Z062 – LA MARCA DE LA Z – miércoles 9 de mayo de 2007
Posted: Fri May 11, 2007 1:42 am
CIBERCUATES!! ANIMENSE!!! COMPREN MABOUCHITAS!!!
Son divinas!! (se los digo modestamente
)
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*
Hacienda De La Vega
Comedor.
-¡De todas maneras todavía no podemos estar seguros que estés embarazada o no! –anuncia fríamente Almudena- ¡las mujeres cuando están jóvenes suelen equivocarse, así que vamos a esperar a que crezca tu cintura!
-¡Crecerá, tenlo por seguro! –le sonríe- ¿y Diego?
Almudena se aclara la voz – Diego… ¡recobró la memoria! –le anuncia - ¡y comenzó a recordar!
Mariángel pierde toda sonrisa.
Alejandro la mira con mucha sospecha.
Mariángel disimula.
Almudena sonríe apenas con una sonrisa llena de sorna.
*
Comandancia.
Montero cena mientras Pizarro lo mira parado en un costado.
-¡Diego De La Vega tiene que ser arrestado igual que su padre! Estoy seguro que participaron en la fuga de Sara Kali.
-Los De La Vega tienen a su favor muchos campesinos e indígenas, no va a ser tan fácil atraparlos.
-¡Ya encontrarás la manera!
-Comandante… la presión está creciendo… ¡el Gobernador trajo a sus hombres y don Alejandro tiene los suyos!
Montero se enoja- ¡Qué pasa contigo! ¿tienes miedo?
-¡No es miedo, es estrategia! Debemos fortalecer nuestras posiciones, necesitamos más armamento, más hombres… tenemos que estar seguros antes de atacar comandante.
-¡Nosotros somos la autoridad en esta ciudad! ¡nadie podrá contra nosotros! –dice altanero.
-¿Y si los hombres del Gobernador y de don Alejandro forman un ejércitos?
-Lo pensare… ¡lárgate, necesito descansar! –lo echa y se toma la cabeza- ¡utilizare la fortuna de Esmeralda para formar un ejércitos! –decide- ¡el más grande de la región! Voy a seguir controlando California y seguiré gobernando… ¡ya veré si ese maldito Zorro se me escapa de nuevo!
*
Habitación.
Mariángel se pone crema en la cara cuando ve entrar a Almudena- ¡Te ruego, tía, que no me fastidies más!
-¡Diego está muy afectado por todo lo que recordó de su pasado con Esmeralda!
-¿Y vienes a echármelo en cara?
Almudena suspira con fastidio- ¡No! Pero tú sabes perfectamente cómo era la relación entre ellos… Esmeralda le iba a dar un hijo.
-Qué?? ¡Acaso no era un hijo de Montero! –se burla.
-¡Por favor, Mariángel! Era de Diego.
-¡Bien! Pues yo te recuerdo, aunque no lo quieras creer, que yo también le voy a dar un hijo a Diego… ¡la diferencia es que mi bebé sí va a nacer!
-Por una vez en tu vida, hablemos con el corazón, porque Esmeralda podría estar viva.
Mariángel le toma la mano- ¡Tía, por favor deja de dudarlo y acéptalo de una vez! ¡Esmeralda está muerta!
Almudena saca la mano como si apestara- ¡Hasta que no vea sus restos con mis propios ojos no voy a estar tranquila! Y Diego tampoco.
-No entiendo esta conversación, yo sé que nunca he sido de tu agrado y Esmeralda siempre tu consentida… ¿qué quieres de mí?
-¡No sé, Mariángel! No me entiendo… pero ahora que Diego recuperó la memoria… deberías estar dispuesto a ayudarlo en todo.
-Tú no me lo has hecho nada fácil… ¡no más Esmeralda! Si quieres que ayude a Diego, tú y a Alejandro tienen que confiar en mí… ¡Esmeralda está muerta! Ayúdenme a sacarle de la cabeza de una vez por todas.
*
Comandancia.
El Zorro entra a la fuerza, desmaya a dos soldados y entra a la habitación de Montero.
-¡Zorro! –grita Montero.
-Creo que dejamos una conversación pendiente, Montero.
-¡Soldados! –grita desesperado pero El Zorro le dice que están haciendo una siesta- ¡Quiero que me diga sobre Esmeralda Sánchez de Moncada!
-¿Cuál es su interés por ella?
-¡Quiero que me diga la verdad y no me mienta!
-¡Mejor lo mato! –y le tira una sabana pero El Zorro desaparece y lo pega desde atrás.
*
Casa Gobernador.
Olmos le cuenta a Fernando que la ciudad ha sido un infierno- Montero trataba de encontrar a la señora… ya todos están enterados sobre su importancia como la verdadera reina de España.
-¡Es dominio publico!
-Yo traté de seguirle la pista, para informarle a usted.
-Usted lo que tenía que haber hecho en vez de estar vigilando a esa señora, es cuidar los movimientos de mi hija Esmeralda.
-¡Así lo hice, señor Gobernador! Casualmente supe del plan que ella tenía para ayudar a escapar a su madre, quise convencerla que no se embarcara en esa aventura pero no me quise hacer caso.
Fernando suspira molesto - ¡Esa chiquilla… siempre ha sido una loca! –y se levanta nervioso.
-El caso es que nadie sabe de Sara Kali… ¡y doña Esmeralda, desgraciadamente, fue asesinada por el cobarde Montero!
