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El Cuerpo del Deseo

Una historia Original de JULIO JIMENEZ

Libretos: IVAN MARTINEZ LOZANO

*

CAP# 41: Lunes 12 de setiembre 2005 – LA CITA

 *

Mansión: Golpean en el cuarto de Isabel.

-Adelante.

-¿Interrumpo Isabel? –entra Angela- Vengo a recoger los documentos que querías que leyera.

-Te los entrego más tarde o mañana.

-¿No era urgente que los leyera? –se sorprende.

-Andrés se los llevó.

Angela la mira con sospecha pero no puede hacer nada-Tengo que salir a hacer unas cosas.  ¿Puedo llevar a Salvador?

-Por supuesto –le sonríe Isabel- También es tu empleado.

 

Rebeca se escabulle dentro del cuarto de servicio. Dentro está Salvador sin camisa a punto de ponerse el uniforme.

 

(jejeje...  a este paso... esta novela debería llamarse ‘EL DESCAMISADO’  porque no pierden oportunidad de mostrar a Salvador sin camisa!)

 

-¿Otra vez aquí doña Rebeca? –dice impaciente.

-Me alegra tanto que no haya pasado a mayores Salvador.

-Yo también me alegro –le dice seco.

-¿Recuerda que me prometió que hoy me diría cuando podríamos vernos a solas Salvador? –le sonríe seductoramente y se le acerca.

Salvador la mide con la mirada y luego dice lentamente -Si lo desea esta misma noche.

 

(wow!    esto NO ME LO ESPERABA!!  Qué planeará Salvador con la vieja Rebeca? Bueno... claro que para su edad... Rebeca no está nada mal! :  )

 

Cuando Salvador sale afuera, donde estaciona el auto, aparece Walter.

-¡No tuvo reparos de llevarle la queja a doña Isabel para justificarse Cerinza! Vaya... vaya... está empezando a sacar las uñas.

-¡Y cuídese de ellas! –le amenaza Salvador- Usted no sabe cuan largas y afinadas las tengo – y lo mira con una mirada negra- ¡podría destrozarlo si quisiera!

 

(Está terrible la mirada de Salvador... terrible  )

 

-¿Me está amenazando?

-Simplemente lo prevengo Walter... porque si usted se imagina que su posición es más ventajosa que la mía... se equivoca. Usted no sabe qué tan débil es ni tan fuerte puedo ser yo.

-¡Si quiere guerra... guerra le daré!

Salvador lo mira y sonríe con sorna -De acuerdo- le dice tranquilamente y lo deja plantado.  Walter queda temblando de la furia.

 

(Lo siento Waltercito... pero aquí sales perdiendo... te lo puedo asegurar  )

 

Salvador conduce a Angela y conversan.

-¿Ese abogado de veras era amigo de mi papá?

-Lo comprobará cuando hable con él.

-Estoy muy interesada en hablar con él.  De verdad quiero tratar con alguien que haya estado vinculado con él. Es una lástima que no tenga los documentos para enseñárselos, pero Isabel no me los quiso entregar.

-No hace falta señorita... yo tomé la precaución de sacarles una copia.

-¿Habla en serio?

Y Salvador detiene el auto bruscamente al lado de la carretera.

 

(uff.. siempre hace lo mismo... no sé como puede ir por la carretera y dar esos frenazos... )

 

-Se los entregaré con la condición que no me delate- le advierte y se los entrega.

Angela se queda muy sorprendida- ¿Salvador por qué hace todo esto?

Esto pone muy triste a Salvador – Señorita, por favor... –le ruega- no me pregunte nada.

-Es que en verdad su conducta es muy extraña y sinceramente no lo entiendo.

-Yo aprecié profundamente a su padre... a Don Pedro José Donoso... pero creo que cometió muchas equivocaciones... por ser tan confiado... ¡alguien tiene que enmendarlas! ¿y quien mejor que yo?

 

En la fábrica: Andrés furioso.

-Cómo hiciste semejante estupidez... ¡Debiste aprovechar el momento para despedirle!

-¡Puedes decirme por qué tendría que atacar a una persona que piensa y se comporta como yo cuando yo llegué a esta empresa!

 

(hum.... creo que la historia se va a repetir Isabel...se va a repetir   )

 

-No te compares.

-¡Pero sí es exactamente lo mismo Andrés! –le dice exaltada- no sabes cuántas humillaciones tuve que sufrir...

