Z082 – LA VERDAD – viernes 8 de junio de 2007

EZ - Con Christian Meier y Marlene Favela

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Mabouchita
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Z082 – LA VERDAD – viernes 8 de junio de 2007

Postby Mabouchita » Sun Jun 10, 2007 3:12 am

CIBERCUATES!! ANIMENSE!!! COMPREN MABOUCHITAS!!!

Son divinas!! (se los digo modestamente :D :D )



Hagan click en la foto para verlas mejor :D



*
Cabaña.
El Sargento García entra y trata de ir a ver a Esmeralda pero lo detienen. Leroy y Sarco lo hacen pasar cuando llega Montero- ¡Un momento, García! Yo le voy a llevar esas cosas a la prisionera –y pide una antorcha y le saca el agua y la manta y baja.
*
-Despierta Esmeralda… ya supe que el maldito Zorro evitó que matara a la marquesa… muy bien… ¡cómo te lo prometí! –y saca un látigo- ¡aquí estoy como todos los día! ¿no dices nada? –y empieza a golpear a un bulto- ¿no escuchas? –pero sospecha y la destapa y no encuentra nada- ¡maldita, se escapó! –y mira para arriba y ve la ventana sin rejas- ¡Esmeralda se escapó, huyó por esta ventana! ¡maldita! Pero te aseguro que no llegarás muy lejos… y menos con vida –lo jura- ¡Leroy! –sale corriendo.
*
Bosque.
Esmeralda corre y se dice que tiene que alejarse a prisa y le pide ayuda a Dios- ¡Esmeralda, tú puedes! –se dice a sí misma.
*
Cabaña.
Montero está furioso y toma a Leroy del cuello -¡Dejaron que se escapara esa maldita vieja!
El Sargento García escucha feliz.
-¡Tengo bajo mi mando hombres con cerebro de mosquito! –grita Montero- esa vieja rompió los barrotes que no aseguraron.
-Yo le aseguro que…
-¡No quiero escuchar más! Me la buscan y si no me la traen les juro que los mando a ejecutar.
El Sargento García no se mueve y Montero se enoja- ¡García! Si Esmeralda no regresa… ¡los mato!
el Sargento García se cuadra- ¡Si, señor!
Montero cierra la puerta furioso.
*
Pueblo.
-¡Fernando Sánchez… mató a mi madre! –repite Diego sin creerlo.
-¡Perdóname por no habértelo dicho antes! Yo sé que debí denunciarlo a las autoridades cuando lo supe… pero no fui capaz de hacerlo… ¡Regina era una española legitima y hubieran condenado a Fernando a la muerte por ese crimen!
Pero Diego mira a otro lado con horror.
-Por eso decidí que no podía seguir con él –sigue María Pía- ¡cancelé la boda y me refugié en el internado para ver si me encontraba con Dios y le pedía perdón por haber guardado ese silencio!
-¡Pero tú debiste decírmelo!
-¡Quería protegerte Diego! A ti y a la familia, no quería una tragedia más… fue una experiencia muy dura haber callado tanto tiempo.
-¡Yo sé cuánto quieres a Fernando! –está furioso- ¡pero ese miserable va a pagar por lo que le hizo a mi madre! ¡ese crimen no va a quedar impune!
-¡Diego, por Dios! Ya te conté la verdad… Dios mío… quiero corregir mis errores del pasado… quiero volver a empezar… ¡pero tú eres un hombre de paz y te pido que no cometas una locura!
Pero Diego está furioso- ¡Por qué mi madre! Justamente mi madre.
-¡No sé! Sólo tengo entendido que Fernando no sabía que Regina había vuelto con los de su tribu… fue por eso que atacó la aldea… sin conocimiento alguno.
-¡Yo siempre he sabido que Fernando masacraba indios por quitarles sus tierras! Pero hasta ahora no comprendo por qué su odio contra ellos.
-¡Lo que yo sé… es que Fernando tuvo que presenciar la muerte de sus padres… en manos de una tribu! Y… fue un momento muy doloroso para él y por eso se dedicó a vengarse con los nativos de estas tierras.
-¿Y eso qué? ¡no le da derecho a hacer lo que hizo! ¡no lo justifica!
