Son divinas!! (se los digo modestamente
)Hagan click en la foto para verlas mejor
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Selva.
-¡Amazona! –Camba ríe feliz al encontrarse de vuelta con las amazonas con las que la pasó muy bien toda la semana.
El Sargento García le cuenta a Esmeralda sobre la fiesta de disfraces y Esmeralda decida que es el momento para aparecer. García le dice que necesita una invitación real.
-¡Muy buen trabajo, García!
-Fue un trabajo en equipo con el amigo Tole.
Camba le responde algo ininteligible.
-Mañana a primera hora investigue quien le puede vender un titulo nobiliario… ¡un titulo García! El dinero lo puede comprar todo y yo quiero llegar ante la Reina como toda una noble.
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Hotel.
La reina termina de firmar las invitaciones y le dice al Duque que quizás sea la ultima vez en toda su vida que viene a esta ciudad y le pregunta a Jacobo por qué tanta seguridad- No quiero que el salón sea una cárcel y no aceptaré a los guardias molestando a mis invitados.
El duque le pregunta si sigue queriendo nombrar a don Alejandro De La Vega Gobernador. La reina le dice que sí está segura porque don Alejandro fue un brillante militar al servicio de la Corona- ¡Ve adelantando los papeles para el nombramiento de don Alejandro!
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Los hombres de Montero buscan a Sara Kali investigando a todas las mujeres que pasan.
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Hacienda De La Vega.
-¡Me estás echando de tu casa! –se enoja Mariángel- ¡no puedes soy tu esposa!
-¡No me dejas otra alternativa, Mariángel! No confío en ti y es obvio que esa sustancia que Yumalai le daba a Almudena tenía veneno.
-¡Diego, esa india se la pudo haber estado dando! Es una coincidencia que se trate de la misma sustancia.
-¡No me vas a convencer! Todos en esta casa confían en Yumalai.
-¡Y en mí no! ¿Cómo puedes acusarme de algo tan horrible? ¡no lo puedo creer!
-¡Yo tampoco puedo creer que tú quieras matar a alguien de tu propia familia! Pero las pruebas están ahí y hablan por sí solas.
-¿Qué es lo que quieres?
-¡Mariángel… yo creo que en esta casa eres una amenaza para mi hijo y para Almudena! Y por eso quiero que nos separemos y que te vayas –le dice seco.
Mariángel deja su copa- ¡Muy bien! Me iré… ¡pero con mi hijo!
-¡Escúchame un momento! –Diego la toma del brazo- ¡a mi hijo no lo sacas de esta casa!
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Selva.
Esmeralda le cuenta a Dania que quiere volver pero que tiene miedo. Dania le dice que se ponga tranquila. Esmeralda le dice que quiere vengarse de Fernando por todo lo que les hizo- ¡Siento algo que me impulsa a vengarme!
-Te noto una tristeza profunda.
-¡Ese hombre me casó con otro hombre que era mucho pero que él! Ricardo Montero me torturó y humilló hasta que se cansó y me arrebató lo más grande que tenía en mi vida, mi hijo… ¡asesinó a mi hijo! y Mariángel a la que siempre quise como mi hermana se casó con el hombre que amaba y ahora… es amante de mi verdugo… ¡y ellos tienen que pagar por lo que me hicieron!
-¡Tu sed de venganza te puede traer tu propia destrucción!
-¡No me importa! Lo he perdido todo, lo más valioso que tenía en mi vida lo destruyeron y no voy a tener piedad.
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Hacienda De La Vega.
-¡Como te atreves a tratarme así!
-Mariángel… ¡Yo creo que estás mal de la cabeza y eres un peligro para todos en esta casa! Y lo último que quiero es que te vuelvas a acercar a mi hijo.
-¡Eso lo veremos!
-Yo tengo las pruebas suficientes para llevarte ante un juez y probar que por los menos en dos oportunidades usaste esa sustancia para hacer daño.
(hum… como? Con qué testigos??? )
-¡Serías capaz de hundirme simplemente porque no sientes nada por mí! ¿qué es esto Diego, una venganza tuya?
