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El Cuerpo del DeseoVersión Modificada por: MABOUCHITA
* CAP# 103: lunes 12 de diciembre de 2005 – ¡VENGANZA! *
* Mansión. El
pobre Walter hace lo que puede pero no puede dominar a Andrés
que se debate corriendo y gritando como un loco... pasa de la risa al
llanto fácilmente. En otro lugar de la casa. -¿Y
de qué manera quieres que la ayude si se niega a encerrar a
Andrés en un hospital? -Le pregunta Valeria a Rebeca. -¡Habrá otras formas! -dice Rebeca con su voz aguda. -¿Cuáles
formas? ¡Andrés está loco, completamente
trastornado tía! - le grita Valeria- ¡por favor entiende! * En su habitación Isabel escucha los gritos de Andrés y tiembla de pies a cabeza. * En
su habitación Andrés grita, y sus gritos se escuchan por
toda la casa. De pronto mira con miedo y empieza a temblar y llorar
como un niño. Walter lo mira asombrado e impotente. * En el pasillo de servicio. -
¡Valeria, te noto muy nerviosa! Como si algo raro te estuviera
pasando -le dice Simón -¡hasta te ves pálida! -¡No, Simón! -Le miente Valeria preocupada por Isabel- ¡perdón, pero voy a practicar un poco el piano, lo tengo muy olvidado! -¡Sí,
no te preocupes, yo tenía ganas de platicar contigo pero
será en otra ocasión! - le responde Simón
resignado. Valeria
se marcha pero se detiene -¡Simón! Pensándolo bien,
si me gustaría platicar contigo, porque hay algo que me tiene
muy inquieta -le mira preocupada. -¡Sí, dime! -¡Antonio me preguntó algo días atrás! -¿Qué te comento? Valeria se muerde los labios -¡Simón, mírame a los ojos! ¿Qué sientes por mí? Simón
sonríe -¡Bueno Valeria, yo te quiero mucho! - tartamudea-
¡mucho y desinteresadamente! Bueno... ¡Sí hay algo
que yo desde hace mucho tiempo te quiero decir, pero no me atrevo! Valeria lo mira directamente los ojos- ¡Simón, no tengas miedo, dime la verdad! -Y le acaricia la mejilla. Simón la mira emocionado. Y en ese momento los interrumpe Rebeca -¡Valeria! Vas a tener que venir conmigo ahora mismo por favor. -¡Un momento! -le responde molesta Valeria. -¡Ni un momento nada, ahora mismo he dicho! -grita histérica a Rebeca. -¡Simón, hablamos más tarde! -Le dice Valeria y le toma la mano. Rebeca le hace un gesto desagradable a Simón y lleva a su sobrina a la sala. * -¡Deberías
dejar todo y preocuparte más por tu prima Isabel en vez de estar
coqueteando con ese idiota! -Le grita Rebeca. -¡Tía, te aclaro que entre Simón y yo no hay nada más que una gran amistad! Rebeca
se ríe con burla -¡No me digas! ¿Y ahora vas a
negarlo? Después que te sorprendí acariciándole y
a punto de besarlo como si fuera un muñequito ¡Por Dios
Valeria, por Dios, yo no soy ciega y no nací ayer para no poder
distinguir entre una amistad y un manoseo asqueroso! Valeria mira a otro lado y suspira con fastidio y cansancio. -¡Así que deja esas tonterías y empieza a pensar en Isabel! -Le sigue gritando Rebeca. * Cítricos Donoso. Isabel
pasea por la fábrica con el doctor Garcés -¡Siento
mucho lo de Andrés, la verdad es que no cada nunca pensé
que su estado fuera tan grave! Isabel
sonríe con ironía -¡Sea sincero conmigo y no me
diga que lo siente porque la verdad es que usted nunca lo ha estimado!
-le corta Isabel. -¡Discúlpeme!
-se disculpa Isabel y mira nerviosa a otro lado
-¡discúlpeme, pero la verdad estoy muy nerviosa, muy
preocupada con todo esto! -¡Lo
sé, lo sé! Como también sé perfectamente
que han hecho hasta lo imposible por mantener el orden en este lugar. -¡Sí,
así es! Señora... sinceramente ¿usted está
de acuerdo en que reemplacemos a Andrés? Isabel
lo mira los ojos -¡Sí, lo más pronto posible!