-¡No lo justifico, Diego! Fue cobarde y cruel… pero tú no eres quien tiene que hacer justicia… ¡Dios va a hacer justicia con ese hombre! Dios le va a hacer pagar a Fernando… pero tú no tienes que mancharte de sangre ¡no tienes por qué proceder como él!
-¡Pues lo lamento! Porque ese miserable me quitó a mi madre… y junto con Montero… ¡me quitaron a Esmeralda! Así que no te prometo nada, tía –dice con odio en la mirada- ¡nadie!
*
Bar.
Fernando está furioso- ¡Retira lo dicho desgraciado! ¿Cómo te atreves hablar así de la señorita María Pía?
-¿Por qué la defiende tanto, acaso es su marido?
-¡A ti que te importa quien diablos soy yo! –y siguen luchando hasta que Fernando está encima- ¡retira lo dicho! –le exige- por esta vez te perdono… te perdono la vida porque no quiero mancharme las manos de sangre contigo… ¡pero si la vuelvo a escuchar en tus labios! Si vuelves a mencionar siquiera su nombre… ¡te mueres! Serás carne para los gusanos.
-¡Ya entendí!
-¡Suelta la espada! –Fernando lo suelta.
El hombre se levanta presto y lo mira sorprendido.
*
Casa Agapito.
Agapito les dice que el maestro Samaniego está muerto y deduce que murió por una impresión muy fuerte.
-Eso no importa – Tobías - ¡lo tenemos que enterrar!
-Necesitamos saber qué fue lo que pasó.
-Su corazón explotó como un melón.
-Agapito, proceda… cierre sus ojos.
Pero Agapito le dice que no puede porque está muy tieso y que no puede llevarlo a su casa porque no tiene autorización de algún familiar.
-No tengo ninguna dirección… ni siquiera comprobamos si lo que decía era cierto.
-Vaya a la autoridad militar, sólo ellos pueden emitir una liberación municipal para el cuerpo… ¡hasta yo no tenga ese documento el maestro Samaniego continuará acá!
*
Bosque.
El Sargento García busca a Esmeralda con desesperación pero no la encuentra.
*
En otro lugar Esmeralda sigue caminando- Cuando salgamos de aquí vamos a ser muy felices, ya verás –le habla a su bebé, pero escucha las voces de los hombres de Montero- ¡son ellos, vienen por mí!
*
Una carretera.
María Pía y Diego van en la carreta.
-¿Mi papá sabe que Fernando mató mi mamá?
-Lo supo no hace mucho, Alejandro y Fernando tuvieron un enfrentamiento que terminó con la maltrecha amistad… pensábamos hablar contigo pero perdiste la memoria… y luego sucedió lo de Esmeralda.
-Todos estos años estuve tratando de evadir mis pesadillas, no recuerdo muy bien lo que pasó… ¡ni siquiera recuerdo el rostro de mi madre!
-Tal vez tu mente borró esos recuerdos para protegerte.
-¡Pero el pasado regresó! Y eso hará que resuciten los fantasmas.
-No puedes permitirlo, tienes suficiente con la muerte de Esmeralda.
-¡Eso es lo que me molesta! La vida me pone a prueba y me estoy comenzando a enojar.
*
En otro lugar Esmeralda sigue escapando de sus perseguidores- ¡Ya estamos a salvo, Diego! –le habla a su bebé- ¡sí, te llamarás como tu padre! –y recuerda a Diego.
“¿Por qué? ¿desde cuando decidiste ser el Zorro? –lo interroga curiosa.
Diego se muerde los labios- ¡Mi madre era indígena! y al nacer me puso Tisha… que en su lengua significaba Pequeño Zorro.”
Vuelve a la realidad -¡Serás un hombre muy valiente! Y harás grandes cosas… mi Zorro… ¡mi pequeño Zorro! –cierra los ojos.
*
Hacienda De La Vega.
Mariángel espera ansiosa y sale al encuentro de María Pía y Diego- ¡Diego, mi amor! Me tenías muy abandonada hoy.
Diego la mira sin sonreír.
-¡Vaya! Qué sorpresa tenerla por acá hermana María Pía –Mariángel pierde la sonrisa.
-Y cómo verás por mi ropa, Mariángel, yo ya no soy religiosa.
