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El Cuerpo del DeseoVersión
Modificada por: MABOUCHITA
* "Temed
el amor de la mujer más CAP# 111: jueves 22 de
diciembre de 2005 – ¡LA HUIDA! -¡Mi
colección privada, al fin me vas a servir para algo!
-exclama
Walter con deleite mirando las joyas que esconde en un placard con
codicia y placer- Yo puedo vender parte de estas piezas a muy buen
precio... ¡aunque claro, no serán como el tesoro
que
había en esa caja fuerte, pero si me van a sacar de apuros
durante un largo tiempo! Y
con mucho apuro mete unas joyas en una bolsa de cartón. En
ese modo momento golpean a la puerta. Walter
grita -¡En este momento no puedo atender a nadie,
déjenme en paz! -¡Abra
la puerta Walter! -Se escucha la voz de Isabel -¡soy yo
Isabel, es una orden, ábrame la puerta! -¡Usted
no me da más órdenes señora, yo ya no
trabajo en
esta casa! -Le grita Walter desde el otro lado de la puerta-
¡y
estoy arreglando mis pertenencias para largarme de aquí
cuanto
antes! -¡No
empaque nada, no antes de hablar conmigo, ya pensé bien las
cosas y cambié de opinión! -Le ruega Isabel y
Walter se
sorprende- ¡ábrame la puerta por favor! Walter
se apresura esconder todas las joyas -¡Un momento
señora! Y
luego se arregla el uniforme y se dirige y le abre la puerta a Isabel
-¿Se le ofrece algo señora Isabel?
¡Adelante! -¡Yo
no estoy admitiendo absolutamente nada! -Le corta Isabel- ¡yo
lo
único que pretendo, es que se acaben los
escándalos que
nos perjudican a todos! -¡Cuando
me tratan bien, yo puedo ser el más fiel de los servidores!
-Y
Walter se le acerca y pone una cara de sufrimiento- ¡pero
cómo enemigo puedo ser terrible! ¡Se lo juro! Isabel
lo mira sin mover un músculo de la cara y luego enojada sale
del cuarto. Walter
cierra la puerta detrás de Isabel y se siente muy orgulloso
de
su hazaña. Se sienta en el sofá y suspira
aliviado
-¡Ah! ¡Señora, usted no puede conmigo!
-Y empieza a
reír a carcajadas -¡tenía que aprender
que no es
tan fuerte como usted creía! -Y se acomoda el
sofá para
disfrutar de su victoria. * Mientras
tanto, Isabel todavía vestida con una salida de cama de
seda, se
dirige a su habitación nerviosa y extremadamente nerviosa. -¡Nada,
nada que te pueda alarmar! -Le miente- ¡es que llamaron del
departamento de policía, y abrieron una
investigación
para esclarecer lo de Andrés! -Y le mira suplicante-
¡yo
solamente cuento con tu apoyo, y tú lo sabes! A lo mejor te
llaman a declarar. Valeria
se asusta y se aleja de ella temblando-¡Isabel! ¿Y
crees que eso pase? Pero
Valeria duda y no le mira los ojos. Isabel
le toma el mentón y se desespera -¡Es que no me
estas haciendo caso Valeria! -¡Claro
que te estoy haciendo caso, pero estoy muy nerviosa y tengo mucho miedo
Isabel! -¡Yo
lo sé, cálmate, les vas a decir...
escúchame
bien... les vas a decir que yo traté por todo los medios
existentes de calmarlo pero ya era muy noche y yo me tuve que dormir
porque estaba muy cansada y cuando me desperté ya
Andrés
había salido! Pero
Valeria tiembla como una hoja -¡Lo voy a intentar, pero no te
prometo nada! Isabel
se desespera -¡No lo vas a intentar, lo vas a hacer! -Le
exige -
¡lo vas a hacer! Y además, algo muy importante
Valeria,
por favor les tienes que decir que Andrés, ¡que
Andrés se empezó a golpear contra los muebles,
contra las
paredes de la casa! ¿Lo vas a decir? Valeria
empieza a llorar desesperada -¡Isabel, pero que eso es una
mentira! -¡No
importa! -Le grita Isabel fuera de sí -¡no
importa!
