#
Basada en el libro “El Caballero de Rauzán” escrito por
* Felipe Pérez
Libretistas - Screenplay by
* José Fernando Pérez
* Claudia Rojas
* Aída Naredo
* Lina Serrano
#
Camino.
Alcides baja a Vladimir de la cuerda- ¡Gracias por salvarme la vida, Vladimir! Jamás lo olvidaré... no sólo me salvaste la vida... ¡sino que además me hiciste un hombre muy, muy rico! –y se saca su anillo y el emblema Medina del cuello - ¡te voy a estar eternamente agradecido! ¡Adiós Medinas! Nunca más... a partir de ahora... y en tu honor Vladimir... ¡siempre usaré tu talismán! –y se lo pone al cuello- ¡Siempre!
El nuevo Alcides ha nacido.
( y esto???
Pobre Enrico!! Ni siquiera fue a verlo! )
#
Hospital.
Soledad, vestida de amarillo, preciosa, pinta con Hugo las paredes de blanco.
Y ambos ríen. Y juegan. Y Hugo le pone una flor en el pelo.
Úrsula los mira riendo también.
#
Cueva.
Alcides recuerda a Vladimir y se entrena.
#
Hospital.
Soledad cuelga cortinas y de pronto cae para atrás.
Pero atrás de ella está Hugo, muy dispuesto a tenerla en sus brazos.
Y Soledad lo mira y ríe.
Y Hugo ríe.
Y Soledad apoya su cabeza en su hombro, entregada, feliz.
♫
Quisiera acercarme a ti,
pero me frena una razón
oculta en lo mas profundo de mi ser
♫
#
Residencia Rebeca.
Eloisa sigue allí.
Y Rebeca aguanta a duras penas
que Paquito la llene de atenciones.
#
Taberna.
Lucas y el juez hablan.
#
Ciudad.
Y Michelle, vestida con pantalones llega, seguida de sus guardaespaldas Andrés y Daniel.
#
♫
Sálvame, despiértame otra vez
temo cerrar los ojos sin saber
si vas a estar conmigo al amanecer
♫
na, na, na
♫
bésame hasta enloquecer
quiero perderme en tus sentidos
para no saber quien soy
ni lo que temo ser
♫
#
Casa Dr. Max.
Antonia limpia.
El doctor Max investiga y la mira.
(hum... se vuelve humano el Dr. Max???
#
Cueva.
Alcides se sigue entrenando.
#
Hacienda Montenegro.
Aurora tiene cerca de un año.
Hugo la tiene en sus brazos y la beba llora a todo pulmón.
Soledad los mira sonriendo, llena de ternura.
Y Hugo trata de hacerla comer.
Soledad ríe divertida.
#
Boris le trae a Marina, que está en embarazo avanzado, un moisés. Marina ríe feliz.
#
Hospital.
Inauguran el hospital.
Y es Soledad quien corta la cinta inaugural.
Todos los importantes del pueblo, incluyendo a Arturo, están presentes.
Soledad y Hugo se miran felices y sonrientes.
#
En la hacienda.
Y conversan.
Y arreglan la casa.
Y leen el diario y comentan.
Y ríen cómplices, y felices.
#
Cueva.
Alcides sigue entrenando, con varias armas, letal.
Y de pronto está seguro de sí mismo.
Sonríe complacido consigo mismo.
#
Hacienda Montenegro.
Y de pronto Hugo lo presiente.
-¿Pasa algo, señor? –se da cuenta Boris.
Hugo lo mira- ¿Qué noticias hay de mi hermano?
-No hemos sabido nada de él, ahora que lo menciona... el detective que contratamos hace tres meses que no aparece.
-Contrata a otro detective, quiero encontrar a mi hermano cuanto antes.
-¡Así se hará, señor! Permiso.
(bueno... pasaron 3 meses!!
)
#
Cueva.
Alcides está listo- ¡Llegó la hora de recuperar todo lo que me arrebataron! –se jura- ¡todo!
#
Taberna.
-¿No quieres un trago?
