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Mabouchita La reina de los resúmenes |
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El Cuerpo del DeseoUna historia Original de JULIO JIMENEZ Libretos: IVAN MARTINEZ LOZANO CAP# 82: jueves 10 de noviembre de 2005 - ¡CHANTAJE! Mansión. Es la noche y una Isabel bellísima y elegantísima sale de su cuarto caminando muy lentamente.... ¡está bella! link foto Walter la espía y apenas la ve bajar las escaleras desesperado golpea la puerta de Andrés- ¡don Andrés! -¿Qué pasa? -sale Andrés vestido de calle. -La señora Isabel acaba de salir -le murmura- ¡parece que se quiere escapar como la otra noche! -¡Esta vez la voy a seguir! -decide Andrés- ¡vamos a ver adónde va! -y con celos en la mirada- ¡con quien se encuentra! -y sale corriendo detrás. link foto * En la sala, Isabel se toma su tiempo para recoger las llaves de su auto. Abigail y Vicky sacan el polvo a los muebles y la miran. (¿a estas horas de la noche? wow!!! Qué horas para trabajar!!! )Isabel sale sin despedirse. Andrés baja las escaleras simulando tranquilidad y también sale. Al quedar solas Vicky y Abigail se acercan. -¡Deben tener una fiesta esta noche porque la que también salió muy arreglada fue doña Rebeca! -Abigail. -¡Si! ¿verdad? ¡esa vieja se puso todo el baúl encima! -ríe Vicky- ¡hasta se colgó el mero cajete! -Lo raro es que iba sola. * Un bar muy elegante. Rebeca espera ansiosa y ríe triunfal cuando aparece Salvador. -¡Espero que no la haya hecho esperar mucho! -se disculpa Salvador con cara mustia y se sienta a la mesa. -¡Le confieso que me estaba impacientando! -sonríe Rebeca- ¡porque lo que tenemos que tratar es muy importante Salvador! -y le pone una mano vieja y arrugada sobre la suya- ¡de esta reunión dependen muchísimas cosas! -baja la voz- ¡especialmente el futuro de nuestras vidas Salvador! Salvador la mira con negros ojos asesinos y luego mira su mano con disgusto. Rebeca sonríe. * Bar Sentados en una mesa en medio de la gente. -¡Yo les aseguro que no hay la menor duda que esa mujer es inofensiva! -sostiene Gaetana- ¡eso sí! es más terca que una mula -¡La cantidad de problemas que le va a traer a Salvador! -Lupe- ¿y ya averiguó quien era la persona que la estaba protegiendo? -¿Sabe que no? Ella habla de un tal Felipe... ¡Pero no tenemos la más mínima idea de quien pueda hacer! -Gaetana mira a Camilo - ¡tendrás que darnos una mano! ¡como espía privado! En ese momento aparece Cantalicia con sus alpargatas y una ropa de Gaetana que le queda grande y la lleva mal puesta y se queda mirando con ojos cuadrados. Camilo la ve y se pone a reír. Camilo le toca el brazo a Gaetana y le avisa-¡la puerta! Gaetana se da vuelta y la ve en la parada y va corriendo- ¡Ay! ¿Qué hacen ustedes aquí? ¿por qué no se quedan en la casa? -¡Es que nosotros nos estamos aburriendo mucho encerrados y el niño quería ver a los señores cantando! -Cantalicia- ¡aunque nomás sea un ratito! -¡Ay! ¡pero es que este no es lugar para ti y mucho menos para un menor! -se escandaliza Gaetana- ¿no te parece? ¡deben estar durmiendo allá!\ -¡Ah no! -Cantalicia se niega- ¡no señito! ¿cómo se le ocurre que nos vamos a ir a dormir antes del regreso de Salvador? -¡Pero Salvador va a tardar mucho! No es buena idea que lo espere... ¡mañana! -¡No! -empieza a llorar Cantalicia- ¿usted cree que mañana el Salvador querrá hablar conmigo? ¡porque mire que se le note que a él no le interesa verme! ¡no le interesa para nada señora! Gaetana mira para otro lado acongojada. -¡Nosotros nos habíamos hecho muchas ilusiones de encontrarlo! -sigue Cantalicia- ¡pero él no siente nada! -llora fuerte- ¡porque está mal de la cabeza! -explica- ¡y no se va a curar señito! Por eso lo tengo que llevar al rancho... -llora a gritos- ¡usted si me entiende! ¿verdad? -¡Vamos adentro! -la empuja Gaetana- hay televisión... seguro que a tu hijo le va a encantar una buena película -y Gaetana se los lleva adentro. En el bar Camilo no puede dejar de reír y cuando regresa Gaetana le reclama- ¿Y tú de qué te ríes hombre? -¡Es que se ve muy chistosa con ese vestido! ¿de dónde diablos habrá sacado un trapo tan feo? -y Camilo se destornilla de risa. Gaetana lo fusila con la mirada- ¡Ese trapo es mío y era uno de mis preferidos! Camilo deja de reír en el momento- Disculpe doña Gaetana. -¡Figúrate Camilo que tuve casi que obligarla para que se lo pusiera! ¡no quería quitarse la ropa que traía! ¿qué tal? -y luego abre los