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El Cuerpo del DeseoUna historia Original de JULIO JIMENEZ Libretos: IVAN MARTINEZ LOZANO CAP# 87: jueves 17 de noviembre de 2005 – ¡CASAMIENTO! Mansión Azur
el actor más guapo y más buen mozo de toda esta novela
jadea feliz y contento en el jardín mientras se prepara a dar
más adelantos en su página web. -¡Por
favor Walter! Yo comprendo que esté nervioso con ese asunto del
piano, pero tampoco es para que se invente esos cuentos de terror. -¡No
le estoy mintiendo doña Rebeca! Yo estaba seguro que la persona
que estaba tocando el piano iba a salir por esa puerta, pero ese perro
me lo impidió... claro -y lo mira con odio- ahora parece muy
tranquilo, pero a veces se comporta como una verdadera fiera. -¡No se preocupe! -Dice Rebeca con maldad- algún día nos vamos a librar de él. -Y será muy pronto -sonríe Walter -cuando se larguen Abigail y sus hijos, ya nadie podrá defenderlo. -¡Recuerde que Angelita también lo quiere! -Bueno,
pero ella no da tantos problemas como ese par de muchachos -y en ese
momento ve a Salvador que llega la casa - ¡y hay otro tipo de
perros del cual hay que librarse!... ¡que pueden ser más
peligrosos que Azur! Rebeca
al ver a Salvador sale corriendo detrás de él Walter la
llama -¡doña Rebeca! -La detiene -discúlpeme
¿podría hacerme un favor? -¿De qué se trata Walter? -Siempre
me gustaron las habitaciones que tienen Abigaíl y sus hijos,
ahora que se largan, ¿podría adjudicármelas?
Sería injusto que se lo dieran Vicky o alguna de las
empleadas... ¿no le parece? Rebeca
sonríe triunfal -¡Claro!... Claro ¡pierda cuidado mi
querido Walter! Voy a tratar de ayudarlo, permiso. Walter sonríe realizado y seguro de obtener los cuartos. * Cuarto de Abigaíl. Rebeca
metiche entra a investigar poniendo cara de fuchi y mira para todos
lados. En ese momento entran Abigaíl y Simón que la miran
molestos -¡óigame! ¿Se puede saber qué hace
aquí doña Re-hueca? -¡Estoy
revisando las habitaciones para ver qué utilidad pueden tener a
partir de mañana! Walter me comentó que no está
contento en su cuarto y le voy a decir a Isabelita que lo traslade para
aquí. -¡Mire,
lo que haga o deje de hacer con el cuarto, nos tiene absolutamente sin
cuidado! -Se enoja Abigaíl -¡pero va a tener que esperar
porque aún no nos hemos marchado y no puede entrar aquí
cuando se le dé la gana y sin nuestra autorización! -¡No
me diga! -Se burla Rebeca ¿pero es que acaso la necesito?
¡O se le olvida que soy la tía de la dueña! -¡Pues
será la tía, la abuela, la sobrina, no nos importa, pero
nosotros seguimos en esta casa y usted no puede disponer de este
espacio cómo se le venga en gana! -Le grita Simón-
¡no sea atrevida! Rebeca se burla -¡será un placer verlos partir mañana con cara de perros apaleados de esta casa! Y con esta ofensa Rebeca sale del cuarto de Abigaíl. * Al salir al pasillo se cruza con Salvador y lo llama desesperada -¡Salvador! Salvador se da la vuelta fastidiado. -¿Sigue enfermo su hijo? -finge interés Rebeca. -Afortunadamente ya está fuera de peligro -le contesta parco. -¡Menos
mal! ¿Sabe una cosa? ¡Ya es hora de que vaya pensando
qué va a hacer con ese muchachito y con su mamá! -Le
exige Rebeca -¡usted no puede estar comprometido Salvador! Y
luego le dice con maldad de los ojos -¡tiene que librarse de
ellos! (Y esto... ¿qué calle busca Rebeca?
