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El Cuerpo del DeseoVersión
Modificada por: MABOUCHITA
* CAP# 101: jueves 8 de
diciembre de 2005 – ¡LA DESTRUCCION DE ANDRES! Mansión. Walter
espera preocupado afuera en el pasillo cuando Vicky sale corriendo sin
decirle nada. * Carretera. Andrés
conduce raudamente su auto. Y juega con una pistola. * Mansión. Llega
la noche y Valeria y Simón hablan en la sala mientras Rebeca
los escucha. -¡Andrés
es un cobarde, nunca pensé que fuera capaz de hacer algo
así! -Valeria a punto de llorar -¡vieras
cómo
golpeó a Isabel! -¡Valeria,
trata de calmarte! -Simón. -¡Es
que pudo haberla matado! -Y se pone a llorar- ¡la
golpeó salvajemente, ese Andrés es un animal! -¡Merece
ser castigado, ese tipo debe ser anunciado a las autoridades! -Se enoja
Simón. -¡Eso
ni lo diga, Isabel que su mujer! -Interviene Rebeca con su voz
histérica. (ahhhh!!!
qué horror! -¿Y
eso le da derecho de matarla a golpes?-se enoja Simón-
¡no
señora, él está en la
obligación de
responder por sus actos! Y si me extraña que
todavía no
hayan llamado a la policía. -¡No
se meta en dónde no lo llaman! ¡Eso no es asunto
suyo! -¡Es
asunto de todos nosotros! -¡No
lo defiendas tía! -se enoja Valeria-
¡Andrés es un
hombre muy peligroso y no debe estar cerca de Isabel! -¡El
también tiene sus derechos! -Sigue Rebeca -¡Qué
derechos, ni que nada! -Se le planta Simón- ¡todos
estamos
dispuestos a enfrentarlo! ¡Qué se atreva a
regresar, a
ver, que se atreva, a ver si lo dejamos entrar a esta casa! * Habitación
de Isabel. El
rostro de Isabel está hecho pomada. El doctor la ausculta. (bastante
mal por cierto!! Isabel sigue inconsciente... ya debe haber pasado
más de una hora!!! y todavía al doctor no se le
ocurre
llevarla a un hospital!!) Cítricos
Donoso. Salvador
sigue trabajando cuando llega el doctor Garcés y le dice que
es
muy tarde y que todo el mundo se fue -¿a qué hora
se va a
ir usted? Salvador
le dice que se va a quedar más tiempo. -¡Que
pase buenas noches! -Se despide el doctor Garcés. Salvador
sigue trabajando cuando suena el teléfono, duda un momento Al
otro lado de la línea Andrés le dice
-¡solamente
quería confirmar que vas a cumplir con nuestra cita Cerinza!
-Andrés está en su escritorio con el arma en la
mano-
¡llegó el momento de enfrentarnos,
imbécil! Mansión. Simón
y Valeria van a averiguar por Isabel. Antonio les dice que el doctor la
sigue examinando. Valeria entra a la habitación de Isabel.
Simón, Ángela y Antonio hablan en el pasillo. -¡Yo
la vi muy mal, ese cobarde quería matarla! -Dice Antonio-
¡nunca me imaginé que fuera capaz de atacarla de
esa
manera! Ángela
suspira- ¡yo estoy muy impresionada, Isabel no se merece
esto!