ojos enormemente- ¡es que estoy diciendo y lo repito! ¡la mujer es terriblemente terca! -¡Yo no le puedo creer que esta sea la mujer de Salvador! -exclama Lupe- ¡son como el aceite y el agua! -¡Tal vez por eso Salvador trata de evitarla! -Camilo. -¡No! No -lo defiende Gaetana- ¡yo no creo eso! Lo que pasa es que a Salvador últimamente se le están presentando cosas a ultima hora. -¡Ah! me dijo que no lo fuera a buscar esta noche. -¡Si! él me llamó y me dijo que tenía que atender a una invitación... ¡no me dijo más! -y Gaetana habla con voz premonitoria- ¡pero ni falta que hace! ¡Estoy completamente segura que el pobre Salvador está capoteando varios toros al mismo tiempo! * Bar elegante. -¡No me pregunte cómo lo descubrí! Pero lo cierto Salvador es que conozco la verdad oculta... ¡usted no es un hombre libre Salvador! -y la mira con una sonrisa sardónica. -¡No soy casado! -le aclara Salvador. Rebeca le vuelve a acariciar la mano- ¡no está casado! Claro... ¡pero tiene una mujer y un hijo! -¿Usted los conoce? -interroga Salvador. -¡Claro que los conozco! Y créame que me quedé desconcertada... ¡ay es que no puedo imaginármelo! Sobre todo a esa mujercita... -y le dice con cara de fuchi- ¿cómo pudo usted enredarse con alguien así? ¡imagínese! Si yo reacciono así... ¿qué dirán Ángela, Isabelita y Andrés? ¿verdad? -¿Piensa contarlo? -¡Si! -le afirma Rebeca- ¡a ellos y a todo el mundo! -sonríe malvada- ¡todo depende del acuerdo a que lleguemos hoy... ¿para eso estamos aquí no? ¡para discutirlo calmadamente! Salvador la mira con rabia contenida. * Un estacionamiento Isabel estaciona su Jaguar blanco y baja. Tiene un vestido blanco, rosa y rojo al cuerpo muy bonito y unas sandalias preciosas. Muy decidida entra al hall de un gran hotel. Andrés estaciona su BMW y baja y la sigue con la mirada. Es un hombre desesperado. * Bar elegante. -¿La ama Salvador? -interroga Rebeca con su voz aguda. Salvador juega con los maníes. -¿Usted ama a esa mujer? ¡Ay no! Eso no es lógico -ríe Rebeca burlona- sino no la hubiera abandonado... ¡me imagino que usted quiere ser un hombre libre y tener una vida mejor! ¿es o no es así? Salvador come maníes- ¡Si usted así lo cree! -¡Es que no sé como soporta a una mujer tan insignificante! -dice con voz llena de desprecio- ¡usted es muy ambicioso Salvador! No me lo imagino con semejante mujer ¡es increíble! Salvador juega con los maníes - ¡Doña Rebeca! Yo no le voy a dar explicaciones, es más, no pienso decirle una sola palabra. -¡No importa! No lo necesito, me basta y me sobra con todo lo que descubrí. Salvador come otro maní y dice distraído- Supongo que también descubrió a la persona que la está ayudando... ¡a un tal Felipe Madero! -¡Si, lo conozco! Tuve una conversación con él. -¿Y usted me podría decir donde vive o como localizarlo? -¡Claro que si Salvador! -ríe diabólica Rebeca- ¡por supuesto que se lo diré en cuanto usted me cuente todo su pasado detalladamente! Salvador sonríe con ironía- ¿Por qué no me dice de una buena vez qué se propone? -¡Ay por favor! Usted lo sabe perfectamente y no tengo que repetírselo. -¿Cree que me va a intimidar? -Salvador la mira sin sonreír. link foto -Salvador... ¿qué va a pasar si todos se enteran? ¡va a quedar como un vulgar embustero! -lo amenaza Rebeca- ¡sobre todo ante los ojos de Angelita Donoso! ¿y que diremos de Isabelita y de Andrés que están locos por sacarlo de la casa? ¡Creo que con esto tendrán el pretexto justo para hacerlo! ¿no le parece? Salvador la mira con ojos negros llenos de desprecio y se encoge de hombros. -¡Salvador! -sigue Rebeca- a cambio de mi silencio... ¡le exijo su compañía! Salvador la mira con burla en la mirada- ¿Me está chantajeando doña Rebeca? -¡Ay por favor! No diga cosas tan feas... digamos que... ¡estoy ejerciendo cierta presión amorosa! -¡No adorne las palabras! -le corta Salvador- ¡eso que acaba de decir es un vulgar chantaje! -¡Salvador! Una mujer solitaria se vale de cualquier medio para poder lograr por lo que quiere luchar... ¡por su última ilusión en la vida! link foto Salvador dice con disgusto- ¡Ay doña Rebeca! ¿usted se da cuenta de lo patética que es? -¡Está bien! Ya sé que puedo parecerle ridícula pero quiero que sepa que nunca voy a sentir por ningún otro hombre lo que siento por usted Salvador. -¡Y puede que yo tenga que ocultar muchos secretos! -le aclara Salvador- ¡pero quiero que sepa que en medio de todo eso soy un hombre que tiene escrúpulos así que