Incluso es necesario convocar a la junta directiva para una asamblea. -¡Bueno,
yo les comunicaré su petición y cuando sepa la fecha de
la reunión yo le comunicaré personalmente! -¡Muchas gracias! Doctor... -e Isabel duda- ¿de casualidad no ha visto a Salvador? - le pregunta Isabel dudando. -¡Sí, lo dejé en mi oficina revisando unos documentos! ¿Quiere que lo mande llamar? -¡No! No hace falta, yo voy a buscarlo personalmente, gracias... con permiso. Isabel se dirige hacia las oficinas y el doctor Garcés se queda intrigado. * Oficina del doctor Garcés. Isabel entra a la oficina y mira desesperada a Salvador, cierra la puerta y lo mira a punto de llorar. Isabel
se separa y lo mira con el rostro bañado en lágrimas-
¡Lo necesito, lo necesito más que nunca! -Y le toma la
mano y se la lleva a la mejilla- ¡más que nunca! -suspira. Pero Salvador le da la espalda y la ignora...
-¡Sí,
estoy hablando en serio señora! -Suspira- ¡no puedo, no
puedo continuar con esto! ¡Usted tiene que entender que yo quiero
ser feliz! - sigue Salvador- ¡que quiero vivir tranquilo
doña Isabel! Isabel,
en medio de sus lágrimas lo sigue mirando sorprendida
-¡Sí, yo lo sé, pero usted está loco si
piensa que!... -¡No
estoy loco, es lo mejor para los dos! -le interrumpe Salvador-
¡Entiéndalo! Usted tiene que permanecer ahora al lado de
su esposo, él la necesita... ¡usted debe permanecer a su
lado! -¡Pero
yo no quiero vivir con él!... ¡Yo no quiero vivir con
él! -Le dice Isabel desesperada- ¡yo quiero vivir con
usted, yo se lo prometí a usted! Salvador
le seca las lágrimas de la mejilla -¡Señora, es una
promesa imposible de cumplir! ¡Su esposo la necesita ahora
más que nunca! Entiéndalo ¡usted debe permanecer
con él, no puede, no está en libertad de casarse conmigo
ni con nadie! Isabel
lo mira con desesperación -¿Y cree que yo me voy a
resignar a estar encadenada toda mi vida un maldito demente? Salvador mira para otro lado -¡Doña Isabel, ese es el destino que usted se buscó! Isabel baja los ojos con desesperación -¡No me diga eso por favor, se lo suplico! Salvador
la mira con pena y luego le seca las lágrimas... y luego en un
gesto la abraza y suspira él mismo desesperado. -¿Lo
entiende? ¡Señora, un amante es una sombra y yo no estoy
dispuesto a ser la sombra de nadie! -Le dice Salvador con una mirada
negra e implacable.
* Mansión. "-¡Su
esposo lo necesita ahora más que nunca!
¡Entiéndalo! ¡Usted debe permanecer con él!"
-Isabel recuerda la voz de Salvador mientras mira a Andrés que
duerme tranquilamente y por una vez inocentemente. Walter le pone la
cobija. "-¡No
puede, no está en libertad de casarse conmigo, ni con nadie!"
-Isabel no puede dejar de pensar en las palabras de Salvador. Walter se le acerca -¿Qué ha pensado señora? -Bueno,
ponerlo en manos de un especialista, pero por nada del mundo internarlo
en un sanatorio como pretenden sus enemigos... ¡yo personalmente
acepto que don Andrés está trastornado pero me niego a
pensar que ha perdido la razón! Walter se pone nervioso- ¡Señora Isabel! Isabel
lo mira implacable- ¡A usted le consta Walter! Andrés ya
me lo confesó todo, ya me dijo que intentó dispararme y
que si no hubiera sido porque usted no interviene a tiempo ¡yo en
este momento me encontraría muerta! -Isabel suspira- ¡si
Andrés no está loco, entonces yo no sé qué
demonios está pasando! Walter no sabe qué decir. Isabel sale del cuarto de Andrés. * En su habitación Valeria recuerda su conversación con Salvador. ... Valeria suspira preocupada, cuando de pronto escucha las notas del piano. * En su habitación Isabel escucha las notas del piano mientras se desviste… * Andrés duerme profunda y tranquilamente, Walter vela sus sueños dormido en el sofá a su lado. De
pronto Andrés despierta y horrorizado escucha las notas del
piano... ¡abre los ojos desorbitadamente y empieza a temblar! Walter se despierta y se pone tieso -¿No se siente bien señor? Andrés llora desesperado y empieza a temblar -¡No! Walter
se acerca -¡No se preocupe, no se deje impresionar por esa
música señor! -Le ruega- ¡no le haga caso, no se
preocupe! -Le dice con un dejo de cariño -¡arrópese
más bien! -Y Walter lo vuelve a cobijar con cuidado-
¡tranquilícese! ¿Si? - y le palmea la espalda como
a un niño pequeño- ¡tranquilícese! Pero Andrés tiembla y de pronto se levanta como un loco y sale corriendo. Walter
trata de atajarlo a la fuerza -¡No se puede levantar de la cama!
