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El Cuerpo del DeseoUna historia Original de JULIO JIMENEZ Libretos: IVAN
MARTINEZ LOZANO Muchas
veces consigue el despecho lo que no puede conseguir la
súplica. Ignacio Manuel Altamirano
*
Cementerio. Entierran
a Andrés en un cementerio de césped verde y sin
lápidas. -Estamos
aquí reunidos para orar por el eterno descanso del alma de
Andrés corona, padre nuestro que estás en los
cielos... Se encuentran presentes... Valeria hermosa como siempre (
(si...
es el día de los anteojos negros!!! y fíjense los
de Walter!!! Otras
personas también acompañan a Andrés a
su
última morada. Alejado se encuentra Salvador que mira a
Isabel. El
doctor Garcés suspira -¡Me imagino el dolor de la
señora Isabel, por eso no dudó en sepultarlo en
cuanto se
lo entregaron! -¡En
menos que nada, lleva dos maridos a cuestas! -Y Ramírez mira
a
Isabel que está más bella que nunca toda vestida
de
negro- ¡y sigue tan linda como siempre! -¡Sí,
no cabe duda que es una viuda muy guapa! -admite el doctor
Garcés y se acerca para susurrar entre hombres-
¡por
cierto que bien le sienta el negro! -Y la mira con
admiración. Isabel
no tiene más ojos que para Salvador a quien mira de reojo.
Isabel
al verla se enoja -¿Qué está haciendo
esta mujer aquí? -¡Por
supuesto que me molesta, la detesto, maldita! Hazme el favor de decirle
que se retire tía, por favor. -¡Por
supuesto, tranquila, yo me encargo de ella! -Rebeca se apresura a
detener a Inírida y Valeria abraza a Isabel para confortarla. Rebeca
corre para atajar a Inírida -¡Señorita,
me permite
por favor! ¿Podría tener la amabilidad de
retirarse?
Francamente nos incomoda su preferencia -le dice con su voz aguda e
insoportable. Inírida
se ubica mejor los lentes de sol negros -¿A quién
incómodo, A su sobrina Isabel? -¡Por
favor! -¡Debe
tener cargo de conciencia, por eso no quiere ver a nadie que puede
culparla de la muerte de Andrés! -Le dice destilando veneno. -¿Qué
locuras dice? ¡Por favor retírese inmediatamente,
lárguese! Pero
Inírida la ignora y a la fuerza se acerca e interrumpe el
entierro -¿Estarás complacida con tu gran
hazaña,
no es verdad Isabel Arroyo? ¡Por fin conseguiste tu
propósito! cómo no pudiste divorciarse de
Andrés,
conseguiste acabarlo de la manera más miserable -le grita
enfrente de toda la gente- ¡no vas a negarlo,
niégalo,
niégalo aquí enfrente de su tumba! -¡Señorita,
respete el lugar por favor! -Se enoja Antonio. -¡Yo
sí lo respeto, amaba sinceramente a Andrés! -le
grita Inírida. Simón
y Abigail se miran espantados al comprender que Inírida era
la amante de Andrés. -¡Que
estaría vivo si ella no me lo hubiera arrebatado! También
Ramírez mira espantado al doctor Garcés. -¡La
que no respeta es ella! -Inírida acusa a Isabel y luego se
da la
vuelta y enfrenta a Salvador -¡ni el hombre que la
ayudó a
asesinar a Andrés! Ante
estas palabras Walter reacciona y de un gesto violento se saca sus
enormes anteojos y la mira como si comprendiera la verdad. Isabel
simplemente mira fríamente a Inírida. -¡Ninguno
de los dos merece estar aquí, porque los dos fueron los
culpables! -sigue Inírida a grito pelado. -¡Señorita
por favor! -¡Los
dos, los dos son un par de víboras, de hipócritas! Walter
no se pierde palabra. -¡Pero
esto no se va a quedar así, les juro que te voy a hacer
pagar
todo lo que hiciste, vas a recibir el castigo que te mereces Isabel!
