragan uno al otro.
bésame hasta enloquecer
quiero perderme en tus sentidos
para no saber quien soy
ni lo que temo ser
#
Cementerio.
Mientras tanto Paquito llega con una pala.
(ahahaha prepárense para la gran fiesta!!!
)
Pero se sorprende al descubrir hombres armados en la tumba de Hugo- ¡Qué pasa aquí! ¿qué hacen esos hombres en la tumba de Hugo de Medina?
Los hombres hablan entre ellos.
#
Casa Obregón.
Hugo empieza a desvestir a Soledad.
La lleva a la cama.
-Mi amor, tengo algo que decirte.
-¡No digas nada!
-Es muy importante para los dos.
-Yo sólo quiero sentirte Soledad –y la besa- yo también... solo quiero soñar que eres mía.
-No quiero despertarme nunca –suspira Soledad y hunde sus besos en su cuello- quiero quedarme así contigo... ¡tú eres el único hombre en mi vida, te amo!
Pero al escuchar esto, Hugo se separa violentamente.
-¿Qué pasa? –se sorprende Soledad.
-Yo no soy el único Soledad.
-¿Qué?
-¡No lo soy! Esto no es más que un cruel y dulce sueño.
-Mi amor, por favor, no te vayas –ruega Soledad- ¡quédate aquí! Por favor.
-Shhh... cierra los ojos... duérmete Soledad.
-¡No quiero que te vayas otra vez!
-¡Duérmete! –le habla Hugo.
Y Soledad cierra los ojos- ¡Prométeme que vas a regresar!
-Duérmete.
-Prométeme –ruega Soledad en un susurro de voz.
-Shhh –dice Hugo y le pasa la mano sobre la cara- duerme.
Soledad cae rendida y dormida.
Hugo la cubre con las sábanas, y luego la besa.
Hugo camina lentamente por la casa de los Obregón, como si fuera un fantasma. Y no puede evitar recordar a Soledad:
“¡Casi me vuelvo loca de la pena de perderlo! Pensaba que estaba por ahí, siempre lo recordaba... pero... fue eso... ¡las ganas de querer verlo nada más!”
Y Hugo duda.
Pero luego recuerda a Soledad besando a Alcides.
Y la voz de Ester, en su velorio:
“-Soledad nunca estuvo enamorada de Hugo de Medina, conociendo nuestra situación económica aceptó casarse con él por interés”
y Hugo se marcha.
En su habitación Soledad despierta y se encuentra sola- ¡Hugo! –llama- Hugo... yo sé que no fue un sueño...
#
Ciudad.
Eloisa se desespera, van por un callejón horrible con borrachos tirados en el suelo- Es un verdadero antro.
-No tengo otra alternativa, Hércules debe estar ahí adentro con el par de ratas de los Burke.
-La señorita Eloisa tiene razón, yo puedo entrar a buscar al joven Hércules –dice el conductor.
-Buena idea, Alberto –Eloisa.
Y Alberto entra a buscarlo y lo encuentra en el suelo- ¿Qué le pasa?
Hércules despierta y se toma la cabeza- Los Burke me golpearon.
-La señora Rebeca lo espera en la puerta.
-Por lo menos dejaron esto- Hércules toma los libros.
Al salir Rebeca lo abraza- ¡Recuperaste los libros! –festeja Hércules.
-Te dije que mis métodos eran mejores que los tuyos.
-¡Increíble! –Eloisa- por fin algo te salió bien.
-Yo sabía que no me ibas a defraudar –lo besa.
#
Casa Obregón.
Afuera, en el jardín Boris y Marina esperan.
-¿Quién entiende al patrón? Tanto que dice que la señora Soledad es una mentirosa, que no le cree absolutamente nada, y míranos aquí... esperando a que se despida de ella.
-Don Hugo está enamorado, es natural que se debata entre su corazón y sus razones.
-¿Don Hugo la ama mucho?