-Y lucha con él- ¡obedézcame señor! Pero Andrés desesperado y con una fuerza loca lucha con él y trata de ahorcarlo con todas sus fuerzas. Walter se queda sin aire y se desmaya sobre el sofá. Andrés sale corriendo al pasillo. * Andrés
se dirige a la puerta del estudio y para su sorpresa la encuentra
abierta... entra y encuentra a Salvador tocando tranquilamente el
piano. Andrés cierra la puerta detrás de él y le
echa llave. Salvador no lo mira.
Andrés
empieza a llorar y retrocede lentamente. Salvador se acerca con aire
vengativo. Andrés se achica cada vez más. -¡Soy
yo Andrés, soy yo! -Le dice Salvador- ¡convéncete,
vas a tener que vivir toda tu vida con el fantasma de Pedro José
Donoso! Walter se recupera y tomándose la garganta con dolor corre a la puerta de Isabel -¡Señora Isabel! Isabel sale y encuentra Walter desesperado y desencajado del miedo. -¡Yo
me equivoqué, yo pensé que don Andrés no estaba
loco! -le dice desesperado- ¡sí, está loco, porque
ahora que escuchó ese condenado piano me atacó! -repite-
¡me... me atacó! ¡Hay que hacer algo con él!
-Dice con miedo. -¿Dónde está? Isabel se dirige decidida el estudio y escucha los gritos de Andrés al otro lado de la puerta, que no pueda abrir. * Dentro del estudio Salvador sigue tratando de deshacerse de Andrés que lo trata de ahorcar. ¡Tienes que morir! Salvador de un empujón lo tira al suelo. Afuera. -¡Andrés,
abre la puerta por favor!- grita Isabel al otro lado la puerta-
¡dime con quién estás! Andrés...
¡Andrés, dime que está pasando por favor! En el estudio Andrés sigue luchando con todas sus fuerzas -¡Yo te voy a matar, te voy a matar! Salvador lo deja estrangularlo y luego lentamente y disfrutando de su fuerza le toma las manos y se las abre.
-¡Andrés por favor abre la puerta! -sigue gritando Isabel. Ángela y Antonio salen de su cuarto -¿Qué está pasando? -Pregunta Ángela. -¡No
lo sé! Lo único que sé es que Andrés
está ahí adentro y que no puedo abrir esta puerta
¡y que algo malo está sucediendo! -se desespera Isabel. -¡Yo tampoco! -se desespera a Isabel- ¡pero tenemos que abrir la puerta Ángela por favor! -¡Voy por la llave! -se decide Ángela. * En el estudio Andrés sigue peleando con Salvador. Al otro lado de la puerta se escuchan los gritos de Isabel -¡Andrés, por favor abre la puerta! -¡Andrés! Salga por favor -le ruega Abigail. * Ángela llega por fin con la llave pero de los nervios no puede abrir la puerta. -¿Estás segura de que es la llave? -desesperada Isabel. -¡Déjame tratar! -dice Antonio y él por fin logra abrir la puerta. * Isabel entra corriendo al estudio y encuentra a Andrés tirado en el suelo con la cara toda magullada. -¡Está
aquí, está aquí en esta casa! -Dice a
Andrés muerto de miedo con los ojos llenos de locura. Isabel se levanta y lo mira desde lo algo... una piltrafa en el suelo. Andrés tirado en el suelo sigue llorando. En
la pared... y observando con su tranquilidad más allá del
bien y del mal... el retrato de doña Catalina Donoso con su
eterna sonrisa.
