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El Cuerpo del DeseoUna historia Original de JULIO JIMENEZ Libretos: IVAN MARTINEZ LOZANO CAP# 38: Miércoles 7 de setiembre 2005 ¡TODOS LO RECHAZAN! Mansión:
en la sala Isabel habla con Abigaíl. Rebeca está parada
su lado, una verdadera urraca. Isabe se pone en juez. (hum... esto está mal Isabelita... mal -A mi no me gusta interferir en este tipo de asuntos Abigaíl -le dice Isabel pero no me puedo quedar callada -¡Es
que es horrible lo que ha pasado! es increíble que una mujer de
dudosa moralidad... ¡los gritos de esa mujer se oían en
cada rincón esta casa! -Rebeca (pinche vieja urraca!! -Me disculpa pero creo que está usted exagerando un poco señora -dice digna Abigaíl -No
exagera, todos nos damos cuenta de quién era -le corta Isabel-
estoy en todo mi derecho de exigir respeto en esta casa -¡Si
usted es de esas madres que apoyan las sinvergüencerías de
sus niñitos! -sigue con su voz de urraca ofendida Rebeca-
nosotras no podemos permitir que las amantes de Simón vengan a
meterse en esta casa. -De
acuerdo, estoy de acuerdo con ustedes -admite digna Abigaíl-
creo que tienen toda la razón y no voy a discutir más. -Siendo
así espero que no se vuelva a repetir una situación
similar, de lo contrario voy a ser lo imposible para echarlos de esta
casa -le amenaza fría Isabel- aunque Angela se oponga, yo
personalmente voy a utilizar todas las armas para imponer la autoridad
en esta casa. Con permiso Y
la tía Rebeca se va detrás de Isabel triunfante.
Abigaíl se queda llorando. Al salir de la sala Vicky la ve muy
triste y le dice que vaya a descansar que por hoy ella se ocupa de la
casa. -No
me puedo quejar Vicky porque tienen toda la razón -dice vencida
Abigaíl- esto me pasa ser tan complacientes con mis hijos. Abigaíl va a su cuarto y se sienta en su cama. Detrás de ella entra Antonio que trata de consolarla. -¡No me toques ni me digas nada Antonio! -le dice enojada. -Queríamos evitarte preocupaciones -se disculpa Antonio- hemos pensado que todo se iba a solucionar. -Una
madre siempre debe saber lo que pasa con sus hijos sobre todo cuando
sus hijos son tan tercos como ustedes. Creo que he fracasado como madre
porque no supe llevarlos por el buen camino -dice agobiada-
¡déjame sola Antonio! Afuera llega Angela. Salvador le abre la puerta y la toma del brazo pero Angela lo rechaza violentamente. -No es necesario, ya estoy bien -Señorita
recuerde que no es la primera vez que se fractura un pie cuando le
acaban de quitar un yeso - le dice Salvador pero esto causa que Angela
lo reaccione aún más enojada. -¡Cómo sabe eso! -¿Cómo sé qué? -trata de salirse del mal paso Salvador -Cómo
sabe eso, lo que me acaba de decir. Es cierto cuando yo era
pequeña me fracturé y tuve un yeso y el día que me
lo quitaron me lo volví a fracturar. ¿Pero como sabe algo
que solamente sabía mi papá? -y lo mira con desconfianza-
¡responda Salvador! -le exige- responda. Pero Salvador solamente se queda mirándola y sin saber qué decir. -¿Por qué no responde Salvador cómo se enteró de ese accidente? -Angela sigue enojada. -No sé señorita, creo que alguien me lo comentó. -Usted
me sorprende con todo lo que sabe... Voy a pensar que se la pasa
averiguando -y Angela lo mira con desconfianza en ese momento aparece
Walter que le ofrece un brazo y la lleva. Trata de comentarle los
chismes de la casa pero Angela se niega a escuchar. -También que embarazó a esa mujer... -¡Ya
Walter! -le dice fastidiada- ya lo sé, ahorre sus comentarios
-le corta Angela y de pronto se da vuelta y mira a Salvador
extrañamente. Salvador se queda dolido por la forma que le trató Angela. Entran a la sala y Antonio la recibe feliz. -Pero
debe cuidarse señorita, recuerde que hace años por no
cuidarse y por no guardar reposo se volvió a fracturar -de
pronto le dice Walter. Angela le pregunta si él le dio esa
información a Salvador pero Walter lo niega - No, imposible
señorita, yo no tengo conversación con ese individuo
-dice despectivamente- imposible señorita. Antonio
le dice a Angela que necesita hablar con ella y suben al piso superior.
