Mabouchita Mabouchita
La reina de los resúmenes
¡Colabore aquí!

Home Resúmenes  Elenco  Derechos  Músicas Envía un Mensaje
Cap#87 <- - -> Cap#89

El Cuerpo del Deseo

Una historia Original de JULIO JIMENEZ

Libretos: IVAN MARTINEZ LOZANO

*
CAP# 88: viernes 18 de noviembre de 2005 – ¡DON SIMON!

Mansión

Walter sigue caminando de un lado a otro vigilando la mudanza de los Domínguez impaciente de verlos marcharse.

Abigaíl llega desesperada a disculparse con los encargados de la mudanza -¡ay muchachos, lo lamento mucho! Pero es que mi hijo mayor no ha llegado todavía y no podemos irnos sin él.

-No se preocupe señora -le responden comprendiendo su situación.

-Gracias -responde Abigaíl y luego le dice a Vicky -¡Antonio me va a escuchar cuando aparezca! ¿Pero por qué se tuvo que ir de la casa así sin hablar?

-Abigaíl... Ya no se preocupe, Simón está llamando a unos compañeros de la Universidad de Antonio, seguro que ya se lo ubican.

Pero Abigaíl está inconsolable -¿dónde estará ese muchacho? ¿Que estará haciendo en este momento?

*

Iglesia

En ese preciso momento Antonio le pone el anillo de matrimonio a Angela en la mano izquierda y Angela se lo pone a él.
link foto

 Con el Ave María de Schubert como fondo (arreglo de arpa, guitarra y coro).

 

Escuchar aquí un Arreglo arpa y guitarra  

link al sitio de Sally Fletcher

 
Luego al terminar la ceremonia ambos sonríen a Salvador
link foto
que los observa
link foto
Salvador se acerca
link foto
y besa con mucho cariño a Angela en la frente.
link foto
La abraza muy fuerte.
link foto
Y luego con lágrimas en los ojos abraza Antonio y le da fuertes palmadas en la espalda.
link foto
En un momento dado Salvador no aguanta las lágrimas y se pone a llorar con todo su corazón.

*

Mansión

-¡Esta gente es desorganizada don Andrés! Mire la hora que es y ni siquiera se ponen de acuerdo para largarse -dice Walter mientras espía por la ventana desde la habitación de Andrés -¡ya deberían estar lejos de esta casa! -Y controla la hora con su reloj- pero bueno... ¡es ese muchacho es que los detiene señor! -Y mira a Andrés que está sobre la cama, con las botas sucias puestas sobre la colcha.

(claro, no podía ser de otra manera , las sábanas deben ser de cartón)

 

Andrés levanta distraído la mirada del periódico que esta leyendo y pregunta -¿que sucede con él?

-¿Podrá usted creer que ese angelito no aparece desde esta mañana y nadie sabe dónde esta? -Walter pone cara de fastidio- ¡lo hace con mala intención para impacientarnos!

Andrés sonríe malvado -¡con ese loquito o sin él esta gente tendrá que abandonar de la casa hoy mismo Walter! -Y ríe.

Walter asiente feliz -¡por supuesto señor! De eso no me cabe la menor duda, pero es la espera lo que me impacienta... señor... de verdad -y balbucea de los nervios- ¡yo no voy a respirar tranquilo hasta verlos salir de aquí, que no aseguremos que nunca más regresen!

-Si -admite Andrés.

-¿Usted podría ayudarme don Andrés? -De pronto pregunta Walter.

Andrés lo mira con desprecio -¿a qué? -Y aprovecha para tomarse un trago de güisqui.

-Las habitaciones de los Domínguez -toma aire Walter porque está pidiendo algo que desea desde hace mucho tiempo- ¡acaban de ser desocupadas señor y son amplias! La mía, en cambio... es estrecha y poco confortable -y balbucea- ¡doña Rebequita me prometió hablar con la señora Isabel para qué me las otorguen! No está demás que usted me dé una mano señor.

-¡A partir de hoy serás al administrador de esta casa! -Le anuncia Andrés seguro de sí mismo- ¡así que ocupa el cuarto que quieras! -Y Andrés se bebe otro trago de güisqui.

-¿Me lo promete señor? -dice Walter que no puede en sí mismo de la felicidad y el orgullo.

-¿Quién mejor que tú para reemplazar a Abigaíl, Walter? Que tienes toda la experiencia... ¿quién? -Y Andrés sigue bebiendo cuando de pronto Walter servil le toma la mano y se la besa como si fuera un rey o el Papa.

Andrés mira su mano con asco y Walter se da cuenta de su error.

*

En el corredor de servicio Abigaíl está en todos sus estados mientras Valeria trata de calmarla.

-¡No me explico dónde andará este muchacho señorita, pero la verdad no pienso perdonárselo! ¡Él sabía que tenía que estar listo porque nos íbamos a ir temprano!

-Abigaíl, no te preocupes, tal vez tuvo algo urgente en la Universidad... o está despidiéndose de alguien.

Abigaíl la mira sorprendida.

-¿No ha pensado que puede estar con Angela?

-¡No, ella también ha salido!

-¡Precisamente! A lo mejor se pusieron de acuerdo para verse lejos y poderse despedir a solas, sin que nadie los viera.

-Es posible -murmura Abigaíl -¿estará con ella ahora? -Se pregunta.

*

Iglesia

Los novios salen de la iglesia mientras Salvador los espera a la puerta del auto.
link foto
Salvador trata de controlar su llanto y se seca las lágrimas.

 


¡Qué equivocado el destino

yo nunca te olvidé

pero no me imaginaba

que nos volviésemos a ver!

¡Ya ves me equivoqué!

