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El Cuerpo del DeseoUna historia Original de JULIO JIMENEZ Libretos: IVAN
MARTINEZ LOZANO *
Un
bar. Rebeca
y Pilar toman un café. -¡La
pobrecita está desesperada con esta situación, te
juro
Pilar que yo no sé qué pensar! -le cuenta Rebeca. -¡Me
asustas Rebeca, cada vez que nos encontramos me cuentas cosas
terribles! -Le responde Pilar asustada- ¡la muerte de
Andrés me dejó fría, y ahora lo que me
cuentas de
tu sobrina Valeria! ¡Por Dios, es increíble! -¡Fíjate
a lo que llegó la mosquita muerta! De cualquiera
podría
haber sospechado que me quitara el amor de Salvador, menos de ella
Pilar. -¡Pero
es que nadie hubiera imaginado que ella sostenía relaciones
con ese tipo! -¡Mira
a lo que llegó con su carita de boba y su ensayito de
pianos!
-Dice Rebeca llena de odio - ¡pero afortunadamente pude
detenerla
antes de que se escapara con él! Pilar
asiente con los ojos grandes abiertos. -¡Te
juro que me muero de la ira de pensar que ella pudo haber alcanzado lo
que yo no pude! -sigue Rebeca llena de maldad. -¡Mira,
es verdad, lo que ella hizo es inaudito, pero el verdadero responsable
es el degenerado ese, el tal Cerinza! -¡Pues
si, no lo justifico, y no lo defiendo! -Sigue llena de amargura Rebeca-
¿sabes una cosa? ¡Cada día lo detesto
mas, me
encantaría verlo bien destruido! -le confiesa Rebeca-
¡Lástima que Isabel no me escuche! -¡Todos
ustedes deberían ponerse de acuerdo para detenerlo de una
buena
vez, porque lo que está haciendo ese sinvergüenza,
amiga,
no tiene nombre! -Se escandaliza Pilar. -¡Es
como una plaga Pilar, como una plaga! -Dice Rebeca entre dientes. -¡Sí
Rebequita, es una plaga de lo peor! -le advierte Pilar. * Casa
de Gaetana. Salvador,
con una camisa negra que le queda perfecta (es guapo este hombre) se
moja la cara, tratando de despertar. El agua fría le
refresca el
rostro, toma una toalla y se mira al espejo. Salvador
deja el retrato en su lugar -¡Debo terminar de cumplir mi
misión, así sea lo último que haga! -Y
sigue
diciendo- ¡no tengo ningún derecho a hacerle
daño a
personas inocentes!" Salvador
regresa a la realidad -¡tengo que renunciar a y Valeria! Debo
olvidar que quiere iniciar suspira- ¡debo olvidar que! * Mansión. Habitación
de Ángela y Antonio. -¡No
es más que un miserable cobarde, después de
ilusionarla y
jugar con sus sentimientos, me dices que decidió dejarla
así como así! -Se enfurece Simón
-¡sin
importarle nada! -¡Acepta
que todavía no lo conoces Antonio, Salvador se
está
comportando como un oportunista y cambia de opinión
según
sus conveniencias! Antonio
se levanta de la cama dónde estaba sentado -¡no
digas
estupideces! Posiblemente se dio cuenta de que esa relación
no
les convenía y decidió terminarla por el bien de
los dos. -¡No
me digas! Y hasta ahora se dio cuenta... ¡Antonio por Dios,
ya
deja de defenderlo! Salvador no es el tipo honrado que aparentaba. -¡Simón,
no juzgues a la ligera sin saber realmente los motivos que le llevaron
a tomar esa decisión! Simón
lo enfrenta-¡Es un egoísta que solamente piensa en
él! -¡No
seas tan resentido y malagradecido! Acuérdate todo lo que
nos ha ayudado y especialmente a ti. -¡Mejor
que no hubiera movido un solo dedo por ayudarme, si se lo iba a cobrar
de esa manera! En
ese momento entra Ángela a la habitación
-¡Hola! Simón
siente que molesta-¡Permiso! -se despide-¡que pasen
buena noche! -y se marcha. * Simón
sale al pasillo y al pasar enfrente de la habitación de
Valeria,
abre la puerta sin llamar, entra y ve a su madre sentada en la cama. -¿Qué
haces aquí hijo? -le reclama Abigail. -¡Quiero
ver a Valeria mamá! Eso no me lo puedes prohibir. -¡Bueno,
pasa pero con cuidado que está dormidita! Simón
la mira con amor -¡A pesar de todo, se ve muy linda! -¡Es
una jovencita muy linda! -sonríe Abigail -¡a
mí me duele mucho verla así! -¿Qué
trae en la mano? -Pregunta Simón. Abigail
le muestra el peluche que Simón le había regalado
y Simón sonríe con ternura. * Bar
de Gaetana. Gaetana
que luce nueva ropa de fiesta, en negro y amarillo, baila y canta el
baile del Burrito.
