Son divinas!! (se los digo modestamente
)Hagan click en la foto para verlas mejor
*
(Hola!!
estoy de vacaciones de Pascuas, pero voy a tratar de ponerles fotos en 2 semanas!! por ahora les dejo el texto)
*
Iglesia.
El padre sigue con su misa interminable -¡Amen!
Montero se santigua ya sin paciencia.
-¡Hermanos! Hoy estamos aquí para celebrar el matrimonio de Ricardo Montero de Avila y Esmeralda Sánchez de Moncada… si alguno de los presentes tiene algún impedimento para que este matrimonio se celebre… ¡Qué hable ahora o calle para siempre!
Esmeralda mira con desesperación.
Montero la mira.
Pizarro vigila al monje y se da cuenta que tiene botas de hacendado.
-¡Yo me opongo! –retumba una voz en toda la cripta.
-¡Qué! –grita Montero y se da media vuelta para enfrentarlo.
Esmeralda se da la vuelta.
Fernando, Almudena y Mariángel al unísono.
Catalina abre la boca con emoción.
Olmos sonríe feliz.
Diego se quita la capucha de monje- ¡Yo, Diego De La Vega, me opongo!
El padre toma lo mira con una sonrisa.
Diego mira a Esmeralda tranquilo
y Esmeralda lo mira con toda la ilusión del mundo.
Olmos sonríe feliz a punto de las lágrimas.
Mariángel se muerde rabia.
Montero lo mira con odio.
Todos los presentes están alelados y espantados con la aparición de Diego.
-¡Soy… el dueño del corazón de esta mujer! –dice Diego con voz no muy segura y carraspea-¡por eso yo me opongo!
-¡Diego! –la voz de Esmeralda es un suspiro de alivio.
-¡Padre Tomás! –se dirige al padre que sonríe de oreja a oreja sin disimular- Con todo respeto… me la tengo que llevar… ¿Esmeralda, vamos?
Pero Montero que apenas puede ahora reaccionar grita- ¡A dónde crees que vas! –y desenvaina ante el grito de todos - ¡será por encima de mi cadáver!
-¡Calma! –grita el padre Tomás- ¡calma todos, calma!
Y Diego desenfunda una pistola- ¡No se acerquen! ¿sí? –ruega- ¡nos acerquen porque no dudaré en usarla!
Fernando avanza- ¡Diego De La Vega! ¿te has vuelto loco?
-¡Bueno, señor Gobernador! Yo se lo dije en su casa pero usted no me quiso hacer caso… -y finge afectación- ¡y no me importa, estoy dispuesto a asumir las consecuencias! – y le tiende la mano a Esmeralda que sigue sin moverse- ¿vamos? ¡vamos!
Esmeralda corre a su lado.
-¡No se saldrá con la suya, Diego De La Vega! –grita el Comandante - ¿o debo llamarlo Zorro? ¡este acto es una prueba más que confirma que usted… es un bandido!
Diego y Esmeralda que ya salían se detienen- ¡Piense lo que quiera! –responde Diego- ¡a mí me da igual!
Y ambos corren fuera de la Iglesia mientras todos los miran maravillados, Catalina sonríe sin poder creerlo, el padre Tomás ríe, Almudena sonríe feliz y Olmos llora de la felicidad.
Al salir afuera todos los gitanos arman alboroto y mucha gente del pueblo corre.
-¿Qué están pasando aquí? ¡esto parece el juicio final! – el Sargento García exclama al ver la desbandada de gente.
Renzo prende petardos.
-¡Fuego! Alguien nos dispara… -grita el Sargento García y todos los soldados se tiran al suelo para cubrirse.
-¡García! –sale Pizarro corriendo de la Iglesia- ¿qué hace? ¡es Diego De La Vega, tras él imbéciles!
*
Afuera los gitanos le entregan a Diego y a Esmeralda dos hermosos caballos y galopan hacía la libertad.
*
Muy cerca de ellos.
El Sargento García se organiza y persiguen a Diego cuando ven al Zorro en su bello caballo- ¡El Zorro! ¿Pero acaso no dicen que Diego De La Vega es el Zorro? ¡vamos a rodearlo! –y deja de perseguirlos para perseguir a El Zorro.
-¡García! –grita Pizarro- ¿qué no entiende mis ordenes?
-¡Señor, estamos a punto de atrapar a El Zorro! –se entusiasma el Sargento García.
-¿Por qué no obedece mis ordenes, García? –grita en medio de la enorme confusión Pizarro- ¡le dije que Diego De La Vega y no a El Zorro! Va para allá… ¿qué espera?
