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El Cuerpo del DeseoUna historia Original de JULIO JIMENEZ Libretos: IVAN MARTINEZ LOZANO CAP# 30: Viernes 26 de agosto 2005 ¡MISTERIO! (¡HOLA CIBERCUATES! Mansión:
la casa de Pedro José Donoso es una mansión muy lujosa,
con piscina y un enorme jardín de varias hectáreas.
Sentada en el jardín se encuentra a quedar, como recuerdan tiene
enyesada una pierna (la derecha). (JEJEJE Pero igual se pone BOTAS Angela
encuentra muy pensativa y no muy lejos Walter, nuestra ave de mal
agüero finge leer un periódico para espiarla. Angela no se
da cuenta. Dentro de la casa Antonio la busca golpeando a la puerta de
su habitación. Nadie contesta pero Isabel aparece en un
negligé rosa, muy sexi. Antonio la mira inquieto. -Angela
no está, salió con Vicky hace un momento -le dice con voz
muy calma y lo mira de pies a cabeza- usted es un descarado Antonio...
la viene a buscar después de lo que pasó. ¡Ustedes
dos no tienen vergüenza! -Más que usted señora -no se queda callado Antonio-de eso puede estar segura. -No entiende que esa relación no puede seguir. -Según usted y otros cuantos, pero a lo mejor logramos ser felices y todos van a tener que tragarse sus palabras. -Nada
más contéstame una cosa... ¿usted de verdad quiere
a Angela o...? -Y lo mira con sospecha- ¿estás
detrás de la fortuna de mi difunto esposo? (evidentemente el ladrón juzga por su condición!! Antonio sonríe con burla. -Eso mismo le pregunto a usted... ¿se casó con don Pedro por amor o simplemente por interés? -No deja de ser un completo atrevido. -Igualito que usted... ¿o acaso de no está tratando de ofenderme? -Aunque
también me parece una persona muy inteligente Antonio, por lo
mismo quisiera hablar con usted en privado.
¡Acompáñeme! -Lo siento, pero tengo que ir a la Universidad y antes tengo que hablar con Angela. -¡Acompáñeme! -Le pide de buena manera Isabel, pero luego agrega con voz amenazadora -¡dije!. Y se marcha, Antonio duda pero la sigue, entran en la habitación de Isabel. (hummm... qué pretende Isabel? -Si usted es un hombre inteligente, como yo supongo, no se negará a aceptar la propuesta que voy a hacerle. -¿Qué clase de propuesta señora? -Por
lo que yo he podido apreciar usted no tiene mucha experiencia con las
mujeres ¡confía demasiado en Angela! Ella es su primer
amor... ¿o me equivoco? -No se equivoca. Angela y yo nos queremos desde que éramos niños. -¿Y usted piensa que es el único hombre que ha existido su vida? -Debo creerlo. -¿Cuantos
años ha vivido sola en Europa? ¿Cuántos amigos,
novios o amantes pudo haber tenido en ese tiempo? -¡Angela no es esa clase de mujer! -¡Por
supuesto que si, si se atrevió a acostarse con usted en el
ático! Es esa clase de mujer. Una mujer sin prejuicios a la que
no le importa lastimar a alguien con usted. Y cuando menos lo piense,
Antonio, la palomita alzara vuelo y lo dejará sin ninguna
explicación. (wow! buena jugada Isabel! -¡Usted está totalmente equivocada con ella! -¡No
será que el equivocado es usted! Antes de que la pierda le
propongo algo... algo que le conviene a usted y a su familia...
¿cuánto dinero quiere por abandonar esta casa junto con
su madre y su hermano? (oh no!!! error ma petite, error! -Usted me asombra ¡nunca me imaginé que llegara a estos extremos! -¿Cuánto quieres? ¡Dígame cuánto quiere! -¿Tanto le interesa separarme de Angela? -¡Me
interesa mucho! Porque quiero mantener el control de esta casa y con
ustedes no se puede. ¡Dígame cuánto quiere! -Le puedo pedir demasiado... -Lo
que sea... ¡lo que sea! Pero hable porque yo tengo que viajar en
unas horas y a lo mejor cuando regrese cambio de opinión. -¡Pues
le aconsejo que vaya cambiando de opinión ahora! Porque por nada
del mundo pienso alejarme de Angela, así tenga que vivir con
ella la más tremenda de las decepciones... ¡no la dejo! Y
ahórrese su dinero que mi amor no está en venta y no
tiene precio... Isabel Arroyo. Y Antonio se marcha golpeando la puerta. Isabel se queda furios y pálida de rabia. -¡Maldito! (Isabel 0 - Antonio 1 (oh!!! escritores... no me hagan a Isabel tonta!!! Casa
Abigaíl: En las habitaciones de servicio, Simón aprovecha
que no tiene que ir a trabajar y duerme a pata suelta. Su madre entra. -¿Eso
significa esto? -Le llama la atención- ¡que haces
todavía en la cama! Levántate que tienes que ir a la
fábrica. ¿Quieres buscarte un problema por irresponsable?
