![]() |
Mabouchita La reina de los resúmenes |
¡Colabore aquí! |
| Home Resúmenes Elenco Derechos Músicas Envía un Mensaje | |
| Cap#57 <- - -> Cap#59 | |
El Cuerpo del DeseoUna historia Original de JULIO JIMENEZ Libretos: IVAN MARTINEZ LOZANO CAP# 57: martes 4 de octubre 2005 – ¡EL ENCUENTRO! *Isabel busca y encuentra en la playa a un grupo de gente bailando al ritmo de una zamba alrededor de un fuego en la playa. Isabel se queda fascinada mirándoles bailar, tan bellos, tan jóvenes, terriblemente sensuales. Una joven mujer muy bella baila con un mulato muy sensual y guapo. Bailan muy bien a un ritmo candente moviendo las caderas. Pero Isabel no está sola, Andrés la persigue y la espía, y al ver el cuerpo de Isabel a contraluz de la fogata, no puede aguantar su libido por Isabel, y se le acerca y le acaricia el hombro con deseo sexual- ¡Ay me fascina como eres! –y le pasa la mano por el brazo. Isabel lo rechaza mirando para otro lado fastidiada. Andrés suspira -¿Quieres escapar de mí? –con la voz ronca- ¿quieres que deje de besarte o acariciarte? ¡estás loca! –y le toma el rostro y lo vuelve hacia él con brusquedad- ¡cada día te deseo más! –le susurra- ¡me enloqueces! –y trata de besarla. Pero Isabel lo rechaza violentamente y se separa. Mientras tanto los bailares terminan su baile sensual y se abrazan arrodillados en la playa. Luego como caminando en sueños Isabel se acerca- ¿Tu? –llama a la joven - ¿Tú eres Adelaida? –le pregunta. Adelaida misteriosa… no contesta, solamente le sonríe con cariño.
Más
tarde en la casa de la playa Adelaida echa unos polvos en la espalda de
Salvador ante la atenta mirada de Vicky parada al lado de
Adelaida… y de Isabel y Andrés que están
parados en el dintel de la cama. (¿Vicky está adivinando lo que pasa? * Isabel entra en su cuarto y detrás entra Andrés con aire de dueño. -¡Esta noche dormirás en mi cuarto! –anuncia. Isabel da media vuelta como si le hubiera picado una víbora. Lo mira con rabia y desprecio y le dice con firmeza- ¡Ni loca! -Bien, ¡entonces dormiré aquí! –y empieza a sacarse la camisa- ¿o pretendes hacerle compañía al moreno Cerinza! –se burla. Isabel reacciona violentamente y lo empuja con las dos manos -¡Ya cállate! –con furia en la mirada- ¡Ya me tienes harta! ¡Ya déjame en paz! –y luego le dice con voz ronca- Te juro que si te me vuelves a acercar no sé de lo que soy capaz… -y lo echa a grito pelado mientras Andrés la mira asombrado- ¡lárgate! Andrés pone una sonrisa cínica pero se abotona la camisa y se marcha. * Mansión. Antonio se acerca a la piscina. (bueno... cuatoches... perdonen... * -¡Valeria está guapísima! –la admira Antonio- cambió de la noche a la mañana. Y le cuenta que está en la alberca. Simón corre a verla. * Valeria (hace como que) nada. -¿Practicando la natación? –le pregunta Simón. -¡Hace mucho tiempo que no practico y he perdido un poco de condición! (un poco? -¡De cualquier manera se ve muy linda! –le dice Simón y le pasa una toalla- ¡como siempre!. (esto es cierto, es muy guapa! -Si la viera haciendo deportes y animada la señora Isabel estaría muy contenta–sigue Simón mientras Valeria sale del agua y se envuelve con la toalla. -Hace dos semanas que se fue. -¡Si! El tiempo se pasa volando.. ¡quizas sea porque hemos estado en paz! –se ríe y luego busca en su mochila- Valeria, le traje algo. -¿Algo para mí? –se emociona Valeria. -¡Si! –y le entrega un regalo. -¡Qué lindo! No te hubieras molestado ¿por qué lo hiciste? -Simplemente lo vi en un almacén y se me ocurrió comprarlo. Yo sé que es una tontería pero lo hago con mucho cariño. Valeria abre su regalo y es un peluche. -Simón. ¡Está precioso! Además me encantan los peluches –sonríe feliz y le da un beso en la mejilla. Simón se emociona. -¿Qué hace ladra? –ríe Valeria. -¡Señorita Valeria! Le traje un refresco. -¡Gracias Abigail me leíste el pensamiento! -Nos vemos al rato Valeria –se despide Simón ante la mirada escrutiñadora de su mamá. -¡Ay Abigail! –suspira Valeria- Simón es muy lindo... ¡mira lo que me regaló! Abigail suspira como si ella ya vino y se fue, cuando estos chicos todavía gatean.. y responde un lacónico –Humhumm – y luego la mira- ¿disfrutando de la alberca señorita? -¡Si! –sigue inocente Valeria- así como Isabel debe estar disfrutando del mar –suspira- al menos eso espero... ¡qué esté disfrutando de algo! Abigail asiente pero tiene otras preocupaciones que Isabel en la playa.