-¡Tanto cómo nunca lo vi querer a nadie!
-¿Y tú me amas como él la ama a ella? –pregunta Marina.
Y extrañamente Boris se pone nervioso- Es un poco pronto para hablar de un sentimiento tan profundo... ¿no crees? –rehuye la respuesta y la mirada.
(ahaha
esto significa... que Boris no está enamorado!! pobre Marina
)
Marina se pone triste- Qué tonta fui... yo pensé que era muy importante para ti, pero me equivoqué.
-Marina... tú me importas mucho y cuando estoy a tu lado me siento muy feliz –trata de arreglar.
-Pero no me amas.
-Te quiero mucho Marina, pero tienes que darme un poco de tiempo para que... esto que siento en el corazón crezca.
Hugo llega en ese momento, destrozado.
-Señor... cómo le fue... ¿pasó algo allá adentro?
Hugo tiene un espasmo y siente a Soledad.
#
En su habitación Soledad se levanta de la cama- ¡No fue un sueño! Te sentí... –se pone el salto de cama- estabas aquí... ¿dónde estás? ¡Hugo! –abre la ventana.
De pronto se siente mal y se sienta- ¡Ay! –sufre y llora- ¡Auxilio! –grita- ¡papá, mamá!
Lucas y Ester se levantan- ¡Ester, despierta, Soledad está gritando! Algo le sucedió.
#
Afuera.
-Don Hugo –le habla Boris- ¿logró ver a la señora Soledad?
Hugo tarda en responder- El aroma de sus labios por poco me hace perder el control.
-¿Ella se dio cuenta de la verdad, patrón?
-¿Ella?... Nunca voy a entender esta magia que nos envuelve...
-Señor, eso quiere decir que la señora Soledad nunca se dio cuenta que usted estaba ahí.
-¡No! –dice Hugo a punto de llorar.
Marina baja la mirada, triste, muy triste.
Boris también tiene la mirada triste.
-Para Soledad, esta noche, solo fui un sueño- y ya no puede evitar llorar- ¡no debí buscarla, no debí! –repite.
#
Casa Obregón.
Soledad llora y se siente mal.
-¡Dios santo, hija!
Ester, Lucas y Úrsula llegan corriendo.
-¡Papá, no dejes que pierda a mi bebé! Te lo suplico, ayúdame por favor.
Y los tres se desesperan.
#
CONTINUARA!!
Basada en el libro “El Caballero de Rauzán” escrito por
* Felipe Pérez
Libretistas - Screenplay by
* José Fernando Pérez
* Claudia Rojas
* Aída Naredo
* Lina Serrano
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Casa Obregón.
Soledad duerme profundamente.
Cuando una figura entra a su dormitorio y se acerca a ella.
Y la mira.
Es Hugo.
Soledad está preciosa.
Hugo la mira y se dispone a marcharse cuando Soledad desierta y lo llama- ¡Hugo!
Hugo da vuelta lentamente.
-Hugo, mi amor, yo sé que esto es un sueño.. pero necesito imaginar que estás cerca de mí –Soledad extiende la mano- ¡ven! Mi amor, no me alcanzar la vida para pedirte perdón por lo que te hice, pero yo te amo... ¡acércate! ¡ven! Por favor... ¡dame un beso! Necesito un beso tuyo... para seguir viviendo mi vida sin ti.
Y Hugo se acerca lentamente.
Soledad lo atrae de la solapa, rogándole.
#
Camino.
Los Burke quieren ir a casa de los Obregón para devolver las cosas.
El doctor quiere ir primero al cementerio- Parece que no entienden la gravedad de la situación, hoy intentaron abrir la tumba de don Hugo, y si no hubiera sido por doña Soledad todo se habría descubierto.
-¿Intentaran volver a abrir la tumba?
-¡Sin duda! En la ciudad hay demasiado curiosos, gente que ha hecho a Hugo de Medina un mito y quisiera saber si él está en su tumba, cuando lo desfiguremos el rostro de Miguel, nadie molestará más.