-¡No Rebeca! Llevo tres meses sin probar licor y no sabes lo bien que me siento -Lucas.
-¡Han pasado tres meses largos! –y se pasea nerviosa con un trago para ella- ¡y la mina nada que da resultados!
-¡Eso es desesperante!
-Dicen que ya casi van a llegar a la veta, pero Alcides me dijo que tenía que pedirle más dinero a los inversionistas.
-¡No tengo más dinero!
-¡Lucas, pero tú no te puedes salir del negocio! Estás adentro, mejor consigue el dinero, vende la casa y mudarte a una más pequeña.
-¡No! Ester no estaría de acuerdo, y mucho menos ahora que las cosas van de mal en peor.
-¡Tú solo piensas en el bienestar de la familia! Consigue los papeles de la casa para poder hipotecarla en caso necesario... Ester sabrá entenderlo.
(Ay Luquitas....
)
#
Hacienda Montenegro.
-¡No sé ustedes caballeros! –enojado Arturo- ¡pero yo no pienso invertir un centavo más en la excavación de esta mina!
Hay seis hombres en la reunión, con Hugo.
-¡El ingeniero podrá decir lo que quiera! Pero el avance de los trabajos va demasiado lento –sigue Arturo.
-Es lento, pero hacemos lo correcto –habla Hugo- ¡porque por encima de todo estoy velando por la seguridad de los mineros! Y de nuestra inversión.
-¡Muchas precauciones pero ninguna velocidad!
-Arturo, si nos apresuramos puede ocurrir una tragedia y volveríamos al principio, y todo el dinero invertido lo perderíamos... ¿es lo que quieren? –Hugo.
#
Taberna.
-Tienes razón –acepta Lucas- ¡sí, es mejor prepararse para lo que ha de venir! –Lucas se marcha.
Rebeca ríe con triunfo.
-¿Para qué le pediste eso a don Lucas? –aparece Paquito- ¿para qué quieres que hipoteque su casa?
-Cuando Lucas tenga los papeles se va a dar cuenta que ese fue un regalo de Jeremías y va a empezar a sospechar de Ester.
-¡Te conozco bien, Rebeca! No es eso –se acerca- ¡quieres que deje a su mujer!
-¡Por favor! No seas idiota, lo que quiero es que se embrutezca con el alcohol para que cuando la mina dé resultados yo pueda quedarme con las ganancias –y lo besa.
#
Hacienda Montenegro.
-¡Está bien! Continuaré invirtiendo –acepta Arturo- pero quiero tener el control de las decisiones, espero su apoyo caballeros.
Hugo sonríe.
Pero los hombres deciden apoyar a Hugo, y no lo apoyan.
Hugo recibe dinero de los otros-¿Arturo?
-¡Pueden hacer lo que se les dé la gana! Con permiso –se marcha.
Hugo cuenta el dinero - ¡Muy bien! Pasemos a la terraza para un aperitivo.
Todos salen con él.
Hugo deja el dinero en la mesa.
(hum... cuidado con Marinita!!!
)
#
Habitación Soledad.
-Al principio no creí en el cambio de don Alcides –comenta Úrsula- pero en estos últimos meses ha sido tan maravilloso con usted y con Aurora que ya no tengo dudas.
Soledad sonríe – Alcides ha cambiado mucho, tenemos una mejor relación, cuando lo veo, a veces pienso que veo a Hugo.
-¡Ay señora! Yo sé que su amor por don Hugo fue muy grande, pero luche... ¡luche por sacárselo del corazón!
-¿Sabes? El día en que vi salir a Alcides de la mina, el día en que poco muere, que estaba en el socavón con Arturo... ¡todo se volvió muy confuso para mí! –baja la mirada y recuerda, “Soledad corriendo y abrazando a Hugo”
-¡Fue muy extraño! Tuve un sentimiento de angustia, como si Hugo hubiera estado allí... ¡como si nunca hubiera muerto! Y Hugo se encontrara allí.
Y de pronto recuerda la explosión de la mina y ella gritando – “ ¡No, Hugo!”