-y de pronto se preocupa- ¿tienes fiebre? -No
mamá. No fui a trabajar a la fábrica simplemente porque
el honorable Andrés Corona me despidió ayer. Afuera en el jardín Angela y Antonio habla del mismo tema. -¿Se atrevió a despedirlo? -sin darle ninguna explicación y sin que él diera ningún motivo para qué lo hiciera.
-¿Y Simón necesita mucho ese empleo? (uyyyeyyuy pregunta de niña rica - Angela -1 -Bueno,
mi mamá paga la mayoría de los gastos, y no necesitamos
mucho su sueldo... ¡pero no podemos dejarlos sin hacer nada! -No te preocupes -Sonríe Angela- dile a Simón que muy pronto regresará a su trabajo. -¿De veras eso será posible? -Suspira con alivio Antonio. -Confía en mí -dice segura de sí misma- o dejaré de llamarme Angela Donoso. Casa Gaetana: bajo la atenta mirada de Gaetana, Salvador, ex Pedro José Donoso, se da un baño de gato. (esto lo digo porque tiene puesto el pantalón y supuestamente se seca el torso con una toalla!!! :virados: :virados: por supuesto cuatas... ¡aprovechen!!! confitura para los ojos!!! -La
verdad es que ganó del cielo a la tierra con el cambio -le dice
admirada Gaetana -¿dígame qué se siente ser un
hombre nuevo? El hombre que soñó ser cuando era un viejo
y lleno de achaques. -Mucho miedo. -¿Miedo? -Miedo de ocupar un cuerpo ajeno, un cuerpo... del que puedo ser expulsado en cualquier momento. (una premonición?? Gaetana se preocupa. -Es
el mismo miedo que sentí en la iglesia del pueblo cuando el cura
intentó exorcizarme -y se da la vuelta y la enfrenta con la
mirada- ¿usted cree que alguien podría sacarme de este
cuerpo?. Gaetana no tiene respuesta. -¿Y si eso sucede, que pasaría conmigo Gaetana ? ¿A dónde iría? -No
pensemos en esas cosas -se asusta Gaetana- que me pone nerviosa mi
querido amigo. Mejor termine de arreglarse y yo lo espero en el comedor. Y Salvador queda solo e inquieto. Y se admira en el espejo. ♫ una música preciosa ♫ Mansión:
Isabel prepara sus valijas muy triste y no puede evitar tomar el
retrato de don Pedro José Donoso y mirarlo. Acaricia el rostro
en la foto con los dedos cuando escucha unos gritos en el pasillo. -¡Usted
no tiene porque obligarme!- Es la voz de de Vicky- ¡yo no tengo
por qué obedecerla señora Rebeca! -¡Le
advertí que no quería verla acá arriba! -Dice
Rebeca consumo de cacatúa- ¡que, está buscando que
la despida! -¡Ja!
Mire como tiemblo, si va a despedirme, pos luego ¡bendito
será el día en que no le vea la carota! -¡Tía! -Aparece furiosa Isabel. -Perdona el escándalo queridita, pero esta india es una insolente... ¡me estás desafiando Isabel! -Ok,
entonces deja de perder el tiempo discutiendo con ella.. ¿Me
puedes ayudar por favor a hacer mi maleta? ¡Vamos! Y Rebeca debe seguirla. -Como
administradora de esta casa ¿tengo derecho a despedirla
sí o no? Si no hago respetar mi autoridad los criados me van a
tratar como si yo fuera un zapato viejo. (bueno... eso es lo que es -No
le prestes atención a Vicky, procurando no armar problemas
tía. Yo no quiero que empeore la situación...