-Con permiso- Salvador se retira. Rebeca mira a Vicky y se enoja -¡y usted por qué me mira con esa cara! ¿A ver? Vicky la mira de pies a cabeza y se marcha dejando a Rebeca furiosa. * Apartamento Felipe Llega
la noche y Felipe vuelve del trabajo con todos sus lienzos de pintura
bajo el brazo y saluda a sus vecinos que tienen la música a todo
volumen. Al entrar a su casa se queda sorprendido porque todo
está arreglado... Tira todo sus rollos y grita desesperado
-¿qué es esto? Que pasó aquí...
¡Jacobo! Jacobo
aparece desde la cocina secándose las manos y Felipe le grita
-¿Jacobo, que significa esto? ¡Me lo desordenaste todo! -¡Desordenado
estaba! Lienzos de una parte en otra, hasta encontré unas medias
debajo del teléfono. Tú sabes que no soporto el caos,
así que decidí organizarte este nido de ratas. -¡Nido
de ratas o lo que tú quieras es mi casa y yo me siento feliz y
cómodo viviendo así! ¿Quieres decirme ahora
qué hago? ¿Como encuentro todo?... ¿dónde
están unos bosquejos que tenía aquí sobre la mesa? -¡Ah!
¿Te refieres a unos horribles dibujos pornográficos
manchados de café ?... los tiré a la basura. -¿Y
mis pinceles y las muestras de colores que tenía para mis
próximos fondos que estaban aquí en el piso? -¡Todo lo ordené! Y bueno, lo que vi. que no servía lo tiré a la basura. -¡Jacobo!
-Grita Felipe -¡tú no tienes ningún derecho a hacer
lo que te dé la gana, es como si yo fuera a tu iglesia y me
pusiera a confesar y a dar la misa sin tener la menor idea! -Ya tío, deja la histeria... ¡es hora de que aprendas a ser organizado! -¡No
serás tú el que venga a darme lecciones a esa altura! -Y
Felipe se quita la boina furioso y la tira en el suelo -¿y esto
qué es? -Dice poniendo los ojos como platos al encontrar una
virgen sobre el televisor -¿me puedes explicar qué es
esto? -¡Una
imagen que te traje de regalo! -Dice Jacobo feliz poniéndole una
mano en el hombro -¡siempre es bueno tener algún santo a
quién encomendarnos tío! Pero
el tío Felipe lo mira espantado -¡a mí no me vas a
evangelizar!- Le dice mirándolo directamente a los ojos
-¡llévate tu regalo y se lo das a las viejas amigas
tuyas!- Y le guarda la virgencita en el bolsillo -¡y me dejas
todo como estaba!- Y se pasea nervioso -¡lo que faltaba es que te
hayas metido en habitación! -suspira. -Allí también organicé- le confiesa Jacobo -¡porque aquello sí que era un desastre! -¡Desastre es que tú hayas venido!- Le gruñe Felipe y va corriendo a su habitación. -¿Iremos esta noche a averiguar por Cantalicia? -Le grita Jacobo. -¡Pues
lo siento! Tengo una reunión muy importante con... unos
intelectuales amigos -y desaparece en su habitación. -¡Pero tío Felipe! Lo de Cantalicia es muy urgente. En ese momento tocan a la puerta y los amigos "intelectuales" de Felipe entran con guitarras y botellas de vino. -¿Disculpen que se les ofrece?- Les pregunta Jacobo. -¿Y usted quienes? ¿Un pintor amigo del maestro Madero? -No
hombre, más cara de pintor tiene mi abuelo- ríe uno de
ellos- este debe ser el modelito que nos mandó de la academia
¿no te acuerdas que el maestro quería pintar un
cavernícola?- Se ríe- ¡Oiga hermano!... usted en
cueros se debe ver horroroso -y todos ríen. -¡No tanto como usted vestido! -responde Jacobo. -¡El hombre sabe defenderse! ¿Cuál es su nombre? -Soy
Jacobo Madero y soy sacerdote... ¡no modelo!... ¡tío
Felipe, aquí están unos amigos tuyos, unos guitarristas!
