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El Cuerpo del DeseoUna historia Original de JULIO JIMENEZ Libretos: IVAN MARTINEZ LOZANO CAP# 89: lunes 21 de noviembre de 2005 – ¡NO QUISE DISUADIRLA! * Bar Salvador trabaja en la caja y prepara unos sobres cuando Cantalicia se le acerca. Cantalicia esta mejor vestida y mejor peinada. Salvador
la mira con fastidio y Cantalicia se aleja cohibida y se sienta con
Gaetana -¡no creo que se haya curado de la cabeza doña
Gatuna! Yo cada vez lo veo peor. Gaetana mira Salvador -¿qué tiene? -Se la pasa ahí nomás piensa y piensa y sabrá Dios en qué cosas. -Dime una cosa mujer, ¿cuándo vivía contigo era no sé, más conversador más activo? Cantalicia
se ríe y le dice -¡no!, él siempre ha sido muy
calladito y se tumbaba nomás en la hierba, pero era para
descansar, para dormirse... ahora está nada más piensa y
piensa y sabrá Dios en qué... -y le afirma Cantalicia-
¡eso es porque los médicos lo enloquecieron! Gaetana asiente sin contradecirla. Cantalicia vigila a Salvador y de pronto se levanta al ver que se dispone a salir -¿adonde ir a? Gaetana la toma del brazo -¡déjalo Cantalicia! Déjalo en paz. -¡Ay doña Gatuna! ¿Cuándo se resolverá para irse al rancho con nosotros caray? Gaetana
le toma el mentón con cariño -¿y cuando te
resolverás tú para irte para tu tierra y dejarlo en paz y
olvidarlo de una vez por todas? -¡Eso no! -Le afirma Cantalicia y se marcha. Gaetana
queda sola con Moncho que está pintando -¡pero que lindo
dibujas, parece que alguien te hubiera enseñado! * Salvador
toma el auto y conduce sin rumbo fijo cuando de pronto el cuello le
empieza a doler y se lo masajea nervioso y recuerda... se recuerda a
sí mismo tocando el piano como el viejo don Pedro José y
se recuerda al mismo tiempo como el campesino Salvador golpeando con el
hacha y luego vuelve al viejo Pedro José culto e instruido
dejándose llevar por la pasión de la música
mientras Salvador el campesino suelta el hacha y empieza a sentirse mal
y cae al suelo como fulminado por un rayo. El viejo Donoso
también cae fulminado sobre su piano... en el auto Salvador con
un terrible dolor en el cuello tiene que frenar bruscamente y se toma
la cabeza con dolor. * Mansión Ante
la mirada indignada de Walter Simón, Valeria, Ángela y
Simón ríen felices y van a la piscina festejando el nuevo
matrimonio. Walter enojado se marcha hacia la casa. * En su habitación, Andrés observa a los cuatro desde su ventana con un gesto de disgusto en la cara. Walter
entra y lo ve en la ventana -¿ya se dio cuenta señor?