-¿Y usted por qué está tan seguro, Olmos? Si Montero sabe lo que Esmeralda representa… lo más seguro que la tenga secuestrada para negociar con la Corona.
-¡Montero no es un político, señor Gobernador! Es una bestia que no ve más allá de sus narices. Tengo contacto con los soldados de Montero… ¡no, ella está muerta! De lo contrario ya alguien habría hablado.
Fernando dice con rabia- ¡Maldito Montero! Negocié con él mi autoridad, para que mantuviera el secreto de Mercedes y de nada sirvió… si ya se sabe toda la verdad… ¡nada me detiene!
-¿Qué… piensa hacer señor Gobernador?
-¡Mi hija Esmeralda siempre ha sido una chiquilla loca! –de pronto tiene dolor en los ojos- ¡pero ella no tenía por qué haber sido victima de esta situación! –suspira con rabia- ¡Montero pagará con su vida la muerte de mi hija Esmeralda! -respira con dificultad.
*
Hacienda De La Vega.
Almudena es descubierta por Alejandro que se marcha a ver a Fernando. Alejandro le dice que es arriesgado. Almudena le ruega porque necesita alimentar una esperanza que Esmeralda pueda estar viva- ¡Porque sino me voy a morir! –le ruega.
Alejandro la abraza y acepta -¡Yo te seguiré con mi escolta!
Almudena ríe feliz- ¡Gracias!
-Yo te amo, Almudena… no sabes cuánto te amo –la besa.
*
Comandancia.
Montero cae espectacularmente por las escaleras ante la mirada burlona de Zorro pero se defiende- ¡Cree que va a ser tan fácil matarme!
-Tranquilo, no pienso matarlo todavía.
-¡Pues yo sí! –y Montero lo ataca y luego trata de sacarle la máscara- ¡Ahora sabré quien es usted, desgraciado!
*
Enfrente de la prisión del Callao, un soldado llega y avisa que El Zorro está atacando a Montero.
-¡García! –grita Pizarro- ¡reúna a sus mejores hombres y vaya a defender a Montero!
-¡Sí, señor! –se cuadra y sale corriendo.
-¡García! –lo vuelve a llamar Pizarro.
-¡Dígame, señor! –vuelve García.
Pizarro mira a otro lado - ¡Tárdese todo el tiempo que quiera, tómelo con mucha calma! –le aconseja.
-¿Con calma, señor? –duda García.
Pizarro le hace señas que sí.
-¡Oh… muy bien… sí señor! –comprende García y sonríe.
(hahaha
la venganza es dulce… muy dulce!!)
*
Casa Montero.
El Zorro fácilmente se deshace de Montero y lo sigue pegando.
-¡Tu muerte me va a hacer poderoso! –grita Montero.
-¡Sí, pero primero! –y El Zorro toma un paraguas y le pega- tendrá que matarme, Montero.
-¡Soldados! – Montero sale gritando a la calle- ¡soldados, a mí!
Pero nadie aparece y El Zorro lo persigue.
-¡Estoy seguro que usted participó en la fuga de Sara Kali y Esmeralda! ¿no le salen bien las cosas? ¡Esmeralda está muerta! –grita Montero.
Y siguen peleando.
*
Casa Gobernador.
Fernando entra a la habitación de Esmeralda y toma un cepillo de cabellos, y se queda pensativo, de pronto ordena que a la mañana desocupen la habitación- ¡No quiero nada de mi hija Esmeralda aquí! ¡no quiero nada que me la recuerde!
-¡Sí señor! –dice la criada llorando.
Esmeralda sale y se encuentra con Almudena.
*
Misión.
María Pía piensa en las palabras de Fernando que le promete que va a insistir- ¡Dios mío! ¿Por qué otra vez esa rabia, Fernando? ¿es que acaso no va a terminar nunca, qué vas a hacer?
*
Casa Gobernador.
-¿Por qué me miras así, hermana, no te da gusto que hayas regresado?
Pero Almudena no sonríe- ¡Por supuesto que sí, Fernando! Sólo Dios sabe lo que sufrí al saberte perdido… -suspira- ¡pero no por eso voy a negarme a sentirme que eres el culpable de todo lo que pasó a Esmeralda!
-¡Créeme que…! –se le corta la voz- ¡la noticia tampoco ha sido fácil para mí Almudena!
Almudena lo mira extrañada.
-¡Pero yo tuve que regresar por lo que es mío y de mi familia!
-No tienes ni idea de lo que significa una familia… ¡lo que le hiciste a Mercedes! Eso fue una canallada que acabó con la vida de Esmeralda… ¡el ser que yo más he amado, la que yo crié con tanto amor!
-Hermana… créeme que…
-¡A mí no me mientes, Fernando! Le dijiste a Alejandro que tú crees que hay una posibilidad que Esmeralda no esté muerta… ¿Por qué, qué sabes?
Fernando suspira, pero en ese momento entra la criada.
-¡Permiso, señor, dígame qué hago con las cosas de la niña Esmeralda! ¿las regalo o las mando a quemar?
Almudena lo mira desesperada al escuchar esto.
Fernando baja la mirada.
*
Calle.
Ante la vista de todo el pueblo que se reúne en la noche, El Zorro sigue peleando con Montero y le pone la espada al cuello.