-¡Voy! –y otra vez al otro lado para seguirlos.
(JAJAJA…
todo eso ESTA GENIAL me estoy riendo desde hace rato)
-¡Ahí está El Zorro! –grita alguien.
Y van tras El Zorro que es en realidad Bernardo.
*
Y en el mismo camino nuestro Tobías, disfrazado de Zorro, sigue luchando con su jumento- ¡Dale! –pero éste bien terco no se mueve, de pronto escucha el bochinche y los ruidos de caballos al galope y se pregunta- ¿Quién viene ahí? –y se pone los lentes- ¡El Zorro! ¡oh-la-la, El Zorro viene hacía mí! –se maravilla y baja del caballo y se arrodilla- ¡Señor Zorro, por favor no me haga nada, no me mate, señor Zorro!
Bernardo lo mira como si estuviera completamente loco y se aleja, pero se queda a distancia a vigilarlo.
-¡Nos salvamos! –suspira Tobías y sube de vuelta a su caballo- ¡huyamos de acá!
Los soldados aparecen a la distancia y lo ven- ¡Ahí está el! ¡a él!
-¿Y ahora quien viene? Ha… los soldados… ¡muchachos, un momento! –les grita- si me están confundiendo con El Zorro están completamente equivocados… yo no soy El Zorro… ¡El Zorro acaba de irse hacía allá! –pero el caballo decide que ya tuvo suficiente con él y de pronto sale disparado- ¡Auxilio, Zorro, ayuda! –va gritando Tobías con los soldados detrás.
*
Explanada de la Iglesia.
-¿Lo atraparon? –Montero fuera de la Iglesia, furioso como era de esperar.
-¡No Comandante! –se cuadra Pizarro- ¡los soldados lo iban persiguiendo pero apareció El Zorro y decidieron perseguirlo a él!
-¡El Zorro! –Montero se pone verde- ¡maldición! –y de pronto se da cuenta que Fernando lo ha escuchado todo- ¡Permiso, señor Gobernador! –se aleja con Pizarro- ¡ven acá Pizarro! ¿si sabes lo que significa? ¡ahora todo el mundo se dio cuenta que el arresto que teníamos contra Diego De La Vega carece de validez!
-¡Lo sé, Comandante! Pero pierda cuidado –tranquilo- ¡lo que hizo ese imbécil al llevarse a Esmeralda se llama secuestro y ese es un delito muy grave!
-¡No digas tonterías, Pizarro! Tú te diste cuenta, ella se fue por su propia voluntad.
-¿Ah sí? –frío y calculador- ¡yo no la escuché decir absolutamente nada, Comandante! Diego De La Vega tenía un arma y todo el mundo se dio cuenta que lo estaba amenazando a usted… ¡y a su esposa!
Montero por fin sonríe- ¡Bien pensado Pizarro! Organiza un pelotón de búsqueda… ¡muévete!
Pero Almudena también los escucha- ¡Fernando tienes que hacer algo! Esmeralda corre peligro… si van tras Diego la pueden herir, incluso matar.
Pero Mariángel llega corriendo- ¡Ella se buscó su suerte, tía! Se fugó con Diego… aunque el cura no les haya dado la bendición están casados ante el juez… ¡la esposa del Comandante Montero le hizo la peor ofensa que se le puede hacer a un hombre, huir con otro!
Olmos aparece- ¡La señorita Mariángel tiene razón! Doña Esmeralda tentó al diablo con lo que hizo.
-¡Ya basta los tres! –les corta Fernando- ¡sé muy bien lo que tengo que hacer! –y se acerca al Comandante- ¡Montero!
-¡Señor Gobernador!
-¡Dos cosas quedan muy claras con este penoso incidente! Si apareció El Zorro ya no tiene razón de ser la acusación que existe sobre Diego De La Vega.
-¡Eso no me corresponde decidirlo sino al señor juez!
-¡Muy bien, me parece muy bien! –suspira- ¡dos, si los va a perseguir le exijo que respete su vida!
(hum… la vida de quien? muy ambiguo el sr. Gob... Diego o Esme??
)
-¡Por supuesto señor Gobernador! Conozco mi responsabilidad, además sería incapaz de hacerle daño a mi esposa… ¡pero por Diego De La Vega… no le aseguro nada! Él secuestró a mi esposa y si él se resiste al arresto será hombre muerto.
*
Dentro de la Iglesia.
-¡Facilitarle un hábito a Diego De La Vega fue un acto peligroso! –le reclama el padre al misterioso monje- ¡la cofradía le pidió a usted que lo protegiera no que le pusiera en peligro!
