Mabouchita Mabouchita
La reina de los resúmenes
¡Colabore aquí!

Home Resúmenes  Elenco  Derechos  Músicas Envía un Mensaje
Cap#131 (versión Mabou)<- - -> Cap#133 (versión Mabou)

El Cuerpo del Deseo

Versión Modificada por: MABOUCHITA

*

La magia es un puente que te permite ir del mundo visible hacia el invisible. Y aprender las lecciones de ambos mundos.
Paulo Coelho (nac.1947)

*

CAP# 132: martes 24 de enero de 2006 - ¡MAGIA BLANCA!

 (Magia blanca -link)

Iglesia.

Gaetana regresa a tiempo para ver a Salvador y a Isabel en el atrio, foto saliendo de la iglesia con los aplausos de todos los invitados.
foto - foto

  

Regresas al final

sin importar el tiempo que pasó

Y estás en otra piel

más fiel que la anterior

Letra

  

 

Gaetana lo mira asustada y Salvador lo responde con un guiño.

La pareja recibe las felicitaciones de todo el mundo. foto

(Y algunas aprovechan para abrazar a Mario Cimarro! ) foto

 Y luego caminan y se dirigen al auto que los espera. foto

 Salvador le abre la puerta a Isabel y le pregunta -¿Estás bien?

-¡Sí, no te preocupes, estoy bien! foto

 -¡Debes estar bien, ahora estamos unidos... para siempre!

-¡Sí! -contesta Isabel feliz.

Ambos se dan un beso luego suben al auto.

Todo el mundo sonríe y sigue aplaudiendo.

Pero por una puerta lateral una persona sale llorando, una persona que no acepta el matrimonio, arrastrando los pies se pega a una columna llorando.

El auto con los recién casados se aleja y todos se disponen a ir a la fiesta.

*

Mansión.

-¡Me tiene que dar una explicación, es que no es posible, que hoy precisamente hoy ustedes dos nos estorben sacando y metiendo objetos de las habitaciones! -Walter está histérico viendo como Antonio y Simón mueven las cosas de Valeria -¿qué pretenden?

-¡Eso es problema nuestro, en lugar de estar haciendo berrinches con lo que no le importa, ocúpese de sus cosas, metiche!

-¡Me tienen que decir que están haciendo!

-¡Ya no se meta Walter, cállese y lárguese! -Se enoja Antonio.

Walter los mira asombrado.

*

Habitación de Valeria.

Ángela ayuda a Valeria a hacer su maleta y mudar su ropa -Ahorita que terminemos le ayudamos a Simón para que mude sus cosas.

-Pero tenemos que apurarnos, no quiero que alguien llegue y tengamos problemas con Isabel -dice nerviosa Valeria.

-Tranquila Valeria, no tienes por qué tener miedo, tú puedes vivir donde tú quieras -y mira al piano- ¡lo que sí me preocupa es como vamos a bajar ese piano por qué va a pesar mucho!

-Por eso no te preocupes, el piano se va a quedar aquí.

(y bueno... no me sorprende... que nunca termina lo que empieza  )

-¿Cómo, no me digas que ya no te hace falta? -Se sorprende Ángela.

Valeria suspira -¡Es algo que ya no siento mío, es un regalo de Isabel y pienso devolvérselo cómo todos los favores que me ha hecho! -Decide Valeria- ¡que se lo quede, a mí no me va a hacer falta!

(bueno mi hijita, puedes trabajar y devolverle el costo, se supone que quieres ser pianista no?  )

Ángela la mira sorprendida.

*

Simón y Antonio bajan con las maletas y Walter les persigue gritando. Pasan al medio de los mariachis que esperan tranquilos para animar la fiesta.

Simón cansado le cuenta que van a hacer muy intercambio con Valeria -¡Ella se va a quedar en mi cuarto y yo en el de ella, satisfecho chismoso!

-¿Pero qué significa esto? Aquí hay un orden y hay que respetar ese orden, ¡no me pueden revolver la casa como les venga en gana!

-¿Tenemos que pedir su autorización? -Antonio con sorna.

-¡No la mía, la de la señora Isabel! Aquí no se mueve ni una sola hoja si su consentimiento.

-¡No necesitamos el consentimiento de nadie, así que dejemos en paz y lárguese! -Se enoja Antonio.

Walter lo sigue persiguiendo cuando entrar Norita gritando -¡Llegaron, llegaron, ya llegaron los novios y los invitados están entrando!

Walter se pone histérico -¡Pronto, pronto... hagan una fila y recíbanlos! -ordena a los empleados que corren de un lado a otro, luego se dirige gritando a los mariachis- ¡vamos que ya llegaron los novios, vamos! -y hace una pausa y se dice a sí mismo con rabia -¡Llegaron los nuevos esposos!

*

El Mercedes adornado llega con los novios, los invitados de los esperan.

Los mariachis tocan Cielito Lindo.

 
 
 
 Ay, ay, ay, ay,

Canta y no llores,

Porque cantando se alegran,

Cielito lindo, los corazones

letra

 

*

Dentro del auto Salvador le dice a Isabel -¡Ya llegamos Isabel! -Y la mira profundamente. foto

 Isabel está preciosa y lo mira sonriendo. foto

 -¡Prepárate a entrar como si fuera la primera vez que lo haces! -Le dice Salvador enigmáticamente- ¡a partir de ahora esta será nuestra casa!

