Z029 -LA TRAMPA DE MARIDIABLA – jueves 22 de marzo de 2007

EZ - Con Christian Meier y Marlene Favela

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Mabouchita
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Z029 -LA TRAMPA DE MARIDIABLA – jueves 22 de marzo de 2007

Postby Mabouchita » Wed Apr 04, 2007 1:26 pm

CIBERCUATES!! ANIMENSE!!! COMPREN MABOUCHITAS!!!

Son divinas!! (se los digo modestamente :D :D )



Hagan click en la foto para verlas mejor :D



*
Plaza.
Esmeralda se queda de una pieza al ver a Diego con Mariángel que sonríe feliz de verla- ¡Hola hermanita! ¿Cómo estás, que tal tu nueva vida de casada? Me imagino que muy emocionante.
-¡Señor! –el niño adorable se acerca a Diego.
-¡No! –Esmeralda lo detiene de la mano- ¡Adrián, ahorita no! –y luego mira a Diego seria - ¿Cómo estás Diego? –ignorando a Mariángel.
Diego se tambalea y le dice con rabia- ¿Cómo debería estar después de lo que hiciste?
-¡Yo creo que este encuentro no es apropiado! –se apresura Mariángel- ¡la gente puede murmurar, Esmeralda! ¡vamos Diego!
Pero Diego y Esmeralda no se mueven y se siguen mirando como para comerse con la mirada.
El teniente se preocupa-¡Señora Esmeralda, tengo ordenes de mi Comandante! –miente- ¡él ordenó que regrese de inmediato a la casa! Tenemos que irnos.
-¡Un momento, soldado! –Esmeralda se niega- ¡Diego, las cosas no son cómo tú crees! –le ruega.
-¡No me digas más! –le corta Diego- ¡yo creo que lo nuestro no fue más que… un error!
El teniente está muy inquieto- ¡Señora Esmeralda, tenemos que irnos! –y la toma del brazo- ¡tenemos que irnos!
Pero Diego no soporta ver esto y se abalanza- ¡No la toque! –le grita con amenaza.
Y todos se miran preocupados.
*
Hacienda de La Vega.
Alejandro admite ante la Marquesa que Yumalai se parece en algo a Regina.
-¡En algo! –la mira mejor- ¡me parece que es idéntica a ella como dos gotas de agua! Yo juraría que son familiares… ¿eso es posible?

(bueno… :D alguien por fin usando las neuronas!! Jajaja soy la fan de la Marquesa :-D )

