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El Cuerpo del Deseo

Una historia Original de JULIO JIMENEZ

Libretos: IVAN MARTINEZ LOZANO

*

CAP# 55: viernes 30 septiembre 2005 – ¡SALVADOR!

 

Casa de servicio.

 

-¡Lárgate de esta casa! Antes de que te eche a patadas enfrente de los invitados.

Salvador pone la valija a un costado y se pone al frente... Andrés retrocede-¡Inténtalo! –y se ríe burlón- ¡intenta levantarme la mano! ¡órale! –lo reta.

Andrés lo mira y no se atreve... se pone pálido de la rabia -¡Ah! –trata de reírse- ¡eres un cerdo oportunista! –le susurra- ¡nada más!

-¡El cerdo oportunista eres tú! –le responde Salvador mientras Andrés respira entrecortado- yo simplemente cumplo órdenes... ¡tú te tomas atribuciones que no te corresponden!

Andrés rechina los dientes pero no se atreve a hacer nada ¡Es un cobarde!

-Te recuerdo que no me contrataste –sigue Salvador- ¡yo no soy tu empleado! Y nunca lo sería – y demostrándole desprecio se da la vuelta, toma la maleta y se aleja. Al pasar a su lado, Salvador no se puede contener y le da tremendo codazo que estrella a Andrés contra la pared.
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Andrés se pone verde de rabia y como un desgraciado traidor busca con la mirada y encuentra una especie de cocodrilo de hierro... lo levanta y va a golpear a Salvador a traición y por la espalda. Pero aparece Azur que le ladra furioso y le amenaza con los dientes que lo va a destrozar.  Andrés se queda paralizado del miedo con la mano en alto, mientras Salvador se da vuelta lentamente y se da cuenta de lo que quería hacer. 
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 Con semejante escándalo llegan Simón, Valeria y Abigail. Andrés disimula rápidamente la mano con el arma en la espalda.

Salvador mira a Azur con amor y gratitud.

-¡Simón por favor llévate al perro! –le ruega Abigail que no comprende que pasa-retíralo de aquí por favor Simón.

Entra Isabel y los mira a todos- ¡Salvador! -ordena- Por favor lleve su maleta al coche, porque pase lo que pase usted nos va a acompañar al viaje.

Salvador suspira resignado y toma su maleta y se marcha.  Valeria mira triunfante a Andrés.

-¡Déjenos a solas por favor Abigail! –ruega Isabel.

-Si señora –se retira Abigail. Valeria con una última sonrisa divertida va detrás.

Andrés se acerca con ira a Isabel que le advierte- ¡Yo no tengo miedo a los escándalos Andrés! Te lo advierto... ¡ahorita mismo puedes salir afuera y agarrarse a golpes! A mi no me importa porque ya no estoy dispuesta a ceder! ¿me oíste? –y sin dejarlo hablar- Si Salvador no va con nosotros este viaje se cancela.

-¡Quieres provocarme! ¿verdad? –dice un Andrés lívido- ¡pero no lo vas a lograr! –y la amenaza veladamente- ¡llévalo a ese viaje! ¡llévalo! Y vamos cuanto te conviene confiar en un intruso–y la mira con odio-  ¡ordena que saquen tus maletas! Nos queda poco tiempo para llegar al aeropuerto.

-¡Abigail! –grita Isabel.

-Si señora.

-Abigail, le puede decir por favor... ¡a Simón! Que se prepare porque nos va a llevar al aeropuerto.

-¡Si señora! Como no –y se retira.

Isabel queda sola con Andrés... y Andrés todavía tiene escondida en la espalda la mano armada.  Isabel levanta el mentón desafiante.

 (ayayyy.... espero que Andrés no le pegue :(  :(  )

 Afuera Salvador espera al lado del auto.  De pronto sale Valeria muy bella y sonriendo.  Tiene puesto un vestido rojo de breteles y sonríe.

 (Es muy bonita! Según mi marido más bella que Isabel   )

 -Salvador-se acerca- lamento mucho lo que le sucedió.

-Señorita Valeria- le dice Salvador evidentemente sorprendido y contento por el cambio.  La admira de pies a cabezas y le sonríe- no se preocupe... ¡está muy bonita!

Valeria sonríe feliz.

-¡Me siento orgulloso de usted señorita!

-¡Le prometí seguir sus consejos! Y aquí me tiene –dice feliz Valeria.

Salvador sonríe y asiente con la cabeza- ¡Yo también le voy a cumplir la promesa que le hice! –promete.

-¿A que se refiere?

-¡Ya lo sabrá! –dice misteriosamente- pronto comprenderá el significado de mis palabras.

 (ayayay, yo espero que no le toque el piano, porque si yo fuera la pobre Valeria me daba un ataque!!!   )

 Walter sale de la casa de malhumor, y pasa entre los invitados que esperan afuera con una maleta en la mano.  Se acerca altanero y grita- ¡Cerinza! Yo llevaré al señor Andrés y a la señora Isabel... ¡usted se va con Vicky! Simón los lleva.