está muy equivocada si piensa que me voy a doblegar a sus deseos! -¡Ay pero si no le estoy pidiendo nada del otro mundo! -finge Rebeca- ¡simplemente compañía! -y dice con voz ronca y mirada lujuriosa- ¡un poco de agradable compañía! -¡No le bastará! -Salvador mueve la cabeza- ¡sea sincera! ¡reconozca que usted quiere mi cuerpo! -¡Está bien! -admite Rebeca- ¡no lo niego Salvador! ¡lo quiero! ¡lo acepto! -y luego lo mira con una mirada horrible- ¡pero estoy segura que usted me va a corresponder en cuanto me conozca mejor! ¡y si me frecuenta y logra aliviar mi soledad no le voy a tener que exigírselo Salvador! -le pronostica- ¡usted solo me va a correspondeer! Salvador la mira sin mover un solo músculo del rostro. * Un gran hotel. Isabel pasa el gran hall caminando bella y soberbia link foto y desaparece detrás de unas puertas. link foto Andrés que la espía de muy cerca link foto Y cruza el mismo hall link foto llega hasta las puertas y se queda parado dudando. link foto Luego toma aire y las abre de un golpe de ambas manos de par en par.... ¡y se encuentra con una elegante fiesta con gente vestida de etiqueta! link foto Andrés que no tiene traje entra como si estuviera soñando link foto y busca a Isabel link foto La gente lo mira. Andrés se pierde entre la gente y de pronto alguien le pone una mano en el hombro... Es Isabel que le sonríe con burla- ¡de pura casualidad! ¿me estabas buscando Andrés? * Carretera. Rebeca conduce a Salvador de vuelta en el Mercedes Benz de la casa. -¡La próxima vez que nos veamos! -Rebeca se siente ganadora- ¡me encantaría que fuera menos serio y más cariñoso conmigo Salvador! -suspira- ¡una mujer tan enamorada como yo lo mínimo que puede desear es una sonrisa amable! ¿no? Salvador fastidiado- Doña Rebeca ¿me puede dejar por aquí por favor? -¡Ay! -sin detenerse- ¡ahora que vamos a tenernos más confianza me gustaría mucho saber donde vive! Salvador la mira con una sonrisa irónica- ¡No se lo diré! -¡Claro! Porque posiblemente es donde oculta a esa insignificante mujercita y a su hijo ¿no es cierto? -¡Piense lo que quiera pero no se lo diré! -¿Si lo obligo a decirlo Salvador? -lo amenaza. -¡Me negaré a aceptar cualquier tipo de invitación! -le responde- ¡no la escucharé, no me importará lo que haga en contra mía! -¡No quiero que se mortifique mi querido Salvador! -le sonríe seductoramente- ¡quiero complacerlo lo más que puedo créame! Pero también quiero que usted me complazca a mi... ¡muy pronto! Y Rebeca lo mira con lujuria y le pone una mano en la rodilla. Salvador salta y se la quita como si le quemara. -¡Le dejo donde guste! -acepta Rebeca- ¡pero recuerde! Recuerde muy bien todo lo que le dije Salvador... ¡y por favor piense un poquito en mi! -y detiene el auto. Salvador baja con aire de fastidio y molestia. * Gran hotel. -Confiesa que me estabas siguiendo convencido que me ibas a encontrar con mi amante -Isabel. link foto -¡Cada día dudo más que haya otro hombre en tu vida! -¡Si fuera así Andrés! -y cruza los brazos- ¡no te hubieras tomado la molestia de seguirme hasta acá! -y le arregla la camisa con burla. link foto Andrés mira para todos lados- ¿Qué clase de reunión es esta? ¡no conozco a nadie! -¡No! -le responde fría- ¡seguramente porque todos ellos forman parte del grupo que pienso contratar para mi nueva empresa! ¡claro, cuando me independice de Cítricos Donoso! -y sigue- ¡conozco muy bien el manejo de la industria Andrés! ¡Sé perfectamente cada paso que tengo que dar para lograr el máximo éxito como lo tuvo Pedro! -y sonríe- ¿ves al hombre que está a mi espalda acompañado de dos mujeres? -le señala a un señor de edad, elegante de aspecto muy honorable de pelo cano. link foto -¡Si! ¿qué pasa? -¡Es Cro Bergman! ¿no te suena? Es uno de los industriales más poderosos e importantes del país y con él me pienso asociar... ¿ya ves que me gusta elegir la gente que me conviene? -¡No creo que te atrevas a abandonar nuestra empresa! -¡Andrés! -le contesta con ojos de acero- ¡nací para triunfar Andrés! ¡soy una mujer ambiciosa! ¡conozco perfectamente los negocios! ¿ya ves que no me conformo con la mediocridad como lo haces tú? -lo mira despectiva- ¡creo que aprendí bastante bien las enseñanzas de Pedro! ¿no crees? -¿Qué tal si no es cierto todo lo que dices? -duda Andrés- ¡para mí que no eres más que una entrometida en esta fiesta! -sonríe seguro- ¡no conoces a nadie! Isabel sonríe disfrutando del momento- ¿quieres que te demuestre lo