-Yo sentí que Hugo estaba vivo y que se encontraba en esa mina, Úrsula.
-¡Sí, usted estaba gritando que don Hugo estaba vivo! Y luego lo negó, pero eso tiene una explicación, en esa época usted estaba muy afectada por la muerte de don Hugo, incluso decía que lo veía en todas partes.
-¡Fue una época muy difícil para mí! Pero lo extraño son mis sentimientos... tiene que ver con mis recuerdos... ¡es como si me faltara parte de la información, como si... ciertas cosas no las pudiera recordad! Y tenga un vacío en mi mente que no puedo entender.
Úrsula le toma la mano.
#
Casa Dr. Max.
-¡No se preocupe, don Hugo! No hay peligro de que Soledad recuerde que lo vio vivo después de su entierro –el doctor Max- la hipnosis que le practiqué fue muy profunda.
-¿Qué tan seguro está?
Y el doctor Max recuerda cuando la hipnotizó.
“Sus párpados están cada vez más pesados.
-No me quiero dormir –la voz de Soledad se debilita.
-Vamos... se va a dejar llevar por mi voz... ¡olvidará que ha visto a Hugo de Medina! Él para usted está muerto como para todos, desde el día de su boda su mente borrará todos los cuentos que ha vivido con Hugo de Medina desde su muerte”
-El único peligro es que ella se enfrente a una situación semejante –deduce el doctor Max- ¡eso la haría dudar!
-¡Evitaremos que eso pase! –decide Hugo- ¿cómo van sus investigaciones?
-¡Los libros de Von Sirak son fascinantes! Ese cuento de la Orquis Vivantis, esa flor exótica –toma los libros- ¡he realizado algunas investigaciones y pruebas con animales usando flores semejantes! –ríe- ¡pero la verdad los resultados han sido un fracaso!
-Tengo a personas buscando esa flor por el mundo.
-¿Y del hijo de Von Sirak... sabe algo de él? - fingiendo desinterés.
-¡No! –Hugo lo mira con sospecha- ¡pero seguimos buscando!
#
Residencia Rebeca.
Una criada entrega a Eloisa una carta de Francia para Paquito.
-¡Yo lo entregaré, gracias! –y lee- ¡el doctor Brunet! el especialista en reconstrucción de rostro –y no aguanta y abre el sobre- “aquí le envío el análisis morfológico de la tripologia del sujeto correspondiente cuando estaba vivo, a continuación el retrato”
Y Eloisa mira el dibujo- ¡Este no es Hugo! Es cierto y había otra persona en su tumba.
Al llegar Paquito Eloisa esconde todo rápidamente.
Pero Paquito se da cuenta- ¿Qué escondes?
#
Una calle.
Arturo da dinero para que los obreros aceleren el trabajo.
-La mina es inestable, el ingeniero no puede acelerar el trabajo.
-¡Mentiras de Hugo de Medina! Entrégales eso y se pondrán a trabajar, y cuando encuentren el oro les daré mucho más.
-¡Así lo haré, don Arturo!
#
Casa Obregón.
Lucas busca los papeles de la casa por todos lados y las encuentra.
(ahahah y nunca jamás leyó las escrituras??
)
-¿Qué haces? –lo ve Ester- ¡son las escrituras de la casa!
-¡De nuestra casa Ester! Yo también soy dueña de ella, soy tu marido.
-¡Esta casa me la dio mi tía como regalo de bodas! No puedes hacer nada con ella, si piensa hipotecarla, olvídalo.
-¡También tengo derecho sobre ella, Ester! Y nunca conocí a esa tía rica tuya –sospecha.
-¡No hagas nada con esta casa!
Pero Lucas toma las escrituras- Esta vez las cosas no se harán a tu manera Ester, necesito el dinero para el negocio de la mina –y se marcha.
Ester queda asustada- ¡Dios mío, Lucas va a descubrir que Jeremías me dio esta casa cuando inventé que Soledad era su hija! –traga saliva.
(y bueno...
la mentira tiene patas cortas...
Será por eso que esta mentira tardó muchos años en llegar...