 *

Los recién casados salen de la casa bajo los aplausos de los invitados.  Isabel no sonríe.  Andrés la toma posesivo de la cintura.  Isabel mira a Salvador que los mira. Isabel se detiene y fija su mirada en Salvador.  Salvador la mira. Luego Isabel sube al auto, Andrés con ella y Walter los conduce.

 Valeria se queda muy inquieta y preocupada. Rebeca llora a moco tendido.

 *

En el cuarto de servicio Simón se viste para salir- ¡A mi la verdad no me gusta nada lo que te pidió la señora Isabel! –se lamenta Abigail- ¡por favor ve con mucho cuidado! No quiero que vayas a tener un accidente si vas corriendo en el auto como lo haces en la moto.

-¡Ay mamá! Ni que fuera la primera vez que agarro un auto. ¡Déjate de preocuparte que ya no soy un chavito!

-No, lo que eres es un demonio. Enseguida que dejes a Vicky y a Salvador te me vienes para la casa.

Entra Vicky- Simón, ¿ya nos podemos ir?

-Si –y Simón le toma la maleta- ¡que diablos traes aquí! –al sentir que está muy pesada- ¿metiste al novio para que te haga compañía?

Pero Vicky no sonríe.

 *

Al salir afuera los novios ya se marcharon-¿Listo Salvador? –y Simón pone la maleta en la cajuela del auto.

Salvador está triste y se despide de Abigail- ¡Cuidese mucho Abigail!

-Gracias... ¡buen viaje! Y cuide mucho a sus hijos por favor.

Vicky sube al auto con aire triste como si fuera al matadero.

Salvador mira a Valeria que está muy bella y le sonríe. Abigail se acerca y la abraza.  Muy lejos, y muy sola Rebeca sigue llorando a moco tendido.

 *

Dentro de la casa la fiesta sigue y los invitados bailan felices al son de los mariachis.  Rebeca los mira y luego sube llorando al primer piso, se sienta en una silla y no tiene consuelo.

En una librería Antonio lee “El camino al más allá” y le pregunta a Ángela si cree en las posesiones de espíritus.  Ángela le dice que no. 

-A mi tampoco hasta que descubrí que puede haber algo de cierto.

-Los exorcismos y esas cosas son habladurías,,, ¡a mí nunca me han interesado ese tipo de cosas!

Antonio toma el libro que tiene en la mano-Si, eres más romántica –se ríe Antonio.

-Si, porque si leo esas cosas a la noche, no duermo.

Antonia la besa. La bibliotecaria los descubre y se separan divertidos.

-Mi amor... si el espíritu de tu papá se manifestara ¿tendrías miedo?

-¿Qué clase de pregunta es esa Antonio?

-Dime ¿tendrias miedo?

-Me imagino que si, pero repito que no creo en esas cosas mi amor.

-A veces pienso que don Pedro José regresó y se vale de otra persona para acercarse a nosotros.

-¡Mi amor deja de decir tonterías! ¿te volviste loco?

-Es que hay alguien que me recuerda mucho a él –confiesa- piensa como él y sabe muchos cosas que solamente tu papá sabía.

-¿A quien te refieres?

-¡A Salvador Cerinza! Él me recuerda mucho a tu papá... ¿y que me dices de la letra? –se pone eufórico- No te has puesto a pensar en que son demasiado iguales.

-Deja de decir disparates y por nada del mundo se te ocurra comprar este tipo de libros.  Te dejas impresionar muy fácilmente... y ya salgamos de aquí ¿si?

(Bueno yo la entiendo... ¿se imaginan la situación de la pobre Angela con un papá tan joven?   )

 
-Mi amor, ¡tu misma me has dicho que Salvador te parecía muy extraño! A mi me pasa lo mismo y Vicky... ¡ha llegado a pensar que Salvador podría ser hijo de tu papá!

-¡Ah! –se escandaliza Ángela- ¡Ahora resulta que Salvador es mi hermano! ¿de donde sacan tantas tonterías? –se molesta- ¿por qué las piensan?

-Bueno, tampoco es para que te enojes.

-Es que me enoja que inventen un misterio donde no lo hay. Además ya es tarde... ¡ya vámonos!

-No es tan tarde. Yo creo que la fiesta todavía no termina.

-No pero Isabel y Andrés ya deben estar de viaje, así que regresemos.

Y se besan enamorados.