Aun nos falta mucho por hacer

hay tanta vida por vivir

hay tantos sueños por cumplir

¡Junto a ti desde que nacimos!

Ya estaban escritos nuestros

capítulos de amor
después de tanto tiempo
de estar tan lejos

Toda la magia renacido

Angela y Antonio se besan
link foto
hasta que Salvador carraspea y se detienen.
link foto
y se acercan
link foto
Angela se acerca y le sonríe. A Salvador abraza a Angela y ,es dice -¡felicidades!
link foto
y se abrazan los tres
link foto
Y les abre la puerta del Mercedes.  Salvador resopla y toma aire y luego sube al puesto de conductor.

*

Mansión

Simón le da instrucciones a Norita para que cuide mucho Azur y que le protejan de quienes le tienen mala voluntad. Norita le promete que nadie le hará daño.

Aparece Abigaíl muy preocupada preguntando por Antonio -¡ay Dios mío, es que los señores de la mudanza no pueden esperar toda la vida hijo!

-¡Bueno mamá, pero que quieres que haga! No nos podemos ir sin Antonio.

-Pero yo ya no quiero estar aquí ni un minuto más.

-Si, ya vi que estás bien ansiosa por irte.

-¡Es que todavía no nos hemos marchado y ya Walter está allá adentro dándole problemas a Vicky y al resto de las empleadas! -Le cuenta indignada a Abigaíl- ¡ahí está, gritándoles con un loco!

*

Habitación de Abigaíl.

Walter se pasea como nuevo dueño examinando sus dominios.

-¡Nosotras no tenemos por qué obedecerlo! -Le grita Vicky- porque ni la señorita Angela ni la señora Isabel nos han ordenado nada.

-¡No hace falta la opinión de ellas! -Les dice Walter mientras toca los muebles con posesión- ¡ya hablé con don Andrés y él me autorizó a que disponga de estas habitaciones a partir de hoy! -Y las empuja y se acerca a la cama y saca el colchón- ¡vayan trayendo mis objetos personales! Es una orden.

-¡Cuál orden ni qué ocho cuartos! -Le grita Vicky- ¡usted no tiene porque mandarnos!

-¡Van a tener qué obedecerme aunque les duela! -y Walter ríe con su risa gutural- ¡porque a partir de hoy voy a retomar mi puesto de administrador de esta casa! Como siempre lo tuve.

-¿Ah sí? -Se planta Vicky- ¿y quien lo dijo?

Walter la mira furioso- ¡don Andresito!

-¡Pues ese señor no está ni tibio, porque él no es el dueño de esta casa para venir a dar órdenes aquí! -Y Vicky mira a Juanita, la otra empleada y le ordena- ¡y tú no te muevas ni le hagas caso a ese buitre! -Y apunta a Walter con el dedo.

-¡O me hacen caso o se atienen a las consecuencias! -Se acerca Walter con aspecto amenazador- ¡y ya! Se acabaron las consideraciones, a partir de hoy me van a marchar derechitas, porque yo no soy la alcahueta de Abigaíl que todo les consentía.

-¿A poco? -Se burla Vicky -¡mire cómo se me ponen las trenzas de miedo! -Y Vicky se levanta las trenzas con las dos manos y le hace un baile.

-¡No boicotee y lárguese de aquí, vamos, fuera! -La echa Walter y la empuja con la mano.

-¡Suélteme! ¡No me ponga sus cochinas manos encima! -Le grita Vicky fuera de sí.

Juanita sale corriendo a buscar ayuda.

*

En el pasillo Juanita se encuentra con Simón que le pregunta dónde está Walter.

-¡Está allá adentro regañando a Vicky! Sólo falta que la agarre a golpes -dice Juanita desesperada y sin aire.

-¡Vamos a ver si se atreve el muy gallina! Esta vez nadie me va a impedir poner en su lugar a ese descarado -dice Simón y corre a ayudar a Vicky.

*

Habitación de Abigaíl.

-¡No agote la poca paciencia que me queda Vicky! Y lárguese -le dice Walter con odio en la mirada -¡usted sabe que no me gusta verla!

Vicky cruza los brazos y lo enfrenta feliz -¡pues a mí tampoco me gusta verle su carota de buitre!

Y Walter pierde el control de sí mismo y se abalanza a golpearla y Vicky lo empuja de un golpe -¡suélteme le dije que no me toque!

Simón entra y se pone enfrente de Vicky para defenderla.

(jajája pero si Vicky no necesita que nadie la defienda!)

 

-¿Qué pasa con este zángano Vicky, que ya empezó con sus atropellos o qué?

-¡No meta las narices en donde no lo llaman! -Le grita Walter- ¡lárguese de aquí! ¡Usted no tiene ningún derecho a entrar en esta casa!

-¡Ni crea que me va a poder echar como a un perro!

-¡Pero si ya lo echaron! -Se burla Walter -¿o no se ha dado cuenta de eso?... ¿cuándo se va a largar con su condenada mamá en ese camión que está estorbando en el jardín?- Y Walter lo echa -¡fuera de aquí!

Simón lo agarra del cuello y lo lleva a rastras hasta la pared- ¡conmigo no se meta desgraciado! -le dice furioso- ¡a mí me respeta hace al último momento que esté en esta casa!

En ese momento entra Andrés gritando -¡suéltalo!

Simón se da la vuelta y lo enfrenta y en vez de soltar a Walter lo agarra del cuello con una llave del brazo izquierdo y lo obliga a doblarse, todo esto mientras enfrenta a Andrés-¿Por qué? ¿Porque usted lo ordena? -Se burla Simón.
link foto
-¡Porque en esta casa mando yo! Y Walter es mi empleado... ¿y tú quien eres para golpearlo imbécil?

