Son divinas!! (se los digo modestamente
)Hagan click en la foto para verlas mejor
*
Sótano.
En ese momento Esmeralda recibe una visita y la mira con esperanza. Mariángel entra y mira alrededor con desprecio y a Esmeralda con rabia- ¡Esmeralda! Pensé que nunca te volvería a ver… ¡queridísima medio hermana!
Esmeralda sonríe - ¡Mariángel! –suspira.
Pero Mariángel la mira con odio.
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Prisión.
Zorro se mete a las mazmorras lentamente y encuentra la celda de Esmeralda, se mete.
Cuando aparece Montero y lo encierra- ¡Miren a nada menos a quien tengo aquí! –y cierra la puerta- ¡encerrado aquí como se merece! Te estábamos esperando, te atrapé, Zorro –ríe feliz- ¡Qué imagen tengo frente a mí! El bandido más buscado de California encerrado tras las rejas en mi prisión, sabía que ibas a regresar.
Zorro lo mira sin responder.
-¡Pero esa insistencia tuya de venir a buscar a Esmeralda! Que no entiendo para qué … te hizo caer en mi trampa.
-Muy bien Montero… -sonríe Zorro y se sienta- ¡me atrapaste! Ya era hora… ¿no? Porque la verdad es que te estabas demorando mucho… ¿y ahora qué vas a hacer?
-¡Lo que yo quiera! Si no te das cuentas… mira… tengo las llaves de tu vida.
-¡No tienes nada! No pudiste capturarme antes… tuve que venir yo mismo a tu celda. Eres un mediocre, un miserable… ¡un pobre diablo! –le dice lentamente.
-¡Seré lo que tú quieras pero muy pronto serás un cadáver!
-Muy bien –se levanta- como de todos modos me vas a matar y sabrás mi secreto… ¡déjame preguntarte una cosa! ¿Dónde está ella? ¿Dónde está Esmeralda Sanchez?
-¡Muerta, cómo lo estarás tú! ¡soldados! –llama.
Muchos soldados abre la puerta.
-¡Antes de matarte, quiero saber quien eres! –ríe a carcajadas- ¡Soldados, apunten bien, veamos quien es el cobarde que se esconde detrás de esa máscara!
*
Cabaña.
En el sótano Esmeralda tiene luz de esperanza en los ojos- ¡No puedo creer que estés aquí, no sabes todo lo que me ha pasado, Mariángel! –le dice con ilusión.
Mariángel la mira de arriba abajo con desprecio - ¡No me lo tienes que contar! Se te nota.
-¿Cómo lograste entrar hasta aquí?
-¡Tengo mis recursos, querida!
-¡Tenemos que irnos! –Esmeralda le toma la mano- ¡si el comandante Montero nos ve nos puede ir muy mal!
Mariángel se deshace como si apestara- ¡Por supuesto… que te podría ir muy mal! Y no te me acerques que estás mugrienta y hueles horrible.
-¡Pero Mariángel! –Esmeralda la mira sin creerlo.
-¡Ah, ah! –mueve el dedo negativamente- no te equivoques, yo no he venido a sacarte de aquí –suspira con rabia- ¡he venido a comprobar qué tan cercana estás de tu muerte!
Esmeralda está a punto de llorar.
*
Carretera.
-¡Te digo que te bajes de esa carreta! –ordena Fernando- no provoques una tragedia aquí.
-¡No disparen! –ordena María Pía a los indios - ¡no tienes ningún derecho a detenerme!
-¡No te voy a dejar ir porque te amo!
-¡Estás loco! Si tanto me amas déjame en paz… ¡déjame ir! ¿no te das cuenta que lo nuestro no puede ser? ¡Dios lo quiso así!
-¡Pues yo reto a tu Dios!
-Si quieres que vaya contigo tiene que ser a la fuerza.
-¡Como guste la señorita! –y la toma en andas y se la lleva.
*
Prisión.
-¡Veamos quien se esconde detrás de esa máscara! –Montero baja la pistola.
-¡Cuidado con lo que hace Montero! No vaya a ser que se encuentre con el rostro de l amuerte.
-¡Uy! Con su permiso –y le saca la máscara… sólo para descubrir otra máscara y una llamarada.