)
#
Hacienda Montenegro.
Soledad llega con una sonrisa amplia y feliz- ¡Gracias por acompañarme! Hoy es un día muy importante, es el primer día de vacunación.
Hugo la mira fascinado, con ese vestido oro que le va perfecto.
-¿Te imaginas? –ríe Soledad- ¡por fin!
-Estás... –Hugo tartamudea de la emoción y ríe feliz- ¡Estás hermosa! Estás...
Soledad, halagada baja la mirada.
Y en ese momento entra corriendo Elena- ¡Señora, ayúdeme por favor! Algo muy raro está ocurriendo en la mina... mi Guillermo está allá -ruega- un señor llegó ofreciéndoles dinero a los mineros para que cavaran muy rápido y así encontrar la veta de oro... ¡yo temo que una desgracia pueda ocurrir!
-Si excavan la mina sin precaución puede ocurrir una desgracia –se preocupa Hugo.
-¡Precisamente por eso estoy aquí señor! Usted es el único que me puede ayudar.
-¡Soledad, lo siento! Pero no podré acompañarte al hospital.
-Entiendo, esto es algo muy importante... ¡yo los acompaño! –abraza a Elena.
-¡Vamos! –y salen los tres.
#
Taberna.
Y nuestro perdedor Lucas va a ver a Manrique- ¡Yo con usted tuve mala experiencia en el pasado! Pero la verdad no tengo a quien acudir –y le entrega las escrituras - ¡esta vez no sea abusivo conmigo!
-¡No fue mi culpa, Lucas! -Manrique- ¡tú no me querías pagar! A ver en qué forma te puedo colaborar esta vez.
-¡Necesito efectivo! Es para invertir más en la mina.
-¡Yo ya te presté sobre esta casa! Lo máximo que te puedo ofrecer es un cincuenta por ciento de su valor contra hipoteca.
-¿Por qué? No es justo, la casa no tiene deuda, no tiene hipoteca, allí está el certificado, está libre de todo, además esa casa se la dio la tía de mi esposa a Ester el día de la boda, todos los papeles están en regla.
-¡No me mientas Lucas! El ultimo dueño de esta casa fue Jeremías Montenegro.
#
Mina.
Hugo y el ingeniero corren- ¡Emilio les dio mucho dinero! Y les aseguró que don Arturo les daría mucho más si terminaban pronto, no los pude detener –se desespera.
Boris llega.
-¡Voy a hablar con ellos! –Hugo.
-¡El capataz está tratando de controlarlo! Tal vez a usted sí lo obedezcan.
-¡Señor, usted no puede entrar! –protesta Boris- si entra allí, su vida corre peligro.
-¡A ti no te harán caso, Boris! Vas a buscar a Arturo de Linares mientras yo trato de detener a los mineros... ¡date prisa!
-¡Señor! –protesta Boris pero acepta.
Soledad se interpone- ¡No, Alcides! No por favor –y lo mira preocupada- ten cuidado... ¿si?
Hugo la mira y luego la besa en la mejilla con ternura- ¡Lo tendré!
Soledad lo sigue y cuando ve a Aurora, la otra niña, la abraza.
-¡Señora, mi papá está adentro! –le cuenta la niña- ¿se va a morir?
-¡No mi amor, no digas eso, todo va a estar bien y todos van a salir!
A su lado desesperada Elena.
Guillermo aparece y la abraza- ¡Gatita! La tierra se viene por las paredes.
Soledad lo escucha.
-¡Si no se detienen inmediatamente va a ocurrir una tragedia! –grita el ingeniero.
Y Aurora entra corriendo a la mina -¡Mi papito, papi!.
Y Soledad corre detrás para detenerla- ¡No!
-¡Señora, adonde va! –grita el ingeniero.
La niña entra a la mina.
-¡Espérate, no vayas más! Es peligroso que estés aquí –Soledad la detiene dentro de la mina para que no avance más -¡Ahí viene tu papá!
José aparece- ¡Aurora! ¿Qué haces aquí mi amor? –y toma a la niña.