¿Cómo es posible que no nos diéramos
cuenta a
tiempo de lo que estaba sucediendo? -¡Y
todavía tiene el descaro de presumir de decente,
Andrés
Corona no es más que un degenerado! Pero ni crea que esto se
va
a quedar así. -¡Tenemos
que ver la manera de detener sus excesos! Esto es gravísimo,
si
fue capaz de golpear a su propia esposa ¿qué
podemos
esperar nosotros? -Dice Ángela. -¡Tenemos
que estar muy alertas, puede ser muy peligroso! -Antonio. -¡Yo
ya le dije al vigilante que nos avise si regresa, si se atreve a asomar
las narices por aquí, no sabe lo que le espera! -Dice
enojado
Simón. * Habitación
de Isabel. Isabel
regresa en sí y el doctor de la unas pastillas. Isabel
trata de levantarse y susurra-¿Esto qué es? -¡Es
un calmante para el dolor! -le dice el doctor. De
pronto Isabel recuerda su cita -¿Qué hora es? -Y
trata de levantarse pero el dolor se lo impide. Valeria
se acerca -¡Isabel, no te preocupes, aquí estamos
contigo
chiquita, ya! -Y le acaricia el cabello- ¡tranquila, descansa! -¡No
señora, no se preocupe, estése tranquila! - le
dice Abigail con pena- ¡todo va a estar bien! -¡Abigail,
tengo que salir! -Gime Isabel. -¡Señora,
está muy golpeada, pero no presenta fracturas! -le dice el
doctor a Abigail- ¡sin embargo debemos hospitalizarla para
hacerle exámenes más especializados, para
asegurarnos! Isabel
vuelve a tratar de levantarse -¡Ay, es que tengo que salir,
yo
tengo que salir porque!... -y gime y vuelve a apoyarse del dolor-
¡porque está en peligro, él
está en
peligro... está en peligro! -murmura. * Cítricos
Donoso. -¡Bueno,
aquí lo estoy esperando Andrés Corona! -hace una
pausa
Salvador- ¡acepto su desafío, de frente!
¿Me
oyó? ¡De frente y no como usted acostumbra hacerlo
a
traición! -¡Si
crees que tengo miedo de enfrentarte, te equivocas! -Le dice
Andrés al otro lado de línea Mansión. Walter
desesperado espera en el jardín cuando aparece Rebeca
-¿esperando a Andrés? -¡Es
mi obligación prevenirlo, porque ahora todos
están en contra de él! -¿No
es para menos, no? -gruñe Rebeca-
¡Después de atacar salvajemente a Isabelita! -¡Mi
patrón reaccionó de esa manera porque la
señora
Isabel lo provocó, estoy convencido de que ella lo
enloqueció! -¡Para
mí que no esta bien de la cabeza! -Grita Rebeca-
¡por eso
no le perdono que le haya hablado del cuarto secreto y del robo de las
joyas! -¿Que
tiene que ver todo eso ahora? Lo importante ahora es saber
dónde
está... ¡si al menos lo supiéramos! * Cítricos
Donoso. Salvador
se dirige a la oficina de Andrés, abre la puerta pero no
encuentra a nadie. -¿Pensaste
que te estaba esperando en mi oficina? -Le dice Andrés al
otro
lado del teléfono- ¡no seas estúpido
Cerinza!
-Andrés se encuentra en medio de un almacén-
¡los
vigilantes hacen ronda por ahí todas las noches y hoy no
quiero
que nos estorben, que nos moleste nadie! El único lugar que
nunca visitan es la bodega, dónde casualmente me encuentro
ahora
¡aquí te espero, ven por mí, si te
atreves! -Y
Andrés corta el teléfono. * Bodega. -¡Ya
estoy aquí Andrés! ¿Dónde
estás? -Se
pasea Salvador- ¿por qué no sales de tu
escondite?
¡Ay Andrés, Andrés, como siempre
haciendo trampa!
¿Por qué no sales y das la cara como un verdadero
hombre? * Mansión. Isabel
todavía inconsciente descansa en su cama mientras Valeria
vela
por ella. Rebeca entra preocupada -¿es cierto que van
hospitalizarla? -El
doctor considera que es lo mejor, muy pronto vendrá por ella. Rebeca
mueve la cabeza negativamente. * Bodega. Salvador
sigue llamando a Andrés que lo apunta por la espalda sin que
Salvador lo vea-¿qué pasa contigo
Andrés? -Y sigue
buscando con la mirada pero no lo ve -¡vas a matarme a
traición! -Y de pronto Salvador sabe que está
detrás suyo exactamente -¡vas a faltar a tu
palabra! -Y
diciendo esto se da la vuelta y lo enfrenta. Andrés
ríe mientras lo apunta directamente
-¡tú crees que
te tengo miedo! Hace mucho tiempo que espero este momento -y
ríe
con triunfo -¡Espero
que esta vez dispares de frente, y no cobardemente a
traición,
cómo hiciste del bosque Andrés! ¿Vas a
negarlo? Andrés
sonríe con ironía -¡me descubriste! -Y
lo mira
altivo- ¡cometí un error al no rematarte!...