-sigue gritando Inírida haciendo un escándalo. En
ese momento Salvador no aguanta más y de un gesto brusco
toma a Inírida del brazo y se la lleva lejos. -¡Suélteme,
suélteme! -Grita Inírida pero Salvador consigue
llevársela lejos -¡suélteme asqueroso,
no me vuelva
a poner su cochinas manos encima! Salvador
le responde con desprecio- ¡Si lo somos, no lo declaramos
descaradamente como usted proclama sus amores con Andrés
Corona!
¿Qué tanto viene a reclamarle a Isabel si usted
es peor
que ella? -¡Yo
no soy una vulgar asesina! -¡Bueno,
si usted cree que Isabel Arroyo tuvo algo que ver con la muerte de ese
hombre, la acusa formalmente, pero con pruebas, no con gritos! -Le
corta Salvador- ¡ahora lárguese de aquí! Inírida
se marcha furiosa. Salvador mira a la gente que no puede dejar de
comentar el escándalo. El entierro sigue. (Grande
Martín Karpan!!! * Mansión. -¡Hay
que reconocer que la señora Isabel tuvo mucho
carácter
como para aguantar esa descarga de insultos en pleno cementerio! -Dice
admirativo Simón mientras se bebe un café. -¡Ésa
mujer parecía una loca! -Dice Antonio- ¡gritando
puras estupideces! -¡Delante
de todo el mundo Vicky! -Se indigna Abigail- ¡incluso frente
al
sacerdote, francamente es que no hay derecho! Salvador
mira por la ventana. -¡Le
dijo tantas cosas que yo ni siquiera comprendía todo lo que
decía! -agrega Ángela. -¡Bueno,
lo que sí nos quedó muy claro a todos es que era
amante
de don Andrés! -Agrega Abigail- ¡una rival vencida
que
descargó su despecho de la manera más baja! -¡Definitivamente
en este mundo hay gente para todo, válgame Dios! -Se
escandaliza Vicky. Antonio
se queda reflexionando y mira a Salvador. Salvador los mira preocupado. * En
la habitación de Isabel. -¡Es
indignante lo que hizo esa arpía! -Se pasea Rebeca -
¡merecía que se la llevaran presa por armar ese
escándalo en pleno entierro! Valeria
simplemente la mira. Isabel
con ropa de dormir -¡Cálmate, no tiene importancia! -¡Por
Dios Isabel, si yo hubiera estado tu lugar, hubiera querido que me
tragara la tierra! ¿Cómo te acusó de
esa manera,
como dijo tantas cochinadas? -¡Y
no solamente te acusó a ti, acusó
también a otra
persona! -se acerca Valeria con una mirada de sospecha -¿a
qué se refería Isabel? -¡Qué
quieres que te diga! Yo sí no le doy importancia a todas las
estupideces que dijo, nada de lo que mencionó fue sensato
¡ya, por favor ya dejemos de hablar de esto, se los suplico! -¡Está
bien, como quieras, que descanses! -Se enoja Valeria y se retira. Rebeca
se queda mirando a Isabel. -¡Ojala
pudiera descansar! -Suspira Isabel -¡porque creo que me estoy
volviendo loca! -Dice muy nerviosa. * En
el pasillo Valeria se sienta y recuerda las palabras de Isabel. "-¡Valeria,
no puedes decir una sola palabra, porque entonces me vas a perjudicar!
-Le dice dura Isabel- ¿qué no entiendes, que si
yo les
confieso qué es lo que pasó en realidad, van a
empezar a
sospechar de mí y las cosas se van a complicar mucho?
¡Qué es lo que quieres, verme en la
cárcel, por
culpa de ese desgraciado! ¿Eso es lo que merezco para ti?" "-¡No,
claro que no! -Se acerca Valeria- ¡yo confío en ti
y sé que es verdad lo que me dices!" "-¡Entonces
ni una sola palabra más! -Le mira Isabel a los ojos-
¡nada más!" Valeria
vuelve a la realidad y en ese momento Norita le toca el hombro y la
asusta. Norita le pregunta si piensa bajar al comedor. Valeria le dice
que no tiene apetito. -¡De
verdad no se me antoja nada, no tengo ánimos ni de
descansar!