Soledad grita- ¡Alcides! ¿lo has visto?
-¡Se quedó dentro de la mina, tratando de sacar a los últimos mineros!-José- esta mina está a punto de caer, hay que salir cuanto antes –y José toma a Aurora y se la lleva.
Soledad ve a Hugo al final del túnel y grita- ¡Alcides! Tenemos que salir de aquí... es peligroso que estemos acá –Soledad muy nerviosa- ¡vamos!
-¡Ya salieron todos! –Hugo la abraza- ¡Vamos!
Y en ese momento empiezan a caer pedazos de madera.
Y Hugo tiene miedo y se abraza a ella con terror.
Soledad se abraza a él mientras los escombros caen sobre ellos- ¡Alcides!
-Escúchame Soledad... –Hugo se tambalea y va cayendo al suelo- ¡Tienes que salir de aquí cuanto antes! –dice apenas- tienes que salvarte... sálvate –le ruega con una pequeña voz- ¡sálvate!
Y Hugo desfallece.
Y Soledad recuerda: “Huye Soledad, sálvate, sal de aquí”
-Hazme caso, sal de acá antes que sea demasiado tarde –le ruega Hugo.
-¡No! yo no voy a salir de aquí sin ti.
-¡Sálvate!
Pero Soledad hace un esfuerzo supremo y lo obliga a levantarse y lo lleva con ella.
Hugo trata de caminar, pero cae al suelo.
Soledad no tiene fuerzas para detenerlo.
(Soledad debe recordar ahora!!!
)
#
Afuera Guillermo y Elena se preocupan.
-No veo a don Alcides, ni a la señora Soledad, Elena, tú y yo siempre lo salvamos... ¡debe estar esperando que lo vayamos a salvar!
Pero Elena lo detiene.
-¡Necesito ayuda! El túnel se está derrumbando –el ingeniero los busca.
#
Mina.
Soledad y Hugo, desmayados, y abrazados en los escombros.
#
Residencia Rebeca.
-Eres una mentirosa, me encontré con la empleada –Paquito besa a Eloisa- ¡la carta de Francia! ¿por qué no me la das?
-No me iba a quedar con ella, simplemente me ganó la curiosidad- miente Eloisa atrapada.
-¡Ay Eloisa! mala, mala -se burla Paquito- ¿no te enseñó tu mamá que no debes leer la correspondencia ajena?
-Cállate... –se enoja Eloisa y le entrega los documentos.
Y Francisco lee la carta y mira el dibujo- ¡no es Hugo! –festeja- ¡lo sabía!
-Estoy muy confundida... supuestamente Hugo de Medina está muerto.
-¡Corrección! Sufría de catalepsia, pudieron haberlo enterrado vivo.
-¡Pero tú me dijiste que el doctor dijo que había sufrido un ataque cardiaco!
-¡No! Alcides le dijo al doctor Max que Hugo sufría del corazón, es muy diferente.
-Si es cierto... ¿quién lo desenterró? –reflexiona- lo más importante... ¿quién está en su tumba?
-¡Demasiadas preguntas, Eloisa! Lo único que estamos seguros es que Hugo no está en esa tumba... ¡claro! Hugo se está haciendo pasar por Alcides... –ríe Paquito- ¡son gemelos!
Y Eloisa mira a lo lejos y entrecierra sus bellos ojos verdes.
#
Taberna.
-¡Qué dice Manrique! Permítame... ¿me dices que mi casa era de Jeremías Montenegro!
-¡Él la construyó y luego la cedió a tu esposa Ester de Obregón! ¿no lo sabías?
-¡Sí lo sabía! –miente Lucas- lo que pasa es que... no quería que nadie se enterara –y mira el papel tan pálido como él- lo que no sabía... es que... este documento.
-¡Es comprensible! Tú y Jeremías eran muy amigos... ¿pero en serio les regaló la casa?
-¡Eh... sí, sí! –tartamudea- ¡en esa época... hace muchos años... tuvimos una fuerte crisis económica! Y la casa fue un arreglo entre nosotros.