-¡Máteme! ¡máteme de un vez!
El Zorro no se mueve.
-¡Sé que no lo va a hacer! –lo incita Montero- es un cobarde, se esconde bajo esa máscara… ¡o me mata o me da la cara!
-Hay muchas formas de dar la cara… ¿sabe? Así como hay formas de morir… ¡le aseguro que su muerte será muy lenta Montero! A partir de hoy voy a hacer de su vida un infierno… voy a destruir cada anhelo, cada sueño que tenga.. –le dice con rabia- ¡odiará tanto vivir que anhelará la muerte como su única felicidad! –y de pronto con el grito de dolor de Montero mueve la espada rápidamente y…
-¡A partir de hoy quiero que cada vez que se mire al espejo se acuerde de mí como su peor pesadilla hasta el día que le toque morir! –y El Zorro se marcha.
-¡Soldados! –grita Montero.
-¡Abran paso! –llega el Sargento García- ¿qué esperan? ¡ayuden al comandante, está herido! ¿no ven inútiles?
-¡Agarren al Zorro!
-¿El Zorro? -García abre los ojos- ¡vayan por él! ¿no están oyendo a su comandante?
Y todos ríen.
*
Casa Gobernador.
-¡No lo puedo creer, Fernando! –se levanta Almudena.
-¡Tenía que hacerlo, hermana! No quiero seguir cargando en mi conciencia tanto dolor, no me gusta verte sufrir –trata de abrazarla.
-¡No! No me toques –se aleja Almudena- ¡no te me acerques! ¿dime… que fue lo que te hice para que destruyeras todo lo que amo, Fernando?
-¡No me hables así! –sufre Fernando.
-¡Mataste a mi muchachita!
-¡Almudena! No me gusta verte sufrir… ya lo habíamos hablado varias veces… ya te había hablado de mis sentimientos hacia Esmeralda… ¡ella no traía mi sangre! ¡no era mi hija! Era el fruto del engaño de Mercedes, era la prueba de su traición.
-¡Pero aún así, era como tu hija! –le recuerda Almudena.
Fernando suspira con dificultad.
-¡Tú y yo la criamos juntos! Ni las hienas hacen con sus cachorros lo que tú has hecho con ella.
-¡No! –no soporta más Fernando- no me hables así.
-¡Nunca te voy a perdonar la muerte de Esmeralda! Destruiste mi vida, y aunque seas mi hermano, siempre te voy a odiar.
-¡Almudena!
Pero Almudena toma su capa y se marcha.
Fernando se queda llorando con rabia- ¡Maldita sea!
*
Casa Montero.
Montero se toma otro trago, mientras la Z que tiene marcada en el pecho sigue sangrando- ¿Qué va a hacer ahora Agapito?
-Ahora voy a coser la herida para que se le cure más rápido comandante… permítame –y en seco le mete la aguja y Montero está a punto de gritar de dolor- tranquilo comandante, de esta manera la cicatriz no será tan evidente.
-¿Cuál cicatriz? –lo agarra de la solapa.
-¡Sin duda, comandante, va a tener la marca de la Z para toda su vida! ¡no se le va a borrar!
-¡Espere un momento! –y Montero se toma toda la botella.
Y Agapito sigue cosiendo.
*
Prisión.
Pizarro le lleva una taza de café a Esmeralda- No está envenenado.
Esmeralda acepta la taza.
-Espero su respuesta, necesito llegar a su madre para protegerla.
-¡Protegerla! ¿Cómo pensaba hacerlo cuando me saco de aquí? ¡soy una ingenua Pizarro!
-Solo su madre y el poder que va a tener la van a salvar y con eso podemos terminar con Montero.
-Espera demasiado Pizarro, pero no voy a confiar en usted… ¡ni en nadie!
*
Cueva.
El Zorro regresa- ¡La batalla final entre Montero y El Zorro ha comenzado! Lo humille delante de todo el pueblo… ¡pronto cometerá errores! Lamentablemente no me dio ninguna información sobre Esmeralda… -y luego agrega muy frío- ¡empiezo a creer que Esmeralda está muerta! Quiero que vigiles todos los movimientos de Montero, yo haré lo mismo con García, de día y de noche… ¡va a cavar su propia tumba! Le voy a hacer pagar con sangre la muerte de Esmeralda.
*
Prisión.
Pizarro insiste- ¡Nadie la va ayudar!
-¡Al final, Diego De La Vega se dará cuenta que Montero me tiene aquí! Y moverá cielo mar y tierra para encontrarme y sacará de aquí.
-¡Eso no va a pasar! Montero ha corrido la voz de que usted está muerta.
Esmeralda se sorprende- ¡Que!
-Señora… Diego De La Vega, su familia y todos en Los Ángeles están seguros que usted está muerta.
*
Hacienda De La Vega
Habitación.
Diego entra a la habitación dónde lo espera Mariángel vestida muy sensualmente- ¿Dónde estabas? Anoche hablé con Bernardo y me dijo que te fuiste a recorrer toda la hacienda.
Diego la mira sin interés, frío- ¡Eso hice!
-¿Toda la noche? ¿no querías estar conmigo?
-Necesitaba pensar.
-Comprendo… me dijeron que has empezado a recordar… algunas cosas.
-¡No sólo algunas cosas! –con una sonrisita burlona- ¡lo recuerdo todo, Mariángel! ¡todo!