Salvador entra muy triste y se topa con Abigaíl -¡Abigaíl! - la llama- ¿podría hablar un momento con usted? -Si -dice ausente Abigaíl -¿qué necesita? -Perdone mi atrevimiento, se trata de algo relacionado con el incidente de hasta mañana -Usted también se dio cuenta como todos los demás -dice molesta. -Abigaíl,
me parece injusto que usted sufra por culpa de sus hijos... Ya son dos
hombres hechos y derechos usted no tiene por qué cargar con sus
faltas -¿Por qué me dice esas cosas? -la mira extrañada. -Porque aún los considera unos niños y ya son personas responsables -Mire
Salvador -ahora se molesta- le agradezco mucho su preocupación
pero le suplicaría que se mantenga al margen. Usted desconoce
por completo nuestras vidas. -Tal
vez no, a simple vista se les nota que les faltó la autoridad de
un padre que los guiara. A las mujeres se les dificulta manejar a los
hijos en ciertas cosas. -No tengo confianza para hablar con usted esas cosas -le corta furiosa- es un desconocido, acaba de llegar a esta casa. -Posiblemente me marche muy pronto, por favor permítame aconsejarla. -¡Aconsejarme! ¿qué me va a aconsejar usted Salvador si usted es un desconocido para nosotros? -¡Quizás no lo sea Abigaíl! -Mire, no se ofenda por lo que le voy a decir, yo no permito que nadie intervenga en ese asunto familiares. -Abigaíl, si lo hago es porque siento un gran aprecio. No quiero verla sufrir. -Mire,
no me tome a mal Salvador, yo sé que sus intenciones son buenas
y a pesar de ello la única persona que estaba autorizada a
intervenir era el señor Donoso y no pienso permitirselo a nadie
más -le corta Abigaíl -Discúlpeme
señora -dice Salvador bajando la cabeza- es que había
olvidado que don Pedro José Donoso ya está muerto. Le
juro que no fue mi intención molestarla. Con permiso -y se
retira. -Salvador
se retira y Abigaíl se queda muy triste. En el piso superior
Angela le dice a Antonio que ella no va a defender a Simón
porque se ha portado mal. -La verdad es que lso asuntos personales de tu hermano no me interesan. -Es que la señora Isabel ya le dijo a mi mamá. -Si
sucede algo, yo estaré con ustedes pero te repito que no voy a
meter las manos en el fuego por Simón -y Angela se retira
dejando sólo Antonio. En ese momento Salvador entra a la oficina
de don Pedro José Donoso. Antonio escucha la puerta que se
cierra y se acerca sorprendido. (Error, Dentro del escritorio Salvador acaricia el piano. -¡Qué
Salvador! si quiere evitarse problemas no se mete en este lugar, ya le
dije que está prohibido -entra molesto Antonio. -¿Pero antes todo podían hacerlo? incluso usted. Venía a estudiar casi todos los días. -¿Usted cómo diablos se informa de todo lo que pasó en esta casa? -Tal vez lo intuyo. -Parece
que su intuición está demasiado desarrollada y se
está ganando la desconfianza de todos de los que vivimos
aquí Salvador
cierra el piano y se acerca lentamente a Antonio - ¿usted
también desconfía de mi Antonio? hace poco me dijo que le
agradaba. -Puedo cambiar de opinión -le amenaza frío. -Lo
lamentaría, sin querer me gané la antipatía de
Abigaíl y de su hermano. Quise ayudarlos y lo único que
conseguí fue que me trataran de entrometido -No
voy a insultarlo Salvador, pero le aconsejo que se mantenga en su lugar
si quiere llevarse bien con todos y mantenerse en su empleo -y Antonio
sale de la habitación pero antes de salir se da vuelta y le dice
-y empiece por salirse del estudio... Si lo sorprenden aquí
puede meterse en serios problemas. Salvador se queda muy triste y mira durante un largo tiempo el retrato de su primera esposa. SIGUE... @2005 Transcripción copyright by Mabouchita! Z;D Salvador baja triste las escaleras, luego de su conversación con Antonio, cuando se encuentra con Isabel. -¡Salvador! -le dice fría- necesito que nos lleve al hospital que hoy dan de alta a mi prima. -Si señora -dice serio Salvador y les abre la puerta y las conduce hospital. A la vuelta Salvador conduce y las mira a las tres que van en el asiento trasero. (jejeje