-No hay ningún inconveniente, puedo enviar a uno de mis hombres para que vaya adelantando papeles y trámites en la notaría.
-¡Manrique, no! –decide Lucas- no habrá ninguna hipoteca.
-Me haces perder el tiempo.
-¡Señores, un derrumbe en la mina!
-¿Hay heridos? –Lucas.
-¡Los que quedaron atrapados fueron don Alcides y su esposa!
-¡Dios santo, mi hija! –Lucas sale corriendo.
#
Mina.
Hugo despierta en los escombros y se recupera apenas.
Y encuentra a Soledad desmayada a su lado- ¡Soledad!-le da la vuelta.
Soledad está herida.
-¡Soledad, reacciona! –está a punto de desmayarse otra vez- despierta Soledad –ruega.
#
Residencia Rebeca.
-¿Dónde he visto este rostro? –Paquito se pasea de un lugar a otro- ¡Eloisa, lo reconoces!
-No lo reconozco, es escalofriante.
-¡Es fascinante! ¿sabes la cantidad de dinero que vamos a obtener por esta información! Es oro –Paquito feliz.
Pero Eloisa está ida.
-¿Qué te pasa?
-¡Francisco! –está pálida- ¿recuerdas aquella noche en la Hacienda Montenegro cuando Alcides juró haber visto a Hugo en la ventana de su habitación?
Y Eloisa recuerda- ¡Esa noche Alcides aseguraba haber visto a Hugo!
-¡Tal vez fue un plan de Hugo para vengarse de Alcides! Pero... supongamos que murió en la mina... ¡tal vez Hugo lo mató!
-¡No, Hugo no hubiera hecho eso! Pero sí regresó convertido en Alcides y está con Soledad, tal vez para destruirla a ella.
-¡Esto es fascinante, tengo que averiguar más!
-¡Yo te acompaño!
#
Mina.
Hugo grita a demivoz, sin fuerzas - ¡Auxilio!
Soledad a su lado sigue desmayada.
-Soledad –susurra Hugo.
#
Afuera.
-¡No aparecen! –sufre Guillermo.
-¡Todo esto es por la maldición que trae esa familia!
-¡Qué maldición ni que nada! –José- ¡la culpa es suya por haberle dado ese dinero a los mineros! ¿quién le dio ese dinero?
El ingeniero sale corriendo- ¡La mina se está derrumbando!
#
Mina.
Soledad empieza a despertar.
Hugo tose, de manera incontrolable.
-¡Ay! –gime Soledad.
-¡Soledad!
Soledad se levanta- ¿Qué fue lo que pasó?
-Quedamos atrapados... –Hugo apenas puede contener el terror- ¡quedamos atrapados!
Soledad mira para todos lados espantada- ¡Qué! No, no eso no puede ser –se asusta- ¡tenemos que encontrar ayuda! Alguien nos tiene que rescatar –y grita a todo pulmón- ¡Auxilio!
Hugo la toma del brazo.
-Alcides.
-Trata de calmarte – susurra a penas- saben que estamos aquí... ellos van a venir a ayudarnos.
-¿Qué tienes? ¡te estás poniendo pálido! –se asusta Soledad- ¡te está faltando la respiración!
-No soporto estar en lugares encerrados –le confiesa Hugo en un jadeo.
-Qué... –susurra Soledad.
Y Soledad recuerda la escena en la mina...y recuerda a Alcides diciendo burlón - “–Hugo está en pánico no soporta estar en lugares encerrados”
-Qué extraño.
-¿Qué?
-Lo que acabas de decir... –y lo mira en duda- ¡qué no puedes estar en lugares así! –y luego dice cada palabra lentamente- ¡era Hugo el que no podía estar en lugares encerrados, Alcides!
Y Hugo la mira desfalleciente.
-No entiendo –insiste Soledad- ¿cómo dices que no resistes los lugares encerrados? Es como si estuviera aquí con Hugo y no contigo –sufre.
Pero Hugo desfallece- ¡No me siento bien! –le ruega.