 *

El avión cruza los cielos.  Isabel y Andrés van en Business Class y Vicky y Salvador en Economic. 
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Andrés dormita e Isabel no puede evitar buscar con los ojos a Salvador, lo mira y luego desvía la mirada. 
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 Vicky va temblando de miedo y Salvador leyendo. Salvador se da cuenta y la mira, y luego mira a Vicky para ver si ella se dio cuenta, pero Vicky tiene tanto miedo que no se da cuenta de nada y tiembla como una hoja.
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 (evidentemente en este viaje TODOS SUFREN!!!  )

 Andrés abre los ojos y la ve espiando para atrás -¿qué miras tanto? –le reclama y se levanta furioso y mira para atrás... y evidentemente se encuentra con la mirada de Salvador.  Se vuelve a sentar furioso en su lugar.

En la mansión la fiesta hace rato que terminó.  Las empleadas limpian.

Walter se pasea de un lado a otro con el reloj en la mano- ¿Lo está viendo Abigail? Han pasado ya muchas horas y su Simoncito nada que aparece.

-Seguramente no le ha pasado nada malo –trata de tranquilizarse Abigail mientras sigue limpiando- ¿usted lo vio salir del aeropuerto?

-Por supuesto... ¡salió primero que yo! Debería estar aquí primero que yo... ¡lo único que falta es que ese irresponsable me haya estrellado el auto de doña Isabelita! .

-¡Walter por Dios! –se asusta Abigail- ¿pero por qué dice cosas tan horribles?

-Porque no me extrañaría –Walter continúa sin consideración alguna- porque él acostumbra a correr... ¡claro! Seguramente está accidentado en la carretera!

-¡Ay por qué tiene que suponer usted siempre lo peor!

-¡No debió utilizar ese auto! Es tan fino y tan costoso –se sigue lamentando- la policía no debe tardar en llamar para informar que ese jovencito debe andar con todo el cuerpo fracturado en una sala de emergencias y que... por suerte... está vivo.

Abigail se santigua asustada- ¡Cállese ya! –le ruega- pájaro de mal agüero... me está poniendo los nervios de punta... ¿por qué tiene que decir tanta bestialidad? –y se marcha enojada.

 *

Walter sube las escaleras y encuentra a Rebeca en el mismo lugar que antes- ¡Menos mal que la encuentro doña Rebeca! ¿qué le parece que Simón no ha regresado el carro de su sobrina y lo más probable es que lo haya estrellado!

-¡Ay! ¿y a mí que me importa lo que le pase a ese loco? No me interesa.

-¿Y al auto doña Rebeca?

-Tampoco me interesa Walter... ¡si Isabel le dio las llaves es su responsabilidad!

-Claro... ¡si usted solamente lamente que su sobrina la haya separado del aparecido de Cerinza. ¡nada más!

-¡Ay Walter! –se enoja Rebeca- ¿por qué insiste en fastidiarme así? No resisto sus ironías... ¡a mí en este momento no me importa nada! ¿entiende?

 (y en que momento le importa otra cosa que ella misma? )

-Pero Salvador si le importaría ¿verdad? –ataca Walter- si él en este momento estuviera en el lugar de Simón, estaría como una loca llamando a todas partes.

-¡No lo soporto Walter! –le dice Rebeca con ira- ¡No lo soporto Walter! –y se marcha

-Está perdiendo la cabeza por ese cretino –dice al quedarse solo Walter- ¡ojalá que nunca más regrese a esta casa!

 

En el avión tampoco hay mucha paz que digamos... Vicky sigue temblando como una hoja.  Salvador simula leer tranquilamente ‘The Economist’, Isabel se mueve intranquila en su asiento.  Andrés mira a Isabel y se muerde los labios de rabia.

-¡Ay Salvador!  -no aguanta más Vicky- ¡este aparato se está moviendo muchísimo! ¿será que se va a poner patas pa’ arriba?

(ahahha,    menos mal que se mueve, porque sino no llegan!  )

 -Trate de calmarse Vicky.  Ya vamos a llegar, ya cálmese.

-¡Pues ojalá porque ya quiero que se acabe este sufrimiento! –llora Vicky.

-Se va a acabar en cuanto lleguemos- dice filosófico Salvador- pero todavía nos espera otro peor –y mira para adelanta hacia los asientos de Andrés e Isabel.

Vicky lo mira asustada.  Delante de ellos Isabel mira para otro lado del que está Andrés.

 *

Mansión. Antonio y Ángela llegan tomados de la mano.

-Parece que ya terminó la fiesta –Antonio- ya no queda ningún rastro.
link foto-¡Qué alivio! Pasé muy bien contigo, hace mucho tiempo que no teníamos un día para nosotros.

-Yo también lo disfruté muchísimo y me encantó pasar todo el día contigo... ¡es una lástima que ya se terminó!

-Bueno, pero por algunos días vamos a tener muchos días como estos.

Y se besan, pero Walter los interrumpe con aire de duelo.

-¡Qué bueno que llegó señorita Ángela!

-¿Sucede algo Walter?

-Doña Isabel le prestó su auto a Simón para que llevara a Vicky y a Cerinza la aeropuerto y –mira su reloj- mire la hora que es y no ha regresado.