-¡Es que no había otro camino, padre Tomás! Don Diego quería entrar a la Iglesia como fuera y la única manera… ¡era disfrazándose de monje!
-¡Pudieron matarlo! Diego no está pensando con cordura, está pensando a través del amor y usted lo puso en peligro.
-¡Sí! –le responde el otro con sorna- ¿y lo que usted cometió no fue una imprudencia?
El padre Tomás abre los ojos fingiendo inocencia - ¿Lo que yo cometí?
-¡Escuché que ofició la ceremonia matrimonial bajo un ritual en latín que la Iglesia Católica ya no considera válido!
El padre Tomás carraspea nervioso.
El hombre sonríe- ¡Pero tranquilo padre Tomás! Muy pronto llegará un personaje muy importante que va a poner cada uno en su puesto… ¡la ciudad volverá a calma! Claro está mientras esa persona permanezca aquí.
(wow!!
Un personaje importante??? Quien será???)
*
Un lugar en el bosque.
Esmeralda baja del caballo y detrás de ella llega Diego y ambos corren a abrazarse y besarse.
Esmeralda suspira- ¡Esto es un milagro! En la Iglesia me creí perdida… ¿Cómo hiciste para escapar?
-¡Cuando me enteré que ibas a casarte con Montero, entendí que habías aceptado su chantaje para salvarme la vida y por eso huí desesperado de la cárcel! Lo único que quería era llegar a esa Iglesia y sacarte de allí… ¡felizmente encontré a los gitanos y ellos me ayudaron!
-¡Fue una locura, pero una hermosa locura! –se besan -¡Diego, tengo miedo por ti! Montero nos va a perseguir por esto… ¿qué vamos a hacer?
-¡No sé, no te preocupes por eso ahora! –le toma el rostro entre las manos- ¡escúchame, yo nunca había estado tan seguro del amor que te tengo! ¡nunca! Y estoy dispuesto a defenderte así me cueste la vida, Esmeralda.
-¡No hables así! Me asustas… cuando vi como te torturaba ese miserable de Pizarro en esa celda… ¡me quería morir! –se llena de dolor- ¿Cómo puede existir tanta maldad en un ser humano? Diego… mi amor… ¡perdóname por lo que te hice!
-¡No tengo nada que perdonarte! Tú estabas desesperada, estabas asustada y querías salvarme la vida… y fue por eso que aceptaste…
-¡Sí, pero…!
-¡Ya no hablemos de Montero ahora! No vale la pena hablar de ese miserable, lo importante es que estamos juntos ahora tú y yo.
-¡Si, Diego, pero… yo no soy del todo libre! –le cuenta sinceramente- ¡anoche, cuando acepté la propuesta de Montero me obligó a casarme ante el juez! –Diego se pone pálido- ¡ante la ley soy su esposa!
*
Hacienda de La Vega.
Yumalai quiere contarle que Montero trató de asesinarlo a Alejandro pero Dolores se opone, porque Alejandro- ¡Sería capaz de levantarse e ir a pelear contra ese señor! Tenemos que callar Yumalai.
Yumalai acepta por el bien de Alejandro.
-¡Tú sacas el cuerpo de ese asesino y se lo llevan para la ciudad! –Dolores.
*
Un lugar en el bosque.
Esmeralda se excusa- ¡Perdóname Diego, Montero pensó que le iba a engañar de nuevo y esa fue la única condición que me puso para dejarte vivir! Me obligó a casarme de inmediato ante el juez Quintana.
-¿Pero entonces esa boda en la Iglesia?
-¡Lo único que Montero quería era pavonearse conmigo ante la sociedad de Los Ángeles! Yo soy su trofeo… y lo peor es que mi padre estuvo de acuerdo con ese asqueroso arreglo.
Diego se ablando y le dice con amor- ¡Tú no eres trofeo de nadie! Esmeralda… tú eres la mujer que yo amo y nada… ¡ni siquiera ese papel que firmaste ante el juez Quintana va a separarme de ti! Escúchame… yo siempre pensé que el amor no estaba hecho para mí… mi misión de Zorro –suspira- ¡no me daba la oportunidad de conocerlo hasta que te encontré a ti Esmeralda! Yo ahora sé que tengo dos misiones, proteger a los débiles y desvalidos y amarte y hacerte feliz a ti… ¡y puede caerse el cielo, pero nada, nunca…. Jamás nos va a separar, Esmeralda! –y la besa.
Y hacen el amor.
*
Hacienda de La Vega.
Dolores reclama a Alejandro que trate de levantarse, quien sospecha que alguien lo quiere matar, pero Dolores le dice que solamente quería robar la casa y que ahora enviaron al hombre a las autoridades de México.