-Se aleja gritando. * Apartamento de Isabel -¡Es una muchacha muy bonita!- Inírida sirve dos tragos de güisqui, para ella y para Andrés. (aclaración
Fuente: Real Academia Española) -¿Quién?- Pregunta Andrés. -¡Valeria, la prima de Isabel! Tuve la oportunidad de conocerla esta tarde. -Si, es bonita... ¡y es estúpida! Nunca me cayó bien. -A mí no me lo pareció, por lo menos sé que no le tiene miedo al fantasma que toca el piano. -¿Ya te contaron eso? -Se burla Andrés. -Todo, es muy extraña la atmósfera que ronda esa casa. -¡La estás visitando demasiado! -¡Ay,
no seas desconfiado mi amor! Yo sólo quería averiguarle
algo a Isabel, pero resultó más misteriosa de lo que
imaginaba. -¡Si quieres evitarte problemas no te metas en nuestra vida privada! - le amenaza Andrés -eres la menos indicada. -¡Quiero averiguar si tu esposa te engaña! Para que sepas a qué atenerte. -¡No lo averigüe yo en tanto tiempo y mucho menos tú que acabas de llegar! -Andrés se levanta molesto. -De
algo si estoy completamente segura -se le acerca Inírida-
¡tú ya no le interesas Andrés! ¡Isabel ya no
te ama! Andrés nervioso va a buscar la llave del auto. -¿No vas a quedarte esta noche? -¡No me conviene! Aunque asegures que Isabel no me ama. -Si
prefieres dejarme y salir en busca de una mujer que te siente
hastío... ¡haz lo que quieras! Compártela con el
fantasma de su primer esposo -se burla y se toma un trago. Andrés se marcha enojado. * Casa Gaetana Salvador
llega y se dirige a la habitación de Cantalicia. Encuentra a
Cantalicia acostada con el niño. Salvador mira al niño
preocupado -¿cómo sigue? -Mejor, ya se repondrá del todo cuando regresemos al rancho - gime Cantalicia.
-¿Eso significa que acepta regresar? -Pregunta esperanzado Salvador. Cantalicia
le recuerda- ¡sólo si usted se regresa con nosotros! ya le
dije que yo no me le voy a separar. Aunque diga que el Moncho y yo le
estorbamos. Cantalicia
se levanta de la cama y dice que va a ir a preparar una agüita de
manzanilla para que duerma tranquilo -a veces se despierta en la mitad
de la noche diciendo unas cosas raras -y empieza a rascarse los brazos. -¿El niño dice cosas raras? -Se inquieta Salvador. Salvador nervioso se empieza a masajear el cuello y Cantalicia se marcha a hacer al te. Mansión Walter
mira su reloj con aire triunfal mientras el camión de mudanzas
llega para llevarse las cosas de Abigaíl y los muchachos. -¡Oiga
Walter! -se le acerca Vicky molesta- ¿usted no tiene otra cosa
más importante que hacer que estar ahí paradote viendo lo
que no le importa? -¡Por
nada del mundo me perdería la partida de los oportunistas! He
esperado demasiado tiempo -se ríe- para ver esta película
y la voy a disfrutar en primera fila. Vicky se enoja y se marcha -¡Yo
sabía que tarde o temprano los iba a ver desfilar hacia la reja
de salida! -y de pronto se asusta cuando Salvador se le acerca y lo
mira con disgusto. -¿Ya se van?- Pregunta Salvador a Vicky. -Ahí
lo puede ver Salvador -llora Vicky -han de estar por salir y ya no los
vamos a volver a ver nunca más... ¡Abigaíl y los
muchachos no van a vivir más en esta casa y me duele mi
corazón! Salvador lo pone una mano sobre el hombro y le dice -¡no pensé que se fueran tan temprano! Y se mete a la casa. Walter sonríe triunfal. * Pasillo del servicio. -Listos Salvador, nos vamos para complacer a muchos -se despide Simón. -Anda
a buscar a tu hermano Antonio, yo no sé que le pasa ese muchacho
que no ha querido venir a ayudar ni quiere mover un solo dedo -se queja
Abigail. -Deje Simón, yo voy a buscarlo -le anuncia Salvador. Salvador busca Antonio y cuando lo encuentra éste está de traje muy elegante -¿estás preparado? -¡Si señor! Lo estoy. -Entonces júrame que vas a dar este paso voluntariamente. -¡Se lo juro! Estoy decidido y por nada del mundo daré marcha atrás -dice sonriendo- pase lo que pase. -¡Sal de la casa sin que nadie te vea! No hay tiempo que perder. Y Antonio sale corriendo. * En el jardín Rebeca y Walter disfrutan con la partida de Abigaíl y los muchachos. -¿Disfrutando del espectáculo verdad Walter? -Sonríe Rebeca. -¡Es lo menos que puedo hacer para compensar los malos tratos que me dieron estos desgraciados! -Se nota que lo está disfrutando mucho. -¡Es
bueno saborear el triunfo aunque llegue tarde doña Rebeca!
