Z031 – EL DE LOS CLICHES– lunes 26 de marzo de 2007

EZ - Con Christian Meier y Marlene Favela

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Mabouchita
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Z031 – EL DE LOS CLICHES– lunes 26 de marzo de 2007

Postby Mabouchita » Sun Apr 08, 2007 8:08 pm

CIBERCUATES!! ANIMENSE!!! COMPREN MABOUCHITAS!!!

Son divinas!! (se los digo modestamente :D :D )



Hagan click en la foto para verlas mejor :D



*
Casa Gobernador.
-¡Un momento, don Fernando! ¿de qué me está hablando? –se espanta Diego- ¡Casarme con Mariángel!

(pues sí bobo... te lo buscaste :-x )

-¡Si eres un caballero debes hacerlo! –le grita Fernando.
-Papá… Diego todavía no se siente muy bien –Mariángel finge dulzura.
-¡Déjanos solos, Mariángel! Después platicaremos tú y yo sobre este asunto.
-No seas muy duro con él, papá –se retira.
-¿Qué tienes que decir al respecto? –Fernando.
-¡No sé qué decirle, señor! No logro poner en orden mis ideas –Diego confuso- lo que sucedió anoche…
-¡Lo que sucedió anoche está muy claro! –y mira para todos lados con vergüenza y baja la voz- ¡tuviste relaciones carnales con mi hija! Perdiste la cabeza por el alcohol Diego… y estuviste en la cama de ella –con rabia- ¡en mi casa! –respira con dificultad- ¡y esa es una ofensa muy grave, por la cual tendrás que responder!
*
Casa Montero.
Esmeralda feliz recibe a Almudena- ¡Todo está saliendo cómo lo planeamos! La presión de la Marquesa sobre Montero está dando resultados! Él y yo hicimos un nuevo trato, él me va a dejar libre, va a anular nuestro matrimonio a cambio que yo le diga a la Marquesa que todas las injusticias que se cometieron… ¡él no tuvo nada que ver! -Almudena tiene cara de entierro pero Esmeralda sigue- ¡está que tiembla de miedo porque piensa que la Marquesa lo va a destruir! Pero no me importa decir lo que sea de ese miserable con tal que me deje libre… y poder volver con Diego –en ese momento la ve- ¿qué te pasa?
-Es Diego, mi amor… Esmeralda tienes que ser fuerte –empieza triste- los hombres a veces son impulsivos y no miden las consecuencias de sus actos.
-¿De qué estás hablando, tía?
-Anoche… tu padre y yo encontramos a Diego… ¡en el cuarto de Mariángel! Estaban… desnudos –dice con pena.
*
Casa del Juez.
-¡Anular el acta matrimonial! –se espanta el Juez- ¡pero Comandante Montero! ¿se da cuenta usted de lo que me está pidiendo?
-¡Más de lo que usted piensa, señor juez!
-¡Esto va a provocar un gran escándalo en nuestra ciudad! Si anula ese matrimonio va a rechazar públicamente a la señora Esmeralda, y eso sería un gran insulto para la familia del Gobernador Sánchez de Moncada.
-¡Al señor Gobernador no le va a importar y mucho menos a Esmeralda!
-¡Comandante, hay algo que debemos dejar en claro! Si ese matrimonio fue consumado usted no podrá liberarse de él tan fácilmente.
-¡Señor Juez! –se impacienta Montero y le susurra a la oreja- ¡no he tocado a mi esposa! Ella sigue siendo pura.
-¡En ese caso no hay ningún problema! ¿pero qué motivos alegará para su anulación?
-¡Invente lo que usted quiera! Pero necesito separarme de Esmeralda inmediatamente.
-¡No será tan rápido, Comandante! Ya envié los registros de su matrimonio a España, hoy mismo debe estar zarpando el barco.
-¡Soldado! Acompañe al juez Quintana al puerto, necesitamos recuperar unos documentos.
-Comandante, estaba por desayunar.
-¡No me importa! Y ruegue a Dios que ese barco no haya partido, necesito separarme de Esmeralda hoy mismo.
*
Hacienda de La Vega.
La Marquesa le cuenta a Dolores que tiene la autoridad para destituir a Montero en el momento que me plazca. Dolores festeja.
-¡Casi no puedo resistir la risa! –y la Marquesa imita a Montero y ambas ríen como locas.
Dolores luego le cuenta que la noche anterior Almudena y Alejandro iban a anunciar su boda pero no lo hicieron- ¡Para mí que está ocurriendo algo! Yo he vuelto a ver en sus ojos el recuerdo de la señora Regina… yo creo que él todavía la sigue amando, claro que ama también a la señorita Almudena pero el fantasma de la señora Regina no lo deja ser feliz con ninguna otra mujer.
*
Alejandro vuelve de cabalgar con Yumalai, y baja con mucho dolor. Yumalai le reclama que no debía montar todavía. Alejandro le reclama que no haya ido a la recepción.
-¡Quiero que aprendas nuevas costumbres! Yo también lo hice cuando conocí a los de tu tribu… ¿qué pasa, tus ojos me miran con rencor? ¿acaso hice mal en regalarte el traje?
-¡No, pero yo rompí ese vestido! Voy a regresar a la montaña con los míos.
-Pero tu tribu fue totalmente exterminada.