¿No te das cuenta que me vas a perjudicar sino haces lo que
te
estoy diciendo mi amor? -¿Pero
por qué? -Le exige Valeria. Isabel
se queda callada y luego le dice desesperada -¡Porque tengo
enemigos, muchos! -Y llora -¡muchos enemigos, como
Inírida, ella me quiere ver hundida! -Y toma aire
desesperada-
¡yo solamente cuento contigo ahora! -Y le acaricia el pelo
mientras llora. Valeria
también llora -¡Isabel, te prometo que lo voy
intentar,
pero mentir a las autoridades es algo muy serio y tengo mucho miedo! -¡Tranquila,
tú tranquila, yo no te voy a dejar sola, yo me voy a
encargar
perfectamente bien de que cuando vayas a declarar, vayas muy bien
preparada, no te preocupes! -Le ruega- ¡Confía en
mí, confía en mí! Momentos
más tarde Valeria baja las escaleras, y a escondidas toma el
teléfono y llama desesperada -¡Si
señorita!
¿Me puede comunicar por favor con el señor
Salvador
Cerinza? Valeria
no se da cuenta que muy cerca de ella Rebeca escucha la
conversación. -¡Por
favor dígale que es urgente, que hablan de la casa del
señor Donoso! Yo espero. Rebeca
se esconde y escucha intrigada. * En
su despacho Salvador contesta la llamada.
-¡Valeria,
trata de calmarte, no te angusties! -Le dice Salvador y hace una pausa-
¡no, hay un cóctel en la empresa y se va a demorar
hasta
muy tarde! Bueno, si quieres nos vemos en un par de horas. ) ¡Sí, ahí
estaré a las tres! -y Valeria corta y luego sube corriendo a
su habitación.Rebeca
se queda escondida y con la cara llena de espanto. * Cítrico
Donoso. -¿Por
qué no me había dicho que tenía que
salir esta
tarde Salvador, es muy urgente lo que tiene que hacer?-Le pregunta el
doctor Garcés. -¡Si
lo es, realmente urgente, se trata de un asunto personal que tengo que
resolver y créame, si no fuera algo verdaderamente urgente
no me
movería de la empresa! Pero le prometo que cuando yo
termine,
regresaré a cumplir mis funciones. -¡No,
no se preocupe, ahí estaré! -¡Vaya a hacer lo
que tiene que hacer y tómese el tiempo que considere
necesario, no se preocupe! -¡Muchas
gracias doctor! * Salvador
sale de la oficina del doctor Garcés -¡Simón!
¿Ya se siente mejor? -Lo detiene Salvador. -¡Simón,
usted sabe perfectamente que si me preocupa en lo personal! Simón
ríe con ironía -¡Descuide Salvador,
mire, yo a
usted lo seguiré respetando como mi jefe, pero el aprecio y
la
confianza que le tenía, eso ya se perdió! -Y
Simón
enojado se aleja. Salvador
lo mira alejarse. Mansión. Vicky
le sirve te a Isabel. -¿Va
a salir esta noche doña Isabel? Isabel
está muy preocupada -¡Si, probablemente regrese
muy tarde
porque tengo una junta en la empresa, así que no me esperen
a
cenar! -Y suspira cansada- ¿mi tía? -¡Salió,
hace más de media hora! -¿Salió?
-Se sorprende Isabel. -¡Sí,
y le niña Valeria también, salió antes
que su tía! -¡No
me avisaron! ¿No sabe a dónde fueron? -¡No,
la niña Valeria llevaba mucha prisa y la señora
Rebeca
salió después! Iba bien rara, bien misteriosa. -¿Y
por qué misteriosa? -se preocupa Isabel. -¡Imagínese,
que iba vestida de una manera tan rara que cuando la vi salir casi ni
la conozco! Isabel
la mira sorprendida y no contesta. * En
ese momento Rebeca toda vestida de negro, con un gorro negro, y
anteojos negros conduce la camioneta muy decidida. * Restaurante
Allegria (propaganda obliga). Valeria
espera muy nerviosa. En
ese momento llega Salvador que la abraza y la besa con mucho
cariño -¿Te hice esperar mucho? -¡No,
apenas llegué hace unos minutos! - Valeria
suspira -¡Ay Salvador, es que me sentí
terriblemente
presionada por la situación y tuve que tomar una
decisión, por eso te llamé! * Rebeca
estaciona el auto enfrente del restaurante y baja, deja la ventanilla
abierta. Tiene puesto un impermeable negro y abre la puerta del
restaurante con sospecha y vigilando que nadie la mira. Rebeca entra al
restaurante y da un paso atrás cuando ve a Valeria y a
Salvador
de espaldas. Un
mozo se le acerca para darle la bienvenida y Rebeca le pide una mesa
-¡Sabe! ¿Por qué mejor no me sienta en
el bar?