Mariángel pierde toda sonrisa.
-¡Por eso quiero que hablemos de nuestro matrimonio y del contenido que hay en este frasco! –y le muestra el famoso frasquito.
Mariángel se asusta- No entiendo.
-Este frasco es tuyo.
-¡No, eso no es mío!
-Por supuesto que sí, estaba entre tus cosas… ¡un brebaje indio que quita la voluntad de quien lo bebe y no recuerda nada después! … tal como me ocurrió cuando amanecí en tu habitación.
-Te estoy diciendo que esa porquería no es mía, y no me faltes al respeto porque soy tu esposa.
-¡Recordé todo sobre ti! ¿sabes? Recordé que eras una niña caprichosa que un día se le ocurrió que quería un marido y esta fue la mejor herramienta que conseguiste para que yo cediera a tus insinuaciones.
-¡No te permito! –trata de pegarle.
Diego la detiene - ¡Pudiste… doblegar mi voluntad durante algunas horas! Pero quiero que sepas que nunca voy a sacar a Esmeralda de mi mente.
-¡Esmeralda está muerta!
-Puede que esté muerta para el mundo… ¡pero no para mí!
*
Prisión.
-¡Diego y mi tía me creen muerta! Miserables… ¿Cómo se atreven a jugar con el dolor de las personas?
-¡Solamente me tiene a mí señora Esmeralda! No tiene a nadie más, dígame dónde está su madre.
-¡No lo sé! Y si lo supiera no se lo diría a un canalla como usted… lo único que espero es que la hayan sacado de América y que vaya camino a España.
-Eso no sería posible sin mi ayuda.
-¡Usted y Montero pagaran muy caro todos los horrores que le hicieron aquí!
-Yo solamente soy un subordinado, cumplo ordenes, no podía hacer nada hasta ahora… ¡estoy de parte de su madre! Pero eso parece que usted lo va a entender muy tarde, solamente conmigo podrá salir de aquí, sino seguirá muerta para todos los que la quieren.
-¡Prefiero eso antes que entregar a mi madre en manos de dos miserables como ustedes! –llora a gritos.
-¡La van a llorar pero después se resignaran! Y es una lástima porque yo pude haberla ayudado –se marcha Pizarro.
Esmeralda furiosa llora con rabia y desesperación.
*
Hacienda De La Vega.
-¡Esmeralda fue una loca que nos arrastró a todos para obtener lo que ella quería! –grita Mariángel- ¡a ella no le importaba nadie!
-¡No hables de Esmeralda si no está aquí para defenderse!
-¡Esmeralda era una egoísta, solamente pensaba en ella misma! Dime… ¿pensó en ti cuando se fue con su madre! ¡no lo hizo, te abandonó Diego, se fue sin importarle que tú hubieras sufrido ese accidente que de dejó sin memoria!
-¡Esmeralda hizo lo que tenía que hacer! salvar a su madre, pero claro… es algo que nunca entenderías… ¡porque tienes otros métodos para obtener lo que tú quieres!
Mariángel furiosa toma el frasquito y lo estrella.
-¡Eres tan injusto conmigo, Diego! Conmigo, la mujer que te va a dar un hijo.
-A ese niño no le va a faltar nada, Mariángel… -la mira con desprecio – claro… si estás embarazada –duda.
-¡Claro que sí, no me ofendas más!
-Mira Mariángel… voy a ser un buen padre para ese niño, voy a quererlo y educarlo porque no tiene la culpa de nuestros errores… ¡tú eres mi esposa, así que sólo tendrás mi respeto! ¡pero nunca mi amor!
-¡No me digas eso Diego! ¡Diego! –grita pero Diego se marcha- ¡ya veras imbécil! –al quedar sola - ¡yo te voy a doblegar! Así tenga que darte una docena de hijos de Montero –respira con rabia.
*
Comandancia.
Agapito termina su trabajo y le dice que la cosió lo mejor que pudo pero que va a quedar grabada la cicatriz.
-¡Usted me la quita del pecho! A mí nadie me va a marcar como un animal.
Agapito se excusa y le dice que es imposible.
-¡Si alguien se llega a enterar de esto, le corto la lengua!
-Pero la gente del pueblo… se entero.
-¡Mentira! Sólo vieron que El Zorro me hirió, no que tengo esta maldita Z.
-¡Con el respeto! Yo sé guardar los secretos que mi profesión exige… ¡nunca he dicho nada de nada! Con su permiso comandante Montero.
-¡Maldito Zorro! Voy a descubrir quien eres y espero que tengas familia porque los voy a asesinar uno a uno enfrente de ti.
*
Hacienda De La Vega.
Diego se pasea en su habitación- ¡Por qué tenían que morir! Pero lo vas a pagar, Montero, y no me importan los limites… ¡vas a pagar muy caro la muerte de Esmeralda y de mi hijo!
*
Casa Gobernador.
-¡Así es don Fernando! El Zorro se enfrentó al comandante Montero y lo amenazó de muerte.
Fernando ríe- Me hubiera gustado estar ahí.
Fulgencio le cuenta que El Zorro ayudó a rescatar a Sara Kali.
-Qué raro… ¿será uno de los gitanos? Esa gente hace acrobacias, y El Zorro lo hace bien cuando pelea, lo he visto aparecer de un lado, aparecer del otro, andar por azoteas, brinca barrancos, parece que vuela.
