![]() |
Mabouchita La reina de los resúmenes |
¡Colabore aquí! |
| Home Resúmenes Elenco Derechos Músicas Envía un Mensaje | |
| Cap#152 (versión Mabou)<- - -> Cap#154 (versión Mabou) | |
El Cuerpo del DeseoVersión Modificada por: MABOUCHITA
* "Ab alio expectes alteri quod feceris"quien haga mal espere otro mal "Quien siembra vientos, recoge tempestades" Publio Siro * Walter
lleva a Rebeca que se ve completamente destrozada a su habitación. -¡Está
muerta Walter! –llora- ¡está muerta! ¿se ha dado cuenta? –grita- ¡está muerta!
Ese miserable acabó con ella y yo me he quedado sin ayuda de Isabel –se
desespera y lo mira asustada- ¡oyó al inspector! –se horroriza- ¡él todavía
está vivo! -¡Ese
condenado de Cerinza! –grita Rebeca y luego corre a la habitación de Isabel. -¡Doña
Rebeca! ¿adonde va? En la
habitación de Isabel-¡Está en todas partes, está en todos los rincones de esta
casa! –Rebeca le grita desesperada al retrato de Pedro- ¡el condenado no quiere
desaparecer! Walter
entra y la abraza- ¡Doña Rebeca! No se preocupe más ni se haga mala sangre. -¡No se
quiere ir Walter! –está temblando de miedo- ¡no se quiere ir! ¡ya se deshizo de
Isabel! –aterrorizada- ¿qué no hará con todos nosotros? –y trata de romper el
retrato. Walter
la detiene- ¡No se torture más! Trate de calmarse de alguna manera y salga de
aquí. -¡Déjeme!
–le grita Rebeca fuera de si- ¡hay que destruirlo! * Jardín. Abigail
y Vicky van a buscar a Valeria que se pasea sola. -Valeria
niña, no se quede más tiempo, es muy tarde y tiene que descansar- Abigail. -¡Es
que no puedo dormir con tantas ideas que me dan vueltas en la cabeza! ¡siento
que me va a estallar! –sufre- es que yo debí acompañar a Antonio y a Simón. -¿Pero
para qué niña, para descuidarse más? Deje que ellos lo resuelvan, ándele vamos
a su cuarto. -¡No!
Es que me siento una traidora como me gritó mi tía Rebeca. -¡Esa
vieja es una loca! –Vicky- y ella es igual con todos. -¡Sí,
pero yo siento que debí abandonar a Isabel! Sé que no debí entrometerme con su
asunto con Salvador, pero de todas maneras yo debía haber hecho algo. -Aunque
hubiera intervenido, no hubiera podido evitar lo que pasó… ¡doña Isabel sabía
muy bien lo que se buscaba! -¡Claro
que no lo es! –Vicky- y no se haga mala sangre por eso. -Ahora
me falta saber qué va a pasar con Salvador. -Por lo
que dijo el inspector no creo que haya muchas esperanzas que sobreviva
–Abigail- vamos a ver qué noticias nos traen los muchachos. * Habitación
de Rebeca. Sigue
inconsolable- ¡No puedo creerlo! –llora a gritos- ¡no puedo creer lo que está
pasando, no puedo creer lo que pasa! ¡No puedo creer que Isabel esté muerta!
–se desespera. Se
escuchan los ladridos de Azur. Rebeca
tiene un ataque de horror- ¡Ese maldito perro que no deja de ladrar! ¡Dios mío!
No soporto más –se toma la cabeza y se hamaca de atrás para adelante. Azur
ladra y ladra. * Luna
llena. * Al día
siguiente vuelven a la casa Antonio y Simón y encuentran a Walter sentado bajo
un árbol inmóvil. Simón y
Antonio pasan a su lado ignorándolo.