-¡No lo sé!

-Se nota... ¡muchas! Tuve que rebelarme... tuve que exigir respeto para llegar a dónde estoy... ¿dime quien demonios soy yo para criticar a Salvador?

-¡No hablemos más de ese imbécil! Ocupémonos de lo nosotros... ¿Angela te insinuó algo de los documentos?

-Si, me los pidió para examinarlos.

-Pero no se los diste ¿verdad?

-¡Claro que no! No le voy a dar la oportunidad para que descubra... la trampa que el estamos poniendo.

-Tenemos que darle otro contrato... cualquiera... ¡para no perjudicarnos!

-Será lo mejor. Además no sé en qué pasos anda... me pidió llevarse al chofer para hacer algunos encargos... y no quiso decir adónde iba –se preocupa.

 

Mientras en la casa... Valeria se acerca lentamente a la puerta que lleva al sótano y al ático.

-¡Qué bueno que salió a tomar aire señorita! Porque eso de estar encerrada tampoco es bueno.

-¡Vicky! ¿Qué habrá en ese cuarto?

-Sabrá Dios... tengo entendido que es un sótano pero... ahí no habrá nada bueno, nada importante... si acaso ratones y telarañas.

-Vicky –la llama Abigaíl- deja eso para después que estamos muy retrasadas con el quehacer.

Y cuando Valeria queda sola... se acerca... mira la puerta... duda... y decide meterse.  Desaparece detrás de la puerta.

 

(Valeria...   Valeria... )

 

En el abogado, éste le dice que no es posible decirlo a primera vista pero que percibe algunas inconsistencias en estos papeles.

-¿Entonces no se trata de una negociación de la empresa?

-Esto es algo muy diferente señorita Donoso. Algo relacionado con los bienes de su difunto padre.

-¿Está seguro de lo que dice licenciado?

-No se dio cuenta porque  son demasiadas hojas y hay que leerlo atentamente. Yo mismo descubrí algo por casualidad.

-Pues yo no lo he leído.  Además Isabel y Andres me aseguraron que se trataba de unas negociaciones.

-Déjeme esta copia para que la analice. Y tan pronto termine la llamo para...

-¡No me llame por favor! Yo misma lo vendré a buscarlo.

-Tiene miedo que su madrastra se entere de esta consulta... ¿verdad?

-Para serle franca... si. No quierlo que lo sepan.

-Está bien. Y la felicito por abstenerse de firmar antes de conocer el contenido de estos papeles. ¿Quién le dijo que me consultara?

Angela se queda pensativa- Un conocido de mi papá... él me aseguró que usted fue su abogado de confianza durante muchos años.

-Durante mucho tiempo fui su asesor, así es. Pero tuvo que renunciar por algunas discrepancias con uno de los ejecutivos de la empresa.

-¿Podría saber con quien?

-Si, claro que si, Andrés Corona. Siempre sospeché de ese hombre... pero como don Pedro José lo estimaba tanto tomé la decisión de renunciar para evitar problemas con ese señor.

-Eso fue lo que sucedió.

-No me gusta hablar mal nadie. Pero Andrés Corona nunca fue de mi agrado. Se lo aseguro.

 

En la mansión... Valeria llegó al ático y descubre la puerta secreta. Trata de abrirla cuando se acercan unos pasos.

-¡Ah! –grita asustada.

-¡Señorita Valeria! –le grita Walter que la había seguido- ¿Qué hace aquí? -su mirada es terriblemente amenazadora.

 

Salvador conduce a Angela de regreso.

-¿Pudo hablar con el abogado Belaunde?

-Así es... tuvimos una larga conversación y usted tenía razón, fue un gran amigo de mi papá y de su entera confianza.

-Eso quiere decir que piensa volver a hablar con él.

-Si, en eso acordamos.

-No se arrepiente de haber seguido mis sugerencias.

-No, todo lo contrario Salvador y le agradezco mucho.  Le prometo que no diré nada para no meterlo en problemas con Isabel.

 

En la mansión Walter saca a la fuerza del brazo a Valeria del ático- ¡Walter qué le pasa! ¿por qué me está tratando de esta manera?

-Lo hago por su bien señorita. ¿qué hacía allí adentro? ¡respóndame!

-Entré por simple curiosidad.

-En ese lugar hay muchas ratas y escorpiones y toda clase de alimañas peligrosas.