 

¡Déjame estar escondido en tu vientre

y besar a la nueva vida!

¡Quiero amarte, tenerte y besarte

para siempre, para toda la vida!

Isabel lo mira abriendo los ojos y sonríe.

-¡La casa donde yo siempre quise vivir! -Sigue Salvador- ¡la casa donde ha vivido Pedro José Donoso!

Isabel pierde la sonrisa y lo mira extrañada... foto

Salvador está triste. foto

 *

Juanita y Juanita corren de un lado para otro cuando Walter les grita- ¿Par de brutas, a dónde creen que van?

-¡Afuera, a servir a los invitados!

-¡Miren lo que tienen en la mano, regrésense!

-¡Usted no sabe lo que dices! -gritan las dos y vuelven corriendo a la casa.

Walter sale corriendo detrás de ellas y se cruza con Vicky y Abigail.

Abigail pregunta -¿Ya llegaron Vicky?

Vicky está furiosa- ¡Eso parece y como siempre el histérico de Walter está de presumido y se cree el último refresco del desierto!

-¡Él siempre mantiene la costumbre, para ser mayordomo es bastante teatral!

-¡Pues yo no voy a hacerle su jueguito! -y la mira y pregunta- ¿Y que resolvieron por fin Abigail?

-¡Pues no nos va a quedar más remedio que mantenernos alejados!

-¡Me parece que este día va a ser muy difícil!

-¡Para todos Vicky, para todos! -suspira Abigail.

*

Afuera, Salvador ayuda a Isabel a bajar del auto. Llevándola del brazo, foto muy orgulloso se dirige a la entrada de la casa donde todos los invitados aplauden. foto

 El señor CroBergman mira Isabel con mucho cariño y aplaude con entusiasmo. Los mariachis siguen cantando. Los recién casados entran sonriendo. foto

 Detrás de ellos llegan Gaetana, Matilda y Camilo.

-¡Amor de mis amores, esto si es un verdadero palacio, miren nomás en la mansión donde va a venir nuestro amigo Salvador! -Dice feliz Matilda. foto

-¡Matilda, recuerda, discreción, mucha discreción! -La detiene Gaetana.

-¡La que tiene que esforzarse para estar a la altura eres tú mi amor, porque lo que es a mí me sobra clase para desenvolverme en este medio! -dice Matilda orgullosa mientras se envuelve con su estola de piel blanca -¡pero si parece un cuento de hadas, miren cuánta gente y cuánta ceremonia para recibirnos, creo que me voy a divertir como una loca!

Durante todo este tiempo el señor CroBergman no quita los ojos de Matilda, que dando media vuelta se dirige muy oronda hacia la casa.

(Hum... esto me gusta )

-¡Matilda! -se desespera Gaetana.

-¡Doña Gaetana, yo no sé, pero no debimos venir! -Se desespera Camilo- ¡yo me siento como una mosca en un vaso de leche, se lo juro!

-¡Camilo mi amor, qué vamos a hacer, ya empezó el juego y no nos podemos echar para atrás! ¿No? -Y le toma del brazo y se dirigen adentro con la cabeza en alto- ¡qué sea lo que Salvador quiere!

Y ambos muy orgullosos entran a la casa.

Detrás de ellos entran Gutiérrez, Garcés y demás invitados.

*

Apartamento de Felipe.

-¡Ya basta Cantalicia, deje de berrear!  no ve que ya no soporto más, entienda, ¡estoy con los nervios de punta y no la aguanto más! -Grita histérico Felipe.

Chelito abraza a Moncho que mira asustado.

-¿Cómo fue capaz de desaparecerse, cuando le advertí que no saliera de la casa? -Le recrimina.

-¡Ya maestro, cálmese, ya todo pasó! Y usted Cantalicia tranquilícese un poquito, está muy acelerada -interviene Chelito.

En ese momento suena el teléfono y Felipe atiende -¡Aló, quien! -Dice enojado -¡Jacobo Madero, por tu madre dónde estás metido!

Al otro lado de la línea, desde Las Cruces Jacobo le responde -¡Atendiendo un montón de cosas, se han presentado muchos problemas en la parroquia y no he podido moverme de aquí!

-¿Quiere decir que tú todavía estás en Las Cruces! -se escandaliza Felipe- ¡Pedazo de pelmazo, no seas inconsciente, habíamos acordado que tú deberías estar aquí para llevarte a Cantalicia!

-¡En este momento tengo problemas más serios que atender! -sufre Jacobo- ¡la escuela de los niños está a punto de cerrarse porque instalaron un burdel en la casa vecina y yo no me había dado cuenta! Los padres de familia están indignados y el comisario se rehúsa a ayudarme -le cuenta sus dramas- ¡parece ser que está de parte de esas!... -y no se anima a decirlo- ¡Tío Felipe, vas a tener que esperarme una semana más por lo menos!