¡Esa gentuza está celebrando ese absurdo matrimonio y poco
a poco se está apoderando de esta casa! -Y Walter se arregla el
uniforme. Andrés
ríe con ironía -¡alguna fiestita tenía que
hacer esa descarada! -Y Andrés hace gestos de que le duele el
cuello. Walter
se apresura a darle masajes -¡el espíritu del señor
Donoso debe estar revolcándose en estos momentos en su tumba
señor, porque jamás estuvo de acuerdo con esa absurda
relación! link foto (y esto... ¿qué planearan estos dos malvados? * Abigail
está en su vieja habitación arreglando la ropa cuando
entra Antonio y la invita a ir a la alberca con ellos. Abigail rechaza
la invitación. -¡Mamá, no estamos haciendo nada indebido! -¡Mejor
no revolver el avispero Antonio! En la casa se encuentran don
Andrés y Walter y seguramente deben estar furiosos porque sus
planes se le vinieron abajo... además tengo que acabar de
organizar todo esto. -Bueno, si quieres te llamo a las empleadas para que vengan a ayudarte. -¡No
mi vida! Las empleadas son de la casa, no son mías particulares
¡yo voy a seguir siendo una trabajadora más, aunque sea la
suegra de la dueña de la casa! ¿Está claro? Antonio se acerca le da un beso y se retira. Al salir de la habitación de su mamá se encuentra con Andrés que lo llama -¡Antonio! Antonio se detiene. -¿Tú crees que tocaste al cielo con las manos por casarte con Ángela, verdad? Antonio lo enfrenta -¡no me interesa discutir con usted señor! -¡A
mí sí! Te advierto una cosa, para mi tú y tu
familia no ganaron ningún terreno... ¡siguen siendo los
mismos de siempre! -¡Y no pensamos cambiar nunca señor! ¡Seguiremos siendo honrados, buenos y respetables! -¡Y arribistas! -Se burla Andrés- ¡eso es lo que son! Por algo te casaste con Ángela. -¡No
señor! Nosotros no necesitamos de ningún matrimonio para
escalar posiciones, como usted... ¡que tuvo que casarse con
Isabel Arroyo para sentirse alguien! ¡Porque antes usted no era
nada más que un pobre diablo! Andrés empieza a perder la calma -¿quieres que te recuerde cuál es tu lugar? -Y lo toma de la camisa. En ese momento entra Ángela -¡qué pasa! -Le grita. Andrés
suelte rápidamente a Antonio -¡nada! Nada, estaba
aquí hablando con tu esposo... ¿es tu esposo o un
miserable protegido? Antonio
trata de golpearlo y Ángela lo detiene -¡Antonio, no,
tranquilízate! No te alteres porque seguramente es lo que quiere
este mal intencionado -y luego mira a Andrés con firmeza-
¡tenemos que hablar a solas a Andrés! ¡Te lo exijo! -¿Me lo exiges? -¡Sí, te lo exijo! -Y Ángela le grita- ¡vamos! Y ambos dejan solo a Antonio en el pasillo y se dirigen a la sala. * Apartamento Isabel. Isabel se encuentra sola en el apartamento cuando suena el timbre e Isabel va hacia la puerta con cierto temor link foto. Está vestida con el mismo vestido de la mañana cuando salió con el señor CroBergman. Isabel abre la puerta y se encuentra con Salvador que la mira link foto -¡lo sabía! -sonríe Isabel con una sonrisa feliz y llena de alegría link foto - ¡sabía que vendría sin necesidad de llamarlo! - Salvador le clava la mirda link foto e Isabel cierra los ojos enamorada y luego los abre y dice segura- ¡lo sabía! link foto Salvador sin decir palabra la mira link foto y luego entra al apartamento e Isabel cierra la puerta detrás de él todavía sonriendo feliz. -¿Lo sabe porque me cree suyo? -La desafía Salvador. Isabel baja la mirada sonriendo. -¡Si
usted intervino para que Ángela se casara con Antonio, es
porque... es porque nunca existió nada entre ustedes! -Dice
Isabel con una sonrisa aliviada- ¡acéptelo Salvador! -Le
ruega y se le acerca -¡dígame que soy su única
mujer! Salvador mira a lo lejos sin responder. ♫ Te busqué en otra ciudad, Caminé por otras calles, ♫ Isabel
cierra los ojos con pasión y le suplica -¡dígamelo
por favor! -Y abre los ojos y lo mira con amor- ¡dígame
que después de conocerme, no ha podido amar a otra mujer!