-¡No lo creo! –se apresura Alejandro- a pesar de que Yumalai pertenece a la misma tribu de Regina, ella es muy joven.
-¡Yumalai! ¿y tu familia, tu mamá, tus hermanos? –la interroga la marquesa.
-¡De los muertos no se habla señora! Los respetamos con nuestro silencio –le responde altiva.
-¡Discúlpela de nuevo, Excelencia! La historia de Yumalai es muy triste, su familia fue masacrada por los colonizadores de esta tierra, ella llegó hasta aquí sola y es una de las últimas sobrevivientes de esa tribu –Alejandro.
-¡Lo siento mucho querida! Mi intención no fue ofenderte.
-¡En su tribu no se habla de los muertos, es una manera de permitirles partir hacía otro mundo! –Alejandro.
-¡Yumalai me acaba de decir exactamente lo mismo cuando veníamos hacía aquí! –exclama Almudena- Es sorprendente el conocimiento que tienes acerca de sus costumbres.
-¡Claro que sabe bastantes de indios, Almudena! –Marquesa- ¡recuerda que quiso muchísimo a una de ellas!
Alejandro mira incomodo a otro lado.
-¡Su amor por ella es el luto más largo que he presenciado en toda mi vida! –sigue la Marquesa- ¡y es bueno que hayas decidido comenzar de nuevo! –felicita a Alejandro.
*
Plaza.
El teniente le responde a Diego -¡Mire señor De La Vega! Nosotros somos la escolta personal de la señora Esmeralda y no le hacemos daño, estamos para protegerla.
-¡Pues no parece! –responde Diego borracho- ¡usted le debe respeto!
-¡Diego, por favor! –se preocupa Mariángel.
-¡Don Diego! Por su bien es mejor que no se acerque a la señora de mi Comandante –el teniente.
-¡Usted no es nadie para decir quien se le puede acercar y quien no!
-¡Ya basta! –decide Esmeralda- ¡vamonos! De todas maneras, me dio mucho gusto verte… Diego! –le dice con voz ronca y luego mira a Mariángel- ¡Adiós, Mariángel, que sigas disfrutando de la compañía de Diego!
Y se marchan.
Diego trata de seguirla.
-¡Diego, cálmate! –lo detiene Mariángel- ¡no vayas a cometer una locura que vaya a poner en problemas a la propia Esmeralda! Si el Comandante se llegara a enterar que tú hablaste con ella se va a poner muy furioso.
*
Campamento gitano.
Laisha- ¡Me imagino que te dio duro que se casara con Montero!
-¡La verdad no me lo esperaba que lo hiciera solamente para salvar al señorito Diego De La Vega y a toda su familia! –con rabia Renzo.
-¡Eso es una excusa, es una mujer caprichosa y necia! ¡le encanta jugar con los hombres!
-¡Ten cuidado con lo que dices! –se enoja- ¡estás hablando de Esmeralda, la princesa, hija de Sara Kalí reina de los gitanos!
-¡No entiendo por qué tanta devoción con Sara Kalí! Ella no lleva nuestra sangre y tú lo sabes… se ganó un lugar en nuestro pueblo cuando se unió a uno de los nuestros… ¡y Esmeralda tampoco me gusta tanto! ¡apenas lleva una pizca de sangre gitana!
-¡Te vas a meter en problemas con el patriarca y conmigo!
Laisha le dice que es un amargado- Hasta eras amable conmigo.
-Eso era algo del pasado, estás casada con Miguel y los dos le debemos respeto.
-¡Así estuviera sola, jamás te fijarías en mí como mujer, como hembra! Estás loco por Esmeralda.
-¡Puede ser!
-¡Si Esmeralda antes era un sueño, ahora es un imposible! Ella también está casada y nada menos que con nuestro enemigo.
*
Plaza.
Esmeralda le habla al niño Adrián- ¡Toma esta moneda de oro! Entrégasela a tu mamá.
El niño abre los ojos como platos.
-¡Y recuerda, busca a Diego De La Vega y entrégale la carta, es muy importante que la reciba! Cuando se lo entregues tiene que estar solo.
*
Hacienda de La Vega.
La Marquesa ordena que sus empleados se vayan a descansar y se queda a solas con Alejandro y Almudena.
-Tú eres la tía de la hermosa muchacha que le robó el corazón a Diego De La Vega.
-¡Así es doña Carmen! Ella ha sufrido muchísimo por todas las cosas horribles que el Comandante Montero nos ha hecho.
-Yo sé de que me estás hablando, el canalla de Montero en una oportunidad, en el pasado, quiso formar parte de mi familia pero yo se lo impedí… ¡con gran dolor de mi alma tuve que desheredar a mi sobrina favorita para que no se casara con él! Y ahora… ¿qué estrategia está usando?
-¡El poder, doña Carmen! Desde que llegamos a esta ciudad el Comandante Montero se ha empeñado en conquistar a Esmeralda aún sabiendo que Diego la pretendía, y me apena mucho decirle, pero mi hermano Fernando, el Gobernador le concedió la mano de Esmeralda al Comandante Montero sin importarle sus sentimientos.
-¡Comprendo! Qué pena que esas costumbres tan horribles nos hagan infelices a las mujeres, pero ya llegará el momento en que podamos ser las dueñas de nuestro propio destino… ¿y por qué no? ¡del mundo entero!
Almudena y Alejandro ríen.
-Te sorprendería lo mucho que ha cambiado Diego en nombre del amor… ¡Montero lo aprisionó en la cárcel del Callao, él se escapó para secuestrar a Esmeralda de la Iglesia armado con una pistola y luego se enfrentó a los soldados de Montero! –admira Alejandro.
-¡Por el Rey! –festeja la Marquesa- ¡qué valentía tiene ese muchacho! Tenemos que brindar por Diego De La Vega… ¡ya hubiera querido yo que cualquiera de los babosos que me pretendieron en el pasado hubieran hecho la mitad de lo que ha hecho tu hijo, Alejandro! –suspira.
-¡Lamentablemente, doña Carmen! Ahora todo está perdido, porque Diego es un desdichado y Esmeralda… ¡es la esposa del Comandante Montero!
-¡Eso si yo quiero y lo permito! –afirma ante la mirada atónita de Almudena y Alejandro- ¡sí! –les sonríe- ¡soy la Marquesa de Santillana y la Roquette! No soy santa… pero mis títulos hacen milagros… ¿Cuándo fue la boda?
-¡Ayer! –exclama con esperanzas Almudena.
-¡Pues espero que Esmeralda siga tan enamorada de Diego De La Vega y que no se haya dejado tocar del canalla de Montero! –sonríe picara- ¡si el matrimonio no se ha consumado, yo tengo autoridad para deshacerlo! ¡salud! –brinda con su copa de champagne.
-¡Salud! –festejan al unísono con nuevas esperanzas Almudena y Alejandro.
*
Cuartel.
Montero está hecho una furia- ¡Se rió en mi cara! Se atrevió a burlarse de mí cuando le pedí que condecorara a don Alejandro De La Vega.
-¡Mi Comandante! –Pizarro- ¡el Gobernador no es una persona de confianza, ha faltado muchas veces a su palabra!
-¡Maldita sea! Si por mí fuera Pizarro descuartizaría a esa maldita gitana enmascarada que tiene encerrada –con un malvado brillo en la mirada- ¡la partiría en mil pedazos y se la enviaría con la Estrella de Oro de la orden de los Caballeros de la Casa Real! ¡así ese maldito Gobernador entendería que conmigo no se juega!
-¿Y qué vamos a hacer ahora? –Pizarro- ¿vamos a seguir con nuestros planes ahora que la Marquesa está aquí?