Simón envía a Walter de de un empujón hasta Andrés -¡alguien que no va a permitir más atropellos y menos en el último momento! -Y Simón se pone en posición de lucha.

-¡Lo mismo digo yo, así que fuera de aquí! -Andrés lo echa- ¡no tienes nada que hacer en esta casa! -Y luego Andrés miran a y le grita -¡y tú organiza esta habitación, a partir de hoy le pertenece a Walter!

Pero Vicky es un hueso duro de roer y lo enfrenta -¡usted me va a perdonar don Andrés! -Y Vicky se pone al lado de Simón- ¡pero mientras la señora Isabel o la señorita Angela no me lo ordenen yo no lo voy hacer caso a usted!
link foto
Andrés suspira frustrado y rabioso -¡para ti también se acabaron las concesiones india! -La ofende gratuitamente -¡o dejas de ser tan altanera o empiezas a empacar tus trapos para acompañar a esos miserables!

-¡Miserable será usted! -Se acerca Simón amenazador- ¡que con toda sus trampas no ha logrado conseguir nada! Ni lo va a lograr, porque no es más que un ¡maldito intruso!

Pero esta palabra le duele a Andrés que se pone rojo de la rabia y luego de un movimiento inesperado y muy violento le pega con la frente. Simón cae del golpe y se levanta rápidamente, toma impulso y le mete la cabeza en el estómago a Andrés.  Walter muy dispuesto se pone a pegar a Simón para ayudar a Andrés pero Vicky lo agarra de una llave que lo puede ahorcar y lo tiene quieto -¡no lo voy a soltar pedazo de zopilote mal torcido! -Vicky responde a sus quejas.

Mientras tanto Simón y Andrés se pelean violentamente y ruedan por el suelo cuando Abigaíl entra gritando -¡qué está pasando aquí Simón por el amor de Dios! ¡Ay Dios mío Simón!

Y Andrés y Simón luchando a brazo partido.

*

Reunión en la sala.

Walter le sirve un trago de güisqui a Andrés que se soba el estómago con dolor y que se sienta en el sofá. Parada a su lado se encuentra Isabel que dice -¡Simón! Es el colmo que hasta el último momento tengamos que estar soportando este tipo de desorden en la casa.

Valeria mira a Simón con pena.

-¿Sólo dígame si le parece justo? -Le reclama Isabel.

-¡Como siempre nosotros no fuimos los que empezamos! -Se excusa Simón- ¡sino su esposo y el vampiro de Walter que se mueren de ganas por vernos lejos de aquí!

Abigaíl lo consuela.

Rebeca no pueda aguantarse de decir con su voz aguda y antipática -¡ya deberían estar lejos, en cambio han estado ahí toda la mañana!

-¡Mi hijo Antonio salió temprano señora y todavía no ha regresado! -Abigaíl cruza los brazos -¡no pretenderá que nos vayamos sin él! -Abigaíl se dirige a Isabel.

-¡Discúlpenme Abigaíl, pero con Antonio o sin Antonio la decisión ya está tomada! -Le recuerda a Isabel -¡así que le suplico que lo esperen allá afuera! -E Isabel le pasa una carpeta -¡aquí tengo el cheque de su liquidación Abigaíl! -E Isabel la mira con pena- ¡y le voy a suplicar que haga el favor de firmar los recibos correspondientes!

Abigaíl no se mueve y en ese momento entra Vicky gritando -¡Abigaíl! ¡Antonio acaba de llegar!... ¡Y viene con Salvador y la señorita Angela! -Y sonríe feliz.

Abigaíl sonríe por fin aliviada.

*

Afuera en el estacionamiento Salvador detiene el auto y Antonio corre a abrirle la puerta a Angela.

Abigaíl y Simón salen a recibirlos con mala cara.

-¡Antonio! ¿Qué pasó contigo hombre? -Le reclama Simón -¿dónde te metiste?
link foto
-¡Creímos que te había pasado algo malo hijo! -le dice Abigaíl de pocas pulgas- ¡por tu culpa tuvimos otro disgusto!

-Lo siento mucha mamá.
link foto
-¡Más lo vas a sentir cuando me escuches! -Y lo trata como a un niño maleducado -¡hazme el favor de subirte al camión con tu hermano porque nos vamos inmediatamente de esta casa!

-¡Ya cálmate Abigaíl! -Dice Angela sonriendo- ¿cuál es la prisa?
link foto
-¡La prisa es de ellos que nos prohibieron quedarnos un minuto más en esta casa! -Simón.

-¿Quién se los prohibió? -se enoja Angela.
link foto
-¡La señora Isabel y don Andrés! -Le dice Abigaíl.

-¡Pero ellos no tiene ningún derecho! ¿Cómo se atreven? -Se molesta Angela.

-Mire señorita, yo ya no quiero más conflictos... Antonio por favor... ¡nos vamos ahora mismo! Obedece y súbete al camión con tu hermano.

Pero Antonio y Angela solamente sonríen y Antonio le contesta -¡ni nos vamos ni nos retiramos todavía mamá!

Abigaíl pierde el control de sus nervios -¡mira no me colmes la paciencia hijo!... ¡que bastante he tenido con la espera ya!

-¡Abigaíl, ya tranquilízate! No nos podemos ir hasta que Antonio y yo -y ambo se miran y ríen felices- les comuniquemos algo que tienen que escuchar todos... ¡absolutamente todos!

Y Salvador simplemente escucha.

*

Mansión

Todos esperan en la sala, Walter, Vicky, Juanita y Norita, Abigaíl, Valeria y Simón. Rebeca también está, pero alejada de ellos.  Salvador un poco alejado también está presente. Del piso superior bajan Isabel con cara de intriga y Andrés con cara de disgusto.
link foto
link foto
Con una sonrisa de oreja a oreja los esperan Antonio y Angela.