* Al día siguiente hay reunión en la sala con el doctor de la familia. Están reunidos Isabel, Rebeca, Valeria, Ángela, Antonio, Abigail, el doctor y Simón. -¡No
nos queda otra opción, no podemos esperar a que empeore la
situación! -Dice Antonio- ¡señora Isabel, yo creo
que debería hacer caso a la sugerencia del doctor! -¡Pero recibe la atención, la vigilancia de Walter! - dice Isabel- ¡Walter le suministra todo sus calmantes! -¡Doctor,
a Antonio le sucedió lo mismo, se recuperó! ¿No
podemos esperar solamente un día más? -se desespera
Isabel. -¿Esperar
a qué señora Isabel? A que salga de ahí y emprenda
en contra de todos nosotros... -exclama Simón- ¡Antonio
nunca se comportó tan agresivamente como su esposo! -¡La
verdad es que estamos todos muy preocupados señora Isabel! Yo
creo que eso no puede tratarse de una simple crisis nerviosa -dice
Abigail. -¡Ya
estoy cansada de decírtelo, hay que tomar una decisión
rápida, antes de que tengas que lamentar una desgracia! -apoya
Rebeca. -¡Isabel,
no le des más vueltas, y decídete a internarlo, de otra
manera él se puede hacer daño! -dice Ángela. -¡O
va a terminar matándose con sus propias manos, ahí
está la prueba, como lo encontramos en el estudio, todo golpeado
y sangrado! -¡No creo que se haya golpeado, yo estoy segura de que alguien más lo golpeó! -dice Isabel. -¡Ay por favor, no había nadie más, él estaba sólo! -exclama Valeria- ¡Nadie más! -¡Ya!
-Se levanta Isabel- ¡por favor se lo suplico, no me obliguen a
tomar una decisión precipitada, denme el tiempo necesario para
saber... para saber qué es lo que tengo que hacer! -Les ruega
Isabel. Todos la miran preocupados. * En
su habitación Andrés juega con su anillo de matrimonio...
se lo pone en el dedo lentamente. Walter se acerca asustado y lo cobija. Andrés empieza a temblar y llorar y de pronto mira al techo. Walter lo consuela cuando de pronto se da cuenta que se está mordiendo la lengua y que sangra. Walter trata de salvarlo pero Andrés se debate con toda su fuerza mientras se ahoga a sí mismo. * Habitación de Isabel. -¿Qué
estás esperando Isabel? ¡Sufriste demasiado al lado de
Andrés, no debes mantenerlo por más tiempo en la casa! Isabel
mira lo lejos completamente ida-¡No me agrada la idea de
internarlo en un sanatorio! -y hay una extraña alienación
en sus ojos- ¡seguramente se quedaría ahí por un
tiempo indefinido, quizá para siempre! -se desespera Isabel. -¡Si eso ocurre, yo quedaría atada a Andrés para toda mi vida! -e Isabel empieza a divagar como loca- ¡no tendría la esperanza de separarme nunca de él! (¿Pero qué es esto? -¿Isabel,
de qué hablas? -Se desespera Valeria- ¿qué importa
que no te puedas separar de él? Este no es el momento para
pensar en eso. -¡Claro
que es momento! -Dice Isabel temblando como una hoja- ¡lo pienso
porque me interesa muchísimo más de lo que tú te
imaginas! -Isabel tiembla de pies a cabezas- ¡mucho, mucho
más! ¡Me interesa recuperar mi libertad en todo sentido!
-y cierra los ojos con desesperación- ¡necesito recuperar
mi libertad! Valeria la mira sin comprender. * Valeria come y Vicky le sirve -¿Se le ofrece algo más señorita? -¡No, gracias Vicky, estoy bien! -¡Qué
día tan raro ha sido hoy, nadie quiso comer, todo el mundo anda
jetón y usted no quiso tocar su música! -¡Ay
Vicky, es que no puedo exponerme a que Andrés se ponga como un
loco! Si escucha el piano puede explotar con una bomba. Vicky
se asusta -¡Y todo por culpa de la terquedad de la señora
Isabel! Que insiste en tenerlo aquí en la casa. -¡A
veces no la entiendo, ni al mismo Andrés! Pero lo que más
le preocupa es ella... ¡a veces dice unas cosas que me ponen a
pensar demás Vicky! -¿Cómo qué? -¡Cómo
cosas que no podrías entender! ¿Por qué no vas a
ver que se le ofrece algo a Walter, ha estado todo el día
encerrado en el cuarto de Andrés, yo creo que debe tener hambre. -¡Ese otro que anda cada día!... -se queja Vicky y se marcha. Valeria
se queda preocupada. El teléfono suena y Valeria corre atenderlo
-¡Bueno! -y sonríe -¿si, quien habla? -¡Soy yo Valeria! -Le habla Salvador- me gfustaria hablar contigo esta noche. Valeria sonríe. * Un restaurante. Salvador y Valeria se reúnen para hablar. -¡Salvador!