Zorro sonríe y todo explota a su alrededor.
-¡Atrápenlo! –grita Montero- ¡se escapó ese desgraciado!
*
Cabaña.
-Mariángel… -le habla Esmeralda con dolor- ten compasión de mí y de mi hijo.
-¡No me pidas que tenga compasión por ese bastardo que vas a tener! –le escupe Mariángel- no seas estúpida… aquí el único hijo de Diego De La Vega será el que yo le voy a dar… ¡Diego y yo somos tan felices en nuestro matrimonio! Mi marido te manda… sus respetos… dice que lamenta mucho lo que te está pasando.
Esmeralda recibe el golpe en silencio.
-Pero que él no puede hacer nada – sigue Mariángel.
-¡No te creo!
-Por desconfiada es que te pasa todo esto… ¡siempre fuiste una loca caprichosa y engreída! Pero… hasta aquí llegaste Esmeralda.
-¿Por qué me odias tanto, Mariángel, por qué?
Mariángel se acerca lentamente como un felino- ¡Por existir! Por robarte lo que me pertenecía.
-¿De qué hablas? Yo jamás te robé nada, en tu casa siempre fui una extraño… ¡hasta Fernando que siempre lo creí mi padre, él tampoco nunca me quiso! –una lágrima le rueda por la mejilla.
-¡Y Santiago Michelena! ¡él sí te quiso!
-¿Santiago, Santiago Michelena? –se sorprende Esmeralda- ¡el joven que fue tu novio, Mariángel!
-¡El único hombre que realmente me ha interesado en mi vida! Él único hombre hecho a mi medida… ¡el único hombre… que se fue de mi vida por tu culpa! ¡por tu culpa, Esmeralda!
-¿Por mi culpa? ¡no, Mariángel, estás equivocada!
-¿Ahora me vas a decir que no lo recuerdas? ¡eh! –y le da una bofetada- ¡Estúpida!
Esmeralda recibe el golpe sin reaccionar.
-¡No lo recuerdas! ¡Santiago, mi Santiago! Se fue por tu culpa.
Esmeralda llora.
*
Hacienda De La Vega.
-¿Santiago Michelena? Estoy seguro que escuché ese nombre en alguna parte, lo leí en algún lado… un libro de contabilidad – Olmos busca en los libros- ¡Aquí está! Michelena Arturo… se le canceló la deuda por la compra de los terrenos en la calle Santamaría de Barcelona –ríe- ¡Así que don Fernando tuvo negociaciones con Michelena!... firma… ¡Doña María! Matrimonio de sus hijos… Marianela, Miguel, Santiago… ¡ese es el hijo, el hombre del que se enamoró Mariángel! Voy a utilizar esta información a su favor… -piensa- ¡Mariángel recibirá una carta de la familia Michelena! Una carta que la hará llorar… -ríe malvado- ¡así conseguiré las lágrimas que me encargó Selenia!
(hum... no habrá sido Fernando quien los separó???
otra cosa... no le habría sido más fácil a Olmos que se robara esta carta que ya tiene muchas lágrimas encima???
*
Cabaña.
-¡Y ahora no te atrevas a negarlo porque yo los vi! –le grita histérica Mariángel- ¡yo vi cómo trataste de insinuártele siempre hasta que lograste que te besara!
-¡Eso no es cierto! Mariángel… por Dios… ¡yo era una niña! Él trató de besarme a la fuerza.
-¡Mentirosa! Yo siempre vi como trataste de robarte la atención del hombre que yo amaba… ¡y lo conseguiste! Tú arruinaste mi vida.
-¡Mariángel! Estás equivocada, ese hombre trató de…
-¡Nada de lo que digas va a borrar de mi mente el dolor de esa imagen repitiéndose una y mil veces!
-¿Y por qué nunca me hablaste de esto? ¿Por qué nunca me lo dijiste?
-¡Para que lo negaras con tu carita de inocente y mi tía te defendiera! –se burla- ¡no, yo preferí espera mejores momentos para hablarte de esto! Y hoy es ese momento, cuando ya estás muerta para todo el mundo… ¡hoy que ya no le interesas a nadie!
