3 de agosto de 2010, martes – Hanói

Vida y muerte en Hanói

Hoy voy a ver al  tío  Ho, pero cómo éste es un tema un poco macabro (por decirlo así), a continuación les mostraré fotos de la vida en Hanói, y como una de las ocupaciones principales de la gente parece ser comer les contaré sobre la comida y los puestos de venta de comida en las calles.  En todo tiempo y momento hay gente en estos puestos de veredas, sentados en una minisillas con unas minimesas – hay que reconocer que son muy flexibles sin duda para poder acuclillarse de esa manera por horas según mis observaciones.

Pero vamos a ver al tío Ho, esta vez no me equivoqué de destino y con el manejo diestro de Gwen (aquí hago un paréntesis para explicar que es un arte muy diestro  manejar en Hanói, la velocidad debe ser lenta y constante de modo a que los demás puedan prever  tus movimientos).

Siguiendo las instrucciones leídas en varios materiales de lectura, no llevé nada, de modo que no tengo fotos que de todas maneras están prohibidas.

Pero aquí pueden encontrar fotos del Mausoleo y de la casa de Ho.

http://en.wikipedia.org/wiki/Ho_Chi_Minh

http://en.wikipedia.org/wiki/Ho_Chi_Minh_Mausoleum

A la llegada, me confiscaron mi única valorable posesión, mi botella de agua,  pero eso sí, le pusieron un número y la guardaron  muy bien en un guardarropas, muy amables y correctos me dieron un ticket para buscarla a la salida (cosa que les aseguro que hice puesto que es una cuestión de supervivencia).  Me devolvieron la mochila vacía y me dejaron la casquette que de todas maneras me la colgué de la cintura y no me la puse en la cabeza para evitar cualquier problema.  Había muchísima gente, al principio creí que todos eran vietnamitas, pero según Gwen me dijo la mayoría eran turistas coreanos, como pueden ver mi sentido de reconocimiento sigue igual de malo.

Se hace una fila de 2 personas que avanzan bajo un techito y luego bajo toldos azules de modo a protegerse del sol implacable ya insoportable a las 9:00 de la mañana, luego se llega al Mausoleo propiamente dicho – edificio gris-  donde a cada lado de la entrada hay guardias de honor en uniforme blanco nieve mangas largas – mentalmente deseo que haya cambio de guardia muy a menudo porque con semejante uniforme están literalmente derritiéndose.  Seguimos avanzando para descubrir más guardias de honor cada cinco metros a ambos lados de la doble fila.

Como no  se puede poner  las manos en los bolsillos decidí que la mejor manera de usar mis manos era ponerlas  atrás, pequeño  error, esto hizo que uno de los guardias automáticamente abandonara su inmovilidad y expresión glacial para avanzar hacia mí y darme un pinchazo en los brazos! Sin necesidad de saber mucho vietnamita comprendí que no podía cruzar las manos detrás de modo que dejé los brazos firmes a los costados muy tiesos.   Seguimos avanzando y de la luz cegadora de un sol que ese día sin ninguna duda alcanzaría 45 grados centígrados a la sombra, entramos a unos corredores en semi-penumbra a la izquierda a 90 grados luego a la derecha 90 grados subimos unas escaleras, damos vuelta a la derecha  90 grados y luego otros 90 grados a la derecha para entrar a la cámara donde reposa Ho en una caja de vidrio, su cuerpo está a la altura de nuestros ojos y a sus pies hay al menos 4 soldados en posición de guardia permanente, nosotros vamos por una especie de veranda y hay una separación de pequeño muro que no nos permite acercanos, tampoco podemos dejar de caminar, en fila tenemos que seguir avanzando, el número de gente que lo viene a ver sin fin atrás y adelante.

El cuerpo embalsamado de Ho está pálido como un papel, y sus manos blancas resaltan sobre la ropa de seda que cubre su cuerpo  – siento pena que no hayan respetado su deseo de ser cremado y ahí está en exposición.  Según una  mis guías de Vietnam (un poco vieja pero todavía muy útil, del año 1992, Lonely Planet, Travel survival kit) durante 2 meses al año envían su cuerpo a Rusia para trabajos de conservación.  Y está muy bien conservado, parece simplemente dormido, pero con un color de cera.

http://z.about.com/f/wiki/e/en/thumb/6/62/Ho-Chi-Minh.jpg/300px-Ho-Chi-Minh.jpg

Después de 30 pasos contados alrededor del embalsamado la visita se acaba, 10 izquierda, 10 izquierda, 10 derecha y salida, bajamos por las escaleras y al poco tiempo volvemos a estar expuestos al sol y a la vida.

La visita continúa por los jardines, un camino lleva a la cabaña de bamboo y madera muy sencilla donde tengo entendido residía Ho, planta baja es una gran habitación abierta con instrumentos de trabajo de la época y en el primer piso 2 habitaciones sencillas arriba para dormir y trabajar, hasta donde puedo ver no hay baño ni letrina, enfrente un jardín precioso y un enorme estanque de peces de colores magnífico.  Por lo que he leído muy cerca hay un bunker que Ho utilizaba para refugiarse de los bombardeos pero tampoco lo pude encontrar.

Bueno, aquí termina esta visita, y pasemos a algo más rico y delicioso, la comida vietnamita.

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