un día de estos van a tener un accidente serio... porque nuestro
Salvador solamente se pasa mirando por el espejo retrovisor y apenas
mira el camino jejeje Isabel mira con alivio a su prima Valeria, que está recuperado (si... cuatochas... Isabel quiere a Valeria En la casa encuentran esperando a Andrés tomándose un whisky, muy tranquilo. -Isabel, me tomé el atrevimiento de venir sin avisar. Espero que no te moleste - le dice hipócrita. Pero Isabel si se molesta y pone cara de fastidio, sin embargo le dice - no, no me molesta, estás en tu casa. -Me alegra mucho verte de regreso Valeria -le dice aún más hipócrita a Valeria. -Gracias Andrés -y todos están incómodos. -Traje unos documentos de la empresa que quiero que veas -de pronto le dice Andrés a Isabel. Salvador se queda mirando fijamente a Andrés que lleva de la cintura a Isabel. -¡Despierte
Salvador! -le dice asombrada Rebeca al darse cuenta de su mirada llena
de celos y envidia- ¿que le pasa? -Disculpe señora. Valeria sube las escaleras y dice que quiere hablar a solas con Salvador más tarde -Claro que si señorita, con mucho gusto -le contesta Salvador. Más
tarde, Valeria se prepara ante el espejo, se maquilla, y se asusta
cuando golpean a la puerta -adelante la puerta está abierta,
pase Salvador -el susodicho entra - quiero, quiero darle las gracias
por lo que hizo por mi, de no ser por usted yo estaría muerta. -Señorita Valeria no se preocupe, yo sólo cumpí con mi obligación. -Quería
decirle tantas cosas, pero no sé, me siento muy nerviosa. No se
me ocurre nada. La verdad es que nunca he sido muy expresiva que
digamos. -Pero no tiene que serlo y mucho menos con un desconocido como yo. -Bueno,
a mí no parece que sea un desconocido. por el contrario, desde
que empezó a trabajar en esta casa, tengo la impresión de
haberlo visto y tratado antes. No sé que piensa de lo que digo,
tal vez le parezca ridículo. Pero
Salvador la mira asombrado y nervioso traga saliva -Le juro que es lo
más hermoso que he escuchado desde que llegué a esta
casa. Siento una gran satisfacción de haberla ayudado
señorita Valeria y no sabe cuánto me agrada saber que
está recuperada. -Y a mí me agrada mucho que esté trabajando con nosotros y espero que sea por mucho tiempo Salvador. -Bueno, eso desafortunadamente no será posible. -¿Por qué? -Porque
me marcharé muy pronto señorita Valeria, pero quiero que
sepa que donde quiera que vaya siempre la recordaré. (Bien... parece que está decidido a tirar la toalla Y
se dan la mano y Salvador le aprieta las manos con aprecio y
cariño -Espero que se recupere conpletamente y nunca le pase
nada malo. Valeria sonríe triste. Salvador se retira. Afuera Rebeca espera a Salvador y va al ataque. -Salvador
venga -le dice coqueta e insinuandose- tardó mucho hablando con
Valeria, espero que esa muchachita no lo haya aburrido. -No, es una jovencita muy encantadora. -Cómo su tía - y le sonríe alevosamente. -Si, todas ustedes son muy especiales -Salvador molesto- Permiso. -No,
espere por favor no se vaya. Últimamente no hemos tenido tiempo
de conversar y creo que deberíamos hacerlo -Y Rebeca le pone las
uñas garras sobre los hombros mientras se le acerca- vamos a un
lugar donde estemos mucho más tranquilos. nos vemos esta noche
Salvador -susurra. -Sinceramente no entiendo para qué. -No se preocupe, ya va a entender para qué. Cuando le diga lo que le tengo que decir... díga que si. -Seguramente
este fin de semana porque antes me queda imposible -dice seco para
sacársela d encima- con permiso doña Rebeca. Rebeca se queda furiosa Salvador se marcha con mirándola con fastidiado. Andrés habla con Isabel en la sala. -¿Satisfecha? -Creo que sí -dice sin mucho ánimo. -¡Crees!