-¡Bien Angela! -Empieza a Isabel luego de ubicarse en el medio de la sala frente al sofá- ya estamos aquí, todos reunidos como tú lo querías... ¿qué es eso tan importante que querías decirnos?
link foto
Andrés con cara de fastidio y desprecio -¡y no me digas que nos reuniste acá para despedir a toda esta gente! -se burla.
link foto
-¡No! Yo no lo nombraría una despedida sino un recibimiento -dice Angela con una sonrisa triunfal.
link foto
Abigaíl con cara de amargada la mira sorprendida.

-¡A partir de hoy, Antonio Abigaíl y Simón... dejarán de ser los protegidos de mi papá para convertirse en miembros de esta familia!

Todos se quedan sorprendidos y esperan callados, pero es Andrés el que no puede aguantar y exclama -¡qué! -Incrédulo mira a Isabel buscando apoyo- ¿te volviste loca?

-¡Otros son los que se van a volver locos cuando se enteren de la nueva situación Andrés! -Le responde Angela con ironía.
link foto
Abigaíl no puede más e interviene -¡mira señorita Angela, no entiendo una sola palabra de lo que está diciendo, pero le suplico que sea usted breve porque mis hijos y yo tenemos que marcharnos!

 (Bueno... si no entiende ni una sola palabra, mejor que se calle!)

 -¡Mamá, yo no voy a marcharme! -Le aclara Antonio y mira a Angela -¡mi obligación es permanecer al lado de Angela!
link foto
-¡Mira Antonio por Dios, ya no me impacientes más de lo que estoy!

 (Pero no puede ser... esta mujer no tiene vida propia y cree que sus hijos son menores de 10 años!)

Rebeca no puede aguantar de no intervenir y exclama con su voz aguda y patética -¿pero porque asegura que no se marcharán? ¡Eh!

Angela la mira con la mira con una sonrisa tranquila -¡enseguida lo entenderá señora Rebeca! -Y dirigiéndose a todos con una gran sonrisa de felicidad- ¡tengo dos noticias que darles! La primera es que estoy esperando un hijo de Antonio.
link foto
A Abigaíl casi le da al ataque. Valeria sonríe feliz.

-¡Segunda! -anuncia Angela con toda la alegría del mundo- ¡Es que acabamos de casarnos!

Abigaíl se queda sin aire mientras Andrés la mira con odio e Isabel se queda sorprendida.

-¿Ahora comprendes Abigaíl porque no me puede abandonar Antonio? - Angela se acerca a Abigaíl y le toma la mano.
link foto
-¡Ahora soy su esposa! -Y Angela toma las manos de Abigaíl y Simón- ¡y tú y Simón tienen todo mi apoyo para permanecer en esta casa!

Abigaíl sigue sin reaccionar y con una cara pasmada... Pero Simón empieza reír de felicidad.

Walter se pone verde y se retira sin hacer ruido.

-¡Esto es insólito! -Exclama Rebeca con su voz de cacatúa mientras Andrés toma asiento en el sofá para digerir el golpe- ¡nunca he visto nada tan descabellado!
link foto
Salvador mira Rebeca con ojos bien negros y llenos de indignación contenida.

-¡Y ustedes corran camión! -Sigue ordenando Rebeca sin darse cuenta que hace el ridículo -¿qué tanto esperan, a ver?

(Realmente, esta mujer divaga )

 Andrés baja la cabeza resignado y se toma de un trago todo su güisqui.

Isabel simplemente mira a Angela y Antonio sin ninguna expresión el rostro.

-¡Vicky! -Ordena Angela todavía sonriendo- ¡ve con las otras empleadas a sacar de todo lo de la mudanza!

Vicky no puede en sí de la felicidad y le responde cuadrándose como un sargento a su general -¡a sus órdenes jefa! Vamos a poner todo en su sitio.

-¡No! -Le aclara Angela- ¡no todo su sitio! Lo de Antonio quiero que lo lleven a mi recámara porque lógicamente él la compartirá conmigo.

Abigaíl pone cara de sorpresa.
link foto
Mientras Vicky, Norita a Juanita ríen pícaramente.

-¡Las cosas de Abigaíl y Simón quiero que las lleves a las dos habitaciones que están libres de la segunda planta!

Simón feliz se abraza con su hermano.

Isabel se acerca a Angela para decirle algo.
link foto

Pero luego sonríe brevemente y sin decir palabra sube para arriba. Andrés con una expresión de disgusto en la cara la sigue.

-¡Órale chamacas, hay que hacerle caso a la señorita Angela! Ay perdón -dice Vicky haciendo una reverencia- ¡a la señora Angela! Y todo mundo ríe…
link foto
mientras Abigaíl sigue con una cara de espanto.
link foto
Rebeca hace una cara de disgusto. Y Juanita, Norita y Vicky ayudan a bajar las cajas a la casa.

Simón con una sonrisa que no puede la felicidad consuela a su mamá que sigue sin sonreír.

Angela y Antonio se acercan a ambos y los miran sonriendo. De pronto Abigaíl sonríe por fin, como volviendo a tierra, y los abraza a los dos muy fuerte. Simón también se acerca y la familia se abraza.

*

En su habitación Isabel mira por la ventana con una expresión de extraña felicidad en la cara.

Andrés irrumpe furioso-¿vas a permitirlo?

-¿Permitir qué? -Le pregunta Isabel fingiendo ignorancia.

-¡Que la estúpida de Angela cometa semejante locura y nadie la detenga!

-¡Ah, locura o no locura creo que es ya demasiado tarde! -Dice Isabel irónicamente mostrándole su reloj- ¡no te enteraste que ya se casó con Antonio!