-Por favor Walter. Entré bajo mi responsabilidad. ¿Qué acaso no puedo caminar libremente por donde yo quiera? ¿Usted va a prohibírmelo?

-Yo no le prohíbo nada, no se exponga a ese juego. No quiero que le vuelva a pasar nada malo.

-¡Walter! Si me expongo es mi problema –le dice furiosa y firme Valeria y se marcha.

 

(Valeria 1   Walter 0   no lo soporto!)

 

Casa de Consuelo: esta se arrodilla frente a Simon y le ruega que sea su esposo para toda la vida.

-Si quieres no me des nada, pero no me quites tu amor, porque me matas y prefiero quitarme la vida.

-No me digas esas cosas que me haces sentir mal.

-Me falta el aire sin tus besos.

-¡Todo lo que dices suena a canción de música de despecho!

-Mi amor, perdóname por haber ido a la fábrica y a tu casa. 

-Ya tomé una decisión.

-¡Juráme que no me vas a dejar de frecuentarme! Me acostumbré a tus besos, a tus caricias. Yo no puedo vivir sin ti.

Y lo abraza y Simón cae en la trampa.

 

En la mansión Walter va con el chisme a Rebeca, que muy frívola se maquilla y se arregla para su 'cita de amor' con Salvador.

-Su sobrina Valeria estaba en el sótano y quería entrar al cuarto secreto.

-¿Y qué le dijo Valeria? -indiferente.

-Que estaba de casualidad, pero ese cuento no me lo trago.  Porque si ella llegó a ese lugar tan sórdido es porque sospecha algo.

-¡A lo mejor le dice la verdad! ¿usted no se da cuenta que esa infeliz está completamente loca? -dice muy fría- De ella se puede esperar cualquier cosa Walter.

-Tiene que forzarla a confesar.

-Yo no puedo porque estoy muy ocupada -lo ignora.

-¿Ocupada en qué? -la mira con desprecio- Maquillarse todo el día frente al espejo... claro para provocar al sinvergüenza de Cerinza.

-Y si así fuera Walter... ¡es mi problema! -se enfurece y se aleja- Así que no meta las narices en lo que no le importa.

-Claro que me importa, porque no se da cuenta de que realmente debe interesarle. Le advierto que si pierdo la paciencia voy a soltar la lengua ante su sobrina Isabel.

-¡Escúcheme bien Walter! –se da la vuelta como una furia- no se atreva –le y baja la voz susurra- no se atreva a traicionarme... porque sino yo cuento todo lo que sé de usted. Entonces si Isabel lo va a enviar al diablo... ¡al mismísimo diablo!

-Doña Rebeca nada, y no se meta con Salvador... ¡no se meta en mi vida privada Walter! O sino nuestra relación queda terminada.

-Usted perdería mucho.

-¿Quién perdería más Walter? -sisea como una víbora- Tal vez yo termina siendo regañada por mi querida sobrinita -y pronuncia 'querida' con mucha sorna y malda- pero usted va a acabar despedido como un perro Walter. No me provoque, ¡no me provoque Walter porque usted no me conoce... ¡no me conoce como enemiga!.

 

(wow!    esto sí que me sorprendió... tal vez... no solamente Salvador esté sacando las garras!!! no solamente... y Rebeca también parece tenerlas largas y afiladas)

 

SIGUE...

 

@2005 Copyright by Mabouchita! Z;D

 

(Cibercuates, no esperen hoy... porque no puedo seguir! buenas noches! será hasta mañana!  )

 

(Disculpen la demora... pero no tuve tiempo ni siquiera de ver el capítulo de ayer... besos supercuates!!! )

Casa Gaetana: Mientras Gaetana trata torpemente de ponerle la corbata, Salvador le cuenta enojado.
-¡Pretendían engañarla para poder quedarse con la mayor parte de mis bienes! Les va a quedar muy difícil pues ya Ángela está prevenida. Con la ayuda del abogado Belaunde, Andrés e Isabel se van a llevar el mayor chasco... ¡de sus vidas!
-A mí me parece bien que proteja a Ángela pero no puede descuidar sus asuntos tampoco Salvador... Usted prometió que iba a recuperar lo que le pertenece.
Salvador se cansa de los esfuerzos de Gaetana de hacerle la corbata y empieza a hacerse el nudo solo.