(qué otros planes tenían??? porque según veo van a lo loco!! :-o )

-¡No lo sé! –duda Montero- ¡vino en el peor momento!
-¡Comandante! ¿no le parece extraño que ahora que tiene más poder en esta ciudad aparezca la Marquesa?
-¿Qué estás pensando, que alguien le escribió?
-¡Usted me dijo que ella es muy amiga de los De La Vega!
-¡Sí, claro, es probable que don Alejandro le haya escrito a esa maldita vieja! ¡ellos se adoran! Y por esa razón ella vino a socorrerlo… ¡pero a mí no me importan sus títulos de nobleza! –dice con rabia- ¡por más Santillana de la Roquette que sea… también la atraviesan las espadas! –ríe con maldad.
Un soldado llega corriendo y le cuenta que Esmeralda se acaba de ver con Diego De La Vega en la Plaza.
Montero se pone verde de rabia.
*
Plaza.
Mariángel sigue hablando mal de Esmeralda- ¡Las cosas con Esmeralda nunca son fáciles!
-¡Mariángel, te voy a pedir por favor que dejes de hacer esos comentarios acerca de tu hermana de ahora en adelante! –la corta Diego.
-¡Discúlpame, te prometo que no te volveré a recordar!
Aparece Catalina con una botella de champagne, frutas y queso para un día de campo.
Diego no tiene ganas pero las mujeres consiguen convencerlo.
*
Cuartel.
Y mientras Diego la pasa ‘bien’ con sus ‘amigas’ Esmeralda es brutalizada por Montero que aparece rabioso y entra en su cuarto- ¡Maldita sea! ¿crees que estoy jugando, Esmeralda? ¡te volviste a ver con Diego De La Vega cuando te lo tengo prohibido!
-¡Yo no fui a verlo, nos encontramos por casualidad en la plaza!
-¡Mentira, Esmeralda! Te lo advierto, si vuelves a tratar de ver a tu antiguo novio o tratas de comunicarte con él –se acerca con rabia- ¡te lo juro, te va a ir muy mal conmigo!
-¡No sea estúpido, Montero! Este pueblo es muy chico… ¿qué pretende, tenerme encerrada para que no lo vea nunca?
Esto le da ideas- ¡Eso lo tengo muy presente y muy en mi mente! No saldrás de aquí hasta que considere que has entendido perfectamente de qué se trata nuestro convenio… ¡o que cumplas como esposa! –sonríe.
-¡Miserable! Yo no soy una de sus presos, no se va a salir con la suya.
-¿No? ¡ya veremos! Teniente Mejia –grita.
El teniente aparece-¿Qué ordena, mi Comandante?
-¡De ahora en adelante, tiene prohibida la salida de esta casa mi adorada esposa! Y escúcheme bien Mejia, si me entero que ella sale de este lugar lo mando ahorcar… ¿está claro?
Mejia mira con pena a Esmeralda y luego se cuadra- ¡Sí, mi Comandante!
-¡Fuera de aquí! –y luego a Esmeralda- no te conviene seguir esta guerra conmigo Esmeralda… más bien sé una mujer inteligente, cumple como esposa, sé amable conmigo y yo seré un excelente esposo –y se marcha cerrando la puerta.
Esmeralda al quedar sola llora con desesperación, encerrada.
*
Casa Gobernador.
En su habitación Olmos se emborracha y finge pelear consigo mismo- ¡En guardia desgraciado, tú me robaste su amor, por tu culpa ya no me quiere! –y llora- ni eso eres miserable, deforme, degenerado –y sigue fingiendo luchar consigo mismo- ¡ahora que Esmeralda es de Montero, con seguridad la señorita Mariángel se va a querer casar con Diego!
*
Picnic.
Diego tiene cara de aburrido con Mariángel y Catalina que lo hacen beber más champagne a pesar que él se niega- Yo ya estaba tomando vino en la taberna del pueblo, no es buena idea que me ponga a mezclar.