-¡Pues no señor, yo no aguanto ni un minuto más, entendiste! ¿No ves que aquí estuvo a punto de ocurrir una tragedia? ¡Yo mismo la voy a llevar a Las Cruces, basta! -Y le corta enojado- ¡pedazo de cretino, e inconsciente, no sé cómo todavía creo en él! -Se pasea nervioso de un lugar a otro -¡Ah Cantalicia y yo no amenazo, diciendo y haciendo... Así que por favor vaya a su cuarto porque ahora mismo salimos de viaje y yo la voy a llevar personalmente Las Cruces!

-¡No se acelere maestro, usted me había prometido que hoy tendríamos una tertulia cultural!

-¡Qué tertulia ni que nada! - grita- ¿No ves que no voy a tener paz hasta que no haya entregado a esta mujer en su debido lugar? Y le advierto una cosa Cantalicia... Si usted opone resistencia soy capaz de llevarla a patadas.

-No tiene que decirme esas cosas tan feas don Felipe -responde llorando Cantalicia- ¡la mera verdad es que ya me quiero ir de aquí con mi muchachito! -los mira con los ojos llenos de llanto- si Salvador se casó con otra, yo no tengo nada que hacer aquí... ¡nada!

Felipe y Chelito se miran y luego la miran llenos pena.

*

Isabel y Salvador bailan, foto ante la mirada de todo los invitados. Matilda sonriendo feliz, Camilo sonriendo por fin, y Gaetana con una copa de champagne.

Los mariachis cantan:

 

el amor que te juré un día

hoy se hizo, por fin realidad.

 

Salvador mira Isabel -¡Al fin estamos unidos, frente a todos, sin tener que ocultarnos!

Isabel lo mira embelesada cuando de pronto se siente mal porque le parece ver a Pedro José Donoso foto que le dice -¡Sin tener que ocultarnos nunca más! foto

 Isabel  cierra los ojos asustada foto y pierde el pie.

-¿Qué te pasa, qué tienes? -Le pregunta Salvador mientras la sostiene. foto

-¡Nada! -Responde Isabel en un susurro. foto

-¿Estás bien? -Se preocupa Salvador.

-¡Sí! - sonríe Isabel sinceramente- ¡sí!

Y los dos siguen bailando. foto

 

Frente a mi Dios

quiero volver a hacer vida mía

quiero amarte, tenerte y besarte

hasta que, al fin seas mía

letra

 

Isabel lo mira enamorada, cierra los ojos y se apoya en su pecho. foto

 Gaetana que los observa desvía la mirada y ve a Walter que mira a Salvador e Isabel con odio.  Gaetana se asusta y se esconde detrás de un pilar.

Salvador abraza a Isabel y siguen bailando.

 

quiero amarte, tenerte y besarte

hasta que, al fin seas mía

y enseñarte en mis brazos, mujer,

lo que es la vida.

 

Isabel y Salvador se miran, foto y sin darse cuenta de los fotógrafos que los acribillan de flashes, se besan con un pequeño beso tierno.

 

Déjame estar escondido en tu vientre

iniciar a una nueva vida

quiero amarte, tenerte y besarte

por siempre, para toda la vida.

 

-¡Qué vivan los novios! -grita el mariachi e Isabel y Salvador despiertan y se separan sonriendo.  Salvador acaricia el brazo de Isabel.

*

Entretanto Simón mete a la lavandería a Azur y la metiche de Abigail no puede evitar meter su cuchara torcida -¿Simón, que estás haciendo con ese animal, por qué no lo dejaste allá afuera? -le reprocha con un tono de voz aguda.

-¡Para qué mamá, para que se ponga nervioso y termine mordiendo a alguno de los invitados!

-¡No me digas que lo vas a dejar ahí metido!

-¿Qué tiene? es un miembro más de la familia.

-Sí, pero un familiar que suelta demasiado pelo -se queja Abigail pero luego acepta sonriendo- bueno, por lo menos dale algo de comer al pobre.

Simón sonríe feliz mientras Abigail mueve la cabeza negativamente.

*

En la habitación de Abigail, Ángela y Antonio deciden cómo decorar el cuarto del bebé mirando revistas. foto

-¡Qué bueno que ocupan el tiempo en algo provechoso, no tenemos que amargarnos, ni poner caras largas -dice Abigail entrando- si vamos a quedarnos aquí, lo mejor es tratar de pasarla bien.

Ángela y Antonio están en la cama de Abigail con las botas sobre ella.

(pobre Abigail, si se supone que tiene que dormir en esa cama!! )

-Nosotros estamos tranquilos mamá, no te preocupes.

-¿Y la señorita Valeria dónde está?

-Está en el otro cuarto organizado sus cosas.

-La pobre, yo espero que se distraiga para que no piense en nada malo, voy a ver si puedo ayudarla -y Abigail sale.

-¿Sabes? Hay algo que me está sucediendo y es muy extraño -de pronto dice Ángela foto- siento como si mi papá estuviera muy cerca de mí... ¡es más, siento como si ésta fuera la misma reunión que dio cuando se casó con Isabel!

Antonio se queda boquiabierto y asustado.  Calla y no se anima a decir la verdad.

-¡La misma! -Repite Ángela.