contrario? Andrés asiente lentamente. Isabel lo deja plantado y se acerca al grupo del honorable anciano- ¡Señor Cro Bergman! ¿cómo le va? -¡Bien! -responde el señor. Bergman- ¿cómo está? -¡Muy bien! Muchas gracias -e Isabel saluda a las mujeres del grupo mientras el señor Bergman la admira su belleza. Andrés se muerde los labios e Isabel le lanza una mirada de triunfo. * Bar. Gaetana canta. ♫ ¡eho! ¡eho! La cumbia de mi pueblo ¡eho! ¡eho! Me enamoró de ti ¡eho! ¡eho! La cumbia de mi pueblo ¡eho! ¡eho! Ella me trajo a ti ♫ Cuando termina todos la aplauden. Salvador entra con cara mustia y se dirige directamente al bar donde se sirve un tequila. Gaetana se acerca- ¡Salvador! ¿qué le pasa? Lo noto muy preocupado. Salvador se toma un tequilita de un trago- ¡todo marcha de mal en peor Gaetana! -suspira cansado- ¡ahora si creo que no voy a resistir! -¿Ha seguido teniendo problemas con Isabel? -¡Con Isabel, y con Rebeca Macedo y Antonio y ahora para rematar con Cantalicia! -¡Ahí si tiene razón! Porque ni siquiera puede estar tranquilo aquí hombre. -¿Cómo se portó hoy? -¡Terrible! Pero yo la trato con paciencia... la voy llevando... ¡ahí la tengo durmiendo al niño! Salvador se toma otro caballito- ¡la situación es muy crítica! Gaetana lo mira preocupada. -¡Ojalá pueda salir de todo esto sin lastimar a personas inocentes! -sufre Salvador y Gaetana le toma la mano para apoyarlo. * Reunión elegante. Mientras una música clásica suena, Isabel es la reina de la noche y de los hombres que la rodean. Andrés en un rincón se toma una copa y de pronto cansado de esperarla se decide y va a buscarla. -¡Perdón! ¿me permiten un minuto por favor? -se disculpa. -¡Disculpen! -sonríe Isabel- ¡enseguida los acompaño! -y sigue a Andrés de mala gana. Cuando están a buena distancia. -¿Aburrido? -se burla Isabel. -¿Cómo quieres que me sienta? -se enoja Andrés- ¡me has ignorado toda la noche y hablas con gente y ni siquiera me presentas! -¡Andrés! No vine a hablar contigo sino con las personas que muy amablemente me invitaron -y lo mira de pies a cabeza- ¡yo creo que el extraño en esta reunión eres tú! -¡Soy tu esposo! -le impone Andrés- ¡y debo acompañarte! -¡Bien! Si es así... ¿por qué no te das una vuelta por el salón y te dedicas a observar a todos los hombres que se me acerquen? -se burla- a lo mejor alguno de ellos sea la persona... ¡la que según tú yo vine a buscar! (bueno... ¡va a tener que vigilar a muchos! ) -¡Isabel! -Andrés dice amenazador- ¡no acabes mi paciencia! -¡Te hablo en serio! -Isabel no se deja amilanar- ¡incluso el señor Cro Bergman! -y lo mira- ¡es un hombre muy interesante con toda la experiencia del mundo! Andrés lo mira despectivo- ¡No me cambiarias por un miserable anciano! -sonríe seguro de si mismo. -¿Por qué no? -le pregunta Isabel- ¡los hombre maduros son mucho más interesantes que los jóvenes! No sé... ¡a lo mejor en verdad yo no he podido olvidar a Pedro! Y lo que quiero es rehacer mi vida al lado de un hombre... -Isabel mira al señor Bergman- ¡parecido a él! Andrés pierde toda su seguridad -¡Nos vamos a la casa! Isabel se niega - ¿Quieres llevarme a la fuerza? Pero los ojos de Andrés están llenos de locura- ¡Puedo hacerlo! -la amenaza- ¡tú lo sabes muy bien! ¿crees que te demuestre de lo que soy capaz? Isabel deja de sonreír y lo toma en serio. * Estacionamiento. Andrés acompaña a Isabel hasta su auto- ¡Ve saliendo! Yo te sigo -le dice y se queda parada mirándola mientras Isabel sube al Jaguar. Isabel maniobra el auto, retrocede y se pone en posición para salir. De repente se da cuenta que Andrés está parado en medio del estacionamiento, vulnerable link foto e Isabel aprieta fuertemente el volante con ambas manos y recuerda. link foto "-¡No me diga que usted me cree una asesina!" "-¡Usted misma dijo que era capaz de lo peor! No hay nada peor que matar a un inocente." "¡Le aseguro que si yo matara a Andrés no estaría matando a ningún inocente!" "¿Y se atrevería a hacerlo?" "¡Si usted me lo exige! ¿usted me lo exige?" Isabel abre los ojos y mira a Andrés en el medio del estacionamiento que le da la espalda para dirigirse a su auto. Isabel escucha la voz de Salvador- ¡Se lo exijo! ¡Se lo exijo! link foto Sin pensarlo más acelera... link foto y lo va a atropellar... link foto ¡pero frena bruscamente sin tocarlo! link foto Andrés se da vuelta y la enfrenta con terror en los ojos y luego golpea el capó del auto con ambas manos link foto Andrés se le acerca a la