-¡No sabes lo que dices, Mariángel! Yo nunca tuve nada que ver con Santiago… mírame… ¡te lo juro! Por la vida de mi hijo.
-¡Mentirosa! –le grita una y otra vez- ¡mentirosa! Te voy a matar con mis manos Esmeralda –y trata de ahorcarla.
Esmeralda no se mueve.
-¡Señora! –la detiene Aguirre gritando- ¡ya es demasiado tarde! Es mejor que se vaya.
Esmeralda llora y la mira con pena.
Mariángel respira con dificultad y luego le dice sobradora- ¡Ahora todo ha cambiado! Diego y yo estamos casados… ¡dormimos juntos!
Esmeralda mira para otro lado.
-¡Hacemos el amor noche tras noche!
Aguirre mira preocupado a Esmeralda.
-¡Vamos a tener un hermoso y saludable hijo! que va a hacer que te olvide poco a poco… ¡solamente vas a ser un mal recuerdo en su vida! –y mirándola con asco se marcha.
Esmeralda se sienta y llora.
*
Prisión.
En ese momento Zorro sigue luchando en la prisión y escapa fácilmente subiendo al techo.
-¡Atrapenlo! –grita Montero.
-¡Allá arriba señor, en la torre!
-¡Maldito! Ya nos volveremos a ver.
*
Cabaña.
-¿Por qué me odia tanto Mariángel? ¡ella también tendrá un hijo como yo y sabe lo que se siente cuando se lleva una vida adentro! ¿Por qué me hace esto? –suspira- ¡yo nunca tuve nada que ver con aquel hombre, siempre rechacé sus propuestas! Y si me quedé callada fue porque no la quería ver sufrir a ella.
*
Cueva.
Diego le cuenta a Bernardo que encontró el pasadizo pero que Montero le había tendido una trampa pero que pudo escapar- ¡No la encontré! No había rastros de Esmeralda… a veces empiezo a pensar que era sólo una esperanza… y que ella de verdad podría estar… -y se marcha.
*
Cabaña.
Aguirre le cuenta a Pizarro que Montero autorizó la visita de Mariángel.
-¿Y por qué se lo permitió?
-¡No sé señor, pero lo que vi no me gustó nada, mi capitán! Esa señora odia a su hermana… ¡que familia tan rara! Yo creí que venía a ayudarla.
-¡No, Aguirre! Ella odia más a Esmeralda que el propio Montero… dudo mucho que la quieran ayudar.
-Mi capitán… espero que no dude de mi lealtad hacia usted… ¡pero le traigo un mensaje del señor Olmos!
-¿Olmos?
-El señor Olmos ya sabe que la señora Esmeralda está viva y me pidió que hablara con usted, él quiere ayudarla… ¡quiere liberarla, señor!
-¡Tú se lo dijiste! Traicionaste mi lealtad Aguirre –le grita furioso.
-¡No señor! –se cuadra- ¡yo no hablé, se lo juro!
-¿Entonces cómo demonios se enteró?
-¡No lo sé señor! De pronto… fue la misma señora Mariángel que se lo contó… después de todo el señor Olmos es el secretario de su padre… y si las cosas están así el secreto que la señora Esmeralda está viva… muy pronto saldrá a la luz… ¡con todo respeto señor, las cosas se están poniendo muy peligrosas!
(Bravo Aguirre… Buena escapada!!
)
-¡Le dices a Olmos que yo no tengo nada que hablar con él y que si quiere hablar con la señora Esmeralda que vaya al cementerio dónde está enterrada! Y Aguirre…
-¡Señor!
-¡La próxima vez que me traigas un mensaje de Olmos, el que va a descansar en una lapida, serás tú!
*
Hacienda De La Vega.
Diego, con el torso desnudo, recuerda a Esmeralda que cierra los ojos “- ¡Mis labios te adivinaron desde antes! todo mi ser sabía que eras tú Diego… ¡el único hombre que me ha hecho sentir el amor! –y lo besa.”.
Diego vuelve a la realidad: “aunque tenga esperanzas y quiera pensar que estás viva… tengo que aceptar que ya no estás aquí… ¡que ya no estás aquí!”-sufre.