(jajaja… un poco lejos!!
)
-¡Usted cree que él sabiendo que esta casa era suya se iba atrever a robar!
-Todo esto me parece muy extraño Dolores… ¿me dices la verdad?
-¡Cuando esta negra le ha mentido! –y Dolores se marcha a la cocina.
*
Un lugar en el bosque.
-¡Creo que deberíamos ir a algún lugar en la frontera! –se inquieta Esmeralda- ¡Montero debe estar organizando una persecución terrible contra nosotros!
-¡Sí, pero no es necesario que vayamos tan lejos! Tengo varios amigos que me deben favores, así que ellos pueden ayudarnos… pero primero me gustaría ir a mi casa… ¡necesito saber cómo está mi padre!
-¡Pero puede ser peligroso! El primero lugar dónde Montero enviaría a sus hombres es precisamente allí, a la hacienda de tu padre.
-¡Lo sé! –sonríe- ¡pero no entraremos por la puerta principal! Lo haremos por una entrada secreta… ¡Esmeralda, vas a conocer todos mis secretos, todos! y te voy a mostrar mi hogar… el hogar de El Zorro.
*
Casa Gobernador.
-¡Haz algo, Fernando, por el amor de Dios! –le suplica Almudena- no permitas que Montero le haga daño a Esmeralda… ¡mira que envió sus soldados quien sabe con qué ordenes!
-¡Ya hablé con él en la plaza! –se exaspera- ¿qué más quieres que haga Almudena?
-¡Déjala ser feliz! –le ruega- ¡déjala en paz! Tú eres un hombre poderoso Fernando, pero has visto lo que el amor de Diego y Esmeralda es capaz de hacer… ¡no los obligues a cometer más locuras! ¡protégela!
Fernando pone cara de fastidio- ¡No! No… ¡no! –grita- ¡Esmeralda desde hoy ha dejado de ser mi hija!
Almudena se queda boquiabierta- ¡Qué!
-¡Sí, ahora es la legitima esposa del Comandante Montero! Yo no pienso volver a interceder por ella.
-¡Pero no puedes zafarte de esa responsabilidad así!
Fernando pierde todo control de sí mismo y le grita furioso- ¡Almudena, qué no te das cuenta que todo esto es por mi culpa! Falté a mi palabra de matrimonio a Montero… ¡esa es una ofensa! –le subraya- ¡por eso ahora él tiene todo el derecho de defender su honor! ¡todo el derecho!
-¿Ah, sí? ¿y si en nombre de ese honor, matan a Esmeralda? –está furiosa- ¿te has puesto a pensar en eso?
-¡No! –y luego agrega con frialdad- ¡pero me harían un gran favor! –y al ver la cara de shock de Almudena ante sus palabras trata de moldear sus palabras- ¡Esmeralda tiene que entender que todo acto tiene una consecuencia! –enojado - ¿yo le dije que se escapara con Diego? ¡no, verdad! ¡lo hizo por su santa voluntad –grita- ¿verdad?
Almudena llora.
-¡Tengo las manos amarradas! –sigue Fernando más calmo.
-¡Esa es… tu respuesta! Siento que he perdido todos estos años a tu lado.
-¡No empieces Almudena, por favor!
-Tratando de cambiar tu forma de ser… ¡eres… un hombre cruel, Fernando! ¡muy cruel!
Fernando la mira con rabia- ¡Pues si tú también te quieres ir de esta casa, hazlo de una forma decente! Rézale a tu Dios para que salve Alejandro y te puedas casar con él –y se marcha.
Almudena queda hecha un mar de lágrimas.
*
Hacienda de La Vega.
Yumalai se baña y habla sola- ¡Don Alejandro se casa con ella! Se casa con la hermana del hombre de un solo ojo –y recuerda los besos de Alejandro- ¡pero es a mí a quien lleva en la sangre! Tengo que irme de acá…. Tengo que dejar libre este sentimiento como un animal… ¡pero si los espíritus lo disponen, volveré a esta casa!
(entonces se marcha??
*
Pueblo.
Catalina camina con Mariángel hasta la casa de esta ultima y llegan justo cuando Almudena se marcha en un carruaje.
-¡Todavía no entiendo lo que pasó en la Iglesia! –Catalina- ¡un escándalo de tal magnitud y tu tía tiene animo de salir!
-¡Esmeralda es la culpable de todo lo que está pasando! –con veneno- y para tu información mi querida Catalina mi tía tiene a su prometido don Alejandro De La Vega postrado en una cama… ¡por eso salió a visitarlo!