Salvador
todo vestido de negro, entra al bar -¡No
Camilo, gracias, así estoy bien! Camilo
se retira y Salvador se queda solo. Matilde
llega corriendo -¿Y qué, decidiste
acompañarnos esta noche precioso? -Le pregunta sonriendo. -¡Estupenda
decisión! ¿Puedo sentarme contigo? Matilde
se sienta a su lado suspirando -¡Bueno, es que ahora tengo
que
tener mucho tacto, con ese cambio tan repentino que tuviste, nos diste
un susto terrible! -¡Matilda,
fue involuntario, créame que lo siento mucho! -dice Salvador
apenado. -¡Tan
involuntario que parecías otro! -Le cuenta Matilda-
¡ese
hombre que nos pateaba y nos insultaba como si fuéramos sus
enemigos no eras tú! ¿Por qué te
comportaste tan
extrañamente? -le interroga sin tacto. Salvador
suspira -¡Vamos a hacer lo siguiente! No me haga
más
preguntas porque me va a obligar a regresar al cuarto
¿Está bueno? -¡Tranquilo,
no te despeluques! Relax, si no quieres que te pregunte, cierro mi
boca... ¡pero entiende que lo hago porque me preocupas! Salvador
asiente con la cabeza -¡Está bien, lo voy a
entender así! -¡Es
que yo te aprecio de corazón y no quiero que te pase nada
malo!
-y luego sigue dispuesta a solucionarle todos sus problemas-
¿Y
qué, tienes problemas amorosos guapo? Salvador
la mira con cara impaciente. -¡No
me mandes el diablo! -reacciona Matilda- Te lo pregunto porque a todo
el mundo nos pasa pero tranquilo, porque yo tengo la
solución,
por más difícil que parezca el problema...
¡yo
tengo la cura a los amores enfermizos, a los odios, las traiciones y
puedo hacer que tu ser amado vuelva en un abrir y cerrar de ojos! - le
dice feliz y ya con algunas copitas demás. Salvador
lo mira con una sonrisa burlona en los ojos -¡Ay Matilda!
¿A quién pretende engañar, si usted no
arregla ni
sus problemas? Sino ya hubiera hecho regresar a su marido. Matilda
pierde la sonrisa -¡No menciones a ese mal hombre, que cada
vez
que lo recuerdo se me revuelve todo! Y tengo que olvidarlo a punta de
tequila -diciendo esto se levanta- ¡vuelvo con una botella,
permiso! Salvador
la mira partir y de pronto pierde la sonrisa porque ve a Valeria en el
medio de lugar conversando y sonriendo feliz. Mira para otro lado y
luego vuelve a mirar a la joven, es otra persona. Salvador suspira. Matilda
regresa con la botella de tequila -¿Te pasa algo mi amor?