tuviste mucha
suerte, al igual que ayer cuando los matones que contraté
fallaron! -¡Pero
no fallaron con el doctor Belaúnde! -lo reta Salvador-
¡Me
imagino que fueron los mismos miserables que contrataste para que lo
asesinaran! -¡Así
es! -Reconoce Andrés- ¡y la verdad agradezco que
hayan
fallado porque ahora tengo la oportunidad de matarte con mis propias
manos! -¿Crees
que va a ser muy fácil acabar conmigo? -Le pregunta Salvador
mientras lo mira desde abajo. Andrés
que está un piso de arriba lo mira sin dejar de apuntarlo
-¡aunque me cueste, voy a aplastar al tipo que se
acostó
con mi mujer! - le dice con rabia -¡sí, lo
sé todo,
sé que ustedes dos son amantes! -Y suspira por rabia
mientras lo
sigue apuntando- ¡lo sé, adiós! Y
Andrés dispara, pero Salvador sale corriendo y falla. (oooooohhhhh.... -¡No
te conformaste con robar las joyas de la caja fuerte del viejo! -grita
Andrés mientras los persigue- ¡eres un perro
Cerinza, nada
más! -Y de pronto de la nada saca una linterna-
¿sabes
qué, no me importan las joyas! ¡Comparadas con
Isabel, no
significan nada para mí! -y mientras dice esto baja las
escaleras sigilosamente. -¿Qué
tanto reclamo Andrés? ¡Fuiste tú el que
me
arrebató todo lo que me pertenecía! -Le dice
Salvador
desde la oscuridad, escondido- ¡yo no robé nada,
lo que
había en la caja fuerte me pertenecía, al igual
que
Isabel! -Le dice mordiendo las palabras- ¡ella fue mi esposa
antes de casarse contigo! Andrés
lo sigue buscando y empieza a reírse histérico-
¿de qué hablas imbécil? ¡Te
volviste loco! -¡No
lo comprendes! -Le sigue hablando Salvador sin mostrar la cara- no te
culpo, es natural, se necesita ser muy inteligente o tener el
espíritu muy elevado para aceptar ciertas verdades...
¡ciertas verdades que una persona como tú no
está
en capacidad de aceptarlas! Andrés
lo sigue buscando por todos lados con la pistola la mano
-¡Cerinza, Cerinza, Cerinza! No pierdas el tiempo intentando
ofenderme... ¡así que todavía no me
conoces! -¡Te
conozco mucho más de lo que imaginas Andrés! -con
voz
ronca- ¿O cómo explicas que esté
enterado de todos
los secretos de la casa? -Salvador le sigue diciendo con voz
lúgubre- ¿o de los pormenores de la
fábrica?...
¿crees que es normal que un completo desconocido tenga los
conocimientos que sólo Pedro José Donoso
podría
tener? Andrés
se queda callado e inmóvil. Andrés
se apoya en la pared -¡Déjame verte! -Le grita-
¡déjame verte! Y
Salvador decide salir de su escondite, se posiciona a contraluz...
detrás de él entra la luz por un tragaluz donde
da
vueltas lentamente un ventilador...
-¡Cerinza!
-Andrés corre detrás- ¡Cerinza!
¿Dónde estás ? - pero lo ha perdido. Desde
la penumbra Salvador sigue su discurso- ¡Isabel y
tú eran
amantes desde mucho tiempo atrás! La convenciste para que se
casara conmigo y así los dos disfrutarían de mi
fortuna... ¡pero cómo el viejo no murió
tan pronto
como esperabas, decidiste envenenarlo en compañía
y
complicidad de Isabel! -¡Yo
los vi con mis propios ojos, los escuché en el estudio de mi
casa cuando comentaban del crimen que habían cometido! -le
dice
Salvador con dolor- ¡Los dos se confabularon en mi contra,
sin el
más mínimo escrúpulo, me
engañaron, me
traicionaron! -Salvador sufre, se le llenan los ojos de
lágrimas
amargas- ¡me quitaron la vida sin importarle todo lo que
había hecho por ustedes! -hace una pausa y sonríe
triste-
¡Especialmente tú Andrés! Andrés
tiene un ataque de histeria y grita desaforado- ¡mentira! -y
luego entra en una cámara fría pero tampoco lo
encuentra.