*

En la sala Isabel y Salvador siguen bailando foto y los mariachis cantando. Los invitados, esta vez, los acompañan bailando.

 

Eres tú, reina de mi amor

el sueño azul que a mi vida llegó

 

Matilda baila feliz con Camilo, con copas de champaña en las manos. Gaetana mira la fiesta preocupada y aprovecha para comer.

*

Apartamento de Felipe.

Mientras la vecina los espía, Felipe lleva las maletas de Cantalicia de malhumor - ¡Vamos Cantalicia, apúrese que no tenemos todo día para llegar, vamos!

-¿Y eso, se va de viaje vecinito? -pregunta la desagradable vecina.

-¡Sí señora, Cantalicia y el niño se van y no van a regresar nunca más!

-¿De veras? -dice la vecina fingiendo pena.

-Sí, la voy a regresar a su pueblo porque ella ya no puede vivir aquí por su culpa.

-¿Por mi culpa, y yo que vela tengo en este entierro? -se escandaliza.

-¿Y todavía tiene el descaro de decírmelo? -se enoja Felipe- usted sabe perfectamente porqué se lo digo, no se haga la tonta.

-¿Tonta? -se ofende- ¡tonta será su!... -La vecina se retira enojada sin terminar la frase.

-¡Ya maestro, no vale la pena que se siga peleando con esa vieja -interviene Chelito.

-¿No nos acompañas Chelito? -de pronto implora Felipe.

-¡No Madero, no estoy preparada para el viaje, y mucho menos uno tan largo! -dice Chelito con pena- ¡nos vemos a su regreso!

Felipe asiente con pena y mete las maletas al auto.

Chelito se acerca la ventanilla del auto -¡Adiós Moncho, mucha suerte Cantalicia, voy a extrañar sus rabietas, me parecían muy divertidas!

-¡Qué Dios la bendiga Chula! -y se dan la mano.

Chelito le da un beso en la mejilla a Felipe que sube al auto -¡Bueno, vámonos!

*

Una carretera.

-¡Qué vergüenza, no me la imagino dando de gritos ahí como una desventurada en plena Iglesia! -Se sigue quejando Felipe de malhumor mientras conduce- ¡tratando de impedir el matrimonio!

En el asiento trasero, abrazando a Moncho, Cantalicia se pone a llorar.

-¡Menos mal que la señora esa la sacó, porque si no la hubieran encerrado en un manicomio pensando que estaba loca!

-Ya sé que cometí una burrada don Felipe, no debí, pero es que doña Rebeca me dijo tantas cosas -llora Cantalicia.

-¡Ah, confiesa entonces que la bruja desocupada ésa fue quien la sacó de la casa!

-Ella me dijo que yo tenía derecho, me dijo que el Salvador no se podía casar.

-¡Vieja desconsiderada, aprovecharse de una mujer ingenua como usted! -se enoja Felipe- ¡quién sabe qué intereses tendría para tratar de impedir esa flamante boda! -y le desea con ganas- ¡ojalá todo le salga patas arriba, porque bien merecido lo tiene! -y aunque está manejando mira para atrás a Cantalicia y a Moncho que van abrazados uno al otro como estampillas.

*

Mansión.

Justamente en ese momento, mientras los mozos sirven champagne y todo los invitados disfrutan de la fiesta, llega Rebeca con cara agria y de malhumor. Los invitados la miran extrañados. Le da un ataque de histeria cuando escuchan los mariachis y decide entrar por la puerta de servicio. Entra llorando y abrazándose a sí misma. Y precisamente se dirige a la lavandería para recordar sus encuentros con Salvador. Se apoya en la puerta y la abre suspirando y buscando un refugio. Sin darse cuenta de la presencia del perro cierra la puerta detrás de ella. Pone cara de horror cuando Azur la ve y se pone a ladrarle enojado y furioso con ella.

*

Una carretera.

-¡Esa bruja debió proceder de otra manera si quería evitar el matrimonio! -sigue Felipe y luego grita- ¡y ya no llore más Cantalicia, ya! -Y luego furioso estaciona el auto a un costado de la ruta y se baja -¡cuando se calme, me avisa! -y baja del auto furioso.

Cantalicia se baja del auto y lo sigue -¡Ya no voy a llorar don Felipe! -le promete- perdóneme, yo sé que a usted eso le molesta bastante -Y mira al suelo- ¡y pos la mera verdad es que no tengo derecho después de!... -hace una pausa- ¡de lo bueno que usted ha sido con nosotros! -Y le sonríe triste.

Felipe suspira y la mira triste- ¡Ay, es que me provoca! Pues... -y le confiesa triste- al que tiene que perdonar es a mí, porque me cuesta mucho trabajo separarme de usted y de Monchito -le dice muy triste -ya me había acostumbrado... no sé... a tenerlos conmigo... ¡hasta me sentía contento, lo reconozco! De tener a alguien que soportara mis testarudeces y mis rabietas.

Cantalicia sonríe esta vez abiertamente feliz- ¡Usted es buena gente don Felipe!

-¡No, yo soy un hombre muy difícil de llevar, lo reconozco, una especie de lobo solitario huraño! -Y mira a lo lejos.