ventanilla con ojos asesinos. link foto - ¡Quieres matarme! ¡quieres matarme! -le grita desaforado link foto - ¿Es lo que quieres? link foto Isabel tiembla asustada y descompuesta. link foto * Mansión. Isabel y Andrés llegan a la casa con un aire terrorífico. Isabel entra corriendo y Andrés la sigue. En las escaleras Isabel se detiene y lo enfrenta con la mirada. Andrés la mira con odio. Isabel huye a su cuarto. link foto * Isabel entra a su cuarto temblando como una hoja y repitiendo -¡yo puedo hacerlo! ¡yo puedo hacerlo! -se repite y se pasea como una leona enjaulada- ¡estoy segura que puedo hacerlo! -y dice con rabia- ¡no hay ninguna necesidad que me obligue Salvador! -se repite a si misma y respira agitada. * Casa Gaetana En su cuarto Salvador duerme hasta que lo despiertan los gritos de una tremenda trifulca en el bar. Se levanta inquieto y mira por la ventana. En el bar un hombre musculoso tiene a mal traer al pobre Camilo. Gaetana se le sube encima link foto pero el hombre se deshace de ella fácilmente y sigue golpeando a Camilo. (¡unos cuantos golpes teatrales! ¡de esos que salen a veces en la tele, de lucha simulada! )De pronto aparece Salvador vestido de pijama y con zapatos negros de vestir (bueno, supongo que como es la costumbre en esta novela, estaba durmiendo con ellos puestos ).Y con una música de KarateKid salta sobre las mesas y va a defender a Camilo. Golpea fuertemente al matón que lo mira temblando de furia y le responde con un golpe más fuerte link foto que deja a Salvador dolido. link foto Salvador le da un derechazo en el estómago pero esto ni le hace cosquillas, es un hombre muy fuerte. Salvador lo estudia y luego pone los nudillos en posición link foto (según he leído en el foro Telenovela-World es un golpe de defensa propia que se usa para matar ) y de un movimiento rápido le golpea en la nuez de Adán... el hombre se queda completamente grogui link foto y Salvador aprovecha para dar un salto y darle una patada en pleno pecho. link foto Luego lo agarra y lo saca afuera. (bueno, bravo Mario! Qué agilidad! ) En ese momento hace su entrada triunfal Cantalicia que vestida de una especie de negligé de seda que le queda gigante grita- ¿Quién está pegando a mi marido? -a grito pelado- ¿Qué le están haciendo? -Gaetana la detiene y se debate como un animal - ¡Salvador! ¡suélteme doña Gatuna! -¡Cálmate mujer! -lucha Gaetana. link foto -¡Tengo que defender a mi marido! -grita y se debate como una gata salvaje. Salvador entra y la mira espantado- ¿usted que hace aquí Cantalicia? ¡váyase a su cuarto! -le ordena- ¡váyase a su cuarto y no se entrometa Cantalicia! link foto -¡No quiero que lo lastiman! -empieza a llorar Cantalicia. -¡No me van a lastimar Cantalicia! -le grita- ¡váyase para su cuarto y cuide a su hijo! ¡no lo deje solo! -y luego suplica a Gaetana- ¡Gaetana! link foto Gaetana se lleva a Cantalicia. Salvador se acerca a Camilo que está siendo confortado por Lupe que lo abraza- ¿Cómo está Camilo? ¿lo lastimaron? -se preocupa- ¡No sabe cuanto lo siento! ¿lo lastimaron mucho? -¡Estoy bien Salvador! Tranquilo -y le palmea la espalda- Gracias por defenderme... ¡pero más me preocupa el chasco que usted se trae con esa señora! -¡Sinceramente no sé qué hacer con ella! -suspira Salvador- ¡tengo que buscar la manera de sacarla de aquí o todo va a terminar muy mal! -y sufre- ¡muy mal! * Mansión Afuera el vigilante vigila. Dentro Andrés completamente fuera de si se toma un vaso de güisqui y juega con su pistola. De pronto se decide, deja su vaso y sube al piso superior con la pistola en la mano izquierda. Abigail que se pasea en bata por la casa, lo ve y lo sigue. Andrés llega enfrente al estudio y trata de abrir la puerta, como no puede toma la pistola en las dos manos y apunta a la cerradura. -¿Qué quiere hacer señor? -le grita Abigail. -¡Voy a abrir ese maldito estudio y voy a enfrentar a ese supuesto fantasma si existe! -y le muestra la pistola- ¡y tú ni nadie me lo va a impedir! -¡No! Lo siento mucho, pero yo no puedo permitir que cometa una locura don Andrés -y Abigail en un gesto ridículo se interpone entre Andrés y la puerta. (si... digo ridículo, porque una puerta se puede reparar... pero una vida no... ¡esto no justifica que Abigail exponga su vida! )-¿Y quien eres tú para impedirlo? -Andrés apunta al suelo- ¡eres una criada nada más! ¡respétame! -¡Está usted embriagado y puede cometer una barbaridad! Por favor baje esa arma ¡No! Usted