-Creo que fue un error haberme casado contigo… ¡pero amo a ese hijo que tenemos y haré lo que sea por defenderlo! Quiero que te vayas de esta casa o atente a las consecuencias Mariángel.
-¿Me estas amenazando, Diego De La Vega?
-¡Tómalo como quieras! Quiero que te vayas esta misma noche y sobre la separación hablamos después.
-¡Voy a hacer mis maletas! Pero estás cometiendo un grave error, Diego –lo amenaza- ¡y esta humillación me la vas a pagar muy caro!
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En su habitación Olmos, subido a la cama los espía y ve como Diego se marcha y Mariángel furiosa tira su copa y la estrella- ¡Se pelearon! –festeja riendo- ¡mi diosa de fuego regresará a la casa de su padre! –baja de la cama- ¡Ah! –y toma un pedazo de pan y se lo come como si fuera Mariángel - ¡voy a tenerla solo para mí, podré besarla, tocarla… y finalmente… amarla! –y suspira como si estuviera en éxtasis mientras arranca un pedazo de pan- ¡debo ser paciente y esperar a que mi Mariángel se recupere! Ay… no sé si resistiré la tentación… ¡estoy tan, tan cerca de hacerla mi mujer!
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Casa de Agapito.
-¡Sara Kali es la mismísima reina de España! –le cuenta Agapito a Tobías que ahora duerme en la cocina porque Catalina se cansó de que nunca la haya tocado.
Por su parte Agapito escapó de que Pizarro lo matara de muy cerca y vino a buscar a Tobías porque cree que es El Zorro.
-¿Seguro? –duda.
-¿Todavía me lo pregunta? ¡por poco pierdo mi existencia! ¿Por qué otra razón querría matarme el capitán Pizarro?
-Ah… ¿y yo qué puedo hacer?
-Lo que quiera Zorro, usted es el único que me puede salvar… ayude a este pobre cirujano inocente y no permita que ese hombre me atrape.
-¡Ese capitán Pizarro es un desgraciado, un truhán de la peor calaña! –explota Tobías- ¡invasor de vidas y camas ajenas!
Agapito abre los ojos como platos- ¡Veo que lo conoce muy bien! Don Tobías… la gente dice que él viene muy seguido por acá.
-¿Qué insinúa Agapito? –levanta la cabeza Tobías.
-¡Nada en especial, don Tobías! Yo me imagino que usted en su astucia trata de tenerlo cerca para que él le brinde información.
Tobías sonríe- ¡De eso se trata exactamente, oui, oui!
-¡El Zorro debería hacer un acto heroico y sacar a ese criminal de la ciudad!
-Déjeme pensarlo, Agapito, por lo pronto usted quédese aquí escondido… voy a traerle unas frazadas… -se levanta - ¿d’accord?
Agapito no entiende la ultima palabra pero se queda maravillado- ¡Gracias señor Zorro, que Dios lo bendiga por este acto de bondad.
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Hacienda De La Vega.
Diego va a visitar al bebé que está con Amelia, su nana y le dice que se encierre con llave y que no abra la puerta a Mariángel- ¡No quiero que le hagan daño a mi hijo! No quiero que su madre lo vea.
Y luego va a ver Juan quien le dice que ha instalado a Santiago Michelena, que le había pedido a Diego que lo hospedara.
- ¡La señora Mariángel se va de la casa! –le dice Diego- quiero pedirte un favor… ¡quiero que con firmeza pero con educación evites que trate de ver a mi hijo! en este momento Amelia está encerrada en la habitación con él pero no quiero que Mariángel se acerque… ¿estamos?
-¡Sí señor!
-Yo voy a ver a Fernando que está cada vez peor.
En ese momento traen la invitación de la Reina para la fiesta de máscaras.
-Es al día siguiente de la boda de mi tía… con Alfonso –reflexiona Diego- entregale esto a mi tía María Pía… -le entrega la invitación a Juan- ¡ella sabrá que hacer!
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En su habitación Mariángel hace sus maletas, cuando el ‘nuevo’ Olmos aparece- ¿Alista maletas?
-¡El estúpido de Agapito le dijo a Diego lo del veneno y mi queridísimo esposo me está obligando a que me vaya de la casa!
-¿Y piensa irse así, tan fácil?