-Suspira -¡pero voy a salir al jardín a tomar un
poco de
aire fresco, gracias Norita! Y
Valeria se dirige al jardín. * En
la sala todos siguen hablando sobre el escándalo. Valeria
sin
mirarlos (o simulando no mirarlos?) baja las escaleras y se
dirige al jardín. Salvador y Simón se dan cuenta
de esto. -¡Tienes
razón Abigail!, debemos recuperar nuestras vidas y tratar de
que
todo vuelva la normalidad -dice Ángela. -¡Sobre
todo tú mi amor, no te conviene tener sobresaltos! -se
preocupa Antonio. Vicky
les avisa que ya pueden pasar al comedor. Salvador
se despide y se retira. * En
el jardín. -¡Pero
Salvador!... -¡Valeria,
no puedo esperar, anda acompáñame! Vamos a
algún lugar donde nadie nos moleste. Y
toma a Valeria del brazo y se la lleva. En
ese momento Simón sale y los ve partir abrazados. * Rebeca
sale del cuarto de Isabel y se encuentra con Walter que mira su reloj
que dice "DAD" -¿Ya se acostó la
señora Isabel? -¡Desde
luego, tuvo un día muy pesado y la pobrecita tiene los
nervios destrozados! Walter
cierra su reloj -¡no es para menos, después de las
graves
acusaciones que le causó esa mujer en el cementerio delante
de
todos nosotros! -dice Walter insidioso. -¡Está
muy equivocado Walter, mi sobrina ni siquiera ha pensado en lo que dijo
esa bocona! -Se enoja Rebeca. -¿Todavía
duda que la señora Isabel es la directa responsable de la
muerte
del señor Andrés? Algo de cierto tienen que tener
esas
acusaciones que le hizo esa señorita. -¡No
diga burradas Walter! Lo único que quedó muy
claro es que
la tal Inírida Fernández, esa no es amiga de
Isabel y que
Andresito, que en paz descanse, no era el marido fiel que aparentaba
ser. -¡El
señor Andrés amaba a la señora Isabel!
-Y Walter se golpea el pecho- ¡eso me consta! -¡Por
favor, puras patrañas, él se enredó
con esa y debe
haber tenido muchas más! -Le grita Rebeca- ¡por
eso es que
Isabel quería divorciarse de él! -¡Pero
qué bien, o sea que ahora la víctima es la
señora Isabel! -se burla Walter. -¡Está
demostrado, y es el colmo que usted esté de parte de esa
sinvergüenza y dude de la honradez de mi sobrina! -se enoja
Rebeca. -¡Perdón!
¿Usted no oyó exactamente lo que dijo en el
cementerio la
señorita Inírida? -La detiene Walter-
¡ella
habló de un hombre que se alío con su sobrina y
al
hacerlo miró fijamente a Salvador Cerinza! -¿Que
insinúa Walter? -le pregunta Rebeca con disgusto
-¿ahora
quiere involucrar a mi sobrina Isabel con el petardo de Salvador? -¿Qué
es lo que hizo? Mientras su sobrina estaba asustada y aterrada,
Salvador corrió a taparle la boca a esa mujer, a
llevársela del lugar para que no siguiera hablando. -¡Por
supuesto, porque posiblemente estaba indignado con lo que hablaba esa
condenada! -¡No,
pero qué lenta es usted! -Y Walter se golpea la cabeza con
impaciencia -¡lo hizo porque no le convenía que
siguiera
hablando y estoy convencido de que Salvador Cerinza tiene mucho que ver
con la muerte de don Andrés! -¡No
digas estupideces Walter! -¡No
son estupideces, escúcheme! ¿Usted no entiende
que ese
maldito está involucrado en todo lo malo que nos ocurre a
todos
en esta casa? -Se enoja Walter y pierde control de sus nervios gritando. * Valeria
y Salvador llegan al bosque. -¡Salvador,
no quisiera que nos alejáramos mucho de la casa!