-¡Yo no pertenezco a este sitio, a su vida!
-¡Esta es tu casa tu hogar! Yo te he tomado mucho cariño, te admiro Yumalai, me salvaste la vida.
-¿De veras siente algo por mi? –se ilusiona- ¿o simplemente soy el fantasma de su esposa muerta? Todo el mundo dice que soy igualita a ella… ¿usted por qué me ayuda, porque soy el recuerdo de ella? ¡es por ella no por mí!
-Discúlpame si en algún momento hice la comparación, yo sé muy bien que tú no eres ella, si todavía sigues a mi lado es porque en el fondo de mi corazón he aprendido a quererte.
-A veces no basta sólo con querer, padrino.
*
Casa Gobernador.
-¡Habla! –grita Fernando- ¡no tienes algo qué decir! ¿lo vas a negar?
-¡Es que no recuerdo lo que sucedió!
-¿Pero cómo lo vas a recordar, Diego De La Vega si bebiste hasta el cansancio? –le grita Fernando- ¡pensé que eras un hombre cabal, dueño de sus sentimientos, de sus emociones!
-¡Yo estoy acostumbrado a manejarme muy bien con el licor! –se defiende Diego- ¡pero es que esta vez no sé que cosa fue lo que pasó!
-Mi hermana Almudena y yo los encontramos… -respira con dificultad- ¡en la habitación de Mariángel! ¡en la cama!... ¡desnudos!
-Y creo… firmemente… señor… en todo lo que me está diciendo… ¡y quiero decirle que si falté el honor de Mariángel…! –duda- ¡le pido que me disculpe! –termina.
-¡Tus disculpas no valen, Diego De La Vega! Si realmente eres un caballero tienes que responder por ello –lo amenaza a punto de un ataque- ¡te vas a casar con mi hija, con Mariángel!
*
Casa Montero.
-¡Diego no pudo haber hecho algo así! ¡no pudo! Tiene que haber alguna equivocación –exclama Esmeralda.
-¡Entiendo perfectamente como te sientes pero… yo los vi! –suspira Almudena- ¡tu padre los vio! ¡Olmos se dio cuenta de lo que pasó! –se desespera- ¡fue bochornoso encontrarlos allí desnudos!
Esmeralda se desespera- ¡No puede ser tía! ¡Diego no pudo haber hecho algo así! ¡él ni siquiera simpatiza con Mariángel! –se pasea nerviosa- ¡ella debió enredarlo! Dices que estaba ebrio.
-¡La verdad se veía bastante mal! Pero… no lo excusa para nada, Esmeralda.
-¡Pues no, tía! Pero yo conozco muy bien a Mariángel y sé que ella es capaz de cualquier cosa por conseguir lo que quiere.
-¡Yo también lo sé! y a lo mejor tienes razón y ella propició todo lo que pasó, pero es un gran compromiso, un grave problema para los dos… ¡están comprometidos allí!
-¡Tuvo que ser ella, tía! Ayer que lo vi en la plaza con ella, estaba muy extraño, tal vez bebió unas copas de más, y ella lo enredó y lo llevó a la casa… ¡y él no tuvo conciencia de lo que pasó, te lo aseguro!
-¡Ay, mi niña! Puede que tengas razón Esmeralda, y puede que no… ¡pero es que nada justifica ni a Diego ni a Mariángel! –grita- ¡es el colmo! Y me apena decirte… pero Fernando… ¡va a exigir reparación, Diego va a tener que responderle a Mariángel como caballero!
Esmeralda sufre.
*
Casa Gobernador.
-¡Don Fernando! Comprendo que debe resolverse esta penosa situación, yo no tengo ninguna intención de mancillar el honor de Mariángel.
-¡Entonces no hay más que hablar! –decide Fernando-¡habrá boda muy pronto!
-De todos modos yo quisiera que tenga en cuenta lo que siento por Esmeralda.
-¡No tiene caso hablar de ella, Esmeralda ya está casada!
Diego baja la mirada con dolor.
-¡Mejor deberías de seguir su ejemplo! –sigue Fernando- ¡ella se sacrificó casándose con el Comandante Montero para salvar tu vida!
-¡No me lo tiene que recordad, don Fernando! –se enoja Diego.
-¡Sí, te lo recuerdo porque tienes que aceptar tu destino! Diego… no podemos andar por ahí por el pueblo mancillando la reputación de una mujer, de una dama.
-Pero es que…
-¡Te noto dudoso! Mira Diego… te tienes que casar con mi hija… porque sino tú y yo nos vamos a tener que batir a duelo.
Diego suspira profundamente.
*
Casa Montero.
-¿Por qué el destino se ensaña conmigo? ¡ahora que todo iba tan bien, que por fin iba a ser libre! –Esmeralda sufre- ¡que podía vivir mi amor con Diego! Sucede esto tan horrible.
-¡Lo siento tanto mi amor! a mí me cuesta mucho trabajo entender la insensatez que cometió Diego.
-¿Y ahora qué va a pasar? ¿Lo viste?
-¡No, apenas me levanté vine a verte para decirte la verdad!
-¡Esto no puede ser la verdad! Tiene que haber una equivocación, Diego no puede ser culpable –se desespera- ¡todo es obra de Mariángel! –y toma sus cosas- ¡Necesito ver a Diego ahora mismo!
*
Casa Gobernador.
-¡Estoy comenzando a perder la paciencia! –Fernando.
-No piense que quiero evadir mis responsabilidades… está bien… ¡me casaré con Mariángel! Solamente le pido un poco de tiempo.