Gracias Y
Rebeca escondiéndose detrás del mozo que la mira
sorprendido, se sienta en el bar, en una posición
dónde
puede vigilar a Salvador y Valeria. Salvador
le toma la mano Valeria -¡Pues la verdad es muy sorprendente
tu
decisión! -Y luego suspira- ¡pero es una noticia
maravillosa que te alejes de Isabel! -¡Yo
lo sabía Valeria! -Dice Salvador- ¡yo
sabía que
tarde o temprano terminarías por darte cuenta,
terminarías por aceptar! -¿Es
que sabes? -sigue Valeria- ¡Me siento tan incapaz de resolver
todos sus problemas que a veces ya no sé cómo
ayudarla! -¿Y
qué pasa con ella, cuéntame? -disimula Salvador
como si él no supiera nada. -¡No
puedo decírtelo, no! -Se niega Valeria- ¡pero ya
no puedo seguir por más tiempo en la casa! Salvador
sonríe -¡Es me parece perfecto, mañana
nos vamos! -¡Mañana
nos vamos, si ya tomaste la decisión para qué
esperar! -¿Pero
adónde iríamos? -se sorprende. -¡A
un lugar maravilloso, donde nadie podrá encontrarte, por
mucho
que te busquen! -responde Salvador misterioso- ¡En un lugar
ideal
para comenzar una nueva vida! -le promete -¿Y
que pasaría con tu trabajo? - pregunta Valeria. Salvador
le promete-¡Una vez que estés bien instalada, yo
voy a
regresar! -y luego le habla como si fuera una niña- Ahora
quiero
que prepares tu maleta sin levantar sospechas y mañana a las
seis de la mañana yo te voy a estar esperando en la entrada
de
la casa. -¡Es
que tengo miedo! -Duda Valeria. -¡No
te vas a arrepentir! Rebeca
abrazaba al menú sigue llorando sin importarle que la miren. Salvador
le dice de un modo muy extraño-¡voy a hacer lo
imposible
para que seas feliz Valeria! ¡Te lo juro de
corazón! Rebeca
se seca las lágrimas que le corren detrás de los
grandes
anteojos negros mientras los ve hablar tranquilos y ajenos a
su
presencia. * Casa
de Gaetana. -¡Piense
bien las cosas Salvador! -Le ruega desesperada Gaetana-
¡Usted se
está precipitando y puede cometer el peor error de su vida!
-Y
le corretea por la casa -¡Salvador hombre, yo entiendo que
usted
quiera rehacer la vida de muchacha, pero abandonarlo
así
todo de repente, de la noche a la mañana sin ninguna
explicación hombre! -¡Gaetana,
ya habíamos conversado acerca de esto! ¿No?
-Salvador le
dice turbado- ¡usted sabía que mi partida era
inminente! -¿Quién
la entiende, quién la entiende? ¡Ya
está todo
prácticamente resuelto Gaetana! -Le dice Salvador Salvador
se acerca con ojos muy negros -¡No me preocupa lo
más
mínimo, se merecía un castigo y ya lo tiene!
-dice
fríamente y se pone el traje- ¡se va a quedar sola
y va a
enfrentar al crimen que cometió porque eso no va a quedar
impune! -¿Un
lugar, qué lugar? -le implora Gaetana. -¡Un
lugar maravilloso que yo conozco perfectamente! usted sabe que yo puedo
responder, no se preocupe. Salvador
la abraza- ¡Gaetana! Usted sabe que yo la aprecio
profundamente, pero eso es imposible. -¡Eso
es imposible! -le repite Salvador y luego le da un beso en la frente y
se dispone a marcharse. Gaetana
alcanza a Salvador en el bar y lo detiene -¡Salvador!