-¡No seas aguafiestas! –y brindan - ¡por la nueva vida de Diego De La Vega, un hombre libre y dispuesto a amar a las mujeres intensamente! –Mariángel.
-¡Vas a ver que algo muy bueno te espera en la vida! –Catalina ríe.
Y Diego bebe.
*
Casa Gobernador.
Habitación Olmos.
-¡Usted sueña ser la amante de El Zorro! –le dice a una ficticia Mariángel- ¡sé que es capaz de hacerlo, lo vi en sus ojos, que ardía en deseos, quemándole todo su cuerpo! –y bebe más- ¡desgraciado, fenómeno de circo! ¿a quien le importas tú? –llora pero de pronto se repone- ¡No moriré! ¡no moriré hasta que mis labios recorran su piel! –dice con ojos de locura- ¡porque yo nací para ella, sólo para ella! ¡sólo para mi Mariángel!
*
Iglesia.
María Pía encuentra una nota de parte de Fernando bajo su almohada y la lee: “Sé que te entregarás a Dios y necesito verte una vez más, creo que ambos debemos despedirnos para siempre”
-¡Virgencita, Fernando por fin lo entendió! ¡lo aceptó!
*
En el campo.
Las hermanas recogen leños y Suplicios vuelve a encontrar al pobre esclavo negro y grita desesperada y él huye. Una hermana llega con sus gritos y le reclama que actúa muy extraña y le dice que se nota que tiene problemas con María Pía.
*
Iglesia.
María Pía feliz va y le cuenta al padre que recibió una nota de Fernando pidiéndole que la vea porque ha aceptado que sea monja- ¡Él acepta que mi vocación es sincera y está dispuesto a renunciar a mí para siempre!
El padre desconfía -¿No te parece extraño María Pía, en tu celda, quien la llevó hasta allí? ¡quien te hace pensar que Fernando escribió esa nota!
-¡Es su firma y su letra! Uno de los trabajadores de la Misión la trajo hasta aquí.
-No me gustaría que fueras a esa cita, el cardenal tiene sospechas, realmente a mí no me gustaría… ¡María Pía, tú estás a punto de lograr todo lo que han sido tus sueños en los últimos años y no puedes echarlos a perder por una suposición! ¡créeme!
*
Iglesia.
Suplicios se acerca al cardenal y le dice que le va a probar muy pronto que dice la verdad sobre María Pía- ¡Le dije que le daría pruebas sobre el pecado que gobierna la vida de la hermana María Pía, hoy se la daré! Esta noche usted comprobará con sus propios ojos que María Pía no es digna de ser Madre Superiora.
*
Casa Gobernador.
Fernando recibe una invitación muy elegante que le entrega Almudena- “La Marquesa…” –lee- ¿esta misma noche?
-¡Sí! –feliz Almudena.
-¿Esta misma noche la Marquesa da una recepción en casa de los De La Vega? –se sorprende- ¡de dónde saca fuerzas esa mujer, a su edad! No sé cuantos años tenga pero en lugar de estar haciendo fiestecitas lo que tendría que estar haciendo es descansar.
-¡Hoy tuve el placer de conocerla! –sonríe Almudena- ¡es una mujer encantadora y bastante aficionada a eventos sociales!
-¡Pues lo siento Almudena, pero esta noche no voy a poder asistir! Tengo un compromiso ineludible –Fernando mira para otro lado.
-¡Pero tú eres el Gobernador! No pensarás hacerle ese desaire… ¿qué puede ser más importante y que lo tengas que hacer esta noche?
-¡Asuntos de gobierno que no son de tu incumbencia!
-¡Vas a tener que aplazarlos para mañana! Porque esta noche Alejandro y yo vamos a anunciar públicamente nuestra boda, espero contar contigo… ¡no pretenderás que lo haga sola!
-¡Por favor, Almudena, compréndeme! –le ruega- ¿si?
-¡Siempre te comprendo, Fernando, pero esta vez no hay excusa! No señor… te vas a presentar como el Gobernador que eres, como amigo de Alejandro y… -le ruega- ¡como mi hermano!