Vicky
sale a buscar a Simón al jardín, pero
Simón se
niega a entrar y le dice que tiene que hacer algo muy importante. * En
el comedor los Domínguez cenan. -¡Tu
hermano Simón sigue siendo un niño, hay que
corretearlo
para sentarlo a la mesa, siempre tiene una excusa a la hora de comer! Antonio
lo defiende y en ese momento entra Vicky que les dice que
Simón no va a cenar y que se fue al bosque. -¿En
el bosque, a estas horas se fue al bosque? -Se sorprende Abigail. -¡Abigail,
ha de haber ido a encontrarse con alguien! -Sonríe
Ángela. -¿Con
quien? Antonio
ríe -¡No hay que pensar mucho, tú sabes
muy bien que Simón está loquito por Valeria! -¿Y
por qué se van al bosque teniendo la cantidad de
jardín que tenemos aquí? Antonio,
Ángela y Vicky se ríen. * En
el bosque Salvador abraza a Valeria -¡Valeria no me interesa
que
me digas lo que sucedió en la casa de campo! Quiero que
entiendas que para mí lo más importante eres
tú -y
le repite- ¡tú!
-¡Si
lo sé, sé que no puedo seguir viviendo con ella,
aunque
la quiero mucho! -Y le toma la mano y se la besa-
¡sé que
debo tomar mis propias decisiones, a tomar mi camino! -¿Eso
significa que aceptas casarte conmigo? * En
ese momento Simón entra al bosque y los busca con
desesperación. * -¿Por
qué te parece imposible Valeria? -¡Ya
te he dicho muchas veces que mi trabajo no es ningún
obstáculo! Yo por ti estoy dispuesto a renunciar a todo, a
comenzar una nueva vida, mira... ¡si quieres
mañana
renuncio y nos vamos a vivir a dónde quieras! * Simón
los ve y se le detiene el corazón. * -¡Es
que no sería justo, tú lo has logrado con tanto
esfuerzo!... ¡Que no sé! -duda Valeria. -¡Valeria,
no desconfíes de mis capacidades! -Ríe Salvador. Simón
al verlos se apoya en un árbol con desesperación
y no puede disimular su dolor. -¡Salvador!
Tengo como la impresión que alguien nos estuviera viendo -se
separa Valeria. -¿Qué
pasa muchacho? -pregunta Salvador con su voz condescendiente. -¡Simón
por favor déjame explicarte! -Valeria trata de ir
detrás de él. -¡No
me detengas, tengo que explicarle, no me detengas! -y Valeria
desesperada sale corriendo detrás de Simón. Salvador
se queda solo. Valeria
persigue a Simón que corriendo se mete a la casa.
Simón
casi atropella a Vicky y sube y se refugia en el ático. Valeria
corre apenas por sus tacos altos. Valeria
entra y le pregunta a Vicky dónde está
Simón y luego sube al ático. Simón
se refugia en el ático y se pone a llorar como un
niño. Valeria
entra. -¡No
te me acerques, no quiero que me veas y mucho menos en este estado! -¡Simón
por favor, por favor déjame explicarte! -¡Explicarme
qué, si ya lo vi todo! -Le grita histérico
Simón-
¡tú y Salvador están enamorados, son
novios!
¿No? -¡Bueno,
quise explicártelo en varias ocasiones, pero es que no me
atreví! -¡Pero
si atreviste a darme falsas esperanzas y a decirme que me
querías mucho! -Le reclama Simón. -¡Bueno,
te lo digo y te lo repito, te quiero, te quiero mucho como a un amigo,
como un verdadero hermano Simón! -¡Eso
no era lo que yo creía! -¡Bueno,
eso fue una confusión y por eso vine a platicar contigo! -¿Acaso
necesitaba decirte algo más para qué te
dieras cuenta de que yo estaba enamorado de ti? -Le grita
Simón-
¡me muero por ti Valeria y no con el amor que dices sentir
por
mí, no, no me hables de amistad y de sentimientos
fraternales! -¡Bueno,
es que yo creí que me querías de esa manera! -¡Valeria,
un amigo no te regala flores y se mata la cabeza tratando de decirte
cosas bonitas! Valeria
se queda callada. -¡Y menos yo que siempre me he burlado de las tontería de los enamorados! no sabes la ilusión que tenía de que fueras mi novia Valeria ¡y mira con las tonterías que me sales! -Le dice con rabia. (Un momentito
Simón! no te pases * Una
carretera. Salvador
conduce y piensa y habla en voz alta -¡Nunca me
pasó por
la mente que Simón estuviera enamorado de Valeria!