¿Usted pensó en todo, no? ¡Pero sin
mí! -Le
reclama. -¡Ay,
ayayayay! -se queja Salvador y mete las manos de los bolsillos-
¡no diga eso! -¡Usted
no pensó en mi Salvador! -Le reclama Gaetana llorando
-¡no
pensó cómo iba a sentirme, sobre todo
después de
que trastornó mi vida completamente! Salvador
encoge los hombros -¡No sea injusta Gaetana, si en la primera
persona que pensé fue en usted! ¿Usted cree que
la voy a
dejar desamparada después de toda la ayuda que me
brindó
incondicionalmente? Mire, ¡le voy a dejar una muy buena suma
de
dinero y parte de las joyas que recuperé!
pero Pedro José Donoso es un hombre muy
egoísta... muy egoísta!)-¡Yo asumo el riesgo que pueda correr lejos de usted! -Y Salvador le toma las manos -¡pero tenemos que separarnos, ahora le pido por favor que me prepare la maleta, debe estar lista en la madrugada!
Y
diciendo esto Salvador se marcha. -¡Salvador,
usted no puede alejarse de mí, no puede, no debe! -llora
Gaetana. -¡La
única persona que pueda acompañarme, es Valeria!
-le guiño un ojo- ¡Valeria! Y
diciendo esto Salvador se marcha dejando a Gaetana hecha un mar de
lágrimas. * Mansión. Llega
la noche y Valeria hace su maleta, su pequeña maleta, todas
las
ropas que pone son rosadas, de pronto se detiene y suspira preocupada,
sale de su cuarto y se dirige al estudio de don Pedro José
Donoso y mira la puerta, y se apoya sobre ella muy triste. Rebeca
muy cerca de ellas la vigila y escucha sus palabras. -¡Don
Pedro, no voy a poder olvidarlo nunca! Ni a usted ni a su
música, adonde quiera que vaya, usted va a estar conmigo
¡se lo juro! -Le promete Valeria llorando. * El
cóctel. Antonio
felicita al doctor Garcés -¡Sin ninguna duda, fue
la mejor
elección, porque aparte de Andrés Corona usted
fue la
mano derecha don Pedro José, él siempre
habló muy
bien de usted señor Garcés! -¡Pues
sí, afortunadamente siempre conté con el aprecio
del
señor Donoso y bueno parece que la suerte me sigue
acompañando porque ahora cuento con el apoyo de su hija y su
familia! -Sonríe el doctor Garcés. -¡Y
de todos los que trabajamos en la empresa! porque nosotros lo
apreciamos sinceramente doctor Garcés -le dice
Simón
-¡usted es el único que podía
reemplazar a
Andrés Corona! -¡Les
va a parecer muy extraño lo que les voy a decir, pero yo
había pensado en Salvador Cerinza para ese puesto! -¡Pues
ahí sí que no estoy muy de acuerdo con usted!
-dice
Simón con despecho- ¡usted lleva mucho tiempo en
la
empresa y él apenas está empezando! La
experiencia no se
improvisa. -¡Gracias
Simón, modestia aparte, creo que conozco a la
perfección
el manejo de la empresa, pero no sé, a veces Salvador me
sorprende con todo lo que sabe! -¡Sí,
sabe demasiado acerca de todo! -dice Simón con sospecha. -¡Así
es, pero yo creo que hubiera sido demasiado precipitado nombrarlo a
él como director, pero podemos pensar en él como
subgerente de relacionese industriales! -exclama Ángela. -¡No
señor Garcés, yo apenas me voy a graduar y cuando
empiece
a trabajar quiero hacerlo desde el principio, no quiero que piensen que
me voy aprovechar de mi esposa para ocupar un puesto alto! primero
tengo que hacer méritos -y sonriendo le da un beso a
Ángela. Mansión. -¡Ay
Vicky, los hijos son cosa seria, uno daría lo que fuera por
verlos felices y sin problemas! -¿Sigue
angustiada por Simón? -¡Aunque
trate de aparentar lo contrario, lo noto muy decaído Vicky y
lo
mismo le pasa a la señorita Valeria! hasta siento pena por
esa
muchacha porque yo estoy segura de que ella jamás
intentó
lastimarlo. -¡De
eso no cabe la menor duda, es una muchacha de buenos sentimientos y con
todo esto anda bien achicopalada porque ni siquiera ha vuelto a tocar
el piano! -¡A
veces siento deseos de hablar con ella, de hacerle entender que ella no
tiene la culpa de nada, pero no me atrevo, me da miedo cometer una
indiscreción! En estos días ha estado muy
alterada. -¡Salió
esta tarde y regresó bien alterada como si algo
extraño le estuviera pasando! -¡Sabrá
Dios en qué anda! -¡La
que está bien extraña es la señora
Rebeca, anda
dando vueltas como un trompo, está tan amargada que si se
muerde
la lengua se envenena esa señora! -concluye Vicky. * Muy
cerca de ellos Rebeca maldice -¡Esa condenada!