-¡No, usted no se parece a ningún lobo ni nada! -Y Cantalicia le acaricia el rostro- ¡no!

Felipe suspira -¡Cantalicia, gracias por todo! Sí -le afirma al ver la cara de incredulidad de Cantalicia- ¡ya no quedan personas así como usted!... tan honestas, que son capaces de defender y luchar, por lo que desean y lo que quieren a capa y espada -Felipe la mira- ¡nos vamos a separar Cantalicia, no vamos a separar y para siempre! -Y luego le ruega- ¡pero prométame que se va a cuidar mucho y en especial cuidará Monchito!

Y Cantalicia repentinamente abraza a su gran amigo muy fuerte -¡Se lo prometo Felipe!

Moncho baja del auto y Felipe lo ve -¡Y tu Monchito, tienes que estudiar mucho, porque yo sé que tú eres un niño muy inteligente, yo sé que vas a salir adelante!

-¡Sí señor Felipe, lo haré y gracias por todos los libros y cosas bonitas que me ha regalado!

Felipe le acaricia la cabeza- ¡Otra cosa Monchito, no dejes que Cantalicia se ponga triste por nada, si eso pasa tú inventas cualquier cosa para sacarla de la tristeza, ella no puede sufrir por nadie más!

Pero Cantalicia le promete -¡No voy a sufrir, ya no voy a sufrir don Felipe, porque ya nos estamos regresando a nuestro pueblito y que caso tiene afanarse por el Salvador si ya no existe!

Felipe abre los ojos como platos y suspira aliviado -¡Cantalicia! -se asombra.

-¡Es verdad todo lo que usted me dijo don Felipe, ese hombre que se casó hoy... no era Salvador! -Le repite- ¡no era!

Felipe asiente con la cabeza.

Y Cantalicia trata de no llorar -¡Salvador murió! -y hace un esfuerzo para contener las lágrimas- ¡Salvador murió don Felipe y yo tengo que entender eso aunque me duela el corazón!

Felipe feliz le da un beso en la frente -¡Así que por fin lo entendió! -y mira al cielo- ¡gracias!

-¿Nos vamos? -propone Cantalicia.

-¡Si, nos vamos! -decide Felipe feliz y los vuelve a subir al auto.

Antes de subir al asiento del conductor, Felipe se seca las lágrimas de los ojos.

*

Mansión.

Mientras la fiesta sigue, Gaetana sigue preocupada.

-¡Vamos muchachos, salgamos de este agujero! -Los anima Matilda a Gaetana y a Camilo- ¡no vinimos a escondernos, sino a compartir con los invitados! foto

 -Pero si no conocemos a nadie aquí doña Matilda.

-¡Pero podemos conocer! -Matilda insiste con alegría- ¿Quién te dice que pueda conocer a un magnate para suplantar al infiel de mi marido?

-¡Yo estoy perfectamente dónde estoy Matilda, si tú quieres exhibirte, allá tú! -Le contesta Gaetana de malhumor.

-¡Ay! -Les contesta Matilda y se aleja de ellos.  Matilda se pasea por la fiesta y luego decide acercarse al doctor Garcés -¡Hola guapo! foto

 El doctor Garcés mira desesperado para todos lados -¡Señora!

-¡Me dijeron que eras el gerente de los cítricos Donoso! -Lo halaga Matilda.

El doctor Garcés carraspea nervioso ante la mirada de los demás.

-¡Es un puesto importantísimo! -Sigue Matilda. foto

 -Bueno, es un puesto importante y sobre todo de mucha responsabilidad -se infla el dr. Garcés.

-¡Cómo me gusta conocer a los industriales, Matilda de Pimiento! -se presenta y le da la mano- ¡para lo que guste mandar! ¿Cómo te llamas mi cielo?

-Pedro Garcés -responde mirándola.

En ese momento, desde otro rincón de la fiesta, Isabel se da cuenta de la presencia se Matilda -¡Mi amor, estoy viendo gente un poco extraña y francamente yo no sé quien demonios los invitó, te lo juro! -Le dice preocupada a Salvador.

Salvador se da la vuelta y ve a Matilda y luego sonríe -Si te refieres a la señora que está hablando con Garcés, la invité yo, ¡Es una gran amiga!

-¿Estás hablando en serio? -se sorprende Isabel.

-Hum, hum... -Afirma Salvador.

Isabel simplemente levanta las cejas.

En otro rincón de la fiesta doctor Garcés se mueve nervioso sobre sus pies -Bueno yo asumí el cargo cuando se murió el señor Andrés Corona.

-¡Ay, me imagino que tus secretarias deben estar fascinada con un jefe tan guapo como tú!

El doctor Garcés se pone blanco y rojo al mismo tiempo.

-Porque déjame decirte que arrebatas con ese aire tan doctoral que te gastas -sigue Matilda- dime una cosa ¿eres casado, comprometido o solterito y a la orden?

-Bueno... yo este... -y de pronto doctor Garcés ve la mirada de su mujer y se apresura a responder -¡si estoy casado con la señora que se aproxima!