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Casa Obregón.
Soledad mira a Hugo enamorada y le acaricia las manos.
Hugo con mucho amor le toma el rostro entre sus manos.
Soledad se acerca para besarlo.
Pero Hugo bruscamente se separa.
-¡Mi amor!-le ruega Soledad- no te vayas por favor... yo no quiero despertar de este sueño... quiero seguir sintiéndote aquí –le acaricia el rostro.
Hugo mira para otro lado con desesperación.
-¡Quiero besarte! Sentir que estamos juntos, mi amor, te lo ruego.
-¡No, no! Soledad... no me vas a volver... a enloquecer con tu dulzura... –la voz le tiembla, es ronca, sufrida, dolida- no te creo.
-Mi amor, no me digas eso... no me digas eso... ¡no me castigues con tu indiferencia! Yo te amo con toda la fuerza de mi corazón –Soledad se lleva las manos al corazón.
Hugo duda y dice en un susurro de voz- ¿Me amas? –Hugo llora- ¿sabes cuánto he anhelado estar aquí en este momento?
-Mi amor, yo te amo, yo lo único que quiero es demostrarte... con un beso que tú eres el amor de mi vida... ¡tú eres el único hombre que existe para mí!
Las lágrimas ruedan por las mejillas de Hugo, y cierra los ojos muy fuerte. Y a pesar de que quiere resistir, de pronto la toma entre sus brazos y la besa con pasión, con desesperación, se tragan uno al otro.
bésame hasta enloquecer
quiero perderme en tus sentidos
para no saber quien soy
ni lo que temo ser
#
Cementerio.
Mientras tanto Paquito llega con una pala.
(ahahaha prepárense para la gran fiesta!!!
)
Pero se sorprende al descubrir hombres armados en la tumba de Hugo- ¡Qué pasa aquí! ¿qué hacen esos hombres en la tumba de Hugo de Medina?
Los hombres hablan entre ellos.
#
Casa Obregón.
Hugo empieza a desvestir a Soledad.
La lleva a la cama.
-Mi amor, tengo algo que decirte.
-¡No digas nada!
-Es muy importante para los dos.
-Yo sólo quiero sentirte Soledad –y la besa- yo también... solo quiero soñar que eres mía.
-No quiero despertarme nunca –suspira Soledad y hunde sus besos en su cuello- quiero quedarme así contigo... ¡tú eres el único hombre en mi vida, te amo!
Pero al escuchar esto, Hugo se separa violentamente.
-¿Qué pasa? –se sorprende Soledad.
-Yo no soy el único Soledad.
-¿Qué?
-¡No lo soy! Esto no es más que un cruel y dulce sueño.
-Mi amor, por favor, no te vayas –ruega Soledad- ¡quédate aquí! Por favor.
-Shhh... cierra los ojos... duérmete Soledad.
-¡No quiero que te vayas otra vez!
-¡Duérmete! –le habla Hugo.
Y Soledad cierra los ojos- ¡Prométeme que vas a regresar!
-Duérmete.
-Prométeme –ruega Soledad en un susurro de voz.
-Shhh –dice Hugo y le pasa la mano sobre la cara- duerme.
Soledad cae rendida y dormida.
Hugo la cubre con las sábanas, y luego la besa.
Hugo camina lentamente por la casa de los Obregón, como si fuera un fantasma. Y no puede evitar recordar a Soledad:
“¡Casi me vuelvo loca de la pena de perderlo! Pensaba que estaba por ahí, siempre lo recordaba... pero... fue eso... ¡las ganas de querer verlo nada más!”
Y Hugo duda.
Pero luego recuerda a Soledad besando a Alcides.
Y la voz de Ester, en su velorio:
“-Soledad nunca estuvo enamorada de Hugo de Medina, conociendo nuestra situación económica aceptó casarse con él por interés”
y Hugo se marcha.