-le pregunta al ver su cara de cementerio. -¿Y
eso? -Se espanta Matilda -¡tenía entendido que no
bebías! -se burla. -¡Me
pasa lo mismo que usted Matilda, necesito un trago para olvidar mis
penas! Aunque no me sirva de nada -y diciendo esto se sirve otro
caballito. Y
ambos vuelven a tomar para ahogar sus penas. * Habitación
Ángela y Antonio. -¿Sabes
qué pienso mi amor? -le dice Ángela en la cama-
Que tal
vez Simón tenga razón al estar enojado con
Salvador. -¿Por
qué? foto -¿Podemos
dejar de preocuparnos por tu hermano, por Valeria y por Salvador que
son tan cercanos a nosotros mi amor? Claro que nos afectan sus
problemas. Antonio
suspira -¡Yo no creo en la aparente frialdad de Salvador!
Él siempre ha sabido esconder muy bien sus emociones y para
mí que esta sufriendo terriblemente. * Bar
de Gaetana. Salvador
y Matilda siguen tomando -¡Sí mi marido regresa,
jamás lo recibiría Salvador, lo
echaría a patadas! -¿Está
segura? -Le pregunta Salvador. -¡Sí,
lo puedo jurar, no perdono fácilmente ofensas grandes! De
pronto Salvador se pone atento-¡Parece que Gaetana tiene
problemas! -Y se levanta y se pone al lado de Gaetana que
está
siendo asediada por Evaristo -¿algún problema con
este
caballero Gaetana? Gaetana
muy bella y seductora con dos hombres a su lado, Camilo y Salvador,
dispuestos a defenderla dice -¡No Salvador, el
señor ya se
va! -Y le sonríe. -¡Mire
señor, en primer lugar yo con usted no tomo nada, en segundo
lugar la presentación ya se terminó y en tercer
lugar
esta noche no canto más! -Dice enojada. -¡Ya
escuchó a la señora, llegó tarde,
así que
será mejor que se retire para no tener problemas! -le
advierte
Salvador. -¡Y
usted! ¿Ya se le pasó al aturdimiento? -Se burla
Evaristo
-¡la última vez que lo vi reaccionó
como si fuera
un idiota salvaje! Gaetana
se enoja y pone cara furiosa. Evaristo reacciona -¡Tranquilo,
tranquilo amigo, no quiero armar bronca, le di mi palabra a Gaetana y
no pienso quedar mal con ella! -y mientras se siente vigilado por
Gaetana que le frunce el entrecejo- ¡de todos modos me
agradó mucho verla! Aunque no haya podido escuchar su
hermosa
voz -y diciendo esto Evaristo se retira ante la sonrisa picara de
Salvador y Camilo que miran a Gaetana irónicamente. Gaetana
pone una sonrisa inocente. -¿Pero
qué se trae Gaetana? -pregunta con picardía
Salvador. Gaetana
traga saliva y no responde, solamente sonríe
pícaramente como una inocente palomita. * Mansión. Mientras
en el jardín Norita riega las plantas, Vicky sale al
jardín y asusta a Juanita. Luego Norita y Vicky riendo a
carcajadas juegan con el agua. * Dentro
de la mansión las cosas son más negras
-¡Detesto
valerme de las amenazas, pero la señora Isabel me
obligó
porque estaba dispuesta a echarme de esta casa como un perro! -Se
defiende Walter ante las reclamaciones de Rebeca. -¡Posiblemente
estaba nerviosa y no sabía lo que decía Walter! -¡Si
lo sabía, porque ella me detesta hace mucho tiempo, y usted
sabe
cuántos años llevo yo en esta casa! -¡Por
supuesto que sí! -grita exasperada Rebeca- ¡desde
que
vivía doña Catalina, la primera esposa del viejo
Donoso! -¡Exactamente,
y por eso mismo no voy a permitir que me pisotee, después de
haber entregado mi vida entera al servicio de esta familia! -Discursea
Walter enojado mientras se pasea de un lado a otro- ¡yo
envejecí trabajando en esta casa! -dice
sinceramente-¿A
dónde iría ahora? -¡Walter,
por favor, lo entiendo perfectamente, pero tiene que reconocer que se
excedió, se excedió! -¡Doña
Rebeca, yo debí revelarme aquí hace
muchísimo
tiempo, soy el empleado más antiguo de esta casa! -Dice
orgulloso- ¡y sin embargo, el que menos garantías
tiene,
el sirviente más infeliz es más respetado que yo! -¡Por
favor! ¿Cuándo va a entender que no hizo lo que
debía, cómo y va a amenazar a Isabelita?