-¡Tienes razón! –Soledad se acerca a él y le habla con cariño- ¡Ven, descansa! Respira profundo.
-¡Tienes que salir de aquí! Tienes que salvarte –susurra Hugo- ¡tienes que salir cuánto antes!
-¡Ay, Alcides! Se cerró la salida del túnel con el derrumbe... ¡no hay cómo salir de aquí!
-Escúchame... –con un susurro de voz- ¡en el fondo de la mina hay un río subterráneo, tienes que bajar hasta allá y tienes que salir!
Soledad calcula qué hacer.
(hahahaha
veo muy difícil que Soledad pueda nadar con el vestido que tiene!!! )
#
Afuera.
-¿Dónde está don Alcides? –llega Boris.
-¡Después que usted se fue la niña Aurora entro a buscarlo y la señora Soledad se fue detrás de ellos!
-¡La niña salió conmigo! –José.
-¡Y ahí ocurrió el derrumbe! –Guillermo.
-La situación adentro está muy critica, la salida está completamente tapada.
-¡Tenemos que sacarlos cómo sea! –Arturo.
-Pero tenemos que utilizar los ductos de aire.
-¡Eso es muy peligroso! –Arturo.
-¡Haremos lo que dice el ingeniero! –decide Boris.
Al quedar solo Arturo sonríe- ¡Tus horas están contadas Alcides de Medina!
#
Mina.
-¡Entonces, vamos! –y Soledad trata de levantarlo.
-¡No puedo Soledad!
-¡Alcides!
-¡Tienes que bajar tú sola!
-¡No! si no puedes salir de aquí caminando, nos quedaremos hasta que alguien venga a rescatarnos –decide Soledad- ¡todo estará bien!
-¡Tienes que salir sola! –le ruega Hugo- ¡tienes que salvarte! No puedo ayudarte.
-Ven... cierra los ojos... –Soledad lo abraza.
-¡Tienes que salvarte! –Hugo se pone peor.
-¡Piensa! Piensa en un lugar... lleno de árboles...
-Tienes que salvarte.
-Un lugar abierto –Soledad le habla con ternura- y mucho aire... eso... ¡piensa en eso y te vas a sentir mucho mejor!
–y lo besa en la frente preocupada.
#
Mina.
-¡Tienen que hacer algo! –grita Lucas.
-¡La vamos a rescatar! –le grita Boris- ¡el ingeniero está revisando!
-¡Tenemos un problema! El ducto de aire está varios metros delante de ellos, eso quiere decir que ahí el aire es muy escaso, si sobrevivieron al derrumbe, en este momento se pueden estar asfixiando –el ingeniero.
-¡Entonces no hay nada que hacer! –Arturo.
-¡En la parte Norte hay otro ducto por donde puedan acceder,k remover la tierra e intentar llegar hasta ellos.
-Pero los riesgos serán muy elevados –Arturo- ¡usted acaba de decir que no hay certeza que alguien esté vivo! Quiza sería una imprudencia arriesgar la vida de los mineros.
Lucas lo toma de la solapa histérico- ¡Qué estupidez dice Arturo, mi hija está viva!
-¡Don Lucas! Tranquilícese –Boris- ¡lo más importante es sacar a su hija! Al rescate.
-¡Yo me puedo arriesgar, yo conozco perfectamente esos ductos! –Guillermo.
Y Boris pide otros voluntarios.
-¡Yo iré! –el hombre de Arturo.
-¡No confío en usted! –le corta Boris.
-¡Yo voy con ustedes! –Lucas.
-¡Nada de eso Lucas!-aparece Antonia con el doctor Max- ¡tú no vas a esa mina!
#
Cementerio.
-Necesitamos un registro de las personas enterradas en este lugar en el último año.
-¿Para qué?
-¡Porque tenemos que localizar la tumba de una persona que estuvo enterrada aquí! –Eloisa.
-¡Los muertos no caminan, se lo aseguro!
-¡Discúlpela! –ríe Paquito- se trata de una persona especial, no sabemos el nombre –y le da dinero.
-Sin nombre no puedo saber.