Justamente en ese momento en la casa de la playa. Isabel sale del mar -No Vicky... ¡yo preferiría esperar a que se despertara Andrés! –le dice- ¡estos días ha estado tomando mucho y se ha dormido en la madrugada! -¡Yo nunca me imaginé que le gustara tanto el alcohol! –se espanta Vicky. -¡Hay muchas cosas que no sabemos de Andrés Vicky –le cuenta Isabel sin sonreír y mirando a lo lejos- muchas –repite. Y luego la mira- ¿cómo siguió Salvador? -Mucho mejor –sonríe Vicky- anoche pudo dormir... ¡ya llevaba tres días delirando! –y luego le comenta- y decía unas cosas más raras. -¡Si! Ya lleva una semana enfermo -inquieta. -¡Si! Pos es que la cosa estuvo bien fea... ¡pero gracias a Dios ya se libró! De pronto
Isabel se decide- ¡Voy a verlo Vicky! –Vicky asiente- si
Andrés pregunta por mi... –duda Isabel- ¡usted diga
que no sabe nada! -Isabel se pone un pareo y se marcha... * Cuando Isabel
se acerca podemos ver que Andrés si está despierto y
cerca de la casa. Se esconde detrás de un cocotero cuando
ve a Isabel acercarse. Muy cerca los niños juegan, Isabel los
ve… ¡y los saluda cariñosamente con la mano! La
niña responde saltando de felicidad. Isabel duda un
momento y controla que nadie la mira. * Mansión. Antonio y Simón buscan en el escritorio de don Pedro José. Sacan todos los libros. -¿Antonio, estás seguro de que lo dejaste aquí en un libro? -Si, nada más no me acuerdo en qué libro dejé ese bendito recorte –y sigue sacando libros y buscando. -¡A lo mejor te confundiste con lo que leíste! -¡No! estoy seguro… ¡ahí estaba la foto de Walter con todo lo que te conté! Y siguen esculcando todos los libros. Simón busca al lado del cuadro de la mamá de Ángela- ¡sería buenisimo encontrar esa noticia! –suspira- sería el arma perfecta contra el vampiro de Walter- y de pronto se queda sin aire… ¡cuando detrás de unos libros descubre el panel secreto! -¡Antonio! –lo llama sorprendido- ¡Encontré algo! -¿Qué? -¡Un botón! –y lo mira intrigado- ¿lo aprieto para ver que pasa? -¡No! –Antonio es más consciente- a lo mejor es una alarma ¡no lo toques! Entra Abigail y los sorprende- ¿Qué hacen aquí? -Nada malo mamá, estábamos buscando un libro que necesitábamos… eso es todo- Antonio. -¡Ay Dios mío! Y para buscar un libro tienen que revolver toda la biblioteca… ¡voy a acabar dándole la razón a doña Rebeca cuando dice que ustedes abusan! ¿eh? -¡Solo eso faltaba mamá! –protesta Simón- que ahora te pongas de parte de esa vieja. -¡No señor! No me voy a poner de su parte… ¡pero tampoco voy a permitir que lo revuelvan todo! Así que Antonio, vuelve a acomodar esos libros ahí.. ¡pero ya! Y tú –le ordena a Simon- ven conmigo que necesito hablarte. Simón sale con Abigail y Antonio se queda mirando intrigado el botón. * Casa de la
playa. Isabel entra silenciosamente. Salvador sigue
acostado boca abajo mirando a la pared opuesta a la puerta.