-¡Qué está pasando con los De La Vega! Don Alejandro herido, Diego preso acusado de ser El Zorro y ahora escapándose para robarse a tu hermana del altar –suspira- ¡desde hace un par de días parece que el mundo se le cayó encima a esa familia.
-¡Así es! Y les caerá una maldición si mi media hermana no deja de entrometerse en sus vida.
Pero Catalina la mira con sospecha- ¿Pero tú no me habías dicho que Diego no quería a Esmeralda? ¡y eso no fue lo que yo vi! Yo vi a Diego tan decidido y tan enamorado.
Pero Mariángel se enoja- ¡Diego no está enamorado de Esmeralda! Tal vez mi media hermana no le desagrada para pasar el rato…pero así son los hombres… tú ya deberías saberlo… ¡es más yo creo que Diego hace esto para darme celos!
(wow!! de ilusiones tambien se vive
)
-Además Esmeralda ya es esposa de Montero –termina.
-¡En eso tienes razón amiga! Y tarde o temprano tendrá que regresar con su marido.
-¡Así es! –ríe feliz Mariángel- ¡Esmeralda Sanchez… de Montero tendrá que regresar! Y todo volverá a su orden –suspira segura- ¡ya es evidente que Diego no es El Zorro así que Esmeralda tendrá que regresar a su nuevo hogar! Y yo recuperaré a Diego… ¡el amor de mi vida!
*
Casa Comandante.
-¡Espero que me traigas buenas noticias, Pizarro! –advierte de malhumor- ¿encontraron a mi esposa?
-Todavía no.
-¡Cómo que no! Diego De La Vega… un niño rico se escapó de mi prisión sin utilizar un arma… pasó por todos tus puestos de control… ¡se metió a la Iglesia, se robó a mi esposa! –golpea la mesa- ¡maldición Pizarro!
-¡Esta vez no escapará, Comandante! Acabo de enviar un pelotón de soldados a la Hacienda de La Vega para que detengan a don Alejandro… ¡Él nos va a servir de rehen para que Diego se entregue!
-¿De qué hablas? ¡don Alejandro está muerto!
Pizarro desvía la mirada- ¡El hombre que envié fracasó en la misión! –le confiesa- ¡los criados de don Alejandro lo atraparon! Pero esta vez sí le prometo…
-¡Tú deberías ser el muerto Pizarro, porque me fallaste! –le grita- ¡ahora todo el mundo debe estar burlándose de mí, y nadie me va a respetar de ahora en adelante!
-¡Comandante, le prometo que voy a atrapar a don Diego De La Vega!
-¡Tú no vas a hacer nada! –dice ciego del odio- ¡me encargaré personalmente! Iré a la hacienda de don Alejandro y el va a preferir estar muerto hoy, él va a pagar todas las insolencias de su hijo.
*
Cueva de El Zorro.
Bernardo los espera y abraza a Diego, quien lo presenta a Esmeralda y dice que la gente cree que es sordo pero que no lo es, pero que eso conviene para haga misiones secretas para El Zorro.
Bernardo le cuenta que se disfrazó de El Zorro y que los soldados lo persiguieron a él y no a ellos. Diego le agradece.
-¡Es impresionante! –admira Esmeralda la cueva.
-¡Existen muchos pasajes secretos que llevan a distintos lugares de la Hacienda de La Vega! –y pregunta por su padre- voy a tener que dejarte con Bernardo, él se va a encargar de acomodarte y que estés bien… voy a ver a mi padre –y luego le habla- ¡Esmeralda, lamento mucho que te hayas tenido que casar con Montero para tener que salvar mi vida!
-¡Lo hice, y lo volvería a hacer si tu vida corriera peligro! Montero te quería matar y no tenía otra opción… ¡te juré lealtad y también juré proteger tu secreto, el secreto de El Zorro!
-¡Esmeralda, eres el centro de mi vida! ¡te amo! –y se besan.
Bernardo sonríe.
*
Cerca de la Hacienda de La Vega.
El Sargento García pide a los soldados que tengan respeto a los De La Vega.
-Diego De La Vega es un asesino, es El Zorro.
-¡Póngase firme cuando me hable! –lo regaña el Sargento García- ¡Diego De La Vega no es El Zorro! Yo lo vi llegar a la plaza, Diego es inocente de ese cargo… ¡el error de don Diego De La Vega fue llevarse a la mujer de mi Comandante Montero de la Iglesia! Por eso lo estamos buscando soldados… ¿quedó claro?
*
Casa Tobías.