Fernando suspira entre la espada y la pared.
-¡Por favor, yo te necesito, es mi fiesta, es muy importante para mí que estés allá! –sigue rogando Almudena- ¡no soportaría que me ofendieras de esa manera, todo el mundo va a estar presente Fernando! ¡hasta el Comandante Montero!
Fernando la mira con interés.
*
Cuartel.
En ese momento Montero recibe su invitación y echa a Agapito que le estaba cortando el pelo.
Pizarro lee- “La Marquesa Carmen Santillana de La Roquette tiene el placer de invitarlo a pasar una agradable velada en la Hacienda de La Vega. Calurosos recuerdos de su parte y un saludo especial a la joven y adorable esposa del Comandante”… que espera conocer esta noche.
-¡Esto es una trampa, Pizarro! Ella me cree muy estúpido.
-¡Simple, no vaya!
-¡No les voy a dar el gusto que se burlen a mis espaldas! Iré…. Como quiere esa Marquesa… ¡acompañado de Esmeralda! –sonríe- ¡por lo menos le voy a amargar la noche a Diego De La Vega y veremos que están preparando en esa hacienda!
-¡Comandante, tenga mucho cuidado! Van a estar juntos todos sus enemigos.
-¡No tengo nada que perder, Pizarro! –seguro de sí mismo- ¡Esmeralda, ahora es mi esposa! Además me daré el gusto de exhibirla delante de Diego De La Vega y su familia!
*
Picnic.
Diego sigue riendo con sus dos ‘amigas’ y bebiendo, de pronto ante una señal de Mariángel Catalina se despide y se marcha- ¡Tengo que ir a cuidar a mi marido!
Diego protesta-¡Espérate Catalina! -y trata de convencerla que se quede.
Mariángel saca el frasquito del hechizo y le echa una buena cantidad del producto en la copa de Diego.
-¡Por el olvido! –brinda Diego y se toma toda su copa de un trago.
Mariángel sonríe con triunfo.
*
Casa Gobernador.
Olmos habla sólo-¡Mariángel, yo te esperaré! Tú vas a ser mía de alguna manera… aunque tenga que llevarte a la tumba, serás mía… ¡mía!
*
Cuartel.
Almudena entra arrasando con todos los soldados a ver a Esmeralda- ¡Tengo derecho a ver a mi sobrina!
Esmeralda corre llorando a sus brazos- ¡Tía Almudena!
-¿Cómo estás?
-¡Bien, tía, bien! –y llora- ¡lo perdí, tía! Perdí a Diego, lo vi esta tarde con Mariángel en la plaza y no le pude decir nada.
-¡Tu hermana no pierde el tiempo! –Almudena.
-¡Lo único que ahora me consuela es que él es libre!
-¡Esmeralda, tenemos que hacer algo! –y luego se inquita- ¿Cómo se ha portado Montero?
-¡Es un miserable! –se llena de furia.
-¿Qué pasó? –se asusta Almudena- ¿intentó…? ¿te… te forzó?
-¡No, tía! ¡no se lo permití! Pero no sé cuánto tiempo más voy a soportar esto… no sé que haré esta noche.
-¡Por esta noche no te preocupes! Irás a un compromiso a casa de los De La Vega con el Comandante Montero.
-¡No tía, no creo que vayamos! Hoy me prohibió ver a Diego, aunque sea por casualidad.
-Resulta que el Comandante Montero… -sonríe Almudena- ¡no puede resistirse a ir a una recepción en honor a alguien que tiene muchísimo poder! ¡la Marquesa doña Carmen Santillana de La Roquette!
*
Hacienda de La Vega.
Alejandro le regala un nuevo vestido a Yumalai- ¡Esta noche es muy importante para mí, Yumalai! Por eso quiero que lleves ese vestido nuevo.
Yumalai se ilusiona- ¡Un vestido nuevo, don Alejandro!
-¡Eres mi ahijada y quiero que compartas conmigo esta noche dónde fijaré la fecha de la boda con Almudena.
Ante esta novedad Yumalai se enoja- ¡Yo no debería estar ahí! Soy sólo una criada.