-¡Ah! Qué tonta… ¡que lástima! Imagino que en su convento la han de extrañar mucho… no es común que una Madre Superiora abandone a sus hermanas… ¿qué sucedió? Tenia entendido que su vocación era muy fuerte.
Pero Diego no tiene paciencia- ¡Mariángel, por favor, deja de presionar a mi tía que está cansada!
-Buenas noches –se despide María Pía.
Mariángel se acerca- Diego… ¡Quería disculparme contigo, por la manera en que te traté hoy! Estaba pasando por un mal momento.
-¡Todos estamos pasando por malos momentos! Si me disculpas me voy a dormir también.
-¡No me hagas estos desplantes, Diego! Por favor – le grita- ¿hasta cuando me vas a seguir castigando por haber dicho alguna estupidez acerca de Esmeralda?
-¡Mariángel! ¿nunca te han dicho que el papel de victima no te queda bien? –le dice con rabia.
-¡No me hables así, por favor! –Mariángel empieza a llorar.
-¿Tú sabes cómo se comportan los escorpiones? ¡se quedan quietos esperando a su victima, y al menor descuido sacan la ponzoña y los hieren mortalmente!
Mariángel lo mira con espanto- ¡Eso es lo que tú piensas de mí! ¿en tan pobre concepto me tienes?
-¡Mariángel, no vayas a llorar! Por favor… porque nunca lágrimas que yo te he conocido alguna vez son las que derramaste esta mañana que hasta ahora… ¡no sé por qué! –Diego se marcha.
Mariángel se seca sus lágrimas.
*
Casa Tobías.
-Necesitamos ese permiso para enterrar al maestro Samaniego –Catalina- ¿qué tal si voy mañana a buscar al capitán Pizarro para que nos pueda ayudar? –propone.
-¡Catalina! ¿Por qué tú y no yo? –Tobías.
-¡Porque tú siempre estás ocupado en las mañanas y pienso que puedo ir adelantando los tramites!
-Me mantenía ocupado en las mañanas porque tenía que bañar a ese viejo miserable que vino a arruinarnos… comiéndose toda nuestra despensa y acusándome de ser ese bandido… ¡El Zorro!
-¡Fue tu culpa! Tú lo trajiste aquí para que identificara quien era El Zorro… mira cómo terminó muerto.
-¡No fue mi culpa, yo no lo maté! ¡no, no, no!
-¡No he dicho eso! ¿qué sucedió Tobías?
-No pasó nada… no quiero seguir hablando del tema… voy a dormir… ¡si quieres quedarte con él!
Pero Catalina mira con terror al maestro, se santigua y corre detrás de Tobías- ¡Tobías, espérame!
*
Hacienda De La Vega.
Un nuevo día amanece y Olmos espía a Mariángel, que muy bella, casi desnuda abre la ventana de su cuarto y casi tiene un ataque- ¡Debo ser paciente con mi plan! –se contiene- ¡todo sea por ese día en que podré recorrer completamente su piel de terciopelo… mientras gime de placer! –y gime solo y ríe- ¡serás mía! –y la sigue espiando- en cuerpo y alma, Mariángel… completamente mía-… ¡sólo mía!
*
En su cuarto Diego tiene terribles pesadillas y recuerda la muerte de su madre, que le grita “Tisha” mientras muere y despierta sobresaltado y respirando mal- ¡Recordé! Lo recuerdo todo… los indios… la tribu… ¡mi madre! Fernando Sánchez de Moncada… ¡asesino! Voy a vengar la muerte de mi madre, miserable… voy a vengar su muerte.
*
Caserna.
Tobías desde una esquina ve salir a Pizarro- ¡Ahí sale ese cabeza de huevo, desgraciado!
Pizarro avisa a sus soldados- ¡Si Montero pregunta por mí, le dice que fui a supervisar la búsqueda!
-¿La búsqueda, mi capitán? –se sorprende uno de ellos.
-¡El entenderá! –y se aleja.
Tobías lo sigue en secreto- ¡Veamos a dónde va!
*
Bosque.
Esmeralda sigue corriendo- ¡Detrás de aquella colina, está la hacienda de tu padre! Es lejos, pero vamos a llegar… ¡llegaremos! –y sigue su camino.
*
Hacienda De La Vega.