*
Carretera.
El padre Tomás busca las huellas de María Pía. Un indio le dice que van hacia el norte, hacia el desierto. El padre Tomás decide buscar a Alejandro.
*
Desierto.
-¡María Pía! ¿adonde vas? Estamos en medio del desierto- Fernando va a caballo y María Pía a pie.
-¡Prefiero morirme a estar contigo!
-¡No digas eso!
-¿No te das cuenta que así no vas a lograr nada conmigo? ¡Déjame en paz!
Fernando baja del caballo- ¿Sabes María Pía? Que a veces cuando estoy solo… me pongo a pensar en el hombre que era antes de conocerte… ¡era un hombre lleno de odio! De rencor… con una sed insaciable de venganza por lo que me hicieron.
-¿Qué te hicieron? ¡cuéntame!
-¡Lo que te voy a comentar! Muy pocos lo saben.
(Bueno a esta altura… ya casi todo el mundo… HEHEHE
)
Fernando se saca el sombrero- ¡Cuando mi hermana Almudena y yo estábamos muy chiquillos, llegamos a estas tierras con nuestros padres! Ellos la comenzaron a trabajar… -suspira y se sienta en el suelo- ¡y un día! Una noche… unos indios llegaron a la hacienda.. y nos atraparon… ¡y a mí me hicieron presenciar algo terrible María Pía! Vi como desollaron a mis padres en vida.
María Pía se llena de pena.
-¡Vi como los hicieron sufrir hasta que murieron! Todo eso yo se lo… oculté a mi hermana… ¡no le quise decir! Desde entonces odio a los malditos indios… ¡empecé a colonizar estas tierras a sangre y a sudor, a fuego y lágrimas! Y mataba a cada uno de los indios que se me cruzaban en mi camino.
(ahora ya ni saben lo que escribieron antes!!!
)
María Pía cierra los ojos.
-¡Pero cuando tu amor llegó a mi vida pensé que me podía salvar! Todo este tiempo he vivido con ese dolor en mi alma… tú podrás pensar de mí lo que quieras… ¡sí, soy un asesino! ¡sí, tengo sed de poder! También tengo sed de riqueza… pero María Pía… ¡solamente tú me puede salvar! –se le va la voz- ¡sálvame, mi amor! ¡sálvame, mi vida!
María Pía llora.
*
Casa Tobías.
Catalina le trae el desayuno a Tobías, pero éste no come y le dice que no tiene apetito.
Catalina se sienta en la cama, a su lado- Estás muy extraño conmigo.
-¿Te interesa?
-¡Claro que sí, soy tu esposa! ¿Dónde estabas anoche?
-¡No me digas que tienes celos! ¿qué pasaría si yo te dijera… que tengo otra mujer?
-¡No se te ocurra decir semejante barbaridad! Si algún día se te ocurre traicionarme, juro que te mato.
-¿Me matas? –ríe con tristeza- ¡oh-la-lá! ¿eso significa que yo podría hacer exactamente lo mismo? Si llegara a descubrirte con otro hombre.
-¡Claro que sí! Mátame de pasión… ¡mi pichoncito! –y trata de besarlo pero Tobías la rechaza- ¡Tobías, soy solo tuya! ¡bésame!
-¡Quítate! Quítate de encima… ¡eres una mujer sucia, libidinosa! Deberías darte un baño y ojala sea con agua helada… ¡me produces…! –y se tapa la boca y se marcha.
-¿Y ahora qué le pasa? –se lamenta Catalina al quedar sola.
*
Hacienda De La Vega.
El padre Tomás le cuenta a Alejandro que María Pía había decidido irse de Los Ángeles para desaparecer de la vida de Fernando Sánchez de Moncada, y que Fernando la interceptó en el camino y se la llevó en su caballo y que ahora van al norte.
*
Desierto.
-¿Por qué nunca me hablaste de eso?
-¡Porque ya no me importaba ese pasado, María Pía, si te tenía a ti! Tenía un ángel a mi lado… ya no salían palabras de odio de mi boca –sonríe triste- ¡veía la vida con ilusión, hasta ese día que te diste cuenta que yo, sin querer, maté a la esposa de tu hermano, Regina! Mi mejor amigo… lo que pasa es que mis… -Fernando llora- ¡mis ilusiones se derrumbaron desde que tú decidiste no casarte conmigo!