-se enoja- yo creo que hice muy buen trabajo. Si la tonta de Angela
firma los documentos la fortuna del viejo pasará a nuestras
manos. No quiero aplazar más nuestro matrimonio -No la atrasamos, ya acordamos la fecha. -No quiero esperar un día más -Eres muy impaciente Andrés. -¿Acaso no extrañas mis besos, mis caricias? -Sí, te necesito mucho -dice de pronto muy cansada. E Isabel cierra los ojos y Andrés le da un beso. En
ese momento Salvador baja por las escaleras y los ve besándose.
Se descompone y sufre. Sale de la sala y va a la parte de servicio. Se
apoyar en una columna. Su mirada está llena de tristeza. Más tarde, a la noche. Gaetana lo recoge -¿Qué le pasa Salvador acaso llegué muy tarde? -No Gaetana no se preocupe -dice mustio. -¿Quiere ir a la casa o algún otro lugar? -No tengo adonde más ir -dice con todo el peso del significado de esta frase. Gaetana le pone la mano en el rostro ¿Salvador qué le pasa, se siente mal? -Ya deje la preguntadera por favor y arranque. Cuando lleguemos a la casa seguimos hablando y se marchan. En la casa es de noche y Simón está sentado al lado del perro Azur cuando llega Walter y se burla de él. SIGUE... @2005 Transcripción copyright by Mabouchita! Z;D Mansión: en la noche, afuera. Walter se burla de Simón que está sentado al lado de Azur. -El
miedo que tiene, llegó hace rato y no se atreve a entrar, a
encarar a su mamá. El pecado acobarda, ¿verdad?. -No se meta en lo que no me importa. -Asqueroso,
un hombre tan joven para andar con vagabundas y exponiéndose a
quién sabe qué enfermedades. No puede negar que es un
sátiro sexual. (jajaja... un sátiro... este Walter exagera realmente -Pues prefiero mil veces ser eso que un solapado con la cabeza llena de ideas retorcidas. No me busque porque me va a encontrar -Ya estas aquí -aparece Abigaíl. -Ya llegué hace rato. -Y que esperas para entrar, tú y yo tenemos que hablar muy seriamente. Y Simón se levanta y va con su madre. Azur se pone a ladrar a Walter. En la casa de Gaetana: Salvador está muy triste y deprimido. Todos lo rechazan. Todo le sale mal. -Walter
no hace más que humillarme y me trata como a su peor enemigo.
Simón -y hace un gesto de como es posible que un jovencito se
haya atrevido a eso- Simón me mandó al diablo. Y mi
propia hija me trata muy duro Gaetana. Hasta Antonio -se queja y se le
llenan los ojos de lágrimas- ¡desconfían de
mí!. ¿Qué le parece el balance? -Salvador
que tiene que entender que usted para todos ellos... Pedro José
Donoso era un ejemplo de hombre, en cambio usted no es más que
un desconocido. -Prácticamente un estorbo, un intruso al que nunca van a poder querer ni respetar. -Ahora
si me entiende, si me hubiera escuchado antes se hubiera evitado muchos
sufrimientos. Usted también, a veces se comporta como un
niño ingenuo que confía demasiado en los demás. -A
la única a la que le caigo bien es a Rebeca, está
encaprichada conmigo y cree que se puede aprovechar. Sólo
Valeria y Azur son realmente sinceros. -¿Y su esposa, Isabel Arroyo? -pregunta Gaetana. -A
ella sólo le produzco indiferencia y usted no se imagina
cuánto duele verla en brazos de otro hombre -y se le frunce el
entrecejo, se muerde los labios y cierra los ojos de rabia. -Sí, claro, a pesar de que Andrés haya sido como un hijo para usted. Tiene que caerle muy mal. -Gaetana
no creo que pueda soportarlo más tiempo. Tengo que renunciar a
mi pasado, tengo que renunciar a la vida prestada que estoy llevando. -Es lo que le he dicho Salvador -¡El que muere no puedes regresar! -dice de pronto comprendiendo. -Claro, usted tiene que volver al plano que le pertenece. ¿Por qué no se deja ayudar? -Yo
le juro -y llora - que quisiera hacerlo, pero me cuesta un gran
esfuerzo vivir una segunda vida Gaetana. Pero creo que mucho más
hacerme a la idea de morir nuevamente. (Ay!! y sí... Mansión: la conversación es entre Antonio, Abigaíl y Simón. -Te falta valor Simón. Valor para enfrentar tu responsabilidad. -Son obligaciones que no me corresponden -trata de rehuir su responsabilidad. -¿Por qué crees que el hijo que espera esa muchacha no es tuyo? -Tengo muchas dudas, Consuelo no ha sido muy sincera conmigo que digamos. -O sea que la utilizaste por puro capricho, sin medir las consecuencias. -Todo