-le cuenta Valeria- ¡Isabel está desesperada! No ha
definido su situación con Andrés. -Y tú que la conoces bien, ¿que crees que le pasa? -¡Yo
creo que no deberías dejarte impresionar más de la
cuenta! -le dice Salvador sin dar importancia a lo que escucha-
¡ya es hora de que comiences a pensar en ti! -¡Tarde
o temprano vas a tener que dejarla! Alejarte de su lado, de tu
tía Rebeca ¡y de ese mundo triste que siempre te ha
rodeado! -¡Te estoy ofreciendo mi apoyo - le dice Salvador- ¡te estoy ofreciendo todo mi apoyo para que te alejes de esa casa! -¡No es que lo dude, creo que no es el mejor momento para tomar decisiones tan radicales! -¿Por qué me presionas Salvador? Salvador suspira y se acerca a ella y le da un beso tierno -¡Tengo el presentimiento de que corres peligro! -¡Bueno,
es que me gustaría contárselo, no quisiera dar un paso
tan importante sin contar con su aprobación! -¡Nunca
vas a tener su aprobación Valeria, nunca! -le advierte Salvador-
¡yo te lo puedo asegurar! -y luego agrega- ¡Estás...
tan llena de dudas, tan insegura! -¡No,
no, eso no! -Le sonríe Valeria resignada- ¡te prometo que
tendrás mañana una respuesta! Nos vemos aquí a la
misma hora. Al día siguiente Valeria practica equitación -¡Algo
le pasa, esa muchachita está ocultando algo! - sonríe
Rebeca con maldad- ¡es una solapada, no me engaña! -¡A mi tampoco, anoche salió y regresó pasada la medianoche! -¿Se está viendo fuera de la casa con Simón? -se espanta Rebeca. -¡Con ese no, porque lo vi rondando por ahí! Si está saliendo con alguien, no es con ese insolente. -¡En
realidad tiene muy pocas amistades Walter, y yo ya me estoy
desesperando con tantos misterios y tantos secretos en esta casa! Ese
maldito piano... ¿sabe Walter? ¡Si pudiera me largaba
inmediatamente de aquí! Vicky
se acerca -¡Doña Rebeca, la señora Isabel la anda
buscando, quiere hablar con usted y la señorita Valeria. -¿Qué querrá? Vicky, llame a Valeria y dígale que Isabelita la necesita pero ahora ¡vamos! Vicky llama a Valeria. * En la sala las espera Isabel. -¡Quería comentarles que ya tomé una decisión con respecto a Andrés! -¿Lo vas a llevar a un sanatorio, verdad? -Pregunta Rebeca. -¡No, no creo que sea la mejor solución! -¡Isabelita,
si más daño le hace permanecer en esta casa hija! Con ese
piano que no para de sonar inexplicablemente ¡lo daña y a
nosotros nos tiene los nervios destrozados! -se queja sin darse cuenta
de la extraña desesperación de Isabel. -¡Exactamente, por eso! yo creo que es mejor llevarme a Andrés a un lugar donde pueda descansar. -¿No te lo estás llevando a la casa de la playa? -le pregunta Valeria. -¡No! -¿Entonces adónde lo vas a llevar si se puede saber? -Rebeca. -¡Estuve platicando con el señor CroBergman y al conocer el problema él me ofreció su casa de campo! -¿Es parecida esta? -¡No,
es muchísima más tranquila, te lo puedo asegurar! Yo
sé que ahí Andrés va a sentir un poco más
de paz y al menos dejará de estar oyendo ese piano que tanto lo
atormenta. -¿Y con quien lo vas mandar hija, con Walter? -¡No, por supuesto iré yo! Creo que es el momento de apoyarlo como esposa ¿No? -¡Ah
menos mal que estás pensando más sensatamente y que te
diste cuenta que Andresito el pobre te necesita Isabel! -exclama Rebeca
feliz. Isabel tiembla de pies a cabeza. -¿Y cuando piensan irse? -pregunta Valeria. -¡Al
mediodía, de hecho voy a avisarle a Vicky que prepare las cosas
-Isabel se decide y se detiene-¡Ah, Valeria tú
también prepárate tu equipaje porque me vas a
acompañar! Isabel
la mira enojada- ¿Cómo así, que no puedes ir?