¿quieres? -Me late que a este paso vamos a perder la pelea. -Es
que nada ganamos discutiendo por bobadas ¡deja que esa mujer ande
por toda la casa al igual que Abigaíl! Igual que sus hijos. Nada
más límitate vigilar el trabajo de los empleados, es todo. -¿Dime una cosa, hasta cuándo vamos a tener que soportar a toda esa gentuza cerca de nosotros? -Yo
creo que es más importante librarnos de Angela... ¿no
crees? -le dice Isabel cansada - Quiero que se vaya lejos tía,
quiero que se regrese a Europa. Por eso traté de sobornar a
Antonio. Traté de convencerlo para que se fuera. Que
desapareciera con su familia. ¿Es que no entiendes que si Angela
permanece en esta casa es por culpa de él? Si Antonio no
existiera ya nos habríamos librado de ella. -¿Sabes que yo nunca había pensado en eso? Claro, la raíz de todo este problema es esa muchachita. -Seguramente sí se desilusiona de Antonio, entonces no dudaría en desaparecer de esta casa. -Y
nosotros quedaríamos completamente libres para hacer lo que nos
plazca sin que nadie se ponga -se ríe con maldad Rebeca-
sería un sueño hijita... ¡un sueño! Pero Isabel la mira con dureza. -Cuidado
con hacer una locura de ya -le amenaza- yo no podría viajar
tranquila sabiendo que puedes echar a perder todos mis planes. -Tranquila
-y Rebeca- tranquila mi vida... ¡confía en mí! Yo
sé muy bien cómo tratar a esa plebe... ¡yo lo
sé! (Cuidado Isabel... no confies , no confies Afuera llega en su auto Andrés. Angela lo recibe. -Te veo recuperaba, me alegro. -Pues no te creo, porque claramente se nota que tratas de molestarme. -No entiendo. -¡Claro que me entiendes! ¿Por qué despediste a Simón? -¡Ah! Ya vino con la queja, pensé que tenía algo de carácter. -¿Cómo puedes hablar de carácter? ¿cómo es posible que te aproveches de tu poder de la empresa para sacar a los empleados? -No
fue mi decisión Angela... ¡su supervisor se quejó y
el jefe de personal no tuvo más remedio que despedirlo! -¿Si? ¿Y cuáles fueron los motivos? -Según
tengo entendido, Simón no estaba cumpliendo sus obligaciones,
andaba enredado con una empleada de la fábrica que
también fue despedida. Un asunto desagradable que no se puede
pasar por alto en una empresa seria... ¿no? En ese momento llegan Abigaíl y Simón. -¡Simón!- Le llama Angela- necesito hablar contigo por favor. Andrés suspira. -El señor corona asegura que te despidieron por irresponsable. -Eso es una falsedad. Cualquiera de mis jefes puede decírselo. Nadie trabaja con más empeño que yo. -Eso
es cierto -dice Abigaíl -Simón puede ser rebelde y a
veces altanero pero él es muy responsable en cuestiones de
trabajo. -El supervisor y el jefe de personal no piensan lo mismo, por eso lo despidieron -dice frío Andrés. -¡Ellos
no me expidieron! Usted me despidió porque nunca me ha tenido
buena voluntad -se queja como un niño Simón. -No
tengo nada que ver. Aunque lo tuviera no mezclo mi vida privada con mi
trabajo. No pienso defenderte por haber sido el protegido de don Pedro. -Pues ahora es mi protegido -le aclara Angela- y quiero que regrese a su trabajo -Yo
se lo agradezco -interviene Abigaíl- pero preferiría que
no regresara. No quiero exponerlelo a que lo humillen y a que lo
maltraten. -No
es política de la empresa maltratar ni humillar a nadie. Pero
para que vea que no tengo nada en contra de ustedes, voy a darle otra
oportunidad a Simón. Espero que esta vez cumplas con tus
obligaciones, porque la próxima no voy a ser tan flexible. Isabel sale de la casa seguida de Rebeca. -¿Sucede algo? -pregunta a la reunión. -Nada -Y Andrés le planta un beso en la mejilla- démonos prisa porque no quiero perder el vuelo. Isabel y Angela se miran como enemigas. -Me
alegra a verte tan bien -le dice a Andrés a Angela y luego mira
a Simón -tú puedes volver a la empresa a partir del lunes
si tienes ganas de trabajar. Andrés
e Isabel se marchan. Y de un lado quedan Angela, Abigaíl y
Simón y del otro lado quedan Walter y Rebeca. Las miradas
demuestran que la guerra entre los bandos está declarada. Casa de Gaetana: esta es una casa sencilla color verde con palmeras. -¿Hoy mismo? -Sí, hoy mismo. Quiero presentarme en mi casa hoy mismo. -Un