empezó como una aventura sin complicaciones. Le empecé a
tomar un poquito de cariño pero la verdad es que no estoy seguro
de quererla. -¿La quieres o no la quieres? -Abigaíl. -Mamá
por favor, no crees que a Simón no le conviene enredarse con una
mujer que ya está casada y que tiene dos niñas. -Si no le digo que se responsabilice por hijos ajenos sino por la criatura que va a nacer. -¡Dime de una vez a qué quieres llegar con todo esto! -se impacienta Simón -Acordé algo con esta joven y espero que lo cumplas. -¿Y que acordaron? Abigaíl
mira a otro lado - tendrás que estar al lado de ella durante el
embarazo y hacerte cargo del bebé cuando nazca. Ese es tu deber. -No, mi deber es ayudarte a tí y a mi hermano Antonio -se queja Simón. (un poco tarde Simoncito -Nosotros hemos pasado a segundo plano, de ahora en adelante tus obligaciones son con consuelo y con tu hijo. -¿Y que pasa si me niego a responder? -¡Te marchas de aquí para siempre! yo no voy a permitir que procedas cobardemente con alguien a quien perjudicaste. -Quien sabe quién sea el más perjudicado en todo esto -dice Antonio. -O
te responsabilizas de tus actos Simón o te vas, porque yo no
pienso aguantar la sinvergüencerías de mis hijos. Y espero
que tí también te quede claro
Antonio. Cuidado con seguir el ejemplo de tu hermano -Y diciendo esto
Abigaíl se marcha. -Ya me fregué la vida con esa vieja. ¿Qué voy a hacer hermano? (Pues enfrentar tus responsabilidades niño baboso! Salvador
y Gaetana están en el mismo bar de siempre que parece muy
divertido la gente baila mientras Salvador mira triste. -¡Ay!
Salvador, no todo está perdido hombre. Puede empezar una nueva
vida que puede ser muy interesante. Mire este bar, nosotros podemos
tener uno muchísimo mejor. -Honestamente yo no estoy seguro de querer trabajar en un bar. -¿Qué
importa hombre? yo lo atiendo usted simplemente es el dueño. Yo
dejo mi práctica profesional y me dedico a ser su socia. Y por
supuesto su amiga incondicional. Sólo estoy esperando la ayudita
que le pedí. -¿Cuando va a dejar de pensar en el dinero? -Salvador no se me empiece a poner malo sin razón. Tómese una copita. -No, Gaetana es no quiero tomar, por favor. No quiero tomar. Aparece una muchacha que mira muy admirada a Salvador- ¿les traigo una botella? - pregunta -Eh no, creo que con una copa es suficiente -Abigaíl. -Tu amigo no bebe. -No, el hombre es abstemio. -Pero no en todo supongo -dice en doble sentido y le acaricia el pelo y le sonríe seductora y provocativamente. -¡Déjalo Magnolia que no es cliente para ti mujer! -¿En dónde te los consigues tan guapos Gaetana? no me digas que te los traen los espíritus. -No,
no digas tonterías mujer. anda vete que ahora no te necesitamos
-Gaetana ríe feliz- pero después sí, porque
sería magnífica en nuestro bar, ¿no le parece? -Es atrevida y confianzuda. -Pero
no se equivocó al decir que usted es un hombre muy buen mozo
Salvador. Y por cierto no le va a costar nada encontrar un nuevo amor. -Nunca, para ni nunca habrá un nuevo amor ¡nunca! -¿Y quien lo dice?, porque nadie es irremplazable Salvador. Ni siquiera Isabel Arroyo. -Usted no sabe lo que dice. -Salvador,
usted me perdona mi indiscreción hombre, pero usted nunca...
usted sabe... Una mujer desde que es Salvador Cerinza. -No, ¿sabe por qué?. Por qué no me interesa. Para mí sólo existe Isabel. -Pero
eso se le va a pasar hombre, ya va a ver. Cuando se deje de verla y
claro cuando se de cuenta de que para ella usted ya no existe. Salvador se queda pensativo (cuánto le durará el amor a Salvador por Isabel? sobrevivirá este amor a tanto desengaño? FIN DEL CAPITULO (Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad) @2005 Narración by Mabouchita! Z;D Por favor no ponga esta narración en otro sitio sin avisarme |
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