(jajaja :D :D qué cliché de novela... creo que es hora de empezar a enumerarlos... este es uno de los más clásicos...
Cliché #1: el galán que es engañado por la mala... que no se acuerda lo que pasó pero como todo un caballero se casa con ella)

-¿Tiempo para qué?
-¡No sé, estoy un poco confundido! Soy una persona que se sabe manejar muy bien con el alcohol, y lo que pasó anoche es algo que nunca me había sucedido.
-¡A todos les sucede alguna vez en la vida! –grita Fernando- ¡bebiste en exceso y perdiste la cabeza! Y ahora tienes que afrontar como un caballero las consecuencias.
-¡Lo haré, señor! Solamente le pido que me deje hablar con Mariángel, es que hay algunas lagunas en mi cabeza.
-¿Cuál es la necedad de saber los detalles?
-¡Es lo único que le pido! Además necesito tiempo para decírselo a mi familia… ¡a mi padre!
Fernando traga aire- ¡Tienes fama de mujeriego Diego! Pero me imagino que mi amigo Alejandro te habrá enseñado lo que es la decencia y el honor y solamente te voy a decir una cosa… ¡si este tiempo que me estás pidiendo es para escaparte y zafarte de tus responsabilidades! Que no se te ocurra, porque entonces no habrá… amigo… no habrá tía María Pía… ¡no habrá familia que me pueda evitar hacerte pagar por la deshonra de mi hija! ¿entendido?
Diego asiente.
*
Jardín.
Diego encuentra a Mariángel que le dice que le hizo preparar un caballo.
-Mariángel… ¿qué fue exactamente lo que sucedió? Quiero la verdad.
-¿Qué dices, Diego? –finge- ¡no me ofendas!
-¡Solamente trato de aclarar lo que pasó, nada más!
-Entonces… todo lo que pasó anoche… lo que me dijiste… ¿no fue sincero? ¡me engañaste, jugaste con mis sentimientos!
-¿De qué me estás hablando?
-¡No lo puedo creer! Anoche me dijiste cosas que me llegaron al corazón, me hablaste de tu decepción por Esmeralda, de lo arrepentido que te sentías por haberla amado.
-¡Yo todo lo que recuerdo es que estábamos tomando champagne muy lejos de aquí! Y no me explico como terminé metido en tu casa y en tu cama –se enoja.
-¡Vinimos a mi casa a buscar un lugar más privado para hablar! Porque tú me dijiste que yo te gustaba a pesar de todo, que querías olvidar el dolor que te consumía –empieza a llorar- y yo te creí Diego… ¡por eso me entregué a ti anoche!
Diego la mira con horror- Pues lo lamento… Mariángel… yo no sé cómo perdí el control de mis sentidos… ¡por Dios, lo lamento!
-Diego, está visto que todo esto para ti fue un error, te niegas a aceptar, porque lo hiciste porque habías bebido demasiado, pero tú estuviste anoche conmigo y yo creí cada una de tus palabras.
-Por favor…
-¡Sabes todo lo que yo te amo! Te lo he dicho y si anoche te serví para desahogarte –se hace la victima- ¡está bien, creo que valió la pena de todos modos! Yo me quedaré con el recuerdo de tus palabras y tus caricias… y voy a hablar con mi padre… ¡para que acepte mi deshonra! –suspira-¡puedes seguir tu vida, no te preocupes por mí Diego! –y llorando se marcha- ¡adiós!
-¡Mariángel! –grita Diego pero no la sigue.
*
Frente a la casa del Gobernador.
Diego sale a caballo y no escucha a Adrián que le grita detrás y que no puede entregarle el mensaje de Esmeralda.
*
Iglesia.
El padre cura al cardenal de los arañazos de Suplicios- ¡Me sacó de la Iglesia con la excusa de comprobar el romance de la hermana María Pía y el señor Gobernador! Y en el camino me atacó sin razón.
El padre se disculpa por Suplicios.
-¡La hermana Suplicios está poseída por un demonio!
-¡No hay ningún demonio, Su Excelencia!
-¡Tenemos que sacarla del convento!
-¡No! –se opone- la hermana Suplicios vino pidiendo paz espiritual y tenemos la obligación de dársela.
-¡No pienso contradecirlo padre! Pero la hermana Suplicios no se convertirá en monja.
*
En la celda de Suplicios, María Pía reza cuando Suplicios le grita y le acusa de haberla hecho pecar. María Pía llora y le promete que le va a hablar con la verdad cuando se ponga bien-La relación con Fernando Sánchez de Moncada terminó hace mucho tiempo.
Pero Suplicios se niega a creerle.
*
Agapito llega a la Misión con la hechicera india- La Gran Pluma de Águila, una curandera, porque lo que tiene la hermana no se quita con uno de mis jarabes.
-¡Yo la conozco! –dice María Pía y le dice que debe pedir permiso para la ceremonia.
-Mi abuela siente un espíritu maligno rondando por acá –dice el nieto mientras la vieja con los ojos blancos mueve sus caracoles.
*
María Pía sale y afuera se encuentra con Fernando- ¡Me vas a volver loco, María Pía! ¿Por qué no me esperaste anoche?
-¡Fernando, yo pensé que no ibas a llegar, por eso me fui!
-¿Por qué me citaste si no me ibas a esperar? Parecías muy urgida en decirme algo… ¿qué quieres decirme?
-¡Fernando yo no te cité en ningún lado! Tú me citaste a mí –exclama María Pía.
*
Casa Gobernador.
Esmeralda llega como una tromba y encuentra a Mariángel- ¡Dónde está Diego!
-No sé, se habrá ido para su casa –sonríe Mariángel.
-¡Qué le hiciste anoche, Mariángel, habla! –le grita.
-¡Qué modales son esos! Me parece que estás haciendo reclamos que no te corresponden, sobre algo que ya no es tuyo.
-¡Eres una cínica! Quiero saber que fue exactamente lo que pasó anoche.
-¡Cálmate, Esmeralda! No vale la pena –Almudena.
-¡Yo no me voy a rebajar a pelear contigo por un hombre! –Mariángel se burla –además no creo que mi tía se sienta cómoda escuchando ese tipo de… intimidades.
-¡Eres tan baja! –la desprecia Esmeralda- ¿Por qué siempre tienes que usar trucos tan sucios para conseguir lo que quieres?