no sabe lo que hace. -¡Y tú no sabes lo que haces! -se ríe Andrés- ¿te crees con poder no es cierto? Te entremetes porque eras la preferida del viejo... ¿pero sabes qué? ¡el viejo se murió y no te puede ayudar! -¡No pienso discutírselo! Aunque esté completamente equivocado don Andrés. -¡Abigail! Eres una vieja ridícula que encubre las porquerías de sus hijos. -¡No diga eso! -¿Por que no? -se le acerca Andrés tan cerca que Abigail cierra los ojos- ¡primero quisiste casar a Antonio con Ángela y como no pudiste ahora quieres enredar a Simón con Valeria! -¡Usted no dice más que disparates señor! -¡Siempre quisiste ser parte de esta familia! ¡eres una arribista nada más! -¡No me hable así señor! Porque usted no sabe quien soy yo. Andrés ser ríe y muerde el cañón de la pistola- ¡Ahora resulta que tienes sangre azul! -¡Yo no soy de sangre azul! Pero soy una persona decente que se hace respetar en todas las circunstancias. -¡Si eres tan decente! ¿por que no te largas de esta casa en vez de quedarte a molestarnos? -¡Usted es el menos indicado para decirme eso señor! Y ahora mismo voy a avisarle a la señorita Ángela de la barbaridad que piensa cometer - y trata de irse y le da la espalda. -¡No vas a quejarte con nadie! -la detiene y sin que ella vea le pone el arma en la sien, y el dedo en el gatillo. -¡Suelte a mi mamá! -llega corriendo Antonio y Andrés rápidamente saca el dedo del gatillo y baja el arma- ¡no le ponga las manos encima! -¡Antonio por amor de Dios! Vete hijo. -¿Cómo me voy a ir si este imbécil te está amenazando? -¡Yo no estoy amenazando a nadie! y mucho menos a gente tan insignificante como ésta. Antonio rescata a su madre y se pone enfrente- ¡Oiga por muy armado que esté no le tengo miedo! -le grita- ¡a mí mamá la respeta y no la vuelve a insultar! Andrés furioso le da un golpe en el estómago con la pistola y Antonio se tuerce en dos. Simón aparece- ¿Qué pasa? -y ve a Antonio- ¡qué le hizo a mi hermano! -¡Simón no intervengas! -grita Abigail- ¡está armado! -¡Qué me dispare entonces! -grita Simón- ¡aquí no estamos en la fábrica y ya estoy cansado de aguantarlo! -¡Simón no! -grita Abigail pero Simón se tira sobre Andrés para quitarle la pistola. Ambos pelean y se empujan de un muro al otro y de pronto... ¡suena el disparo! -¡Simónnnnnn! -grita Abigail horrorizada. * Reunión en medio de la madrugada. Están todos a excepción de las empleadas jóvenes. -¡No puede negarlo porque todos testigos! -le acusa Abigail- ¡se comportó inconscientemente! Sin ninguna responsabilidad y pudo matarnos. Andrés sentado en el brazo del sillón- ¡No le disparé a nadie! tus hijos me atacaron como si fueran dos vulgares delincuentes. -¡El vulgar es usted que ofendió a mi mamá sin motivo! -le grita Antonio todavía sobándose el estómago- ¡no iba quedarme de brazos cruzados viendo cómo la insultaba! -¡Usted debe estar exagerando! -interviene Rebeca con su voz aguda- yo sinceramente ¡no creo que Andresito sea capaz de ofender a nadie! -¡Escuché claramente lo que le decía y hasta sacó la pistola! -¡Tenía el arma en la mano pero no la apunté a nadie! -grita Andrés. -¡Golpeó a mi hermano! No lo niegue -Simón. -¿Y tú qué hiciste? -le grita Andrés- ¡me atacaste como un perro rabioso! ¡soy tu jefe, soy tu patrón! -¡Por muy jefe o patrón que sea usted no tiene ningún derecho de humillarnos y atacarnos de esa manera! Y si quiere le cierro la boca como se merece -lo amenaza Simón- ¡para enseñarle a respetar! ¡Ándele!. Abigail lo detiene e Isabel se levanta del sofá donde estaba sentada- ¡Por favor! -le ruega a Simón- ¡por favor cálmese se lo suplico! Porque de esta manera no vamos a aclarar absolutamente nada -¿Y me puedes explicar por qué andabas armado Andrés? -de pronto pregunta Ángela. -¡Siempre llevo un arma conmigo! -responde Andrés. -¡Especialmente esta noche! -le sonríe irónica Isabel- ¡Posiblemente pensabas utilizar esa arma y no precisamente contra Abigail y sus hijos! ¿no es cierto? -¡Isabel! -le reclama Andrés. -¡Si siempre portas un arma contigo! -interviene Valeria- ¿por qué le negaste a la policía que tenías una la noche en que hirieron a Salvador? (¡pero qué poca memoria tienen todos! ¿nadie recuerda que Andrés había YA amenazado a Simón y a Abigail al regresar de la Luna de miel?)