-¡Yo nunca te he tratado así! ¿sucede algo?
-¡Nada! –miente- ¡es sólo que no me sentiré bien estando en la sala con ustedes! No quiero ver a ese hombre, el Gobernador.
-¡Lo sé, pero él no te ha reconocido, y no creo que lo haga! Tú me prometiste…
-¡Por favor no me obligue a estar en esa sala! No quiero….
-¿Qué sucede, por qué… esas lágrimas?
-¡A quien quiere ahí! –le reclama- ¿a mí o a su esposa muerta, a Yumalai o a Regina?
-¡Pero qué dices!
-¡Hasta esa señora, la Marquesa, me dijo que yo era idéntica a ella! Lo único que soy para usted don Alejandro, es un fantasma.
-¡Nunca pensé que te fuera a herir así! En la medida que te he ido conociendo me he dado cuenta que eres diferente, yo siento un enorme cariño por ti… ¡eres una persona especial para mí, me salvaste la vida! Te prometo que no haré más comparaciones, por favor, acompáñanos a Almudena y a mí en esta noche tan especial –le ruega- Te dejo para que te arregles… permiso.
Yumalai se queda llorando.
*
Cuartel.
Esmeralda feliz no puede creer lo que escucha- ¿En verdad crees que se puede anular mi matrimonio con Montero?
-¡Baja la voz! –se asusta Almudena- ¡mientras la Marquesa esté en casa de Alejandro, el Comandante Montero no se va a atrever a hacerte daño! Cuenta con eso.
Montero entra de improviso- ¡Qué hace usted aquí señora Almudena!
-¡Vine a visitar a mi sobrina! -Almudena responde.
Montero cambia de tono y les avisa que acaba de comprarle a Esmeralda un hermoso vestido para la cena de esta noche y le pide que se quede a ayudarla.
-¡La Marquesa quiere conocer a mi esposa y quiero mostrarle la belleza con la que me casé! Además quiero darme el gusto de mostrarle a Diego De La Vega todo lo que perdió- sonríe- ¡señoras! –se marcha.
-¡Después de esta noche, ya veremos cual es el que pierde! –sonríe Esmeralda- ¡tía, si en verdad es cierto que la Marquesa puede anular mi matrimonio y además poner en cintura a este canalla de Montero seré la mujer más feliz del mundo! –sonríe- ¡Te imaginas, tía! ¡el amor entre Diego y yo todavía es posible!
Y las dos se abrazan riendo.
*
Casa Gobernador.
Diego completamente borracho se deja guiar por Mariángel que lo arrastra por una entrada trasera.
Diego se detiene- ¡Espera! Yo no sé ni qué diablos hago contigo si tú ni siquiera me agradas –ríe borracho.
Mariángel le sonríe con triunfo- ¡Eso no es cierto, Diego! No vas a negar que te gusto mucho.
-Bueno… eres muy….
Y Mariángel lo besa.
-¡Esto no está bien! –se separa Diego- ¡yo me voy!
-Discúlpame… fue un impulso… -suspira- ¡tú sabes que te quiero mucho! Ven por la puerta de atrás nadie nos va a ver.
-¿A dónde vamos?
-¡Ven, tú necesitas dormir un poco y luego te irás a tu casa!
-¿Qué crees que tendría esa botella que me cayó tan mal?
-¡Tranquilo, Diego, deja que yo te ayude!
*
Hacienda de La Vega.
Una recepción muy lujosa.
La Marquesa recibe a sus invitados con Alejandro en la puerta.
-¿Y Diego? Alejandro… ¿Dónde está? –lo reclama- ¡lo necesito esta noche, es muy importante que esté aquí! –le exige.
Alejandro se separa y busca a Bernardo- ¡Bernardo! ¿Dónde está Diego? ¡no apareció durante todo el día! –se exaspera- ¡es importante que esté aquí! Precisamente hoy tenia que desaparecerse… ¡Bernardo, envíe a alguien que busque a Diego de inmediato! Es muy importante que se encuentre aquí en este momento, porque la Marquesa va a ayudarnos.
Bernardo corre.