-¿Y si le mostramos un retrato del muerto? -sugiere Eloisa.
-¡Yo soy el administrador del cementerio, no quien arregla los cadáveres!
Paquito le muestra el retrato.
-¡Sí, es Miguel el sepulturero! Desapareció hace más de un año... ¿qué saben de él?
#
Mina.
-¡Van a sospechar que no fue un accidente! –Arturo.
-¡No pude hacer nada, señor! -su empleado- ¡cuando me vieron repartiendo dinero todo el mundo quería ser parte del negocio, fue una locura!
-¡Espero que nadie piense que estuve detrás de esto! Ni una sola palabra o te mueres.
-¡Tiene mi palabra!
-¡Ahora cuando regresen a la mina quiero que hagas todo lo posible para que las tareas de rescate se tomen todo el tiempo del mundo! Toda la demora que puedas.
-¡Sí señor, entendido! –el hombre se marcha corriendo.
-¡Alcides y Soledad no pueden salir vivos de allí!
#
-Antonia, no me pidas que no entre a rescatar a mi hija –Lucas es un pobre viejo.
-¡Es muy peligroso, Lucas! Y no eres un muchacho, permite que los que saben entren a esa mina.
-¡Don Lucas, le doy mi palabra que vamos a rescatar a su hija en el menor tiempo posible!
-¡Por favor!
-Boris... –el doctor Max habla en doble sentido-¡los estaré esperando por si me necesitan para algo cuando salgan!
Boris asiente.
#
Casa Obregón.
-¿Qué pasa Ester?
-¡Qué bueno que viniste, Rebeca! Lucas insiste con el asunto de la mina... ¡nos llevará a la ruina!
-¡Ese es muy buen negocio! Podrían salir de deudas.
-¡No Rebeca! Él tiene las escrituras de esta casa, y las quiere hipotecar, y si lo hace... –mira a lo lejos.
-¿Qué pasa si Lucas hipoteca la casa?
-¡Si lo hace se va a saber toda la verdad! –le cuenta Ester.
(hum... Ester no puede contarle la verdad a Rebeca... no???
)
#
Cementerio.
Paquito anota- ¿Hace cuánto tiempo desapareció esta persona, Miguel?
-¡Hará cerca de un año!
-Eloisa y yo tratamos de hacer un reportaje...
Pero vienen a buscar al administrador.
-¡Eso se pone más escabroso! –Eloisa.
-¡De lo único que estamos seguros es que a Hugo lo sacaron vivo! Probablemente fueron esos ladrones de tumba y pusieron otro cuerpo.
-¿Qué piensas hacer con lo que sabes?
-¡Sacarle dinero a Hugo! –ríe- ¡lo tengo en mis manos!
(hum.. dudo mucho Paquito!! mucho!!
)
#
Mina.
Soledad abraza a Hugo que respira con dificultad
- ¡No deberías estar aquí! No deberías estar aquí conmigo
–hace un esfuerzo- ¿no le tienes miedo a la muerte?... ¿no tienes miedo de dejar sola a nuestra hija?
Soledad lo mira - ¡No vamos a morir! –le afirma- ¡vamos a salir de aquí Alcides! Estoy completamente segura que vamos a salir de aquí –y se levanta y examina el lugar
y luego lo mira y se preocupa- ¿estás bien? –lo abraza- ¡Estás muy frío, te veo muy pálido! ¿cómo te sientes?
Hugo le sonríe – Me siento mucho mejor porque estás aquí conmigo.
Soledad le acaricia el rostro- ¡Esto fue lo mismo que te pasó aquel día!
Hugo la mira.
-Cuando estabas en la celda... ¿Verdad? –sigue Soledad.
Una lágrima corre por la mejilla de Hugo que la mira triste.
-Te pasó porque no aguantas estar en lugares encerrados... –deduce y piensa en silencio – “¡no puede ser!... ¡Hugo!”
#
AVANCE.
Mañana Hugo quiere confesarle a Soledad quien es.
www.mabouchita.com

que quiere que esto se mantenga solo)