Se queda parado en medio de la neblina. -¡No
sé! -Andrés trata de ganar tiempo -
¡dímelo
tú! Solamente Pedro Donoso sabría eso...
¡Así que refréscame la memoria Pedrito!
-Pero
empieza a mirar con miedo. -¿Cómo
puede saber eso? -Se pregunta Andrés en un susurro a
sí
mismo... ¡Bueno, basta! -grita de pronto... Andrés
da
vueltas sobre sí mismo apuntando la pistola hacia todos
lados. De
pronto Salvador aparece en medio del aire enrarecido- ¡Tu
vida no
fue nada fácil! Perdiste a tus papás cuando
aún
eras muy niño, pasaste muchos trabajos... ¡muchas
necesidades! Andrés
baja la pistola sorprendido de lo que escucha. -Pero
yo decidí ayudarte Andrés! Y desde el
día en que
te conocí te traté que trate como si fueras mi
propio
hijo. Andrés
lo mira con los ojos desorbitados. Andrés
le apunta la pistola a la cara lleno de furia e incredulidad cuando de
pronto ve a Pedro José Donoso y asustado baja la mirada y
mira
al suelo... Temblando mueve la cabeza negativamente y se niega a creer
-¡no es posible! - y empieza a tartamudea -¡quieres
confundirme! -Y de pronto levanta la pistola nuevamente y trata de
apuntarle pero Salvador ha vuelto a desaparecer- ¿es eso lo
que
quieres verdad? ¡Confundirme! ¿dónde
estás
Cerinza? -Y camina con un loco buscando y gritando-
¿dónde estás? Y
gritando a todo pulmón corre por toda la bodega de arriba a
abajo- ¡Cerinza, no te creo una palabra a Cerinza!
¿cómo puede tratarse del viejo? ¡Pedro
José
Donoso está muerto y enterrado! No te creo ni una sola
palabra -
y sigue corriendo - ¡Cerinza, Cerinza! - y de pronto se
detiene y
deja la pistola sobre una caja de cartón- ¡mira,
no te voy
a matar! ¡Explícame como es que sabes tantas
cosas! Y te
prometo que te perdono la vida. Salvador
le habla desde algún rincón- ¡elegiste
el lugar
idóneo para nuestro encuentro! Recuerda que aquí
comenzaste a trabajar -¡Eras
el encargado de organizar esta bodega! Claro, yo luego te
pasé a otra sección. Andrés
se dobla en dos del terror de escucharlo. -¡Porque
aquí comenzaste a padecer una alergia y una
afección pulmonar! -Se burla Salvador. -¿Cómo
sabes tanto? -grita Andrés desesperado y a punto de la
alineación total. -¡Luego
te nombré supervisor del departamento de
producción y
empaque!... cuando te graduaste de la Universidad... ¡te
pasé a las oficinas!... y mira hasta donde llegaste a
Andrés... ¡de ser el último de la fila
a director
de la empresa! -¡Eras
ambicioso! -sigue Salvador implacable pero lleno de dolor-
¡de
miserable gusano te convertiste en un gigante!... pero la
ambición rompe el saco y ahora vuelves a ser el mismo
asqueroso
gusano que un día se presentó ante mí! -¡No
sé! -grita Andrés histérico y se
levanta y empieza a disparar sin sentido... dispara dos balas. -¿Dónde
estás? ¡no vas a escapar de mí Cerinza,
no!
-completamente alienado se pasea de un lugar a otro - ¡a la
fuerza voy a hacerte confesar todo lo que sabes, a la fuerza! -y sus
bellos ojos verdes están llenos de lágrimas de
terror- ¡Los
muertos no regresan de la tumba! Toma
aire desesperado -¡acabemos de una buena vez con esto
Cerinza! -Y
llora y ríe a la vez - ¡no vas a confundirme
más
con tus mentira! De
pronto la voz de Salvador se escucha más cerca y
Andrés asusta- ¿no crees en fantasmas
Andrés? Andrés
le apunta temblando con la pistola. Andrés
niega con la cabeza -¡Nadie puede vivir en el cuerpo de otro!
Todo lo que sabes, lo sabes por otra razón -y temblando le
grita- ¡dime la verdad! Y
Andrés dispara una bala, dos balas... y no acierta...