-¡Ahora lo entiendo todo! Me imagino cuánto tienes que haber sufrido todo este tiempo.
-¡Sí, pero no quiero provocar tu lástima!
(hahaha
menos mal)
-¡No! –sigue Fernando- ¡tu lástima, no! Quiero que entiendas María Pía… que eres lo único importante en mi vida… ¡eres lo más importante que ha sucedido en mi vida!
-¡Ya es muy tarde! Es muy tarde para todo eso… ¡mi corazón ya tomó una decisión el día en que me convertí en monja! Tú tienes que olvidarte de mí para poder seguir viviendo… ¡por favor!
Fernando le besa la mano y llora- ¡Eso jamás! Nunca me voy a poder olvidar de ti María Pía.
-¡Lo tienes que hacer, por favor! No podemos seguir así… llévame a la misión… ¡te prometo que no me voy a escapar! ¡tú y yo tenemos que hablar!
-¡Aquí está hermoso! Platiquemos aquí –le ruega.
-¡No!
-¡Sí!
-¡Estoy muy cansada, Fernando, por favor! –le ruega.
Fernando le acaricia el rostro con amor.
-¡Tienes que entender que esta locura de retenerme a la fuerza no te lleva a nada bueno! Te hacen daño… yo te prometo que te voy a ayudar a que encuentres la paz que necesitas… ¡pero por favor, llévame!
Fernando le acaricia el rostro y delinea su nariz. Y luego le da agua. Más tarde la sube a su caballo y la lleva de vuelta, él caminando.
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Ahora que puedo volver a adorar.
No te alejes, ahora, que vuelvo a tenerte,
Ahora que puedo volverte a adorar,
No te quiero dejar.
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(Por fin una conversación decente entre estos dos!!! HURRA!!
)
*
Hacienda De La Vega.
Almudena preciosa, Diego sentado a su lado.
-Me dijo Dolores que estabas buscando a mi papá, pero él ha tenido que salir… ¿te puedo ayudar?
-Quería pedirle que me llevara a la tumba de Esmeralda.
Diego mira para otro lado.
-El día del funeral no me pude contener… y… quiero ir a verla.
-¡Pues… no creo que sea necesario ir al cementerio, Almudena! Esmeralda está aquí con nosotros… ¡ella vive en espíritu en esta casa!
-Lo sé Diego, pero desafortunadamente allí es dónde descansa el cuerpo de mi… muchachita… y quisiera… ponerle flores.
Mariángel llega y sin que los vea los escucha.
-¡Contarle lo que ha pasado! –sigue Almudena- ¡popr favor, déjame ir!
Diego mira a Dolores y asiente.
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Un lugar.
Olmos ordena al falsificador que haga una carta con letra femenina- Firmada por Marianela Michelena, este será el contenido de la misiva – y lee- “Saludos, mi recordada amiga Mariángel Sánchez de Moncada, hace muchos años que no sé de ti, pero siempre te he tenido presente…”
Más tarde sale contento- ¡Hasta le puso perfume de mujer! Ese hombre es un artista… -de pronto se inquieta, y es Pizarro que lo apunta con una pistola.
-¡Mucho cuidado con sus movimientos, Olmos! Usted y yo tenemos que hablar.
-No es necesario esa pistola.
-Siempre tomo mis precauciones.
-De acuerdo… ¿hablaremos aquí?
-Camine… -lo lleva a otro lado.
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Hacienda De La Vega.
Bernardo le lustra las botas a Diego.
-¡No me gusta la idea de ir al cementerio Bernardo! –dice molesto – lo hago solamente por Almudena… ¡ella necesita un lugar dónde desahogar su dolor! Esa tumba significa mucho para ella…. ¡no hay que decirle que allí no está Esmeralda! Es lo mejor… siento mucha lástima… ¡yo no puedo resignar a que Esmeralda haya muerto aunque no tengamos su cuerpo! Es una sensación… ¡que nunca voy a aceptar que ella está muerta! –sonríe.