momento hombre, momento. No debemos precipitarnos. mire, yo soy la
primera interesada en que regrese a ese lugar y recupere lo que tiene
en la caja fuerte. Pero debemos actuar con calma. -Gaetana, le prometí salir de deudas más pronto posible. ¿Para qué esperar más tiempo? -Usted
es un hombre muy inteligente. Pero demasiado sensible, y eso puede
hundirlo. El amor que siente por Isabel Arroyo es demasiado fuerte y si
no se controla le irá mal. -Me voy a controlar. Se lo juro. Tengo claro que debe presentarme como un completo desconocido. Y en
ese momento las sábanas que Gaetana usa para impresionar a sus
clientes como fantasmas se desprenden y caen suavemente. Gaetana se
lleva el susto de su vida. -¿Esto qué es? -Pregunta PedroSal. -Es
que estamos preparando la sesión de esta noche -dice Gaetana
mientras entra su ayudante a arreglar al fantasma- y debo cuidar todos
los detalles para no sufrir un chasco ¿sabe? Salvador, por
qué no se va a su cuarto y descansa tranquilo. Mañana
volverá a la casa de Donoso, su casa. PedroSal la mira molesto por el futuro engaño a sus clientes y se marcha. Gaetana se queda suspirando. SIGUE... @2005 Copyright by Mabouchita! Z;D (bueno, o este foro es muy solitario y no hay un gato partido por la mitad... o son muy tímidos!!) --- Mansión: nuestro querido Azur ladra furiosamente. (yo adoro a los perros Dentro
de la casa, quien no puede dormir esta vez es Valeria. Desesperada se
levanta y abre la puerta de su habitación. Se pega el susto
porque la bruja de Rebeca está parada enfrente de la puerta.
Entra muy decidida. -¿Adonde crees que vas queridita? -Le dice con maldad. -A
ninguna parte tía, simplemente iba a ver porque Azur estaba
ladrando tanto. Está muy ansioso... me pone muy nerviosa. -Ese
animal desespera a cualquiera. Pero no te preocupes que mañana,
si Dios quiere, ¡nos libramos de ese condenado perro! (peligro! peligro! -¿Qué quieres decir? -No
preguntes. Acuéstate tranquila y no se te ocurra salir de este
cuarto Valeria. Lamentaría mucho tener un enfrentamiento contigo
se me desobedeces las órdenes de Isabel. Así que buenas
noches. Y
sale de la habitación y la encierra con llave. Esto cansa un
ataque de histeria de Valeria que se pone a llorar y a gritar
desesperada. -¡No me encierres! Por favor -y se tira al suelo y se golpea la cabeza contra la puerta- por favor. Casa de Gaetana: con la ayuda de su ayudante, Gaetana prepara a sus fantasmas y practica su teatro. -Esta
noche todos será una farsa. Pero mañana no.
¿Qué pensarían los habitantes de la mansión
Donoso si supieran que pronto se van a encontrar nada más y nada
menos que con el fantasma de Pedro José Donoso? Mansión: Azur corre peligro. Walter y Rebeca se le acercan. El perro está encadenado y los dos malvados lo miran. -¿Todo listo Walter? -Todo listo. Cuando doña Isabel regrese no va a encontrar ni sombra de este animal. -Debemos ser muy cuidadosos para no levantar sospechas. ¿A qué hora piensa sacarlo? -Después de la medianoche. Cuando todos estén durmiendo. -¿No se despertarán con los aullidos? -No se preocupe doña Rebeca, lo tengo todo bien calculado. Ese perrito va a dormir profundamente. Y saca un pelo blanco de su bolsillo y se lo pone al agua. -Pronto te largarás de aquí, como todos los estorbos de esta casa y nunca más vas a regresar. Casa de Gaetana: los clientes llegan. Son tres hombres y una mujer. Dentro de la casa de Gaetana habla con PedroSal. -Me siento incómodo con toda esa gente que llegó. ¿Quiénes son? -Los clientes que ¡vinieron a participar de la sesión espiritista de esta noche! -Eso no me gusta para nada. ¿Es necesario que sigue haciendolas? -¡Claro!
Necesito el dinero... ¡ay Salvador! Por favor no vaya a salir del
cuarto ni se lo ocurre interrumpirnos. Quédese aquí y
trate de descansar. Mañana tendrá un día bastante
difícil. Llega su ayudante y le dice que ya llegaron todo sus clientes. Dejan solo a PedroSal. -¡Como si no tuviera suficiente con espíritus! (Apuesto que le pasa algo a La Sesión de Gaetana En el
salón de Gaetana empieza su sesión. Todos sentados a una
mesa redonda con las palmas de las manos hacia abajo y en el centro una
bola de cristal. -Espíritual...