-Disculpen por haberme adelantado a tomarme el desayuno –Mariángel- pero mi hijo tiene sus horarios.
Alejandro y Diego la acompañan en la mesa.
-Sabemos que tu hijo está por encima de cualquier otra cosa.
-¡Buenos días! –llega María Pía.
Mariángel le dirige una mirada de disgusto.
Dolores aparece- Dieguito travieso, tienes una cara como si te hubiera pasado una carreta por encima –sirve jugo de naranja.
Diego mira a María Pía y luego responde -¡Dormí mal, Dolores! Eso es todo.
-¿Quién puso tanto esmero en adornar esta mesa tan bonita? –admira Alejandro.
-¡Lo hicimos entre Yumalai y yo, mi amor! –aparece Almudena seguida de Yumalai - ¿te gusta?
-¡Mucho! No sabía que ya estabas haciendo faenas en la cocina –le da un beso feliz y le aparta la silla- ¡por cierto, estás muy hermosa en la mañana de hoy!
Almudena sonríe- ¡Gracias, mi amor! María Pía, supe por Alejandro lo que te pasó… si necesitas algo puedes contar conmigo.
-¡Gracias, Almudena! Yo sé que tú eres una persona sincera, pero tenemos que hablar en otro momento.
-Ya que estamos pasando un momento tan agradable… ¿qué les parece si damos un paseo todos? Propongo hacer un día de campo.
Almudena feliz, Yumalai no tanto, Mariángel definitivamente disgustada.
Diego con cara de odio y fastidio total.
*
Bosque.
Esmeralda está a punto de perder conocimiento- ¡Necesito agua! –y deja caer la manta que lleva, corre hacia una manantial que ve a lo lejos pero sólo es un espejismo- ¡un espejismo! No… ¡no! Hijito… tenemos que aguantar, ya falta poco, tenemos que llegar a casa de tu padre, ahí estaremos seguros y a salvo… aunque no sé cómo estarán las cosas en la hacienda… -mira alrededor- bueno… pero no podemos pensar en eso ahora, sólo tenemos que llegar a un lugar seguro, tenemos que irnos –y haciendo un esfuerzo sigue camino.
*
Hacienda De La Vega.
Alejandro sigue con sus planes de picnic cerca del río.
-¡A mí me parece muy buena idea! ¿qué dices Yumalai?
-Lo que ustedes decidan está bien para mí.
-Yo no podré ir porque tengo que resolver un asunto en la ciudad, papá –se excusa Diego.
-¡Yo tengo que enviar una carta en la ciudad! ¿me acompañas, mi amor? –le sonríe Mariángel.
Diego la mira como para fusilarla- ¿Por qué no me la das y la dejo en el puerto?
-También quiero aprovechar para dar un paseo… y saludar a mi padre… ¿no es mucho pedir, o sí?
-¡Está bien! –responde de mala gana.
-El paseo por el campo quedará reducido a un paseo por la hacienda –decide Alejandro.
*
Bosque.
Esmeralda por fin llega a un riachuelo y corre feliz y toma agua con desesperación, y se moja todo el cuerpo.
*
Hacienda De La Vega.
-Noté cierta tensión en el comedor entre tú y Mariángel… no quisiera por lo que te conté vayas a dañar tu relación con ella –María Pía- por ser hija de Fernando.
-Este matrimonio solo fue para salvar el honor de la familia, así que no esperes ninguna muestra de cariño.
-¡De cualquier manera es tu esposa y es la madre de tu hijo!
-¡Yo lo sé! Pero tengo razones para mantenerme distante con ella y te aseguro que eso no va a cambiar – le corta.
-¿Y cómo vas a hacer par cuidar a tu hijo? –metiche María Pía- lo menos que le tienes que proporcionar es un hogar armonioso.
-¡Pues yo le he propuesto un trato digno! Le dije que nada le va a faltar y que yo me encargaré de la educación del niño, pero hasta ahora ella no se manifiesta, no me ha dado ninguna respuesta.
-Las mujeres embarazadas son muy sensibles, tienes que comprenderla, ponerte en su lugar, tal vez, yo no creo que sea el momento de proponerle algo así.
-¡Tal vez tengas razón! –suspira.