¡Se siente un frasquito por dentro ver como el enemigo se aleja
dejándonos libres los terrenos que disputamos durante tantos
años! * Enfrente
de ellos Simón le dice su mamá -¡no podía
faltar al desgraciado de Walter! Se queda ahí paradote para
fastidiarnos ¡con gusto le borraría esa sonrisota de
payaso con un buen trancazo! -¡Ay
mejor no responde! Por eso nos vamos para no amargarnos la vida y no
tener que estar cerca de gente que no nos quiere -y mira su reloj- mira
nada más la hora que es y Antonio ¿dónde
está que no viene? -¡No sé! Salvador dijo que lo iba a traer pero yo no lo veo por ningún lado. Y siguen cargando los camiones mientras Walter y Rebeca disfrutan. * En
el pasillo superior de Salvador golpea la puerta de Angela
-¡señorita Angela! ¡Señorita Angela! -Vuelve
a llamar y Angela sale con los ojos bañados en llanto
-¿qué se le ofrece Salvador? -¿No piensa salir de la casa? -¡Quizás
más tarde! Cuando Antonio y su familia sea hayan ido -dice
triste Angela -no quiero ver cuando se marchen, me siento muy mal. -¿Pero no se dio cuenta que si se queda aquí se sentirá peor? -¡No tengo ánimos de nada! -¡Señorita
se lo suplico! Es por su bien, usted está muy deprimida...
¡ándale, tiene que hacer un esfuerzo! Para reponerse por
favor. Angela duda pero en ese momento Isabel sale de su cuarto y la mira con pena y compasión... Isabel pasa al lado de los dos… mira a Salvador… trata de decir algo a Angela... Pero baja la mirada y se marcha. * Salvador conduce y le habla - ¡Deje de llorar señorita, haga un esfuerzo!... ¡no me gusta verla triste! -¡Es que no debí irme de la casa, debí tener el valor de despedirme de Abigaíl! -Y de Antonio por supuesto -agrega Salvador. -¡Si y de Antonio también! Aunque usted lo esté criticando. -No, no, no estoy criticándolo. -¡Es que a pesar de todo lo amo como nunca podría amar a nadie! Yo no me puedo imaginar no volver a verlo. Salvador
detiene el Mercedes a un costado de la calle y se da la vuelta y le
mira -¡señorita no se haga más daño! -¡Es
que no quiero imaginar que cuando regrese a la casa ya no va a estar
ahí! -Y de pronto decide -¡no puedo hacerlo! Regrese a la
casa por favor quiero verlo ¡quiero ver a Antonio! Salvador
arranca el auto y acelera -¡Salvador! ¿Qué hace?