¡amado guía espiritual! -Se pone a cantar y disimula un
trance- ¡acércate a nosotros! Y preséntanos al alma
que estamos invocando. Yo serviré de intermediaria. Para que los
hermanos aquí presentes escuchen su mensaje. Y de pronto de Gaetana finge convulsiones y respira entrecortadamente. En su cuarto PedroSal se quita la camisa y se acuesta con las botas y los pantalones puestos. Y trata de dormir. (Ay amig@s, cómo se le ocurre poner unas botas sucias sobre el edredón? En el
salón sigue la sesión espiritista... la mesa tiembla...
pero esta vez los clientes sí parecen estar en trance. -¡Lo
estoy sintiendo! -Grita Gaetana- ¡se acerca! -Y en ese momento la
sábana fantasma se cae sobre la mesa como estaba planeado. Los
clientes gritan desesperados y Salvador lo escucha. En el salón
todo es un desastre. Una de las mujeres quedó en enredada en la
sábana. Zapala saludos y Gaetana grita asustada. -¡Calma! -Trata de calmar a sus clientes pero estos huyen desesperados- todo esta bien. PedroSal se preocupa y la llama a gritos. Una en extraña música de misterio empieza a escucharse. -¿Gaetana qué sucede? -Le grita PedroSal. El
extraño sonido llega a los oídos de Azur que tiene mucho
miedo y trata de librarse de su cadena a como dé lugar. Ladra
desesperado. Tiene mucho miedo En la
casa de Gaetana todos sigue siendo un desastre. La ayudante enredada
con la cuerda de la sábana. Los clientes gritando sin poder
salir. Sin luz. En la
mansión Azur sigue ladrando desesperado, con miedo, y en un
esfuerzo sobreperruno consigue romper su cadena y sale corriendo con
toda la fuerza de sus cuatro patas. En la casa de Gaetana la ayudante viene a ver a PedroSal, que sigue teniendo luz. -¿De qué está pasando, que son esos gritos? -¡Ni
se le ocurra salir a la sala! -le dice temblando- usted quédese
aquí tranquilito y por favor no salga de aquí por nada
del mundo -le ruega. -Algo le pasa a Gaetana -y termina de vestirse -tengo que ir a verla. -Bueno,
es que la sesión salió patas arriba. ¡Y se ha
formado tremendo zafarrancho con los clientes señor! -Voy a verla. -¡No señor! Usted no vaya, uste quédese aquí tranquilito, ella sabe defenderse sola. Por favor. Pero Gaetana está en graves dificultades. Los clientes la atacan y la llama de estafadora. -¿Cómo se atreve a engañarnos? -yo no he engañado a nadie... déjeme explicarle. Pero los clientes encontraron la sábana. -Ni siquiera se tomó el trabajo de hacer un montaje más sofisticado. -¿Nos cree brutos? -Y la toma de los hombros y la sacude. -Me está haciendo daño señor... ¡suélteme se lo suplico! -Agarrala bien fuerte hasta que la entreguemos a la policía. Debe determinar tras las rejas. -¡Por favor! -Suplica Gaetana. En ese momento irrumpe PedroSal y la salva de las manos de sus clientes. -Ya aparecieron los cómplices -se burla uno de ellos. -Ésa
no es manera de tratar a una señora, si algo debe, ya
responderá, pero no tienen ningún derecho a lastimarla. -Mira grandulón, para ti también hay -y trata de golpearlo. Se arma la trifulca general pero PedroSal sale ganando. Mansión:
Simón viene a ver a Azur y se da cuenta de que huyó. Lo
llama y lo busca, pero el perro no aparece por ningún lado. Casa
y Gaetana: la pelea sigue en el jardín. PedroSal sigue ganando.