-¡No lo haría por amor, seguramente estaba presionada por su embarazo, es más no me extrañaría que ese hijo no sea de Antonio, sino de Salvador! -Dice Andrés calumniándola sin necesidad.

Isabel se molesta -¡eso no lo digas ni en broma!

-¿Por qué no? -Le pregunta Andrés mirándola con ojos de locura -¡es posible!

Isabel lo enfrenta furiosa -¡mira Andrés! Aunque te duela, hay que reconocer que Angela está demostrando ser una mujer muy digna, capaz de defender lo que quiere, ¡capaz de gritar a los cuatro vientos lo que a otra le avergonzaría mucho!

-¡Ja! -ríe Andrés con cara de desprecio- ¡es una sinvergüenza! Ninguna mujer decente se deja embarazar por el hijo de una sirvienta y mucho menos se casa con él.

Isabel le sonríe con sorna - ¡pues yo no estoy de acuerdo contigo! A mí la decisión que tomó Angela me gusta... ¡me complace! Para que lo sepas.

-¡No sabes lo que dices! -grita Andrés.

-¡Es bueno saber que tiene suficiente coraje como para defender sus derechos sin importar lo que piensan los demás!

-¡No digas estupideces! -Andrés suspira cansado -¿no te das cuenta que no nos conviene?

-¿A quién no le conviene? -Se sorprende Isabel- ¡a nadie le afecta ese matrimonio! Es más... te puedo asegurar que no me molesta que esa familia viva en esta casa.

-¡Hace un rato no pensaba lo mismo!

-Pues la situación cambia Andrés... ¡porque con ese matrimonio dejarán de ser los pobrecitos protegidos y pasarán a ser miembros de esta familia con los mismos derechos que tú y yo!

-¡Para mí siguen siendo unos oportunistas! -Dice Andrés furioso- ¡y no voy a respetarlos porque Angela los eleve de posición! ¡Son la misma basura!

Isabel se levanta indignada-¡Bien, pues si no los aceptas y no los toleras! ¿Por qué no te largas de esta casa? ¡Me imagino que debe ser muy difícil tener que compartir con gente que consideras inferior a ti Andrés!

-¡Aprovechas cualquier situación para obligarme a abandonarte! -grita Andrés fuera de si- Tú no está de acuerdo con esta ridiculez pero pretendes estarlo porque sabes que me molesta... ¡nada más! -dice arrogante.

-¡Piensa lo que quieras! - e Isabel mira con desprecio y le acerca sin tenerle miedo - ¡lo que se te pegue la gana! -y lo mira de pies a cabeza y lo deja plantado

Andrés suspira derrotado.

*

En el pasillo Simón persigue a Walter que trata de huir desesperado -¡No huya, no sea cobarde! -Y Simón lo agarra del cuello -¡a ver cómo le quedó el ojo!, ¡a ver! ¿Sigo siendo un oportunista entrometido?

-¡No me hable mí me dirija la palabra ni me recuerde nada! -Dice Walter tomando aire.

-¡Para que se muerda el codo de la envidia! -y Simón hincha el pecho- ¡ahora soy cuñado de la dueña de la casa! -Y Simón ríe feliz- mientras usted sigue siendo un pobre diablo, hipócrita y servil.

-¡Déjeme en paz! -le apunta Walter el índice- ¡déjeme!

-¡Eh! -Y Simón le apunta también- ¡don Simón! -Y Simón se pone tieso- ¡de ahora en adelante me va a llamar don Simón! Se le acabaron esas confiancitas conmigo... ¡Yo le voy a enseñar a respetar! -Y lo persigue dándole patadas.

Y sigue riendo carcajadas mientras Walter huye cuando llega Valeria.

-¡Simón! -Le reclama Valeria- ¡alcancé a escucharte y no puedo creer lo que dices! -Le dice seria.

Pero Simón sigue riendo -¡no, Valeria! ¿Cómo crees? Se lo dije nada más para fastidiarlo porque... ¡a la gente cuando se comporta así hay que darles su merecido!

Valeria empieza reír -¿me lo juras? ¡Ya me estabas preocupando! -Y se ríe divertida.

-¡De cualquier manera, estoy feliz de saber que ya no voy a tener que alejarme de la gente que quiero! -exclama Simón.

Valeria sonríe feliz.

-¡Especialmente de ti Valeria! -grita Simón y diciendo esto se abalanza y le da tremendo en la mejilla -y luego la levanta en vilo y la hace dar vueltas en el aire.

-¡Ay Simón, no seas loco! -Grita Valeria mientras ríen como locos.

Y ambos ríen a carcajadas cuando entra Salvador y se queda escuchando sin que lo vean.

-¡Soy el hombre más feliz del mundo! -grita Simón.

Salvador los observa sin sonreír y los ve alejarse riendo felices, luego serio y sin sonreír se mete a la lavandería y cierra la puerta detrás de él, suspira y se apoya en la puerta -¡que todo sea por el bien de ellos! -Se habla Salvador a sí mismo- ¡y que Dios me permita seguir ayudándolos! Porque aún falta lo peor -dice triste y sombrío... y entrecierra los ojos.

*

Llega la noche a la mansión.

Rebeca cada vez más patética e insoportable molesta a Valeria que trata de ignorarla.

-¡No vamos a bajar la cabeza simplemente porque ese muchacho se casó con la tonta de Angela! -Y Rebeca se pasea de un lado a otro de la habitación de Valeria -¡hay que demostrarles indiferencia para que no canten victoria! Y no se crean que con ese matrimonio clandestino va a cambiar todo de la noche a la mañana.

Valeria toca unas notas del piano.