-Se sorprende Angela al ver que va para otro lado-¡Le dije que
regresara a la casa! -Lo siento mucha señorita, pero esta vez no le voy a hacer caso. -¡Es una orden Salvador! -Le grita Angela -¡quiero ir a mi casa por favor! Pero Salvador la ignora. -¡Salvador! ¿Adonde me lleva? ¡Salvador le estoy hablando! ¿A dónde me lleva? Pero Salvador no le responde y sigue conduciendo. * Mansión Y ante la mirada triunfal de Walter, Simón sigue cargando cajón tras cajón el camión de mudanzas. * Isabel trabaja concentrada en su computadora cuando entra Rebeca a molestarla -¡Isabelita! ¿No piensas salir hoy? -¡No! Por lo menos no por la mañana. -¡Claro! -Se burla Rebeca- ¡por la partida de Abigaíl! -¡Sí
tía! -le dice Isabel con fastidio- ¡tengo que pagarle su
liquidación pero no quiere aceptar el dinero! Lo tomará
solamente hasta el último momento... Cuando se vayan de esta
casa. -¡Esa bendita mujer imponiendo sus caprichos hasta última hora! -Se queja Rebeca con su voz de cacatúa. Isabel la mira molesta. -¡Pero Isabelita, supongo que estarás dichosa, porque al fin te vas a librar de esa gentuza! -¡Te
equivocas! -E Isabel la mira cansada- no me agrada nada lo que
está sucediendo -y suspira cansada- pero prefiero no pensar
tía, para evitar remordimientos. -¿Remordimientos?
-Se escandaliza de Rebeca- ¡por Dios Isabel, qué estas
diciendo! ¡Después que esa gente, esos insolentes, te
hicieron la vida imposible! ¡Hay que remordimientos y que nada
niña! -¡Tía!
-Isabel se levanta enojada y la enfrenta- ¡no puedo dejar de
pensar en Pedro! ¿Me entendiste? Los protegía
incondicionalmente, para él eso dos muchachos eran como sus
propios hijos. -¡Ay
hija, pero qué clase de hijos! ¿No? -Se burla Rebeca-
porque ninguno ha sabido comportarse... ¡ese Simón es un
patán de lo peor! -Y pone cara de asco -¡y el otro es un
trepador arribista! Mira lo que ha hecho... ha tenido el descaro de
conquistar a Angela. Isabel
pone cara de burla -¿arribistas? -dice con ironía-
¡Yo que tú mejor no hablaba de arribistas porque tú
y yo tenemos muchísima cola que nos pisen! -¿Que insinúas Isabel? -Se finge indignada Rebeca -¿no te estarás refiriendo a mí, verdad? Pero
Isabel está muy cansada para seguir discutiendo y la mira
fastidiada -mejor déjame sola tía... ¡te juro que
esta situación y la partida de los Domínguez no me tiene
nada contenta! ¡Estoy muy mortificada y sobre todo por Angela! -¿Y ahora qué le pasa a esa? -se enoja Rebeca. -¡La
vi hace un momento y la noté totalmente deprimida! Yo siento que
está sufriendo mucho con esta situación -e Isabel se
sienta la cama. -¡Ay
Isabel por favor! ¿No me digas que ahora le vas a tomar
lástima a esa? Yo no creo que le importe tanto mi amor...
¡además su relación con Antonio ya había
terminado! -¡Yo
no sé si su relación con Antonio haya terminado! -Suspira
Isabel- lo ¡importante es que la vi llorando! -¡Lágrimas
de cocodrilo mi cielo! -Se burla Rebeca- ¡no creo que le importe
mucho volver a verlo y la prueba es que se fue con Salvador! Claro,
para evitar la despedida. Isabel suspira cansada y cierra su computadora. * Carretera. Angela tiene un ataque de histeria-¡Salvador, detenga el auto! Pero Salvador la sigue ignorando. -¡Salvador!
-Le ruega Angela con los ojos llenos de lágrimas- ¡detenga
el auto! ¿Bueno Salvador, qué es lo que le pasa,
está loco? ¡Le estoy dando una orden, frene de una buena
vez! -le ordena. -Señorita,
trate de calmarse, ya estamos llegando dónde pienso llevarla...