¡No me digas que por tus estudios de piano! ¿O acaso hay
otro motivo más importante? Valeria
tartamudea -¡Bueno, lo que pasa es que la audición de
admisión será en unos días y si no me presento,
puedo perderlo todo! -¡Valeria, no me digas que tus estudios son mucho más importantes que yo, que me he desvelado toda mi vida por ti! -¡No estoy diciendo eso Isabel, pero es que han sido muchos meses de esfuerzos! E
Isabel se toma la cabeza -¡Yo lo sé Valeria, te lo juro
que lo sé! Mira, más adelante si quieres te metes al
Conservatorio ¡lo que tú quieras, te juro que en este
momento yo te necesito más que nunca! -Se desespera Isabel-
¿te queda claro o no? -¡Qué esperas para decirle algo tu prima, es lo menos que puede hacer por ella, acompañarla! -grita Rebeca. Valeria le toma las manos a Isabel -¡Está bien Isabel, voy acompañarte! Isabel
le toma el rostro entre las manos agradecida- ¡Siendo así,
no perdamos más tiempo, empaca tu maleta que nos vamos en dos
horas! -Y le sonríe agradecida- ¡gracias! Valeria se queda triste y furiosa. Rebeca la mira con indignación. * Walter
persigue a Isabel -¡Hágale caso al médico,
póngalo en manos de un especialista y no lo lleve a esa casa de
campo tan alejada! -¡Ya tomé una decisión, y ni usted ni nadie me va a contradecir! -¡Está
bien, por lo menos permítame acompañarlos, porque yo soy
el empleado de confianza del señor Andrés y debo estar a
su lado todo el tiempo! Isabel lo mira de pies a cabeza -¡Discúlpeme pero no está en mis planes llevarlo conmigo! -¡Pero
no tiene derecho a privarlo de mis servicios, ni de la ayuda que yo
pueda prestarle en estos momentos! -Se indigna Walter. -¡Ni
mi marido ni yo necesitamos de usted, a mí me basta y me sobra
perfectamente la compañía de Valeria, así que ella
va conmigo y usted se queda aquí! -¡Ni
una sola palabra más! -Le grita Isabel- ¡ni una sola
palabra más Walter! Le voy a suplicar que no siga insistiendo. Isabel se marcha y Walter se queda haciendo un berrinche. * Valeria
trata de llamar a Salvador -Disculpe señorita ¿me puede
comunicar con el señor Salvador Cerinza? Es que me urge hablar
con él. -¿Tardará mucho regresar? -Es posible, porque tiene una reunión fuera de la empresa, si desea deje su nombre y cuando regrese le doy su mensaje. En ese momento Isabel llega detrás de ella. -¡Dígale que yo lo llamo más tarde, gracias! -murmura Valeria. Isabel se acerca -¿Con quien hablabas? -pregunta. Isabel sonríe con ironía -¡Estás ocultando algo, porque te noto tan nerviosita! -¡Son ideas tuyas! -Valeria traga con dificultad. -¡Dime
la verdad Valeria! -Isabel le mira los ojos directamente-
¿tienes ganas de acompañarme o es que no puedes hacerme
el favor que te pedí? ¿Te cuesta mucho trabajo? -¡Isabel,
tú sabes que te acompaño y que además lo hago con
mucho gusto! -exclama Valeria- ¡tú puedes contar conmigo!
no pienso dejarte sola cuando más lo necesitas! -¡Pues
entonces, si no hay nada más que hablar, prepara tu maleta
porque es un viaje bastante largo y ya nos tenemos que ir! FIN DEL CAPITULO
(Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad) @2005 Narración by Mabouchita! Z;D Por favor no ponga esta narración en otro sitio sin avisarme |
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