Salvador
lo mira y luego despreciándolo le da la espalda y se aleja. (Bueno...
pero puntería no puede tener... -¡No
te escondas Cerinza, no te escondas! -le grita. Salvador
aparece al lado suyo -¡Ahora soy otro! Tengo la inmensa
satisfacción de haber recuperado el cariño y la
confianza
de los seres que amo... Andrés
le vuelve a apuntar con la pistola -¡No te me acerques! -y
Andrés retrocede con miedo. -¡También
pude descubrir la podredumbre que se oculta en ti y dentro de Isabel
Arroyo!... ¡Valió la pena el regreso! -¡Mírame
de frente Andrés! -Le exige Salvador cerca, muy cerca de
él- ¡trata de mirarme a los ojos! Pero
Andrés no puede hacerlo. Andrés
se atreve a mirarlo. -¡Un padre que
tú asesinaste! Andrés
le pone la pistola en la cabeza... Salvador le toma la mano y se apunta
la pistola en la sien
Andrés
se queda tirado en el suelo llorando y temblando... llorando
lágrimas de horror.
Mansión. Abigail
tiene un ataque de histeria y le ruega a Simón que no vayan
a la
empresa. Antonio habla por teléfono y Simón
consuela a su
mamá. -¡Ay
no hijo por favor no vayan para allá!
¿Qué tienen
que hacer metiéndose en donde nadie los llama? -Mamá,
se trata de la empresa y eso es algo que nos interesa a todos -trata de
convencerla Simón- ¡alguien tiene que presentarse
ahí para saber qué está pasando! -¡Es
que la policía yo lo sabe, ya les avisaron, dejen que ellos
averigüe! Antonio
deja el teléfono y le dice que no hay nada en concreto y que
la
policía está inspeccionando las bodegas. -¡Voy
para allá, porque es mi obligación estar
ahí! -dice Ángela. -¡De
ninguna manera, yo no voy a dejar que tu vayas a esta hora, es
demasiado tarde y tu no tienes nada que hacer ahí! -se
asusta
Abigail histérica- ¡además me temo que
don
Andrés tiene algo que ver con todo esto! -¿Es
lo que te da miedo Abigail? -Ángela-
¿Qué Andrés esté
involucrado en todo esto? -¡Ese
hombre está perturbado Ángela! No podemos saber
cómo va a reaccionar bajo estas circunstancias. -¡Mamá,
no te preocupes, Ángela se va a quedar aquí y yo
voy a ir a ver que pasa! -Antonio. -¡No
hijo, por favor! -¡Mamá,
por favor entiende, la señora Isabel no se pueda hacer cargo
de
esto, Ángela tampoco y mucho menos Andrés Corona!
Alguien
tiene que hacerse presente. -¡Además,
si la policía está ahí, no hay nada
que temer Y
Simón y Antonio besan a Ángela y Abigail que se
abrazan entre ellas y se marchan. * Casa
de Gaetana. -¡Todo
se le derrumbó a Andrés Corona! -le cuenta
Salvador a
Gaetana mientras se bebe un té -¡su voluntad, su
arrogancia... pero yo también perdí algo esta
noche
Gaetana! -¿Qué? Salvador
se toma el té y se da un tiempo para responder-
¡Maté la confianza que tenía en el ser
humano! -¡Bueno
Salvador, no generalice, menos por la traición de una sola
persona! No todo el mundo es, y piensa como Andrés Corona. Salvador
suspira amargado -¡Es imperdonable tanta ingratitud! A ese
muchacho lo quise como un hijo... ¡como si fuera mi propio
hijo!
Lo ayudé a salir adelante... ¡porque yo confiaba
plenamente en él! Gaetana
le pone una mano sobre la suya -¡Ay Salvador, no se sienta
mal!
¿Qué culpa podemos tener que las personas que
ayudamos
después no respondan como esperábamos?