¡Dígame se lo suplico! -Y sin aguantar más se
acerca y lo besa con pasión. ♫ Voy a tomar de nuevo mi lugar A ser de nuevo tu dueño Y a mostrarte que mi amor lo tomaste como un juego ♫ Y Salvador le responde con pasión y se deja llevar por sus besos. ♫ Y hoy te vuelvo a enamorar Y que me devuelvas mis besos, Y hoy te vuelvo a enamorar Aunque creerlo te cueste ♫ * Mansión En
la mansión Andrés se sirve una copa de güisqui y
enfrenta a Ángela -¡que quieres Ángela, decirme que
soy un atrevido y que a partir de hoy debería tratar a Antonio
como tu dignísimo esposo! -Se burla- ahórrate el
sermón -y se toma un trago. -¡Tienes
toda la razón, no tengo por qué hacerlo porque Antonio se
sabe hacer respetar por sí mismo! -Y Ángela lo mira con
desprecio- ¡ahora está en la misma oposición que
tú! -¿Realmente lo crees? -Le pregunta Andrés arrogante. -¡Por supuesto! Tú eres el esposo de Isabel y Antonio es mi esposo... ¡yo no veo la diferencia! -¡La diferencia es de clases! Yo provengo de clase alta y él en cambio... ¿quién es? -¿Para
qué hablar de clases? ¡Yo por lo menos estoy segura de
dónde proviene Abigail! -y lo mira de pies a cabeza- ¡pero
de ti, de ti no sabemos absolutamente nada! Yo nunca he conocido tu
familia. -¡Tu
papá si la conocía y la respetaba! Por eso me
quería como a un hijo y quería que yo me casara contigo. -¡Lamentablemente
murió engañado, sin imaginar la clase de hombre que eres!
Ni amigo, ni nada... ¡sólo el amante de Isabel! -¡Ángela! -¡Si
quieres verdades, verdades tendrás Andrés! No pienso
quedarme callada, no estoy dispuesta a aguantarte y mucho menos cuando
tratas de amargarnos la vida. -¡Ay, el matrimonio te está haciendo muy mal! Estás sacando las uñas como esos miserables. -¡Y
voy a sacarlas muchísimo más! ¡Porque cuento con
todas las ventajas y voy a empezar a intervenir en los asuntos de la
empresa! -Le anuncia. -¿Es una amenaza? -¡No!
No es una amenaza, simplemente no pienso dejar todo en las manos de
Isabel y mucho menos en las tuyas... ¡voy a demostrarte que tus
atribuciones como director general de la empresa están por
debajo de las mías que soy la dueña! ¡Con tantos o
más derechos que tu esposa! Y diciendo esto Ángela se aleja dejando a Andrés furioso. * Apartamento Isabel Isabel duerme profunda, link foto confiada y completamente link foto entregada en los brazos de Salvador mientras éste viaja lejos con el pensamiento y tiene una extraña expresión en el rostro. link foto (esto no me gusta nada... * Casa Gaetana -¡Desde
el día que la conocí me enamoré perdidamente de
ella! -Le cuenta más tarde Salvador a Gaetana- ¡para
mí era la mujer ideal! Gracias a Isabel el anciano cansado y
enfermo volvió a sentir deseos... ¡deseos de vivir!
Volvió a ser un hombre completamente feliz. -¡Y
también gracias a esa mujer, usted recibió la
decepción más terrible! -exclama Gaetana- ¿O me va
a decir que todavía cree que la relación y la mujer
perfecta existe? Salvador
ríe con ironía -¡ya no creo en nada Gaetana! -Y se
saca las botas- ¡ya no creo en nada! -repite-
¡quizás hubiera sido preferible morir engañado que
conocer la otra cara de la verdad! -¡Bueno
hombre, precisamente! Si usted tuvo la oportunidad de conocer esa otra
cara... ¿por qué se deja arrastrar hacia ella en lugar de
rechazarla? ¡Cómo debería! -¡Porque
soy un ser humano, no soy perfecto! -Se excusa pobremente Salvador
-¡quizás usted tuvo razón cuando dijo que si como
Pedro José había cometido innumerables errores... como
Salvador Cerinza podría cometer muchísimos más! -Y
Salvador suspira cansado- ¡y los estoy cometiendo Gaetana!