-¡Valeria! ¡Valeria te estoy hablando! -le reclama Rebeca- ¡Préstame atención! Y eso también va contigo porque no paras para arriba y para abajo con aquel Simonsito ese... por favor ignóralo... ¡no lo mires más!

-¿Y por qué no? -Se molesta Valeria -además estoy muy contenta por el matrimonio de Angela y de Antonio -le confiesa.

-¡Ay no digas más cretinadas por favor!

-¡Hacen una muy bonita pareja! Lamenté mucho no verlos juntos pero ahora me da muchísimo gusto.

-¡Mi vida! Definitivamente tú no tienes remedio Valeria... ¡estás contaminada por esa gentuza! -Y mirándola con asco dice -¡qué asco Valeria! ¡Qué asco! -Y se dirige a la puerta pero se detiene -¡vamos a ver si no cambias de opinión cuando esta gentuza empiece a dar problemas! -y luego con un gesto de Maria Antonieta- ¡Ay no hay nada más terrible que esa gente... la plebe sublevada!

(Cuidado Rebequita... recuerda cómo terminó la pobre Maria Antonieta!! )

 Y Rebeca se marcha dejando en paz por fin a Valeria.

*

Habitación de Angela.

Mientras arreglan las cosas de Antonio en la habitación de Angela éste se le acerca feliz -¡todo esto parece un sueño! No puedo creer lo que estoy viviendo.

-¡Yo tampoco mi amor! Hoy en la mañana quería morirme pensando que nos íbamos a separar para siempre y ahora al final del día... ¡estoy convertida en tu esposa! -Y ambos se besan y se abrazan.

-¡Cómo cambian las cosas tan rápido! Todo esto me parece un milagro.

-¡Un milagro que nos concedió Salvador! -Dice Antonio.

Angela recuerda su diamante y se lleva la mano al collar y lo toma entre sus dedos -¡de ahora en adelante no quiero pensar quién es él! -Le confiesa a Antonio- aunque lo aprecio profundamente... ¡me atemoriza saberlo! -Y se le llenan los ojos de temor- ¡te juro que no quiero saber la verdad Antonio! -y repite- ¡No quiero!

Y Angela mira a lo lejos entras Antonio simplemente le acaricia la mejilla.

*

En el comedor principal cenan Simón en el lugar de Andrés, Abigaíl en el lugar de Rebeca y Angela en la cabecera y Antonio a su derecha.

-¡Seamos realistas muchachos! -Anuncia Abigaíl- ¡la situación no ha cambiado del todo y en lugar de mejorar puede empeorar con lo sucedido!

Simón la mira extrañado -¿mamá, por qué dices esas cosas? Angela y Antonio tenían que casarse... ¡era la única solución!

-¡Este matrimonio no garantiza que todo vuelva la normalidad hijo! Ni que las personas que nos odian cambien de opinión y nos traten mejor... ¡para ellos vamos a seguir siendo un estorbo y lo más probable es que su antipatía aumente!

Antonio y Angela se toman de la mano.

-¡Por lo visto nunca le ves el lado bueno a las cosas! ¿Verdad? -Le reclama Simón - ¿mamá, por qué eres tan pesimista?

-¡No me dejo llevar por las explosiones de alegría Simón! He vivido demasiados años para creer que un matrimonio puede cambiarlo todo como en los cuentos de hadas.

-¿No estás de acuerdo con la decisión que tomamos? -Pregunta Angela.

-¡No, si no lo estuviera señora Angela, no estaría con ustedes en este momento! -Y a los mira con cariño y con rigidez -¡tenían que casarse por el asunto del embarazo! Eso yo lo tengo muy claro.

 (¿Y alguien me puede decri por qué la llama señora? )

-¡No mamá! -le aclara Antonio- No solamente nos casamos por el embarazo de Angela, sino porque nos amamos y no nos casamos presionados por la situación.

-Estábamos sufriendo muchísimo Abigail y ninguno de los dos atrevía a decirse nada... ¡es por eso que cuando nos vimos enfrentados a una separación definitiva reaccionamos como lo hicimos!

-¡Contando con la ayuda Salvador, claro! -dice Abigail con un dejo de ironía- ¡Porque estoy segura de que él tuvo que ver con esto!

-¡Definitivamente mamá! Sin él no sé qué sería de nuestras vidas en este momento.

-¡Dios sabe que yo soy la mujer más feliz al verlos unidos y mucho más sabiendo que esperan un hijo! -dice Abigail seria- ¡pero Antonio fue el que se casó con usted señora Angela!... ¡Simón y yo no!

-¿Qué es lo que quieres decir Abigail?

-¡Qué no vamos a aprovechar las circunstancias para imponernos sobre gente que no desea vernos!

-¡Abigaíl, por favor! -Le ruega Angela.

-Me siento muy orgullosa de ser su suegra, pero no vamos a utilizar su matrimonio como un arma para pelear contra la gente que no nos aceptan, es natural que Antonio deba permanecer a su lado, pero Simón y yo tenemos que marcharnos.

-¡Por nada del mundo voy a permitirlo mamá! No acepto separarme de ti y de mi hermano.

 
(¡Uy qué fácil! ¿Y cómo los vas a mantener Antonio?)

 
-¡Tu ya elegiste tu camino hijo, eres un hombre independiente y no tienes por qué depender de nosotros!

-Entiendo perfectamente tu punto de vista, ¡pero no nos pueden abandonar en este momento que más los necesitamos! -ruega Angela-Estamos iniciando una nueva vida Abigaíl y si Simón y tú nos abandonan, no vamos a ser felices... les ruego que aunque sea por un tiempo se queden con nosotros.

Abigaíl mira a Simón -¡tú no te quieres ir, desde luego!

-¡No mamá! ¿Para qué voy a ser hipócrita? Claro que no me quiero ir y no por qué me sienta con más derechos, sino porque para mí es muy difícil alejarme de la casa en la que he vivido durante tantos años.