Walter mueve la cabeza lentamente y los mira pasar, luego suspira
profundo y mira a la distancia. * En la
sala. Abigail
los recibe- ¡No pensaban que tardarían tanto! -El
inspector estaba en lo cierto, la señora Isabel fue la responsable del
accidente. Walter
entra silenciosamente y escucha. -Lo
único que sorprende es que Salvador no haya muerto con ella. -¿Pero como
está él? –Vicky. -Llegó
en muy malas condiciones al hospital, pensaron que no se salvaría, pero
afortunadamente reaccionó favorablemente. Esta
noticia disgusta profundamente a Walter. -¿Está
bien, ya pasó el peligro? –Valeria. -No se
puede garantizar pero no todo está perdido para él. -Mejor
vamos a hablar a tu cuarto, podremos hablar con más calma –dice Simón al ver la
cara de disgusto de Walter- ¡allá te podremos contar con más calma! * Habitación
de Rebeca. Sigue
llorando pero se llena de rabia- ¿Entonces no murió Walter, ese maldito sigue
vivo? Walter
sentado en un sofá se toma la cabeza- ¡Eso fue lo que dijo el señor Antonio,
que es muy probable que sobreviva! -¡Ya no
se amargue más la vida! -¡No es
amargura Walter, es la rabia que siento! –y tiembla de la rabia- ¡soy la que
quisiera morir! ¿no se da cuenta? ¡antes que quedar atrapada en sus manos! -¡Y de
sus aliados! Porque ahora Abigail y sus hijos se van a aprovechar de esas
circunstancias para pisotearnos definitivamente… ¡no, ahora que ya no está la
señora Isabel no tenemos nada más que hacer aquí! Rebeca
lo mira con horror- ¡Tenemos que irnos Walter! Tengo que largarme lo antes
posible de esta casa. -¡Y yo
también, porque yo estoy en su misma situación! Y si esperamos que él regrese
va a acabar con nosotros –con miedo. -¡Si
Walter! Él nos conoce y no va a perdonar… tiene muy claro que somos sus
enemigos Walter… ¡eso no lo dude! ¡nos derrotó! Walter
se pone tieso- ¡Hay que aceptarlo con dignidad, nos derrotó el maldito! -¡Y
ahora debemos salir de esta casa cuanto antes, hoy mismo si fuera necesario! Walter
sale corriendo. * Afuera,
Valeria despide a Simón, Antonio y Abigail que suben a un auto. Walter los vigila y decide aprovechar el momento
y entra corriendo y sube las escaleras, entra a la habitación de Isabel. Pero
Rebeca lo espía- ¡Walter! –toda vestida de negro- creí que estaba haciendo la
maleta. -¡Sí!
Ahora en algunos minutos la hago. -¿Entonces
qué hace aquí? ¡dígame! –le grita- ¿pensaba entrar al cuarto de Isabel? -¡Es
que si ya estamos obligados a irnos de esta casa! Creo que no deberíamos
hacerlo con las manos vacías… ¿usted no cree? Rebeca
baja la voz-¿Qué está tratando de decir Walter? -¡Qué
creo que tenemos el derecho de apoderarnos de todo lo podamos en nuestra huida! Walter la mira impaciente- ¡Vamos a hablar sin tapujos y francamente doña Rebeca! A usted le importa poco la muerte de su sobrina Isabel. (Bravo Walter... esa es una gran verdad! -¡Como
puede decir eso! –se escandaliza Rebeca. -¡Le
hablo francamente! Usted la quería muy poco de verdad… ¡a usted lo que le
interesaba era el dinero y el apoyo que ella le daba! -¿Sabe
una cosa Walter? ¡es muy atrevido! –y trata de irse. Walter
la detiene del brazo- ¡Escuche, estoy siendo sincero! –la mira directamente-
¡hay que aprovechar la confusión ahora para poder llevarnos todo lo que
podamos! -Walter
–susurra Rebeca- de verdad… -duda- ¡no sé si me atreva! –le dice sinceramente. -¡Si no
se atreve, lo va a perder todo! Ahora aprovechemos que la señora Abigail y sus
hijos están ocupados con la señora Ángela y el monstruito ese que nació…
¡hagamos todo rápido antes que ellos salgan y nos descubran! * Habitación
de Isabel. Walter
y Rebeca hurgan como locos en la habitación de Isabel buscando joyas, tiran
cosas y hacen tremendo desorden. -¡Ay lo
encontré! –festeja Walter al encontrar la pistola- ¡pensé que lo había perdido
irremediablemente! –y presto la guarda en una maleta que está sobre la cama. Rebeca
roba todas las joyas de Isabel. Walter
pone todo lo de valor en la maleta. -¿Dónde
están las joyas de la señora Isabel? ¡no
puede dejar ni una sola! –se exalta y trata de sacárselas a Rebeca. Se
pelean- ¡No sea miserable, no se aproveche de la situación! -¿No
quiere compartirlas conmigo doña Rebeca? Rebeca
enojada le tira la mitad de las joyas. -¡Estas
son solamente baratijas! –se espanta Walter. Walter
trata de sacar otras y se pelean. -¡Tenga
mucho cuidado! * Walter
entra a la habitación de Ángela con sigilo, pero Norita que pasa lo ve entrar. * Habitación
de Ángela. Walter
busca por todos lados, abre cajones y tira ropa y todo a su paso para encontrar
la famosa joya en forma de lágrima. Cuando por fin la encuentra
se queda extasiado. * Habitación
de Isabel. Rebeca
sigue robando todo lo que puede, encuentra las chequeras y en un momento dado,
asustada pone el retrato de Pedro José Donoso y lo voltea boca abajo. Luego
encuentra dinero en efectivo y se lo guarda en el pecho. * Habitación
de Ángela. Walter
se queda fascinado mirando el diamante, la observa con adoración y la besa. Y
luego sale del cuarto. Norita lo vuelve
a ver y se pone alerta y corre escaleras abajo. * Habitación
de Isabel. Walter
entra. -¿Encontró
lo que buscaba Walter? –Rebeca. -¡No!