(Pero qué mujer tan metiche!!! :???: )

-Te veo triste.
-Anoche tuve otra vez esa vieja pesadilla… sólo que esta vez vi todo con claridad… ¡cómo Fernando mató a mi madre sin ningún asomo de piedad! Y Dios… era ella tan parecida a Yumalai.
-Lo lamento mucho, te pido que me perdones, pero tenía que contártelo, sé que lo vas a asimilar correctamente.
*
En su cuarto Olmos se pone una peluca rubia cuando Mariángel, como es su costumbre, entra sin llamar- ¿Qué hace Olmos? –ríe a carcajadas- ¡se ve tan ridículo con esa peluca!
Olmos se cambia rápidamente y se pone la peluca negra al revés- ¿En qué puedo ayudarla, señora?
Mariángel sigue riendo- Necesito que le haga un encargo a la india esa, a la bruja que me hizo el trabajo el otro día.
-¡Dígame para qué lo necesita!
-¡Olmos, usted es muy ingenuo! ¿de verdad piensa que lo puede saber todo de mí? ¡pobre pedazo de hombre! –lo mira con desprecio – Olmos… ¿hasta dónde llegaría usted por mí, hasta dónde sería capaz por saber qué hay dentro de mí?
Olmos la mira boquiabierto.
-¡Qué mal pensado, Olmos! Me refería a leerme el pensamiento –ríe con burla- ¿para qué necesito el compuesto? ¡no es asunto suyo, dedíquese a hacer lo que le estoy pidiendo! –le grita- ¡hágalo, a cambio de mi silencio, Olmos! Usted sabe que mi padre lo perseguiría hasta el fin del mundo y lo destruiría sin tan sólo yo le contara todo el dinero que usted le ha robado –sigue riendo con triunfo- ¡y arréglese eso que parece un perro muerto!
Olmos triste se arregla en un espejo, y de pronto su mirada se llena de odio- ¡Calvo, jorobado, feo… pero hasta el infierno iría por ti, mi querida Mariángel! ¡mi amada Mariángel! –ríe con maldad- ¡en 110 días serás mi esclava!
*
Bosque.
Al lado del río Esmeralda come frutas con delicia- ¡Ahora hay esperanzas, mi amor! Vamos a llegar a la hacienda De La Vega y vamos a ver a tu padre! –y sigue comiendo.
*
Un camino.
Ana Camila se dobla el tobillo y Renzo corre a ayudarla y le saca la bota y le hace masajes.
-No voy a poder seguir caminando.
-Yo tengo la solución –ríe Renzo.
Y ambos como dos criaturas ríen y Renzo la lleva a la espalda.
-¿Eso que significa, por qué Renzo trae a la galle en su espalada como si fuera su mujer? –Laisha.
-Debió lastimarse.
-¡Que suerte tienen los gallé! –llena de rabia- cuando son acogidos por nuestra tribu se vuelven más importantes que cualquiera de nosotros.
Ana Camila y Renzo pasan riendo.
-Laisha siente muchos celos contra Ana Camila, pero se equivoca, si piensa que mi hijo va a enamorarse tan rápido, el corazón de Renzo quedó destrozado después de la muerte de Esmeralda.
-¡Ojala y Laisha se recupere pronto! No es bueno el rencor que tiene su alma.
-El tiempo cura todo, que más quisiera yo que mi hijo volviera a ilusionarse.
-No pierdas las esperanzas, el amor… a veces es como una rosa en el desierto… ¡nace sin explicaciones, sin razones! Toma agua mujer.
*
Un lugar.
Pizarro y una mujer.
-Me encanta cuando te vistes de negro… ¡me excita!
-¿Por qué?
Tobías los espía.
-¡Porque me imagino que eres viuda! Y así lo serás un día.
La mujer de negro es Catalina.
-No te imaginas las ganas que tengo de matar a tu marido – sigue Pizarro.
-No hables de muerte, ahora no.
-¿Lo amas?
-¡No! Es sólo que el maestro Samaniego, murió muy extrañamente y necesitamos que nos des autorización para poder sepultar a ese pobre anciano.
Pizarro la besa- ¡Cuenta con ello! ¿Por qué no aprovechamos de una vez y enterramos al imbécil de tu marido? ¡nadie lo va a extrañar!
-¡Por Dios, Anibal!
-¡Te advertí Catalina, que no te iba a dejar en manos de ese cobarde! Déjame pegarle un tiro.
Tobías mira al cielo.
-¡Me asustas cuando hablas así! ¡no! ¡no le hagas daño, no le vayas a hacer nada! Ya déjalo tranquilo.
-A veces me pregunto si sabrá de lo nuestro… ¿no te excita pensarlo?
Tobías cierra los ojos.
-¡No! Se habría muerto del susto… si se hubiera dado cuenta –y suspira- ¡hazme tuya, bésame! Cómo sólo tú sabes hacerlo.
Pizarro la pone sobre la mesa.
Tobías con horror mira a otro lado.

