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Enfrente.
Pizarro y el Sargento García toman los caballos.
-No quiero que nos vea débiles, vamos a llegar montados –ordena Pizarro- súbase a su mula.
En el camino Pizarro tiene miedo que les disparen pero el Sargento García dice que don Alejandro es un hombre honorable y que va a respetar la bandera blanca.
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Dentro de la casa.
Diego llega corriendo pero lo detiene Almudena que sabe que no la reconoce y le dice que le alegra verlo.
-Mucho gusto –le da la mano Diego- estoy desconcertado porque me hablan y me dicen que me conoce pero no recuerdo mucho.
Almudena lo lleva para mostrarle al capitán Pizarro y al Sargento García. Desde el corredor- Ese es Pizarro, el lugarteniente del comandante Montero quien es el comandante de todas las fuerzas militares de esta ciudad.
-El padre Tomás dice que Montero es responsable de este caos, y que nos acusa a mi padre y a mí por haber ayudado a escapar a una prisionera muy importante… ¿es cierto?
-¿Eso fue lo único que te dijo?
-Así es, piensa que lo mejor es saber las cosas poco a poco.
-Puede que sí… el caso que Montero tiene una rencilla personal contra los De La Vega… ¡y a causa de su abuso de poder tu padre decidió enfrentarlo militarmente!
Diego mira insistentemente a Pizarro - ¡Juraría que jamás en mi vida he visto a ese hombre! Pero me hierve la sangre con sólo tenerlo al frente.
Pizarro lo mira también.
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Afuera.
-¡Sargento Juvenal García, señor! –se presenta desde el caballo- Me presento como abanderado de mi capitán… ¡Anibal Pizarro! Señor… del primer regimiento de caballeria señor… acantona en Nuestra Señora de los Ángeles… ¡mi general, muy…!
-¡Ya García! –le corta Pizarro de malhumor- ¡no hacen falta tantos formalismos! Don Alejandro… quiero hablar con usted en privado.
-¿Con quien cree que está hablando capitán Pizarro? –le corta seco- ¡salude! –le grita- ¡soy el general Alejandro De La Vega!
Pizarro se cuadra- ¡Como le decía mi general, solicito su permiso para hablar con usted!
-Descanse… ¡venga conmigo!
Yumalai observa atentamente orgulloso.
El Sargento García disfruta de este intercambio.
Diego aprovecha un descuido de Almudena y se marcha con Bernardo.
Mariángel aparece- ¿qué sucede, tía?
-¡Te lo voy a decir pero primero responde…! ¿sabes algo de tu padre?
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Un lugar en un camino.
Justo en ese momento Fernando mira a la distancia mientras Aaron lo admira- ¡Renunciar a todos los bienes materiales para entregarse al servicio de los demás es la manera de ser dueños de nosotros mismos, porque permitimos que Dios entre y marque nuestro destino!
-Cuando renuncié a la mujer que amo –dice Fernando lejano- renuncié a todo… ¡ya no poseo nada, no tengo nada! Estoy en manos de Dios.
-¡Ese es el primer paso y tú lo has dado, hermano! –exclama feliz Aaron- ¡Estás listo! ¿quieres ordenarte?
Fernando lo mira con espanto y suspira- ¡Yo no soy hombre religioso! Solamente le quiero encontrar un sentido a la vida.
-Pues bien… ¡yo no soy sacerdote! Tampoco obedezco al Vaticano… simplemente pertenezco a una orden de misioneros… ¿quieres unirte a nosotros?
-¿Tú crees que un pecador como yo, que ha lastimado gente, que ha maltratado… que se ha aprovechado injustamente del poder para hacerse rico? –dice sin creer- ¡he traicionado, he cegado vidas! ¿crees que un hombre como yo puede ser un hijo de Dios?
-¡Tú renunciaste a todo! –se exalta Aaron- ¡yo te encontré en el camino, perdido, hambriento y sin ropas, harapientos! ¡Dios es amor y perdón! Aquel que se humilla será ensalzado, aquel que es capaz de renunciar a todo bien material para entregarse a Dios, vivirá en la abundancia del paraíso! Y será el príncipe.