¡usted hizo
todo lo que pudo por él! Así que no se mortifique
más... ¡ni por él, ni por ninguno de
los que le
traicionaron! -¿Sabe
una cosa Gaetana? ¡No se puede ser indiferente ante tanta
traición! -Y la mira de con ojos llenos de miedo y dolor -
¿que sentiré cuando le toque el turno a Isabel
Arroyo? -¡Bueno,
pero... tampoco se adelante a los acontecimientos! Más
bien...
debería tranquilizarse ¡olvidar lo que
sucedió y no
darle más vueltas al asunto! Salvador
suspira profundamente -¡Después de un
enfrentamiento como el de hoy nada será fácil! -¡Tiene
que intentarlo Salvador! ¿Por qué no se va a
acostar... A
descansar? Nunca lo había visto tan agotado. Salvador
se levanta y se despide -¡Hasta mañana Gaetana! Y
muchas gracias por el tesito. Al
quedar sola Gaetana suspira preocupada. * Mansión. Amanece
y Abigail espera preocupada en el jardín. -¿Nada
que aparecen Abigail? - llega Vicky a hacerle
compañía. -¡Nada
Vicky! Esta madrugada Antonio llamó a Ángela y le
dijo
que no había de qué preocuparse - y mira la
distancia. -¿Y
entonces por qué se preocupa? -¡Cómo
voy a tranquilizarme si no aparecen! No debí haber dejado
salir
a esos muchachos ¡no tenían nada que buscar en la
fábrica! -y Abigail preocupada mira hacia la entrada de la
mansión. * En
la habitación de Andrés, Walter hace la
limpieza... pasar
la escoba debajo de la cama cuando de pronto encuentra el fusil y se
queda espantado... lo toma y mira por el teleobjetivo cuando tocan a la
puerta -¿Se puede? Walter
se esconde el fusil y pregunta -¡Quien es! Norita
entra y dice que viene a limpiar. -¡Usted
no va a organizar aquí nada de nada, porque de esta
habitación me encargo yo exclusivamente y nadie tiene porque
entrar aquí! -¡Cómo
quiera! -Se enoja Norita y se marcha. Al
quedar solo Walter vuelve a mirar bajo la cama. * En
la sala Ángela habla por teléfono
-¿Entonces
qué dijeron los médicos Valeria?
¿Descartaron
alguna lesión grave? -Hace una pausa- ¡debes estar
muy
cansada!, ¿por qué no vienes para acá
y que tu
tía se quede con Isabel! Bueno... como quieras. Walter
baja las escaleras y escucha la conversación -¡No,
Andrés no ha venido, y la verdad estamos muy preocupados
porque
ayer sucedió un incidente en la empresa! Walter
se sorprende. * En
el jardín. -¡Que
don Andrés no haya regresado en toda la noche tiene que ver
con
lo sucedió en la fabrica, te lo estoy diciendo! -¿Por
qué siempre tiene que estar pensando en lo peor? A lo mejor
fueron los ladrones que entraron -le dice Vicky. Walter
se acerca a escuchar la conversación. -¿Llamó
alguien Walter?? -Pregunta Vicky -¡Del
hospital, porque escuché a la señorita
Ángela
hablando con las señorita Valeria! Creo que eso me
pareció. -¡Ahí
llegan los muchachos! -Grita Abigail- ¡vienen con don
Andrés! -dice sorprendida. En
ese momento llega la camioneta. Simón está al
volante,
Antonio en el asiento del pasajero y atrás Andrés. -¿Qué
pasó? -se acerca Abigail- ¿Por qué
traen a don Andrés? Antonio
sin responder abre la puerta trasera y trata de bajar Andrés
que se niega y empieza a gritar roncamente. -¡Walter!
-Le llama Antonio. -¡Quiten
sus puercas manos de don Andrés! -y se acerca corriendo-
¡don Andrés! ¿Qué le
pasó? ¡Por
Dios, venga, lo llevo a su habitación! -¿Qué
le vamos a hacer baboso, no ves que le estamos ayudando? Walter
trata de meter a Andrés en la casa -¡Entre don
Andrés! Pero
Andrés se pone a temblar y no quiere. Walter consigue
llevarlo adentro. Ángela
sale y mira sorprendida -¿Mi amor, que pasó? -¡Después
te cuento! -le dice Antonio y la besa. Simón
se queda con Abigail y Vicky que lo miran sorprendidas... y las mira
preocupado. FIN DEL CAPITULO
(Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad) @2005 Narración by Mabouchita! Z;D Por favor no ponga esta narración
en otro sitio sin avisarme |
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