Y la señora del doctor Garcés se acerca y lo toma del brazo posesiva -¡Ven, mi amor! -y se lo lleva dejando a Matilda sola.

Matilda al perder a su presa se acerca a Salvador y a Isabel. foto

 -¡Matilda! -La saluda Salvador.

-¡Salvador alma mía! -sonríe Matilda- ¡Qué lindo que te ves con tu esposa!

Isabel sonríe halagada.

-¡Hacen una pareja perfecta! foto

 -Isabel, te presento a Matilda.

-¡Encantada, preciosa, eres la mujer perfecta para Salvador! -Y Matilda le da un beso- ¡mira qué linda que eres y qué elegancia que te gastas!

Isabel sonríe feliz. foto

y Salvador la mira con cariño. foto

-¡Mira esas joyas tan bonitas que tienes, deben valer una fortuna! -Sigue Matilda.

-¡Sí, son... son finas! pero... -responde Isabel modesta- ¿usted trabaja en algo relacionado con joyerías? -Dice para cambiar de tema. foto

 -¡Ay mi amor, para nada! Me dedico a las ciencias ocultas, por ahí dicen que soy bruja, pero a mí me gusta que me llamen la maga Matilda -y de pronto propone- ¿quieres mi tarjetita? foto

 Isabel acepta la tarjeta sonriendo. foto

 Salvador la abraza contento.

*

Mientras los mariachis siguen tocando para los invitados, y Rebeca y llora apoyada en un pilar, Walter persigue a las empleadas regañándolas -¡Ustedes me van a sacar canas verdes!

Norita se detiene y le mira la calva -¿Y se puede saber de dónde?

Walter se toma la cabeza y la deja partir, Walter da media vuelta y descubre a Rebeca llorando -¿Usted qué hace aquí doña Rebeca?

-¡Ni yo misma lo sé Walter! creo que no debería haber regresado -le dice llorando Rebeca- ¡no he podido llegar a mi cuarto!

-Si se siente mal, yo puedo acompañarla -Se ofrece Walter y luego agrega- ¡si lo desea!

-¡Walter, yo no quiero que me vea nadie, nadie! -le dice Rebeca con rabia- ¡Ni Isabel ni esa gente! -Luego se llena de odio- ¡y mucho menos el maldito Cerinza!

Walter la mira preocupado -¡Usted está pálida! Usted debería descansar en algún lugar -y mira la lavandería- ¡venga a esta habitación!

-¡No Walter, ahí estuve pero ese perro condenado me ladró! ¡quería morderme!

Walter no tiene otra solución.

-¡Parece que hasta el perro es más importante que yo en esta mugrosa casa!

-¡Usted no está bien, eso se le nota! -Dice con pena Walter.

-¿Cómo voy a estar Walter! -le responde histérica- ¡Si fallé en mi último intento de impedir ese dichoso matrimonio! -se abraza sí misma llorando- ¡fallé Walter, fallé! Y ahora no sé qué voy a hacer... ¡ya no sé! -Se pone a llorar.

-¡Escúcheme! -Walter no sabe qué hacer con Rebeca en el pasillo- ¿por qué no utiliza la escalera de servicio para llegar a su habitación? ¡Pero hágalo ya que no conviene que las empleadas la vean en este estado! -Y la toma del brazo y la ayuda- rápido, yo la llevo, y cuidado con los escalones, ¡no se me vaya a caer ahora! Despacio, despacio -y Walter la dirige hacia las escaleras. Walter se queda al pie de los escalones mirándola subir cuando aparece Isabel.

-¿Qué pasa con mi tía?

-¡Llegó indispuesta y le recomendé recluirse en su habitación! -Le contesta Walter.

Isabel pregunta asombrada-¿Y se va a ir a encerrar todo el día a su cuarto?

-¡Igual que los demás! -Le contesta Walter con la verdad -¿no se ha dado cuenta que todos han decidido encerrarse para evitar esta fiesta señora Isabel? -Y luego agrega- ¡Cómo suprima Valeria que ha decidido cambiar su habitación por la de Simón y ahora vivir en el área de servicio!

Isabel recibe el golpe y no puede creerlo -¿Usted está seguro de lo que me está diciendo?

-¡Si lo quiere comprobar, allá adelante, porque en ese momento debe estar reunida con esa gente!

Isabel suspira y luego se dirige a la habitación de Abigail.

*

En la habitación de Abigail, los Domínguez y Valeria juegan a las cartas. Isabel entra y los interrumpe -¡Con permiso! foto

 Todos dejan de jugar. foto

 -¡Pase señora Isabel! -La recibe Abigail.

Isabel entra y sonríe con amargura y enfrenta a Valeria -¿Se puede saber quién te dio permiso para qué te cambiaras de cuarto?

-¡Isabel, no me sentía muy a gusto, así que acepte la propuesta que me hizo Ángela! -Le contesta Valeria mirando a Ángela.

-¡Te recuerdo Valeria, que en esta casa estás bajo mi responsabilidad y que no puedes hacer lo que te plazca sin antes avisarme! ¿De acuerdo? foto

 -¡Ángela le autorizó y con eso basta! -se levanta Antonio.