-reconoce- Ya no soy el anciano apacible que usted conoció. -¡No,
eso está clarísimo! La sangre de don Pedro corría
lentamente, en cambio la de usted... se abalanza y lo lleva así
¡arrastrando hacia esa pasión desenfrenada y obsesiva! Salvador se queda pensativo -¡así como me siento incapaz de rechazarla, tampoco puedo perdonar! Salvador
mira lo lejos y le responde sombriamente -¡posiblemente eso
busque! -Y luego le confiesa- ¡no quise disuadirla de que
asesinara a Andrés Corona! (¡Ay Salvador! Gaetana lo mira asustada. -¡Quiero que haga con él... exactamente lo que hizo conmigo cuando era Pedro José! Gaetana se tapa la boca mirándolo con horror. * Isabel conduce su Jaguar blanco y de pronto dice con determinación -¡lo haré! -Y suspira -¡todavía no sé cómo, pero lo haré Salvador! -Le promete- ¡necesito mi libertad para poder estar contigo cómo te lo prometí! -Y ante este pensamiento sonríe- ¡lo voy a conseguir! -Se promete sí misma- ¡lo voy a conseguir aunque tenga que hundirme en el mismísimo infierno! -Y con una sonrisa triste- ¡lo haré! (¡Ay Isabel! * Mansión Muy entrada la noche Isabel entra a la casa y Andrés la recibe -¡pasaste demasiado tiempo con CroBergman! ¡Creí que ibas a pasar la noche ahí! Isabel
lo mira furiosa -¿Vas a comenzar a controlar mis entradas y
salidas en esta casa? ¡Que masoquista eres! Renuncias al
sueño y empiezas a reclamar derechos que ya no te corresponden. Andrés
se toma un trago y le responde -¡precisamente de eso
quería hablarte! De los derechos... y no de los míos como
esposo si de los tuyos como dueña de la compañía. -¡No tengo ganas de hablar de trabajo, es demasiado tarde y me quiero ir a dormir! Andrés
mira su vaso de alcohol -¡cuando te cuente lo que está
haciendo Ángela, ya no vas a dormir tan tranquila! -Le asegura. Pero Isabel suspira cansada -¿qué pretende hacer Angelita? -¡Insiste
en meterse en los asuntos internos en la empresa! Seguramente la
está aconsejando Antonio y su familia, para que saque provecho
de la herencia. Isabel lo ignora y sube para arriba pero Andrés la detiene del brazo bruscamente -¡no te importa! -¡Estoy a punto de renunciar a todo lo que tenga que ver con esa maldita fábrica de cítricos! -¡Si te descuidas no te va a quedar mucho para independizarte cómo quieres! -¡Por
poco que sea, créeme que será lo suficiente como para
empezar de nuevo otra vida! -Isabel trata de marcharse. -¡Yo
no me conformo con migajas! Luché por mucho más que eso y
eso es lo que voy a obtener -y Andrés se toma otro trago. Isabel
lo mira con desprecio -mira Andrés, no te adelantes a los
acontecimientos ni tampoco te dejes afectar por las impertinencias de
Ángela... todo a su tiempo. ¡Cuando llegue la hora de la
verdad lo discutiremos! ¿Ahora para qué amargarnos la
vida? ¡Buenas noches! Y Andrés se queda solo con su trago. * Bar Cantalicia persigue Salvador que trata de marcharse y lo detiene del brazo Salvador la mira cansado -¡no diga eso, claro que no me estorban! Salvador encuentra por fin las llaves que buscaba. Salvador la mira sin entender. Salvador suspira pensando que esto es el colmo -¡mire Cantalicia, está comenzando a impacientarme! -¡Ya
se me espantó el hambre doña Gatuna! -Y empieza a gemir
-si yo lo único que quiero es que se regrese al pueblo con
nosotros... ¿es mucho pedir? -¡Ay
Cantalicia! Te dije que te fueras para la casa... vamos para dentro con
ese lloriqueo lo único que haces es molestar a todo el mundo -y
Gaetana la empuja hacia dentro de la casa y vuelve con Salvador
gruñendo -¡no podemos continuar con esta situación
definitivamente! Hay que hacer algo hombre. -¡Ya lo pensé! La voy a llevar a Las Cruces. -¡Salvador! -Le
voy a pedir un par de días a Ángela y viajaré con
Cantalicia al pueblo... ¡es la única manera si quiero