Adelaida le pone un ungüento en la espalda. Mientras Adelaida lo
cura. * Mansión. Abigail y Simón entran a la lavandería y Abigail hace un esfuerzo- ¡Ay Simón! Tú sabes que yo me mantuve al margen de tus asuntos con Consuelo, pero me di cuenta de lo mucho que sufriste hijo… ¡y la verdad lo lamento! -Si sufrí mucho, pero no te preocupes ma ¡ya pasó! Y la verdad es que ni siquiera me interesa hablar de eso. -Simón, es que a veces no se como decirte las cosas hijo, porque eres muy rebelde, tan extremista… además cuando algo se te mete en esa cabezota no hay Dios que te haga cambiar de opinión… pero esta vez yo te pediría que me escucharas hijo… para evitarte decepciones futuras. -¿Qué me quieres decir ma? ¡porque no entiendo de que hablas! -De… ¡de tu amistad con la señorita Valeria. Simón se levanta enojado. -Simón, yo no es que me oponga a esa amistad… ¡todo lo contrario! Pero hay personas que ya están mortificándose por eso… ¡y tú y yo sabemos http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/Rr_8K2K7ky_Wzxqu.jpgde quienes hablamos!. -Mamá, pero ella es libre de tratar a quien quiera y si se siente bien conmigo que importa lo que digan los demás ¿O me vas a salir con el cuento de que yo soy inferior a ella? -¡No mi hijo, de ninguna manera! Un poco atarantado si eres, pero inferior nunca –y le acaricia el rostro- ¡eso nunca! -Bueno mamacita… entonces deja el miedo, yo me siento muy bien con Valeria y la verdad es que si me vas a pedir que me aleje de ella… ¡lo siento en el alma pero no te voy a complacer mamacita! –y le da un beso y se marcha dejando a Abigail preocupada. * En la casa de la playa Isabel sigue acariciando la espalda a Salvador que de pronto se molesta- ¡Ya llevas muchas horas echándome esa crema muchacha! –le dice seco- ¡Vete a descansar! –le ordena. Pero Isabel
decide jugar y le acaricia suavemente el rostro con un dedo. A
Salvador no le gusta y pensando que es Adelaida la rechaza con un gesto
sin mirarla. Isabel juguetona le vuelve a acaricia el rostro y Salvador
se da media vuelta molesto para darle una reprimenda y echarla cuando
se queda de una pieza al encontrarse con Isabel. -¡No tiene por qué molestarse doña Isabel! –baja los ojos triste Salvador. -¡Por favor! –le dice suave Isabel- ¿se siente mejor? –se preocupa. -¡Necesito saberlo! –se lo exige. Salvador reflexiona- Quizás fue culpa mía por confiar…. ¡no debí quedarme ahí! Sino nadar hasta la costa. -¡Pero
si estaba demasiado lejos Salvador! –Isabel le dice con verdad
-¡jamás habría llegado! Le juro que lamento todo lo
que pasó… -le pide disculpas y en sus ojos y en su voz
hay rabia contenida- Y yo le prometo… ¡de verdad le
prometo que nunca va a volver a suceder! –y mira lejos con
determinación. * Hora del almuerzo. Los niños de Fermín corren felices por la playa. Isabel y Andrés sentados a una mesa al exterior comen. -¿Así que el accidente lo favoreció? –dice amargado Andrés. A Isabel se le quitan las ganas de comer y deja los cubierto con hartazgo- ¿De que hablas? -¡De Cerinza! –se burla Andrés –seguramente estaba muy feliz atendido por una patrona como tu. Isabel lo mira con ganas de estrangularlo. -¡Me pregunto quien de los dos la pasaría mejor! –sigue Andrés sin impresionarse- ¿te gustó acariciarlo? –se burla- ¡te veías muy complacida manoseándole la espalda a ese asqueroso! Isabel pone cara de hartazgo total, pero no le contesta. Toma su copa y bebe un trago. -¡No me gustó lo que hiciste Isabel! –le grita. -¡A mí tampoco me gustó lo que le hiciste a Salvador! –le contesta con rabia- ¡no entiendo como caíste tan bajo! -Cuando tú estás de por medio... –le amenaza Andrés- ¡soy capaz