¿Cómo no me di cuenta? -Y recuerda que
Simón casi
se lo había contado -¡loquito, loquito, te juro
que no
quiero hacerte daño, pero no pienso renunciar a la mujer que
amo! -suspira- ¡esta vez ni tú ni nadie me va a
arrebatar
la felicidad de las manos! Dice
decidido y con una mirada muy negra. * En
el ático. -¡Simón,
te juro que nunca fue mi intención hacerte sentir mal, me
siento muy mal con todo lo que me dices! -¿Valeria,
y cómo crees que me siento yo? ¡Como un payaso
idiota que
nada más hizo el ridículo! -¡No
digas eso! -¡Como
un imbécil y muchas cosas más! -Y
Simón golpea los
muebles- ¡y ya por favor no me mires así y no me
digas
nada que me siento peor de ofendido! -
¡Trata de calmarte Simón! -¡Comparado
con Salvador debo ser un imbécil, porque yo no puedo
competir contra él! -¡Déjame
explicarte! -¿Cómo
me iba a imaginar yo que ustedes dos estaban enredados? ¡Si
me lo
hubieran dicho me hubiera muerto de la risa! -¡Déjame
explicarte! -¿Para
qué Valeria? ¡Si todo está
perfectamente claro,
ustedes dos se aman, están enamorados y yo nada
más soy
cretino que te sirvió de confidente! -y Simón
trata de
marcharse. -¡Simón!
-lo detiene Valeria. -¡No
deseo ni tu amistad, ni tu cariño fraternal, ni mucho menos
tu
lástima, no quiero que me vuelvas a dirigir la palabra! -Le
grita Simón llorando. Simón
vuelve a salir corriendo y Valeria le corre detrás
-¡Simón por favor se tranquilízate, no
sabes lo que
a dices! -¡Lo
sé perfectamente! -¡Cálmate
y trata de entender mi situación! -¡La
entiendo mejor de lo que piensas Valeria, fuiste una experta para
ocultar tu enredo con Salvador, si te pareces a tu prima Isabel porque
de ingenua no tienes ni una uña! -¡No
te voy a permitir que me hables de esa manera! Me duele mucho lo
sucedido pero no te voy a permitir que me trates así
Simón. -¡Pues
entonces mantente alejada de mi! -Le grita Simón
-¡en la
medida de lo posible no te me vuelvas a acercar mientras yo siga
viviendo en esta casa, de cualquier forma me pienso ir porque no pienso
tropezarme contigo! -Y Simón se marcha. Rebeca
entre ese momento y mira a Valeria sorprendida y a Simón
indignada. * Simón
entra su cuarto y con rabia papi a los muebles y luego se tira a su
cama y llora desconsoladamente. * Vicky
le cuenta a Antonio que escuchó gritar a Simón en
el
ático y que estaba discutiendo con Valeria -¡se
trata de
algo muy grave! Antonio
le pide que no le diga nada a Abigail. Antonio
se dirige a ver a Simón. * En
su habitación Simón todavía llorando
se pone a
hacer su maleta cuando entra Antonio -¿se puede saber
qué
estás haciendo? Simón
lo echa -¡no quiero ver a nadie, lárgate! Pero
Antonio no se mueve -¡yo no tengo la culpa de tus problemas,
a mí me respetas! Simón
se sienta en la cama. -¿Qué
fue lo que pasó con Valeria? Soy tu hermano y te quiero
ayudar. -¿Y
qué me vas a ayudar? yo no pienso usarte como
paño de lágrimas -¡Por
lo menos puedo impedir que cometas una bestialidad, porque presiento
que estás a punto de hacerlo! -¡Es
que yo debí haberte hecho caso cuando me dijiste que
tenía que asegurarme si Valeria sentía algo
mí! -¡Te
rechazó! ¿Verdad? -¡No
sólo eso, sino que la descubrí con otro tipo!