-¡Ningún truco! El pobre de Diego estaba tan desilusionado de ti que me buscó para ser su refugio… ¡tú ya decidiste, estás casada y no puedes hacer nada! Lo que pasa entre Diego y yo es asunto nuestro.
-¡Diego no lo hizo por su voluntad! Tú lo enredaste, seguramente le diste algo.
Mariángel ríe con su carcajada malvada- ¡No me hagas reír! Me da tanta pena que seas tan ingenua, los hombres son así… un día te llenan de mentiras, de palabras de amor, y al día siguiente están disfrutando de los placeres del sexo… con otra.
Almudena detrás de Almudena pone cara de espanto.
-¡Hablar como una…! –Esmeralda
-¡Una qué! ¿una mujer? Esmeralda, Diego es un hombre, nos gustamos y pasó lo que tenía que pasar.
-¡No más, Mariángel! No la provoques –Almudena.
-Bueno, tía, ella me preguntó y yo le estoy contestando… ¡Diego me hizo suya, fui su mujer!
-¡Mentira! –y Esmeralda le da tremenda bofetada.
Pero Mariángel le responde.
Esmeralda la mira un largo segundo y luego le da un puñetazo.
Y ambas se enredan en una feroz pelea mientras Almudena desesperada quiere separarlas.
*
Hacienda de La Vega.
-¡Bernardo, no sabes lo que me pasa! –entra Diego desesperado cuando se queda pálido al ver a la Marquesa y a su padre- ¡Buenos días… a todos!
-¡Diego! Hasta que por fin apareciste… -la Marquesa- no te imaginas todo lo que he preguntado por ti… ven a saludarme.
-¡Marquesa, qué sorpresa! No esperaba verla en la casa –se acerca a besarle la mano.
-¡Ay, cómo está de bello! Ahora comprendo por qué ha despertado tantas pasiones, es guapísimo.
-¡La Marquesa es nuestra invitada desde ayer, Diego! –Alejandro- tuvimos una recepción y estuvimos conversando acerca de… asuntos muy importantes… ¡que por cierto tienen que ver contigo, hijo!
-¡Discúlpame papá, Marquesa, tuve un pequeño inconveniente y por eso no pude llegar a tiempo!
-¡Ya estoy al tanto Diego! –seco Alejandro- ¡Almudena tuvo la amabilidad de contarme acerca de tu… percance!
-¿Ya lo sabes?
-¡Sí, será mejor que vayas a tomar un baño y a reponerte, hijo, no te espera un día fácil!
-¡Déjalo tranquilo, Alejandro, Diego es muy joven y los jóvenes son libres y despreocupados!
-¡Permiso!... a todos –y Diego se marcha.
-Alejandro… ¿pasa algo? –la Marquesa- noto cierta tensión en el ambiente.
-¡No pasa nada, Carmen! Permiso -Alejandro se disculpa y sigue a Diego.
*
Casa Gobernador.
La pelea sigue- ¡No tienes derecho a reclamarme! Eres una mujer casada.
-¡Y tú una víbora, porque sabías lo de nosotros y no te importó! –siguen de los pelos gritando- ¡le tendiste una trampa a Diego!
-¿Qué hice, acostarme con el hombre de tus sueños? ¡yo te lo dije, estúpida, Diego iba a ser mío! ¡y guerra es guerra y cada quien usa sus armas para ganarla!
-¡Eso no se queda así, Mariángel! Te lo juro, me vas a pagar.
Almudena por fin puede separarlas. Mariángel se marcha.
- ¡Tranquilízate! ¿no te das cuenta que Mariángel goza sacándote de tus casillas y luego lo usa con tu padre?
-¡Sí tía, ya lo sé! pero ella no sabe que mi matrimonio con Montero se va a anular… ¡y yo confío en Diego aunque ella haya dicho todas esas cosas! Yo a él no lo creo capaz de hacer eso… ¡quiero que me lleves con Diego, quiero aclarar esto de una buena vez!
*
Hacienda de La Vega.
-Tenemos que hablar de lo sucedido anoche, Diego –Alejandro serio- Almudena me lo contó todo, y te confieso que estoy desconcertado hijo… ¡cómo pudiste, Diego!
-¡Papá, no sé qué fue lo que pasó! Tú me has visto tomar, sé manejar muy bien el licor, y esta vez realmente no sé qué cosa fue lo que sucedió.
-¡Estabas tomado, hijo, pero eso no justifica tu manera de actuar! ¡estabas en la cama con Mariángel! –y luego sentencia- ¡tendrás que casarte con ella, Diego!
-¡Pues no me imagino casado con Mariángel! –Diego pone cara agria- ¡pero después de lo que hizo Esmeralda, al diablo, me da lo mismo!
-¡No te expreses de esa manera, hijo!-le grita Alejandro- ¡Esmeralda, a pesar de todo… te ama! Y lo que hizo por ti fue un sacrificio de amor.
-¡Un sacrificio que yo no le pedí! –grita Diego-¡así que yo me niego a aceptar que ella esté en los brazos de Montero, ahora!
-Te desconozco hijo –dice triste Alejandro- ¡llegué a sentirme orgulloso de ti! Te enfrentaste a Montero, escapaste de su prisión, te robaste a Esmeralda de la Iglesia… ¡pero esto que sucedió con Mariángel! –y mueve la cabeza negativamente, en ese momento ve que Bernardo los escucha y le pide que salga- Gracias Bernardo… -espera que se marche- ¡Diego, el hecho que hayas perdido a Esmeralda, no justifica tu manera de actuar! Sé que has sido un picaflor y eso es un mal precedente, Fernando… te pedirá algún tipo de reparación.
-¡Ya lo hizo! Hablamos esta mañana, papá… ¡le pedí tiempo! Necesito aclarar mi mente… pensar las cosas…
-¡Tú eres un De La Vega! –grita fuera de sí Alejandro- ¡eres todo un caballero y como tal espero que estés dispuesto a renunciar a tu felicidad! Tendrás que reparar el daño que le hiciste a Mariángel, hijo… ¡Te casarás con ella!
*
Una carreta llega con Esmeralda y Almudena.
-¡No puedo comprender cómo pudo ser tan débil para caer en los brazos de Mariángel!
-¡No seas tan dura! ¿piensas que para él es fácil aceptar que estás con Montero?
-¡Yo le envié una carta diciéndole que le amaba, que jamás me entregaría a Montero!
-¿Y si no la ha leído?
-¡No importa! Diego tiene que estar seguro de la clase de mujer que soy.
*
Hacienda de La Vega.
El niño Adrián le entrega la carta de Esmeralda a Bernardo.