-Bueno, nos quedaremos pero... ¡pero ocupando el puesto de siempre sin privilegios ni mucho menos!

Angela y Antonio se miran felices.

En ese momento Isabel baja las escaleras y la escucha sin que la vean.

 -¡Que nadie vaya a pensar que somos unos oportunistas y que estamos aprovechándonos de la situación! -Termina Abigaíl.

Isabel se detiene en la escalera y sonríe triste... y mira a lo lejos.

Antonio se levanta y agradece a su mamá con un beso.

*

Bar.

Matilda baila y canta (si es realmente ella la que canta, ¡CANTA BUENISIMO! )

  
Nunca me imaginé que a mí pasaría,
Creí que tú me pertenecías pero tu amor se fue,
No tenias idea de cuanto porque yo sentía
Ahora decides marcharte, me muero de sed

 

*

Mansión

La habitación de Angela conoce los fuegos de amor de los recién casados.
link foto

 
Aun nos falta mucho por hacer
Hay tanta vida por vivir
Hay tantos sueños por cumplir
¡Junto a ti desde que nacimos!
Ya estaban escritos nuestros
Capítulos de amor.

*

Bar. Matilda sigue cantando cuando entran Camilo y Salvador.

 
No quiero, me niego a vivir sin tu querer
Ay amorcito mío, ¿adónde te metiste?
Te entregué todo mi cuerpo,
Todo mi cariño
Y ahora vivo en el recuerdo
De cuánto te amé

*

Mansión

La luna de miel sigue...
link foto


Toda la magia renacida
Como cuando éramos dos niños!

*

Casa Gaetana

-¡Tarde o temprano esos muchachos terminarían unidos! - reconoce Salvador

(bueno, si eso pensaba... ¿por qué se opuso tanto? )

- ¡Yo que nunca me imaginé que yo tendría que intervenir en todo este asunto! -Y Salvador pone azúcar a su café- ¡y serán felices! -asegura- Porque ese par nacieron para estar juntos -y sin embargo lo dice triste.

-¿Por qué será que no lo noto muy convencido Salvador? -Gaetana lo mira con sospecha.

-¡No lo estoy, porque me hubiera gustado que el comienzo del matrimonio fuera de otra manera! -Y Salvador toma su taza de café y se recuesta en la silla- ¿o me dirá que fue el más ideal?

Gaetana sonríe -¡pero si supieran quién es usted es realmente, se sentirían muy afortunados!

-Bueno... ¡Antonio! -Y Salvador da un largo suspiro que da a entender todo- ¡y mi hija, yo creo que lo presiente! -Y la mira con negros ojos de ultratumba- ¡aunque confío en que no acepte nunca esa verdad! -Y mueve la cabeza con sufrimiento- ¡hay cosas en las que es mejor no pensar!

-¿Qué piensa hacer ahora?

Salvador suspira -¡terminar mi misión! Aún me falta lo principal -y toma su café.

Gaetana pierde la sonrisa -¡vengarse de los que le quitaron la vida a Pedro José Donoso! ¿No?

Salvador mira lo lejos y calla por un momento -¡yo no lo considero una venganza!

-¡Pero lo es hombre! -Le dice Gaetana con una sonrisa que augura lo peor- ¡lo es! -Le afirma -¡porque inconsciente o inconscientemente usted está presionando Isabel Arroyo para que repita su delito!

Salvador mira concentrado al negro líquido de café como si quisiera leer su mensaje secreto.

-¡La está presionando para que asesine a Andrés Corona! -Gaetana lo dice con todas las palabras.

-¡Dígame una cosa Gaetana! -Salvador traga saliva- ¿usted cree que ella sea capaz de atreverse a algo semejante?

Gaetana abre los ojos muy grandes y luego le contesta -¡usted se lo exigió!

-¡Solamente para probarla! -Excusa lo inexcusable Salvador -¡para conocer sus alcances!

Gaetana se ríe con amargura -¡y por probarla, puede llevarla a hacerlo, porque si una vez lo hizo, a mí no me extrañaría que lo vuelva a repetir!

Salvador mira lo lejos.

*

Mansión

Nuestro súper-agente secreto corre a cuatro patas toda la extensión del enorme jardín.

(espero más chismes Azur! ). 

Como todos los días Abigaíl sale a dar de comer Azur.

*

Habitación de Isabel

-¡por Dios, escucha mis advertencias! -Insiste Rebeca mientras Isabel se maquilla -¡Isabelita hija! Tenemos que tener mucho cuidado para evitar que Abigaíl y sus hijos se salgan con la suya... ¡no te imaginas Isabel... ahora se creen superiores y con más derechos que nosotras!

-¡No lo creo tía, tú estás exagerando! -E Isabel ni siquiera le hace caso y se peina.

-¡Ay por favor! Analiza la situación -grita Rebeca insoportable- ahora son el esposo, la suegra y el cuñadito de Angela Donoso. ¡Así nada más! ¿Que más hubieran podido ambicionar esos tres muertos de hambre? Ya yo me los imagino, para arriba y trabajo dando órdenes como si ellos fueran los dueños absolutos de esta casa.

 (El ladrón juzga por su condición mi querida Rebequita! porque así andas tú!)

 Isabel sonríe con simpatía hacia Abigail -¡Abigaíl no haría cosa semejante! Eso te lo puedo asegurar -le afirma segura y empieza a maquillarse.

-¡Confías demasiado en esa mujercita Isabel!

-¡Porque la conozco! -E Isabel mira a su tía a través del espejo.

(¿Tendrá Isabel una idea de cómo es realmente su tía?  ¿La conoce?)