(Esto estuvo simpátiquisimo, otra cosa, wow!!! nuestro MC está requeteguapísimo con traje lástima el pelo siempre enmarañado )

-Gaetana, yo tengo muy claro a qué regresé... ¡me voy a enterar de todo y voy a poner en su sitio a esos miserables que me engañaron!
-¡No vaya a hacer nada sin antes consultarme! Mire que si quiere que lo ayude, yo tengo que conocer cada uno de sus pasos! Y por ejemplo ahora no tengo por qué se está arreglando así... tan elegante.
-Porque tengo... ¡una cita! –subraya la palabra- con... ¡Rebeca Macedo! La tía de Isabel –y sonríe con sorna- ella está interesada en mí... ¡y yo la voy a complacer!

Rebeca espera muy nerviosa en la entrada de la casa... mira a todos lados... tiene miedo que Isabel la vea... ¡y tiene miedo que Salvador nunca llegue! Pero por fin... después de una larga espera... llega un taxi con Salvador... Rebeca abre la puerta mirando para todos lados, y cuando ve que nadie la ve... sube. En el asiento trasero ve a Salvador y le sonríe MUY seductora.

(jejeje... Rebeca está pero completamento babeando por Salvador )

En la casa de Servicio: Simón y Antonio hablan.
-¡Como que piensas volver con Consuelo! ¿te das cuenta de las estupideces que estás diciendo?
-Antonio no puedo abandonarla, me hace una falta tremenda, no sé que me pasa... pero cada vez que se me acerca no aguanto la tentación.

(El que por gusto es buey... ¡hasta la coyunta lame!)

-Terminarás hasta el cuello por culpa de esa vieja. Yo debería seguir tu ejemplo porque no es justo que me sacrifique por ti.
-¿Y que me estás criticando?
-No veo por qué tengo que renunciar a Angela si tú no eres capaz de alejarte de esa vieja.
-¿Y quien te obliga? Acaso ya se te olvidó que te dije que te cases con ella.
-¿Es que no piensas en mi mamá? ¿Acaso ya se te olvidó lo que te decía don Pedro José?
-¡Por qué demonios tienes que venir a hablar de don Pedro José! Todo cambió desde su muerte y ¡ ya nada va a ser igual! Y no trates de manejarme la vida, que yo ya veré como me las arreglo, ¿he? Aunque termine siendo un infeliz.
-¡Precisamente eso quería evitar! –le grita- verte convertido en una basura por culpa de esa persona.
-¡No la llames así! –le grita más fuerte.
-¡Es la ultima vez que me meto en tus cosas personales! Pero reconoce que no eres más que un títere que se está dejando manejar por esa zorra.
Y al oír esto Simón le lanza un puñetazo y los dos terminan a los golpes en el suelo.
-¡Antonio! –entra gritando Abigail- ¿qué hace? –trata de separarlos- ¡son hermanos, no son enemigos!
-No es asunto tuyo mamá –se separan.
-¡Son mis hijos! –grita desaforada- Ahora mismo me van a decir por qué llegaron a esta babosada.
-No es importante.
-¿No es importante? ¡bastante cosas están sucediendo para que encima ustedes se agarren como perros y gatos! Ahora mismo me dices que fue lo que pasó –le exige a Antonio.
-Más tarde cuando me tranquilice... tengo que hablar muchas cosas contigo –le dice Antonio y se marcha.

Es de noche, en la mansión, Andrés e Isabel hablan con Angela.
-Bien, pues aquí tienes los documentos para que los leas en detalle –e Isabel le entrega otros documentos.
-No parecen ser los mismos Isabel –le dice Angela luego de revisarlos.
-Claro que son los mismos.
-¿Puedo quedarme con ellos? –pregunta Angela.
-Si, claro, tienes dos días para examinarlos –le dice hipócrita Andrés- para comprobar que no queremos hacer nada que pueda perjudicarte.
-Los señores ya pueden pasar al comedor –dice todo circunspecto y estirado Walter, al estilo mayordomo inglés – la cena ya está servida.
-Gracias Walter, enseguida vamos.
-Disculpen –se excusa Angela- que no los acompañe pero no tengo apetito –y se dispone a retirarse.
-¡Angela! –le llama Isabel- No te vi en todo el día... ¿saliste?
-¿Me estas espiando Isabel?
-No, solo trato de... simple curiosidad... si no me lo quieres decir, no tienes por qué hacerlo.
-Bueno... pues fui a comprarme ropa porque pienso reanudar mis lecciones de tenis. El encierro de esta casa me está asfixiando.
-Si quieres distraerte... podrias viajar –dice Andrés.
-¿Quieres verme lejos Andrés? – se burla Angela.