-¡No tengo alternativa, Olmos! –con rabia- ¡vi a Diego muy dispuesto a denunciarme públicamente y eso no me conviene!
-¿Entonces qué hay de nuestros planes para quedarnos con la fortuna de los De La Vega?
Mariángel sonríe feliz y acaricia a Olmos- ¡Eso! Sigue en pie… mi amor… ¿le puso el veneno a la medicina de Almudena?
-¡Sí!
-¡Así que pronto morirá, el próximo estorbo es Diego! Pero a él también le quedan los días contados.
-¡Solamente nos quedarían… don Alejandro y María Pía! –Olmos le besa la mano.
-¡Sí! De ellos no tengo muchos detalles en estos momentos… pero sí le sé decir una cosa… ¡cuando Diego caiga toda su familia vivirá una pesadilla!
Y ambos se miran enamorados.
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Pueblo.
María Pía le agradece a Alfonso la velada de canto.
-Provocas que te diga cada instante que te quiero… desde el primer momento que te vi… ya sabía que te quería.
-¡Perdóname! Lo que sucede es que yo sólo he conocido el amor a través de Fernando.
Alfonso baja la mirada.
-¡Luego sucedió la tragedia de mi familia! –sigue María Pía- ¡me interné en el convento y de pronto apareciste tú! me cuesta un poco… me es difícil acostumbrarme a tus halagos.
-¡Yo te prometo que este noviazgo terminará en un matrimonio feliz! –le promete Alfonso- porque lo que más quiero en esta vida es que seas la mujer más dichosa del mundo –le besa las manos.
-¡Eres un hombre maravilloso, Alfonso! –y María Pía se acerca y lo besa. Alfonso aprovecha y la besa.
Muy cerca de ellos… Fernando los mira besarse… sus ojos se llenan de una profunda tristeza y luego baja la mirada.
*
Casa Agapito.
Bernardo cada vez peor- ¡Escúchame Bernardo de Segovia! Ingeniero, inventor, marino, amigo, hermano, compañero fiel… tienes que reponerte y salir de esta por favor –le habla Diego.
Pero Bernardo se desmaya ante la desesperación de Dolores y Diego.
*
Hacienda De La Vega.
Mariángel sale con Olmos detrás cargando un baúl, y mirándolo como si fuera un Dios.
-¿Te marchas? –aparece Santiago comiendo un pedazo de pan.
-¡Sí! Tengo problemas con mi esposo –y acaricia a Olmos- ¡Olmos! Él es Santiago Michelena, se va a quedar con nosotros por unos días.
Olmos tiembla- Pero… ¿Cómo puede ser? ¡tengo entendido que el señor…!
-¡Es algo muy extraño! Le contaba a Santiago que recibí una carta de alguien haciéndose pasar por su hermana diciéndome que él estaba muerta –y le pone una mano cariñosa a Olmos sobre el hombre.
-¡Debió ser una broma!
-¡Una broma muy cruel! –y Olmos se marcha asustado- ¡con permiso! Juan –llama- ¡me ayuda a llevar esto por favor!
Mariángel mira a Olmos y le sonríe con amor.
-¡Con permiso, señora! –se despide Olmos- ¡Don Santiago!
-¡No tardo, Olmos! –dulcemente Mariángel le sonríe extasiada.
-¡La espero en el carruaje, señora!
Santiago Michelena no puede creer a sus ojos viendo todo este intercambio de miradas flechadas y se queda con su pedazo de pan en la mano y los ojos abiertos y la expresión incrédula… y mira a Mariángel como si estuviera loca… y luego disimula- ¡Yo acabo de llegar y tú te marchas! Tenía muchas ganas de hablar contigo.
-¡Bien, puedes venir a visitarme la casa de mi padre! –lo desprecia Mariángel seca- ¡es la más grande de todas! Ven mañana, te voy a mostrar esa carta a ver si descubrimos quien me hizo esa estúpida broma.
-¡Allí estaré!
-¡Hasta entonces! Y te voy a proponer algo que seguramente te va a gustar mucho –se marcha.
Santiago se queda pensativo.