-¡Ojalá no le haya pasado nada malo! –suspira Antonio.

-Lo que le pase a ese poco me importa... ¡el automovil es lo que me interesa!

 (por lo menos es sincero!!    )

 -Walter... ¿no se cansa de decir estupideces? -Antonio

-Digo la verdad... ¡ese automovil vale una fortuna!

-Nada comparado con la vida de Simón Walter- le corta Ángela.

-Señorita Ángela, si él se estrelló...

-¡No se va a estrellar! –se niega a escucharlo- no diga tonterías... ¡ni que fuera la primera vez que Simón maneja! –y mira a Antonio- ve a buscar a tu mamá... ¡debe estar muy angustiada!

 *

Antonio entra a la cocina- ¡Hola mi hijo! ¿ya te enteraste?

-No te preocupes, seguro que Simón se encuentra bien.

-¡Dios te oiga! Porque mira Walter no ha perdido la oportunidad para venir a hablarme de pura desgracia.

-¡No le hagas caso a ese malintencionado, seguramente se le descompuso el coche nada mas!

-Es que si así fuera hubiera tenido el tiempo de llamarnos ¿no? ¡que nervios! Yo no puedo evitar pensar en lo peor Antonio.

Antonio la abraza preocupado.

 *

En el piso de arriba, Valeria entra al cuarto de su tía y se preocupa de su estado catástrofico.

-¿Que tienes?

-Nada, no te preocupes. 

-¡No me mientas! Te veo muy desanimada... nunca pensé que la ausencia de Isabel te fuera a deprimir tanto.

-Me hubiera gustado tanto poder ir con ellos.

-¡Quita esa cara! Cuando menos lo pienses ya va a estar aquí, por qué no aprovechas el tiempo... ¡puedes ir al gimnasio, al salon, o verte con tu enamorado.

-¡Por él precisamente estoy sufriendo Valeria! No lo veré en varios dias.

-¿Y eso por que?

-Porque salió de viaje.

-¡Ahora entiendo por que estas tan triste!

-No es solo eso Valeria... ¡son mil cosas mi amor! –y de pronto le confiesa su corazón- ¡perdí mi juventud! Y ya no voy a recuperarla mi amor... ¡no! Ni con ejercicios ni con cirugía... ¡ni siquiera con un milagro!

-¡Ay tía!

-Antes de conocerlo no pensaba así... ahora... ¿sabes? Me siento como... ¡una vieja patética!

-Eso no es cierto.

-¡Si lo es! Mira me sentí muy fea... ¡muy fea Valeria! Porque nadie me dijo que estaba bien... ¡y a ti si te lo dijeron mi amor! –y le toma la barbilla con cariño- y así... con poco maquillaje... ¡con ese vestido tan bello! Pero claro... ¡tú eres joven!... ¡muy joven! Y yo muy pronto seré una anciana.

(Es muy interesante cómo el escritor nos muestra el otro lado de la moneda con Rebeca enamorada de Salvador, así como, tal vez, Pedro estuvo enamorado de Isabel   )

 -Tía escúchame –trata de consolarla Valeria- ¡como te arregles o como te vistas es lo de menos! Lo importante es que te animes a sentirte como de quince y no como hoy.

-¡Ojalá él me hablara como tú Valeria! –llora Rebeca.

-¿Sabes? –Valeria le acaricia el rostro- a veces quisiera saber quien es ese hombre... ¡cómo es! ¡que piensa de tí!  Porque te hace mucho daño y una persona así no creo que le convenga a nadie tía.

-¡Ay Valeria!

En ese momento se escuchan chirridos de un auto que estaciona afuera- ¡Ay! ¿quién habrá frenado así? –se molesta Valeria.

-¡Ese debe ser el demonio de Simón! –despotrica Rebeca recuperando un poco el espíritu- ¡todo el mundo está loco esperándolo! –y sigue llorando.

 (bueno... no hay consuelo que valga... la verdad yo la prefiero cacatúa que destrozada )

Afuera Abigail sale como una tornado enfurecido a enfrentar a Simón que baja del auto riendo feliz- ¿Por qué tardaste tanto Simón? –le reclama- ¿qué te pasó?

-¡Qué me iba a pasar mamá! –ríe- nada... ¡no sabes! ¡la pasé fenomenal! –y ríe a carcajadas- Esta si es tremenda nave... ¡si vieras sabes la velocidad que desarrollé! –le cuenta sin darse cuenta del sufrimiento de Abigail- ¡y lo suave que agarra las curvas! Ay...-suspira- ¡siempre había querido dar una buena vuelta en uno de estos y por fin se me cumplió el sueño! –y se apoya en el auto.

-¡Qué le ha hecho a este automóvil! –llega gritando Walter.

-¿Qué le voy a hacer Walter? Nada... ¡si quiere revíselo!