-¿Por qué tienes que hablar de eso ahora? -le reclama Rebeca. -¡Después de lo que hizo don Andrés! -Abigail- ¡da mucho que pensar! -¡Quiere aprovechar esta situación para culparme de esta cosa! -le responde Andrés- ¡no amenacé a nadie con esa arma! ¡a nadie! simplemente quise abrir el estudio y Abigail apareció para impedírmelo como si tuviera derechos. -¡Ah! -se indigna Ángela- ¿Y tú si tienes derechos a entrar a la fuerza en un lugar prohibido? -¡En esta casa no hay nada prohibido para mí! ¡tenía motivos de sobra para volar esa cerradura de un tiro! -¿No sería un pretexto para asesinarnos maldito infeliz? -Simón. -¡Tú me respetas! -le grita Andrés. -¡No señor! Yo a usted no lo respeto más... ¡eso se acabó! Para mí usted no es más que un aprovechado al que voy a poner en su lugar las veces que sea necesario. -Bueno, bueno ¡basta! -grita Andrés- ¡no voy a darte otra oportunidad! A partir de hoy no vuelves a la empresa, no voy a soportarte allí también. -¡Por favor! -grita Isabel- ¡cálmate ya Andrés! -y luego mira a Abigail- ¡Abigail, le suplico por favor que se retire, ya mañana con más calma discutimos la situación, cuando todos se hayan tranquilizado! -¡Eso será lo mejor doña Isabel porque las cosas no pueden quedarse así! -y Abigail se retira con Simón y Antonio. Vicky los sigue. Ángela y Valeria miran indignadas a Andrés. * Casa Gaetana -¡No señor! -se enoja Cantalicia- ¡aunque se enoje conmigo y me diga quien sabe qué cosas! Yo no voy a hacer lo que usted quiere. -¡Mujer no seas terca! -le ruega Gaetana- ¿tú no dices que toda mujer debe respetar y obedecer a su marido por encima de todas las cosas? ¡hazle caso a lo que dice Salvador mujer! link foto -¡Reciba el dinero por favor! -le exige Salvador- ¡y márchese para el pueblo! ¡márchese! Gaetana y Camilo la van a acompañar a la estación del autobús. -¡A mi no me gustan las estaciones de autobús! -gime Cantalicia y acaricia de manera bruta el brazo de Moncho- ¡algo bien feo me pasó cuando venía para acá!. -¡Ningún problema! En ese caso le digo a Camilo que le eche bastante gasolina al carro y la lleva al mismito pueblo y la ponga en la puerta de su casa... ¡pero usted no se puede quedar aquí! -¡Ya le dije que no me voy! -dice Cantalicia testaruda- ¡y menos sabiendo que usted se pelea con borrachos! ¿eh? ¿quién lo va a defender si yo estoy lejos? Moncho se acerca a Salvador link foto - ¡No queremos irnos sin usted papacito! -le ruega. Salvador se enternece y le acaricia la cabeza. link foto -¡Cantalicia por favor! -ruega Gaetana- ¡no seas terca mujer! Mira, con este dinerito que Salvador te está dando te vas a poder ir pasándola sin tener ningún tipo de angustias... ¡pero por mucho tiempo! link foto Cantalicia se niega- ¡no doña! Aunque me ofrezca todo el oro del mundo... ¿cómo cree que voy a dejar al Salvador después de todo el trabajo que me dio encontrarlo? -¡Yo no pienso regresar a ese pueblo y mucho menos a su casa! -le aclara Salvador- ¿qué no lo entiende? link foto -¡Vamos mujer no sea inconsciente! Haga lo que Salvador le dice... ¿no se da cuenta que un lugar como este no es para usted? link foto -A lo mejor este no será mi lugar -se rasca el cuello Cantalicia- ¡pero este es mi marido! -¡Ay Dios! -suspira Gaetana. link foto -¡Gaetana! -decide Salvador- Llévese al niño y déjeme a solas por favor. -¡Si! vamos Moncho, ven... yo creo que vas a dibujar mejor en el bar -y recoge sus cosas y se lo lleva. Salvador se queda a solas con Cantalicia que se sigue rascando. Salvador camina de un lado a otro y luego se detiene- ¡Míreme bien! ¡y dígame que tengo de ese hombre que usted conoció! ¿qué no entiende que dejé de ser su marido desde el momento en que regresé a la vida? ¿En qué nos parecemos? -le reclama- ¡en qué! Pero Cantalicia lo mira con ojos cuadrados- ¡Pues en todo! -le responde y deja a Salvador sin habla- digo... ¡ahora está más limpio y más bonito pero es el mismo de siempre! Salvador suspira cansado- ¡Tal vez el cuerpo! Pero el alma no tiene nada que ver con Salvador Cerinza... ¿acaso pienso como él? -trata de hacerle razonar- ¿hablo como él? ¿me comporto como él? ¡contésteme! Cantalicia mueve la cabeza- ¡No! Pues no, porque la mera verdad es que antes era muy bruto y ahora se porta como un señor de esos inteligentes ¿no? -y le sonríe- ¡pero es que está malito de la cabeza! -y empieza a llorar- ¡cuando se componga! -le sonríe en su llanto- ¡volverá a hacer el mismo! -y se le acerca- ¡me necesitará! -y trata de tocarle la cara. Salvador le detiene la mano- ¡No la necesitaré Cantalicia! -le dice duro- sinceramente lo único que hace es estorbarme -y Cantalicia llora aún más- ¡y le juro que