(Cliché #2: la famosa carta que contiene la verdad y que nunca llega a destino JEJEJE :D :D )
*
Misión.
-¡Yo recibí una nota de tu parte! dónde me pedías que nos viéramos por ultima vez, supuestamente para despedirnos –María Pía.
-¡Yo no te pedí nada! Tú me enviaste una nota a mi despacho, con una tal hermana Suplicios –Fernando- en esa nota me diste un toque de esperanzas María Pía, pensé que habías recapacitado en no consagrarte.
-¡Ahora lo entiendo todo! Suplicios propició un encuentro entre tú y yo.
-¿Tienes enemistades aquí?
-¡Suplicios está un poco perturbada con mi nombramiento! Hizo esto para que el cardenal nos viera juntos e impedir mi consagración… te pido que te vayas.
-¡No quiero ver truncada mi esperanza! ¿de verdad te vas a consagrar?
-¡Es una decisión tomada!
-Es una decisión egoísta, mientras tú te vas con tu Dios que lo puede todo, a mí me dejas en un infierno… ¿qué voy a hacer sin ti?
-¡Vivir, como lo has hecho todos estos años!
-¡Todos estos años no los he vivido! Lo único que he hecho es sufrir por tu ausencia, asfixiado sin ti.
-Basta por favor.
-¡Te prometo, que así sea lo último que haga en la vida, no voy a permitir que esto suceda! –le amenaza- no voy a permitir que te consagres, si tú te vuelves realmente una religiosa… -suspira- ¡voy a acabar a sangre y fuego con todo lo que tú has creado, con todos los que tú has ayudado! No voy a dejar en pie nada de lo que tú hayas podido crear con tu buena obra.
María Pía abre los ojos con espanto.
*
Hacienda de La Vega.
Alejandro está sin camisa cepillando a su caballo cuando aparece Yumalai con el vestido de la noche anterior y le pide perdón por lo que le dijo hace un momento.
-Tu lugar es junto a mí Yumalai, junto a mis amigos, la Marquesa quedó encantadísima contigo.
-¡Esa señora no me conoce!
-La Marquesa logra ver el alma de las personas con tan sólo mirarla a los ojos.
-Como usted, desde el primer momento que usted me recogió supo quien era Yumalai, pero yo no he podido ver su alma… usted vive en dos mundos… ¡en uno es un hombre poderoso, un glorioso militar muy respetado! Y en el otro es simplemente un hombre que necesita ser amado pero sus miedos no se lo permiten… yo estoy en uno de esos mundos… -le sonríe seductora poniéndolo muy nervioso- ¿quiere saber en cual don Alejandro?
*
Habitación Diego.
Bernardo se acerca con la carta de Esmeralda pero Diego lo echa y está furiosos- ¡Yo preferiría enfrentarme con el peor de los peligros que tener que enfrentar esta decepción que siento por mí y por Esmeralda! ¡déjame solo!
Bernardo se marcha sin entregarle la carta.
-¡Ella no tenía el derecho de tomar la decisión de entregarse a Montero! –sufre Diego- y yo lo que hice… ¡tal vez efectivamente fue una noche de locura, de venganza, por el dolor de sólo imaginar que ella está ahí en brazos de Montero! ¡maldita sea! Ella sabía quien soy… -se enoja- ¡de lo que soy capaz, debió confiar en mí!
*
Diego está afuera de su casa cuando llegan Almudena y Esmeralda.
Almudena los deja- Ustedes necesitan hablar… ¡Ojala que lo hagan con el corazón!
Esmeralda y Diego se enfrentan, cada uno con un dolor más grande en el corazón.
-Vine aquí buscando respuestas –Esmeralda.
-Supongo que ya… te enteraste de lo de Mariángel –Diego.
-¡Sí, y todavía no logro explicármelo! Diego, yo voy a creer sólo lo que tú me digas.
-¡Yo también quisiera saber muchas cosas! -y la mira con profundo rencor- ¡pero hay cosas que un caballero por decencia… no debería preguntar! Y mucho menos a aquella mujer que ama.
Esmeralda recibe el comentario como una bofetada.
*
Iglesia.
El padre da el permiso para que la hechicera ayude a Suplicios- Voy a hacer todo lo posible para que Olivieri no se entere de esto.
María Pía le cuenta que la cita con Fernando fue una trampa de Suplicios.
-Esa muchacha está muy perturbada.
-Es culpa mía, yo la desilusioné, no pudo soportar que yo tuviera un pasado como cualquier otra mujer.
-No es tu culpa, María Pía, ahora… ¡cuídate de Fernando Sánchez de Moncada! Ese hombre no quiere que tú te consagres y si te sigue acosando lo va a lograr.
*
Descubren que Suplicios se escapó.
*
Suplicios está en medio de arenas movedizas que la tragan y pierde el conocimiento… una mano negra la salva.