-Eso es verdad, señor.
-Prudencio, quiero que vigilen a los gitanos… ¡puede que nos lleven a dónde está Mercedes! –y al quedar solo -¡fue un error no matarte, Sara Kali!
(wow!!
este Fernando nunca se sabe!!!)
*
CONTINUARA
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Hacienda De La Vega
Comedor.
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-¡Crecerá, tenlo por seguro! –le sonríe- ¿y Diego?
Almudena se aclara la voz – Diego… ¡recobró la memoria! –le anuncia - ¡y comenzó a recordar!
Mariángel pierde toda sonrisa.
Alejandro la mira con mucha sospecha.
Mariángel disimula.
Almudena sonríe apenas con una sonrisa llena de sorna.
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Comandancia.
Montero cena mientras Pizarro lo mira parado en un costado.
-¡Diego De La Vega tiene que ser arrestado igual que su padre! Estoy seguro que participaron en la fuga de Sara Kali.
-Los De La Vega tienen a su favor muchos campesinos e indígenas, no va a ser tan fácil atraparlos.
-¡Ya encontrarás la manera!
-Comandante… la presión está creciendo… ¡el Gobernador trajo a sus hombres y don Alejandro tiene los suyos!
Montero se enoja- ¡Qué pasa contigo! ¿tienes miedo?
-¡No es miedo, es estrategia! Debemos fortalecer nuestras posiciones, necesitamos más armamento, más hombres… tenemos que estar seguros antes de atacar comandante.
-¡Nosotros somos la autoridad en esta ciudad! ¡nadie podrá contra nosotros! –dice altanero.
-¿Y si los hombres del Gobernador y de don Alejandro forman un ejércitos?
-Lo pensare… ¡lárgate, necesito descansar! –lo echa y se toma la cabeza- ¡utilizare la fortuna de Esmeralda para formar un ejércitos! –decide- ¡el más grande de la región! Voy a seguir controlando California y seguiré gobernando… ¡ya veré si ese maldito Zorro se me escapa de nuevo!
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Habitación.
Mariángel se pone crema en la cara cuando ve entrar a Almudena- ¡Te ruego, tía, que no me fastidies más!
-¡Diego está muy afectado por todo lo que recordó de su pasado con Esmeralda!
-¿Y vienes a echármelo en cara?
Almudena suspira con fastidio- ¡No! Pero tú sabes perfectamente cómo era la relación entre ellos… Esmeralda le iba a dar un hijo.
-Qué?? ¡Acaso no era un hijo de Montero! –se burla.
-¡Por favor, Mariángel! Era de Diego.
-¡Bien! Pues yo te recuerdo, aunque no lo quieras creer, que yo también le voy a dar un hijo a Diego… ¡la diferencia es que mi bebé sí va a nacer!
-Por una vez en tu vida, hablemos con el corazón, porque Esmeralda podría estar viva.
Mariángel le toma la mano- ¡Tía, por favor deja de dudarlo y acéptalo de una vez! ¡Esmeralda está muerta!
Almudena saca la mano como si apestara- ¡Hasta que no vea sus restos con mis propios ojos no voy a estar tranquila! Y Diego tampoco.
-No entiendo esta conversación, yo sé que nunca he sido de tu agrado y Esmeralda siempre tu consentida… ¿qué quieres de mí?
-¡No sé, Mariángel! No me entiendo… pero ahora que Diego recuperó la memoria… deberías estar dispuesto a ayudarlo en todo.
-Tú no me lo has hecho nada fácil… ¡no más Esmeralda! Si quieres que ayude a Diego, tú y a Alejandro tienen que confiar en mí… ¡Esmeralda está muerta! Ayúdenme a sacarle de la cabeza de una vez por todas.
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Comandancia.
El Zorro entra a la fuerza, desmaya a dos soldados y entra a la habitación de Montero.
-¡Zorro! –grita Montero.
-Creo que dejamos una conversación pendiente, Montero.
-¡Soldados! –grita desesperado pero El Zorro le dice que están haciendo una siesta- ¡Quiero que me diga sobre Esmeralda Sánchez de Moncada!
-¿Cuál es su interés por ella?
-¡Quiero que me diga la verdad y no me mienta!
-¡Mejor lo mato! –y le tira una sabana pero El Zorro desaparece y lo pega desde atrás.
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Casa Gobernador.
Olmos le cuenta a Fernando que la ciudad ha sido un infierno- Montero trataba de encontrar a la señora… ya todos están enterados sobre su importancia como la verdadera reina de España.
-¡Es dominio publico!
-Yo traté de seguirle la pista, para informarle a usted.
-Usted lo que tenía que haber hecho en vez de estar vigilando a esa señora, es cuidar los movimientos de mi hija Esmeralda.
-¡Así lo hice, señor Gobernador! Casualmente supe del plan que ella tenía para ayudar a escapar a su madre, quise convencerla que no se embarcara en esa aventura pero no me quise hacer caso.
Fernando suspira molesto - ¡Esa chiquilla… siempre ha sido una loca! –y se levanta nervioso.
-El caso es que nadie sabe de Sara Kali… ¡y doña Esmeralda, desgraciadamente, fue asesinada por el cobarde Montero!
-¿Y usted por qué está tan seguro, Olmos? Si Montero sabe lo que Esmeralda representa… lo más seguro que la tenga secuestrada para negociar con la Corona.