-¿Y por qué se demoró tanto?

-¡Fui a dar un paseo!

-Es el colmo... ¡usted va a tener que responder por este abuso! ¡cínico! ¡inconsciente!

-¡Ya! –le corta Abigail- deje de hacer escándalo Walter... ¡usted no es quien para reclamarle nada! Para eso estoy yo que soy su madre.

-¡Pues claro! Usted es compinche de sus hijos y le alcahuetea todas las sinverguenzuras!  -mientras revisa el auto.

-Piense lo que le dé la gana... ¡a mi lo único que me importa es que mi hijo ya está aquí sano y salvo!  -y arrastra a Simón del brazo- ¡ven acá Simón que tu y yo tenemos que hablar!

-¡Vieja alcahueta! –se queda gritando Walter.

Dentro de la casa- ¡No Simón! ¡no! Tu comportamiento deja mucho que desear... ¡no te dije nada delante de Walter! Pero fuiste ¡un irresponsable!

-¡Mamá! Ni que me hubiera tardado tanto... ¡fueron un par de horitas y ya!

-¡Y eso no te hace suficiente! –le reclama Antonio- primero que nada, ¡el auto no es tuyo! Y pusiste muy nerviosa a mi mamá pensando lo peor.

-¡Tu también me vas a venir a sermonear!

-¡No! Pero ella tiene toda la razón, ¡no puedes comportarte así! A veces actuas como un niño y no piensas en las consecuencias.

-¡Me pusiste los nervios de punta! –Abigail.

-¡Ya! Está bien –grita Simón- uno por uno que los dos al mismo tiempo es abuso- y se marcha.

 *

Simón sale enojado al pasillo - ¡tremendo escándalo que armaron! Ni que hubiera cometido un delito –se queja amargamente.  De pronto escucha el piano... y sube al piso superior.

*

Valeria... con manos de ángel toca el piano... comete errores pero sigue. Simón llega intrigado y abre la puerta lentamente y de pronto se sorprende- ¡Perdón señorita Valeria! No la quise interrumpir.

-¡No Simón! Entre... no tengas miedo.

-¡No sabia que tocara el piano! Lo hace muy bien.

-¡No tan bien como don Pedro! Soy una atrevida –se excusa.

-No, pero ¿por qué atrevida? El piano está ahí y nadie lo usa. No creo que a nadie le moleste. Se ve muy bien ahí sentada... ¡hasta parece una concertista!

-¡No te burles! Apenas toco algunas notas.

-Para nada... ¡no me burlo! Hoy se ve muy linda señorita Valeria.

-Gracias, pero te voy a pedir que no me llame señorita Valeria.

-No tiene nada que agradecerme. Se lo digo en serio... ¡nunca la habia visto tan bonita como hoy! Hasta está mejor que su prima Isabel, es más joven y no es pesada y arrogante como ella.

-¡Parale Simón! –se levanta enojada- ¡Me halagas demasiado y estás ofendiendo a mi prima!

-¡Perdón! La estoy molestando con mis palabras ¿verdad? Hoy no doy una.

-¿Por qué dices eso?

-Lo que pasa es me tomé el atrevimiento de dar una vuelta en el carro de la señora Isabel... ¡y ahora por culpa de Walter todo el mundo me quiere colgar como si hubiera cometido un crimen!

-Bueno, ya conoces a Walter, es muy pesado y se molesta por todo.

-De él no me extraña nada, pero mi mamá y mi hermano quieren colgarme vivo. Bueno... ¡tendré que darme una vuelta por el jardin y esperar a que esté bien dormidos para no tener que aguantar sus gruñidos!

-En ese caso yo te acompaño –sonríe Valeria.

-¡Lo dice en serio Valeria!

-¡Hablo en serio! –y le toma la mano- ¡Vamos!

 (Simón la mira embobado... evidentemente es muy diferente que Consuelo!!   )

 *

Afuera conversan.

-Isabel ya debe estar en la casa de la playa.

-¿Siente celos de ella?

-¿Debería de sentirlos? Tal vez porque lo tiene todo... pero aparentemente... porque le falta lo más importante que es la tranquilidad Simón.

-Si, parece no estar en paz ni con ella misma... ¡en cambio a usted la veo muy calmada!

-Bueno, no siempre he sido así.  También he pasado por crisis... ¡la muerte de mis padres me dejó muy inestable! –suspira- y no sé que va a pasar conmigo... –y de pronto se excusa- no sé por qué te cuento estas cosas.

-Hable con confianza, a veces es bueno desahogarnos, si nos tragamos los problemas terminamos envenenandonos.

-¡Ya no hablas como un chiquillo!

-Hablo como un hombre.

-¡Un hombre muy travieso! No te ofendas... es la verdad... ¡tú y Antonio siguen siendo unos niños que causan mucha ternura! Ahora entiendo por qué don Pedro los quería tanto.