¡Se
equivocó Walter, admítalo! esa no es la mejor
manera de
mantener su puesto. -¡Tiene
razón, no es la mejor manera pero la voy a sostener porque
la
señora Isabel me creyó y sabe que en todo lo que
yo le
dije hay mucho de verdad! De
pronto Rebeca lo mira intrigada y con dudas -¡Walter, Walter!
¿De veras cree... que Isabelita tuvo algo que ver en la
muerte
de Andrés? Walter
lo mira siniestro -¡Y no soy el único! Por algo la
citaron
a declarar a la estación de policía. Rebeca
se pone muy nerviosa -¡Eso no significa nada, nada! -¡No
me engañe doña Rebeca, reconozca que el asunto se
está complicando para ella! -¡Cállese
la boca, no me tiene que decir esas cosas y lárguese! -de
pronto
los de su cuarto- ¡lárguese que me quiero arreglar! Walter
sale del cuarto y Rebeca se queda sola y preocupada. De pronto la
puerta se vuelve a abrir y aparece Walter
-¡Adviértale
también que si no se alía conmigo, se le va a
complicar
mucho más el asunto y va a pasar un mal rato de verdad!
-dice
amenazador y luego hace una pausa- ¡y que deje de verme como
un
enemigo! Ya basta de enemigos, con esa señorita que la
acusó públicamente en el cementerio, la tal
Inírida Fernández -diciendo esto Walter se retira
definitivamente. * Estación
de policía. Inírida
declara -¡Desde luego que insisto en mis acusaciones, no voy
a
echarme para atrás después de haber denunciado a
Isabel! -¡Doña
Isabel niega haber tenido relaciones personales con el señor
Salvador Cerinza y además aseguró que usted era
amante
del señor corona, esto no lo mencionó usted en
sus
declaraciones señorita Fernández! -le reclama el
policía mirándola con sospechas. Inírida
suspira -¡Qué descaro! es evidente que esa mujer
quiere
tergiversarlo todo, Andrés y yo fuimos novios durante mucho
tiempo, pero terminé con él cuando
empezó a andar
con Isabel. -¡Debe
ser más completa en sus declaraciones, recuerde que
está
formulando cargos! -le exige al policía de mala cara. -¡Y
no falsos! -grita Inírida- ¡son la verdad, le
repito que
Isabel pensaba separarse de Andrés porque tenía
un
amante, ese amante se llama Salvador Cerinza! Si ella asegura que no
tiene relaciones con él, miente, porque yo los
descubrí
revolcándose descaradamente a mi apartamento ¡los
vi, juro
que los vi! Los
policías se miran entre ellos. * Cítricos
Donoso. Salvador
llama a Simón -¡Venga un momento por favor! -¿Quiere
explicarme qué significa este informe? -¡Pues
eso simplemente, un informe! -¿Por
qué no habla personalmente conmigo, en vez de dejarme
razones por escrito? -¡Bueno,
supongo que en este caso era necesario un informe escrito! -¡No
Simón, usted no evita molestar, evita encontrarse conmigo
que es diferente! -¡Eso
no es cierto! -¿Por
qué no admite que está mezclando sus problemas
personales
con los laborales? Le recuerdo que usted viene a la fábrica,
a
cumplir con un deber y no a poner de manifiesto sus
antipatías. -¡Si
eso lo tengo muy claro señor! -¡Pues
no lo parece muchacho! Está demostrado todo lo contrario, le
doy
un consejo, si usted está resentido conmigo, en esta
fábrica hace un esfuerzo y lo olvida. -¡Es
curioso! ¿Sabe? pero en este momento me recuerda a
Andrés con uno con sus reclamos. -¿Pretende
ofenderme comparándome con él? Simón
sonríe -¡Hay asuntos que es mejor no mencionar! -y
trata
de marcharse pero Salvador lo detiene del brazo. -¡Acompáñame