¡cálmese!- Salvador trata de tranquilizarla mientras sigue
conduciendo. Angela lo mira incrédula y sorprendida. * Apartamento Felipe El
padre Jacobo también tiene un ataque de histeria -¡esto es
el colmo tío Felipe! Que falta de responsabilidad la tuya, vives
quejándote de que eres un esclavo del trabajo y que no te queda
tiempo para nada... ¡pero qué haces! ¡Te emborrachas
y armas el escándalo del siglo con tus amigotes toda la santa
noche! Sin importarte los vecinos y lo que es peor ¡sin
importarte mi presencia en esta casa! -¡Jacobo
Madero!- gruñe Felipe mientras se pone compresas de agua
fría en la cabeza- ¡por favor no grites!- Felipe
está tirado en el sofá sufriendo una terrible resaca,
consecuencia de la parranda de la noche anterior- ¡Que siento que
mi cabeza se me va a reventar! (Por favor...
-¡Son
colegas...! -los defiende Felipe y se levanta bruscamente del
sofá pero se tambalea del dolor de cabeza -por lo menos dos de
ellos. -¿Pero
qué clase de gente estás acostumbrado a frecuentar
tío Felipe? -y sigue con su cantaleta Jacobo- ¿No te
parece que ya estás grandecito para andar con amigos tan
jóvenes?
-¡Perfecto
tío, puedes tener los amigos que desees y sentirte como un
bebé! ¿Pero crees que es una gran hazaña
desvelarte y beber cómo Cosaco? Atentas contra tu salud
tío... ¡arrepiéntete tío Felipe! -y lo
sermonea- ¡arrepiéntete! -¡Que se arrepienta tu santa madre! -explota Felipe. -¡Y tío Felipe! -se escandaliza Jacobo.
-Lo
hecho, hecho esta -se calma Jacobo- yo te pedí el favor y tu
aceptaste... ¡tenemos que reparar la falta encontrando a
Cantalicia para que regrese a Las Cruces! Ahora mismo iremos a la casa
donde trabaja Salvador Cerinza para pedir información. Pero
Felipe lo fusila con la mirada - ¿y tú crees que yo me
puedo mover de aquí? ¡Yo lo único que necesito en
este momento es acostarme en mi cama y dormir por lo menos 24 horas! -Y
luego lo amenaza- ¡y no se te ocurra despertarme! -¡No
me hagas perder la paciencia! Entiende, yo no puedo quedarme
aquí indefinidamente, me urge dar con el paradero de Cantalicia
y su hijo. -¡Y
a mí me urge acostarme en mi cama, te repito! Y si a ti se te
ocurre despertarme, te juro por Dios -Felipe se vuelve a tomar la
cabeza con dolor- ¡te juro por Dios que te voy a agarrar y te voy
a tirar por esa ventana para que salgas derecho volando como un
angelito! ¡Grandísimo cretino! -le gruñí
Felipe y se va a su habitación. Jacobo
se queda arreglando el apartamento y recogiendo las botellas
vacías. Luego sale a tirar las botellas vacías cuando en
la puerta se encuentra a una horrorosa vecina que aparece con ruleros
en la cabeza -¡ay señora! -se asusta Jacobo. -¿Es que todavía están de fiesta? -exclama la vecina al ver las botellas- ¡Es el colmo! -¿La puedo ayudar? -¡Si!
Yo soy la vecina de al lado y vengo a comunicarle a su amigote el
señor Madero que todos los vecinos nos hemos puesto de acuerdo
para protestar por todo el escándalo que ustedes hacen. -¡Muy bien señora! Yo le aviso después, ahora no puedo porque está durmiendo. -¡Qué vergüenza, mire la hora y todavía emborráchandose! -Mire señora, yo no soy ningún borracho -se yergue Jacobo- ¡soy un sacerdote de muy buenas costumbres! -¡Seguro! -se burla la vecina- ¡y yo soy la madre Teresa! Borrachos escandalosos -y diciendo esto se marcha. -¡Ay Dios mío!- Dice Jacobo mirando al cielo- ¡dame paciencia! -Y mirando sus botellas suspira. * Mansión Los hombres siguen cargando cajas al camión mientras Abigaíl espera nerviosa. -¿Lista mamá?- le pregunta Simón. -¡Si,
nada más ya falta cargar esas cajas en el camión!