Bernardo le pregunta por Mariángel.
-¡Mariángel! No… Mariángel no va a ir –con despreció ¡ella ni siquiera puede oír el nombre de Esmeralda!
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Desierto.
Fernando y María Pía van caminando tranquilamente cuando llega Alejandro al galope con sus hombres.
-¡Fernando Sánchez de Moncada! ¿Cómo te atreves a ofender de esa manera a mi hermana María Pía?
-¡María Pía es tu hermana, Alejandro! Tú no la puedes mirar como hombre… ¡además no creo que comprendas lo que siento por ella!
-¡Lo único que comprendo, es que tu obsesión en esta ocasión te ha llevado demasiado lejos, Fernando! Quisiste dañar la misión, para presionarla, y ahora la secuestras para impedir que huya de ti… ¡estás loco, Fernando!
-¡Sí, estoy loco, pero de amor!
-¡Amor! Ese amor que albergas en tu corazón está enfermo, Fernando… como los hechos demuestran que tú nunca te vas a detener ante nada ni nadie voy a resolver esto aquí de una buena vez- y se saca la chaqueta- ¡desenfunda tu espada Fernando!
-¡No Alejandro! –grita María Pía.
-¡Alejandro, por favor, no es necesario que lleguemos a esto! Tú y yo somos amigos, está bien, reconozco que cometí un error al llevarme a tu hermana… ¡está bien!
-¡Mataste a mi esposa Regina! ¡fuiste cómplice en la muerte de Esmeralda! –Alejandro sigue furioso- ¡y ahora quieres secuestrar a mi hermana María Pía! ¡no más, Fernando! ¡no más! No voy a permitir que sigas haciéndole daño a las personas que amo.
-¡Por favor, Alejandro! –se interpone María Pía- ¡por favor! Detente, hay otra manera de arreglar las cosas.
-¡Apártate!
-¡No Alejandro!
Alejandro ordena a uno de sus hombres que se lleva a María Pía que se marcha gritando- ¡No!
-¡Desenfunda tu espada, Fernando!
Fernando se saca el sobrero y desenvaina su espada.
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Cabaña.
Aguirre le lleva de comer a Esmeralda- No es mucho, pero la va a ayudar.
-No tengo hambre, no quiero comer… ¡la visita de Mariángel me tiene… no sé… nerviosa!
-¿Y usted le va a hacer caso? ¡no, usted se va a comer eso por usted y su hijo! además, mire, le traje esto –y le pone una botella de vino- ¡para que se tome un poquito! Esto la va a ayudar a dormir.
Esmeralda sonríe -¿Sabe qué Aguirre? ¡no puedo dormir! Nada más de pensar que en cualquier momento va a venir ese hombre a matarme.
-¡No señora! Si eso la preocupa, tranquila, mi comandante Montero no ha venido en todo el día… y la verdad no creo que venga –le cuenta- ¡debe estar muy ocupado con la marquesa! Dese esperanzas señoras, ya le di sus razones al maestro Olmos y estoy seguro que él hablará con el capitán Pizarro, ellos la van a sacar con vida de aquí señora.
-¡Aguirre, gracias por todo lo que hace por mí! Pero cuídese mucho.
-¿Por qué me dice eso, señora?
-¡Porque su comandante Montero utiliza a los seres humanos como fichas! Y en cualquier momento ya no le va a convenir que usted sepa de mi existencia… por eso tiene que estar muy prevenido, muy atento.
Aguirre se preocupa.
*
Cementerio.
-¿Ya te sientes mejor? –Diego lleva del brazo a Almudena que sigue preciosa.
-¡Sí, Diego! Sólo quiero llegar hasta dónde está sepultada Esmeralda para hablar con ella y contarle todo lo que ha pasado desde que se fue.
-Parece que alguien más ha venido a visitarla –dicen al ver a una figura encapuchada- Disculpe… señora.
Mariángel se da la vuelta y los mira.
-¡Mariángel! –se sorprende Diego.
-¿Qué haces aquí? –Almudena.
-¡No sabían que iban a venir hoy! –miente- ¡perdonen! Yo puedo venir a visitar a mi hermana en otro momento.