a mi oficina! -¿Para
qué? -¡Vamos
a hablar de esos asuntos de una vez y por todas! -le exige-
¡Venga! * Salvador
y Simón entran en la oficina de Salvador que le ofrece
asiento
mientras dice-¡Por una vez vamos a utilizar estas oficinas
para
tratar asuntos personales! -Hubiera
preferido que yo se la arrebatara definitivamente -le dice Salvador
agriamente. (arrggggg... Simón
se molesta -¡Lo que yo no le perdono es que la haya
engañado! -le grita- Cuando uno quiere a una persona busca
su
bienestar ¡y eso fue lo que yo hice! Renuncie a ella
¿pero
para qué Salvador? -le pregunta con pena- ¿Para
que usted
le abandonara, la dejara plantada y se burlara de ella? Salvador
traga saliva y mira para otro lado -¡Tiene toda la
razón!
-reconoce- Cuando uno quiere a una persona sinceramente siempre busca
su bienestar, precisamente por eso tomé la
decisión de
alejarme de Valeria, porque no le convenía, no tengo
ningún derecho perjudicarla. -¡Salvador,
no sea hipócrita! -Simón sonríe con
sorna-
¿Por qué mejor no acepta que no la ama como yo la
amo? -¡Si
yo la amo más o menos que usted es algo que me reservo! El
caso
es que yo tengo derecho a equivocarme y tengo derecho a corregir mis
equivocaciones, nadie puede reprocharme -dice soberbio. -¿Y
entonces qué, se piensa alejar de ella para no causarle
más desilusiones? -¡Ya
está decidido Simón! Por el bien de los dos me
alejaré para siempre de Valeria. Simón
se levanta y da por terminada la
conversación-¡Pues era
todo lo que me interesaba saber! -Y se dirige a la puerta. -¡Simón!
¿Cómo vamos a seguir nosotros? Simón
se detiene y lo mira indiferente -¡Pues reconozco la ayuda
que me
ha brindado, prometo no defraudarlo y trataré de llevar la
mejor
relación laboral con usted! -¿Pero
en el plano personal Simón? -Exige Salvador. -¡Salvador,
en eso no puedo prometer nada! -y luego lo mira frío- pero
al
fin de cuentas no creo que le importe si desconfío de usted
o
no... ¿o sí? -Y Simón se marcha. Salvador
se queda solo y suspira. * Mansión. En
la sala Isabel y su abogado conversan -¡Nadie cree en mi
inocencia licenciado! -Y le mira directamente a los ojos-
¡nadie!
Y yo solamente quiero saber hasta qué punto las
declaraciones de
Inírida Fernández me pueden perjudicar. -¡Sí
desconfían, no es precisamente por las declaraciones de esa
mujer! -Le aclara el abogado- ¡sino por los resultados de la
autopsia de su esposo! -y toma unos papeles. Isabel
mira para otro lado nerviosa. Isabel
sonríe nerviosa -¿Pero qué tienen que
aclarar?
¡Qué es lo que tiene que aclarar si a
mí me
entregaron el cuerpo de mi marido y nadie objetó
absolutamente
nada! -dice al borde de la histeria- ¿Qué parte
de eso no
entienden? Isabel
cierra los ojos y no puede evitar recordar... Su pelea con
Andrés... Andrés que toma la pistola en la mano y
la
apunta dispuesto a todo, Isabel que le golpea con el remo una y otra
vez con rabia hasta desmayarlo. Isabel
vuelve la realidad cuando escucha la pregunta del abogado-
¿Qué tiene que opinar acerca de eso
doña Isabel? -¡Ya
se los he explicado hasta el cansancio! -explota Isabel- Yo les dije
que Andrés la noche anterior perdió el control y
se
empezó a golpear contra las paredes de la casa, incluso
también les conté que tenía lastimada
una mano, se
la hirió con una botella que él mismo
rompió...