¿Y Antonio, donde anda ese muchacho que no aparece? -enojada
Abigail. -Pues a lo mejor de la partida le pegó duro a última hora... debe estar despidiéndose de Angela. -No, la señorita Angela salió con Salvador -dice Vicky. -¿Y entonces, donde está metido Antonio? -Empieza a preocuparse Abigaíl. -¡Quién sabe! no lo he visto por ningún lado -dice Vicky. Y los tres se miran sorprendidos y desconcertados. * Una bella y pequeña iglesia Salvador estaciona el Mercedes enfrente de la Iglesia. -¡Explíqueme todo esto! -Angela molesta- ¿qué venimos a hacer en este lugar Salvador? -¡No
se preocupe señorita! Le aseguro que es por su bien -y la mira a
los ojos -yo sé que está sufriendo, y que es incapaz de
renunciar a Antonio, pero no se puede separar de él si
está esperando un hijo suyo -y diciendo esto Salvador baja del
auto y le abre la puerta a Angela -¡haga el favor de bajarse
señorita! Angela baja del auto todavía mirando lo enojada. Angela tiene puesto un vestido beige.
-¡Porque ahí se encuentra Antonio! Y en ese momento Angela ve que en la puerta de la iglesia, de traje y nervioso, la está esperando Antonio. -Lo
hice porque la aprecio profundamente, porque sé que su
papá hubiera hecho lo mismo si él estuviera vivo...
¡Antonio la está esperando para casarse con usted! Que vueltas da la vida ♫ * Mansión Simón
busca Antonio desesperado por toda la casa llamándolo a gritos.
Se encuentra con Abigaíl que también lo busca desesperada. -¡A lo mejor se arrepintió de irse y se escondió en el ático! -dice Simón. -¡No!
-Grita desaforada Abigaíl- ¡es que tu hermano no me puede
hacer esto precisamente hoy! -Y sigue buscando desesperada-
¡Antonio! Simón se queda preocupado y aparece Valeria que lo mira con pena. Valeria lo mira con compasión y lo abraza. Iglesia. Enfrente
de la iglesia, en la calle, Angela le grita muy enojada a Salvador
-¿cree que voy a casarme así de buenas a primeras?
¡Y más sabiendo que Antonio está presionado por la
situación! -Le reclama a Salvador con los brazos cruzados
-¡está completamente equivocado Salvador! -Le dice con
ojos llenos de furia. -Puede que esté equivocado... -empieza Salvador. -¡Le
agradezco mucho su ayuda! -Le corta Angela seca- ¡pero no le voy
a permitir que se entrometa en mi vida privada! ¿Que se
está creyendo? ¡Yo tengo criterio para tomar una
decisión y no voy a permitir que un simple chofer me ponga entre
la espada y la pared! -Y luego de decir esto mira acongojada porque no
quiere herirlo. Salvador
asiente triste con la cabeza -¡puede que tenga razón!
-Dice mirando hacia otro lado- ¡un simple chofer como yo no
debería tomarse estas libertades con sus patrones! Pero si lo
hice fue porque creí que usted amaba sinceramente Antonio. -¡Claro
que lo amo!- Se ablanda un poco Angela- ¡pero jamás me
casaría en estas condiciones! -Y empieza a llorar- ¡ni por
obligación ni por lástima! Y no quiero ver a Antonio y
tampoco quiero seguir discutiendo con usted.
-¿Cómo
pudiste hacerme esto? -Le grita Angela- ¡si realmente quisieras
casarte conmigo jamás te habrías puesto de acuerdo con
Salvador a escondidas mías! -Le reclama.