de lo peor! –hace una pausa- ¡incluso de matar! Isabel no puede más y le tira el contenido de su copa sobre el rostro. Se levanta furiosa y se marcha. Andrés se levanta furioso y se mira la ropa mojada. Vicky que llegaba para levantar la mesa los mira con asombro y miedo, simula recoger los platos como si no de diera cuenta de nada. Andrés va a su cuarto a cambiarse- ¡Ya veremos hasta cuando aguanto sus ofensas! –se dice a si mismo con rabia - ¡ya veremos! * regresas al final, sin importar el tiempo que pasó, y estás en otra piel, mas fiel que la anterior y vuelves otra vez como si comenzaras a vivir quien te embrujó, quien te adivinó ¿por qué te alejó de mí? ♫ Isabel acaricia el pelo a la niña y también le sonríe con los ojos. Luego Salvador sigue camino. * Mansión. -¡Ay mi querido Walter! –Rebeca- ¿piensa que esas llaves nos van a servir? -¡Aha! Y pienso probarlas esta noche. Rebeca se las arranca de las manos- ¡Las probaremos los dos! Ni crea que voy a dejarlo solito mi querido amigo- y se emociona- ¡De sólo pensar que al fin entraremos a ese cuarto condenado me tiemblan las piernas! ¿sabe? –y acaricia las llaves con codicia- ¡Estoy ansiosa! Terriblemente ansiosa Walter. Pero Walter la mira con desconfianza. (Estos dos son tal para cual! Más tarde se meten por la puerta del jardín, van hacia el ático. Dentro de la casa, Ángela frente al hogar, bebe una copa de vino y llega Antonio que la besa. Se abrazan y se recuestan sobre los almohadones. ♫ Fue junto a ti, Que descubrí Lo puro de del amor En el rincón del corazón, En donde nacen todos los sentimientos Tu fuiste el primer beso, La primera ilusión, Fue junto a ti, Que conocí... ♫ * Mientras tanto nuestros ladrones, Rebeca y Walter llegan a la puerta secreta del lado del jardín. Se miran uno al otro. Rebeca ilumina la cara de Walter con la linterna. Walter intenta la primera llave del juego. * Ángela y Antonio en la casa, cada vez más apasionados se siguen besando frente al fuego. ♫ Que vueltas da la vida Mira nada mas Que voces te recuerdo Hoy nuestro amor es realidad Después de tanto tiempo de estar tan lejos Toda la magia ♫ * En el ático otro tipo de amor, al dinero está brillando. -Esta no funciona. -No me digo que venimos a perder el tiempo Walter ¡porque le voy a hacer tragar esas malditas llaves! –se impacienta Rebeca. -Probamos otra –dice calmo- no sea i ♫ mpaciente... doña Rebeca. Y trata otra... ¡pero tampoco abre! * ♫ En la sala... Antonio está sobre Ángela que le dice- Te amo mi amor y no veo la hora de vivir contigo y estar siempre así. -¡Así será mi amor! –le promete Antonio- ya lo veras- y la sigue besando. -¡Tia Rebeca! –de pronto los sorprende Valeria- ¡Ay! Perdón –se disculpa al encontrarlos en semejante posición- discúlpenme ¡no quise interrumpirlos! -No te preocupes –Ángela y Antonio sonrien. -Perdón, con permiso –se retira- Buenas noches. -Bueno mi amor, ya nos vamos. -¡No! –y la besa. -Si, porque no quiero encontrar a Walter que siempre anda haciendo sus rondas nocturnas. Antonio la besa otra vez. * Pero Walter está muy ocupado con Rebeca. Prueba otra llave y de pronto... ¡FUNCIONA! -¡Funcionó! –le dice con un susurro y se aclara la garganta temblando- ¡la llave funcionó! Y tanto él como Rebeca se ponen a saltar de la felicidad y a gritar- ¡funcionó! ¡funcionó! Walter empuja suavemente la puerta... ¡y los dos entran al cuarto secreto don Pedro José Donoso! * En la casa de servicio Simón no duerme y cuando entra Antonio le pregunta si estaba con Ángela. -Si. -¡En el desván seguro! -No, en la sala. -¡Descarado! –se ríe- ya no les importa exhibirse por toda la casa... y aunque quisiera no podríamos