(Corre Bernardo, rescátalo por favor!!! L )

*
Casa Gobernador.
-¡Mariángel! No sé que me pasa que me siento mal –Diego apenas puede moverse.
-¡Vas a ver que en un momento te vas a sentir muy bien! –lo acuesta en su cama- lo único que necesitas es descansar un momento… eso.
*
Cuartel.
La modista viste a Esmeralda con un vestido rojo que le queda espectacular.
-¡Esmeralda! ¿y tu tía? –Montero.
-¡Se fue a arreglar para la cena!
-¡Bien, quiero hacerte algunas advertencias! Cómo sabes hoy tenemos una cena muy importante en casa de los De La Vega… así que no quiero ninguna escenita entre tú y el cobarde de Diego De La Vega… -la amenaza- ¡no trates de provocarme porque si lo haces lo pagarás muy caro en mi cama!
-¡Sí! –con sorna Esmeralda- ¡ya estoy enterada cómo cobra usted, Comandante!
-¡No me veas así! Si tú quieres podríamos incluir dentro del trato no volverte a forzar nunca más… ¡pero piénsalo! Podríamos divertirnos mucho.
-¿Qué le pasa, Montero? ¿Por qué ahora me quiere tratar con tanta decencia? ¡no será que la llegada de la Marquesa lo tiene un tanto preocupado!
Montero se pone pálido- ¡No me provoques con tus insultos! Compórtate como una dama y yo seré un caballero…. ¡o te portas bien o conocerás un trato de mi parte muy desagradable!
Esmeralda le sonríe- ¡No se preocupe! Me portaré como una esposa ejemplar… el tiempo que sea necesario –y mira a otro lado con un brillo especial en los ojos.
*
Iglesia.
María Pía sale con una capucha a su encuentro secreto- ¡Esta será la ultima vez que nos veamos Fernando, lo prometo! Tiene que ser la última vez.