Tobías llega sufriendo de dolor en la colita y le cuenta a Catalina lo que pasó-¡Yo iba rumbo a la ciudad, de repente El Zorro apareció, unos soldados lo iban persiguiendo! Y después comenzaron a perseguirme a mí… ¡ayúdame a quitarme este condenado traje! No sea que digan que Tobías del Valle y Campos soy el bandido ese.
*
Hacienda de La Vega.
Diego entra a su cuarto y vigila por la ventana- ¡Todavía no llegan los soldados de Montero! –y le envía ropa a Esmeralda con Bernardo- Bernardo… lo que hiciste… ¡fue de gran ayuda, muchas gracias! Pero no quiero que vuelvas a exponer tu vida por mí, es muy peligroso.
Bernardo ríe.
*
Diego sale de su cuarto y se escabulle pero se detiene a escuchar la conversación de Almudena y Dolores.
Almudena llega a la hacienda y Dolores le cuenta que alguien trató de matar a Alejandro y que Yumalai lo salvó. Almudena quiere avisarle a Fernando pero Dolores le cuenta que le asesinaron frente a ellas.
-¡Ese hombre dijo que el Comandante Montero mandó matarlo!
Almudena pone cara de horror. Diego de enorme preocupación.
*
Cueva.
Bernardo deja una pistola cerca de Esmeralda y le entrega ropas- ¡Que hermoso lugar y lo increíble es que está justo debajo de la hacienda!
Esmeralda le pide que la deje a solas para cambiarse.
Bernardo le dice que no suba.
-¡No te preocupes, no lo haré, te lo prometo! –Esmeralda.
Bernardo la deja sola y Esmeralda se acerca al arma y recuerda a Diego y su amor y se dice a sí misma- ¡Si los soldados de Montero llegan a venir, Diego corre peligro! Lo siento Bernardo pero necesito ir yo para ver que él está bien.
*
Habitación Alejandro.
Alejandro feliz de ver a Diego y lo abraza y al ver su cara de dolor- ¡No me digas que ese Comandante… se atrevió a torturarte!
-Lo siento… pero es que me quería hacer firmar una confesión en la cual yo decía que era El Zorro… ¡pero no lo hice, papá!
-¡Espera que pueda levantarme de esta cama! Montero ha llegado demasiado lejos y se aprovechó de mi estado de salud –y luego le dice que está mejor-pero… ¿Por qué Montero te dejó salir de la cárcel?
-Bueno… en realidad no lo hizo –dice modestamente- ¡yo me escapé!
Alejandro no lo puede creer- ¿Escapaste de la prisión del Callao?
-¡Aproveché un descuido de los guardias! –finge- por eso no tengo mucho tiempo, solamente vine a verte pero ya me tengo que ir.
(jajjajaj
claro!! Pasaba por aquí mientras me escapaba y pasé a saludarte!!)
-¡No! Tú no vas a ninguna parte, Diego, tú eres inocente … ¡y yo voy a defenderte! Ayúdame a levantarme… ¡consigue armas, Diego! ¡quiero que cada uno de mis indios tenga con qué defenderse! Voy a convertir mi hacienda en un fuerte –trata de levantarse- ¡de aquí no te saca nadie Diego!
-¡Escúchame, papá! Siempre me has dicho que para ser un buen general hay que utilizar la mejor de las armas.
-¡La inteligencia!
-¡Sí! Si nos rebelamos ahora contra su autoridad nos va a acabar… ¡lo mejor es que tú te recuperes y mientras tanto yo estaré escondido en un lugar seguro!
-¡Nos quieren hacer desaparecer, Diego! -y le cuenta que trataron de matarlo- ¡de no ser por Yumalai lo hubieran conseguido, Dolores dice que fue un ladrón pero para mí me están ocultando la verdad.
Dolores entra a la habitación y abraza feliz a Diego- ¡Tienes que irte! –se asusta- ¡están rodeando la casa, hay soldados por todas partes! La señora Almudena me dijo que te están buscando porque tú te robaste a la hija del señor Gobernador.
Alejandro pone cara de sorpresa.
*
Sala.
Almudena enfrenta al pobre Sargento García - ¡Cómo que van a tomar la hacienda!
-¡Me avergüenza tener que hacer esto señora Almudena, pero son las ordenes de mi comandante Montero! Mientras él no pueda hacer la inspección debo controlar los movimientos de todas las personas que habitan esta hacienda.
-¿Usted sabe quien soy yo?
-¡La hermana del Gobernador!
-¡Y como tal merezco respeto! Así como los miembros de esta casa, mire, mi hermano el Gobernador sufrió un atentando… ¡don Alejandro De La Vega por defenderlo resultó herido! Así que mi familia está muy agradecida por él y por eso estoy aquí… ¡no voy a permitir que se cometa semejante atropello!