-¡Montero no es un político, señor Gobernador! Es una bestia que no ve más allá de sus narices. Tengo contacto con los soldados de Montero… ¡no, ella está muerta! De lo contrario ya alguien habría hablado.
Fernando dice con rabia- ¡Maldito Montero! Negocié con él mi autoridad, para que mantuviera el secreto de Mercedes y de nada sirvió… si ya se sabe toda la verdad… ¡nada me detiene!
-¿Qué… piensa hacer señor Gobernador?
-¡Mi hija Esmeralda siempre ha sido una chiquilla loca! –de pronto tiene dolor en los ojos- ¡pero ella no tenía por qué haber sido victima de esta situación! –suspira con rabia- ¡Montero pagará con su vida la muerte de mi hija Esmeralda! -respira con dificultad.
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Hacienda De La Vega.
Almudena es descubierta por Alejandro que se marcha a ver a Fernando. Alejandro le dice que es arriesgado. Almudena le ruega porque necesita alimentar una esperanza que Esmeralda pueda estar viva- ¡Porque sino me voy a morir! –le ruega.
Alejandro la abraza y acepta -¡Yo te seguiré con mi escolta!
Almudena ríe feliz- ¡Gracias!
-Yo te amo, Almudena… no sabes cuánto te amo –la besa.
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Comandancia.
Montero cae espectacularmente por las escaleras ante la mirada burlona de Zorro pero se defiende- ¡Cree que va a ser tan fácil matarme!
-Tranquilo, no pienso matarlo todavía.
-¡Pues yo sí! –y Montero lo ataca y luego trata de sacarle la máscara- ¡Ahora sabré quien es usted, desgraciado!
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Enfrente de la prisión del Callao, un soldado llega y avisa que El Zorro está atacando a Montero.
-¡García! –grita Pizarro- ¡reúna a sus mejores hombres y vaya a defender a Montero!
-¡Sí, señor! –se cuadra y sale corriendo.
-¡García! –lo vuelve a llamar Pizarro.
-¡Dígame, señor! –vuelve García.
Pizarro mira a otro lado - ¡Tárdese todo el tiempo que quiera, tómelo con mucha calma! –le aconseja.
-¿Con calma, señor? –duda García.
Pizarro le hace señas que sí.
-¡Oh… muy bien… sí señor! –comprende García y sonríe.
(hahaha
la venganza es dulce… muy dulce!!)
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Casa Montero.
El Zorro fácilmente se deshace de Montero y lo sigue pegando.
-¡Tu muerte me va a hacer poderoso! –grita Montero.
-¡Sí, pero primero! –y El Zorro toma un paraguas y le pega- tendrá que matarme, Montero.
-¡Soldados! – Montero sale gritando a la calle- ¡soldados, a mí!
Pero nadie aparece y El Zorro lo persigue.
-¡Estoy seguro que usted participó en la fuga de Sara Kali y Esmeralda! ¿no le salen bien las cosas? ¡Esmeralda está muerta! –grita Montero.
Y siguen peleando.
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Casa Gobernador.
Fernando entra a la habitación de Esmeralda y toma un cepillo de cabellos, y se queda pensativo, de pronto ordena que a la mañana desocupen la habitación- ¡No quiero nada de mi hija Esmeralda aquí! ¡no quiero nada que me la recuerde!
-¡Sí señor! –dice la criada llorando.
Esmeralda sale y se encuentra con Almudena.
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Misión.
María Pía piensa en las palabras de Fernando que le promete que va a insistir- ¡Dios mío! ¿Por qué otra vez esa rabia, Fernando? ¿es que acaso no va a terminar nunca, qué vas a hacer?
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Casa Gobernador.
-¿Por qué me miras así, hermana, no te da gusto que hayas regresado?
Pero Almudena no sonríe- ¡Por supuesto que sí, Fernando! Sólo Dios sabe lo que sufrí al saberte perdido… -suspira- ¡pero no por eso voy a negarme a sentirme que eres el culpable de todo lo que pasó a Esmeralda!
-¡Créeme que…! –se le corta la voz- ¡la noticia tampoco ha sido fácil para mí Almudena!
Almudena lo mira extrañada.
-¡Pero yo tuve que regresar por lo que es mío y de mi familia!
-No tienes ni idea de lo que significa una familia… ¡lo que le hiciste a Mercedes! Eso fue una canallada que acabó con la vida de Esmeralda… ¡el ser que yo más he amado, la que yo crié con tanto amor!
-Hermana… créeme que…
-¡A mí no me mientes, Fernando! Le dijiste a Alejandro que tú crees que hay una posibilidad que Esmeralda no esté muerta… ¿Por qué, qué sabes?
Fernando suspira, pero en ese momento entra la criada.
-¡Permiso, señor, dígame qué hago con las cosas de la niña Esmeralda! ¿las regalo o las mando a quemar?
Almudena lo mira desesperada al escuchar esto.
Fernando baja la mirada.
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Calle.
Ante la vista de todo el pueblo que se reúne en la noche, El Zorro sigue peleando con Montero y le pone la espada al cuello.
-¡Máteme! ¡máteme de un vez!
El Zorro no se mueve.
-¡Sé que no lo va a hacer! –lo incita Montero- es un cobarde, se esconde bajo esa máscara… ¡o me mata o me da la cara!