con tanto brujo rondando por ahí. -¡Si me imagino! Walter y doña Rebeca. -¡No! Valeria. -¡Óyeme! –se ofende Simón- mi Valeria no es ninguna bruja. -Me refiero a que ella fue la que nos sorprendió, accidentalmente. -Valeria es una niña lindísima –suspira Simón- ¿viste como estaba linda en la piscina? Me trae vuelvo loco... ¡hasta parece que acaba de llegar a esta casa y nunca la hubiera visto! * En el ático, Rebeca y Walter entran como a la cueva de Alí Babá... cuadros, objetos de arte. -¡Qué emocion! No lo puedo creer –llora Rebeca de la felicidad- ¡por fin entramos al cuarto secreto del viejo Donoso! Pero Walter no le responde... mira por todos lados buscando. * Casa de la playa. En la playa Isabel mira triste la fogata de los jóvenes bailarines. Está triste y deprimida. Vicky se acerca sonriente. -¡Qué ironía Vicky! –le comenta- cuando Pedro me trajo a este lugar –sonríe lejana- yo sentí que era el paraíso... ¡siempre soñé con regresar! Vicky sonríe triste. -¡Y ahora! –Isabel suspira como si se ahogara- y no sé por qué siento... ¡que perdió toda su magia y su encanto! -Posiblemente la que cambió fue usted señora–le habla acertadamente Vicky y la mira directamente a los ojos- y no el lugar... ¡y no la disfruta como antes porque ahora no es feliz! Isabel se queda callada y luego reconoce- ¡No! –le sonríe triste y mira al cielo- ¡no soy feliz! –y luego reflexiona en voz alta- ¡tampoco puedo comparar a un hombre como Pedro... con Andrés! -¡Es que son dos polos opuestos! –exclama Vicky y luego le confía- es otro... ¡el que se parece a don Pedro José Donoso! -¿A quien se refiere Vicky? Vicky la mira y luego simplemente le dice- A Salvador... ¿no se ha dado cuenta lo mucho que se parecen? Yo me atrevería a decir que son igualitos. Isabel la mira y mueve la cabeza negativamente y le sonríe y en un susurro dice –No – pero luego se queda pensando y repite- ¡igualitos! * En su habitación Andrés tiene a una mujer en su cama. La que besa lascivamente... le lame el cuerpo... ella trata de responderle. Andrés la trata con brusquedad, le chupa los labios con fuerza. De pronto la da la vuelta con violencia. Andrés se detiene y la mira- ¡Tú no eres Isabel! * En la mansión. Cuarto secreto. Rebeca y Walter buscan desesperados las joyas y el dinero. -¡No hay nada que valga la pena! –grita Rebeca y con la rabia tira cosas de aquí para allá- ¡solo cuadros y trastos viejos! –su voz de cacatúa hiperaguda. (jejeje -¡No doña Rebeca! –se preocupa Walter y viene a controlarla- ¡no haga ruido que nos pueden oír! -¿Dónde están las joyas? –grita Rebeca histérica- ¡Donde! Y de pronto Walter se queda mirando este bello cuadro... (tiene un aire de Vermer... a ver si alguien lo reconoce por favor) y se acerca lentamente. Primero recorre el marco con los dedos y de pronto lo separa de la pared y expone la caja fuerte- ¡Está aquí! –y ríe feliz- ¡Ahí estás maldita caja fuerte! Rebeca está excitadísima- Walter ¡Ay que emoción!... no lo puedo creer –tiembla y ríe- ¡al fin estamos con esta condenada caja! Abrala por favor Walter ¡que se me sale el corazón del pecho! Walter respirando entrecortadamente le dice- Inmediatamente – y se sopla los dedos y los acerca a la combinación. -¡Apúrese Walter por favor! Walter tiembla de la emoción y estira la mano temblorosa hacia la caja fuerte. Detrás de él Rebeca sonríe feliz ya imaginando poder tocar todo ese dinero y esas joyas que toman cuerpo en su imaginación- ¡Walter por favor! –le ruega. Walter toca la caja fuerte como si fuera la lámpara de Aladino y adentro el genio… cuando cae en la cuenta de algo… se da la vuelta... se achica y mira a Rebeca- No tengo idea de