Antonio traga saliva con dificultad. -Por
mí puedes marcharte cuando quieras -le dice Angela llorando-
¡yo veré como enfrento mi situación! -Y diciendo
esto se aleja dejando a Antonio con la boca abierta. * A un costado de la Iglesia. Salvador, con las manos en la espalda, se acerca a Angela que sigue llorando desesperada. -¡Yo estoy hablando por él! -le afirma Salvador. -¡Tengo
derechos señorita! Aunque le cueste creerlo... quizás yo
soy su emisario, o su representante... aunque le cueste aceptarlo. Angela tiembla de rabia -¿de que trata de valerse para convencerme? -¡No
tendrá una gran fiesta y tampoco un vestido de novia
maravilloso! Pero en su lugar tendrá dos cosas que valen mil
veces más... ¡por fin va a tener la aprobación de
su papá! -Y Salvador hace una pausa mirándola a los ojos-
¡y también algo muy importante que él le
prometió antes de morir! -Y Salvador esconde es sus manos la
famosa caja plateada. -¿A qué se refiere? Salvador
traga saliva y le dice -¡algo que pertenecía a su
mamá! Una pequeña lágrima brillante -y le muestra
la caja -¡ábrala usted misma! Y
Angela con manos temblorosas abre la casa y encuentra el enorme
diamante que fulgura a la luz del día y Angela recuerda. ”-Ábrela -le decía el viejo Donoso sonriendo -¡ábrela tu misma!”” “Ángela la abre y suspira maravillada - ¡ay papá! “-¿Te parece bonita?”” “-¡El es lo más lindo que he visto nunca! “-Perteneció
a tu madre pero ella nunca quiso usarla, ha permanecido guardada en
este cofre sin que nadie sepa de su existencia -y el viejo Donoso juega
con su lapicera - ella lo llamaba de una forma muy particular
pequeña lágrima brillante -y le sonríe con amor
-el nombre también es secreto y nadie lo conoce, aparte de
tú y yo ahora.” “-Pequeña lágrima brillante -repite Ángela. “ “-Quería
enseñártela porque a petición de ella
pasará a tus manos el día que te cases. “ Angela
vuelve a la realidad y se pone a llorar de la emoción -¡es
que usted es lo que dice!... ¡un representante de mi papá!
Usted podría ser él -dice de pronto Angela -¡usted
podría ser mi papá Salvador! -Y Angela lo abraza con
desesperación. * Mansión En
el comedor de la cocina Simón le sirve un vaso de jugo a Valeria
que se lo agradece-A don Pedro José hubiera dolido mucho vernos
partir de esta casa -reflexiona Simón- ¡tal vez nunca
imaginó que nos echarían! -¡Simón, a ustedes no los echaron! -Le recuerda Valeria- decidieron marcharse por su propia voluntad. -Si
supieras lo mal que me siento de saber que en unos minutos vamos a
estar muy lejos aquí... ¡Valeria! ¿Volveremos a
vernos? Yo te dije que yo no me puedo ir sin esperanzas de volverte a
ver. Valeria
le sonríe con cariño -Simón no te preocupes, voy a
esperarte... -y de pronto- ¡eso si sigo viviendo en esta casa,
porque mis condiciones aquí no son de las mejores! -Le confiesa
Valeria- ¡ya sabes que yo dependo de Isabel! -¡Ella te quiere sinceramente! -le afirma Simón. -¡Sí,
lo sé, pero por momentos me siento como una intrusa y tal vez en
algún momento tome la misma decisión que ustedes! Abigail
entra desesperada -Simón hijo, ¡tenemos que encontrar a tu
hermano! Salió desde hace mucho rato y las muchachas dijeron que
iba muy bien arreglado ¿no sabes adónde pudo haber ido? -No mamá, si supiera te lo diría... ¡pero no te preocupes tanto, ya verás que no tarda en aparecer! * Iglesia Mientras tanto Antonio está esperando en el altar a Angela. ¡Qué equivocado el destino yo nunca te olvidé pero no me imaginaba que nos volviésemos a ver! ¡Ya ves me equivoqué! Aun nos falta mucho por hacer hay tanta vida por vivir hay tantos sueños por cumplir ¡Junto a ti desde que nacimos! Ya estaban escritos nuestros capítulos de amor. después de tanto tiempo de estar tan lejos Toda la magia renacido ♫ Los novios sonríen felices. FIN DEL CAPITULO
(Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad) @2005 Narración by Mabouchita! Z;D Por favor no ponga esta narración en otro sitio sin avisarme |
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