-Hay muchas formas de dar la cara… ¿sabe? Así como hay formas de morir… ¡le aseguro que su muerte será muy lenta Montero! A partir de hoy voy a hacer de su vida un infierno… voy a destruir cada anhelo, cada sueño que tenga.. –le dice con rabia- ¡odiará tanto vivir que anhelará la muerte como su única felicidad! –y de pronto con el grito de dolor de Montero mueve la espada rápidamente y…
-¡A partir de hoy quiero que cada vez que se mire al espejo se acuerde de mí como su peor pesadilla hasta el día que le toque morir! –y El Zorro se marcha.
-¡Soldados! –grita Montero.
-¡Abran paso! –llega el Sargento García- ¿qué esperan? ¡ayuden al comandante, está herido! ¿no ven inútiles?
-¡Agarren al Zorro!
-¿El Zorro? -García abre los ojos- ¡vayan por él! ¿no están oyendo a su comandante?
Y todos ríen.
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Casa Gobernador.
-¡No lo puedo creer, Fernando! –se levanta Almudena.
-¡Tenía que hacerlo, hermana! No quiero seguir cargando en mi conciencia tanto dolor, no me gusta verte sufrir –trata de abrazarla.
-¡No! No me toques –se aleja Almudena- ¡no te me acerques! ¿dime… que fue lo que te hice para que destruyeras todo lo que amo, Fernando?
-¡No me hables así! –sufre Fernando.
-¡Mataste a mi muchachita!
-¡Almudena! No me gusta verte sufrir… ya lo habíamos hablado varias veces… ya te había hablado de mis sentimientos hacia Esmeralda… ¡ella no traía mi sangre! ¡no era mi hija! Era el fruto del engaño de Mercedes, era la prueba de su traición.
-¡Pero aún así, era como tu hija! –le recuerda Almudena.
Fernando suspira con dificultad.
-¡Tú y yo la criamos juntos! Ni las hienas hacen con sus cachorros lo que tú has hecho con ella.
-¡No! –no soporta más Fernando- no me hables así.
-¡Nunca te voy a perdonar la muerte de Esmeralda! Destruiste mi vida, y aunque seas mi hermano, siempre te voy a odiar.
-¡Almudena!
Pero Almudena toma su capa y se marcha.
Fernando se queda llorando con rabia- ¡Maldita sea!
*
Casa Montero.
Montero se toma otro trago, mientras la Z que tiene marcada en el pecho sigue sangrando- ¿Qué va a hacer ahora Agapito?
-Ahora voy a coser la herida para que se le cure más rápido comandante… permítame –y en seco le mete la aguja y Montero está a punto de gritar de dolor- tranquilo comandante, de esta manera la cicatriz no será tan evidente.
-¿Cuál cicatriz? –lo agarra de la solapa.
-¡Sin duda, comandante, va a tener la marca de la Z para toda su vida! ¡no se le va a borrar!
-¡Espere un momento! –y Montero se toma toda la botella.
Y Agapito sigue cosiendo.
*
Prisión.
Pizarro le lleva una taza de café a Esmeralda- No está envenenado.
Esmeralda acepta la taza.
-Espero su respuesta, necesito llegar a su madre para protegerla.
-¡Protegerla! ¿Cómo pensaba hacerlo cuando me saco de aquí? ¡soy una ingenua Pizarro!
-Solo su madre y el poder que va a tener la van a salvar y con eso podemos terminar con Montero.
-Espera demasiado Pizarro, pero no voy a confiar en usted… ¡ni en nadie!
*
Cueva.
El Zorro regresa- ¡La batalla final entre Montero y El Zorro ha comenzado! Lo humille delante de todo el pueblo… ¡pronto cometerá errores! Lamentablemente no me dio ninguna información sobre Esmeralda… -y luego agrega muy frío- ¡empiezo a creer que Esmeralda está muerta! Quiero que vigiles todos los movimientos de Montero, yo haré lo mismo con García, de día y de noche… ¡va a cavar su propia tumba! Le voy a hacer pagar con sangre la muerte de Esmeralda.
*
Prisión.
Pizarro insiste- ¡Nadie la va ayudar!
-¡Al final, Diego De La Vega se dará cuenta que Montero me tiene aquí! Y moverá cielo mar y tierra para encontrarme y sacará de aquí.
-¡Eso no va a pasar! Montero ha corrido la voz de que usted está muerta.
Esmeralda se sorprende- ¡Que!
-Señora… Diego De La Vega, su familia y todos en Los Ángeles están seguros que usted está muerta.
*
Hacienda De La Vega
Habitación.
Diego entra a la habitación dónde lo espera Mariángel vestida muy sensualmente- ¿Dónde estabas? Anoche hablé con Bernardo y me dijo que te fuiste a recorrer toda la hacienda.
Diego la mira sin interés, frío- ¡Eso hice!
-¿Toda la noche? ¿no querías estar conmigo?
-Necesitaba pensar.
-Comprendo… me dijeron que has empezado a recordar… algunas cosas.
-¡No sólo algunas cosas! –con una sonrisita burlona- ¡lo recuerdo todo, Mariángel! ¡todo!
Mariángel pierde toda sonrisa.
-¡Por eso quiero que hablemos de nuestro matrimonio y del contenido que hay en este frasco! –y le muestra el famoso frasquito.
Mariángel se asusta- No entiendo.
-Este frasco es tuyo.