la combinación –le confiesa. -¡Pero no puede ser Walter! –gime Rebeca- ¿Qué podemos hacer? Ya estamos aquí enfrente de esta caja y no podemos tener las joyas Walter ¡No me diga que no sabe la clave por favor! -El viejo Donoso la sabía. (qué descubrimiento -¡Que estupidez! –grita y hace gestos desesperados- Tanto trabajo para llegar aquí ¡y nos vamos a ir con las manos vacías Walter! -No se altere doña Rebequita, lo más importante y más difícil ya lo hemos conseguido… ¡qué es entrar aquí! Ahora lo otro es una cuestión de paciencia. -¡Cómo vamos a tener paciencia! ¿Usted no se da cuenta que estamos peor que al principio? Va a ser más complicado abrir esa caja que abrir la puerta ¿eh?. -Si se que va a ser difícil pero no imposible… -dice calmo- voy a volver a consultar con el cerrajero. -¡No! –le grita desaforada- ¡no va a consultar con él! Sobre todo no ¡no! ¿no se da cuenta de que no nos conviene? ¡va a creer que estamos planeando un robo! -¡Sólo le voy a hacer unas preguntas señora! –se impacienta Walter- está bien… ¡tranquilícese! Lo importante es que aunque esté encerrada nos pertenece con todo lo que tiene adentro… -y suspira con codicia- ¡y le juro que la vamos a abrir como sea! –y vuelve a poner el cuadro en su lugar cubriendo la caja- ¡Me dejo de llamar Walter Franco si no abro esta maldita caja! (Bueno, Waltercito, ¿Cómo quieres que te llamemos? * En su habitación Valeria juega con el peluche que le regaló Simón, cuando escucha pasos y se levanta a ver. Abre la puerta y descubre a Rebeca que vuelve de puntillas de su excursión nocturna con Walter- ¿En donde demonios estabas metida tía?. -Estaba en la sala escuchando música –miente Rebeca. -¡Eso no es verdad! Tú no estabas en la sala. Pero Rebeca está de muy pocas pulgas luego de infructuosa búsqueda y la toma de un brazo sin mucha consideración y la mete al cuarto -¿Me estás vigilando o qué? -¡No es para tanto! –se sorprende Valeria- simplemente tenía curiosidad. * En la casa de la playa, Salvador está completamente recuperado, y mira la playa pensativo. Vicky le trae un jugo- Tome Salvador- le dice con aprecio- ¿Sabe que todos andan intrigadísimos con usted? Fermín y los demás empleados dicen que usted conoce esta casa como que si fuera el mismito señor Donoso. -Lo dicen porque les caigo bien. Ellos también a mí. -¡Pues en Rio Claro es lo mismo! –intrigada- Usted parece conocer todo desde tiempo atrás… -duda Vicky- Oiga Salvador, yo quisiera hacerle muchas preguntas… ¡pero no me atrevo! Salvador niega con la cabeza- ¡Mejor déjelo así! –y le repite- ¡déjelo así! Aparece Andrés que los mira cínicamente- Salvador, mi esposa y yo vamos a dar una vuelta en yate… ¡queremos que nos acompañes! ¿Quieres venir o tienes miedo que te ocurra otro… lamentable accidente? –le dice sonriendo triunfante. Salvador se da la vuelta y lo enfrenta con desafío y burla en la mirada. * Mansión. Valeria entra a disculparse al cuarto de Ángela para disculparse por haberla interrumpido la noche anterior - ¡Quiero disculparme contigo por lo que pasó anoche! -No pasa nada... No estábamos haciendo nada malo. -Ya lo sé... ¡claro que no! ¿se quieren mucho verdad? -¡Más de lo que imaginas! -¡Hacen muy bonita pareja! -Gracias Valeria, eres muy bonita ¿Y tú no has tenido novio? Nunca hemos platicado de eso. -Bueno, en la universidad he salido con algunos muchachos, pero ninguna relación fue en verdad transcendente, y bueno... ojala encuentre a alguien. -¡Claro que lo vas a encontrar! Además de que eres una niña muy linda... ahora estás más bonita... ¡diste un cambio sensacional! Estás mucho más guapa que antes. -Gracias, quiero cambiar de actitud. ¡Estaba muy descuidada! -¿No será que estás interesada en alguien? -Por el momento no –y de pronto mira la foto de don Pedro José sobre la mesita de Ángela- tal vez miento... –reconoce- si hubo alguien muy especial... ¡una persona muy distante! -sueña- ¡un imposible! * Y nuestro imposible está muy guapo en el mar. Si... otra vez estamos en el yate. Vemos a Salvador en proa. * Llegan a una playa solitaria. Isabel se aleja de los dos hombres y camina lejos. -¿Para