Fernando se arrastra hasta él con aire de suplica- ¡Tú, Aaron, por favor, guíame por ese camino! –le ruega.
Aaron le pone una mano sobre la cabeza.
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Casa Agapito.
El Cardenal viene a visitar a María Pía-¿En qué te puedo ayudar?
-Su eminencia… quiero que sepa que nunca he estado más segura de lo que le voy a decir… ¡quiero consagrarme como religiosa! Mi vida a Dios.
El Cardenal la mira.
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Prisión.
Esmeralda descubre que la mezcla de las piedras de la prisión está húmedas y decide hacer hueco para escapar.
(jajaja

esto está genial!!! Que no era la mejor prisión de los alrededores??? )
-Pizarro y Montero son iguales, todo esto puede ser un engaños.
-¿Un hueco hacia dónde? –interviene Renzo- ¡no sabemos qué hay del otro lado de estas paredes! ¡es una locura!
(ayayayya… no lo soporto..

)
-¡Pero no podemos quedarnos de brazos cruzados! Le haremos creer a Pizarro que todo está bien, pero en la primera oportunidad nos escapamos.
Pero Dolores se preocupa.
-¡Lo hago por mi hijo, Dolores! No voy a entregar la vida de mi madre, ni la de mi hijo… ¡el hijo que estoy esperando de Diego! –le anuncia.
La pobre Dolores se arrodilla y llora de felicidad al escuchar la noticia.
Esmeralda ríe a carcajadas. Renzo sufre de tristeza.
-¡Tenemos que poner nuestras fuerzas y Dios nos va a ayudar!
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Hacienda De La Vega.
-Supongo que tiene un mensaje de su comandante.
-¡No general! Vengo por mi propia voluntad… voy a rebelarme contra Montero.
-¡El más leal de los esbirros del comandante Montero ahora lo quiere traicionar! –no le cree.
-¡Soy un militar de profesión y aprendí a obedecer ciegamente las ordenes!
-¡No intente justificar sus actos de crueldad conmigo, capitán!
-¡Lo que está haciendo Montero es inaceptable! Quiere gobernar a su antojo, por encima de la Corona.
-¡En eso estoy de acuerdo capitán! Pero no basta para tenerlo a mi lado.
Pizarro suspira- ¡Sé quien es realmente la persona que escapó de la prisión!
Alejandro se sorprende.
-¡Es alguien muy importante! Yo nunca estuve enterado y nunca pude ver las condiciones en las que Montero la tenía escondida –miente- de haberlo sabido me hubiera rebelado antes.
-No sé de lo que me está hablando.
-¡General! Le estoy hablando de la verdadera heredera del trono de España.
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Otro lugar.
Bernardo le explica a Diego lo que se decía entre Pizarro y Alejandro, porque sabe leer los labios, Diego no entiende mucho las señas- ¡Lo siento! Son demasiadas cosas… esta habitación se supone que es mi cuarto de soltero y no se me hace familiar.
Bernardo sonríe y le abre la puerta secreta.
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Prisión.
Esmeralda descubre que para hacer un hueco en la pared se necesitan utensilios.
(jajaja

)
Dolores le dice que se calme.
-¡Ellos van a venir y nos van a matar! –se desespera Esmeralda.
-¡Princesa! Todo se va a solucionar –le habla Renzo- la buena fortuna no nos va a abandonar en este momento.
(otra vez!! Pero qué pesado… la buena fortuna hace rato que los abandonó.. .jejeje!)
Dolores le dice que a las madres las protege la virgen. Esmeralda le dice que no sabe nada de Diego.
-¡Él no la va a abandonar! –le promete Dolores.
-La desesperación me está venciendo –llora Esmeralda.
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Hacienda De La Vega.
Mariángel le cuenta a Almudena que Fernando enloqueció- ¡Todo por esa maldita mujer! –dice furiosa.
-¡Mariángel! –se enoja Almudena.
-¡Es la verdad! Yo la escuché diciéndole cosas a papá… ¡que no se le dicen a un hombre a menos que a una le interese!
-Fernando aturdido, sin ropas… y perdido… ¿Cómo pudiste dejarlo ir? –le grita- ¡niña, es tu padre! Por lo menos debiste socorrerlo.