(bueno… esto ya es demasiado… no me gusta nada :???: )
*
Hacienda De La Vega.
Diego se encuentra con Yumalai. Mariángel los ve pero se esconde para oirlos hablar.
-¿Qué huele tan rico?
-Es un preparativo que mi abuela le hizo a la madrina Almudena, sirve para que el alma recupere el aliento. Mi madrina está muy triste y muy débil.
-¡Sí, claro! –la mira incierto- sí… yo conozco esas medicinas de tu… tribu… son muy milagrosas… Yumalai… he… yo no había notado el parecido que tenías con mi madre.
Yumalai mira a otro lado- ¡Sí, por mis venas corre su sangre! Soy su hermana menor.
-Eh… sí… pues yo conozco las tradiciones de tu tribu… de hecho me crié en ella hasta que murió mi madre… y sé que al morir Regina… ¡mi padre te heredaría a ti como su esposa!
Mariángel al escuchar esto tiene una extraña reacción.

(Wow!! qué hará MariDiabla con esta información :shock: )

Yumalai mira a Diego- ¡Esas son las leyes de mi tribu! Pero don Diego…
-¡No quiero que te incomodes para nada! Te lo decía simplemente porque entiendo un poco la situación… sé que no hay nada qué hablar ni qué hacer sobre ese tema… ¡porque mi padre ya tiene una esposa española! –la mira intensamente- ¿me comprendes?
Yumalai asiente con la cabeza.
Mariángel decide aparecer- ¡Diego, mi amor! ¿estabas acá? –y le da la espalda a Yumalai- ¡estoy lista para que vayamos a la ciudad! –y luego mira a Yumalai- qué bien huele eso… ¿Yuma..?
-¡Yumalai! –le corta Diego.
-¡Guadalupe, por favor! –le corrige Yumalai.
-¡Guadalupe suena mejor! ¿vamos, mi amor?
Diego sonríe sin ganas y se marchan.
*
Bosque.
Esmeralda recoge sus cosas y sigue su huida.
*
Cabaña.
Pizarro reclama qué pasó a los hombres.
-No puede estar lejos, es una mujer y está sola.
-Mi comandante Montero no ha regresado… ¡es muy posible que haya ido detrás del rastro de la señora Esmeralda! –el Sargento García.
*
Casa Tobías.
Tobías entra y encuentra a Catalina enfrente de un féretro.
-Ya tengo la autorización de las fuerzas militares para enterrar el cuerpo del Maestro Samaniego… por eso Agapito trajo el ataúd.
-¿Y cómo lo lograste? Porque yo fui a buscar al capitán Pizarro y me dijeron que… había salido a una diligencia muy importante.
-¡Yo… me lo encontré accidentalmente en la calle! Y fue allí cuando le supliqué que por favor nos entregara la orden… era la única manera de liberarnos por fin del pobre maestro.
-Y tal vez… de liberarte de mi –Tobías la enfrenta.
-¿Qué dices?
-¡Eres una mujerzuela, Catalina, eres una cualquiera! ¿Cómo pudiste hacerme esto?
-¡Yo sólo quería ayudar! ¿qué te pasa?
Tobías la toma del cuello- ¿Y tú crees que me ayudas mucho traicionándome con el asesino de Pizarro?
Catalina se queda sin aire.