Y Gaetana les grita victoriosa. Los presentes se marchan. PedroSal la
mira con reproche. Mansión:
Vicky aparece ante los gritos de Simón que está
desesperado porque el perro no aparece por ningún lado. -Tengo miedo de que algo malo le haya pasado. No, a lo mejor está escondido. Simón vuelve a salir y descubre a Walter mirando la cadena rota de Azur. Casa Gaetana: Gaetana reclama a su ayudante, Lupe, de que las sábanas se vinieron abajo. -Es que de veras se desplomó señora. ¿No lo está viendo? -Y Lupe le muestra la cuerda rota. Gaetana llora y dice que su reputación está por el piso porque hizo el ridículo. -¡Ahora todo el mundo cree que soy una estafadora! -¿De
qué se queja Gaetana? -PedroSal- Es la verdad. Usted no es
más que una titiritera, engaña a sus clientes como si
fueran niños. -¡Va a regañarme ahora! Acabo de perder el negocio de mi vida. -Eso es lo de menos ¿qué pasa si esa gente la denuncia y la meten presa por estafadora? -No
creo que esa bola de bobos se atreva a denunciarme ¡lo
único que sé es que ya no tengo dinero para pagarle la
renta al dueño de la casa! -Prometí ayudarla en sus problemas económicos. Confíe en mí. No haga más disparates. -Eso mismo digo yo. No cometa de bestialidades. No quiero que por atacado lo eche todo a perder. -Yo sé bien lo que algo. Deseo regresar a mi casa y lo voy a lograr aunque tenga que valerme de cualquier cosa. (El problema PedroSal es que realment no lo sabes!! Y se retira. Gaetana se queda preocupada y le dice al Lupe. -No
me gusta que regrese a esa casa. A él se le olvida que ya no es
el hombre de antes, que se expone terriblemente. Si algo falla, no
sé que vamos a hacer. No lo sé. Mansión:
todos los habitantes de la mansión se reúnen en la sala.
Están Angela y Vicky. Llegan Rebeca, Abigaíl, Antonio y
Simón. Detrás de ellos todos los empleados. -¡Todos levantados por culpa del asqueroso perro! -Se queja Rebeca. -Señora, tampoco le diga así, Azur es muy importante en esta casa de. Es un miembro más de esta familia. -¡Pero qué disparate! Ni que se tratara de una persona. -A
mí se me hace muy extraño que haya desaparecido de un
momento a otro -dice Antonio mirando a Rebeca con sospecha. -¡Qué
extraño ni ocho cuartos! -Irrumpe Walter -¡Simón
debió soltarlo! Y el perro se escapó y ahora anda por
ahí haciendo de las suyas. -Walter no sea mentiroso, yo no lo solté. -¡Por Dios hijo calma! -Le pide Abigaíl- Estás muy nerviosos por culpa de ese perro. -Mamá, tú sabes que yo lo quiero mucho. Tanto como lo queria don Pedro José. -Es
una estupidez preocuparnos por una bestia miserable que lo único
que hace es desvelarnos con sus aullidos ¡ojalá se pierda
y no vuelva nunca más! -¡sobra
lo que usted diga señora! -Le grita Angela- aquí todos
sabemos que usted no lo quiere. Pero para nosotros es muy importante y
Azur tiene que aparecer. Por favor ayuden a buscarlo. -¡Que ridiculez señorita Angela! ¿Cómo se atreve a pedirle eso a estas muchachas? -No es ninguna ridiculez y no van a ir solas porque usted las va a acompañar. -Es
completamente absurdo que ponga a todo el personal a buscar a ese
animal. Pues yo,, administradora de esta casa no doy el consentimiento.
¡Me opongo rotundamente! -Pues
a mí que usted sea el administradora de esta casa ¡me
importa un pepino! -le grita Angela- puesto que yo soy la dueña,
así que se busca a ese perro ¡quedo claro! A ver...