evitarme más complicaciones! * Apartamento Felipe -¡Complicaciones
y más complicaciones! Es lo único que he logrado contigo
Jacobo, y tú sigues empeñado en mortificarme. -En ese caso decídete a dar la cara al problema y que acabemos con esto de una vez. -Jacobo
nada averiguaremos en esa casa, porque entiéndeme yo ya estuve
ahí y todo fue inútil... ¡no vamos a conseguir
ninguna información de Salvador Cerinza! Pero Jacobo insiste -entonces si no quieres dame la dirección. -¡Es que no quiero que pases lo mismo! -No
hay peor lucha que la que no se hace tío, deja tu falta de
sensibilidad y piensa en esa pobre mujer, a esta hora debe estar
desamparada en la calle mendigando como cualquier pordiosera. -¡Que melodramático eres! -Se ríe Felipe - ¿quieres hacerme llorar? Pero Jacobo insiste, pensando que Cantalicia está pidiendo limosna en la calle. -¡Ni una palabra más Jacobo! Estás insoportablemente dramático y patético. -¡Es la verdad tío! Eso puede estar sucediendo en este mismo momento. Felipe
decide darle la dirección y se la anota -¡para que
tú vayas hasta ahí y ojala que tengas más suerte!
Pero te quiero advertir algo... allí va a ser imposible que
tú consigas información acerca de Salvador Cerinza, y
mucho menos de Cantalicia. Cuando
queda solo Jacobo dice -¡no importa lo que digas viejo
renegón, de cualquier manera visitaré esa casa! * Mansión Salvador llega al trabajo cuando Rebeca lo detiene -¡Salvador! -Y le sonríe seductoramente como una gallina clueca. -¿Cómo está doña Rebeca? - la saluda serio Salvador. -Bueno,
imagínese... alarmada con lo que ha sucedido... ¡no
quisiera pensar que usted tuvo algo que ver en el matrimonio de
Ángela y Antonio! -le reclama- ¿No? -¿Porque tendría yo algo que ver? Eso es decisión personal de ellos. Pero
Rebeca sonríe con un gesto horrible -¡bueno, pero usted lo
sabía! Estuvo todo el tiempo con ellos Salvador -y Rebeca frunce
el entrecejo mirándolo con sospecha -¿por qué no
me lo dijo? ¿He? ¡Estaba en la obligación de
hacerlo!
-¡Señora,
no hablemos de obligaciones porque yo trabajo para la señora
Ángela Donoso! -cortante Salvador- ¡Y mi lealtad es con
ella! -¡Más lealtad me debe a mí! -Le afirma Rebeca completamente divagando- ¡y me alegra mucho que no tenga nada que ver con esa niñita! -y luego le susurra- No se olvide del trato que tenemos. Salvador la mira con profundo desprecio y se aleja.-¡Salvador! -Le dice Rebeca sonriendo -¡me muero de ganas por salir con usted esta noche! Salvador vuelve sobre sus pasos y le pregunta calculadoramente -¿y a dónde quiere ir? -¡No sé, a cualquier parte! A dar una vuelta... lo único que quiero es estar a solas con usted. Salvador
asiente pensativo y le dice -¿y si acepto, me dirá el
nombre de la persona que estaba protegiendo a Cantalicia? -y luego le
echa la trampa- ¡Si quiere que me libre de ella, la única
manera de hacerlo es entregándosela a las personas que la
trajeron para que le regresen a su pueblo! Rebeca sonríe con triunfo -¡está bien! Se lo diré cuando salgamos esta noche -se lo promete. Salvador la mira con fastidio y se marcha. * Habitación de Ángela. Golpean a la puerta y Ángela dice que pasen. Es Abigail que le trae el desayuno -¡cómo no bajó al comedor le traje el desayuno! -Abigail, muchas gracias pero no te hubieras molestado. Además yo no como tanto en la mañana. -Recuerde que debe cuidarse, está usted esperando un hijo -Y Abigail sonríe. -¡Un hijo que será tu nieto! -¡Sí, mi primer nieto! -Y Abigail sonríe feliz. -¡Te agrada la idea! ¿Verdad? -¡Claro que si! Y sobre todo porque me esperaba cualquier cosa excepto esta sorpresa señora Ángela. -¿Señora Ángela? No me gusta que me llames así, me siento rara. -Peor me sentiría yo Si la llamara por su nombre. -¡Abigail!