-¡No es necesario que te vayas! –la detiene Almudena.
-¡Quería rezar por ella y por mí! Porque sé que muchas de las cosas que nos separaban, no era culpa de nosotras –finge lágrimas.
Almudena no la cree mucho- ¡Muy bien! –decide- entonces yo te voy a acompañar, sobrina, rezaremos juntas.
Diego la mira con sospecha.
*
Desierto.
Alejandro y Fernando luchan.
-¡Tus manos están manchadas con la sangre de Regina! Hoy será tu fin, Fernando.
-¿Mi fin? ¡ya veremos, Alejandro!
Alejandro lo hiere, pero Fernando se repone y lo hiere a su vez.
(haha! Cada uno pierde un tiempo enorme en mirarse sus heridas!!
)
Al final Alejandro vence y le pone la espada al cuello- ¡No, Alejandro, no! –grita desesperada María Pía, mientras Fernando simplemente sonríe.
*
Una calle.
-¿Qué tiene que ver con Sara Kali? –Pizarro.
-¡Tenía, capitán Pizarro, porque la señora Sara Kali ha desaparecido y es muy probable que esté muerta! ¡asesinada! –suspira- aunque usted debería saberlo mejor que yo –guarda la carta- respecto a mi relación con ella, era mi trabajo… ¡me habían dado ordenes de protegerla!
-¡Trabajo que no cumplió!
-¡Por eso ahora estoy interesado en… su vida… ¡estoy dispuesto a pagar y hacer lo que sea por salvar la vida de doña Esmeralda!
-¿Quién le dijo que ella estaba viva?
-¡No puedo revelar mis fuentes! –Olmos mira a otro lado.
-¿No será… casualmente… la misma persona que me envió? –duda Pizarro- ¡porque de ser así, Olmos, le voy a enviar la cabeza de Aguirre en una caja!
-¡Yo no tengo nada que ver con ese soldado! Tanto usted como el comandante Montero… desconocen el juego en el que están metidos… ¡sobre esto hay personas muy importantes! Ellos lo saben todo.
-¡Dígame nombres concretos! ¿se trata del Duque Jacobo?
-¡No, yo a él no lo conozco! -miente.
-¿Quién?
-¡Nunca le diré nada! Capitán Pizarro… ¡los dos estamos del mismo lado! Ambos queremos proteger a doña Esmeralda… sabemos que el comandante Montero… está caminando a su perdición y se llevará a varios con él… ¡ayúdeme y lo llenaré de gloria! –y luego pronuncia- ¡comandante Pizarro!
A Pizarro le agrada.
-¡Capitán Pizarro! –se corrige Olmos- ayúdeme.
*
Campamento gitano.
Los gitanos deciden regresar.
-¡Tienen que pagar el crimen que cometió! –grita Renzo- ¡por su culpa asesinaron a nuestra princesa!
(ayayay como cansa!!
)
-No vamos a vengarnos, la venganza es un sentimiento más peligroso que cualquier enemigo.
Azucena dice que necesitan recursos y que ya no tienen.
-¡Yo les daré el dinero que necesiten! –interviene Ana Camila.
-¡Este es un consejo gitano, mujer! –le corta Laisha.
-Si ella quiere ayudar… ¿Por qué no la escuchan?
-¡Hermes! Cállate… tú tampoco eres gitano.
-¡Claro que no! Pero estuve mucho tiempo con su reina, compartí su celda y ella confíó en mí… ¡y yo hubiera dado mi vida, y la daría, por ella si fuera necesario! Eso debe darme voz en este consejo.
-¡Mi familia es una familia noble! –les confiesa Ana Camila- ¡soy heredera de una gran fortuna! Pero nunca fui feliz, por eso terminé internándome en el convento de las hermanas de los pobres, huyendo de un pasado que al final tuve que enfrentar para superar mis propios miedos… ¡gracias a Renzo he recuperado mi vida! Quiero ayudarles en esta misión.
-¡Mujer! Esto es un asunto muy importante, tú podrías morir.
-Sólo Dios puede decir cuando debo partir, y mientras yo viva, mis recursos serán de ustedes, como muestra de mi agradecimiento.