(jejeje Angela 1 Andrés 0 )

-No al contrario, me encantaría tenerte más cerca... para poder conversar y compartir más.
-Disfruten su cena –les dice fría Ángela y sube.

-¿Mi tía está en la casa? –le pregunta Isabel a Walter.
-Doña Rebequita... no, no se encuentra en la casa, doña Isabel, ella salió exactamente hacer 3 horas y 12 minutos.
-¿Y sabe adonde fue?
-No dijo ni una sola palabra, pero tengo la impresión de que era una cita muy especial... porque ella iba muy, pero muy compuesta... eh... me refiero a que estaba más arreglada que de costumbre.

Mientras tanto, en un restaurant muy elegante, Rebeca no puede en sí de la felicidad de tener a Salvador sentado en su mesa.
-¡No se cómo empezar Salvador! –le dice toda coqueta y ríe nerviosa- lo ensayé una y otra vez lo que iba a decirle... y bueno... y llegó el momento y se me quedó la mente en blanco. ¡Está usted muy elegante esta noche Salvador! –y lo mira- mas guapo que de costumbre.
-Gracias doña Rebeca –y la mira irónico- y usted también está muy elegante.

a verdad que sí, Rebeca se puso una peluca color rubio platino que le queda muy bien.. además está muy bien vestida

-¡Ay gracias! –se derrite- ¿por qué no me ayuda a tomar impulso? –y Salvador pone cara de espanto- ¿no sabe lo que quiero decirle?
-No tengo la menor idea –dice rápido- Acepté su invitación... porque deseo escucharlo de sus propios labios.
-¿Qué piensa de mí? –le pregunta Rebeca poniéndolo en un aprieto.
-¿Qué pienso de usted? –repite Salvador para hacer tiempo- usted es una señora... muy respetable –y Rebeca pone cara de frustracion- que se ha portado muy amablemente conmigo desde que nos conocemos -dice políticamente correcto.
-¡Ay! Bueno... pero déjeme preguntarle de otra manera –sonríe nerviosa- por ejemplo... ¿qué piensa usted de las señoras... interesantes y atractivas... que se enamoran de hombres... jóvenes?
-¡Me parece lo más normal del mundo! –y a Rebeca se le iluminan los ojos- doña Rebeca, el amor no tiene edad y no tiene clase social. Sino, vea el caso de su sobrina Isabel y el señor Donoso –sigue con sorna- ¡El era muchísimo mayor que ella y sin embargo se casaron!
-¡Para no ir más lejos ahí tenemos el caso de Angelita! –no se puede quedar callada Rebeca- siendo una niña de buena posición, se ha enamorado de ese... Antonio –lo dice con desprecio.
-Bueno, pero ese es un caso de... un romance de jóvenes... ¡eso no transcenderá! –dice muy seguro Salvador.
-Salvador –y Rebeca baja la voz para contarle un chisme- ¿sabe usted que Angelita tuvo el descaro de acostarse con ese muchacho en el ático de la casa?
Este golpe no se lo esperaba Salvador que desvía la mirada.

(Y sí mi querido PedroSal...  yo creo que las sorpresan son muchas todavías para tí)

-¡Semejante descaradez! –sigue impávida Rebeca- no tiene ningún juicio, para nada ... ¡para nada! –y en ese momento se da cuenta de la cara de Salvador- ¿pero... le molesta que diga eso Salvador?
-Doña Rebeca, yo preferiría... no comentar sobre las intimidades de esa señorita.
-Si lo hago es solamente para establecer las diferencias que hay por ejemplo... entre una muchachita... moderna y alguien... tradicional como yo por ejemplo. Si yo tuviera la dicha de enamorarme de un hombre inferior a mí, no dudaría un segundo en casarme con él... Antes de tomarme unas ciertas... –y lo mira que se le cae la baba- libertades de alcoba.
-Si, me parece lo correcto.
-Entonces, no le molesta si... ¿si yo me siento terriblemente atraída hacia usted? –y ante el silencio continúa - ¡Me encantaría formalizar nuestra relación Salvador!
Salvador se la queda mirando un largo rato y luego en vez de contestar toma su copa y le dice-Salud.
-Salud –responde Rebeca sonriendo completamente enamorada.