-dice dolido Simón. -¿Te
lo dijo? -¡No,
los vi besándose en el bosque! -¿Con
quién? -se sorprende Antonio y luego agrega
incrédulo -¿con Salvador? Simón
se sorprende -¿Tú lo sabías? -No,
lo supongo porque el era el único que estaba cerca...
¿sorprendiste a Valeria con Salvador? -Se horroriza Antonio
-
¿no estarás confundido como me pasó a
mí
con Ángela? Salvador la estaba abrazando amistosamente y yo
fui
el que me equivoqué. -¡No
Antonio, ella misma me lo confirmó! -Le confiesa al
Simón- ¡tienen una relación y
quién sabe
desde cuándo! -¡No
puede ser, no puede ser! -repite Antonio-
¿quién iba a imaginar lo? -¡Y
yo flotando en las nubes como un verdadero imbécil pensando
que
ella sentía algo por mí, fui un
estúpido! tengo
que marcharme cuánto antes para no volver a verla. Pero
Antonio lo detiene -¡Eso me parece una estupidez! -¡Me
importa un pepino lo que pienses, pero yo no pienso salir a ver a
Valeria o cruzarme con Salvador en la fábrica! -¡Si
sales corriendo vas a demostrar tu falta de carácter! -¡No
me importa! -¿Y
mamá no te importa, el puesto que tienes en la empresa y
todos
los que te queremos no te importamos? ¡Simón
recapacita
por Dios! -¡No
trates de convencerme, necesito darme mi lugar y yo voy a salir de
aquí cuanto antes! -¡No
debiste esconderte para que no te vean llorar, no señor
tú te quedas aquí para dar la cara!
¿Acaso no eres
un hombre para enfrentar cualquier situación por
más
difícil que sea? Simón
con rabia tira su maleta y se sienta en la cama -¡Es muy
fácil hablar cuando no es tu pellejo el que está
en juego! -¡No
te perdono que te dejes derrumbar por una simple decepción
amorosa! -¡Antonio,
esto no es una simple decepción, es mucho más
grave! -¡Es
despecho y nada más! Simón cálmate y
piensa bien
lo que vas a hacer si no quieres quedar en ridículo ante los
demás y pero ante ti mismo ¡la vida sigue hermano
levanta
la cabeza y aprende a perder! No siempre las cosas salen como queremos. * En
su habitación, Valeria abraza el peluche que le
regaló
Simón y llora -¡No fue mi intención
hacerte
daño Simón, te juro que no fue mi
intención! (Bueno...
de buenas intenciones... está lleno el camino al infierno! * En
la habitación de Simón, este mira el techo muy
triste. * En
la habitación de Isabel. -¡Algo
muy grave le pasó a Valeria con ese muchachito, los hubieras
visto anoche! -Le cuenta Rebeca- ¡los sorprendí
discutiendo fuertemente en las escaleras de servicio! Estaban
agarrados como perros y gatos Isabel. Isabel
deja de trabajar en la computadora -¿Estás segura? -¡Claro
que sí, no estoy exagerando! Simón le
gritó a
Valeria, solamente le faltaba que le pusiera una mano encima. -¡No
puedo creer que Simón se haya comportado de esa manera! -se
sorprende Isabel. -¡Por
favor Isabel, qué se puede esperar de ese vulgar
patán!