¿Porque eres tan estricta? -Y le toma las manos- ¿no me
llamabas Ángela cuando llegaste a esta casa? En ese entonces no
te parecía raro. -¡Si pero, era distinto, entonces era usted muy pequeñita! -¡Pero
ahora soy la esposa de tu hijo! ¿No te parece suficiente
razón para acabar con formalismos? Además, yo te siento
muy mía, como la mamá que me faltó desde
pequeñita. -Si, era usted muy niña cuando la perdió. -¡Y tú la reemplazaste sin reparo! ¿Te acuerdas? Quisiera que volviera a ser como antes. -¡Ay señora Ángela! -¡Ángela! -le corrige Ángela. -¡Ángela! -Admite por fin Abigail y la abraza. Ángela se hunde sus brazos y le dice -¡así me gusta! En ese momento entra Antonio -¡qué bueno verlas tan juntas! Abigail le pregunta si ya desayunó y luego se retira dejándonos solos. -¡Al parecer las relaciones mejoran! -Dice Antonio. -¡Así
tenía que ser! -Le dice Ángela- ¡me voy al doctor!
¿Quieres que te lleve a la Universidad? * Lavandería Salvador
se apresta a sacar su uniforme del closet cuando entra sonriendo
Valeria -¡Salvador, no sabía que estaba aquí! (hum... a otro perro con ese hueso... -No se preocupe señorita, no se preocupe, yo... Salvador se acerca-lo dice por la boda de Antonio y Ángela. -¡Sí, claro! Me encantó que se casara y lo festejamos sencillamente pero la pasamos muy bien. -¡Sí, Ángela lo disfrutó mucho, como si fuera una gran fiesta! Me encanta su forma de ser. Salvador
la mira agradecido -¡tal vez lo dice porque las dos se parecen
mucho! Usted disfruta mucho con las cosas sencillas...
¡cuénteme! ¿Cómo va esa música? -Y me imagino que va a ir por supuesto Salvador
entiende la indirecta y suspira -¡a mí la verdad me
encantaría acompañarla pero... pero desafortunadamente no
tengo tiempo y tampoco estaría bien visto que la vieran con
alguien como yo! Salvador se queda mirándola. * Pasillo de servicio. -¡No entiendo qué te pasa tía! -¡Te vi bajando la ropa y no tienes que hacer el trabajo de los sirvientes! -¡Pues no veo que tiene de malo! No me quita absolutamente nada ayudarles. -¡No entiendo a qué te refieres! -Si
lo sabes perfectamente, aprende a ocupar tu puesto muchachita, sino vas
a terminar de sirvienta de todos estos zaparrastrosos que están
en esta casa... ¡y no entres a esta hora al cuarto ese porque
Salvador se está cambiando! -y diciendo esto se aleja con el
mentón en alto. En
ese momento Simón se acerca con un periódico en la mano
-¡Oye Valeria! ¿De veras te gustaría ir al
concierto del que me hablaste? -A Valeria se le ilumina el rostro
-¡por supuesto, me encantaría! -¿Es ese que está aquí? -y le muestra el periódico. -¿Leíste el programa? Es muy interesante. -¡Yo te puedo acompañar! Digo... Si quieres. -¿De
veras me acompañarías? -Le pregunta Valeria feliz de la