Renzo la mira con agradecimiento.
*
BAr.
Aguirre bebe con el Sargento García- ¡Deja esa cara muchacho! Parece que hubieras visto la muerte de frente… ¿qué te pasa?
Aguirre mira para todos lados y luego le confía- ¡Le vendí mi alma al diablo, García!
-¿Que?
-Mi comandante Montero me confió un secreto.
-¡Sí!
-Es un secreto que vale más que mi vida.
-¡Aguirre, por favor! No bebas más… parece que aquí mezclan el vino con pólvora vieja.
-No te burles García… ¿no te acuerdas de los soldados que aparecieron muertos… hace una semana en la prisión del Callao? ¡mi comandante Montero los mandó matar!
-¡Qué que! –se atraganta el Sargento García.
-¡Los mandó matar para proteger el secreto!
El Sargento García se queda pálido.
-¡García! Yo tengo que contarte este secreto.
-¡No, por favor! Aguirre, yo prefiero morir ignorante por favor.
(Está muy buena esta escena… me encanta García!
)
-¡Por favor, García! Debo proteger a mi familia, mi esposa… ¡mis hijitos, García! –llora Aguirre.
El Sargento García lo mira y se llena de piedad.
-¡Si a mí me llega a pasar algo! Quiero que tú los saques de la ciudad, piensa que tal vez el secreto que me quite la vida, a ti te la puede salvar…
-¡Está bien! –acepta García- ¿de qué se trata muchacho?
Aguirre mira para todos lados- ¡Se trata de la hija de la gitana! La señora Esmeralda –le cuenta.
*
Desierto.
Fernando no se defiende, desde el suelo- ¡Me hubiera gustado que esto nunca hubiera pasado, Alejandro! Pero mátame… ¡si toda la vida te la vas a pasar reprochándome que maté a… Regina! ¡mátame! Porque además… nunca voy a renunciar a tu hermana… ¡porque la amo!
-¡Fernando, cállate, ya no hables más por favor! –y María Pía se libra y ruega- ¡Alejandro, no lo hagas! Por favor te lo pido, por el amor de Dios… ¡no!
-¿Acaso no te das cuenta, María Pía? Si dejo vivir a Fernando, él jamás te dejará en paz… ¡yo no soy un asesino! Pero este es el final que él se merece… si no es así… ¡jamás terminaremos con esta pesadilla que estás viviendo!
-¡Por Dios, Alejandro! ¿y como crees que voy a vivir yo si lo matas? –grita con su corazón a flor de piel- ¡cómo crees que voy a vivir yo después de eso! –y se arrodilla llorando- ¿Cómo crees que yo voy a poder vivir sin él, Alejandro?
Alejandro la mira sin comprender.
-Por favor, entiéndeme… Alejandro… ¡yo lo amo! –sigue María Pía arrodillada desde el suelo- ¡yo lo amo, lo amo!
Fernando mira a María Pía como si hubiera escuchado algo divino.
María Pía llora- ¡Perdóname, pero yo lo amo!
Alejandro mira a Fernando en el suelo. Fernando mira a otro lado y se le llenan los ojos de lágrimas.
*
Cementerio.
-¡Mi amor! Nunca te voy a olvidar –llora Almudena- ¡siempre te recordaré! Y creo que no voy a poder seguir viviendo sin ti.
Mariángel le pone una mano sobre el hombro. Diego se pone mal al ver su dolor.
De pronto Almudena pierde el aire y se desmaya.
-¡Tía, qué te pasa!
-¡Almudena, estás bien! –grita Diego.
*
(El cabo Benito Aguirre es JULIAN ALVAREZ, que está haciendo excelente trabajo... ¡BRAVO!
aunque dicen los adelantos que lo van a matar...
bueno... no se preocupen... SEGURO LO VEMOS EN OTRA NOVELA
)
FIN DEL CAPITULO
*
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@2005 Narración by Mabouchita! Z;
www.mabouchita.com
Este resumen es MUCHO trabajo, tiene miles de palabras y conlleva varias horas. Lo pueden compartir con sus familias y con los amigos, pero les ruego no lo copien a otro sitio Web (excepción hecha a Telenovela World).
*
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