(Me encanta Didier Van der Hove!! Y estuvo genial
espero solamente que sea bueno… un poco caradura está bien… pero del lado bueno
)
*
Bar.
-¡Buenos días don Diego! –lo despierta el dueño.
-¡Don Diego, ya amaneció, tómese este café para que se recupere!
-Tengo que ir a mi casa para ver cómo amaneció Bernardo.
-Si algo malo hubiera pasado ya le hubieran pasado.
-¡Sí! Y gracias por haberme dejado pasar la noche aquí.
-No se preocupe, nosotros apreciamos a Bernardo.
Diego bebe su café y se marcha todo despeinado.
*
Y en la siguiente escena aparece Diego todo bien peinadito (HEHEHE
)
-¡Don Diego! –lo detiene Montero- ¿tan temprano y bebiendo en la taberna?
-¿Qué quiere Montero?
-¡Nada, dicen que el licor tan temprano es malo para la salud!
-¿Y desde cuando a usted le interesa mi salud?
-¡No me interesa! Pero si le llegara a ocurrir algo por culpa suya realmente lo lamentaría, y espero que el destino y la vida me permitan hacer que le quite la vida… ¡eso sí… si comete algo fuera de la ley!
Pero Diego lo mira con desprecio y lo amenaza sutilmente - ¡Tal vez sea a otro a quien le toque ese final!
Montero se acerca y pierde su sonrisa - ¡Me está amenazando!
-¡No! Para nada, tómelo como un consejo pero a veces cuando uno le desea mal a otra persona las cosas terminan… por volverse al revés –y le pone en su lugar sus flecos- ¡Buenos días, comandante! –se marcha.
Montero se lo queda mirando pensativo.
*
Hacienda De La Vega.
Juan va a buscar a Santiago para que pase a desayunar- ¡Juan! ¿Por qué esta ciudad es tan extraña? ¡hasta los delincuentes son extraños aquí! Por ejemplo, ¿quien es ese hombre del disfraz que aparece en los carteles por toda la ciudad?
-¡El Zorro! Señor –dice con orgullo Juan.
-¡El Zorro! ¿y qué delito cometió El Zorro? Me imagino que con esa recompensa tiene a medio pueblo detrás de él.
-¡No, no, no! –Juan se rasca la cabeza y lo corrige- ¡El pueblo cuida al Zorro como El Zorro cuida del pueblo! Así es.
-A ver… ¿pero es un bandido o no es un bandido? –sonríe Santiago.
-¡Es un justiciero, señor! Mire… don Santiago, lo que pasa es que aquí en este pueblo… hay mucha injusticia… ¡hay tiranía!
-¡Sí! –reflexiona- Alguien ya me contó eso.
-El Zorro es el único que defiende a los más pobres, a los más indefensos… ¡él es el único!
-¡Y tú lo admiras! –se maravilla.
-¡Como El Zorro no hay dos señor! –baja la voz con orgullo- ¡con la espada es infalible! Nadie lo para, cuando va en caballo parece que fuera volando… la gente dice que él tiene un pacto con el demonio… ¡pero eso no es así! –convencido- ¡él es bueno!
-¿Pero quien es? Alguien lo tiene que reconocer.
Juan juega con los dedos- ¡Eso es un secreto, señor! Y cogen sospechosos y dicen que es El Zorro… ¡pero nunca lo van a coger!… ¡nunca! –y luego se marcha- ¡le pido permiso, señor!
Al quedar solo Santiago mira a lo lejos- ¿Un secreto? -y recuerda la cara de sorpresa de Mariángel “-¿Tú estás bromeando, verdad? Diego en su vida ha empuñado la espada, odia la violencia y las armas” y luego a Diego desesperado:
“-¡Le dijiste a Mariángel que yo era un experto con la espada!
-Pero no te entiendo, Diego… ¿Por qué te ofendes, acaso no es cierto? ¡no fuiste el mejor alumno de la escuela militar!
Diego tartamudea- ¡Porque vivimos en un régimen de tiranía y mientras… menos peligroso yo me vea… mejor me va a ir!”
Santiago regresa de sus recuerdos y sonríe- ¡Diego De La Vega! ¡El Zorro!
*
Casa Agapito.