(jajaaja!! :grin: :grin: Estuvo pero para matarse de risa esta escena…. JAJAJA! Hasta hace ‘blurp’ cuando se hunde)
*
Hacienda de La Vega.
-¡No entiendo! –Esmeralda- ¿estás pensando que Montero y yo…?
-¡No! Tú decidiste quedarte al lado de Montero a pesar de todo lo que hice para rescatarte…. ¡tú elegiste quedarte a su lado!

(tiene razón! :o )

-¡Lo hice para salvarte a ti y a tu familia de ese miserable!

(Cliché #3: la buena que solamente encuentra la solución más estúpida casarse con el malo para salvar al galán
y apuesto que aquí vamos con el siguiente
Cliché #4: la buena se casa con el malo, pero nunca se acuesta con él... jejeje :D )

-¿Y a qué precio? –le grita Diego- ¡yo no te pedí ese sacrificio, Esmeralda! Tú sabes quien soy y de lo que soy capaz… ¡debiste esperar a que yo buscara otra salida!
-¿Entonces no lo sabes? –se sorprende Esmeralda.
-¡No lo sé, no quiero saberlo! –la desprecia- ¡y la verdad es que me importa un comino lo que ustedes hagan en la intimidad de su casa!
-¡Eso es lo que piensas de mí! –se enoja Esmeralda- ¡crees que soy capaz de…! –pero calla- ¡muy bien, dejémoslo así, esto sólo me aclara algo! Lo que pasó anoche al acostarte con Mariángel fue un desquite.
Diego mueve la cabeza y dice sinceramente- ¡Pues no lo sé! no sé si lo hice o no… lo único que sé es que cuando te vi en el balcón con Montero… diciéndome que ibas a quedarte a su lado… ¡en ese momento sentí que un puñal me arrancaba el corazón! –los ojos se le llenan de dolor- ¡en este momento nada tiene sentido para mí! Y tal vez… ¡sí lo hice! Tal vez pasé la noche con Mariángel… para desquitarme… ¡para quitarme la maldita imagen de Montero en tus brazos!
-¿Y qué piensas hacer? –suspira triste Esmeralda.
Diego hace una pausa y luego responde- ¡Pues voy a hacer lo mismo que tú! ¡voy a casarme con Mariángel!
Esmeralda recibe la noticia como una puñalada.
*
Plaza del pueblo.
Los gitanos muy inteligentes se acercan a la cárcel para enviarle una nota a Sara Kalí para que les haga un plano de la prisión.
-¡Yo le prometí a la princesa que iba a sacar a su madre de la prisión del Callao y lo voy a cumplir! –Renzo.
Jonás y Renzo se acercan a la muralla y Miguel se queda esperando como vigía.

(qué inteligentes!!! :???: )
*
Prisión.
El acompañante de la enmascarada le confiesa que le ha mentido - ¡Hace 20 años yo era un hombre muy importante! Era recaudador de impuestos, pero un día mi mujer se enfermó y tomé prestado dinero de las arcas reales para pagar el médico y los remedios! Ese fue mi delito y este ha sido mi castigo.
-¡Veinte años es demasiado tiempo!
-Me robaron todo, acabaron con mi vida.
-Hermes, no está solo, soy su amiga.
-Amiga… ¿Por qué no me cuentas ese delito tan atroz que cometiste para estar aquí en estas condiciones?
-Esto no se lo he dicho nunca ha nadie, desde que me pusieron esta máscara sellé mis labios, pero antes necesito que me jures por tu vida que jamás vas a repetir mis palabras… a no ser que yo muera antes en este calabozo.
-¡Lo juro!
-¡Hermes, en realidad, yo soy… la verdadera reina de España!