-¿Yo le inspiro ternura Valeria?

-Me gusta mucho su mirada, su forma de ser ¡eres una buena persona!

-Valeria ¿cree que podamos llegar a ser amigos?

Valeria suspira y sonríe- ¡si ya somos amigos Simón! –y se dan la mano bajo la luna.

 (Error de la novela  , cuando mostraban las manos de Valeria tocando el piano, eran unas manos de mujer con uñas pintadas de rosa... las manos de Valeria ahora están pintadas de color blanco... ni modo que haya tenido tiempo de cambiar la manicura  y otra cosa... Simón, Simon... o mejor dicho... Pablo Azar...   ¡se come las uñas! )

 *

Esa noche Simón se queda mirando el techo sonriendo.

-¿No puedes dormir? –Antonio.

-No.

-¿ya se te pasó el berrinche?

-Ya ni me acordaba...

(hahaha... evidentemente   )

 -¡Lo olvidé gracias a Valeria! -le cuenta- Estuvimos platicando en el jardin un buen rato... ¿no te fijaste lo bonita que estaba hoy?

-¿Valeria bonita? Es agradable... ¿pero bonita?

-¡Es más linda que cualquier otra hermano! Tiene unos ojos.. ¡y que sonrisa! Nunca me había fijado en ella... ¡te juro que me dejó impactado!

-¡Simón! –le tira una almohada- ¿estas hablando en serio o te estás burlando de esa pobre muchacho?

-¡No! Nunca había hablado tan en serio... ¡te juro que acabo de descubrir algo que nunca había encontrado en otra mujer!

 *

Otro día.  Gaetana le hace un escándalo al dueño de la casa.  La detienen Matilda y Lupe.

-¡Déjenme! –grita Gaetana.

-¡Si quieren pelea aquí me tienen! –la defiende Matilda.

-Nosotros somos muy machos para pelear con viejas y ni siquiera sabemos quien es.

-¡Pues soy la mejor amiga de Gaetana! –dice Matilda ante el asombre de Lupe y Gaetana que se miran atónitas ante esta declaración- ¡y la cantante oficial de este bar!

-¡Yo soy el dueño de esta casa! Y no he aceptado que pusiera este bar.

Y trata de echarlas.

-Usted está incumpliendo. Declaró esta casa para vivienda y no para esta clase de negocios –la ataca el vecino.

-Usted dice eso por envidioso porque nuestro bar tiene más éxito que el suyo-le grita Lupe.

-¡De aquí no me echa nadie hasta que se venza el contrato! –grita Gaetana.

Y se siguen peleando- La voy a denunciar.

-Yo estoy muy tranquila porque tengo todos los permisos en regla.

-¡Larguémonos de aquí amigo Evaristo! –el dueño- Ya veremos como hago para recuperar mi propiedad. Yo te prometí que te la voy a rentar y lo voy a hacer.

-Eso espero porque me están perjudicando terriblemente. Es mas... ¡no perdamos más tiempo con esta plaga!

Y ahí nada más las tres mujeres se les echan encima y los echan a patadas.

-¡Ni muerta me sacan aquí! –dice Gaetana mientras Matilda le da un vaso de agua para que se tranquilice.

-¡Necesitas quien te defienda! Lo que me parece más aconsejable es que me venga a vivir contigo- decide.

-¡Ah no! Matilda –se asusta Gaetana- Suficiente tengo con tenerte de cantante. Además Salvador no te aguantaría ni un minuto.

-Voy a hablar con él.

-Se fue de viaje de negocios.

-¡Ay que importante! ¿Y que negocios?

Gaetana la manda al diablo y Matilda se despide- ¡Qué geniecito! Espero que esta noche estés de mejor ánimo... porque pienso traer a un grupo de amigos para que me escuchen y se diviertan –y se marcha.

-¡No hay tragos gratis! –grita Lupe.

-¡No es que sea mala persona! Pero me molesta su atrevimiento.. fíjese usted la dejó cantar un par de veces y ya quiere venir a vivir aquí.

-¡No te preocupes Lupe! Salvador no lo va a permitir –y de pronto se preocupa- ¡Ay Lupe! Hablando de Salvador... ¿cuándo volverá? Acaba de irse y ya lo extraño terriblemente –y se pone triste- ¡Dios quiera! Dios quiera que le vaya bien en ese viaje.

 *

Mansión. Walter persigue a Ángela.

-¡Tiene que reclamarle a ese descarado y ponerlo en su lugar!

-No lo voy a hacer Walter... ¡y no entiendo cual es su problema con Simón y con Antonio!

-¡Discúlpeme señorita! Es que Simón es un descarado, tuve el cinismo de reconocer que él se llevó el auto porque le dio la gana.

-¡Al menos dijo la verdad! ¿qué quería que mintiera?