En su habitación Soledad despierta y se encuentra sola- ¡Hugo! –llama- Hugo... yo sé que no fue un sueño...
#
Ciudad.
Eloisa se desespera, van por un callejón horrible con borrachos tirados en el suelo- Es un verdadero antro.
-No tengo otra alternativa, Hércules debe estar ahí adentro con el par de ratas de los Burke.
-La señorita Eloisa tiene razón, yo puedo entrar a buscar al joven Hércules –dice el conductor.
-Buena idea, Alberto –Eloisa.
Y Alberto entra a buscarlo y lo encuentra en el suelo- ¿Qué le pasa?
Hércules despierta y se toma la cabeza- Los Burke me golpearon.
-La señora Rebeca lo espera en la puerta.
-Por lo menos dejaron esto- Hércules toma los libros.
Al salir Rebeca lo abraza- ¡Recuperaste los libros! –festeja Hércules.
-Te dije que mis métodos eran mejores que los tuyos.
-¡Increíble! –Eloisa- por fin algo te salió bien.
-Yo sabía que no me ibas a defraudar –lo besa.
#
Casa Obregón.
Afuera, en el jardín Boris y Marina esperan.
-¿Quién entiende al patrón? Tanto que dice que la señora Soledad es una mentirosa, que no le cree absolutamente nada, y míranos aquí... esperando a que se despida de ella.
-Don Hugo está enamorado, es natural que se debata entre su corazón y sus razones.
-¿Don Hugo la ama mucho?
-¡Tanto cómo nunca lo vi querer a nadie!
-¿Y tú me amas como él la ama a ella? –pregunta Marina.
Y extrañamente Boris se pone nervioso- Es un poco pronto para hablar de un sentimiento tan profundo... ¿no crees? –rehuye la respuesta y la mirada.
(ahaha
esto significa... que Boris no está enamorado!! pobre Marina
)
Marina se pone triste- Qué tonta fui... yo pensé que era muy importante para ti, pero me equivoqué.
-Marina... tú me importas mucho y cuando estoy a tu lado me siento muy feliz –trata de arreglar.
-Pero no me amas.
-Te quiero mucho Marina, pero tienes que darme un poco de tiempo para que... esto que siento en el corazón crezca.
Hugo llega en ese momento, destrozado.
-Señor... cómo le fue... ¿pasó algo allá adentro?
Hugo tiene un espasmo y siente a Soledad.
#
En su habitación Soledad se levanta de la cama- ¡No fue un sueño! Te sentí... –se pone el salto de cama- estabas aquí... ¿dónde estás? ¡Hugo! –abre la ventana.
De pronto se siente mal y se sienta- ¡Ay! –sufre y llora- ¡Auxilio! –grita- ¡papá, mamá!
Lucas y Ester se levantan- ¡Ester, despierta, Soledad está gritando! Algo le sucedió.
#
Afuera.
-Don Hugo –le habla Boris- ¿logró ver a la señora Soledad?
Hugo tarda en responder- El aroma de sus labios por poco me hace perder el control.
-¿Ella se dio cuenta de la verdad, patrón?
-¿Ella?... Nunca voy a entender esta magia que nos envuelve...
-Señor, eso quiere decir que la señora Soledad nunca se dio cuenta que usted estaba ahí.
-¡No! –dice Hugo a punto de llorar.
Marina baja la mirada, triste, muy triste.
Boris también tiene la mirada triste.
-Para Soledad, esta noche, solo fui un sueño- y ya no puede evitar llorar- ¡no debí buscarla, no debí! –repite.
#
Casa Obregón.
Soledad llora y se siente mal.
-¡Dios santo, hija!
Ester, Lucas y Úrsula llegan corriendo.
-¡Papá, no dejes que pierda a mi bebé! Te lo suplico, ayúdame por favor.
Y los tres se desesperan.
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CONTINUARA!!

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nunca pero nada le sale bien!!)
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