-¡Al parecer Ángela se está tomando atribuciones que no le corresponden! -Le contesta Isabel con dureza- ¡les recuerdo y les suplico que no se les olvide que Valeria está en esta casa bajo mi responsabilidad! foto

 -¡Isabel por favor, Valeria no es ninguna niña para depender ni de ti ni de nadie! -Exclama Ángela.

(Muy cierto...  pues que trabaje y  deje de ser mantenida!!)

 -¿Y en qué te afecta que se haya cambiado de cuarto? -sigue Ángela.

-¡Señora, aquí no sentiremos bien estando cerca y haciéndonos compañías! -Afirma Abigail.

Isabel la mira con simpatía pero agrega con pena y molesta - ¡Pero yo no!

-¡Pero señora Isabel, entienda que Valeria no se va a sentir a gusto viéndola a usted casada con Salvador! -Interviene Simón e Isabel lo mira. foto

 Simón agrega cuando su madre trata de callarlo- ¡no mamá, no nos vamos a quedar callados! Valeria merece respeto, no que la sigan molestando, si ya le impusieron a Salvador, pues mínimo que dejen en paz a Valeria.

Isabel sufre y mira con dolor a Valeria sin responder.

En ese momento golpea Walter a la puerta -¡Señora Isabel, la necesitan en el comedor!

Isabel mira a Simón y luego se retira sin decir palabra.

Veleria mira al techo.

-¡No estás sola Valeria, nosotros estamos contigo! -Se acerca Simón.

Todos suspiran.

*

En la fiesta Matilda causa sensación.

-¿Entonces es cierto que usted se dedica a la hechicerías?

-¡A la magia blanca mi amor, magia blanca, que suena mucho mejor! Y no crean que soy una bruja cualquiera, porque me dedico a ayudar a las personas con mis conjuros y filtros de amor -responde Matilda realizada ante sus espectadoras boquiabiertas.

-¡Señoras, vamos al comedor! -interrumpe la tertulia Elvio Ramírez.

-¡Sí, pero antes les voy a entregar mi tarjeta, cualquier consulta no duden en llamarme! Pero eso sí, les advierto que deben llamarme con mucha anticipación porque tengo una larga lista de clientes.

Todas las señoras apresuran a tomar las tarjetitas que distribuye Matilda.

Para los interesados sitio de Matilda (es una broma!  claro! )

Matilde se dirige a ver a Gaetana y a Camilo que siguen escondidos en un rincón-¿Hasta cuándo van a seguir escondiéndose de la gente?

-¿Qué pasó con la discreción Matilda? -Le reclama Gaetana- ¡estás haciendo todo lo contrario! Yo te lo dije Camilo, ya todo el mundo sabe que eres una bruja.

-¿Bueno y qué? -Ríe Matilda- ¡se supieras el éxito que tengo, la clientela como nunca, tú deberías hacer lo mismo para promocionarte y para que la gente sepa qué haces sesiones de espiritismo!

-¿Qué demonios estas diciendo?

-Debería prepararte en caso de que vayas a hacer alguna, ven, te voy a presentar una vieja ricachona que está muy interesante -trata de llevar la Matilda.

-¡A mí no presentas a nadie que no tengo ganas de hacer negocios! -se niega Gaetana- ¡Basta!

Pero Camilo está cansado- ¡Mejor vamos a dar una vuelta, yo estoy cansado de estar escondido aquí por favor! -y Camilo se la lleva.

En ese momento las mujeres se vuelven a acercar como un enjambre a Matilda que sigue siendo el centro de atención.

*

Una fotógrafo profesional saca fotos de Salvador e Isabel que posan. foto

 En ese momento pasan Gaetana y Camilo. Isabel ve a Gaetana y se queda boquiabierta. Gaetana se detiene y la reta con la mirada.

Isabel se separa de Salvador dispuesta a la lucha-¡Enseguida vengo! foto

-¿Adónde vas? -La detiene Salvador. foto

-No me tardo mi amor -Isabel le da pequeño beso y corre detrás de Gaetana. foto

 Gaetana se da cuenta y sale corriendo. Isabel corre detrás y choca con un mozo que le derrama encima las copas de champaña. foto

 El mesero se muere de la pena y asustado se excusa.

Isabel le sonríe -¡No se preocupe, la culpa fue mía, tranquilo, no se preocupe!

Salvador llega corriendo -¿Qué pasó? foto

 -¡Nada, nada! -Isabel le sonríe nerviosa. foto

 -¿Seguro? -Pregunta Salvador.

Vicky se acerca preocupada.

-¡Vicky, me acompaña a mi cuarto por favor! -le ruega Isabel- En seguida vuelvo mi amor -se despide de Salvador y con Vicky sube a su habitación.

Gaetana mira Salvador desde un rincón. Salvador la mira y sonríe simplemente. foto

*

Matilda, se excusa de sus admiradoras- ¡Disculpen mis cielos, enseguida vuelvo! tengo que ir a arreglarme el maquillaje... con permiso - y las deja plantadas.