-Señorita, si usted no toma cartas en el asunto... ¡esos abusadores! Se van a aprovechar de la ausencia de la dueña de esta casa.

-¡Qué le pasa conmigo Walter! –le corta enojada Ángela- ¿Acaso tengo que recordarle a cada minuto que yo también soy la dueña de esta casa? ¡sé perfectamente poner el orden! Empezando por usted... ¡así que no me diga que es lo que tengo o no tengo que hacer y limítese a cumplir con sus obligaciones!

Walter baja la cabeza y se marcha con el rabo entre las piernas.

 *

Más tarde Walter entra a la habitación de Isabel y encuentra a Rebeca esculcando y probándose todas las joyas y ropas de Isabel.  La asusta de muerte. Rebeca se ve muy arreglada y bonita.

-¡Qué hace usted acá señora!

-¡Cuantas veces le tengo que decir que no entre sin llamar Walter! ¡no sea abusivo!

Walter la mira- ¡Eso mismo le digo yo! Esta habitación debería estar bajo llave hasta que regrese la señora Isabel de su viaje... ¿pero cómo le gustan a usted los vestidos y las joyas de su sobrina? –se burla y se acerca a mirarlas.

-¡Simplemente me distraigo con esto!

-Pues debería distraerse con cosas más productivas... ¡como por ejemplo planificar nuestra entrada al cuarto secreto! Ahora que está de viaje doña Isabel ¿entiende? Hay que saber qué se oculta allí.

-¡Tiene mucha razón! ¡Debo estar preparada para cuando llegue Salvador!

-¡Salvador! –se enoja Walter y sale de la pieza- ¡pero que tontería está diciendo!

-Salvador –suspira Rebeca sonriendo.

 

Y nuestro Salvador está de blanco, muy guapo, requete atractivo, preparando el barco de don Pedro José Donoso “Humdinger”.

 
 

Te busqué en otra ciudad

Caminé por otras calles

Sin saber que una vez

Sin dudar me traicionaste


 

-¡Salvador! –le grita Vicky desde el muelle- la señora Isabel lo anda buscando porque lo necesita.  Salvador recoge sus chaqueta blanca y desciende del barco.

 
 

Me engañaste

Y hoy regreso a tu vida,

Para alguna vez vengarme

Voy a tomar de nuevo mi lugar

A ser de nuevo tu dueño

Y a mostrarte que mi amor 

lo tomaste como un juego

Y hoy te vuelvo a enamorar

Para enseñarte lo que es bueno

Y hoy te vuelvo a enamorar

Y que me devuelvas mis beso,

Y hoy  te vuelvo a enamorar

Aunque creerlo me cueste


 

(Que lindo tema pusieron... ¡que lindo!  me recuerda a un tema de Mana pero esta música es de otro autor  -ver en link Músicas )

 Vicky llega junto a Isabel que mira al mar.
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-¿Encontró a Salvador? –le pregunta.

-Si, ya viene para acá. ¿Sirvo la comida?

-No, todavía no. Más tarde Vicky... Andrés todavía no se despierta... ¡no sé a qué hora piensa levantarse!

Vicky suspira- ¡Pues con este calor infernal yo no sé como todavía se queda en la cama!
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-Anoche bebió más de la cuenta  -le confía Isabel- se durmió hasta la madrugada.

 Y pone el rostro para que le acaricie el sol y sonríe... vuelve a mirar al mar.

En la habitación de Andrés hay botellas y copas tiradas por el suelo.  Andrés duerme la borrachera.
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 Isabel lee cuando llega Salvador (todo vestido de blanco, jejeje   un poquito exagerado... hasta vincha blanca...  comme même!) - ¿qué se le ofrece doña Isabel?
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-Tengo ganas de salir a pasear por los alrededores.. ¡así que le suplicaría que prepare el auto!

-Supongo que su esposo va a acompañarnos.
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-Mi marido está profundamente dormido –le dice indiferente- Así que nada más iremos usted y yo –y lo mira a los ojos con una sonrisa- ¡solamente usted y yo! –y toma el libro y vuelve a leer.

-Desde luego, yo me voy a morir de vieja y no voy a acabar de entenderlos... ¡tu hermano Simón me sorprende cada vez mas!

-¿Por qué?

-Porque después del disgusto de ayer pensé que andaría disgustado, pero no, por ahí anda como si no hubiera pasado nada.

-¿Hubieras preferido verlo echando chispas?

-No mi amor, pero no deja de sorprenderme.

-Anoche estaba platicando con la señorita Valeria, a lo mejor fue eso lo que le calmó.

-¡Ay no! Tu hermano es imposible... ¡igualito a su padre! Que cuando se ponía furioso y se ofuscaba no había poder humano que lograra calmarlo... ¡solo los golpes de la vida! –suspira triste- ¿tienes clases?

-Tienes la tarde libre, pero pienso salir.