Bernardo sigue empeorando a pesar de los esfuerzos del Chaman.
*
Oficina Montero.
-¡Siempre sospeché que el maldito Zorro debería estar muy cerca de nosotros para conocer nuestros movimientos, Pizarro! –reflexiona Montero- ¡hasta llegué a pensar que era uno de nuestros soldados.
-¡Eso es imposible, comandante! –Pizarro está sentado enfrente - ¡es imposible que uno de nuestros soldados tenga las habilidades de El Zorro!
-¡Ese maldito no solamente es hábil con la espada! –sonríe Montero- ¡sino también para esconder su rostro! ¡pero Pizarro… estoy a punto de atraparlo!
-Comandante… con todo respeto… le recuerdo que es mucho más importante encontrar a Sara Kali.
-¡Sí! Se supone que el hombre que te hirió sabe dónde se encuentra ella… ¿no es así?
-¡Sí, él la ayudó a escapar! En cuánto lo encuentre le voy a sacar la verdad a golpes.
-¡Déjame pensar! Esmeralda… Sara Kali… los gitanos… Diego De La Vega y El Zorro –ríe feliz- ¡todos conectados!
-¿Qué tiene que ver don Diego con todo esto? Hasta dónde yo sé él se encontraba en la hacienda en el momento que la señora Esmeralda escapó con su madre!
-¡Eso es mentira, Pizarro! ¡él nos engañó! Ese imbécil… ¿no te das cuenta? Piénsalo por un momento… ¡Diego De La Vega es El Zorro!
-¡Don Diego! –la voz de Pizarro es de que no le cree nada.
-¡Sí! –sigue fascinado consigo mismo Montero- ¡recibí información sobre su pasado! Nuestro cobarde… e inútil de Diego… ¡fue el mejor cadete del colegio militar! Un destacado jinete… también era destacado por el manejo de su espada.
Pero Pizarro lo sigue mirando como si estuviera loco.
Montero sigue- ¿No tiene algún parecido con El Zorro? ¡tenemos que tener los ojos bien abiertos! Aquí se está formando una gran conspiración y tú y yo estamos quedando como un par de idiotas… ¡me lo vigilas y me informas de cada uno de sus movimientos!
-¡Como usted ordene, comandante!
-¡Muchos van a caer antes que yo! –Montero se toma su copa.
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Iglesia.
Diego le cuenta al padre Tomás que Bernardo está muy mal.
-Agapito… dice que se lo llevaron los soldados de Montero… lo peor de todo es que me siento culpable por haberle pedido a Bernardo que me ayude a seguir la pista de Esmeralda… ¡el medallón de Esmeralda me llevó a un lugar dónde encontré la ropa de Esmeralda!
-¿Tú estás seguro que esa es la ropa de Esmeralda? -Pero el padre Tomás se tiene que marchar- ¡tengo que dar la misa! Espérame.
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Selva.
Esmeralda lucha contra una amazona muy fuerte y esta vez logra vencerla y tirarla al piso, todas aplauden.
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Un lugar.
El Sargento García y Camba de traje vestidos y con bastones.
-¡Si me viera mi tía Hermenegildo con estos atuendos no lo podría creer!
Pero Camba furioso golpea los zapatos que le molestan.
-¡Lo lamento mucho, pero tienes que acostumbrarte a usar calzados, nos protege muchísimo! –y llegan a una casa- ¡Casa de Juan Marcial de Bracamonte! –lee- ¡Aquí es, muchacho, esta es la casa del Conde que está absolutamente arruinado! Y a juzgar por la casa se ve que este pobre hombre necesita el dinero.
Y el Sargento García golpea a la puerta.
Un mayordomo con peluca blanca aparece- ¡Buenos días! ¿a quien busca?
-¡Eh… al conde Bracamonte si fuera posible!
-Con mucho gusto, enseguida lo llamaré.
El Sargento García entra y Camba se queda afuera peleando y protestando con sus zapatos.
*
Iglesia.
Diego se marcha sin esperar al padre, los hombres del comandante lo siguen y anotan la hora exacta.
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En otro lugar el duque le anuncia a Montero que Alejandro De La Vega será el nuevo Gobernador. Montero se queda furioso.