Se pasea por la casa buscando un espejo.  Al fin encuentra uno, y ni corta ni perezoza se mira y se retoca el maquillaje.  Busca en su cartera afanosamente cuando se da cuenta que alguien está parado al lado del enorme espejo- ¡Hola! -le sonríe- tú debes ser el mayordomo mi cielo, ayúdame para que yo pueda aplicarme el lápiz  negro... ¡eres un amor! -y ni corta ni perezosa le pasa la cartera mientras se retoca el maquillaje.

El señor CroBergman toma la cartera de Matilda y la mira embobado.

*

Habitación de Isabel.

Se escucha a los mariachis que siguen cantando incansables.

Vicky ayuda a Isabel a cambiarse de ropa -¡Ojalá no quede manchado cuando se seque! -Dice con pena mirando al vestido.

-¡No sé Vicky, pero no importa! -responde Isabel mientras se pone un vestido celeste y unas sandalias doradas -¡de cualquier manera, no lo voy a volver a usar!

-¡No, pues no, ni que fuera manda para traer un vestido de novia todo los días! -exclama Vicky, pero Isabel la mira seria.

-Bueno señora, lo importante es que se encuentra bien ¿verdad?

-Si, Vicky... ¿usted se acuerda, se acuerda de esa mujer extraña que venía a visitar a Pedro? -De pronto le pregunta Isabel.

-Si, la que creíamos era una maestra de música, y resultó siendo espiritista.

-¡Aquí está Vicky!

-¡Si, yo la vi, está entre los invitados, pero como hay tanta gente!

-¿Quien la invitó? -se enoja Isabel- ¿a qué vino? ¡voy a averiguar! -Y diciendo esto se levanta decidida.

-¿Y qué vamos a hacer con el vestido?

-No sé Vicky, haga con él lo que quiera, a mí lo único que me importa en este momento es saber a qué demonios vino esa mujer a mi casa.

Isabel se marcha decidida del cuarto.

Al quedar sola en el cuarto Vicky se pone el velo de novia y suspira -¡Lástima que no sea mi talla!

*

En la sala.

-¡Fue una sorpresa, no imaginé que Cantalicia se apareciera en la iglesia! -Le dice Salvador a Gaetana.

-¡La pobre, la hubieras visto, estaba tan, tan alterada que se desmayó apenas la saque de allí! -suspira Gaetana- Menos mal que llegó ese hombre que es tío del sacerdote y se la llevó. foto

 -¡Menos mal que usted estaba cerca! -dice Salvador- faltó poquito para que todo se echara a perder.

Gaetana le acaricia la solapa del traje -¡Ay Salvador, tiene que tener mucho cuidado porque Cantalicia no está bien! Si hizo esto hoy, mañana puede hacer ¡una barbaridad peor! foto

-¡El tío del cura me engañó al asegurarme que se había regresado al pueblo! -Se enoja Salvador- todo el tiempo eso mujer estaba aquí.

-¡Eso no es lo peor! Doña Rebeca la llevó al iglesia -le cuenta Gaetana.

Salvador se sorprende -¡Doña Rebeca!

-¡Si señor, la muy condenada estaba decidida a destruir ese matrimonio a como diera lugar! -Gaetana se preocupa- ¡ay Salvador, tienes muchos enemigos!

-¡Pues ya no importa, no ha podido impedírmelo! -Y Salvador ve en ese momento a Isabel que baja las escaleras como una diosa.

A Isabel se le corta la sonrisa al ver a Salvador conversando con Gaetana foto y se acerca y abraza Salvador y mira molesta a Gaetana. foto

-¡Teníamos tiempo que no nos veíamos doña Isabel! -Finge amabilidad Gaetana.

Isabel sonríe forzadamente -¡Sí, pero al parecer usted no logró entender que la última vez que l eché de mi casa le pedí que no regresara!

Gaetana mira a Salvador pidiendo ayuda.

-¿Por qué lo tuvo que hacer precisamente el día de hoy? -le exige Isabel.

Isabel y Gaetana se enfrentan con la mirada.

Salvador se separa de Isabel y toma el lado de Gaetana, foto la toma del brazo -¡Gaetana vino porque yo la invité, igual que a Matilda! -Le aclara Salvador a Isabel- Gaetana, ella es mi mejor amiga. foto

 Isabel se sorprende y le exige -¡Necesito que me lo explique esperé este momento por favor! -Suspira enojada.

Gaetana sonríe con triunfo. foto

 -¡No creo que es el momento más oportuno Isabel! -Le responde seco Salvador. foto

 -¡Te lo suplico! -exige se Isabel con la voz entrecortada y temblorosa -¡quiero que me expliques ya!

Salvador mira a Gaetana y luego le responde Isabel seco -¡Cómo gustes querida! -e Isabel se marcha escaleras arriba.

Salvador sonríe a Gaetana y luego sigue a Isabel al piso superior.

Gaetana los mira partir y deja de sonreír.

 *

FIN DEL CAPITULO

  (Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad)

@2005 Narración by Mabouchita! Z;D

www.mabouchita.com

Por favor no ponga esta narración en otro sitio sin avisarme
----------------------------------------------

Cap#131 (versión Mabou)<- - -> Cap#133 (versión Mabou)
Home Resúmenes  Elenco  Derechos  Músicas Envía un Mensaje