SIGUE...

 (A ver cómo se escapa Salvador de Rebeca... HEHEHE )

@2005 Transcripción Copyright by Mabouchita! Z;D

 

-¿No me va a responder Salvador? –le suplica Rebeca que tiene una copa en una mano y con la otra acaricia la mano de Salvador y lo mira con ojitos de puerca viuda.

-¿Es necesario que lo haga? –trata de escabullirse.

-¡Ay! ¿Me va a dejar con esa incertidumbre? –y baja la copa.

Silencio de Salvador que la mide con la mirada -Es un tema bastante delicado, no le puedo responder... así... a la ligera... Y usted debería tomarse un poco más de tiempo para pensar en su proposicion.

-Ya lo pensé lo suficiente –le suspira- sé muy bien lo que deseo –y achica los ojos y lo mira.

-¿De veras?

-Sii... –suspira.

Salvador suspira fuertemente –¡Uf! Una señora tan respetable como usted involucrada con un tipo insignificante como yo... la gente no lo vería con buenos ojos ¿no le parece?.

-Si quiere discutirlo –Rebeca se lanza al vacio (y sin paracaídas  ) Rebeca- ¡podemos ir a otro lugar! –le susurra.

Salvador se ríe abiertamente -¡Doña Rebeca! Ya es muy tarde... –se escandaliza Salvador- no quiero que empiecen a preocuparse por usted.

-¡Ay! Mire Salvador... ¿no me está mintiendo? –y se acerca seductora- voy a tomar eso como una negativa.

-No –le dice cínico- no necesariamente... yo soy un hombre... ¡con una mentalidad abierta! Pasé una noche muy agradable.

-Me alegro –y Rebeca se toma otra copa y lo mira embobada.

 

(Toda la escena genial!!   Excelente actuación de la actriz Martha Picanes Martha Picanes y de Mario)

 

Más tarde Rebeca llega en taxi a la mansión y se baja con miedo.  Cuando entra a la casa, sale Walter que estaba escondido detrás de una columna.  Rebeca se dirige sigilosamente por el pasillo del primer piso, cuando de repente se da cuenta de que hay alguien en el escritorio de don Pedro José Donoso.

 

Mientras afuera, Walter se encuentra con Simón que está con Azur -¿Qué hace usted ahí acariciando a ese perro imbéc.il en vez de estar durmiendo.

-¿Y a usted que le importa? Usted si puede rondar toda la casa.

-Yo cumplo mi obligación de mayordomo y hago mi ronda para cerciorarme de que todo esté en orden.

-Admita que le encanta estar en la oscuridad como una alimaña.

-Tenga cuidado y no me falte al respeto porque se va a ver con su mamá.

-¿Y usted cree que yo soy un chamaquito? Deje de comportarse como una vieja chismosa. ¡Estupid.o!.

-Ni vieja chismosa ni estupid.o, yo tengo autoridad en esta casa.

De pronto aparece Vicky y se lleva a Simón.

 

Mientras en la casa Rebeca encuentra a Valeria acariciando el piano completamente ida.

-¡No sé que haces aquí Valeria! Pero me alegra mucho verte... tengo un asunto muy serio que hablar contigo.

 

(Esta Rebeca  cada vez más víbora y esta Valeria cada vez más   )

 

En la cocina - ¿Y ahora que te pasa Simon? –le pregunta Vicky- me dijiste que tenias hambre, te serví y no has probado bocado.  A esta hora deberías estar durmiendo como Antonia.

-No quiero verlo, prefiero esperar a que esté dormido.  Nadie me entiendo Vicky.

-Antes te la pasabas de parranda y ahora mira la cara que traes. Esa mujercita te trae arrastrando la cobija.

-¿Tu también vas a empezar con sermones?

-Es que yo no quiero que sufras por esa mujer.

-Pero si ella es la que sufre por mi culpa. Nunca había visto a una mujer tan indefensa.

 

Pero justamente en ese momento Consuelo se divierte como loca con su amante en un bar –Tu puedes visitar cuando quieras a tus hijas siempre que me traigas el dinero que necesito –está sentada sobre sus rodillas y lo besa.  Se acerca otro hombre y la invita a bailar.  Ella acepta gustosa.