Valeria nunca debió fijarse en él
¿sabes? -dice
con maldad en la mirada- ¡si rompió ese compromiso yo
seré la primera en alegrarme! Pero
Isabel se preocupa -¡Yo no! Eso no le conviene a Valeria, y
mucho
menos en este momento -y cierra la computadora- ¡voy a hablar
con
ella! -¡No
Isabelita, por favor no digas nada, tú ya tienes bastante
con tus problemas! Pero
Isabel la ignora y sale del cuarto. * En
su habitación de Valeria juega con los almohadones sin hacer
nada cuando Isabel golpea y entrar- ¡Hola! -¡Hola!
-contesta triste Valeria. -¿Qué
sucedió anoche con Simón? -¡No
tiene importancia! Isabel
le toma de los hombros -¡Sí tiene importancia!
Porque
prometiste que me ibas a tener confianza, platícame,
platícame porque se enojaron. -¡Isabel,
no es más que un malentendido! -¡Los
malos entendidos, siempre, toda la vida se tienen que arreglar! -Y le
acaricia el pelo- ¿me entiendes? -¡Eso
intenté, pero fue inútil! -¡Valeria,
si tú en realidad lo amas, si en verdad lo amas con toda tu
alma
tienes que agotar todos los recursos existentes! -Le ruega Isabel
apasionadamente- ¡hazme caso! -¡Lo
intente, y le aclaré que lo quería como un amigo,
como a un hermano, pero no como un novio! Isabel
se sorprende y la mira boquiabierta-¿No estás
enamorada de él? -¡Por
supuesto que no! -Se aleja Valeria- ¡él mal
interpretó mis demostraciones de aprecio con algo muy
diferente
Isabel! -Valeria se sienta en la cama. Isabel
se queda atónita- ¡Pues pobre Simón, se
ha de
sentir ahorita terriblemente mal! ¿No crees? -se acerca y se
sienta a su lado. -¡Sí,
debe sentirse terrible! jamás hubiera querido hacerle
daño a un muchacho tan bueno como Simón. Isabel
sigue sin poder creerlo. -¡Me
siento tan mal Isabel, debe estar odiándome, me siento
terriblemente mal!... ¡No sé que hacer, te juro
que no
sé que hacer! Isabel
la mira con pena y luego trata de acariciarle. Valeria reacciona como
si la mano de Isabel mano quemara y se separa bruscamente. Isabel
se sorprende de su reacción, pero disimula y luego la abraza
como si no hubiera pasado nada. * Cítricos
Donoso. Salvador
trabaja cuando llega Antonio. -¡Buenos días
señor! Salvador
suspira -¿A ver, qué sucede? * En
la mansión Abigail se preocupa por Simón. -¡Pobre
madre! menos mal que yo no me he echado la soga al cuello -suspira
Vicky. * En
su habitación de Simón escucha a su madre que le
pregunta por qué está encerrado. Pero
Simón no le abre la puerta. * Cítricos
Donoso. -¡Muchacho,
sabes perfectamente que no voy a mentirte, y yo ignoraba por completo
que Simón estaba enamorado de Valeria! –Salvador. ( -¡Es
más, apenas anoche es que yo me enteré de
todo!-sigue Salvador.
Salvador
se levanta de su silla y se acerca. -Antonio,
vuelvo y te repito que yo no sabía de los sentimientos de tu
hermano, yo me solidarizo con su pena, pero por mucho dolor que sienta
jamás se va a comparar con las humillaciones y traiciones
que yo
tuve que soportar Salvador
suspira condescendiente- ¡Simón simplemente es un
muchacho inmaduro! -¡Señor,
se comporta así porque se siente traicionado! -se insurge
Antonio- ¡recuerde que es un joven y carece de la experiencia
que
a usted le sobra! -y lo mira de pies a cabeza. Salvador
le saca la mano del hombro- ¡Dime una cosa Antonio!
¿Tu hermano te mandó a hablar conmigo? -¡No
señor, yo vine porque por mi cuenta!
Porque es mi hermano y me preocupa. Salvador
toma su saco que tiene un forro rojo. (Argggrrhhh...
¿pero por qué lo visten tan mal al pobre?
* FIN DEL CAPITULO
(Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad) @2005 Narración by Mabouchita! Z;D Por favor no ponga esta narración
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