 

 -Porque es una mujer correcta, muy respetuosa, por eso -termina Isabel.

-¿Y qué me dices del pesado de Simón? ¿Eh? ¡A ese ya se le subieron las ínfulas! ¿Sabes lo que hizo Isabel? -se escandaliza Rebeca- ¡Le dijo a Walter que lo llamara don Simón!

Isabel se da la vuelta bruscamente con una sonrisa sincera-¿quién te lo dijo? -Dice muy divertida.

 

(Ah! que linda sonrisa... ¡cómo me gustaría ver a Isabel y a Salvador sonreír un poco más! )

 

-¡Walter! Y hay que pararlo Isabel porque ese niño es muy atrevido, en cualquier momento va a hacer eso con Valeria y conmigo... ¡es un patán se le suelta la lengua para insultar a cualquiera!

Isabel se pone sus joyas sin darle importancia-¡tía! -dice de pronto pensativa- ¿te fijaste en la joya que llevaba puesta Angela ayer?

-¡No! Realmente con la noticia que nos tenía preparada no me fijé en nada.

-¡Un diamante espectacular tía! -admira Isabel- ¡Yo nunca se lo había visto!

-¿crees que sea muy valioso Isabel?

-¡Por supuesto que sí! -dice Isabel con una sonrisa admirativa- ¡debió haber pertenecido su mamá y seguramente lo tenía guardado para utilizarlo en cualquier momento... especial!

-¡A lo mejor alguien se lo dio! -De pronto dice Rebeca con ojos idos y calculadores... Alguien que tiene las joyas de esa señora.

Isabel la mira intrigada -¿de qué hablas tía?

-¡Ay! De nada no me hagas caso -y ríe hipócritamente- ya me conoces... ¿vas a salir? ¡Nunca sales los domingos!

-¡Sí tía! Recibí la invitación del CroBergman para conocer su rancho... ¡todo el mundo asegura que sus caballos son espectaculares!

-¿Ah si? ¿Y quién es ese señor? porque nunca me lo habías mencionado.

-¡Es un empresario muy importante con el que pienso asociarme en un futuro tía! -Isabel suspira cerrando los ojos- ¡cuando me independice de cítricos Donoso!

Rebeca sonríe sorprendida -¡no sabía que tenías esos planes Isabel!

-¡Tengo muchas metas que nadie imagina tía y que pienso alcanzarlas cueste lo que cueste! -E Isabel sonríe altiva y orgullosa -¡si mi vida no terminó por casarme con Andrés Corona! No pienso seguir atada con él para siempre... ¡no!

Y bella y orgullosa sale del cuarto.

*

Isabel sale del cuarto y se cruza en ese momento con la pareja de recién casados que sale de la habitación al mismo tiempo -¡esperen! -Los detiene y los enfrentan al pasillo -¡si ustedes dos piensan que yo estoy enojada por su matrimonio! -Les dice seria- ¡se equivocan! En verdad me da muchísimo gusto que se hayan casado.

Angela mira a un costado dudando y sin creer en su sinceridad.

-¡Y no lo digo hipócritamente Angela! -Se defiende Isabel -¡no Antonio! -Y mira Antonio- ¡sinceramente me da muchísimo gusto que se hayan casado! -Y les sonríe.

Angela y Antonio se miran y no pueden evitar una sonrisa de alegría.

-¿Y saben una cosa? -Sigue Isabel con una sonrisa sincera y suspira profundamente -¡te felicito mucho por el hijo que estás esperando!

Antonio se derrite ante esta declaración y mira Angela con amor.

-¡Y te admiro Angela! -Isabel continúa- ¡te admiro por habernos dado la noticia cómo lo hiciste siempre con la frente en alto! ¡Estoy totalmente segura de qué tu papá se habría sentido muy orgulloso de ti!

-¡Agradezco tus palabras Isabel y espero que sean sinceras como aseguras!

Isabel suspira profundamente -¡creo que no tienes por qué dudarlo porque... no nada más abro la boca para atacar! -Y mira triste hacia otro lado -¡también me gusta reconocer los valores de los demás, a pesar de todas nuestras diferencias!

Y diciendo esto se marcha.

Antonio se queda mirándola extrañado y luego mira Angela.

*

Isabel baja bella como una diosa las escaleras y se dispone a salir cuando Andrés la detiene -¿sales?

Isabel se detiene y se da la vuelta -¡sí! Tengo un compromiso muy importante.

-¿Con tu amante secreto?

-¡A los amantes no nada más se les ve de noche, también de día! -se burla.

-¡Sí claro, también de día! -Se burla Andrés.

En ese momento entra Vicky -¡doña Isabel! la está buscando allá afuera un señor... Cro... Crock Bergmman! -por fin puede pronunciarlo.

-Sí, enseguida salgo.

-¡El anciano multimillonario!  -abre los ojos Andrés.

-El anciano multimillonario que también podría ser mi amante... y si de pura casualidad se te está ocurriendo matarlo... ¡no te lo aconsejo Andrés! -E Isabel sonríe con ironía- ¡créeme que sus guardaespaldas terminarían contigo antes de que intentes mover un solo dedo!

-¡No te creo!

-¿No me crees? Él nunca anda desprotegido, si quieres cerciorarte de eso, por qué no te asomas por la puerta por pura simple curiosidad.

Y diciendo esto Isabel se marcha altiva y orgullosa. Andrés pierde la sonrisa.

 *

FIN DEL CAPITULO

  (Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad)

@2005 Narración by Mabouchita! Z;D

www.mabouchita.com

Por favor no ponga esta narración en otro sitio sin avisarme
----------------------------------------------

Cap#87 <- - -> Cap#89
Home Resúmenes  Elenco  Derechos  Músicas Envía un Mensaje