¡había perdido totalmente el control! -¿Y
hay alguien que pueda testimoniar sobre eso, algún testigo? -¡Mi
prima Valeria! -responde Isabel nerviosa. -¡Pues
nos ayudaría mucho su declaración! Isabel
lo mira los ojos con una sonrisa frustrada-¡Lo siento mucho,
pero
va a ser imposible porque está muy delicada de salud! Ella
no
puede salir de su cuarto. -¿Y
el empleado de la casa no vio nada? -¡No,
no vio nada, él siempre se mantuvo alejado de nosotros y
únicamente se acercaba de vez en cuando para preguntar si
necesitábamos algo! El
abogado suspira -¡La señora de Inírida
Fernández involucró en todo esto al Sr. Salvador
Cerinza!
Y es muy probable que la policía lo busque, que lo llamen a
declarar, me gustaría conversar con él. -¿Eso
es absolutamente necesario? -pregunta Isabel molesta. -¡Sí!
Absolutamente. -¡Entonces
déjeme aclararle algo licenciado! -Isabel le dice firme y
clara-
¡él no tiene ni la más
mínima idea de que lo
están involucrando en esta situación! -y mira
nerviosa
para otro lado - ¡así que yo creo que no
podrá
preocuparse demasiado! * Momentos
más tarde Isabel conduce preocupada y recuerda. Andrés
-"¿me trajiste hasta aquí para matarme verdad?"
en el medio del lago. Salvador
"-¡No hay nada peor que matar a un inocente!" Se
ve a sí misma llena de rabia y golpeando salvajemente
Andrés. Ella
diciéndole a Salvador "-¡Le aseguro que si yo
matara a
Andrés no estaría matando a ningún
inocente!" Salvador
"-¿Y se atrevería a hacerlo?" Inírida
"-¡Por fin conseguiste tu propósito,
cómo no
pudiste divorciarte de Andrés decidiste acabarlo de la
manera
más miserable!" en
el cementerio a grito pelado. Ella
"-¿Usted me lo exige? ¡Respóndame!"
preguntándole a Salvador con un hilo de voz. Isabel
regresa a la realidad -¡Tú lo dijiste Salvador!
-Dice
mientras sigue manejando desesperada- ¡Era él o
nosotros! * Cítricos
Donoso. Isabel
habla con Salvador. -¡Hice todo lo posible, todo lo posible por mantenerte alejado de este problema, pero los comentarios y las declaraciones de Inírida lo echaron todo a perder! -foto Le habla nerviosa como pidiendo disculpas. foto
Isabel lo mira y por un momento hay un brillo de esperanza en sus ojos-¡Sí estamos unidos! -repite- ¡pero ahora más que nunca tenemos que ocultarlo todo, sobre todo por la situación tan crítica que estamos pasando! -Y luego se excusa- ¡yo tuve que negar que somos amantes, lo tuve que negar! foto Salvador
niega con la cabeza -¡Isabel, cometiste un error Isabel! Isabel
se sorprende -¿Pero cómo un error, que
querías,
que lo contara todo? -Traga aire desesperada- ¿que me
pusiera la
soga al cuello, es lo que estas buscando? -La mira sin ninguna
esperanza. -¡No,
tú mejor que nadie sabes lo que busco! -La mira con ojos
bien
negros- ¡no me interesa que vayas a parar a la
cárcel!
foto Salvador
seguro de sí mismo se apoya sobre el respaldo de su silla y
sigue mirándola -¡Nos hicimos una promesa y vamos
a
cumplirla! foto -¡Por
qué no debí venir a buscarte aquí y en
la oficina,
no es conveniente que nos estén viendo juntos! -Dice
temblando-
¡por eso mismo es muy peligroso hablar de este asunto tan
delicado por teléfono! -e Isabel mira nerviosa para todos
lados. -¡Isabel,
tú eres la dueña de esta empresa! -La calma
Salvador-
¡es natural que vengas a hablar con los empleados! Isabel
suspira desesperada como si él no pudiera
entender-¡Salvador! -¡Cálmate!