¿Quién se podría imaginar que me iba a
salir con
esto? -Dice llena de maldad y odio -¡maldita!
¡Maldita! -Se
golpea la mano con rabia -¿qué estará
haciendo en
este momento? Y
se dirige decidida y abre lentamente la puerta de la
habitación
de Valeria para espiarla. La ve haciendo su maleta y cierra la puerta.
Valeria no se da cuenta. * Cóctel. -¡Te
juro que jamás tuve la intención de lastimar a
Simón! y mucho menos competir con él
sentimentalmente -se
excusa Salvador- ¡Antonio, he tratado de explicarle, he
tratado
de platicar con él pero está muy resentido y no
entra en
razones!
-¡Salvador! ¿De verdad piensa marcharse? -¡Vamos
a cambiar de tema! -¡No
Salvador, me preocupa mucho lo que me dice, no me oculte nada, usted
sabe qué puede confiar en mí! -¡Yo
confío, por eso estoy tranquilo de verte casado con mi hija!
-Le
habla abiertamente don Pedro José Donoso -¡por eso
te pido
que la cuides y que la respetes, y que la quieras siempre y que nunca
la abandones! En
ese momento Ángela curiosa se acerca -¿Haciendo
planes
para el futuro? -bromea- Los veo muy concentrados en su
plática. -¡Muchas
gracias Salvador, bueno, dentro de poco voy a ser una mujer bastante
gordita! -¡Brindemos
entonces! -Salvador toma dos copas de champaña y le pasa una
a
Antonio y toma la toma él -¡por ustedes y por ese
angelito
que viene en camino! -¡Salud!
-sonríen Antonio y Ángela. * En
otro rincón. -¿Qué
te pasa con Salvador muchacho? -Se preocupa Elvio Ramírez. -¡Nada!
¿Qué me podría pasar? -¡No
sé, solamente los he visto un poco de distanciados, como si
trataran de evitarse, como si estuvieran disgustados por algo! Y eso me
extraña porque ustedes siempre fueron muy unidos. -¡En
el trabajo todo marcha sobre ruedas y eso es lo único que
importa! -Suspira Simón. En
ese momento donde Elvio Ramírez se queda boquiabierto y
admirativo exclama- ¡Vaya, llegó doña
Isabel, ya me
temía que no viniera! Isabel
hace su aparición, muy bella en ropa de cóctel
negra.
Mansión. Valeria
escribe una carta: "Sé que me necesitas Isabel, y me
quedaría a tu lado si estuviera segura que no voy a
fallarte,
pero me tengo que alejar de tu lado, perdóname por no haber
confiado en ti y contarte que no puedo declarar y mentir por
tí..." -y de pronto rompe la carta desesperada. Temblando se pone a llorar. * Cóctel. Isabel
es el centro de atención de la fiesta. -¡Muchísimo
ante la muerte de Andrés, yo sabía que usted
algún
día ocuparía la dirección de esta
compañía Garcés! -Lo felicita. Todos
los ejecutivos la rodean y la miran embobados y asienten con sus
palabras. -Y
me imagino que... que esa idea no le gustaba mucho que digamos -balbuce
Garcés. Isabel
sonríe -¡Se equivoca, siempre he valorado y
reconocido su
capacidad y profesionalismo para manejar esta empresa! -¡Pues
muchas gracias por sus palabras señora, espero no
defraudarla
nunca y pueda seguir contando conmigo por cierto! Isabel
sonríe. * En
otro rincón Salvador se acerca a Simón y le pone
una mano
sobre el hombro -¡Necesito que me escuches aunque sea por
última vez! Simón
se da la vuelta y lo mira fastidiado. -¡Simón,
no merezco que me trates con tanta indiferencia! Tampoco he venido
reclamarte, yo sé perfectamente cómo debes estar
sintiendo. -¡Mire
Salvador, olvidemos este asunto, además no es el lugar ni el
momento más indicado! -¡Cuando
se trata de recuperar la confianza de los seres que amamos, no importa
el lugar, no importa el momento! -¡Bueno,
pero ya le dije que no voy a volver a confiar en usted! Salvador
suspira -¿Estás enojado conmigo porque piensas
que te he
arrebatado algo que te pertenecía? ¡Pero
créeme
muchacho, estás equivocado, yo no he robado nada, el amor de
Valeria siempre me perteneció! Simón
se cansa -¡Mire Salvador eso no se lo pienso discutir ya, por
favor ya se lo dije! -¡Ojala
algún día me perdones muchacho y vuelvas a
confiar en mí... como un verdadero amigo! Simón
suspira -¡Pues eso el tiempo lo dirá! -Y se aleja
de él cómo si aprestara. Apenas
se aleja Simón Isabel se le acerca. Y el tiempo se detiene
para
los dos... Isabel y Salvador se enfrentan con la mirada. * Mansión. En
la sala Walter se toma una copa de coñac mientras disfruta
de un buen puro. -¡Usted
no pega el ojo! ¿Qué hace sentado ahí?