 

-Consuelo ha sufrido mucho en la vida.  Se me parte el alma pensar que está sola sacando adelanto a sus hijas y al niño que está esperando.  ¡No Vicky! Yo no puedo ser despiadado con esa mujer que lo único que hace quererme y esperar pacientemente que yo la visite.

-Pues piénsalo bien Simón, porque tú estas muy chaval para casarte.

-Vicky, si ya metí la pata hasta el fondo, ahora tengo que responder como hombre aunque mi hermano no esté de acuerdo. Esta chava me quiere... ¡voy a terminar unido a Consuelo para siempre!

 

En el mismo momento en el estudio - ¡Eres muy rara Valeria! Muy rara... ¡no entiendo por qué te gusta estar encerrada en este estudio! ¿Acaso te produce algún placer registrar las cosas de ese viejo Donoso?

-Me gusta recordarlo.

-Es increíble que sigas llorando por él... ¡quiero saber por qué vieron en el sótano de esta casa! ¿se puede saber que estabas haciendo y que buscabas Valeria? –se le acerca como una víbora.

-Tía, no sé que tanto te habrá dicho Walter pero no buscada nada.

-¡Mírame a los ojos y no me digas más mentiras muchachita! –la amenaza- ¿qué estabas buscando tú en ese agujero?

-Tía, ya te dije que no buscaba nada.

-¡No tienes por qué gritarme Valeria! –le grita ella.

-Simplemente tenía curiosidad y quería saber que había allí.

-¿Y que averiguaste?

-Si, encontré algo así como un pasadizo... y unas escaleras que van al segundo piso... y allí había una puerta que estaba cerrada.

 

(hum... Cuidado Valeria, cuidado  que Rebeca es peligrosa, muy peligrosa  )

 

Rebeca la mira como si fuera su peor enemiga- Valeria –le amenaza- ¡No vuelvas a poner un solo pie en ese lugar! ¿entendido?

-¿Por qué no tía? –se rebela- ¿por qué no quieres que vuelva?

-Porque... –se da cuenta que debe disimular- porque es un lugar sucio... ¡lleno de mugre! ¿qué ya se te olvidó que tu eres alérgica Valeria?

-Está bien tía –acepta- si es por mi salud, te prometo que no volveré -Y Valeria se retira.

 

Afuera, Walter está escondido esperando que se aleje el celador.  Cuando éste no lo ve, sale con un maletín de herramientas y se acerca a la camioneta Range Rover que maneja Salvador.  Abre el capot y se pone a manipular.

 

En la casa, Rebeca se dirige por fin a su cuarto... cuando ¡zaz! La detiene Isabel- ¡Tía!.

-¡Si Isabelita!

-¿Te parece bien que llegues a esta hora y sobre todo que te hayas ido sin avisarle a nadie?

-¡Ay no creí necesario decírtelo!

-¡Qué elegante estás tía! –le dice con afecto- ¡Qué linda!

-¿Te parece?

-Lo que me parece también... –de pronto cambia de tono- es que tu me estás ocultando algo y sabes perfectamente bien que no me gustan los misterios.

-¡Ay! No tengo por qué ocultarte nada mi amor... fui al cine.

-¿Por eso te maquillaste así? –no le cree- te pusiste el mejor de tus vestidos... y ¡ah! usaste además mis joyas.

-¡Ay! No quise ser abusiva.

-Sabes perfectamente que no me molesta que uses mis cosas... lo que me molesta es lo que me estás ocultando.

-Eh... –y baja la voz- es que salí con alguien.

-¿Con quien?

-Con un hombre lógicamente hija, fuimos a cenar.

-¿Con que hombre? Si se puede saber...

-Con alguien que conozco hace poco tiempo... ¡pero que me interesa realmente! –y la mira- ¿crees que es ridículo Isabel? ¿Crees que no tengo derecho?

Isabel se ablanda y la mira con pena.

 

Afuera, Walter sigue manipulando.  Corta el tubo del líquido del freno. Luego cierra el capot, se esconde asustado cuando el celador pasa muy cerca. Y luego se escabulle dentro de la casa.

 

(Wow!!   Walter está tratando de asesinar a Salvador!!! )

 

Al día siguiente llega Salvador, serio, tiene puesto un pulover amarillo que le queda divino.