(Qué tonta!!)

Suplicios la espía y corre a llamar al cardenal- ¡tiene que venir conmigo inmediatamente a comprobar mi verdad! La hermana María Pía acaba de salir a encontrarse con su amante.
El cardenal la mira con espanto.
*
Casa Gobernador.
Almudena toda elegante viene al despacho de Fernando- ¡No te has cambiado! Mira la hora que es.
-¡He tenido asuntos que atender Almudena! –nervioso- mi vida no depende de fiesteritas ni de recepciones de la nobleza.
-¿No estarás pensando en ir al misterioso compromiso del que hablaste? ¡tu presencia es importante en la Hacienda de La Vega!
-¡Almudena, ya te dije que voy a ir! Pero te alcanzo más tarde, no te quiero entretener, adelántate.
-¡Sola! –protesta- ¿me vas a dejar ir sola?
-¡Se supone que Mariángel te tiene que acompañar!
-¡No he sabido de ella en todo el día!
-Perdona que te lo diga, Almudena, pero tú eres la responsable de cuidar a Mariángel.
-¡Hermanito! –le corta Almudena- ¡la última vez que intenté pedirle una explicación a tu hijita del alma me trató como si fuera su criada! Lamentablemente tú no has sido fuerte con ella y ahí están los resultados… ¡no me respeta!
-Posiblemente en este momento esté en su cuarto… ¡voy a hablar con ella para que te acompañe! ¡vamos! –y se lleva a Almudena consigo.
*
Hacienda de La Vega.
Montero llega como un pavo real llevando del brazo a Esmeralda que se inclina ante la Marquesa.
-¡Así que tú eres Esmeralda! –le sonríe la mujer con una enorme sonrisa (que solamente ella puede!!!)- ¡Tenia muchos deseos de conocerte! Me han hablado de ti, pero se quedaron cortos al describirme tu belleza.
-¡Es un placer conocerla, su Alteza!
-¡Para mí es un placer que hayas aceptado mi invitación! -Montero está detrás y la Marquesa lo ve- ¡Comandante Montero! Discúlpeme no lo había visto –se burla.
-¡Señora Marquesa! –se inclina- ¡buenas noches! –y luego ve a Alejandro que está al lado- don Alejandro… ¡me alegra verlo tan repuesto, se recuperó muy rápido! Gracias a Dios.
Alejandro está a punto de pegarlo pero la Marquesa lo detiene- ¡Seguramente gracias a sus acciones! Porque a mí me retienen a un hijo, me lo torturan… y me amenazan con quitarme mis propiedades… ¡y le juro que me levanto de mi propia tumba! –dice con una voz llena de amenazas.
-¡Marquesa, fue una lamentable equivocación, pero si usted me permite…!
-¡No! –le corta- ¡no hablemos de equivocaciones! Y mucho menos delante de esta belleza –mira a Esmeralda- ¡Alejandro! Yo no entiendo cómo tu hijo Diego… tan culto y tan apuesto… ¡no pudo quedarse con esta mujer, tan, tan bonita!
Montero se pone verde.
-¡Pero yo creo… eso ahora lo podemos arreglar! –sonríe la Marquesa.
Esmeralda la mira con todas sus esperanzas en los ojos.
*
Casa Gobernador.
-¡Mariángel! –entra Almudena a la habitación de Mariángel y se queda horrorizada- ¡Oh! ¡Dios mío! ¿qué pasa aquí? –y le cierra las puertas en las narices a Fernando.
Pero Fernando la abre a la fuerza- ¡Almudena! ¡Almudena, qué sucede!
Y ambos se quedan pálidos y espantados ante el espectáculo que se les presenta a los ojos.
Mariángel en ropa interior… con una cara de estúpida inocencia… los mira desde la cama bajo las sabanas… dónde está profundamente dormido sin camisa… ¡Diego De La Vega!
*
FIN DEL CAPITULO
*
Advertencia: este página puede contener links a sitios ajenos a mi responsabilidad)

@2005 Narración by Mabouchita! Z;D

www.mabouchita.com

Este resumen es MUCHO trabajo, tiene miles de palabras y conlleva varias horas. Lo pueden compartir con sus familias y con los amigos, pero les ruego no lo copien a otro sitio Web (excepción hecha a Telenovela World).
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Las imágenes o links pueden estar protegidos por Copyright, cualquier problema mi email es mabouchita@gmail.com

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