vida- bueno, pero... ¡no sé si te vayas a aburrir! -Bueno, yo no sé mucho de esa música ¡pero si estoy contigo no me aburro! -Bueno -acepta Valeria sonriendo y ambos se alejan felices. Sin embargo Simón deja el periódico sobre un aparador. (¡Ay Simón! * Salvador
termina de cambiarse y sale de la lavandería y al pasar al lado
del aparador lee el periódico y lo recoge. El periódico
está abierto en el lugar donde aparece el concierto al que van a
ir Valeria y Simón. Salvador asiente con la cabeza. * Habitación de Isabel Isabel se pasea nerviosa en su habitación y se acerca a la ventana para espiar a Salvador. ♫ Y a mostrarte que mi amor lo tomaste como un juego ♫ Salvador
apoyado en el auto lee el periódico. De pronto levanta la mirada
y la mira a los ojos. Isabel se aparta de la ventana nerviosa. ♫ Y hoy te vuelvo a enamorar Para enseñarte qué es bueno Y que me devuelvas mis besos, Y hoy te vuelvo a enamorar Aunque creerlo te cueste ¡Si fuiste mía una vez lo serás para siempre! ♫ * Estacionamiento de la mansión. Rebeca se acerca a Salvador con aire de triunfo. -¡Saldremos
esta noche como usted quería! -Le anuncia Salvador- iremos a un
concierto que me gustaría escuchar. Rebeca suspira con deleite y se aleja mientras Ángela llega y sube el auto. * Pasillo superior. Rebeca
se apresta a entrar a su cuarto cuando de pronto escucha música
en la pieza de Valeria e irrumpe bruscamente y encuentra a Simón
y a Valeria sentados en la cama -¡que se supone que están
haciendo! Valeria
detiene la música -¡tía! ¿Para qué lo
preguntas si lo ves? Simón está interesado en conocer
algunos clásicos. -¡No me digas! ¿Y desde cuándo acá un tipito tan baja clase se interesa por la música selecta? -Pues seguramente desde que una vieja como usted se dedica a la vida social como si fuera una gran dama -se burla Simón. -¡Salga de aquí inmediatamente! Usted no tiene porque estar en el cuarto de mi sobrina. -A
ver, ni usted me va a prohibir que yo trate a Valeria, ni me voy a
salir de aquí... ¿algo más? -Le dice Simón
con una sonrisa de oreja a oreja. -¡Simón, déjame hablar a solas mi tía! -Le pide Valeria- tú y yo hablamos luego. -Claro que sí Valeria -dice Simón y se sale del cuarto. -¿Qué
demonios te propones muchachita? ¡Eh! ¡Dímelo!
¿Qué pasa contigo? -Le grita Rebeca. -¡Eres
tú la que está imposible tía! No voy a dejar de
tratar a las personas que me agradan... ¿sabes? ¡Si sigues
con esa actitud de maltratar y humillar a las personas que crees que
son inferiores a ti no vas a conseguir nada bueno! ¡Eso te lo
aseguro! Rebeca se enoja y se aleja. * Viejo cuarto de Abigail Abigail
plancha y Vicky le aconseja-¡es bueno ser modesto y ser humilde
pero usted exagera Abigail! Es bueno el cilantro pero no tanto...