-¡No, eso no es mío!
-Por supuesto que sí, estaba entre tus cosas… ¡un brebaje indio que quita la voluntad de quien lo bebe y no recuerda nada después! … tal como me ocurrió cuando amanecí en tu habitación.
-Te estoy diciendo que esa porquería no es mía, y no me faltes al respeto porque soy tu esposa.
-¡Recordé todo sobre ti! ¿sabes? Recordé que eras una niña caprichosa que un día se le ocurrió que quería un marido y esta fue la mejor herramienta que conseguiste para que yo cediera a tus insinuaciones.
-¡No te permito! –trata de pegarle.
Diego la detiene - ¡Pudiste… doblegar mi voluntad durante algunas horas! Pero quiero que sepas que nunca voy a sacar a Esmeralda de mi mente.
-¡Esmeralda está muerta!
-Puede que esté muerta para el mundo… ¡pero no para mí!
*
Prisión.
-¡Diego y mi tía me creen muerta! Miserables… ¿Cómo se atreven a jugar con el dolor de las personas?
-¡Solamente me tiene a mí señora Esmeralda! No tiene a nadie más, dígame dónde está su madre.
-¡No lo sé! Y si lo supiera no se lo diría a un canalla como usted… lo único que espero es que la hayan sacado de América y que vaya camino a España.
-Eso no sería posible sin mi ayuda.
-¡Usted y Montero pagaran muy caro todos los horrores que le hicieron aquí!
-Yo solamente soy un subordinado, cumplo ordenes, no podía hacer nada hasta ahora… ¡estoy de parte de su madre! Pero eso parece que usted lo va a entender muy tarde, solamente conmigo podrá salir de aquí, sino seguirá muerta para todos los que la quieren.
-¡Prefiero eso antes que entregar a mi madre en manos de dos miserables como ustedes! –llora a gritos.
-¡La van a llorar pero después se resignaran! Y es una lástima porque yo pude haberla ayudado –se marcha Pizarro.
Esmeralda furiosa llora con rabia y desesperación.
*
Hacienda De La Vega.
-¡Esmeralda fue una loca que nos arrastró a todos para obtener lo que ella quería! –grita Mariángel- ¡a ella no le importaba nadie!
-¡No hables de Esmeralda si no está aquí para defenderse!
-¡Esmeralda era una egoísta, solamente pensaba en ella misma! Dime… ¿pensó en ti cuando se fue con su madre! ¡no lo hizo, te abandonó Diego, se fue sin importarle que tú hubieras sufrido ese accidente que de dejó sin memoria!
-¡Esmeralda hizo lo que tenía que hacer! salvar a su madre, pero claro… es algo que nunca entenderías… ¡porque tienes otros métodos para obtener lo que tú quieres!
Mariángel furiosa toma el frasquito y lo estrella.
-¡Eres tan injusto conmigo, Diego! Conmigo, la mujer que te va a dar un hijo.
-A ese niño no le va a faltar nada, Mariángel… -la mira con desprecio – claro… si estás embarazada –duda.
-¡Claro que sí, no me ofendas más!
-Mira Mariángel… voy a ser un buen padre para ese niño, voy a quererlo y educarlo porque no tiene la culpa de nuestros errores… ¡tú eres mi esposa, así que sólo tendrás mi respeto! ¡pero nunca mi amor!
-¡No me digas eso Diego! ¡Diego! –grita pero Diego se marcha- ¡ya veras imbécil! –al quedar sola - ¡yo te voy a doblegar! Así tenga que darte una docena de hijos de Montero –respira con rabia.
*
Comandancia.
Agapito termina su trabajo y le dice que la cosió lo mejor que pudo pero que va a quedar grabada la cicatriz.
-¡Usted me la quita del pecho! A mí nadie me va a marcar como un animal.
Agapito se excusa y le dice que es imposible.
-¡Si alguien se llega a enterar de esto, le corto la lengua!
-Pero la gente del pueblo… se entero.
-¡Mentira! Sólo vieron que El Zorro me hirió, no que tengo esta maldita Z.
-¡Con el respeto! Yo sé guardar los secretos que mi profesión exige… ¡nunca he dicho nada de nada! Con su permiso comandante Montero.
-¡Maldito Zorro! Voy a descubrir quien eres y espero que tengas familia porque los voy a asesinar uno a uno enfrente de ti.
*
Hacienda De La Vega.
Diego se pasea en su habitación- ¡Por qué tenían que morir! Pero lo vas a pagar, Montero, y no me importan los limites… ¡vas a pagar muy caro la muerte de Esmeralda y de mi hijo!
*
Casa Gobernador.
-¡Así es don Fernando! El Zorro se enfrentó al comandante Montero y lo amenazó de muerte.
Fernando ríe- Me hubiera gustado estar ahí.
Fulgencio le cuenta que El Zorro ayudó a rescatar a Sara Kali.
-Qué raro… ¿será uno de los gitanos? Esa gente hace acrobacias, y El Zorro lo hace bien cuando pelea, lo he visto aparecer de un lado, aparecer del otro, andar por azoteas, brinca barrancos, parece que vuela.
-Eso es verdad, señor.
-Prudencio, quiero que vigilen a los gitanos… ¡puede que nos lleven a dónde está Mercedes! –y al quedar solo -¡fue un error no matarte, Sara Kali!
(wow!!
*
CONTINUARA

)