-le miente- en absoluto, no pude ni siquiera buscar, apenas me asomé al cuarto
de la señora Ángela pero me tuve que retirar porque las empleadas lo están
ordenando todo… y usted… ¿qué encontró? -¡Nada
Walter! –miente Rebeca- ¡nada! No he podido encontrar más nada Walter. Rebeca
corre a buscar ropa de Isabel. Walter
aprovecha y le pasa otras joyas de Isabel de la maleta de Rebeca a la suya y la
cierra. Rebeca lo mira. Y luego se marchan. * Cocina. Valeria
ayuda a Vicky. -Entonces
no le van a decir nada a la señora Angelita. -No
Vicky, lo más prudente es que esperemos que se alivie sin angustiarla para que
se pueda dedicar al bebé. -Es
mejor, y cuando regrese ya la señora Isabel va a estar sepultada. Valeria
suspira triste. -¡No se
ponga triste niña! Piense que ellos fueron muy felices y que Salvador la llevó
a un lugar muy bonito que frecuentaba don Pedro José. -¿Estas
segura Vicky? -¡No
oyó lo que dicen los muchachos! La policía los encontró en Santa María, fue
allí donde fueron de luna de miel, esa luna de miel que no tuvieron antes. -¡Sí,
puede ser! Porque al fin de cuentas los dos se querían –reflexiona- ¡lo que no
puedo aceptar es que Isabel haya acabado con su vida de esa manera! Aunque
bueno… el accidente fue algo involuntario y… ¡no provocado como dijo la
policía! -¡Pues
sí Vicky! Pero de todas maneras me parece terrible pensar que quiso suicidarse
y que puso en peligro la vida de Salvador. Norita
las interrumpe agitada- ¡Creo que deben echarle ojo a doña Rebeca y a Walter! -¿Por
qué Norita, qué pasa? -¡No
sé, pero se están comportando de lo más raro! -¡Pero
qué les viste de raro mujer! -¡Pues
algo están haciendo en el cuarto de doña Isabel y también en el de doña Ángela
y Antonio! -¡Ay y
ahora ese par qué se traen! ¡de ellos se puede esperar cualquier cosa! ¡de lo
peor! –y Vicky sale detrás. * Piso
superior. Rebeca
y Walter con maletas discuten. -¡Tenga
mucho cuidado con lo que va a hacer! –se enoja Walter- ¡si va a bajar por ahí
va a llamar mucho la atención! Mejor usemos la escalera de servicio. -¡Tiene
razón! –Rebeca. Desaparecen. Valeria
llega y entra al cuarto de Ángela y lo encuentra un desastre y se queda
boquiabierta. Luego de un momento sale
corriendo para el cuarto de Isabel al que encuentra en el mismo estado. -¡Tía
Rebeca y Walter! –baja corriendo. * Jardín. Walter
y Rebeca corren con sus maletas pero se encuentran con Azur que les ladra
amenazador. -¡Perro
maldito! –grita Walter- ¡a mí no me vas a intimidar! Walter
fuera de sí-¡Voy a terminar de una buena vez con este animal! –y saca la
pistola de la solapa y le apunta. -¡No
sea bruto, cálmese! –grita Rebeca-¿No ve que ese imbecil nos hará oír? –le
desvía el arma y mira con asco a Azur. * Dentro
de la casa Valeria se encuentra con Vicky y Norita. -¡Tenias
mucha razón Norita, mi tía Rebeca y Walter están planeando algo! Porque he
entrado al cuarto de Ángela y está todo revuelto… ¿Dónde estarán? -¡Han
de estar saliendo porque el perro está ladrando! * Jardín. -¡Walter!
–grita Valeria- ¡tía Rebeca! ¿Dónde creen que van? -¡Y a
usted que le importa muchachita imbecil donde vayamos nosotros! –sigue
apuntando a Azur. -¡Me
importa porque lo que están haciendo no está bien! –Valeria. ( -¡Esté
bien o esté mal tú saca tus narices estúpidas! ¡ve a juntarte con tu plaga!
¡con nosotros no te metas Valeria porque la vas a pasar muy mal! -¿Por
qué no mejor me dices qué estaban buscando en el cuarto de Isabel y Ángela? -¡Deje
de hacer preguntas y lárguese, no me haga perder la paciencia! –y Walter la
apunta con el arma. FIN DEL CAPITULO
(Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad) @2005 Narración by Mabouchita! Z;D Por favor no ponga esta narración en otro sitio sin avisarme |
|
| Cap#152 (versión Mabou)<- - -> Cap#154 (versión Mabou) | |
| Home Resúmenes Elenco Derechos Músicas Envía un Mensaje | |