-¿Qué querías que hiciera? No me vengas a culpar, ahora… ¡mi padre solito se lo buscó! Me engañó –furiosa- ¡me dijo que veníamos a América buscando mejor futuro para mí y en realidad vino buscando a esa mujercita que lo terminó de aturdir!
-¡No te permito que hables así de María Pía! –le corta Almudena- y menos en su casa.
-¡Esta también es mi casa! Y yo no tengo la culpa que la monjita haya sacado las garras.
-No más groserías… ¡María Pía no se lo merece! No sólo es mi amiga sino mi cuñada y la tía de tu marido… lo que haya pasado entre ellos es asunto de ellos… ¡me importa tu padre porque lo quiero a pesar de todo! No me resigno a perderlo –y se marcha corriendo.
-¡Eres tan estúpida, tía! Me das tanta lástima –suspira Mariángel- ¡eres igual a mi padre, un par de estúpidos!
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Camino.
Aaron ahora duda y le dice que tenga cuidado al tomar la decisión.
-Lo que sucedió con María Pía es una clara señal que debo cambiar mi vida.
-Los golpes que te da la vida te obligan a eso pero no significa verdadera vocación.
-¡Pero tengo que cambiar para dejar atrás esta vida de crueldad! De desamor que he cosechado.
-Solo Dios sabe las pruebas que elige para uno.
-¡He matado gente! He ultrajado sueños pensando que con eso saciaba mi sed de venganza, que con eso disminuía el dolor que me causaron los que mataron a mis padres… hasta con el mismo Dios me he peleado tratando de arrancarle a la mujer más pura y santa que existe en este mundo… ¿y qué he hecho? ¡nada más acabé con su vida, con su paz!
-Yo entiendo tus razones, Fernando, pero mira… no puedes vestir el habito y esperar lavar tus culpas simplemente con eso… ¡una vida de vocación puede ser más pesada si no se tiene una convicción verdadera!
-¡Es lo que Dios pide de mí y le tengo que cumplir! Si no soy fraile… ¡prefiero la muerte!
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Casa Agapito.
En ese momento- ¡Mi vida no tiene otro sentido que no sea el servicio a Dios!
-¿Y lo que pasó con el Gobernador no influyó?
-¡Afianzo mi fe y mi seguridad en el camino que escogí! Las pasiones humanas no son para mí.
El Cardenal sonríe y le dice que había enviado hace tiempo un mensaje y que acaba de recibir una confirmación para que la nombren Madre Superiora.
María Pía sonríe aliviada.
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Hacienda De La Vega.
-¿La verdadera heredera del trono de España? –duda Alejandro.
-¡No me diga que usted y su hijo Diego no sabían de la existencia de esa mujer! Se trata de la madre de Esmeralda.
-¡Sabía de la existencia de la madre de Esmeralda, capitán! Pero desconocía los detalles que usted me está diciendo… siempre pensé que Fernando la mantenía encerrada en la prisión del Callao por motivos personales.
-¡Ahora resulta que por haberse escapado… a la que tienen encerrada en la prisión es a la señora Esmeralda! Hablé con ella y está dispuesta a colaborar en el plan y le manda estas líneas como prueba de lo que le estoy diciendo.
Alejandro sorprendido lee- “Don Alejandro, estoy encerrada en la prisión del Callao, Pizarro dice que quiere ayudarnos a mi madre y a mí, pero no estoy segura que tan sincero es. La decisión la dejo en sus manos”
-¡Cómo es posible que Montero mantenga encerrada a su propia esposa en un lugar tan horrible como ese! ¿Cómo está?
-¡Por lo pronto se encuentra viva, pero Montero va a destruir a todo quien se oponga a su autoridad y matará a la señora Esmeralda con tal de encontrar a su madre! Debemos ayudarla… general… ¡está en sus manos ayudar y salvar a la señora Esmeralda, a su madre que es la verdadera heredera del trono de España, a usted.. y a su hijo Diego! Y señor… ¡yo puedo ayudarlo!
Alejandro lo mira dudando.
*
CONTINUARA!!!