-Salvador le dice tranquilo- ¡confía en mi! Si me
llaman
yo sabré desviar el asunto en tu favor... -y luego le
promete
sombriamente- ¡no te voy a fallar Isabel! -con una
extraña
tranquilidad y sonrisa en la mirada. Isabel
lo mira con todas la esperanza del mundo puesta a sus ojos. * Mansión. Llega
la noche y Simón va a visitar a Valeria
-¿Simón, qué haces aquí? -¡Quería
verte! No he podido dejar de pensar en ti un solo se segundo. -¡Simón,
es que no tengo ánimos de verte a ti ni a nadie! -se niega
Valeria. Simón
se sienta su lado y le toma la mano -¡Valeria! Valeria
retira su mano -¡No me toques! Y tampoco me mires con
lástima, sé que me equivoqué y que me
merezco todo
lo que me está pasando. -¡No
Valeria, no hables así, si fallaste fue por ingenuidad y por
confiar en gente que no lo merece! -¡También
se peca de ingenuidad y no voy a culpar a nadie! Simón por
favor déjame sola. -¡Cómo
quieras, no voy a molestar! Valeria cuando te sientes mejor no dudes en
buscarme, sabes que cuentas conmigo incondicionalmente. Simón
se marcha y deja a Valeria sola. * Simón
baja las escaleras y se cruza con Abigail lo sigue hasta el comedor al
verlo muy mal -¡Hijo, no soporto verte así
sufriendo en
silencio! Me gustaría poder ayudarte Simón. -¡No
mamá, no voy a atormentarte con mis tonterías, ya
estoy bastante grandecito para lamentaciones! -¡Confía
en mí, no me apartes que me haces sentir como una vieja
inútil e incapaz de darte un consejo! -¿Qué
más te puedo decir si ya lo sabes todo? Me
enamoré de
Valeria como nunca me había enamorado de otra mujer y yo
creía que ella sentía lo mismo por mí,
pero ya ves
que no, resultó que sólo me quería
como un hermano
y que estaba enamorado de otro. -Si
aceptas que te confundiste ¿para qué te sigues
atormentando? No podemos exigirle a nadie que nos quiera
Simón. -Eso
yo lo entiendo. -Además,
si te quiere como un hermano, no debes rechazar ese afecto, piensa que
es tan valioso como el mismo amor. Simón
sonríe triste -¡Es que yo no quiero conformarme
pensando que vale lo mismo! -¡Yo
creo que vale mucho más, una amistad sincera, libre de
egoísmo perdura con el tiempo y con la distancia hijo! En
cambio
los amores a tu edad van y vienen y se acaban en un abrir y cerrar de
ojos. -Si,
puede que tengas razón, voy a tomar en cuenta tus palabras,
gracias -Y Simón suspira cansado, le da un beso y se marcha. -¡Simón!
-lo detiene Abigail- ¿puedo hacerte una pregunta hijo? -¡Sí
mamá, la que quieras! -¿De
veras la señorita Valeria está enamorada de otro
hombre? -¡Así
es, pero desafortunadamente también todo terminó
para
ella porque tampoco la corresponden como ella quisiera! Es como
tú dices mamá, nadie puede mandar en los
sentimientos
-dice triste Simón. Abigail
suspira preocupada -¿Y sabes quién es ese hombre? Simón
suspira y la mira haciendo una pausa-¡Salvador! -Le confiesa
y se retira. Abigail
se queda sorprendida. * Casa
de Gaetana. Salvador
se viste frente a un espejo y al mirarse recuerda sus tiernos besos con
Valeria. "-¡Ahora
no tengo miedo de la soledad ni de la oscuridad en el camino!" -recita
Valeria. Salvador
regresa a la realidad cuando Gaetana entra -¡Salvador!