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Casa Agapito.
Como señal de que nada puede hacer el Chaman le pone una pluma negra a Bernardo en la cabeza y se marcha. Diego decide llevarse a Bernardo a la casa. Alejandro decide ir a buscar a Yumalai como última esperanza.
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Hacienda De La Vega.
Almudena mira el frasco que le dejó Agapito, el mismo al que Olmos le puso el veneno para matarla cumpliendo los deseos de Mariángel.
-¡Me curaré de una vez por todas! Quiero hacer feliz a mi marido… si Alejandro quiere una mujer sana a su lado… la tendrá… -y toma el frasco y lo bebe - ¡Te amo, Alejandro! Y por ti… sólo por ti voy a ser una mujer nueva… ¡he decidido hacerte padre otra vez! –suspira feliz- ¡viviré para darte un hijo!
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Pueblo.
En un café Santiago lee la carta falsa -¡No! Esta no es la letra de mi hermana… esto es un engaño.
-¿Quién me pudo jugar esta broma?
-¡Probablemente alguien a quien le convenía que me olvidaras! No sé.
-¡Seguramente! En fin… ya descubriré quien estuvo jugando conmigo –y ya no le da importancia- ¡Santiago, cuéntame! ¿Cómo era Diego en esa escuela militar?
(hum… y no recuerda a Selenia??
)
Santiago sonríe - ¿Por qué tanto interés en Diego? ¡acaso tú no eres su esposa! Debes conocer muchos más secretos que los que yo conozco.
-¿Pasa algo contigo, Santiago? ¡no eres el mismo! Antes eras más astuto, y eso era lo que me gustaba de ti.
-¡No te entiendo!
-¡Claro que me entiendes! Tú me enseñaste a unir el placer con los negocios y si supieras de lo que te estoy hablando volverías a tener dinero en los bolsillos.
Santiago sonríe astutamente- ¡Ahora sí te estoy reconociendo! Aunque antes eras… más… sensible.
Mariángel ríe - ¡Ay Santiago! ¿a qué mujer le gusta que su marido le mienta? ¡por eso nos estamos distanciando y nuestro hijo será el que sufra las consecuencias de no tener a sus padres juntos! Yo quiero salvar mi matrimonio.
-¿Y te puedo ser útil?
-¡Yo creo que por una buena suma de dinero me puedes ayudar a sorprender a Diego! –sonríe.
-¡Hum! –duda Santiago- ¿y cual es tu plan, qué es eso de… sorprender?
-¡Pues… en su trabajo… sospecho que Diego tiene otra personalidad! La que se oculta detrás de la máscara… ¡de El Zorro!
Pero Santiago no sonríe esta vez simplemente la mira.
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En la calle María Pía le entrega a Renzo y Ana Camila la invitación de la Reina.
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Campamento indio.
Alejandro va a buscar a Yumalai para que los ayude a salvar a Bernardo.
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Pueblo.
Renzo y Ana Camila hacen hacer copias falsas de la invitación de la Reina.
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Hacienda De La Vega.
Caída la noche, Bernardo sigue temblando con mucha fiebre.
-¡Qué fue lo que pasó! –se desespera María Pía- ¿qué estaban haciendo?
-¡Bernardo y yo…! –pero Diego se salva de explicaciones porque entran Alejandro y Yumalai.
-¡Por favor, salva a nuestro Bernardo! –le ruega Dolores.
-¡Haré todo lo que pueda por él, Dolores! –se acerca a Bernardo.
-¿Almudena sabe que Yumalai iba a venir? –María Pía.
Todos se miran preocupados.
-¡Me dijeron que estuvo encerrada todo el día en su cuarto! –anuncia Dolores.
Alejandro se marcha para darle la noticia a Almudena.
*
Habitación de Almudena.
Alejandro entra y la encuentra profundamente dormida y trata de despertarla- ¡Despierta mi cielo! Muy pronto te vas a recuperar y todo será como antes… ¡estás fría! –se asusta- ¡está fría! –la levanta- ¡Almudena despierta, reacciona! ¡Almudena!
*
FIN DEL CAPITULO
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@2005 Narración by Mabouchita! Z;
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