Y de pronto Abigail toma el libro “Vida después de la muerte” - ¿Y desde cuando te interesan estos temas?

-Lo leo por simple curiosidad.

-¡Fíjate que yo a veces pienso que los muertos se pueden apoderar de los vivos! Es ciertas circunstancias.

-¿A que te refieres?

-¡A... a las cosas que dice Salvador! Son idénticas a las que decía don Pedro José... ¡tal me parece que lo estoy escuchando!

Antonio suspira inquieto.

 *

En la casa de la playa, Andrés por fin se levanta, sale afuera y se tira en una poltrona.  Vicky le trae una bebida.

-¡Aquí tiene señor! Esto le va a ayudar al dolor de cabeza.

-¡Quién te dijo que me duele la cabeza! –le contesta grosero.

-¡Nadie! No más con verle la cara.

-¿Isabel dónde está?

-Salió a dar una vuelta aquí por la zona.

-¿Sola? –mientras bebe.

-¡No señor! Salvador la está acompañando.

Andrés pone cara de ogro.

 *

En una playa completamente solitaria... Isabel está tendida en una silla desplegable y Salvador sentado en la arena mirando al mar.
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-¿Aburrido? –le pregunta Isabel.

Salvador se levanta mostrando pectorales y bronceado. La mira- Solo pienso –le contesta.

-¡Se le ve muy tranquilo Salvador!

-El que no debe estar nada tranquilo es su esposo sabiendo que salimos los dos solos.

Isabel se pone aceite y sonríe satisfecha- ¡ese es su problema! –y levanta los hombros.

-¿Le gusta provocarlo? Otra en su lugar no me habría traído para evitar disgustos.
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Isabel lo mira altiva- ¿No se estará dando demasiada importancia Salvador? –y se mira las manos- ¿qué le hace pensar que un hombre como Andrés pueda sentir celos de usted?

Salvador sonríe y se le arrodilla al lado- ¡Yo sé que no me soporta! Eso es más que suficiente.

Isabel se vuelve a encoger de hombros- ¿Y que? Yo tengo toda la libertad... de traer a los empleados que necesite ¡le guste o no le guste a mi marido! –y mientras Salvador la estudia intrigado le sonríe- ¿cómo durmió anoche? –le dice amable- ¿bien?

Salvador mira a lo lejos- ¡Mas o menos! Hubiera dormido mucho mejor... si... ¡me hubiera hospedado en la cabaña del ala izquierda!

Isabel mueve la cabeza- ¡eso es imposible porque están inhabitables!

-En un tiempo fueron muy confortables... ¡es una lástima que las hayan descuidado!

Isabel se intriga- ¿Y usted como lo sabe?

-Pedro José Donoso me habló de este lugar.
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Isabel suspira y cambia de conversación. Le pasa el aceite- ¡se va a quemar estando bajo el sol sin protección! ¡Póngase!
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Salvador mueve la cabeza negando- Gracias.

Isabel empieza a ponerse aceite.  Salvador la mira a los ojos pero no puede evitar bajar la mirada a la pierna que ella unta de aceite.
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Salvador admira su cuerpo.

 
 

Te busqué en otra ciudad

Caminé por otras calles

Sin saber que una vez

Sin dudar me traicionaste

 
-¿Por qué no se mete al mar Salvador? –le pregunta- se nota que el agua está muy agradable –y le sonríe seductora- ¡muy agradable!

 Y haciéndole caso, Salvador se levanta de la arena y se mete al mar con pantalón blanco...
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Isabel se recuesta en su silla y lo admira. Es como un felino en plena forma y vigor.
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Salvador se mete al agua... y se saca los pantalones.  Isabel se yergue gratamente sorprendida.  Luego suspira y se hunde en su silla.
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Salvador da una vuelta y los tira hacia la playa.  ¡Isabel se sorprende!
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 Isabel sonríe y admira su cuerpo.  Salvador nada vigorosa y perfectamente como un animal acuático.  Vemos su cuerpo perfecto bajo el agua.

 

Me engañaste

Y hoy regreso a tu vida,

Para alguna vez vengarme

Voy a tomar de nuevo mi lugar

A ser de nuevo tu dueño

Y a mostrarte que mi amor 

lo tomaste como un juego

Y hoy te vuelvo a enamorar

Para enseñarte qué es bueno

Y hoy te vuelvo a enamorar

Y que me devuelvas mis besos,

Y hoy te vuelvo a enamorar

Aunque creerlo me cueste,

Si fuiste mía una vez,

Lo serás para siempre,

¡Y hoy te vuelvo a enamorar para siempre!


 

(Bueno, mucha gente piensa que Salvador –MC- está completamente desnudo, pero según mi opinión y mi DVD, no, tiene un slip color carne, eso es todo, lo siento por algunas!!!  jejeje)

  *
FIN DEL CAPITULO

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@2005 Narración by Mabouchita! Z;D

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