que sino me crees? –se rie Salvador- ¡Te molesta tanto mi
presencia que eres capaz de dejarme arder al sol! –y abre una
botella de agua. -No te creas… ¡yo solamente era un empleado sin importancia! -¡Un empleado sin importancia no sabe tanto de la vida privada de su jefe! –se burla Andrés- Es más –se saca los lentes- no me extrañaría que sepas cosas de la mía. -¡Posiblemente se muchas más de su vida de lo que se imagina Andrés Corona! –no puede resistir Salvador. Andrés suspira con rabia-Hay algo en ti que me molesta tanto… ¡tanto! –y ya no puede verlo- ¡déjame solo! -y como Salvador no se mueve le grita- ¡que me dejes solo! Y luego de mirarlo con sorna Salvador se marcha… Andrés se queda solo y se pone a beber. ♫ Te busqué por la ciudad, Caminé por otras calles, ♫ Busca a Isabel con los ojos… la necesita. ♫ Sin saber que una vez,Sin dudar me traicionaste, Otros brazos y otros besos, Con los que tú me engañaste ♫ Sin saberlo Isabel camina lejos... ♫ Y hoy regreso a tu vida,Para alguna vez vengarme Voy a tomar de nuevo mi lugar A ser de nuevo tu dueño Y a mostrarte que mi amor lo tomaste como un juego ♫ Se arrodilla sobre la arena… las olas la mojan ♫ Y hoy te vuelvo a enamorar Para enseñarte qué es bueno Y hoy te vuelvo a enamorar Y que me devuelvas mis besos, Y hoy te vuelvo a enamorar ♫ Está bella. ♫ Aunque creerlo me cueste, Si fuiste mía una vez, Lo serás para siempre, ¡Y hoy te vuelvo a enamorar para siempre! ♫ En otro lugar de la playa Andrés rumia su rabia y la ahoga con un vaso de alcohol. ♫ regresas al final, sin importar el tiempo que pasó,y estás en otra piel, mas fiel que la anterior y vuelves otra vez como si comenzaras a vivir quien te embrujó, quien te adivinó ¿por qué te alejó de mí? ♫ Isabel decide de pronto meterse al mar... camina lentamente y luego se sumerge perfectamente y bucea hacia el mar. Salvador la ve y se saca la bandana. Y decide seguirla. (Y cuatoches... es verdad.. Isabel nada bien, pero Salvador sí que sabe nadar...
Como un
delfin... Salvador acorta rápidamente la distancia que los
separa... y sale a la superficie para tomar aire y ubicarla con la
mirada... y al mismo tiempo Isabel sale a tomar aire... Los dos se miran un momento eterno... y luego de manera sincronizada... ambos se sumergen bajo el agua... y se buscan... y se encuentran... ♫ Te busqué por la ciudad, Caminé por otras calles, Y hoy te vuelvo a enamorar Para enseñarte qué es bueno Y hoy te vuelvo a enamorar Y que me devuelvas mis besos, ♫ Salvador la encuentra bajo el agua como a una sirena... ♫ Y hoy te vuelvo a enamorar Aunque creerlo me cueste, Si fuiste mía una vez, Lo serás para siempre, ¡Y hoy te vuelvo a enamorar para siempre! ♫ Muy lejos de ellos, y en medio del sopor de su borrachera... Andrés se da cuenta de que está solo... y se levanta trastabillando... y grita en la soledad del mar inmenso frente a él – Isabel... ¡Isaaaabeeeeelllll! –pero nadie le contesta. * (Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad) @2005 Narración by Mabouchita! Z;D Por favor no ponga esta narración en otro sitio sin avisarme |
|
| Cap#57 <- - -> Cap#59 | |
| Home Resúmenes Elenco Derechos Músicas Envía un Mensaje | |