(hahahahaah!!! :D :D :D Esto estuvo muy bueno!!! hoy me estoy riendo a carcajadas... conste que me encanta la novela!! :-D )
*
Hacienda de La Vega.
-Entonces vas a casarte con Mariángel –Esmeralda triste- esa es tu decisión… ¡espero que sepas muy bien lo que estás haciendo!
-No tengo otra alternativa, Esmeralda… ¡tengo que aceptar que aunque no estaba en total control de mis sentidos, lo que hice fue indigno, y tengo que respetar la honra de tu hermana!
Esmeralda está destrozada- ¡Vine aquí… deseando de todo corazón, que nada hubiera pasado entre ustedes! Que todo fuera una mentira de Mariángel… pero ya veo que no… ¡qué es verdad y tengo que aceptarlo! Ya todo está perdido.
Diego la mira como si estuviera loca- ¡Ya lo estaba cuando decidiste volver al lado de Montero! Lo que sucedió después es algo que ni tú ni yo podemos controlar.
-¡Me estás echando la culpa de todo!
-¿De qué vale buscar culpables ahora, Esmeralda? El hecho es que tú hiciste tu elección…y yo la mía… ¡una elección que todavía no termino de asimilar! –con desesperación- ¡yo he peleado las más duras batallas! He combatido los más terribles peligros y aquí estoy… ¡preso de un destino que no quise!
Esmeralda lo mira casi llorando.
-¡Un destino que tú forzaste! –la acusa Diego.
*
Un establo.
Mariángel y Montero se ven.
-¡Adivina quien impidió que arruinaran tu futuro! –entra riendo Mariángel.
-¿De qué estás hablando? –de malhumor Montero- ¿y por qué te demoraste tanto tiempo?
-¡Me encanta cuando me recibes así de cariñoso! –se acerca melosa.
-¡Ya, Mariángel! No estoy de buen humor y menos cuando estoy en medio de los tramites de anulación de mi matrimonio con tu hermana Esmeralda.
-¡Qué! –se queda verde- ¿qué tonterías me estás diciendo?
-¡Dónde has estado todo este tiempo! Los De La Vega se trajeron un aliado con el que no contaba… ¡la Marquesa Carmen Santillana de La Roquette!
-¡He escuchado mucho de esa mujer en España! Tiene mucho poder y cuenta con toda la confianza del Rey.
-¡Esa maldita vieja es la mujer que más me odia en esta tierra!
-¡No me digas que fuiste tú quien engañó a la estúpida de su sobrina, la tal Josefina! –ríe con su carcajada malvada- ¡qué bajo caíste! Fuiste capaz de acostarte con esa tonta sin cerebro.
-¡Ya no te rías, que es en serio! Esa vieja me obligó a retractarme del matrimonio amenazándome con dañar mi carrera militar.
-¡Ay, Ricardo, no tienes nada de qué preocuparte!
-¿No te preocupa que Diego y Esmeralda se vuelvan a unir?
-¡No lo harán! De eso ya me encargué –suspira afectadamente- ¡tuve que consolar tanto a Diego que nos encontraron en mi cuarto, juntos, desnudos!
Montero la mira con rabia- ¡Te acostaste con ese imbécil! ¡eres una…!
-¡No me hagas una escena de celos Montero! –le grita Mariángel- ¡la verdad no creo que te importe! Además tú sabes muy bien lo que yo quiero, ¡me voy a casar con Diego De La Vega y mi hermana se va a quedar sin el hombre de sus sueños! Eso te lo puedo asegurar queridito.

(y bueno... Cliché #5: La mala, que es supuestamente inteligente, se obnubila con el guapo que no la pela, mientras tiene a disposición otros hombres ricos e inteligentes :D )

*
Hacienda de La Vega.
-¡Diego! Por tu bien y el mío es mejor que no nos volvamos a ver –decide triste Esmeralda.
-¡Estoy de acuerdo! –asiente Diego.
-¡Qué ironía que nos esté pasando esto! Me duele que hayamos llegado hasta aquí justo ahora que había una posibilidad.
-¡Una posibilidad de qué, Esmeralda! –le grita Diego- ¡tú estás casada con Montero, y yo… tendré que hacer lo mismo con tu hermana!
-Tienes razón, tenemos que aceptar nuestro destino por más doloroso que sea… ¡pero lo que me mata es que seas injusto conmigo! Que no hayas comprendido lo que significó volver con Montero.
-¡Yo jamás habría podido soportar que te entregaras a Montero para salvarme a mí o a mi familia! ¿Tú te olvidas de todo lo que hice por recuperarte? ¡soporté las torturas de Pizarro, me escapé de esa prisión para ir a robarte a la Iglesia! ¡yo hubiera podido salvarte a ti y a todos, Esmeralda! Pero no confiaste en mí –le reprocha- ¡te olvidaste de quien soy!
-¡Cómo sea! Yo tampoco te voy a perdonar que por tu rabia y desconfianza te hayas dejado enredar por Mariángel y te hayas acostado con ella –le dice con rabia- ¡pensé que me amabas lo suficiente cómo para no llegar a eso!
Diego levanta las cejas- ¡Pues está visto que lo que sentíamos el uno por el otro… tal vez no era tan fuerte como decíamos! –frío- ¡pero vamos, Esmeralda, por Dios, tú sigue tu vida al lado de Montero y yo haré la mía al lado de tu hermana! –y luego la mira a los ojos y le aclara- ¡no la amo! Pero quien sabe… quizás… con el tiempo… y la intimidad del hogar que vamos a construir… ¡tal vez llegue a hacerlo!
-¡Entonces que así sea! –le dice Esmeralda- ¡yo jamás te fallé, Diego! –y luego agrega- ¡por tu secreto no te preocupes! Aunque ahora yo esté como tú dices, con tu peor enemigo, pase lo que pase… ¡jamás revelaré la identidad de El Zorro!
Diego la mira duro y de pronto… Esmeralda se marea y Diego corre hacía ella- ¡Esmeralda! ¿estás bien, Esmeralda? –se desespera.
Esmeralda se apoya en él y al abrir los ojos sus labios quedan a centímetros del suyo.
-¿Estás bien? –susurra Diego.
Esmeralda se lo queda mirando… a punto de besarlo ella… a punto de besarla él…. y de pronto sale huyendo- ¡Déjame!
Diego queda solo y desesperado.
*
Plaza del pueblo.
Pizarro descubre a Miguel y lo atrapa. Renzo y Jonás huyen… pero la pobre Lucrecia pierde su cartita.