¡vayan a buscar al perro! Y todo el personal se ejecuta. -Si
no fuera por las recomendaciones de Isabel -dice con rabia a Rebeca a
Walter- hace rato que me hubiera enredado con la muchachita. -Me cae tan pesada e insoportable -Walter- la detesto doña Rebeca, la detesto. -Mi
estimado Walter -le sonríe Rebeca burlona- no sabía que
fuera usted tan rápido mi amigo... ¿me quiere decir
cómo desapareció a la bestia? ¿Dónde esta? -No la llevé a ninguna parte -le dice la verdad o Walter- la bestia desapareció sola. Esto a Rebeca no le gusta. En algún lugar, Azur descansa un rato y decide qué dirección tomar. En la mansión Walter y Rebeca salen al jardín. Rebeca le dice que no obedezcan las órdenes de Angela. -Voy
a ir a buscarlo, pero no para rescatarlo -y saca de su bolsillo una
pistola, Rebeca se asusta- si no para librarnos definitivamente de
él. Esta vez Rebeca lo mira con respeto y miedo. En la oscura noche, todos los empleados buscan al perro. Simón se desespera porque no lo encuentran. De vuelva dentro de la casa Rebeca los mira desde una ventana y desea que Walter acabe con él. -No quiero ver a ese perro sarnoso en lo que me queda de vida. Walter
también busca al perro, con intención de matarlo. De
pronto los ve escondido, el perro lo mira fijamente, le ladra y de
pronto decide atacar. Azur lo ataca y Walter dispara. Simón
escucha disparo y va corriendo al lugar del sonido. Nueva York: Isabel y Andrés en un taxi en la 5ta Avenida. Central Park. -Yo
ya tomé la decisión y aunque pierda esa propiedad no
pienso seguir aguantando ni Angela ni a los empleados. ¡Eso no es
vida Andrés! -Nunca pensé que fueras tan débil ni que te dieras por vencida tan fácil. (que sola estás Isabel ¡qué sola! -Eso
lo dices por qué no tienes que soportar los berrinches de Angela
ni las altanerías de todos los empleados. Yo no me voy a volver
loca por defender esa casa. -Piénsalo
bien, no puedes dejarle el camino libre a Angela. Así nunca se
marchará a Europa... ¿eso es lo que quieres? -Eso lo deseo con toda mi alma por qué me está poniendo los nervios de punta. -Es que no sabes obligarla. Y la tratas como la trato yo las cosas serían distintas. -¿Cómo
serían distintas? si se nota a leguas que estás
más enamorado... o interesado en ella que en mí. -No empieces. -¿Y por qué no? Yo digo la verdad, lo que siento. -¿Cuántas veces tengo que decir que que eres la mujer que más me importa? -Entonces no me tendrías encerrada en esa condenada casa. Con todos mis enemigos y sintiéndome como una presa. -No
vinimos a pelear. Vinimos a trabajar y a descansar un par de
días. Así que por favor vamos a olvidarnos de los
problemas. ¿Sí? -Si. Mansión:
amaneció. En el salón se encuentran Angela, Walter,
Rebeca, Simón, Abigaíl y Antonio. Walter tiene el brazo
enyesado. -¡Problemas
y más problemas! -Se queja Rebeca- Isabelita no alcanzó a
a dar la espalda y mire la hecatombe de anoche. -Por favor señora, deje de quejarse tanto -Angela. -¡Para
qué pasen cosas peores! Este muchacho nunca debió armar
semejante escándalo porque el perrito se escapó y usted
no debió ordenar que lo buscaran. Mire las consecuencias. Esa
fiera por poco le arranca el brazo al pobre de Walter. -Azur atacó al pobre de Walter porque él lo agarró a tiros -ataca Simón. -No digas tonterías jovencito, yo jamás he sostenido un arma en mis manos. -No sea mentiroso porque yo escuché el disparo. -Seguramente le habrá disparado el velador- dice Abigaíl-él va armado hasta los dientes. -No
mamá, y ya hablamos con él y asegura que no tuvo nada que
ver. El único que le pudo haber disparado es usted Walter. A
mí me consta que el señor Donoso le regaló una
pistola. -¿Insinúa
que soy un matón? Así es, el señor me
regaló un arma hace muchos años y no sé
dónde está metida. -Qué
infamia tan terrible Walter, no solamente está herido sino
también tienen la desfachatez de acusarlo injustamente. -Pero yo valgo menos que ese animal -se queja Walter. -Ya Walter, recibidas las atenciones necesarias y yo me responsabilizó por el ataque de Azur. -Es que no se trata solamente de las mordidas sino que ese perro debe haberme contagiado de rabia. -¡Ay hombre! -Abigaíl- No diga tanta tontería, Azur es un animal muy sano. -Está rabioso, eso explica la furia con la que me atacó, ahora tienen que ponerme inyecciones. -¡Si el vigilante encuentra al mugroso perro no le debería temblar la mano para matarlo! -Dice Rebeca. -¡No lo van a matar señora! -Grita Simón. -¡Claro que sí! Porque yo personalmente lo ordené. Angela no dicen nada. Abigaíl se queda preocupada. En algún lugar Azur descansa tranquilamente bajo un árbol. El vigilante se acerca, pasa a su lado pero no lo ve. Mansión: Valeria habla con Abigaíl que le trajo el desayuno. -¿Es muy grave? -Si señorita, la verdad que si, fue tremendo mordisco. Por poco le arranca el pedazo. -Entonces el pobre perro está condenado. Si lo encuentran lo van a matar. Pedro José lo quería mucho. -Usted
coma y no se preocupe por problemas ajenos que ya bastante tiene con
los suyos. Es increíble que su tía la tenga aquí
encerrada todavía. -Sí,
pero me aguanto para evitar más pleitos. Voy a esperar que venga
Isabel y si siguen empeñadas de maltratarme no dudaré en
irme de esta casa. -No diga eso, me daría mucho pesar de que se fuera usted. -Yo
sé, pero no puedo seguir viviendo con gente desequilibrada. No
es normal el comportamiento de ellas. Sobre todo de mi prima Isabel. (hmmmm... sospechoso este diálogo Nueva York: en un hotel de lujo Andrés e Isabel están en la cama. -Me gustaría olvidarme de todo Andrés, y cómo vivíamos antes sin meternos en este infierno. -¿A que le llamas infierno? -Acuérdate
Andrés cuando nos conocimos, no teníamos dinero pero
vivíamos tan en paz porque disfrutábamos las cosas
más sencillas, cuando no teníamos tanto miedo. Hasta que
se te metió en la cabeza esta estúpida idea. Y la mirada de Isabel es de tristeza, remordimientos y dolor. -Y en
la tuya también -y la mirada de Andrés es fría y
sin sentimientos- ambicionabas tener el mundo a tus pies.