-Se enoja Vicky al verlo- ¡conteste! Walter
simplemente huele su puro -¡Tengo la libertad de hacerlo a la
hora que me dé la gana y no será una criada
insignificante como usted que me lo prohíba! -y se toma su
coñac. -¿Ah
si? Aquí entre nos Walter... ¿a qué
piensa
dedicarse ahora que perdió a su patroncito? ¿No
cree que
debería definir su posición en esta casa? -¡Yo
la tengo muy claramente definida con la señora Isabel! -Le
dice
muy orgulloso- ¡tengo su autorización para
permanecer
aquí, en esta casa, trabaje o no trabaje! -¿No
me diga, será que usted va a ser ahora otro objeto
más de la decoración esta casa? En
ese momento entra Abigail y Walter esconde rápidamente su
copa
de coñac y su puro -¡Vicky, deja de pelear con
Walter, ven
que necesito encargarte unas cosas para mañana! -¡Sí
señora! -responde Vicky mientras Abigail se aleja
-¡Qué pase buenas noches Walter, duerma o no
duerma! -Se
burla Vicky imitándolo. Walter
la ignora y disfruta de su puro. * En
otro rincón de la casa Rebeca llena de odio y de envidia
sufre
cuando aparece Walter -¡por qué tan solitaria!
¿Le
sucede algo doña Rebeca? -¡No
me pasa nada! -le gruñe. -¡Usted
está mal! -Dice Walter mientras huele su puro-
¡porque
últimamente la noto muy angustiada y preocupada! -¡Si
lo estoy es mi problema Walter, no sea entrometido! -Le dice con rabia
Rebeca. -¡Pero
no me conteste así doña Rebeca, yo simplemente
estoy haciendo mi ronda nocturna! -¡Lárguese
a hacer la ronda en otro lado! ¡Desaparezca de mi vista, no
quiero verlo! Pero
Walter se arrodilla a su lado - ¡Quisiera saber por
qué! -pregunta muerto de curiosidad. Rebeca
lo mira con ojos de víbora-¡Quiero hablar con mi
sobrina
Valeria, de un asunto muy delicado Walter, así que
desaparezca,
se me larga ahora mismo y no me aparezca en toda la noche! -Le grita-
¿entendido? Walter
la mira asustado y se va corriendo. Rebeca
se abraza a sí misma temblando de rabia. * Cóctel. -¡No
crea que me siento muy tranquila con la muerte de Andrés!
-Le
cuenta Isabel a Salvador- ¡yo sé perfectamente que
esto me
va a traer muchas complicaciones! -Y lo mira con ojos llenos de amor-
lo sé... ¡pero también estoy segura de
que
saldré muy bien librada! Salvador
la mira con ojos bien negros -¡De cualquier manera, yo pienso
que
usted es demasiada confiada doña Isabel! -le advierte
Salvador. Isabel
suspira -¡Confío porque estoy segura de
mí misma! -¡Si!
Está segura de todo -se burla Salvador- ¡incluso
de mí! FIN DEL CAPITULO
(Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad) @2005 Narración by Mabouchita! Z;D Por favor no ponga esta narración
en otro sitio sin avisarme |
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