¡se lo digo de corazón! ¡Ocupe su lugar sin tanto
remilgo y no le tenga miedo! -¡Nada de eso Vicky! -Abigail sigue planchando- ¡yo no voy a abusar! -¡Abusiva, la vieja avisar de doña Rebeca que se cree la mamá de los pollitos! En
ese momento llega Antonio a despedirse y le pide a Vicky que le ayude a
buscar un libro que no encuentra. Antonio les da un beso y se marcha. -¡No me lo consientas tanto que me lo vas a malcriar! -¿Y
quién lo está malcriando? ¡Si ese bomboncito se lo
merece todo porque es el esposo de la patroncita! Abigail ríe del chiste. * Jardín de la mansión Walter
habla con el celador cuando ve partir Antonio -¡miren
quién va ahí! Nada menos que el esposo de la dueña
de esta casa -se burla- ¡es tan miserable el pobrecito que los
amigos de la Universidad lo tienen que llevar porque no tiene coche! -Y
Walter se ríe con burla. * Antonio
sale a la calle cuando llega el padre Jacobo y estaciona el auto y lo
ve -¡joven, buenos días! Quería ver si le puedo
hacer una pregunta... ¿usted vive en esta casa? -Buenos días padre, ¿que se le ofrece? -Bueno,
mire -y se muestra sí mismo que está vestido de negro y
de sacerdote -como verá soy sacerdote y estoy buscando a una
persona y tal vez usted puede ayudarme. -¡Si puedo ayudarlo con muchísimo gusto! ¿A quién está buscando? -Me dicen que trabajó aquí hace ya algún tiempo su nombre es Salvador ¡Salvador Cerinza! Antonio lo mira sorprendido. * Mansión Walter pasea por el piso superior cuando tropieza con Rebeca que le gruñe -¡Walter! -Y Rebeca golpea la puerta. -¿De malhumor doña Rebeca? -¿Cómo
puedo estar tranquila con semejante situación? ¡Ay, no
soporto a esa gentuza! Y para colmo de males tengo que estar vigilando
a la necia de mi sobrina Valeria porque no nos apoya. -¡Pero si nunca fue de fiar! Yo se lo dije siempre, toda la vida ha estado de parte de ellos. Rebeca
gruñe de disgusto -¡Isabel está tan indiferente
Walter! -se queja- No le importa nada, como si nada estuviera
sucediendo en esta casa ¿no es desesperante Walter? -¡Es
que no hay derecho! Yo soy el más perjudicado doña
Rebeca... Cada día perdemos algo más en esta casa...
¡empezamos perdiendo las joyas y dentro de poco la autoridad que
teníamos! -Y Walter se marcha. Pero Rebeca lo detiene -¡a propósito de las joyas Walter! Walter se detiene seco y se da la vuelta. -¿Se fijó en la joya que llevaba Angelita el día de su casamiento? -No, francamente no -y Walter se acerca curioso. -Isabelita
dice que es una piedra valiosísima y que ella nunca la
había visto ¡que probablemente perteneció a la
primera esposa de Pedro Donoso! Walter empieza a temblar la mandíbula -¿estás segura? -¿Sabe
Walter una cosa? ¡Probablemente Antonio fue el que se
apoderó de las joyas que nosotros buscábamos! Y claro,
ahora el regalo ese tan valioso a Angelita ¿qué le parece? -¡Ah!
-Y Walter tiembla de la emoción- ¡quisiera verla para ver
de qué se trata! ¿Qué le parece si ahora que no
hay nadie en la casa y Antonio acaba de salir podríamos
investigar el hecho? Rebeca
sonríe con maldad -¡claro! No perdamos más tiempo
Walter... ¡ahora mismo! -y ambos se acercan a la puerta de
Ángela- ¡adelante! * Cítricos Donoso -¿Está aquí en la empresa? -Pregunta a Andrés nervioso. -¡Llegó
hace un momento! Según creo piensa reunirse con el doctor
Garcés y con otros ejecutivos -le avisa Don Evelio. -¡No me dijeron nada! -¡Parece que se van a reunir en privado! -¡Para hacerles perder el tiempo! No sé que pueden hablar con ella, si no sabe dónde está parada. Don Evelio lo mira molesto. Andrés se saca los lentes y pregunta -¿vino sola o con su esposo? -¡Únicamente con su chofer, Salvador Cerinza! * Enfrente de la casa. -¿Salvador Cerinza? -Pregunta Antonio -¡si claro que lo conozco! ¿Pero para qué lo busca? -Bueno, es algo muy personal... ¿usted puede ayudarme a localizarlo? -¿Se trata de algo grave? -¡La verdad es que si, es sobre su esposa y su hijo! -¿Su esposa y su hijo? - Antonio se queda boquiabierto. El padre Jacobo asiente la cabeza. FIN DEL CAPITULO
(Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad) @2005 Narración by Mabouchita! Z;D Por favor no ponga esta narración en otro sitio sin avisarme |
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