(Nooo!! que no mate a Catalina que yo la quiero!! :-o )
*
Cabaña.
-Yo no le ayudé a escapar.
-García baje la voz –le ordena Pizarro.
-Ella solita lo hizo, es una mujer muy valiente.
-O muy estúpida… si Montero la llega a encontrar seguramente la va a matar… ¡no entiendo cómo se fue sin haber dejado ningún rastro!
-Algunas de sus pisadas quedaron marcadas en el suelo, señor, pero después de una legua el rastro desaparece complemente.
-No tienen idea de dónde pudo haber ido.
-¡No señor!
-Esmeralda es una mujer que está muy nerviosa, mucho miedo… va a buscar refugio en algún lugar dónde se sienta segura… ¡y ya sé dónde es ese lugar!
El Sargento García abre los ojos- ¡La Hacienda De La Vega!
-¡Por supuesto! Y eso seria fatal.
-¿Por qué señor, ahí están don Alejandro y don Diego?
-¡Si es que logra llegar! Montero seguramente está pensando lo mismo y la va a estar esperando.
*
Carretera.
En una carroza Mariángel y Diego.
-Me pareció muy buena idea que viniéramos juntos a la ciudad Diego, me evades todo el tiempo y creo que es el momento que tú y yo hablemos seriamente.
-¡Siempre hablamos seriamente! –le corta seco.
-¡Sólo quiero que resolvamos lo de la propuesta que tú me hiciste!
Diego la mira con interés- Soy todo oídos.
-¡Nunca en toda mi vida, un hombre me ha tratado como tú lo has hecho! Me hablas de mala manera, nunca me tocas y siempre me miras con desprecio.
-¡Nada es gratis en esta vida, Mariángel!
-¡De acuerdo! Piensas que yo me lo merezco, muy bien… ¡pues esa es mi respuesta a tu maldita propuesta! –y va a abofetearlo.
-¡Cuidado con lo que haces, Mariángel! –la ataja fácilmente- ¡porque mi paciencia tiene un limite!
-¡Pues la mía también! –y aprovecha y lo besa.
En ese momento Esmeralda escucha la carreta y los ve- ¡Bernardo! Seguramente Diego viene allí –pero se queda pasmada al ver que Mariángel y Diego se besan- ¡No! –dice y los deja pasar.

(buuuhhhhh que burrada!!! :-( :???: :? Pero qué es esto??? :-x además en el avance Montero la vuelve a atrapar... la única esperanza que tenemos es que Pizarro dijo que haría una buena acción... o sea que Pizarro tal vez la salva!!! :8) )
*
FIN DEL CAPITULO
*
Advertencia: este página puede contener links a sitios ajenos a mi responsabilidad)

@2005 Narración by Mabouchita! Z;

www.mabouchita.com

Este resumen es MUCHO trabajo, tiene miles de palabras y conlleva varias horas. Lo pueden compartir con sus familias y con los amigos, pero les ruego no lo copien a otro sitio Web (excepción hecha a Telenovela World).
*
Las imágenes o links pueden estar protegidos por Copyright, cualquier problema mi email es mabouchita@gmail.com

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