(claro... pero qué bobos!!! :???: )

Los soldados le entregan a Pizarro la esquela: “Tal vez puedas hacernos un mapa para llegar a ti” … ¿qué significa eso?
-No sé leer –Miguel.
-Ya vas a ver cómo te acuerdas cuando estés en la sala de interrogatorios.
*
Un descampado.
Suplicios se despierta y descubre al hombre negro.
*
Misión.
Unos hombres buscan a su cautivo.
*
Suplicios piensa que el esclavo fugitivo es un ángel. El hombre habla un lenguaje nativo que Suplicios no puede entender.

(bueno… guapo está… a lo mejor es para Torturaendospatas o sea Suplicios )
*
Hacienda de La Vega.
Esmeralda está hecha un mar de lágrimas- ¡Lo hubieras oído tía, fue tan duro y cruel conmigo! Había tanta rabia en sus ojos… ¡como pudo pensar que estuve en brazos de Montero! ¿Cómo pudo dudar del amor que siento por él?
-¿Y si la carta que tu escribiste nunca llegó a sus manos? Habría que entenderlo.
-¡Aunque el nunca hubiera leído la carta, Diego debió creer en mí! Debió creer que este amor que nació entre los dos era algo sagrado… que yo jamás le hubiera fallado.
-¡Ya cálmate! No me gusta verte así... la Marquesa no tarda en llegar… ¡pensar en todo lo que hizo para que ustedes volvieran a estar juntos!
-¡Él sí me falló tía! –llora Esmeralda- ¡él si fue capaz de romper su juramento y todo por una venganza! ¡él me lo dijo! Estoy tan decepcionada de él.
-Déjame hablar con Diego, ustedes dos están llenos de rabia y no miden lo que se dicen.
-No lo hagas por favor, es mejor que las cosas estén así, esto se acabó… ¡ya no habrá nada ni nadie que pueda unirnos, jamás!
*
Cueva.
Bernardo trata de entregarle la carta- ¡No la voy a leer! No quiero saber nada de Esmeralda, lo único que me interesa ahora es mi misión como El Zorro, allá afuera hay gente que está sufriendo y necesita que los ayude… ¡haz lo que quieras con la carta! Bótala, quémala… a mí me da igual…
Bernardo insiste.
-¡Cada cual tiene que seguir su camino! –sigue Diego- la vida me dio una lección muy importante, yo no tengo que ser feliz como una persona normal… ¡para El Zorro eso es imposible! No… no pienso luchar por Esmeralda… ¡voy a luchar por el pueblo nada más! El Zorro dará un golpe hoy, voy a quitarle a Montero esos impuestos que injustamente le quitó a mi gente.
*
-Esmeralda, yo no puedo creer que un amor tan intenso como el de ustedes, que un sentimiento tan bonito, tan profundo vaya a terminar de esta manera –Almudena.
-¡Terminó por el egoísmo de Diego! Por su ceguera al comprender el sacrificio que estoy dispuesta a hacer por él y por su familia… se le olvida que yo pude pensar únicamente en mi madre, en acercarme a Montero para buscar la forma de liberarla.
-Cuidado, esto nadie lo puede saber.
-¡Esto es definitivo, tía! Me olvidaré de Diego, de ahora en adelante voy a pensar solamente en liberar a mi madre de esa prisión…. ¡voy a seguir casada con Montero! Voy a seguir siendo su esposa.
Almudena se espanta.
*
Pueblo.
El juez Quintana regresa todo mojado-¡Por poco me muero, me caí de las escaleras del barco y casi me ahogo!
-¿Pero recuperó los registros de mi matrimonio?
-¡No se preocupe, aquí están!
-¿Ahora qué hay que hacer?
-En cuanto me recupere redactaré el acta de anulación alegando incompatibilidades, los contrayentes firmaran y asunto concluido.
-¡Muy bien señor juez! Y yo buscaré a mi esposa para que firme
*
Hacienda de La Vega.
Esmeralda sale corriendo para la casa de Montero- ¡Voy a aceptar mi destino, así como Diego está dispuesto a aceptar el suyo! –se marcha.
Alejandro aparece- ¿Qué sucede, por qué se fue Esmeralda?
-¡Tuvo una discusión con Diego, ella decidió estar al lado del Comandante Montero! Y por su parte Diego…
-¡Deberá casarse con Mariángel! Lo siento mucho por los dos… tal vez ese amor era imposible… espero que ahora todo vuelva a su cauce normal por el bien de todos.
*
Una colina.
El Zorro vestido de negro con su capa al viento decide leer la carta de Esmeralda:
“El destino que aquella noche mágica enredó nuestros medallones, hoy nos separa, me siento perdida, desdichada, viviendo al lado de una bestia, pero de todos modos me alivia saber que tú y tu familia ahora estarán a salvo. Mi amor, no estoy viva si no estoy contigo. ¡Te juro que sin ti mi mundo no existe! Nadie va a profanar nuestro sueño de amor, nunca me entregaré a Montero, ¡Nunca, te lo juro! Tuya, sólo tuya por siempre. Esmeralda”
Diego se lleva la carta al corazón- ¡Yo también soy tuyo por siempre, Esmeralda! Perdóname… -ruega al viento- ¡perdóname! ¡qué injusto fui contigo!
*
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FIN DEL CAPITULO
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@2005 Narración by Mabouchita! Z;D

www.mabouchita.com

Este resumen es MUCHO trabajo, tiene miles de palabras y conlleva varias horas. Lo pueden compartir con sus familias y con los amigos, pero les ruego no lo copien a otro sitio Web (excepción hecha a Telenovela World).
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