lamento todo lo que está pasando! -sigue Salvador- ¡quisiera que entendiera la realidad de las cosas! -pero la mira desvalido- ¡pero si las personas cultas e inteligentes no entiende! ¿qué va a hacerlo usted... que es...? -busca la palabra- ¡tan elemental! Solo se guía por lo que ve -y luego vuelve a intentar convencerla- ¡Cantalicia! ¿de qué le sirve un cuerpo si el alma no es la misma que usted conoció? -¡Pues yo me conformo con el cuerpo! -le responde Cantalicia- ¡total que a mí! ¿para qué me sirve la dichosa alma? Salvador se espanta y le aclara- ¡Físicamente tampoco me tendrá! Cantalicia baja la cabeza y sigue llorando y se seca las lágrimas con los dedos- ¡Pues como sea! Pero yo no me voy a ir de aquí sin usted... ¡aunque me mate! -y como tiene un moco que le cuelga de la nariz se lo saca con los dedos y se limpia en la ropa. Salvador desvía la mirada cuando ve esto- ¡Me está perjudicando Cantalicia! -le ruega con el alma- ¡me está perjudicando terriblemente! ¿qué no se da cuenta? Cantalicia se acerca- ¡Mire! si usted lo que quiere es que me quede calla y que no le diga a la gente que es mi marido... ¡está bien! -llora- ¡yo me quedo callada! -y como la nariz le sigue chorreando se lo limpia en la manga del vestido- ¡cuando me pregunten voy a decir nomás que soy una señora que vino a trabajar aquí! Pero yo no me voy a ir sin usted, porque si usted no me quiere -y le mira a los ojos- ¡yo sí! ¡yo sí lo sigo queriendo y mucho! Salvador cansado sale corriendo. -¡Y no puedo vivir sin usted! -se queda llorando Cantalicia. * Bar. Salvador entra y Gaetana le pregunta- ¿qué pasó? -¡No hay nada que hacer! Al menos por ahora.. ¡No me va a quedar otro remedio que aguantarla y esperar a que entre en razón! -¡Ay! -suspira Gaetana- ¡la verdad es que siento mucha pena por ella! -¡Si! yo creo que aquí el Camilo nos puede dar una mano ¿no? -¡Voy a hablar con ella! -se ofrece Camilo- ¡a ver que suelta! A lo mejor me dice algo que nos pueda ayudar a encontrar a ese Felipe. -¡Lo más irónico de todo! -suspira Salvador- ¡es que yo conozco a alguien que sabe dónde vive ese tipo! Pero no le voy a preguntar para evitar que se aproveche. * Habitación Antonio y Simón -¡Ya no pienso soportar más! No quiero seguir escuchando que somos un estorbo en esta casa -Abigail. -¡Es lo que dice ese tipo! Tiene la lengua venenosa -Simón -¡Venenosa o no es el esposo de la señora Isabel y no podemos seguir enfrentándolo porque siempre vamos a llevar las de perder! ¡ya llegué a mi límite! -y se sienta en la cama- ¡Dios nos libre de una desgracia que después tengamos que lamentar! Yo no quiero que se expongan como anoche muchachos... ¡a que los maltraten! -¡Mamá! Pero irnos de esta casa es dejarle el camino libre... ¡es ser cobarde! -¡Simón no confundas la cobardía con la prudencia! Entiende que seguir aquí no tiene ningún sentido. -¡Quizás lo tuvo en el momento en que Ángela y yo éramos novios! -Antonio- ¡Nosotros pensábamos que Ángela nos necesitaba pero todo se terminó y es evidente que le basta con la ayuda de Salvador! -dice con amargura. -¿Sigues sintiendo celos de él? -se escandaliza Simón. -¡Mira tú eres el menos indicado para hablar ni de celos ni de enredos! -le corta Abigail- ¡porque las cosas se están complicando por tu culpa! Don Andrés asegura que tratas de conquistar a la señorita Valeria... ¡y dice que yo soy una alcahueta! -¡El se atrevió a decirte el sico ese! -Simón. -¡No me extrañaría que lo mismo piensen todo el mundo viendo el interés que demuestras por esa niña! ¡ya no más por favor! ¡ya esto se acabó muchachos! A ver ¿de qué nos sirve permanecer en esta casa si no tenemos el respaldo de nadie... ¡fíjate tú Simón hasta perdiste el empleo que te dio don Pedro José! -Bueno, Corona me despidió anoche pero no por eso voy a dejar de irme a la fábrica, deshacerse de mi no va a ser tan fácil como cree. -¡No, no, no! ¡Tú no vas a regresar! ¿eh? Te lo prohíbo... ¡yo no voy a tener paz sabiendo que vas a enfrentar a un monstruo otra vez hijo! -Simón, mi mamá tiene razón, no puedes arriesgarte. -¡Ya! Está decidido muchachos... ¡nos iremos lejos de esta casa y lo haremos lo antes posible! -les anuncia. Simón mira desesperado a Antonio pero su hermano aprueba la decisión de su madre. * (Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad) @2005 Narración by Mabouchita! Z;D Por favor no ponga esta narración en otro sitio sin avisarme |
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