-¡No hay nada que entender! Retírese con sus hombres.
El Sargento García baja la cabeza para obedecer.
Pero Montero entra gritando- ¡Nada de eso!
-¡Mi comandante Montero…!
Arriba Esmeralda sale del cuarto de Diego y se esconde detrás de un pilar.
-¡Cállese García! De ahora en adelante las cosas serán muy diferentes, se acabaron las consideraciones para la familia De La Vega… ¡soldados, registren la casa! –y los soldados irrumpen- Con su permiso, necesito hablar con don Alejandro que me supongo está en su habitación.
-¡Usted no sube, comandante! –Almudena se le pone enfrente - ¡primero va a tener que pasar sobre mi cadáver!
Pero Montero tiene una sonrisa malvada y con la mirada hace que un soldado golpee a Almudena que cae al suelo.
Esmeralda grita en silencio- ¡Tía!
- ¡Mejia! –grita fingiendo Montero - ¿qué está haciendo? ¡no se da cuenta quien es! No la puede tocar –se burla- ¡es la hermana del señor Gobernador! Señora –le pasa la mano para ayudarla a levantarse.
Pero Almudena lo ignora y se levanta sola.
-Ya ve –sigue Montero- no puedo controlar a mis hombre, son como animales, así que le recomiendo que no se entrometa en mis deberes.
-¡Don Alejandro está enfermo! –ronca de rabia Almudena- ¡usted no tiene ningún derecho!
-¡Todo el derecho! Diego De La Vega secuestró a mi esposa Esmeralda y se la llevó a la fuerza, eso no lo voy a permitir, Diego debe estar por aquí.
-¿Por qué lo hace? –le grita Almudena.
-¡Dejemos de fingir, señora! Diego De La Vega me humilló delante de todos, así que don Alejandro tendrá que pagar… ¡del apellido De La Vega sólo quedará el recuerdo! –y luego grita- ¡soldados, registren cada rincón de esta hacienda, Diego De La Vega debe encontrarse en cualquier lugar!
*
Habitación de Alejandro.
Dolores escucha los gritos- ¡Primero muerta antes que te lleven! –le promete a Diego.
-¡Dolores, búscame un arma- Alejandro.
-¡No, papá, no! Tú harás lo que yo te dije… ¡no vas a enfrentar al comandante Montero! Me escaparé por la ventana.
-¡Hay soldados por todas partes! Si te ven por el techo van a dispararte –grita Dolores.
-¡Dolores, escóndelo dónde sea! –ordena Alejandro.
*
Esmeralda vuelve a la cueva y escribe una carta.
*
Habitación Alejandro.
Montero irrumpe- ¡Cómo se atreve a entrar así! –le grita Dolores.
-¡No te preocupes, Dolores! –Almudena entra detrás- ¡el comandante sólo quiere cerciorarse que Diego De La Vega no está aquí!
Montero mira con desprecio a Alejandro que simula estar inconciente en la cama- ¿Cómo sigue?... –mira por la ventana- ¿se va a salvar?
-¡Don Alejandro es más fuerte que un roble! –le grita Dolores- ¡se va a salvar! Va a sobrevivir, sobre todo para hacerle pagar a usted todo el daño que le ha hecho a esta familia.
-¡Cállate Dolores! –rápidamente Almudena.
Pero Montero furioso viene como para pegarle y le levanta la mano- ¡Maldita ignorante! –pero se detiene- ¡podría hacerte arrestar por faltarle respeto a la autoridad!
Hay un momento de enorme tensión porque Alejandro está a punto de saltar de la cama para defender a Dolores.
-¡Bien! –decide Montero- entiendan bien las dos… de nada le servirá a Diego De La Vega haberse librado del cargo como sospechoso de ser El Zorro… ahora hay algo más delicado… ¡secuestró a mi esposa y él va a pagar muy caro su insolencia!
Alejandro abre los ojos sorprendido pero Montero por suerte no lo ve.
-¡Comandante! Como usted se acaba de dar cuenta, Diego no está aquí –lo echa Almudena- por favor –le muestra la puerta.
Pero Montero duda… y se acerca a un placar.
*
Cueva.
Esmeralda monta a caballo y se marcha
- “Lo siento Diego, pero tengo que hacer algo para acabar con todo esto, no más, no voy a permitir que el miserable de Montero le haga daño ni a tu familia, ni a ti”
*
Habitación Alejandro.
Montero entreabre la puerta del placard cuando Dolores le grita- ¡Abra lo que quiera, pero ahí solo hay ropa de don Alejandro!