-El desayuno ya está listo muchachos –les dice Abigail a sus hijos, pero Simon se marcha sin desayunar.

 

Dentro de la mansión Walter -¿De verdad piensa salir tan temprano señorita Angela?

-Ya le dije que sí Walter- se impacienta- ¿en donde está Salvador?

-Llegó hace... un momento.

-Pues dígale que necesito que me lleve al gimnasio, que me busque cuando termine de desayunar.

-Como usted diga señorita Ángela –y Ángela se marcha- Lo siento por usted, pero parece que va a compartir la suerte de Cerinza... y no me disgusta nada no volver a verla nunca más señorita Ángela... ¡no me disgusta nada!

 

(Salvador y Angela... corren peligro  )

 

Isabel en bata violeta habla por teléfono con Andrés- Por favor, entiéndeme, si no fuera tan temprano te juro no me importaría, pero es que hay mucho trafico en la carretera y no me gusta manejar así. ¿No puedes ir tu por ese pedido? –suspira y luego de una pausa- Es que yo entiendo que es urgente y muy importante. No te preocupes, no canceles la cita. Lo haré yo entonces –y corta.

-¿Ya desayunaste Isabel? –aparece Rebeca con una nueva peluca pelirroja.

 

(Esta tía usa en promedio 3 colores de pelucas por episodio  )

 

-Ya me tomé un café tía y no quiero nada más.

-¿Problemas?

-No precisamente, pero es que tenemos detenida una mercancía en la bodega del aeropuerto y solamente Andrés o yo tenemos autorización. Y como Andrés está con unos clientes, muy ocupado pues tendré que ir yo, ¡ni hablar!

-¡Ay mi amor! Pero el aeropuerto está muy lejos y hay mucho tráfico.

-Ya lo sé y no me gusta nada, pero no le puedo fallar a Andres -En ese momento ve a Angela -¡Angela! ¿vas a salir?

-Si, voy al gimnasio.

-¿Vas a ocupar a Salvador?

-Si ¿por qué?

-Mira, es que surgió un imprevisto y tengo que ir al aeropuerto. Quería pedirte si puedes irte sola al gimnasio, al fin que queda tan cerca.

-Está bien.

-Si quieres te presto mi coche, te doy las llaves.

-Como quieras.  No te preocupes.

-Gracias.

 

(Y así simplemente, el destino juega a la ruleta   y todo cambia drásticamente... ahora son Isabel y Salvador   )

 

Mas tarde Isabel sale ya vestida- ¡Walter! ¿Salvador está ahí afuera?

-Si –y de pronto se asusta al verla- ¿usted piensa a salir?

-Si, tengo que hacer unos encargos que me hizo Andrés –y quiere pasar pero Walter le corta el paso preocupado.

-Pero Salvador... tenía entendido que la señorita Angela lo iba a ocupar.

-No. Lo voy a ocupar yo –se empieza a molestar.

-Ya.. Disculpe señora, pero... ¿qué vehículo van a utilizar? Me imagino que el suyo... claro.. ¿no?

-No, el mío se lo presté a Angela. Voy a ocupar la camioneta –empieza a mirarlo extrañada.

-¡No! –y le vuelve a cortar el paso- No creo que sea... bueno digo... prefiero... ¡es mejor que vaya en el suyo!

-No, porque no quiero manejar... además voy aquí ... –y de pronto se fastidia de darle explicaciones- ¡A usted que le importa!

-Discúlpeme, eh... le decía que no tiene que ir con Cerinza... yo... yo con mucho gusto la acompaño... ¡dónde usted  guste!

-No Walter, se lo agradezco infinitamente, pero ya decidí llevar a Salvador. ¿Hay algún problema con eso?

-Esta bien... que le vaya bien en sus... diligencias –se resigna Walter- ¡que Dios me la acompañe! –y se santigua ante la mirada atónita de Isabel.

En ese momento abre la puerta Salvador.

-¡Salvador! Que bueno que llega, necesito que me lleve al aeropuerto urgentemente –y mira a Walter con fastidio- ¡Tengo prisa, así que manejemos rápido!

Al quedar solo, Walter desesperado traga saliva y temblando se sienta en las escaleras.

 

(WOW! ESTO ESTA DE PELICULA!! SE MATARAN?? CLARO QUE NO!!   )

 

  *
FIN DEL CAPITULO

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@2005 Narración by Mabouchita! Z;D

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