¿Va a salir? -¡Así
es! Y
después la distancia me alejó de tus brazos, ♫ Y
mientras Gaetana se queda pensativa y triste, Salvador se dirige a la
mansión. * Salvador llega a la mansión tranquilamente, acaricia a Azur y entra al escritorio de don Pedro José Donoso a través del pasaje secreto. Y se sienta al piano y las notas de Noche de Ronda vuelven a pasear por la casa despertando a sus habitantes, uno por uno. Arreglo
para piano de René Ramos * Valeria
se despierta y mira preocupada a la distancia. * Al
piano Pedro se deja ir lejos con su música, triste, lleno de
dolor. * Valeria
sonríe y prende la luz de su lámpara. * En
su habitación Isabel se despierta al escuchar las notas y se
sienta en su cama... prende la luz tranquila y escucha concentrada. Alguien
golpea a la puerta de su habitación y la saca de su
ensimismamiento -¡Adelante! -responde y al ver entrar a
Rebeca se
molesta. Rebeca
entra asustada -¿Oyes eso Isabel, escuchas lo mismo que yo?
-Grita Rebeca histérica- ¡otra vez ese maldito
piano! -¡Sí
tía por favor! -Le responde Isabel con un aire cansado. -¡Por
favor, no me digas por favor! -Le grita Rebeca- ¡no
más
Isabel, no más, no podemos soportar ese fenómeno
o lo que
sea, terminemos con esto de una buena vez! Pero
Isabel mira lo lejos sin ganas de hacer nada-¿Y
qué sugieres que haga? -¡Qué
le exijas a Ángela que abra la puerta del estudio y retire
ese piano endemoniado por favor! Isabel
frunce el entrecejo. -¡No
podemos seguir soportando este infierno! -Le exige Rebeca-
¡hazlo Isabel, por lo que más quieras hazlo! Pero
Isabel simplemente la mira con cansancio y luego se deja caer en la
cama, sin ganas. * Mientras
tanto Salvador sigue tocando está preciosa
música... ( * En
su habitación Valeria se levanta y se dirige a la puerta y
se apoya contra ella. * En
su habitación Walter tiene ataque de histeria
-¡Tiene que
ser él, don Pedro José! -Y se tapa los
oídos con
miedo y horror-¡es que nadie puede tocar tan parecido Dios
mío, porque no termina ya ese concierto maldito! -Grita
histérico y temblando se refugia en su cama. Toma las
almohadas
y se tapa los oídos para no escuchar a punto de un ataque de
locura. * Pero
la música sigue siendo dueña de toda la casa. * Valeria
vuelve a su cama y suspira recordando la figura paternal de
Pedro-¡Gracias a Dios lo tengo a usted don Pedro,
todavía
está conmigo! -Y se abraza a sí misma. * En
su habitación Ángela despierta -¡Mi
amor, ese piano
nuevamente! -y ambos, ella y Antonio, se sientan en la cama. -¡Sí,
posiblemente es tu papá que trata de decirnos algo! Ángela
suspira incrédula -¡Mi amor, cómo
puedes decir eso
así tan tranquilo, como si fuera lo más normal! -¡Para
mí lo es y deberías ir acostumbrándote
tú
también! -diciendo esto Antonio se dispone a dormir. En ese
momento golpean a la puerta -¿Quién
será?
¡Quien! -Grita Antonio. -¡Soy
yo Antonio, abra la puerta por favor, necesito hablar con
Ángela! Ángela
lo mira y suspirando se levanta de la cama. FIN DEL CAPITULO
(Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad) @2005 Narración by Mabouchita! Z;D Por favor no ponga esta narración
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