Montero furioso la enfrenta y no ve que Diego está acuclillado en el fondo del placard- ¡Cállese, maldita! Vaya a prepararle comida a mis hombres, ya que se van a quedar varios días en este lugar, nadie va a entrar ni salir sin permiso de mi oficial a cargo… ¡si Diego no está… lo esperaremos!
-¿Comandante Montero, usted pretende retenernos aquí? –se sorprende Almudena- ¡Eso se llama secuestro!
-¡La felicito! Es muy suspicaz, déjeme decírselo de esta manera… ¡Diego tiene a mi esposa, bien, yo tendré a su familia! Veremos quien gana- Montero sale del cuarto.
Todos esperan un momento y luego Dolores saca a Diego del placard.
-¡Diego! –Almudena se espanta- ¡Dios mío! ¿qué haces aquí, cómo entraste?
-¡Por la cocina! –tartamudea Diego- y lamento que esté pasando todo esto por mi culpa.
-¡Diego! –exclama Alejandro- ¡cómo es eso que secuestraste a Esmeralda!
-Bueno… el comandante la obligó a casarse con él… y yo… ¡entré a la Iglesia y me la llevé, papa!
Alejandro abre los ojos como platos- ¡Dios, hijo! cada vez me sorprendes más con tu comportamiento.
-¡Diego, Esmeralda como está! –le urge Almudena- ¿Dónde la tienes?
-¡Está en un lugar seguro!
-Bueno… -suspira Almudena- corren peligro… ¡pero me alegra que la hayas rescatado de este animal!
Las dos se marchan y Diego queda con Alejandro.
*
Casa Gobernador.
Suplicios llega a visitar a Fernando- ¡Señor Gobernador, disculpe la intromisión!
-¿Quién es usted? ¿Cómo hizo para entrar?
-¡No se preocupe, yo lo hice con mucha cautela!
Fernando la mira con sospecha- ¿Qué quiere?
-¡Soy la hermana Suplicios! Y vengo a traerle este mensaje de la hermana María Pía… -y le entrega una carta lacrada.
Fernando la abre y la lee y luego mira con más que sospechas a Suplicios.
*
Habitación Diego.
Bernardo lo busca- ¡Ya sé, los soldados de Montero! Pero no te preocupes, tú sabes que yo puedo escapar cuando quiero… más bien me preocupa Esmeralda… ¿Por qué no la acompañas?
Pero Bernardo le dice que se fue.
-¡Cómo que se fue! ¿y a dónde?
Bernardo le entrega la carta.
-“Diego, mi amor, me duele decirte esto por medio de esta carta y no mirándote a los ojos, es mejor así. Entré a la casa y vi como Montero amenazaba a tu familia, lo creo capaz de lo peor y no quiero que por mi culpa haya una tragedia. Voy a volver con Montero, haré lo necesario para que él deje a tu familia en paz y no vuelva a intentar nada contra ti. Te amo Diego, eres el hombre más maravilloso que la vida pudo regalarme. Mereces por tu amor, por tu entrega, por todo lo que haces para darle esperanzas a este pueblo que yo me sacrifique por ti. Adiós, amor mío” –termina Diego- “te llevaré en mi corazón y seré feliz en tu recuerdo pero por favor te lo ruego, no intentes nada, esta es la forma como el destino lo quiso. Te amo, Esmeralda”
Diego estruja con rabia la carta.
Bernardo le dice que Esmeralda se llevó el arma.
-¡Qué me estás diciendo! –se espanta Diego- ¡qué se lo llevó y cree que es una pistola! –se horroriza- Bernardo… Esmeralda puede estar en serio peligro.
*
Caserna.
Esmeralda se escabulle hasta las habitaciones de Montero y lo enfrenta.
*
(Bueno… algunas cosillas… uno, no hemos visto qué tanto hace El Zorro por ‘el pueblo’ como dice Esmeralda… luego…
!! Dónde se le fueron todas las neuronas que parecía tener?? Por favor escritores… algo mas inteligente pleaseee… )
*
FIN DEL CAPITULO
*
Advertencia: este página puede contener links a sitios ajenos a mi responsabilidad)
@2005 Narración by Mabouchita! Z;D
www.mabouchita.com
Este resumen es MUCHO trabajo, tiene miles de palabras y conlleva varias horas. Lo pueden compartir con sus familias y con los amigos, pero les ruego no lo copien a otro sitio Web (excepción hecha a Telenovela World).
*
Las imágenes o links pueden estar protegidos por Copyright, cualquier problema mi email es mabouchita@gmail.com