Soñabas con estos viajes y y estos lujos. -Si lo sé , pero yo estoy segura que lo habría conseguido sin tener que casarme con Pedro. -Tal
vez, tal vez... pero con demasiado esfuerzo. ¿Para qué
luchar tanto si puedes conseguir en pocos meses lo que te habría
costado toda la vida? -¿A costa de quién? A costa de la vida de un hombre como él -lo mira extrañamente. -De la vida del que fuera... ¡te importa eso! -A mí me importa -dice triste Isabel. -Isabel...
para disfrutar de todo esto el tenía que morirse. Así que
no pienses en eso. Es demasiado tarde para arrepentirse. -Discúlpame -dice Isabel con los ojos rojos- pero no es fácil. -¡Si que lo es! -Y Andrés la besa- estás conmigo, tranquila -y la besa con pasión. -¿Otra vez doña Rebeca no probó bocado ? -Debió desayunar alacranes. Ésa vieja está insoportable diciendo que Walter le va a hacer mucha falta. -¿Falta para qué? -Para qué la lleve a pasear en auto todo el día, según ella tiene muchos compromisos sociales que atender. -Será que le gustará salir a dar la vuelta y presumir que tiene auto. -Con el brazo mordido Walter no la va a poder complacer. -Hace rato que no veo a Simón. -Anda
metido en el bosque. Está enloquecido buscando al perro, con el
amor que le tiene está tratando de evitar que lo maten. Exactamente Simón está en el bosque gritando el nombre de Azur. -¡Azur amigo, no te escondas! Quiero ayudarte. Y el perro sale corriendo para refugiarse en sus brazos. Cerca de la mansión, Gaetana deja a PedroSal a unas calles. -Tengo
que dejarlo aquí porque no es bueno que nos vean juntos
Salvador. Por última vez ¿está seguro de lo que va
a hacer hombre? PedroSal la mira con impaciencia. -Completamente Gaetana, no se preocupe por mí. -¡Cuídese mucho por favor! Yo me voy a quedar aquí a esperar a que entre a la casa... ¿sí? PedroSal baja del auto. -No sé lo que pueda pasar -se inquieta Gaetana. PedroSal camina muy seguro hace la casa. En el jardín Walter da instrucciones al vigilante. -No
se descuide un segundo, regrese al bosque y continúe buscando a
esa fiera. Una vez que lo encuentre... ¡no lo piense dos veces!
Métale un tiro. Mire que es muy rápido, no se descuide. -Si señor -y el vigilante se aleja. Walter
queda solo, y de pronto tiene miedo y se vuelve lentamente. En la
entrada de la casa está parado PedroSal quien lo saluda con la
mano amigablemente. Y con gestos le pide que se acerque. Walter lo mira
extrañado. (Cuidado PedroSal! cuidado! En el bosque Azur está con Simón quien lo llena de mimos. -¡Pero
no puedes regresar a la casa! por lo pronto tienes que mantenerte
alejado de esta gente -escucha ruidos- ¡Aléjate! -y el
perro corre lejos. Luego de un rato aparece el vigilante. -¿Ha visto al perro joven Simón? -No. Y yo creo que ya no lo volveremos a ver. Probablemente se perdió, seguramente Walter alcanzó a herirlo y debe estar muerto por ahí. Mansión: Walter se acerca muy lentamente a PedroSal. -¿Qué se le ofrece señor? -le pregunta con desconfianza. PedroSal lo mira con amistad pero no dice nada. * )
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